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[Time-Skip] Scars of the past

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Kishue
Muerto

[Time-Skip] Scars of the past

Mensaje por Kishue el Mar Dic 26, 2017 6:47 pm

Scars of the past

Post Chunin

22 del 3er mes de Otoño
Bosque de la Muerte

Mientras todos estaban ocupados en sus asuntos, los de Kiri y Getsu con los chunin y genins de su propia aldea tras las grandes heridas de la batalla que acaba de culminar, yo estaba solo en medio del bosque prohibido, perdido, débil y con una herida que probablemente si no es tratada moriría antes de poder siquiera cumplir mi venganza, no había un médico, ni un compañero, devastado, solamente la voluntad de en un futuro asesinar al desgraciado me llevaba a seguir adelante, llevaba dos días sin comer ni descansar, solamente el recuerdo de un viaje breve con Onimaru y Keiko me hicieron recordar de un riachuelo cercano, no iba a morir desangrado pero podría pasar a peores con una infección, como única opción pasé a tal fuente de agua donde me dediqué unos minutos para beber y limpiarme la herida fatal, ahogando esos gritos de dolor por necesidad de supervivencia, no podía dejar que nadie me oyera, no sabía dónde habían enemigos y los "compañeros" que tuve por unos breves minutos me habían abandonado y yo los abandonaría para siempre.

Una vez pude aguantar la herida me dispuse a salir del bosque con la ayuda de los insectos, había dejado perdido mi capucha y los pergaminos que significaban mi ascenso a chunin. Los rangos militares habían quedado muy atrás, una vez logre salir de ahí probablemente no pisaría una aldea ninja en mi vida, probablemente mi futuro era la soledad de ahora en adelante, probablemente no escaparía pero lo intentaría con todas mis capacidades. Pasaba entre grandes árboles con la única certeza de que no estaba caminando en círculos, básicamente caminaba en línea recta sino fuese para esquivar algunos obstáculos y los peligros que me depara el lugar, los insectos me guiaban para no encontrarme con una de esas enormes criaturas que pude haberme encontrado en el camino, pero ninguno tenía la veracidad de mi escape, solamente podían acompañarme hasta el final de la travesía.

No supe cuanto tiempo pasé viajando entre árboles, ni siquiera sabía si había anochecido o si se volvió a levantar el sol, yo solamente seguí hasta que mi cuerpo no pudo más, y me desplomé en medio de la nada, había logrado salir del bosque prohibido, pero dónde había parado, no lo sabía... Había perdido el conocimiento y cuando abrí los ojos estaba en un lugar interior de tejado de madera igual que paredes, una habitación tan pequeña que solo había una cama individual, en la cual estaba, una mesa, su silla, y un armario de una puerta, entre otras decoraciones en la pared colgados.


Recuperación

24 al 27 del 3er mes de Otoño
Algún lugar del país de la hierba

Me encontraron en los terrenos desplomado sobre el césped un día después en mis últimas, una familia de dos, un padre y una niña cerca de sus quince años, me llevaron a su casa para desinfectar y curar mis heridas e hidratar mi cuerpo, estaba ardiendo en fiebre y llevaba dos días sin despertar, me daban comida y me cuidaron hasta que recuperé la conciencia, cuando desperté mi cuerpo estaba limpio, ropas nuevas que me quedaban holgadas por la diferencia de tamaño, mi ojo derecho vendado, la fiebre ya se me había ido, pero mis músculos estaban bastante mal acostumbrados que me costó un poco levantarme, pero una vez lo hice fue más sencillo, estaba algo desorientado pero calmado y fui investigando con la vista hasta que empecé a escuchar pasos fuera, me refugié tras mis brazos cuando abrió la puerta.

¡¿Quién eres?!— alcé la voz en forma de advertencia para que no se acercara.
Insectos salieron de los poros por mis muñecas formando una pequeña nube de protección.
¡¡¡Wow wow wow!!!— puso las manos delante para que no siguiera.
Soy Hitomi, y vine a cambiar las toalla.— me sonrió.
A lo que bajé mis manos y los insectos volvieron a mí desde debajo de las sábanas para no alarmar a la muchacha, si es que no lo había hecho ya.
¿Dónde estoy? ¿Qué me pasó?— pregunté una vez me hubiese calmado y ella se acercó a mí.

Una vez pasó todo eso recibí de ellos una increíble hospitalidad, obviamente conocí a su padre Fujima, un  botánico especializado en plantas medicinales, y su hija que sigue sus pasos, algo realmente común en el país de la hierba. Pero no podía permanecer mucho tiempo ahí, y agradecí su hospitalidad prometiendo algún día pagar la deuda de salvar mi vida, tomé mis cosas, vistiendo mis antiguas prendas pero perfectamente limpias, al menos lo que quedaba de ellas, pues había perdido mis características, mi banda de Konoha, me lo guardé en el bolsillo, ya no tenía sentido ponérmelo en la frente y no podía negar que aún sentía algo por ese lugar que me impedía a desecharlo del todo.


Entrenamiento

27 del 3er mes de Otoño al 20 del 2do mes de Invierno
País de la Hierba

A falta de un lugar a donde ir mi camino se volvió un viaje sin destino, solamente con la idea de hacerme más fuerte me interné en la variante flora y fauna del país de la Hierba para entrenar por mi cuenta, era un chico perdido sin idea de lo que debía hacer salvo un objetivo al qué llegar, hacerme más fuerte para vengarme de aquél que me puso un parche en el ojo y aquél que me arrebató mi hogar. Para eso escogí el lugar que creí más adecuado enfrentándome a la adversidad de no conocer el lugar, me instruí en el camino de acecho, la alerta y el sigilo, aprendiendo a manejarme a los peligros de lo desconocido y a sobrevivir sin nada me haría más fuerte.

Para vivir aprendí a recolectar frutos e identificar lo comestible de lo no por medio del prueba y arriesga, al inicio comía solamente frutos conocidos pero era difícil aquello, la flora del lugar no era para nada igual al país del fuego a pesar de ser ambos lugares arbóreos, eran razas distintas. Aprendí a cazar y acechar las presas, con ayuda de mis insectos y el reconocimiento de los alrededores antes de asentarme en un lugar por días, me adapté a encontrar los lugares de cacería más aptos, de la mano aprendí a cocinar, porque era mucho más efectivo entrenar en un ambiente natural que dedicarme a pasar de posada en posada, sumándole mi falta de dinero para el viaje, siempre fui una persona que se valió de sí mismo para todo por lo que adaptarme de esta manera no fue especialmente difícil.

Mis noches las pasaba colgado de un árbol con un saco de dormir para pasar desapercibido no solo por las personas que pudieran pasar, sino de los animales nocturnos que pudieran intentar darme caza, la soledad me provee de un cuidado extremo y mi juramento de mantenerme con vida por lo menos hasta la muerte del mocoso, el mocoso... Temporadas de vivir así en uno con la naturaleza me permitió ver cosas que antes no veía, la unión que logré con mis insectos subieron de nivel permitiéndome hacer cosas que nunca antes había logrado, la comunicación con ellos, entrenamiento diario de mi taijutsu, ninjutsu, elemento y mi especialidad todo en balance me mantuvieron en forma, pues es la razón por la que estoy viviendo, hacerme más fuerte.

No confundirse, que viva mayormente en las cercanías no significa que perdí total contacto con la humanidad, mis paseos por los pueblos cercanos durante mi viaje fue también una de las tantas cosas que suceden, a menudo cruzaba estos lugares como un viajero para ganar un poco de dinero para mis ahorros, algunos trabajos que solamente un ninja llegaría a ser capaz de hacer, me hice de un nombre, no tan importante, pero que poco a poco me hizo de ganar trabajo a menudo empezando a recibir ofertas más y más tentadoras, saqueos, mensajes, protección, de todo incluyendo lo que todos creen que no sería capaz, asesinatos, poco a poco más trabajos de esta índole se acercaban a mí convirtiéndome en un sicario. A menudo era conocido como "La avispa asesina" por mis métodos de acabar con mis víctimas.


El trabajo

21 del 2do mes de Invierno al 30 del 1er mes de Primavera
País de la Hierba

Un misterioso hombre con prendas cubriendo cada parte de su cuerpo, ni sus ojos se le veían y portaba una máscara que tapaba lo poco que a mí se me veía del rostro, lentes oscuros escondían su mirada, lo vi normal en ese tiempo, muchas personas que contrataban mis habilidades iban la mitad tapados pero ninguno antes como este sujeto, ninguno había irradiado tanto misterio como este hombre, su respiración silenciosa y sus movimientos, era como si fuese un fantasma que apenas pudiera ver, su presencia ausente, me entregó una carta que al tomarla y bajar mi mirada, al subirla ya no estaba sentado frente a mí, se había esfumado sin dejar rastro. Pensando que no sería nada simplemente abrí el envoltorio para descubrir sus letras, un trabajo de búsqueda, tenía que encontrar a una persona en un lugar desconocido, hasta este momento pero con una pista.
"Ahí donde tus ojos no logren percibir.".

Habían unas características de la persona a encontrar pero muy pocas pistas que pudieran ayudar pero como un trabajo estaba obligado en dar con la persona, estaba cobrando por ello después de todo, con solo la pista me estaba volviendo loco, no sabía qué quería decir y probablemente si no estuviera ahí podría estar más tranquilo, pero no me servía de nada, por dos meses pasé viajando por todo el país de la hierba con la intención de encontrar ahí a mi objetivo, pregunté por pueblos a la persona de tales características, obviamente los busqué yo mismo igualmente, conocía más el país de la Hierba que el país del Fuego del gran tiempo que pasé buscando y viendo cada rincón de ese lugar, sin embargo no lograba dar con él, estaba perdiendo mis estribos y quería darme por vencido, pues durante todo este tiempo no tuve avance alguno, al menos con la misión.

A finales de primavera en la frontera del país con el Hierro en uno de sus pueblos, mientras bebía y comía en una taberna empecé a escuchar rumores de un lugar que albergaba una gran variedad de insectos, larvas, mariposas, escarabajos, no solamente eso, sino que habían de tamaños inimaginables, todos creyeron que estaba alucinando y su estado de borracho no sostenía la veracidad de sus palabras, pero el tema llamaba bastante mi atención, estaba frustrado e iba a dejar ya el trabajo de lado para volver a dedicarme a mí mismo, a mi entrenamiento, y después de mucho debatir decidí emprender mi búsqueda del lugar mencionado, después de unos días de preparación me armé y me dirigí al bosque cercano a donde él estaba en la historia de borracho.

Usando mis dotes para comunicarme con los insectos empecé la búsqueda, días sin descanso adecuado, sin salir del bosque y usando mis capacidades de supervivencia para comer, beber, dormir, entre otros, me mantuve vigilando ese enorme lugar, quizás se trataba del bosque más frondoso, amplio y peligroso de todo el país de la hierba, pero después de tanto tiempo mi búsqueda dio frutos, pues frente a mí se encontraba una especie de oruga gigante, su longitud llegaba a los cuatro metros de largo y dos metros de altura, jamás había visto algo como eso, no mucho después de intentar entablar una amistad con este, me indicó el camino que debía seguir para encontrar susodicho lugar de misterio.
Ahí donde tus ojos no logren percibir.
Al fin había encontrado su significado, sin embargo aún no lo sabía, pero pronto.

Al llegar a dicho lugar mis ojos no captaron nada de lo que me decía tal criatura, pero en mi interior sentía una excitación que jamás había sentido, no era proveniente de mí, eran mis kikaichus que estaban alborotados, empezaron a actuar por su cuenta, no como revelación, sino como emoción, querían salir a conocer el lugar, como nunca antes habían hecho, liberándolos me di cuenta que no estaba solo, habían un sin fin de criaturas de todos los tamaños conmigo pero no lograba verlos, en ese momento una voz resonó a mi espalda.

Veo que al fin has llegado.— una voz que conocía, sin embargo no escuchaba hace mucho.
¿Eres tú?— me giré observando esa figura misteriosa de nuevo frente a mí.
Ciertamente, llevo mucho tiempo esperándote, pensé que vendrías antes.
¿Cómo iba a encontrar un lugar como este?— me quejé, y aún no había nada extraño aún.
Tenías que buscar mejor, para algo tienes las mejores habilidades de rastreo y espionaje en todo el mundo.— me respondió. Pero que me hayas encontrado significa que te diste cuenta al final, con un poco de ayuda, pero lo has logrado.
¿Ayuda?
¿Cómo crees que llegó ese borracho a hablar de este lugar?— en ese momento me di cuenta, sorprendido asentí. —Te he estado empujando pueblo a pueblo desde que empezaste a buscarme para que te acercaras, incluso pasaste cerca una vez, sin embargo lo ignoraste.

Él se acercó a mí y posó su mano en mi hombro, aplicando fuerza me giró mientras me rodeaba con su brazo como si fuésemos amigos, simplemente le seguí, para en el primer paso maravillarme.


EL VERDADERO ENTRENAMIENTO

30 del 1er mes de Primavera al 25 del 2do mes de Invierno
En un lugar oculto

El lugar era maravilloso como si fuese otro mundo, donde pasaría mis siguientes 8 meses, no solo eran árboles, el campo de flores, el río que se escucha de fondo y el sonido de los insectos cantar, si cantar, eran como coros de ángeles, quizás estaba en un genjutsu, no sería la primera vez. En ese momento formé un sello de manos y pronuncié las palabras de disipación que lo único que hicieron fue hacer reír al sujeto a mi lado.

¿Qué haces?— preguntó como si no fuera obvio. —Es real, este lugar es el mundo oculto de los insectos, donde residen los secretos de esta especie ¿sabes para qué te llamé?
Negué tímidamente, no sabía qué decir, aún estaba en ese estado de shock.
Te llamé porque veo potencial en ti.— hizo una pausa para empezar a caminar mientras con su brazo me guía, centrándome en el ambiente mientras escucho con atención.
Te he estado observando ya hace un tiempo, conozco casi toda tu vida, bueno no realmente, pero si lo que necesito saber... Desde el examen chunin que tuviste recientemente.— mi aura se enegró un momento, pero unas palmadas en mi espalda me relajaron.
He visto lo que haces y tus intenciones, tus sacrificios y tus objetivos, sé que acabas de sucumbir en un camino de venganza, y no te culpo. Pero hubieron decisiones que pudieron ser distintas, pero nadie es perfecto y los errores te marcan para bien, o para mal, en tu caso no importa mucho, pues tendrás un futuro más brillante.
¿A qué te refieres?
Ya lo verás... Todo a su tiempo, confía en mí.

Cómo podía yo confiar en alguien después de lo que sucedió en los chunins, todo por lo que creía se había desmoronado por una persona, una confianza que tuve me hizo perder un ojo y probablemente pude haber perdido la vida, confiar en alguien simplemente no era una opción para mí nunca más, o eso creía. En ese momento frente a mí el sabio de los insectos se hizo presente para saludarme.

Vaya vaya ¿qué tenemos aquí?
Me examinó con sus ojos el alma, me quedé callado mientras hacía lo mismo, todavía no me creía lo que estaba viendo, jamás imaginé ver algo como eso en mi vida.
No veo nada en tu futuro, sin embargo confío en Shikishi, bienvenido al mundo oculto de los insectos, Shikishi te mostrará todo lo que necesitas, llama este tu nuevo hogar.— tras estas palabras su cuerpo se desvaneció sin dejarme siquiera hablar.
Muy bien, ya lo conociste, ahora vamos a entrenar.— abrí mis ojos mirándole.
¿Entrenar? No vine aquí a entrenar.
¿Ah no? No quieres hacerte más fuerte para tomar tu venganza?— me calló. —Jeje, muy bien, entonces sígueme, te ayudaré a tomar tu venganza Keisuke.

Todavía no comprendía muy bien lo que estaba sucediendo y cómo el sujeto me conocía, pero qué podía hacer yo, estaba en medio de la nada, todavía no sé si seguimos en el país de la Hierba o estaba desmayado en un sueño provocado, pero le seguí hasta lo que sería mi entrenamiento. Por 8 meses no salí de ese lugar, entrené para mejorar mis habilidades, con Shikishi Aburame, al mismo tiempo le conocí y comprendí la persona que es creando un lazo entre ambos casi como padre e hijo, maestro y alumno, él me entendía como ninguna persona antes lo había hecho, más allá de respeto le tenía cariño y confianza, algo que con mi familia pasada no había tenido muy a pesar de que les debía, jamás sentí por ellos la confianza de ser yo mismo, con Shikishi podía sacar mis secretos y emociones y respaldarme en él ante cualquier problema.

Su entrenamiento era duro y estricto, aprendí a meditar y a calmarme, a controlar mis emociones, a utilizar a mis insectos en su máxima potencia, a comprenderlos, confiar en ellos y como amigos, también a utilizarlos en batalla como armas, herramientas, como soldados que son. Mis habilidades subieron exponencialmente con su ayuda y mejoré mil veces más de lo que hubiera podido lograrlo solo. Y con él aprendí una técnica razón por la cual estaba en ese lugar, después de tanto tiempo conocí a los insectos y ya no como simples criaturas de la naturaleza, sino como entidades importantes, con quien podía hacer amigos y camaradas, luché con ellos, reí y jugué como si fuesen personas, y también conocí a mi compañero, ese que es un igual a igual progresaba a mi lado, entrenaba conmigo, básicamente eramos dos entidades unidas, un equipo.


VIAJE

26 del 2do mes de Invierno al 6 del 3er mes de Invierno
País del Hierro

Aunque fuese mi hogar mi vida no podía quedarse ahí, necesitaba volver a mi lugar, a mi mundo, a la civilización y dar paso a mi venganza, el inicio del arco de mi vida por el cual estuve entrenando por un año entero sin parar, tomar venganza, preparado para enfrentar las adversidades de mi vida, con mi nuevo compañero, mi maestro y mi yo nuevo, tomaría las riendas como nunca antes había hecho, pero primero necesito de más compañeros, personas que pudiesen colaborar conmigo y hacer un objetivo en conjunto, ni tan siquiera el hombre más fuerte del mundo puede enfrentarse a una nación solo, Masao, era un crío malcriado pero tenía las habilidades para respaldarle y no solo eso, tenía las personas, dos aldeas a su espalda para cuidarle, ni tan siquiera mi maestro, el hombre más fuerte que conozco iría de cabeza solo, quizás podría asesinarle sin problemas, pero no garantizaría su vida y no planeaba morir con él (Masao).

Entonces a dónde debía dirigirme, a la aldea de Yuki, conocida por los renegados como un nuevo hogar donde podrías empezar tu vida de nuevo, sería un buen lugar para empezar mi camino, me separé de mi maestro por un tiempo para viajar, aunque fuese mi maestro no me forjaría el camino, tenía que hacerlo yo mismo, sino no tenía sentido. Salí del lugar y caminé hasta el país del Hierro donde empezaría la búsqueda, no sería fácil de encontrar, tenía sus dificultades, los rumores son los únicos guías que tenía pero eran suficientes con saber de su existencia, aprendí de recolección de información con el mejor, no iba a ser difícil para mí encontrar un lugar tan popular.

Tabernas, borracheras y apuestas, trabajos, era todo lo que necesitaba para lidiar con el viaje pero necesitaba algo más para probar mi valía, por primera vez en todo este tiempo saqué la banda de mi aldea para observarla, mis sentimientos por ella se habían disipado completamente, solamente era una herramienta más para forjar, sin duda alguna rasgué por la mitad la placa tachando ese símbolo que en su momento significó algo pero que ahora valía nada, arranqué la placa de la tela y la pegué a mi manga, sería el nuevo lugar en el que estaría tal objeto, porque eso es todo lo que era, un objeto más.

Y aquí prosigue mi camino... Aquí estoy yo, frente a las grandes puertas de Yukigakure, por primera vez.


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Nine Beasts
Master

Re: [Time-Skip] Scars of the past

Mensaje por Nine Beasts el Jue Dic 28, 2017 12:42 am


Time Skip Aceptado.
El time Skip se da por valido y junto a este se te dotan de las siguientes mejoras para tu personaje.

10 Puntos en Voluntad
5 Puntos de Espíritu
5 Puntos de Concentración
5 Puntos de Resistencia


Además de esto tras tu correcta exiliación a partir de ahora te conviertes en Renegado Rango B. No eres grato en el País del Fuego y en sus Países Aliados (País del Rayo) pero se abren las puertas para que formes parte de Yukigakure no Sato.

¡Felicidades y mucha suerte con tu estancia en Nine Beasts!


Se procede a actualizar tu Hoja Ninja.

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