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[Auto-Misión Rango D] Amigo Secreto

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Totsuki Akira
Getsu Chunin

[Auto-Misión Rango D] Amigo Secreto

Mensaje por Totsuki Akira el Miér Dic 20, 2017 2:23 pm

Misión:
Rango D

   Nombre: Amigo Secreto

   Lugar: Getsugakure no Sato --> Residencias

   Encargados: Akira

   Longitud: 30 líneas mínimo

   Descripción: En el barrio residencial donde vive Akira junto a su hermano, los vecinos han organizado un "amigo secreto", donde por medio de un sorteo se ha designado a qué otro vecino le han de comprar un regalo. La fecha de entrega ha llegado, y requiriendo a alguien que haga los envíos, acudieron al Genin prometiendo una pequeña paga. Este, ante la petición, se percata de que olvidó conseguir su regalo, aprovechando entonces el encargo para conseguir algo a último momento.

   Notas: N/A.

   
Amigo Secreto
TOTSUKI AKIRA
Getsugakure no SatoResidenciasDiciembre / Invierno

El hijo hiperactivo del vecino marcaba el amanecer con sus gritos cual gallo de granja. No las seis de la mañana al menos, sino las ocho, hora a la que despertaba por su desayuno. Los alaridos sin embargo no se escuchaban algo alejados a través de la ventana, sino pegados a la puerta frontal de la residencia Totsuki.
La casa de los hermanos no era para nada lujosa, y se podría decir que ni siquiera era cálida. Pasaban la mayor parte del día atendiendo el local, por lo que su presupuesto en decoración iba exclusivamente al negocio. Lo mismo sucedía con la voluntad para mantener la limpieza y el orden. Era una casa pequeña, con una sola habitación que compartían. Al estar en una esquina tenía forma de boomerang, con la entrada en un extremo, el comedor y cocina en la esquina, y la habitación con baño en el otro extremo. Seguía un diseño interior minimalista, por no decir pobre.

Golpes en la puerta le siguieron a los gritos que forzaron la apertura de los párpados del peliplata. Hazuke ni se mosqueó; había tenido un día anterior complicado. Fue Akira entonces quien debió levantarse, desperezarse entero, y relamerse los labios resecos antes de tortuosamente ponerse de pie.

¡Ya va! —gritó, pues el llamado a la puerta continuaba.

Se puso desganado un par de pantalones arrugados, que de hecho eran de su hermano pues no había lavado su ropa. Era sábado, nótese. Al abrir la puerta el frío invernal le entumeció los pezones descubiertos, y la piel entera se transformó en la de ese gallo mañanero que había imaginado sobre una valla.

Joven Totsuki —era la vecina, una mujer de familia, bien abrigada, con su bebé en brazos—, buenos días.

Akira respondió al saludo con una sonrisa pequeña, y un lento ademán de la cabeza. No dijo nada, esperando que la mujer definiera su propósito allí.

Como bien debe saber, hoy es la entrega de regalos, y si mal no recuerdo usted se ofreció para hacer los envíos.

Volvió a asentir sin pensarlo, pero internamente sus engranajes comenzaban a girar. En un principio no entendía qué demonios decía la mujer, hasta que cayó en cuenta de lo rápido que pasa el tiempo. Ciertamente, debía repartir los regalos del evento organizado por el barrio. El haberse olvidado de su tarea no era real problema, pues la vecina se lo recordaba con mucho tiempo de sobra, pero el dilema estaba en que no había comprado su propio regalo de aporte. Una gota de sudor helado comenzó a caer por su sien.

Este es el mío, en la etiqueta está el nombre y la dirección de quien me tocó.

Disimulando su pánico recibió una pequeña cajita con envoltorio rojo y verde, y una cinta dorada formando un moño. Estaba tentado a agitarlo para escuchar qué había adentro, pero probablemente la mujer le miraría mal. Se resistió, y aclaró la garganta para no revelar lo dormido que estaba. Ingenuo él, pues por su imagen eso era obvio.

Perfecto. Me preparo y comienzo al instante.

Exitosamente dejó contenta a la vecina, que distraída estaba por su propio hijo. Apenas esta se volteó tras saludarle, él tragó saliva con dificultad y cerró la puerta. Apurado, miró a los lados buscando un regalo improvisado, pero no tenían un carajo en la casa. Apenas si contaban con los utensilios mínimos para subsistir.

A las corridas se vistió, nuevamente, tomando prendas prestadas de su hermano. Como no habían hecho la lavandería quedaban solo esas cosas que uno nunca se pone ni por suerte. Regalos viejos o ropas manchadas que da vergüenza usar en público. Esta vez tendrían que bastarle. Lo único que consiguió, aparte del pantalón negro que ya tenía, fue una camiseta roja y unos guantes y botas que le quedaban grandes. Su propia chaqueta estaba siendo parchada por una conocida dado un altercado reciente, así que también usaría la de su hermano; para variar roja. Por último le quitó un gorrito de lana. Sí, adivinaron el color.

Tan colorido como un tomate salió a la carrera. La chaqueta tenía bolsillos grandes, pudiendo llevar el regalo chico sin problema alguno. Miró la dirección, siendo esta tan solo dos calles abajo. Se daría a la carrera, dando inicio al dichoso "amigo secreto".

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Totsuki Akira
Getsu Chunin

Re: [Auto-Misión Rango D] Amigo Secreto

Mensaje por Totsuki Akira el Jue Dic 21, 2017 8:49 pm

Amigo Secreto
TOTSUKI AKIRA
Getsugakure no SatoResidenciasDiciembre / Invierno

Sin pensar corría por las calles del barrio, saltando sobre un techo a la primer oportunidad sin reparar en el sigilo. Accidentalmente tiraría un par de tejas al suelo con sus pasos apurados, pero lo único que tenía en mente es qué conseguiría como su regalo.
El primer destinatario era el señor Makoto, un anciano alegre que vivía a una cuadra y media de distancia. Dado su apuro inicial llegó en menos de un minuto, dejándose caer del techo de la residencia del buen hombre para aterrizar directo delante de su puerta frontal. Hizo una pausa, mirando a los alrededores si había alguna flor de jardín bonita que pudiese tomar prestada para su regalo, pero nada. El señor Makoto no era muy bueno con las plantas, y apenas había un par de cactus maltrechos.

[i]Knock knock knock[i], golpeó la puerta, usando la argolla de bronce que colgaba en su centro. Durante el minuto de espera que le tomó salir, Akira reflexionó nervioso sobre posibles ideas. No había caso sin embargo, pero quizá podría inspirarse con los regalos hechos por sus vecinos.

¡Oh!, joven Totsuki, buenos días.

Con una sonrisa temblorosa le atendió el hombre al abrir la puerta. Por dentro la calidez de su hogar de leña tenía el ambiente de dorado, dejando escapar ese tan necesitado calor hacia el exterior y al rostro de Akira. Suspiró, permitiendo que el calor le invadiese por dentro, y posteriormente sacó la cajita de su bolsillo, entregándola.

Su regalo Makoto-san, de parte de su amigo secreto.

Se suponía que no debía decir quién era el autor, y eso respetaría. Obviamente quien le diese el regalo para su persona tendría que revelarse, pero era el único caso.

¡Qué bien, qué bien!, veamos qué es...

Para fortuna del peliplata abriría el regalo ahí mismo, dándole posibles ideas al Genin sobre lo que podía conseguir. El anciano rompió el papel colorido, junto con la cinta dorada. Dentro había una cajita negra aterciopelada, que abrió quitando la mitad superior. Sus ojos se iluminaron de juventud, casi al punto de derramar lágrimas. Dentro de la caja había unas bragas rojas femeninas, que por la olfateada que les pegó estaban claramente usadas. Akira tragó saliva con dificultad, imaginándose a su vecina usando eso y, peor aún, regalándoselo al abuelito del barrio. Claramente no era un regalo potencial para que él hiciera.

Sonrojado el señor Makoto dejó la cajita sobre un mesa en el interior de la casa, y tomó una bolsa que entregaría al muchacho. Era de papel madera pintado color celeste, con un moño en la parte superior. También venía con nombre y dirección en una notita.

Agradecido el hombre se despidió, dejando a Akira nuevamente solo en la calle con un destino cercano.

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Totsuki Akira
Getsu Chunin

Re: [Auto-Misión Rango D] Amigo Secreto

Mensaje por Totsuki Akira el Mar Dic 26, 2017 3:02 pm

Amigo Secreto
TOTSUKI AKIRA
Getsugakure no SatoResidenciasDiciembre / Invierno

Despertando vecinos y ahuyentando gatos que apacibles defendían su territorio en los tejados, el peliplata surcó el firmamento estrellado de ese inviernos con sus saltos apresurados. Su capa roja flameante se llevaba consigo las plumas de humo negro de las chimeneas sobre las cuales pasaba, nublándose a sí mismo la vista durante breves segundos. En uno de esos arrebatos de coraje, al emerger del pilar negro de hollín, se encontró con una sábana colgada en una cuerda para tender la ropa. Su cuerpo entero fue consumido por la tela, dejando su sucia silueta marcada en la misma. Su andar obviamente frenó abrupto, y como gorrión que se rompe el cogote contra un ventanal cayó al suelo los cinco metros de altura que había logrado ganar rebotando entre residencias.

Una, dos, tres ramas de un arbusto enano le amortiguaron la caída, aterrizando finalmente en tierra húmeda entre plantas silvestres. Se encontraba en el jardín delantero y asalvajado de una casa abandonada, de paredes corroídas y techo maltrecho. Era famosa en el barrio por su apariencia fúnebre, que si bien ennegrecía el ambiente también daba belleza por contraste a sus casas lindantes. Además servía de amenaza perfecta para padres de poca voluntad: "tómate la sopa o te llevo a la casa negra", gritaba la vecina mínimo una vez a la semana. Sus sopas eran horribles, Akira las había probado.

De a cuatro extremidades avanzó agazapado, llenándose las rodillas de suciedad. Y entonces lo encontró, en esa inhóspita locación. Un enano de jardín con rostro risueño y mejillas rosadas. Se encontraba en curioso buen estado, y solo, como puesto ahí por arte del destino. Sería su regalo prometido, el que le daría al siguiente destinatario después del que perseguía ahora.
Sus manos avaras se transformaron en imaginarias garras verdes cuando lo tomó, metiéndolo bajo su abrigo en un bolsillo amplio del mismo. Y apurado salió de la maleza, cerrando los párpados que fueron torturados con el golpeteo de varias hojas y ramitas. Ya tenía su regalo sin embargo, así que lo valía.

Aún adolorido por la caída, optó por caminar las calles al menos hasta el siguiente objetivo. Se trataba de la anciana floristera que ya varias veces había ayudado a cerrar su local de flores. No solo vivían cerca, sino que los negocios que atendían también eran cercanos en la zona comercial. Llegando a su puerta, apreció el cuidado que gobernaba su pequeña casa. De maderas blancas y tejado rojo saturado; unas puerta pintada de rosa con una pequeña ventana en forma de corazón. El interior de las ventanas tenía varias velas encendidas, dando un aspecto mágico a la fachada.
Golpeó la puerta, y se dispuso a esperar. Sabía que la mujer no era la más ágil del mundo, ni la más oyente, así que golpeó otra vez.

Buenos días hijo —le saludó al recibirle, usando el apodo que daba a todos los más jóvenes.

Buenos días, le traigo el regalo de su amigo secreto.

Con una sonrisa que no necesitó premeditar enseñó la bolsita que se le había confiado. La dama con curiosidad la abrió, retirando de su interior un manojo de bolas viscosas negras, o similar. Akira tragó saliva con algo de asco, sin atreverse a preguntar.

¡Qué bien!, ¡corazones de pollo! —exclamó—, mis favoritos.

Satisfecha con su regalo tomó una caja envuelta que reposaba junto a la puerta del lado interior. A dos manos se la entregó a Akira, sin decir nada. La misma tenía una etiqueta apuntando al frente, que con hermosa letra decía "Akira". El peliplata abrió los ojos como platos, y la mujer asintió con la cabeza, contenta.

Lo compré cerca de la academia a la que ibas, me dijeron que te serviría. ¡Pero no lo abras aún!, que algo de secreto debe tener...

Agradecido el Genin hizo caso, y saludó a la señora con un fuerte beso en su mejilla. Retiróse con el mismo apuro de siempre mientras ella saludaba con la mano, pues su siguiente destino sería el regalo propio que había conseguido de improvisto.

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Totsuki Akira
Getsu Chunin

Re: [Auto-Misión Rango D] Amigo Secreto

Mensaje por Totsuki Akira el Mar Dic 26, 2017 4:47 pm

Amigo Secreto
TOTSUKI AKIRA
Getsugakure no SatoResidenciasDiciembre / Invierno
Tomóse un tiempo antes del anteúltimo destino para abrir su regalo. Por el comentario de la anciana, se imaginaba que sería un Kunai, Shuriken, o regalo estereotipado similar. Hubiera preferido otra cosa, pues los implementos para sus misiones preferías comprarlos por su propia cuenta. Sentir el peso del arma, el balance de la misma, el agarre de la empuñadura, la textura del acero. De todos modos sería un buen gesto de parte de la anciana, considerado, y no genérico como un tazón o caja de chocolates. Hubiera amado los chocolates sin embargo, y también el tazón.
Suspiró, y se quejó como viejo, sentándose en una banca al costado de la calle junto a un farol que se apagaba. El sol ya estaba bastante elevado, y la luminaria se enteraba recién ahora de la llegada de un nuevo día. Allí reposado puso la caja sobre sus piernas, y como demonio de tazmania destruyó el brillante papel. Era de mala suerte no hacerlo.

Lo que encontró dentro no era una de las cajas que entregan en la armería, sino de un local de ropa desconocido para él. Con una curiosidad renovada quitó la tapa, solo para encontrar en su interior una resplandeciente chaqueta de cuero con cuello de piel, justo como la que tenía, pero de un negro vibrante. Era de alta calidad, y del talle perfecto también. No llegó a acumular lágrimas en los ojos, pero sí se le refrescaron con el viento, y un escalofrío trepó por su cuerpo entero. La elevó, estirándola para apreciar su forma. Esta sí que la cuidaría, y no permitiría que se rompiese tanto como su antecesora.
Tratándola como a un recién nacido volvió a plegar sus mangas para guardarla en la caja. La llevaría en mano para evitar que se le cayera, pues el duende de jardín ya ocupaba todo el espacio de la chaqueta roja prestada. Se frotó la nariz, aspirando los mocos al mismo tiempo, y retomó el viaje. El siguiente vecino estaba a la vuelta de la esquina.

A medida que se acercaba a destino, sus pasos se ralentizaban; como un logaritmo tendiendo a cero su velocidad llegó a lentitudes ridículas, pero nunca detención. El último vecino era un hombre amargado, que siempre le espiaba desde su ventana cada vez que Akira salía por las mañanas a entrenar. Le chistaba para que hiciera silencio cuando practicaba bajar las escaleras del distrito con las manos, y no saludaba cada vez que se cruzaban por casualidad en las calles. Además nunca iba a la tienda de abarrotes de los Totsuki, pues hacía sus compras en la competencia. Bien merecido tenía su duende de mierda, sacado del piso de la casa abandonada.

Finalmente se topó con la puerta de entrada, con la boca torcida en disgusto. Esa casa era incluso menos atractiva que la pútrida. No por encontrarse en ruinas, sino por aburrida. De ladrillo gastado sin siquiera pintar, con el concreto entre los bloques de un gris viejo. Las ventanas de marco de cruz típico, y ni un adorno acorde a la época. Las cortinas siempre cerradas, solo se separaban cuando chismoseaba con su nariz lo que sucedía frente a su fachada.

Golpeó la puerta, despacio para ver si tenía suerte y no era escuchado. Capaz podía saltarse su regalo y llevárselo directo a la vecina para cerrar el ciclo. Pero no hubo caso, el hombre abrió la puerta al instante como si estuviese de pie al otro lado esperándole. Akira no pudo evitar sobresaltarse, y como sacándose un problema de encima le ofreció el duendecillo con un brazo completamente extendido.

¿Para mí? —preguntó confundido. Ni siquiera se saludaron. Nadie sabía de dónde nació la mala onda entre ambos, pero ahí estaba.

Sí, feliz navidad.

Ni se molestó el moreno en poner mucha emoción en sus palabras, pero fue suficiente para derretir el hielo que cubría a su enemistado vecino. De los ojos de este brotaron gruesas lágrimas, y su boca se tornó más ondulada que una serpiente en alerta.

Es... es... el duende favorito de mi esposa. Pensé que se había perdido para siempre —miró algo sorprendido a Akira, quien solo estaba más confundido que mono con espejo—. ¿Cómo lo encontraste?. Me mudé cuando ella falleció, y aún dando vuelta la casa no lo encontré por ningún lado.

Ehm, digamos que... tengo mis métodos.

Si no fuera porque el hombre cerró los ojos abrazando al duende, hubiera visto la cara de clara mentira por parte de Akira. Le hubiera gustado irse al instante, pero le faltaba recibir el último regalo de la cadena. Esperó fácil dos minutos ahí. No suena mucho, pero cuando uno desea que pasen velozmente, sí que se hacen esperar. A fin de cuentas el hombre terminó de lamentarse, y le dio la caja mediana que cerraría el amigo secreto de una vez por todas.

Se saludaron con una reverencia, y previendo que el sujeto tenía ganas de ponerse cariñoso con abrazos, el ninja se dio a la carrera. Tan solo un destino quedaba: su propia vecina, la que inició todo. Bajo un brazo tenía su nueva chaqueta empaquetada, y bajo el otro el último eslabón.
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Totsuki Akira
Getsu Chunin

Re: [Auto-Misión Rango D] Amigo Secreto

Mensaje por Totsuki Akira el Mar Dic 26, 2017 5:08 pm

Amigo Secreto
TOTSUKI AKIRA
Getsugakure no SatoResidenciasDiciembre / Invierno
Perdió toda la mañana en ese evento condenado, y el estómago se lo hacía saber con rugidos dignos del rey de la selva. El sol estaba cerca de su máximo exponente, pero él seguía caminando como un tarado por las calles del vecindario. El desayuno perdido pasaría a ser almuerzo más tarde, y tendría que ser tan grande que probablemente se gastaría toda la mugrosa propina que le fuesen a dar por el trabajo. No, no estaba de buen humor, aunque solo por efecto de la hambruna. Por dentro estaba más que contento con su regalo, y con el hecho de que había logrado completar el circuito en un tiempo razonable.

Subiendo las últimas escaleras al trote, llegó a la cuadra de su hogar. Pegada a la misma se encontraba la de la vecina. Decorada de manera majestuosa, su fachada era la definición de la temporada. Figuras de renos y similares rodeaban la casa, e incluso se encontraban colgadas en el techo. Las paredes y ventanas estaban saturadas de muérdago, cerezas, y demás. Probablemente había instalado todo eso mientras él estuvo afuera.

Golpeó la puerta, escuchando del otro lado los pasos con tacos de la dueña de casa. Cuando se abrió la puerta, casi que cae se espaldas por falta de sangre en las piernas.

¡Ya terminaste!, muy bien, qué rápido.

La mujer le felicitó, pero él no pudo hacer más que asentir y forzar sus ojos a mantenerse a nivel del rostro ajeno. Extendiendo la caja que le correspondía a ella bloqueó la vista al resto del cuerpo, pues la dama se encontraba vestida con un camisón carmín semi transparente, que dejaba pasar más o menos un quinto de la luz y las miradas pervertidas. Claramente su hijo ya no estaba en casa, o sus gritos le delatarían. La doña esperaba otro tipo de compañía.

Su regalo —dijo Akira con la voz entrecortada.

Sin vergüenza la vecina lo recibió con una mano, bajando la misma a sus muslos para usar la caja de cobertura parcial. Ya era demasiado tarde sin embargo, todo el barrio había visto de más.

Es el último, ¿no?. Toma.

En una mano llevaba un sobrecito de papel que entregó al peliplata. Obviamente dinero; la recompensa por su esfuerzo. Mientras lo entregaba, miraba por encima del hombro del joven, más allá de la esquina detrás suyo. Por instinto Akira se volteó, viendo a su vecino anciano escondido tras un poste de luz que ni en broma podría darle cobijo. Recordó entonces el primer regalo sujestivo de la ronda, y con calor en las mejillas se limitó a saludar con una reverencia y un paso hacia atrás. Caminando como muñeco de madera acelerado atravesó el pasto hasta su propia casa, y entró sin mirar atrás.
Se cambió de ropa apurado, como si el fin del mundo llegara y él estuviera impresentable para la ocasión. Se puso ropa propia, y su chaqueta nueva. Mientras tanto los gemidos del otro lado de la pared ya comenzaban a escucharse junto con risas y pasos entretenidos. Eso le apresuró más, obligándole a salir con los zapatos desabrochados a la calle, corriendo al sitio más cercano donde pudiera desayunar. Su hermano tendría que despertar con el griterío de la vecina libidinosa, pero él prefería vivir sin esa incomodidad.
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Fuji Raikomaru
Renegado B

Re: [Auto-Misión Rango D] Amigo Secreto

Mensaje por Fuji Raikomaru el Miér Dic 27, 2017 6:25 am


TEMA CERRADO.
Puntos otorgados a Akira.


  • Mediante post: 5 PN.
  • Recompensa de misión: 5 PN y 1000 ryos.
  • Total: 10 PN y 1000 ryos..
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Re: [Auto-Misión Rango D] Amigo Secreto

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