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[Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

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Akeboshi Yoshio
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Sáb Ene 20, 2018 9:35 pm

Riquezas Olvidadas
AKEBOSHI YOSHIO
Yukigakure no satoZona ComercialInvierno
Tadashi y Yusura. Tendría que recordar bien esos nombres para mantenerse del buen lado del dúo, aunque algo le decía que apenas pasase por la puerta hacia el frío exterior, los mismos se le esfumarían más rápido que incienso al aire libre. Pero algo es algo, y al menos logró que se presentaran para dejar de ser simples extraños. Y ya había decidido qué canción tocar en el viaje, por lo que todo marchaba a la perfección. El único perjudicado tras el altercado parecía ser Kishúe, ese que algo hacía con los insectos similar a lo que la criminal lograba con arena; aunque a menor escala claramente. Se separó del asiento para quedar junto a él, con la misma sensación de alivio que Zatoichi, aunque sin expresarlo. Como si todo fuese un día más del montón, y sin entender a fondo el peligro que representaba la dichosa Sabaku, se palpó los pantalones para deshacerse de los granos de arena olvidados por la dama.

Viejo —se dirigió al tabernero, mirándole—. Confronte a sus clientes ansiosos, y dígales que ha cerrado la taberna temporalmente pues le informaron que cuatro familiares han muerto en un accidente. Que pronto recibirá en ataúdes los cuerpos rescatados de una dura tormenta de nieve, y deberá identificarlos. Por eso, pídales comprensión y algo de privacidad.

Le guiñó el ojo, y se enfiló hacia la salida. Podía haberse mostrado como un codicioso de entrada, pero haría valer esa inversión que con poca confianza el hombre depositó en ellos. Y al cruzar tal pensamiento, recordó la vacía desgracia de los bolsillos del chico insecto. Esperó a encontrarse en el callejón exterior, antes de acercarse a él. Mostrando algo de piedad ante su reciente sufrimiento, separó de su monedero un cuarto de la paga, dícese quinientos ryos. Con la diestra tomaría una muñeca del joven, y con la otra depositaría en su palma la pequeña columna de doradas monedas. — Tu parte —le dijo en voz alta, pues si el resto hacía lo mismo, los cuatro acabarían con la misma cantidad final. Algo le decía que Hikaru no entendería la ecuación, sin embargo.

¿Recuerdan el mapa? —dijo a todos, pero enfocó su mirada en Zatoichi. Este se dedicaba al dibujo de animales de manera realista, por lo que debía tener una buena memoria fotográfica. No es que el músico hubiese olvidado la ubicación de la emboscada, pero en la tundra hacía falta más que una burda idea de dónde se quería ir.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 6
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 88
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • Alambre ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo (4 dejados en casa)
  • 2 píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho

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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Hikaru el Dom Ene 21, 2018 12:03 am


Hikaru
La única persona que le respondió la pregunta fue Zato, pero a pesar de recibir sus palabras ella quedo con más dudas, incluso por su cabeza pasaron más formulaciones extrañas pero realmente no sabía cómo expresarse pues no tenía idea si había recibido la respuesta o no. Por lo tanto la peliblanca bajo un poco su cabeza mientras pensaba y a la vez sentía la mano de su compañero en el hombro mientras él decía el nombre de ella. Ante esa acción la peliblanca se quedó tranquila, a pesar de que no le gustaba el contacto con los de su especie... pero Zato era diferente a los demás, después de todo él le daba comida.

Cabe destacar que la kunoichi tenía varias ideas claras en aquel instante, una de ellas era que todos tendrían que hacer una misión, la otra era que aquellas dos personas eran mucho más fuerte de ella y por lo tanto debería de tener cuidado, el resto se trataban de las ordenes que había dado el viejo. Por lo tanto la peliplateada, que ignoraba todos los protocolos que pudiesen existir, se levantó del asiento y comenzó a caminar hacia fuera de la taberna, como si ella fuera un pequeño patito que en aquel momento estaba siguiendo a sus progenitores (en este caso seguía a los más fuertes) para no verse perdida.

Su mirada rojiza no mostraba sentimientos, simplemente era como si su rostro expresara que su mente estaba llena de “nada”, que era una tabula rasa que no poseía ni siquiera pensamientos. Pero en realidad si los tenia, solo que en aquel instante estaba mirando la armadura del hombre y pensando en la arena de la chica.  Por voluntad propia había determinado estar bajo las ordenes de esos dos, pues para ella la sociedad humana era como la vida animal… los más fuertes dominaban a los débiles.
Bueno de esa forma lo vería alguien que pudiera entender a Hikaru (que conlleva el combo de problemas psicológicos) pero para otra persona normal aquello era como si la peliblanca acosara a esas dos personas, pues apenas ellos comenzaban a ir –la kunoichi- también hizo esa acción, sin reparar en el hecho de las monedas o del mapa (que la verdad lo tenía completamente memorizado por su memoria envidiable y fotográfica… lástima que aquella capacidad de su cerebro era desperdiciada en alguien que no podía comunicarse con sus pares).


Stats:
  • Fuerza : 09
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94

Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.
País del hierro - Posada


 

 

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Kishue
Kishue
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Kishue el Dom Ene 21, 2018 7:36 pm

Riquezas Olvidadas

Las cosas no iban a salir bien de esto pero no puedo evitar el ponerme en posición defensiva ante una habilidad que no pudiera controlar, el campo cerrado y las amenazas de una persona, sin estar muy seguro de si en una pelea pudiera igualarle o siquiera huir pues la salida se encuentra al otro lado y la amenaza de por medio, huir por atrás y tener que destruir la otra puerta me retrasaría causando que me agarrase, si es que hubiera un chance, optando por quedarme relativamente quieto para no seguir alterando a la niña y su compañero quien terminaron de poner en orden las cosas con el trabajo...

Los insectos que se desplazaron por mi cuerpo era solamente un pequeño mecanismo de defensa por si la arena se adhería a mi cuerpo y esta se encargaría de expulsarla de mi cuerpo antes de que me matara como aquél ninja de la hierba, pero la diferencia de habilidad es notable y antes de que pudiera hacer eso, los granos habían causado la muerte de 60 compañeros en un abrir y cerrar de ojos, llevándome al suelo con ellos, pero al menos había perdonado mi vida, parece... Estaba demasiado ocupado en otros asuntos como para presentarme y mejor así, pues no tengo intención de hacerlo, probablemente si hubiera sido otra situación y otro lugar podría cambiar las cosas.

Suspiro cuando Zato se acerca a mí a ayudarme, enfadado con el encuentro rechazo su ayuda haciendo sonar mis dientes con mi lengua, o viceversa. Me levanto por mi cuenta y me sacudo los restos de arena que quedaron en mi cuerpo, hay razones por las que odio la playa y esta es una de ellas, lo malo es que me la encuentro sin buscarla, indicando a mis criaturas que me ayudasen a sacar cada grano de mi cuerpo estas trabajan por su cuenta un rato mientras me reincorporo y recupero el aliento perdido, observando al señor y luego al resto de personas.

Saliendo del lugar de primero miro a mi alrededor a ver si encontraba a los chicos pero parece que se habían marchado por ahora, o no. Al ser alcanzado por los chicos el primero en reunirnos fue el músico entregándome el abono que con mi mano empuje suavemente en su dirección negándome. —Guárdalo,
serás mi banco por ahora.
— no he dicho que no aceptaría mi parte simplemente que lo guardara para al final tener un motivo para volver a él... Volviendo al tema de la misión asiento con la cabeza. —Recuerdo pero no he viajado tanto por el país para conocer el lugar.— aunque en mis recuerdos aún existe ese trayecto que hice entre Konoha y Kumo, haciéndome pensar sobre el camino, pero al no estar seguro prefiero no informarlo, además, ¿es eso relevante?

Si no había nada más que conversar, emprendo mi camino con el grupo hacia el destino.

Datos:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 50
  • Voluntad : 26
Chakra : 171 (211-16-24)
Acción Oculta : 00

KIKAICHŪ NO JUTSU ( 危壊蟲の術, TÉCNICA DE INSECTOS DE DESTRUCCIÓN PELIGROSA):
El Aburame hace uso del control que tiene sobre sus insectos para hacer que estos, como unidad, tomen diversas formas irregulares tanto para atacar como para defender al usuario. Las mismas se vislumbran como si fueran nubes negras, pudiendo detener armas e inclusive dar golpes; la realidad es que incluso se pueden controlar pequeños grupos de insectos con el objetivo de sorprender al rival.

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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por NB Narración el Mar Ene 23, 2018 2:32 pm

Criminal Yukigakure: Tadashi Yoshimura
Para cuando todos y cada uno de aquellos renegados hubiesen escapado de las fauces de la enorme taberna donde se encontraban hospedados podrían dar con la figura de aquellos dos Criminales esperando no muy lejos de la puerta trasera que habían destrozado minutos atrás.

Por el contrario de la pequeña, el hombre de cabellera dorada aún portaba aquella radiante presencia que lo hacía destacar junto a la tan opaca mirada de la cárdena pero, en el mismo instante que sus ojos fuesen a parar sobre la figura de estos volvería a sonreír con cierta diversión. —Bueno, hagamos que esos desgraciados del Rayo acaben bañando en llanto la nieve — Invitó antes de comenzar a caminar. Sus palabras derrochaban seguridad, tanta que daba la sensación de que el abismo de capacidades era prometedor. Si un hombre como este no llegaba a tan si quiera temer a la pequeña que lo acompañaba ¿Qué clase de capacidades podía llegar a tener? No todos podían alardear de poner el mercado negro patas arriba o de generar desperfectos con una sonrisa en sus labios, como si se tratasen de los amos de la aldea a la cual pertenecían. —Siento que os corte antes ¿Me equivoco? Tan solo llegue a escuchar el nombre del músico. Aunque agradecería que me acompañaseis — Comentó mientras los observaba de reojo y empezaba a caminar. No temía por brindar su espalda pero a pesar de ello nunca estaba de más no hablar a una pared o en este caso, a la nada.

Sus pasos eran amplios, tanto que a pesar de mantenerse simplemente caminando lo llevaría a no tardar mucho en llegar hasta las grandes puertas del norte de la aldea, la misma que daba paso desde las afueras a la zona comercial y donde siempre se encontraban dos guardias de alto rango que siempre, se encargaban de mantener un protocolo tanto de salida y de entrada. A diferencia de las demás veces, al ver a ambos criminales estos ni si quiera se inmutaron por sus acompañantes.
Criminal Yukigakure: Sabaku No Yusura
Aún a pesar de las palabras de su acompañante, la pequeña Sabaku se mantuvo a la espera de que los demás comenzaran a caminar, para de este modo buscar posición no muy lejos de la joven de pelo blanquecino con la cual hasta el momento no había sido capaz de mediar palabra o por lo menos, ni si quiera le había brindado la atención suficiente. No le importaba el lugar donde esta quedase o incluso con quien se supusiese que se encontraba. Ya de por si sus capacidades de detección eran brillantes —¿Lleváis mucho aquí?— Se aventuraría a cuestionar con unas palabras que se las podría llevar el viento ante la tenue tonalidad que adoptaba al escapar de los finos labios de la cárdena y que ahora se fijaba con la mirada fija en la peliblanca mientras caminaban. Quizás no era buena con las palabras, pero se podría dar a entender que con ello trataba de realzar el hecho de referirse a las espesuras del país del hierro y el tiempo formando parte de aquella aldea que adoptaba el titulo de carnicería.

No se encontraba contenta, después de todo hasta el momento seguían en vilo ante lo que para ella había sido un ataque pero eso no quitaba que seguía siendo una pequeña rodeaba de vandalos, de hombres y mujeres que vivían de arrebatar vidas o robando lo poco que tenían otros para así, sobrevivir. ¿Pero de dando provendría tanto poder? Resultaba escalofriante observar a una joven tan "pura" y con habilidades tan tétricas o amenazantes.

En caso de que mantuvieran el paso de ambos, podrían llegar acompañados hasta las extensas llanuras del país del hierro, donde su viaje, daría comienzo.

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Zatoichi Byakura
Zatoichi Byakura
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Zatoichi Byakura el Mar Ene 23, 2018 4:00 pm

RIQUEZAS OLVIDADAS
Zatoichi
Pais del HierroZona ComercialInvierno


¿Cerrado? Yo diría clausurado por semejante demostración de habilidades, pensaría para mis adentros, dedicando una sonrisa leve acompañado de una mirada aparentemente cansada, con las manos en mis bolsillos esperando a que mis compañeros terminasen de salir de la taberna, siendo el último entonces en abandonarla.

Comprendí el por qué Kishue estaría molesto, ante ello decidí no decir nada al respecto, a veces el silencio era mejor que las palabras y para este caso, era prudente no alterarlo más de lo que ya estaba. Escuché al chico de la armadura hablar de tal forma acerca de la gente del país del rayo, a lo cual, simplemente me mantuve callado antes de comenzar a caminar, me mantendría detrás del chico de armadura, caminando al lado de Hikaru. - Antes de pertenecer al Yukigakure estuve viajando por el mundo, en mis aventuras visité el país del Rayo en búsqueda de una leyenda, una tortuga tan grande que su caparazón poseía su propio ecosistema. - Comenté ayudándome de mis manos para expresar lo grande que era el animal, extendiendolas de lado a lado, para luego ver al músico quien preguntaba por el mapa. - Claro, eso esta aquí. - Señalé y toqué con la punta de mi dedo índice mi cabeza, para luego bajar mis brazos y meterlos dentro de los bolsillos.

Miré entonces al caballero para luego mover de lado a lado mi mano frente a él. -No pasa nada, mi nombre es Zatoichi. - Señalé entonces a la peliblanco. - Ella es Hikaru. - Y finalmente señalaría al muchacho de ropajes de vagabundo. - Y él es Kishue. - Ahora estaríamos debidamente presentados como grupo. - Mientras más mejor, la misión que nos depara no va a ser fácil. - Volví a meter la mano en los bolsillos de mi chaqueta mientras pasábamos por los controles de la ciudad, curioso era que al ver al hombre de la armadura estos ni se inmutaron en detener nuestro andar, simplemente se abrieron las puertas para nosotros. En ese momento, se acerca la niña de arena, con un tono de voz tan dulce y suave que me era imposible llegar a relacionar a alguien con una voz tan angelical como la de ella con la de aquel demonio de arena de hace minutos atrás.

Dejaría que Hikaru responda primero aquella pregunta antes de responder yo. Una vez ella terminase, miraría a la niña de arena y curvaría mis labios en una sonrisa tranquila. - Veamos… yo vivía en las cercanías junto con mi abuelo desde mucho antes que el Yukigakure se fundase. Pero de pertenecer oficialmente a la Aldea, se podría decir que un poco más de un año. - Asentiría un par de veces mientras miraba hacia arriba recordando mas o menos el tiempo. - ¿Y ustedes? - Pregunté curioso por conocer la procedencia de estos dos individuos y cómo ascendieron tan rápido en la jerarquía criminal que manejaban en la aldea.  


Stats:

 
  • Fuerza : 18
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 22
  • Espíritu : 35
  • Concentración : 26
  • Voluntad : 30
Chakra : 137-1=136

Inventario:

Estuche Pequeño (Derecho)

  • Herramienta de inku

Mochila (espalda)

  • Bengala x1
  • Makibishix6

Otros Items

  • Armadura (torso, hombros, muslos, antebrazos) x1
  • Impermeable (torso) x1
  • Naginata (Reposando en hombro izquierdo): x 1
  • Pastilla soldado (bolsillo de impermeable)x1


Técnicas:

CHŌJŪ GIGA (超獣偽画, IMITACIÓN DE IMAGEN DE LAS BESTIAS)
Técnica principal de la especialidad, la más básica y sobre la que se basa el resto. Consiste en que el artista va dibujando formas de tinta sobre el papel, que a medida que complete y tras la realización de un sello a una mano, emergerán de la hoja, ganando volumen, consistencia y tamaño, para terminar siendo una ilustración en vivo del propio dibujo. Tiene gran variedad de usos, puede ser utilizado como transporte (las aves no podrán sobrepasar los 2 metros de altura), método de espionaje, exploración, combate, etc., pero desaparecen tras recibir un daño relativamente bajo, volviendo a ser simple tinta. Su velocidad será acorde al Espíritu del artista.
Criatura: Pequeña terrestre: Lemming
Consumo: 1Ck por creacion por turno.

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Akeboshi Yoshio
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Mar Ene 23, 2018 4:57 pm

Riquezas Olvidadas
AKEBOSHI YOSHIO
Yukigakure no satoZona ComercialInvierno
El músico se consideraba a sí mismo como alguien de lengua larga, y a veces hasta difícil de soportar. Son cosas que uno debe aceptar. Pero aun así Zatoichi tenía sus momentos en los que le superaba con creces, hablando hasta por los codos sin importar mucho el ambiente de tensión que se había dado segundos atrás. Incluso repetía los nombres de todos, incluyendo el de Kishúe, que podía tener razones para querer mantenerse en el anonimato. En todo caso, sumaba a la diversión general del paseo, y le robaba una sonrisa.

En cuanto a la ubicación de Akeboshi en la formación del grupo, si es que a alguien le importaba, él prefería mantenerse un par de metros por detrás de la mayoría de la gente; a lo sumo toleraba tener a un individuo a su lado. La razón no era traicionera en absoluto, sino que así podrían escuchar con más detalle las melodías que iría componiendo durante el camino. Después de todo había prometido hacerse cargo de la música, y sería de mala educación darles la espalda durante su acto.

Antes que nada cerró los botones de su chaqueta gruesa, quedando bien reguardado contra las bajas temperaturas, y se estiró las mangas de las mismas para que cubriesen todo el brazo hasta los guantes negros. Metiendo dos largos dedos bajo el cuello de su abrigo, tiró de la flauta maldita que colgaba a la altura del pecho. Sin decir nada sobre su aburrida historia, se limitó a llevar el instrumento a la boca y meditar dos segundos el orden de las notas que rondaban su imaginación. Los callejones dejaron de existir, para transformarse en barreras blancas de horizontal rayado negro fino. Las pulsaciones palpables en su sien marcarían el ritmo de las notas, que su mente iría dibujando como tatuajes móviles en esas ficticias superficies verticales. Y muy danzarinas las notas se moverían de atrás hacia adelante, dándole la confianza necesaria para sacar aire de sus sanos pulmones.

Soltó un soplido de cada hueco en su flauta, corroborando la afinación de las notas.

El tiempo pasa más rápido si se lo disfruta —vociferó suavemente para sí mismo, o para los atentos.



Sin añadir más propiedad especial a su arte que el goce por ejercerlo, acompañó la veloz caminata con música acorde al apuro. Como solo transitarían la abierta tundra durante un buen tiempo, no tenía sentido moverse de modo sigiloso por gran parte del viaje. Podía, tranquilamente, ejercitar sus pulmones sin miedo al menos de momento. Y así, además, si alguien intentaba interceptarlos de manera sorpresiva, ya tenía instrumento en mano y notas en el aire para enfrentar las adversidades.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 6
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 88
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • Alambre ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo (4 dejados en casa)
  • 2 píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho

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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Hikaru el Mar Ene 23, 2018 6:53 pm


Hikaru
Las palabras del hombre con armadura llegaron a asustar a Hikaru que de un momento para el otro, después de escuchar “siento que os corte antes”, bajo la mirada hacia su propio cuerpo para examinarlo… inclusive comenzó a levantarse un poco su ropa dejando expuesto su abdomen y pechos (que se encontraban adornados con ropa interior de color negra),  para luego observarlos detenidamente, al finalizar esa acción levanto las mangas de sus brazos y también examino la piel. En aquel instante sintió el frio del ambiente, cuando realizó esas acciones, pero la verdad era que tenía miedo de poseer algún corte y no se hubiera dando cuenta; pero al ver que no conservaba ninguno ella mostró un poco de alivio…

-No tengo cortes.-

Después de informar sobre aquello se dio cuenta que Zatoichi se encontraba junto a ella, cosa que no le dio mucha importancia, pues su atención estaba dirigida a las dos personas más poderosas de ese grupo. Sus orbes rojizos miraban hacia delante, pero cuando escuchó una pregunta, los luceros, se desviaron al cuerpo de la chica que utilizaba arena… por un momento Hikaru casi la ignora pensando que no le preguntaba a ella, pero vio la mirada de la joven sobre su cuerpo y por ende capto que ella también tenía que contestar.
La respuesta a dicha pregunta podría tener algunas controversias, en el caso de Hikaru no… pues lo mucho y lo poco era estrictamente relativo a los pensamientos de la peliplateada –ni siquiera podía pensar como tomarían los otros sus palabras-.

-No.-

Dijo tranquilamente mientras sonreía de manera animada porque pensaba que estaba socializando súper bien, el punto es que a ella no le interesaba poder tener contacto humano para realizar amigos y poder desarrollar esos sentimientos “raros” de lo que tanto hablaban algunos libros. Más bien era porque el ser humano necesitaba una vida en sociedad para sobrevivir en el mundo, por eso mismo la chica estaba segura (en ese momento) que su adaptación a esa manada estaba saliendo perfecta.
Igualmente aún seguía pensando en lo que dijo el chico con armadura, sobre los cortes… si tenía alguno podría estar en sus piernas o espalda… por lo tanto su rostro mostró una expresión preocupada mientras llevaba sus manos con la intención de bajar el pantalón y revisar dicha parte del cuerpo. Antes de concretar la acción ella detuvo sus movimientos al escuchar la canción que comenzaba a sonar, por lo tanto su vista se dirigió hacia ese lugar como si la chica hubiera entrado en trance… dejando que por un momento sus acciones y líneas de pensamientos obsesivos fueran interrumpidos, solo por el momento.

Stats:
  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94
Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

País del hierro


 

 

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Kishue
Kishue
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Kishue el Miér Ene 24, 2018 4:18 pm

Riquezas Olvidadas

La lengua de Zatoichi es de una dimensión que nunca antes había visto, incluso comparándolo con la del Orochi que me acompañó en el examen chunin se quedaba corta al lado de la de este hombre. Pero está bien gracias a él el resto podemos quedarnos más callados, sobretodo yo quien no encontraba un motivo para confiar y entablar amistad con la pareja de criminales, más allá de creer que me podrían hacer mal simplemente no empezamos con el pie correcto, voy al lado del músico quien entona una hermosa melodía que me distrae de los eventos pasados con la sujeto de adelante y al mismo tiempo me permite no concentrarme demasiado en la conversación entre ambos y poder disfrutar del viaje ignorando el hecho de que el hombre no da campo al anonimato, pero está bien, después de todo ni él conoce mi verdadero nombre, y el nombre que ha brindado fue un apodo que adopté desde mi salida del país del fuego, por si acaso.

No tengo mucho que añadir a las palabras de Zato, ni a la pregunta que surgió pues apenas y encontré recientemente una habitación donde quedarme y los días transcurridos entre los muros fueron contables por los dedos de mis manos, lo único que he adoptado del lugar es esta vestimenta que me cubre del asqueroso frío tan poco acostumbrado, pero del cual no me quejo, solamente que podría ser mejor.

De lo que llevamos caminando empiezo a creer que se trata de un viaje a pie por lo cual a nadie le importa llegar cansados al lugar antes de una posible lucha, no puedo evitar ver la espalda de esas dos personas y pensar en su historia y cómo llegaron al país, serán confiables o no, serán dignos o los podría odiar por lo que hacen, dependiendo de la clase de criminales se les podía soportar, y sus métodos, ¿cuales serán los suyos? No es lo mismo ser un mercenario traidor a un asesino que mató por una razón personal...

Datos:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 50
  • Voluntad : 26
Chakra : 171 (211-40)
Acción Oculta : 00

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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por NB Narración el Jue Ene 25, 2018 6:46 pm

Criminal Yukigakure: Tadashi Yoshimura
Maldita sea Zatoichi, te escucho hablar en todo momento ¿Es que acaso eres el interprete de todo tu séquito? — La burla se había convertido en el plato principal del joven de cabellera dorada quien hasta el momento se mantenía ligeramente al frente pero con todos sus sentidos activados. Se podía sentir la comodidad de esta incluso a pesar de encontrarse rodeado de desconocidos, de igual modo que aquella brisa que comenzaba a volverse algo más violenta pasaba desapercibida para este.

Una ventisca parecía pisarles los talones, una de aquellas grandes pesadillas en vida que hacían perecer incluso a los mayores guerreros por el poder con la cual esta enterraba sus cuerpos en la nieve o derrumbaba las grandes laderas de piedra que acompañaban sus costados en la lejanía. ¿Pero por qué temerlas? O al menos ese tipo de cuestión podría realizarla una persona que se mantuviese carente de cordura puesto que en ocasiones incluso los más afamados habían llegado a retar a la madre naturaleza y habían perecido sin ningún tipo de opción o salvación — Aunque bueno, no mentiré. Estoy acostumbrado a la pequeña Yusura que prefiere dejar en el olvido sus palabras para directamente matar a toda persona que se le cruce en el camino. Cómico ¿No creéis? ¡Además! Un músico y un artista ¿Pueden haber mejores piezas?— Una nueva carcajada volvió a escapar de sus labios tras brindarles aquella información. No era un hombre que se andase con rodeos o tratara de pasar desapercibido incluso a pesar de ser un shinobi. ¿Aunque acaso eso importaba entre aquellos terrenos? Demasiados asesinos y maleantes rodeaban ya de por si la zona como para andar con sigilo. Lo más importante era la supervivencia y con ello, las habilidades en combate. —Ya de por si me parece bastante extraño que el Aburame siga con vida. Ya lo había dado por perdido.

La nieve era adornada por los pasos del shinobi de armadura dorada, dejando así marcas que tarde o temprano se acabarían borrando con aquella brisa que tarde o temprano arremetería. Su camino había sido pactado muy a pesar que hasta el momento este solo siguiera la poca información que había conseguido sacar al hijo del tabernero antes de enviarlo de camino a su hogar y dejar atrás a su padre entre las puertas de la taberna. Junto al frescos, una tenue niebla se alzaba, provocando que la visualización fuese algo dificultosa hacia el horizonte donde, solo aquellos que tuviesen buena memoria podrían alzar perfectametne la imagen de las montañas en la lejanía, aquel lugar que se suponía que era el destino de aquellos renegados. —En cuanto a nosotros, siento decirte que si os contase nuestra procedencia acabaríamos teniendo que mataros aquí mismo y a decir verdad, estoy algo aburrido de matar a todo ser que se mueva ante mis ojos. En ocasiones es más divertido tratar de hacer “amigos” ¿No creeis? — Añadió con su tipica risa burlona mientras los miraba de reojo a poca distancia de su situación.

No les importaba lo más mínimo. Incluso podría decirse que los llevaba tras el cual bultos que solo retrasarían en la misión pero cambiar un poco en ocasiones no era algo excesivamente molesto, menos aún cuando parecían unas buenas piezas con las cuales pasarlo “bien”. — Esperemos que nuestra compañera piense lo mismo que nosotros
Criminal Yukigakure: Sabaku No Yusura
Mientras su acompañante se mantenía buscando mantener aquella conversación con el que parecía comandar al pequeño grupo la Sabaku simplemente se mantenía atenta a la joven con la cual se había juntado. Cada una de sus acciones les parecían dignas de admiración, como si no fuese más que una persona curiosa o nueva desde su punto de vista. ¿Interés? Quizás si se podría nombrar a la peliplateada como uno de los principales objetivos de la pequeña que no apartaba la mirada de esta en esos momentos.

Cada acto que esta realizase era observado con completo detalle por Yusura, hasta incluso en el momento que comenzó a mover todos y cada uno de sus ropajes para así verificar lo que parecía que no obtuviese ningún tipo de herida en su piel. Se mostró atónita así por unos instantes, parpadeando un gran número de veces aunque, a ojos de los demás solo verían una mirada indiferente que observaba a quien la acompañaba como si de un simple trozo de piedra se tratase. Aún así, intrigada por los actos de esta simplemente siguió su ejemplo y bajo la mirada hasta la piel tostada que componía su cuerpo y que se encontraba bastante libre de prendas, verificando así que ella tampoco había sido dañada. Tras tales actos volvió a alzar la mirada, mostrando aquel rostro carente de sentimientos —Yo tampoco.— Tras sus acciones cualquiera podría notar la manera con la cual la pequeña parecía tomar ejemplo de la peliplateada ¿Curioso? Posiblemente, más aún teniendo en cuenta que aquella que los acompañaba no era más que una sanguinaria, una criminal que posiblemente había regado los terrenos del país del hierro de sangre más veces de lo que cualquiera podría incluso imaginar.

Si bien la pequeña se había aventurado a hablar o más bien “socializar” con aquella anterior cuestión, no hubo respuesta de su parte, incluso se podía notar como esta descaradamente había ignorado sus respuestas mientras continuaba caminando entre aquel gran mar de plata que los rodeaba. No le interesaban aquellos que al rodeaban y lo único que había hecho era soltar un monologo probablemente robotico para entablar una penosa conversación que sería sentenciada de inmediato ante su indiferencia hasta que, aquella melodía llamase su atención.

No hubo más palabra que escapase de sus labios mientras avanzaban en dirección a las montañas pero, a pesar de ello y con aquellas acciones que colocaban el instrumento en los labios del músico, este podría notar como la joven se alarmaba de algún modo y lo observaba de lejos, más aún en el momento que el Aburame se le aproximo ¿Conspirando? Seguramente entre los pensamientos de la pequeña podrían estar pasando un montón de ideas del por qué de aquello pero, no dijo nada más, solo los observo por un tiempo sin parar su paso antes de volver la mirada al frente. Estos mismos podrían simplemente aceptar que se encontraban vigilados por la joven.

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Zatoichi Byakura
Zatoichi Byakura
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Zatoichi Byakura el Vie Ene 26, 2018 12:52 am

RIQUEZAS OLVIDADAS
Zatoichi
Pais del HierroZona ComercialInvierno


No pude evitar soltar una risilla ante las palabras del caballero con la armadura mientras me llevaba la mano detrás del cuello para aliviar la tensión del mismo. -A veces me dejo llevar. - Comenté a razón de disculpas no solo para el Yoshimura, sino para el resto del grupo, en cierta forma, la tensión en el grupo en general era abrumadora, muy a pesar de los intentos del músico por amenizar el ambiente que si bien la melodía con su flauta era tranquila y apacible, no lograba taladrar el silencio pronunciado del grupo en general. En ese momento me giro para ver a Hikaru quien parecía volverse a arreglar sus ropajes, como si estuviese buscando algo o no sé… bueno, es común que esta chica haga cosas raras a veces, así que en fin.

Escuché con atención que tuviese que decir el mozo de armadura dorada, un comentario bastante oscuro, recordándome nuevamente lo peligroso que podían llegar a ser ambos, sobretodo la chica ¿Cómo podía existir tanto caos viniendo de un ser humano tan pequeño y que a simple vista se veía hasta adorable? Bueno… se me imposible hasta para mí estar tranquilo en el viaje con estas dos piezas del caos que bien pueden estallar en cualquier momento… aunque de ser así ya estaríamos muertos todos, si no lo han hecho es porque están interesados en nosotros de alguna forma u otra.

La caminata por la nieve se estaba comenzando a volver dificultosa debido a la niebla que se alzaba. - ¿No les importa que mande a peinar el área a nuestro alrededor con un pequeño animal volador? Lo dibujaré yo mismo, si me lo permiten.- Pregunté al muchacho con armadura y la Sabaku, lamentablemente las leyes del Yukigakure establecen que el más fuerte es quien tiene el control, como la jungla, si él me respondía de forma negativa, no me quedaba de otra que simplemente no hacer nada. Sin embargo, en el caso de ser positiva la respuesta, sacaría de mi estuche, la herramienta para inku, desplegando el lienzo y sacando el nakimi de su compartimiento, comenzaría a dibujar cuatro aves pequeñas en seguidilla, tendría la forma de un ave nativa de estas tierras de invierno, mi mano se movería a gran velocidad a medida que detallaba el animal en mi lienzo. Una vez terminado, realizaría un sello de manos, el ave entonces, dichas aves ganarían relieve y emergerían del lienzo, preparadas para recibir sus órdenes. - Cada una tomará un punto cardinal, se levarán tres metros por encima de nosotros y se distanciarán cuatro metros del grupo, volarán a nuestro alrededor y en cuanto encuentren algo acercandose a nosotros volverán a donde estoy yo. - Finalizaría la orden y las aves se miraron y empezaron a cantar para luego alzar vuelo siguiendo las órdenes dadas. En total estaría cubriendo unos 12 metros de radio a nuestro alrededor.

--bird:


La estrategia estaba dada, extender mi campo de visión para poder proteger a mi equipo de las adversidades, las aves ya maniobrarían por su cuenta las adversidades del yermo, así que bien pueden reducir la altitud si la situación lo requiere…. Solo espero que me lo permitan, ayudaría de sobre manera contra la niebla que se asoma por el horizonte.

Escuchando la negativa del caballero criminal me limité a asentir y esbozar una sonrisa tranquila, con mi típica mirada de somnoliento sin decir absolutamente nada y hablando de la compañera, la niña de Arena parecía que se hizo una nueva amiga, actuaba similar a Hikaru solo que sin la vena caótica. ¿Podría suceder en un futuro que Hikaru se vuelva como ella? Espero que no… sería muy triste ver a una buena amiga sucumbir ante el caos y el mal, pero no dejaba de ser curioso como la niña arena parecía imitar a la peliblanca. Aunque notaba que la pequeña miraba mucho en dirección a Akeboshi y Kishue... temiendo porque se repita una vez más comento lo siguiente. - Hikaru, Yusura ¿Les gustaría que dibuje algo para amenizar el ambiente? Algún animal o retrato, soy muy bueno pintando. -


Stats:

  • Fuerza : 18
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 22
  • Espíritu : 35
  • Concentración : 26
  • Voluntad : 30
Chakra : (137-5) 132

Inventario:

Estuche Pequeño (Derecho)

  • Herramienta de inku

Mochila (espalda)

  • Bengala x1
  • Makibishix6

Otros Items

  • Armadura (torso, hombros, muslos, antebrazos) x1
  • Impermeable (torso) x1
  • Naginata (Reposando en hombro izquierdo): x 1
  • Pastilla soldado (bolsillo de impermeable)x1


Técnicas:

CHŌJŪ GIGA (超獣偽画, IMITACIÓN DE IMAGEN DE LAS BESTIAS)
Técnica principal de la especialidad, la más básica y sobre la que se basa el resto. Consiste en que el artista va dibujando formas de tinta sobre el papel, que a medida que complete y tras la realización de un sello a una mano, emergerán de la hoja, ganando volumen, consistencia y tamaño, para terminar siendo una ilustración en vivo del propio dibujo. Tiene gran variedad de usos, puede ser utilizado como transporte (las aves no podrán sobrepasar los 2 metros de altura), método de espionaje, exploración, combate, etc., pero desaparecen tras recibir un daño relativamente bajo, volviendo a ser simple tinta. Su velocidad será acorde al Espíritu del artista.
Criatura: Pequeña terrestre: Lemming / Tufted Titmouse
Consumo: 1Ck por creacion por turno.

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Akeboshi Yoshio
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Vie Ene 26, 2018 2:12 am

Riquezas Olvidadas
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroTundraInvierno
No solo se trataba del país más frío del continente, sino además de la estación más fría del año. La combinación era notoria, más allá de que sus compañeros de grupo hicieran lo posible por ignorarla. Akeboshi, sin embargo, debió afirmarse a su abrigo con ambas manos bajo las axilas, dejando la flauta colgar libre sobre su cuello. Había finalizado una canción, y agradecía la asombrada atención que las damas le otorgaban —Gracias, gracias—, pero el espectáculo se pospondría por mal clima. Aceleró el paso entonces, acercándose más al núcleo de gente, para así no perder de vista a nadie ni ser perdido de vista él mismo.

Por favor Zatoichi-kun, quiero ver una de tus obras en acción —dijo ansioso, aunque su real motivación era que el silencio entre su acto fuese rellenado por otro tipo de entretenimiento. En todo caso, para el músico no tenía por qué pedir permiso. No habían renunciado a la esclavizada vida de shinobi para andar pidiendo permiso para ejercer su propia pasión. Y si no le gustaba, seguramente podían en un parpadeo dejar al cuarteto solitario en el camino.

Con el torso contraído para mantener el calor corporal, apreciaba lo poco que había para apreciar, además de los cuerpos frente a él, demasiado jóvenes como para comprarle una mirada de interés a Yoshio. No, apreciaba la blancura del todo, y fantaseaba con un pintor pudiendo usar el aire puro como su lienzo en vez de la celulosa del papel extendido en el suelo. Pero lastimosamente la realidad, si bien algo mágica, no era tan fantástica como sus pensamientos de ensueño.

¿Qué tal si apuramos el paso? —sugirió, y recordó que los mercenarios no habían tenido la charla introductoria— Debemos llegar mañana al mediodía, que es cuando el cargamento hace su pasada por un sendero en las montañas —dijo vagamente, sin revelar que debían ir por una supuesta gruta escondida. Aquella era información específica que solo el grupo original tenía, y que quizá serviría como ventaja en caso de tener que salvar su propio pellejo ante el instinto asesino de la dupla.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 6
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 88
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • Alambre ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo (4 dejados en casa)
  • 2 píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho

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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Hikaru el Vie Ene 26, 2018 6:16 pm


Hikaru
Esta vez parecía como si nada de lo que las personas digieran perturbaría el pensamiento de la peliblanca que al escuchar la acotación de la niña no decía nada, ambas parecían que no tenían ningún corte, y Hikaru se había olvidado de bajarse los pantalones porque la música del chico ordenó sus pensamientos para que ella nuevamente estuviera en “calma”. Se podía ver que se encontraba tranquila y continuo caminando sin demorarse, estaba junto a la chica que utilizaba la arena… y se sentía realmente agradable la compañía porque le hacía pensar que ella había actuado increíblemente bien en la hora de socializar.

-¿Amigos?....-

Hikaru no era sorda, así que oyó todas las palabras del hombre con armadura, por momentos tuvo miedo ante las acotaciones que este realizaba… (cuando hablaba de matarlos a todos), pero cuando escuchó lo de “amigos” ella se quedó expectante… ¿¡Tal vez este era el momento de aplicar lo que tanto había estudiado?! En realidad no tenía la más mínima idea, ella era una persona que no podía “leer” el ambiente… así que simplemente saltaba de un tema a otro, aunque el contexto sea completamente diferente.
Bueno si quería decir algo tendría que comenzar con alguna frase ¿Verdad? No era que Hikaru sabía que decir y no decir, simplemente se guiaba por las definiciones que encontraba en los diccionarios.

Respecto con la definición de esa palabra” amistad”, ella no lograba entender la parte de afecto o simpatía, pero la confianza era algo que se podía producir ¿No? Después de todo era una seguridad al emprender una acción difícil o comprometida, justamente todos ellos estaban ante una misión que parecía difícil pero aquellas personas ¿Le daban seguridad? No, incluso tenía miedo a la jovencita y al chico de armadura porque ellos eran más poderosos… pero el muchacho parecía querer establecer una amistad ¿Entonces cómo debería tomar todo aquello Hikaru? Pues no lo sabía, solo se veía que sus cejas se fruncían mientras mostraba varias expresiones complicadas.

Sin llegar a un resultado concreto por ahora, la chica vio y escuchó las palabras de Zato, causando que la peliblanca mostrara una expresión entusiasmada –contrastando completamente la anterior- para después asentar con su cabeza cuando ella escuchaba la pregunta de él.

-Un ciervo ¿Se puede comer o se convierte en tinta?-

Preguntó mientras esperaba con ansias que el animal pudiera ser comido por ella pues anteriormente había vomitado el alimento en la taberna.
A todo esto Hikaru había visto el ambiente y notó que la velocidad se redujo considerablemente…causando que la chica se alarmase un poco porque los enemigos podrían aparecer por cualquier lado. Por lo tanto ella miraba hacia todos lados –de vez en cuando- como si estuviera extremadamente alerta, a pesar de sus acciones intentaba de no hacer nada “sospecho” pues había visto la situación anterior del chico insecto.


Stats:
  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94
Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

País del hierro


 

 

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Kishue
Kishue
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Kishue el Sáb Ene 27, 2018 7:34 pm

Riquezas Olvidadas

La situación, fuera del contexto de cada persona, no se estaba poniendo muy bien, pues estamos haciendo un viaje a pie en medio de la nieve que es el país, por más fina que fuese la capa de nieve, caminar por esta agota más de lo normal, tienes que levantar más el pie y tener cuidado con cada pisada pues no estas viendo bien el suelo a pesar del sendero. Pero como los grandes van delante se supone no hay problema y puedo centrarme en pisar las de ellos, así si ellos no mueren por pisar una mina yo tampoco lo haría, y si no me equivoco soy el que más abrigado va de todo el grupo lo cual es bueno así si ellos no se mueren congelados yo menos.

Aunque eso no niega que tenga frío a pesar de todo aunque no lo suficiente para tener que esconder más mis manos pero si cerrarme un poco la capucha para de sea manera no entre el viento por los costados y quede atrapado el frío en mis orejas. La música paró de repente pues el autor tiene las manos congeladas por lo que levanto mis manos un momento observándolas por un par de segundos antes de sacarme los guantes y colocarlos en el hombro al muchacho antes de meter mis manos en los bolsillos de mi abrigado atuendo de vagabundo, el cual realmente no tenía esa intención (lo de vagabundo).

Escucho todas las palabrerías que se soltaban entre sí sin prestar especial atención muy a pesar de ser mencionado, simplemente porque no tengo cabida, quizás me hubiese muerto también por actuar de esa forma por una fobia de antaño que me hizo no poder pensar con claridad antes de accionar. Y con eso aprendería una lección más de vida de esas que uno no logra aprender sin fallar alguna vez. Al igual que el músico quería hacer lo mismo pero tampoco quisiera apurarme demasiado y cansarme ese es el problema, quisiera poder viajar en caballo pero nadie me prestó atención en su tiempo, demasiado ocupado peleando por una tontería.

¿Estamos esperando a alguien más?— pregunto hablando por primera vez en todo el viaje por las palabras del caballero. Miro a cada uno de los presentes incluyendo a la arenista quien parecía una niña cuando se junta con Hikaru, tan pura e inocente pero de temperamento de cuidado. Los insectos en mi cuerpo volvían a recuperarse poco a poco con el viaje.

Datos:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 50
  • Voluntad : 26
Chakra : 171 (211-40)
Acción Oculta : 00

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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por NB Narración el Lun Ene 29, 2018 3:28 pm

???: ???
Su cuerpo se encontraba totalmente erguido, como si la brisa no llegase a afectar a la enormidad de sus proporciones mientras ansioso y estático cual estatua simplemente se mantenía atento, observando el horizonte incluso a través de la gran niebla que volvía su visión clara, blanquecina y gélida. Sus enormes ojos amarillos parecían estar ausentes ¿O quizás algo más atentos de lo normal? No había sonido, no más que el de aquella ventisca que comenzaba a golpear la superficie helada y con ello, alzaba el manto albino, ocultando la longitud y el poderío de su cuerpo. Parecía devorar la nada mientras ansioso por una presa se mantenía en completo silencio a la par que aquel órgano de su cuerpo, estudiaba el ambiente, provocando que un imperceptible siseo escapase de sus fauces. Junto a él, podía escucharse una pequeña risa traviesa, un ligero aleteo que jugueteaba en contra de la brisa como si de un juego se tratase y estuviese preparada para dar rienda suelta a la locura.

Están aquí— Se escucharía en la penumbra de forma imperceptible (Dada a la lejanía indomable de esta) antes de que el aleteo cesase y en cuestión de segundos, lo único que quedase en aquel manto, fuese la enorme huella de un cuerpo siendo arrastrado, de una marca tan terrorífica, como hambrienta.
Criminal Yukigakure: Sabaku No Yusura
Sus orbes violáceas se mantenían al frente, ignorando por completo la presencia de aquellos que se encontraban a su lado desde el mismo instante en el cual la pequeña se había abalanzado a tomar lugar junto a la kunoichi de Albina melena, como si de inmediato hubiese desarrollado la necesidad por mantener contacto humano con alguien que de algún modo, parecía tener matices parecidos a los de ella en cuanto a acciones o por lo menos, palabras.

Hasta el momento había ignorado por completo el contacto con los demás pero, a pesar de ello, la cuestión que el joven de lengua larga provoco que, una vez más, su mirada se volviese hasta la presencia humana de quienes los acompañaban.

Quiero un unicornio.— Se limitaría a decir la joven en el momento que sus orbes violáceas fueron enviadas en dirección a quien le brindaba aquella oferta, muy a pesar de que ya los otros dos parecían haber mostrado interés por aquella oferta que había realizado. —Quiero comerme un unicornio.— Sus palabras parecían mezclar las palabras de todos solo que en aquella ocasión, nombraba un ser que probablemente sería desconocido para todos aquellos que no fuesen amantes de los libros de fantasía que en ocasiones podían encontrarse en los lugares más “cultos” de Daichi. Con solo aquellas palabras sus orbes se mantendrían fijas en el joven, como si de verdad esperase que este fuese capaz de dibujarle un Unicornio comestible dado a que ignoraba por completo la presencia de tinta en sus artes muy a pesar de que había observado como aquellas aves salían en varias direcciones a peinar la zona.

Aunque me gustaría que dibujases a la mascota de mi padre.—Finalizó antes de mirar al frente, alzando su mano derecha para así empezar a mover cierta cantidad de arena que surgía de lo que parecía una capa de arena que cubría de manera imperceptible su brazo tiempo atrás, dando así la visual de que su piel se partía en dos a la altura de casi el hombro. Una coraza, una que les daba a conocer aquella protección pasiva que reforzaba al completo su cuerpo.

Poco a poco la arena iba tomando forma en el aire, ignorando aquella brisa que comenzaba a empujar ligeramente sus cuerpos muy a pesar que el de la joven, pareciese inamovible ante la terrible resistencia que portaba.
Criminal Yukigakure: Tadashi Yoshimura
¿Ya estás usando nuevamente tus términos?— Nuevamente una carcajada escaparía del rubio que lideraba el camino y que en el mismo instante que el joven había enviado las aves, lo había ignorado como brindándole así una respuesta positiva. No le importaba, le era indiferente la actuación del joven, más aún teniendo en cuenta que hasta el momento había tomado una posición bastante pasiva. ¿Humildad? Posiblemente sería la palabra pero, aún a pesar de todo y de que el músico pareciese portar las mismas e inofensivas acciones, este último hasta el momento había comprado de lleno su atención. Después de todo, no todos los días un shinobi como la misma que lideraba junto al Kurokage hacía acto de presencia. —No dudo de la cultura de los jóvenes pero no creo que todos conozcan lo que es un “Unicornio”.— Se limitó a decir aún divertido mientras los miraba de reojo.

¿No gustas de disfrutar el paisaje, Músico?— Cuestiono de inmediato mientras curvaba la sonrisa como si una alarma se tratase, una que había dado ahora rienda suelta a que el rubio voltease por completo y cesase sus pasos. — Yusura.— Fueron sus únicas palabras, como si de inmediato tratase de silenciar a la joven que parecía estar tomando algo más de confianza con los desconocidos. Los vocablos del castaño habían quedado en el olvido, de igual modo que de inmediato aquella cuestión por parte del Aburame había provocado que para estos el ambiente se volviese algo más tenso. — Tenemos muchos amigos. Nunca está mal una nueva compañía ¿No crees?— Dicho aquello volvió a brindar su espalda y a seguir caminando entre la espesa nieve mientras la gélida brisa golpeaba contra su armadura.
Criminal Yukigakure: Sabaku No Yusura
Al escuchar las palabras del rubio la pequeña alzó su mirada, volviendo nuevamente a aquella apariencia fría solo que en esta ocasión se podía observar como sus facciones eran algo más rudas de lo normal. No le agradaban las reprimendas, de hecho, la molestaban hasta el punto en el cual cualquiera podría temer la brusquedad con la que aquel pequeño animal que empezaba a tomar forma de armadillo era arruinado una vez esta cerró su mano y dejo que la arena viajase de forma brusca hacia el lateral izquierdo, atravesando en el camino los cuerpos de todos pero sin llegar a dañarlos.

En cuestión de segundos la arena comenzó a desperdigarse, a la par que de su calabaza comenzaba a brotar más arena y tomar el mismo camino que la anterior, restando una pequeña porción de esta que corría por el hombro de la fémina y en dirección a su brazo, recomponiendo descaradamente aquella coraza pasiva que la pequeña portaba.

Una vez la arena había sido enviada en dicha dirección podrían sentir como la brisa cesaba por dicho lateral ante la protección que esta había creado para evitar la ventisca que atravesaba desde aquel lateral su formación.
???: ???
No pasarían más de unos pocos segundos desde que la joven había formado aquella pequeña cúpula cuando las aves que el arte había enviado comenzaran a moverse, trayendo malos augurios a la formación y con ello a su creador.

Brusca y veloz, una presencia acompañaría a estas atravesando la espesura de la niebla desde el flanco derecho y alzando sus gigantescas fauces repletas de lo que aparentaba ser un liquido morado.

Sus orbes amarillas provocaban que su presencia fuese agonizante, petrificante. Tras hacer acto de presencia se había encargado de rodear al grupo con la longitud irreconocible y el grosor extenuante de su cuerpo que poco a poco empezaría a ser visible entre la niebla dado a como iba contrayéndose hasta brindarle un perímetro irregular que conformaría casi quince metros de diámetro (Mientras que el grosor de su cuerpo aún no era digno de admirar).

Con aquella aparición ambos Criminales detuvieron su paso pero no mostraron terror por la bestia incluso cuando esta se abalanzó sobre el grupo con su enorme boca, ignorando a la pequeña Sabaku, como si de un preciado tesoro se tratase y los demás, simplemente se convirtiesen en deliciosas presas que devorar. Si bien se había tomado tiempo a la hora de enviar aquellas fauces hacia el grupo, no tardaría mucho en impactar su morro justamente donde se encontraban reunidos quienes se encontraban cerca del Artista, después de todo, era la porción más arrebatadora en cuando a la cantidad de carne que se visualizaba ante la bestia. Con el golpe la nieve se alzaría, llegando incluso a alzar porciones de la piedra que se encontraba a varios metros debajo del manto helado. No por nada su boca medía casi cinco metros de alto y dos de ancho.

  • Fuerza : ¿80?
  • Resistencia : ???
  • Agilidad : ¿20?
  • Espíritu : ???
  • Concentración : ???
  • Voluntad : ???
Chakra : ???

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Zatoichi Byakura
Zatoichi Byakura
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Zatoichi Byakura el Lun Ene 29, 2018 6:12 pm

RIQUEZAS OLVIDADAS
Zatoichi
Pais del Hierro???Invierno


Al ver que el grupo estaba de acuerdo los pájaros tomaron vuelo e hicieron su trabajo como había pensado. Nada malo pasaba al menos por los momentos, vi que la peliblanca mencionó una palabra, volteé a verla con cierta curiosidad cuando mencionó la palabra amigos, aunque proviniendo del caballero su visión de la amistad podría no ser la misma que la de Hikaru, decidí no dañar su imaginación, permanecí callado mientras seguía caminando por el manto blanco, no pude evitar ser contagiado por el entusiasmo de la peliblanca, era adorable verla sonreír de vez en cuando, aunque su petición fue de lo más curiosa, no pude evitar hacerle una mirada cargada con cierta incredulidad. -Pues… se convertirá en tinta. ¿Segura que quieres que te dibuje eso? - Volví a preguntarle, a medida que escuché la pronta respuesta de la niña de arena.

Mi mirada entonces se desvió a la de ella, estaba intrigado por su petición ¿Un unicornio? ¿Qué era eso? Mi curiosidad y mi corazón de artista empezó a latir un poco más rápido. - Si me das una descripción, ten por seguro que te haré la viva imagen de uno. - Comenté animado, como si estuviese por aceptar un reto, inclusive el caballero de la armadura, quien dijo algo que captó aún mayormente mi interés por la pareja. ¿Quiénes eran estas personas? En algún momento me gustaría saber más acerca de ellos, cuando entremos en  confianza. Quizás esta pequeña solo necesite algo de afecto para dominar a su bestia interna, o quién sabe, una figura paternal presente en su vida, ahora que hablamos de esa mascota misteriosa. Justo en el momento en el que iba a proceder a hablar, el caballero asumió un tono un tanto más serio, haciendo que la pequeña sellase sus labios nuevamente, mientras observaba con curiosidad lo que sucedía con su cuerpo.

No entendía muy bien lo que estaba pasando, pero la pequeña sabaku parecía mas molesta de lo normal, pero de pronto, un muro a nuestro lateral izquierdo se alzó y la ventisca que nos golpeaba detuvo su paso. - Gracias Yusura, eres muy amable. - Agradecí aquella muralla esbozando una amplia sonrisa al sentir que la brisa cesaba y nuestro andar se comenzaba a hacer más cómodo. En ese momento… una de ellas voló directamente hacia mí y indicándome que algo malo estaba comenzando a ocurrir. -Muchachos, posiciones, algo malo se acerca hacia nosotros. - Levanté mi voz lo suficientemente alto para hacerme escuchar mientras me enseriaba y preparaba mi lienzo para lo que se estaba por venir. Mirando en la dirección que había avisado una de mis aves, la cual volvería a la formación, comenzando a expandir el radio de visión.



En ese momento pude ver lo que mis aves me habían avisado, se trataba de una bestia serpentina gigantesca que nos rodeaba con malicia y rapidez, viéndome forzado a detener mis pasos. Ver aquella colosal criatura me hizo abrir mis ojos de par en par, temible, imponente y letal ¿Es normal que este tipo de criaturas habiten por estos lares? En todo este tiempo de haber vivido por estos lares, jamás vi algo como eso, pero no era momento de ponerse a pensar de dónde había salido tal monstruosidad, había que actuar cuanto antes. Se podía intuir lo que iba a ocurrir, viendo como sus fauces se abrían de par en par, inmediatamente comencé a correr hacia un lado en dirección a Kishue para así poder alejarme del área de sus fauces, sosteniendo mi lienzo, empezaría a dibujar a toda velocidad y sin cuidar mucho el detalle, dos criaturas con forma de pájaro, estando en un área segura para cuando la serpiente se precipitó sobre nosotros, detendría mis paso a medida que hacía un giro para quedar mirando frente a ella, acompañando con ello un sello de una mano para hacer que estas criaturas ganasen relieve a medida que abandonaban el lienzo, siendo mucho más grandes que las que había dibujado hace un rato. -Ataquen directamente a los ojos de las serpiente. - Fue la orden que dí a las aves, las cuales volaría en dirección de la misma paralelamente mientras maniobraban en el aire.

--bird:


Stats:

  • Fuerza : 18
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 22
  • Espíritu : 35
  • Concentración : 26
  • Voluntad : 30
Chakra : (137-5-40) 92

Inventario:

Estuche Pequeño (Derecho)

  • Herramienta de inku

Mochila (espalda)

  • Bengala x1
  • Makibishix6

Otros Items

  • Armadura (torso, hombros, muslos, antebrazos) x1
  • Impermeable (torso) x1
  • Naginata (Reposando en hombro izquierdo): x 1
  • Pastilla soldado (bolsillo de impermeable)x1


Técnicas:

CHŌJŪ GIGA (超獣偽画, IMITACIÓN DE IMAGEN DE LAS BESTIAS)
Técnica principal de la especialidad, la más básica y sobre la que se basa el resto. Consiste en que el artista va dibujando formas de tinta sobre el papel, que a medida que complete y tras la realización de un sello a una mano, emergerán de la hoja, ganando volumen, consistencia y tamaño, para terminar siendo una ilustración en vivo del propio dibujo. Tiene gran variedad de usos, puede ser utilizado como transporte (las aves no podrán sobrepasar los 2 metros de altura), método de espionaje, exploración, combate, etc., pero desaparecen tras recibir un daño relativamente bajo, volviendo a ser simple tinta. Su velocidad será acorde al Espíritu del artista.
Criatura:
Pequeña: Lemming / Tufted Titmouse
Mediana: Atrocidad voladora
Consumo: 20Ck ejecutar y 10Ck mantener, por creación. Total = 40Ck

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Akeboshi Yoshio
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Mar Ene 30, 2018 3:01 pm

Riquezas Olvidadas
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroTundraInvierno
El pintor hacía gala de su maestría mandando a volar a sus mensajeros negros, que fuera del azote de la ventisca darían algo de seguridad al grupo contra posibles ataques sorpresa. Y mientras la mitad de la caravana se distraía con la teoría de la tinta—que en caso de ser de pulpo, era comestible-el caballero plateado bromeaba ante los comentarios friolentos de Akeboshi. Para escucharle y hacerse escuchar, este continuó su avance acelerado para acercarse al tácito líder del grupo.

Disfruto tanto del paisaje que si este no cambia me perderé en la belleza de sus curvas.

No insistió en apresurar la marcha ya que claramente no había quorum, excepto por Kishúe, quien parecía tener un modo de pensar muy similar al del músico. Pensar en él le hizo desviar la mirada a la joven semi desnuda, que continuaba distraída junto a Hikaru y formando un pequeño animal de arena en su mano. El control que tenía de aquel material era admirable, así como la maleabilidad que el mismo mostraba. Y tras una sobria llamada de atención de Tadashi, usó aquella habilidad para proteger del viento helado los cuerpos de todos. Así como Zatoichi hizo, Akeboshi también agradeció, aunque con una silente reverencia.
Pudiendo descansar su mente de la preocupación de una inminente hipotermia, quitó las manos de las axilas para recuperar su añorada flauta maldecida. Y en buena hora, pues las aves regresaban, y eran de mal augurio.

¿Qué dirección? —preguntó antes de taparse los labios con la flauta, aunque no requería respuesta. Una enorme criatura se acercaba rauda desde el supuesto Sur, desplazando toneladas de nieve a los lados y generando su propia ventisca con lo vertiginoso de su andar. Con una carrera sinuosa el reptil logró rodearles frustrando cualquier esperanza de escape, a menos que las creaciones del pintor pudiesen llevarles volando entre sus garras.

Su inmensa figura desafiaba la lógica y la física, pues aparte de cuestionarles si se encontraban despiertos, hacía transcurrir el tiempo lentamente por la adrenalina que se inyectaba excitada en sus cerebros. Se trataba de una serpiente de dimensiones descomunales, con aparentes cuernos a los lados de su cabeza, más grandes que el más corpulento de ellos. Las chances de vencerle en combate parecían nulas, a menos que los dos mercenarios se encontrasen especialmente inspirados esa tarde. Y sabiendo que dependería de ellos, el músico dio un par de zancadas para ubicarse por detrás de Tadashi, alejándose aún más del centro del grupo para quedar fuera del diámetro de las flexibles fauces de la bestia.

¡Usa su lengua para sentirnos! —corrigió a los gritos, con la flauta entre dientes. Su diestra tomó del bolsillo una bomba de humo, que lanzó a la cercana boca del animal antes de que este se alejara.

Sus palabras serían pura basura si el monstruo no compartía las propiedades del animal que parecía representar: una serpiente. De ser así su sentido de la vista sería bastante pobre, y en cambio la muy destacable temperatura y aroma de los shinobi le llamaría la atención. Su oído es incluso peor, y por eso sentía cierta libertad de levantar su voz. Así es, los flautistas encantadores de serpientes son una farsa. No es su melodía la que hipnotiza al reptil, sino el movimiento del instrumento frente a sus ojos, más algo de adiestramiento. Pero volviendo a la catástrofe que les competía, suponía que al menos dañarle los ojos le causaría cierto dolor, pero no significaba seguridad en lo absoluto. Lo ideal sería suprimir sus otros sentidos, si es que su experiencia matando plagas le servía de algo.

Preparándose para un nuevo ataque, tuvo el sello de la Rata entre manos, y llenó sus pulmones de aire.  Todavía no estaba seguro de cómo actuaría la bestia, pero si repetía el movimiento tenía un pobre plan para intentar ahuyentarla.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 6
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 88
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 bombas de humo (1 usada) — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • Alambre ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo (4 dejados en casa)
  • 2 píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho

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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Hikaru el Miér Ene 31, 2018 6:51 am


Hikaru
Tal vez si tuviera una pizca de empatía o conciencia social podría sentirse un tanto alagada de la forma que se comportaba la niña, pero realmente la kunoichi no es como si pudiera entender los sentimientos de esta, la verdad era que Hikaru se encontraba tranquila teniendo a esa chica tan fuerte junto a ella, pero también sabía que no debía molestarla pues había visto el altercado en la posada. La peliplateada no llegaba a entender a las demás personas pero sabía que aquellos que eran más poderosos no debían de ser molestados.
Cuando la joven de cabello platinado escuchó lo de unicornio simplemente acento con la cabeza como si estuviera de acuerdo con la decisión de la muchachita ¿A qué se debía aquello? Hikaru siempre leía bastante libros para poder entender el mundo, y los libros de fantasía o leyendas no estaban fuera de sus lecturas… por lo tanto sabía lo que era un unicornio, incluso rápidamente pensó que la carne seria blanda.

Cuando notó movimientos “extraños” en la pequeña, ella miró hacia aquel lugar y observó cómo manipulaba la arena, por lo tanto los orbes carmesís de la kunoichi loquita quedaron fijos en el material mostrando asombro y un poco de duda en sus ojos.

-Me gusta tu arena.-

No es que Hikaru haya querido alagar a la joven, pero de verdad le gustaba la arena de ella… pues la que usualmente utilizaba era diferente a la normal. Igualmente la adolescente no dio explicación alguna por sus palabras, simplemente dijo esa frase al aire mientras miraba la resistencia y continuaba con sus pasos.
La joven escuchó lo dicho por el rubio que estaba por delante de ellos, pero no logro entender el porqué de sus palabras… ya tampoco le dio demasiada importancia, es decir se había perdido en el transcurso de la conversación. Detalles que llegaban a ser complicados para la peliblanca.

Cuando una de las aves regresó a Zato, él acoto unas palabras que alarmaron a peliblanca… pues decía que algo malo se acercaba pero no hablaba de la posición, era como estar ciega en una casa embrujada. Pero poco tiempo basto para que la kunoichi pudiera ver algo, pues pudo divisar como un extraño ser se acercaba  para después comenzar a rodearlos… pues si bien la neblina era algo que interrumpía la vista… podía verse una parte del cuerpo alargado de la ¿Serpiente?
Al ver que la cabeza del animal parecía tomar una posición y abría la boca… ella comenzó a correr hacia la dirección donde se encontraba el hombre de armadura, porque era la dirección más próxima para salir del radar (boca) de la serpiente gigante, y además estaba corriendo directo hacia quien pensaba que era el más poderoso de ese grupo.
La acción de la kunoichi fue un tanto alarmada, no quería morir aun…así que corrió lo máximo que pudo para que aquella gran boca no le mordiera o le inyectara veneno.

-Las serpientes no deberían estar en este clima… y tampoco deberían ser así de grande.-

Dijo en voz alta como si tratara de entender porque un animal estaba atacándolos… y si bien la intención de Hikaru fue esquivar el ataque, tenía muchas ganas de realizar una acción contra aquel ser, pero la prioridad era su vida y lo demás podía arder en el infierno. Ella solo deseaba mantenerse a salvo… por ende solo mantuvo su atención en esquivar y acercarse al hombre rubio.

Stats:

  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94
Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

País del hierro - Posada


 

 

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Kishue
Kishue
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Kishue el Miér Ene 31, 2018 3:22 pm

Riquezas Olvidadas

¿Posiciones? Debí haberme perdido un briefing porque no tengo idea de qué posición debo tomar en ese lugar en caso de encuentro, me pongo alerta, sin cambiar posición alguna, mirando a mis alrededores pero sobretodo prestando atención con mis oídos que en este punto creo que tienen mejor capacidad que mis ojos, escuchando a la bestia acercarse antes de que lo viese debido a su enorme cuerpo y su velocidad y el tipo de terreno por el que pasa, la enorme bestia consigue rodearnos completamente con largo cuerpo de grosor indeterminado, así que no sabemos si nos podemos saltar su cuerpo o no, y no quisiera acercarme a comprobarlo pues ahora de lejos todo se ve más pequeño de lo que aparenta.

La criatura se abalanza hacia nosotros, más específicamente a Zato, salto hacia el lado contrario del sr. Akeboshi y luego empiezo a correr alejándome de su cabeza mientras también me aparto un poco del grupo hasta unos seis a siete metros pero demasiado sospechoso para hacer algo. —No será obra de uno de tus amigos ¿no?— pregunto en voz alta sin apartar la vista de la criatura de extraños colores, pero no soy experto en serpientes como lo soy de insectos, así que ya no sé si deba asumir características de tal criatura, pero si lo que dice el músico es cierto, poco puedo hacer ante tal criatura, no sé generar calor para distraer, aunque si puedo crear un clon de insectos que podría atacar por sorpresa a la criatura gracias a su falta de temperatura, sin embargo todavía no sé si la bestia es de alguien o es propia de la naturaleza, lo último es improbable pero ¿quién podría estarnos esperando en este momento para atacarnos?

Zato se adelanta atacando con creaciones de pintura a la criatura. Vaya que se había equivocado en elegir quien lo pudiera proteger en ese momento en otra situación quizás podría pero en esta donde lo único que puedo hacer es esquivar, podría dejarlo atrás sin intención. —Ataca su boca, quizás si no le gusta el sabor de la tinta nos deje en paz.— bromeo mientras extiendo mis brazos dejando salir de ellos unos 60 insectos comunicándome con ellos para decirles que vuelen alrededor de la cabeza de la criatura, en forma de instrucciones y no de control para no gastar demasiado chakra, analizando la situación por ahora antes de efectuar mi ofensiva.

Datos:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 50
  • Voluntad : 26
Chakra : 171 (211-40)
Acción Oculta : 00

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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por NB Narración el Sáb Feb 03, 2018 10:12 pm

???: ???
Las aves se encontraban en plena dirección hacia las orbes de aquel gigantesco reptil cuando, cortando el aire, se pudo ver como dos Kunais eran lanzados en dirección a estas con una velocidad tan vertiginosa como temible.

La tinta volaría, mancharía cada rincón una vez estas dos figuras fuesen estalladas pero, aún a pesar de que se viesen destruidas por aquellos artefactos que provenían de una situación desconocida tras la bestia y caían sobre la nieve, una de aquellas aves terminaría golpeando el ojo derecho de la bestia que, impregnada de aquella tinta, movió su cabeza con molestia tratando de deshacerse de esta.

El ardor de aquella sustancia corriendo por su retina provoco que el enfado de la gran bestia incrementase pero que, a pesar de ello lo único que hiciese fuese mostrar con más ferocidad aquellas grandes fauces en dirección al artista cuando visualizo su situación. Parecía que los demás ahora habían quedado en el olvido. — Grandes reflejos pero confiaba en que harías más. — Siseo mientras que su enorme cola parecía hacer aún más pequeño el diámetro en el cual se encontraban, reduciéndolo a prácticamente, diez metros.

  • Fuerza : ¿80?
  • Resistencia : ???
  • Agilidad : ¿20?
  • Espíritu : ???
  • Concentración : ???
  • Voluntad : ???
Chakra : ???
???: ???
Aww.... ¿Estás molesto?— Una voz se escucho en la lejanía incluso a pesar de la tempestad pero, aún a pesar de ello su situación parecía no ser clara, no por lo menos hasta que entre la nieve que comenzaba a enfriar aún más el ambiente ante la tempestad que comenzaba a surcar el cielo, se vió partida por la entrada de una figura alada que caería en picado sobre el terreno que la cabeza de la bestia había desocupado y donde este, se encontraba parcialmente alzado.

Cualquiera que la observase podría catalogarla como una mujer hermosa, una que era capaz de engatusar al hombre más rudo con una simple sonrisa solo que, a diferencia de un mortal se podían observar como unas alas de insecto  decoraban la parte baja de su espalda y se alzaban entre su larga y hermosa melena esmeralda. — ¿No tenias hambre? Pues aquí tienes un par de inneptos — Con sus dulces palabras vendría una risa traviesa que la acompañaba mientras fijaba la mirada en los renegados que se encontraban alejados de aquella zona que la joven había tomado. Sus claras orbes paseaban a la par que hablaba, como si se encontrase estudiando a todos y cada uno de los que se encontraban ahí aunque de algún modo ignoraba por completo a aquellos criminales que habían quedado estáticos observándola. Si había algo en claro es que esta, no les preocupaba lo más mínimo.

Tras su espalda sus alas se movían ligeramente muy a pesar de que el brusco aleteo con el cual se había alejado había desaparecido al completo para brindar la hermosa imagen de aquel anaranjado mezclado con un delicado verde. Si ya era de por si ser testigo de una mujer con protuberancias como aquellas ¿Qué decir de la manera tan tétrica con la cual estas se alzaban asemejándose a las de un insecto?

Lentamente sus brazos se alzaron, provocando que su brazo izquierdo cruzase su propio vientre mientras que por el contrario su derecha, se colocaba frente a sus labios, ocultando una sonrisa sádica pero a su vez mezclada con una apariencia tan sensual como terrorífica. — Hagamos una cosa, devoras a la mujer de los pajaritos y yo me encargo del moreno — Finalizo en el momento que sus orbes recayeron sobre el músico. — Aunque bueno...parece exquisito, me divertiría más con el de otra manera — Su risa se volvió algo juguetona mientras que rápidamente se alzaba sin ningún tipo de esfuerzo. Sus alas nuevamente habían comenzado a moverse con una rapidez incalculable, algo que la diferenciaba de cualquier ser alado muy a pesar de que se mantuviese a tan solo un metro del terreno.

  • Fuerza : ???
  • Resistencia : ???
  • Agilidad : ???
  • Espíritu : ???
  • Concentración : ???
  • Voluntad : ???
Chakra : ???
Criminal Yukigakure: Tadashi Yoshimura
En la lejanía podía escucharse como la armadura del joven de melena dorada resonaba mientras que este cruzaba sus brazos y soltaba una gran carcajada ante como la joven parecía hablar sola muy a pesar de que realmente mantenía una conversación con aquella gran serpiente que los rodeaba. — Teníamos pensado hacer un par de amigos nuevos pero bueno, si de verdad queréis jugar un poco hacedlo. Con uno o dos nos basta — Poco a poco su tono de voz comenzaba a dejar atrás aquel toque divertido, como si la presencia de aquella mujer hubiese provocado que de inmediato comenzasen a importarle bien poco aquellos que se habían convertido en sus acompañantes tiempo atrás. — Aunque por lo que tengo entendido han conquistado el corazón de la pequeña — Comentó como brindándoles de aquel modo cierto apoyo desinteresado al nombrar a la Sabaku que hasta el momento no se había movido ni un centímetro del lugar y se encontraba con sus orbes fijas en la gran serpiente que los rodeaba.

No hubo más palabras de parte del hombre que solo observaba a la fémina que aleteaba en medio del caos y se movía a un lado, como si ocultase tras su gran espalda a la joven de plateada melena ¿Protegiéndola quizás? — Aún a pesar de ello no mentiré, no son juguetitos comunes y tienes muchos en la aldea con los cuales alimentar tu sed de sangre. Hoy nos hemos tomado unas vacaciones. El mismo Kurokage seguro estará agradeciéndonoslo — Volvió a reír antes de que sus orbes carmesís buscasen al Aburame. Después de todo, no necesitaba respuestas de su parte al ver la manera amistosa con la que trataba a la fémina.

Tenemos una misión así que nos largamos. Te los prestaré por un tiempo. — Dicho esto el movimiento de la gran cola del animal fue abriendo poco a poco aquella gran cárcel para dejar libertad a los Shinobis que parecían haber recibido la aprobación del hombre de armadura dorada. — Tu. El Aburame. — Llamó mientras volteaba su cuerpo, dando nuevamente a relucir aquella enorme espada. — ¿Te quedas o vienes con nosotros?
Criminal Yukigakure: Sabaku No Yusura
Tras la entrada de la enorme serpiente la pequeña se habían mantenido estática. Sus orbes cárdenas observaban al animal como si su presencia no fuese para nada algo que temer puesto que, como aparentaba ser lógico, ya se conocían. Aún a pesar de ello, el impacto del morro a no muchos metros tras su espalda lo único que consiguió fue que el gran muro de arena de inmediato cayese contra el suelo y poco a poco fuese recorriendo las inmediaciones para trepar nuevamente por sus extremidades y tras ello, volver a meterse en su gran calabaza.

Su melena caía con armonía tras su espalda, incluso en el momento que las palabras de la mujer alada había conseguido que la dulce mirada de la pequeña observase de reojo a quienes le habían brindado una hermosa velada ante la música y lo que podía haberse convertido en todo un teatro de hermosas figuras de tinta. Aún yacía con la brillante imagen de un unicornio surcando la nieve pero, desgraciadamente, parecía que tenía que aguardar.

No hubo palabra que decorase sus labios antes de que dejase de observar a las victimas de la joven de esmeralda presencia, para caminar en dirección a Tadashi que aguardaba al parecer su presencia, la de su nueva amiga y aquel joven al que había comenzado a aborrecer desde el inicio de aquella misión. — Un unicornio es un caballo bonito. — Comentó mientras caminaba muy a pesar de que aún mantuviese su espalda en dirección al artista que se encontraba en la lejanía. — Me prometió dibujarme un unicornio. — Dijo por lo bajo de forma que entre el aleteo la mujer pudiese escucharlo antes de colocarse junto con Tadashi y la peliplata en caso de que aún se mantuviese con el rubio una vez parecía estar separando los grupos.
???: ???
La joven se mantuvo atenta a las palabras de sus compañeros pero, aún a pesar de ello sus hermosas orbes aún yacían sobre el castaño que había llamado su atención como si realmente fuese el único que existiese en esos momentos. — No te preocupes. Tan solo vamos a jugar a un juego. — Añadió como si tratase se consolar a la pequeña aunque la diversión de sus palabras coronasen sus vocablos como si de una hermosa y sádica melodía se tratase.

Os daré las reglas del juego. Quien pierda primero un brazo será el perdedor. —Nuevamente sus alas cesaron, provocando que sus oscuras botas se hundiesen en la nieve a la par que la gran serpiente mostraba aquella enorme lengua mientras la tinta caía por su dañado ojo que, aún a pesar de todo, seguía manteniéndose abierto de par en par. — ¿Justo no creeis? Un brazo más..un brazo menos... — Al parecer su hermosa y tranquila travesía se veía obstaculizada por la hermosura de la joven que jugueteaba ahora con sus manos hasta colocarlas a cada lado de su cadera cuando la pequeña ya se había situado junto al hombre de la brillante armadura. — Vosotros dos contra nosotros aunque de verdad, prometemos ser buenos. ¿Pensáis atacar o queréis que lo hagamos nosotros antes? — Finalizó a la par que colocaba su pierna izquierda detrás para tener algo más de apoyo en la contraria (A 5 metros de distancia del músico y seis del artista) y se escuchaba por las inmediaciones como la cola de la enorme serpiente (Que se encontraba alzada tras la joven y por encima de esta) perdida entre la niebla movía la nieve con sus movimientos muy a pesar de que no hubiese hasta el momento señal sobre su paradero.

  • Fuerza : ???
  • Resistencia : ???
  • Agilidad : ???
  • Espíritu : ???
  • Concentración : ???
  • Voluntad : ???
Chakra : ???

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Zatoichi Byakura
Zatoichi Byakura
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Zatoichi Byakura el Dom Feb 04, 2018 1:39 am

RIQUEZAS OLVIDADAS
Zatoichi
Pais del Hierro???Invierno


Las palabras de Hikaru estaban cargadas con la verdad, esto no era un animal salvaje común y corriente, esto tenía que ser obra de un tercero como había sospechado, en eso, apenas perceptible para mí, pude ver como un kunai atravesó a las aves, siendo que uno de estas solo había conseguido rozar a la más hábil, resultando en un daño no-colateral, impactando contra el ojo de la temible serpiente y causándole daño al ver como movía su cabeza de lado a lado en clara molestias y confirmando así mi teoría de que esto era producto de un tercero, hay alguien por estos lares que controla a dicha serpiente y debo de encontrarlo, tomaría en cuenta la sugerencia de Kishue, quizás fue por la sorpresa de ver algo tan grande que me vi obligado a atacar las zonas sensibles para poder causar daños, pero la serpientes tenían un sentido avanzado con su lengua. –Expandan campo de visión. – Fue mi orden a la par que mis aves más pequeñas se comenzaban a alejar aproximadamente 24 metros perdiéndose en la ventisca.

La serpiente habló, al saber que estaba siendo controlada no me sorprendió tanto, lo cortés sería responder ante el halago. – Muchas gracias, trato de hacerlo lo mejor que puedo. – Comenté con un tono de voz tranquilo, aunque el tono chocaba con mi postura, la cual era de alerta con mis ojos fijados en el la colosal criatura. El lemming hizo un tenue chillido desde la capucha indicándome que algo se acercaba por atrás. Me moví hacia adelante para luego girar mi cabeza y encontrarme que la serpiente comenzaba a reducir el campo de batalla en el que estábamos, viéndome obligado a avanzar para alejarme de su escamosa piel.

En ese momento escuché una voz femenina, una mujer… ¿Dónde? Una de mis aves reaccionó y giré mi cabeza en dirección del aviso de una de mis aves, viendo aquello que se acercaba hasta colocarse en la cabeza del monstruo. Una mujer… ¿Alada? La cual se refirió a una mujer de los pajaritos… ¿Por qué todos pensarán que soy una chica? Bueno... tampoco voy a caer en burdas provocaciones, el último que lo hizo se ganó un okasho durante el entrenamiento, la mujer había dejado claro sus intenciones, dejé escapar un suspiro sabiendo que tendremos que luchar, el lado positivo es que tenemos ventaja numérica o al menos eso pensaba… pues el caballero con armadura tenía intenciones de dejarnos a la suerte o… al menos dos de nosotros, eso no estaba bien y a juzgar por las intenciones de la mujer… algo decía que yo y Akeboshi seríamos esos dos. Me limité a sacar la pastilla de uno de mis bolsillos a medida que me lo llevaba a la boca y procedía a comérmela. Entre todo el caos escuché a la pequeña Sabaku dándome la descripción algo vaga del unicornio… vale, me aseguraré de volver con vida para dibujárselo.

-¿Un juego dices?- Pregunté con el mismo tono de voz tranquilo mientras llevaba mis manos a las correas de mi armadura. –Si es así, permíteme prepararme para ello. – Hablé en voz clara y alta, mi intención era quitarme la armadura que no tendría caso alguno usar en contra de una bestia colosal, solo me quitaría la parte que cubría mi torso, dejando nada más las hombreras, musleras y ante brazos puesta. Dejando caer entonces la placa sobre la nieve. Me sentía más ligero y eso era un alivio, pues significaría que podría correr. Me colocaría en posición flexionando levemente mis rodillas mientras volvía a sacar la herramienta Inku de mi estuche pequeño en el muslo derecho. Hice una mirada a mi compañero flautista, sería la primera vez que lo vería en acción, tenía curiosidad de ver sus habilidades. Volvería mi vista hacia la fémina estando frente a ella a medida que llevaba una de mis manos al pecho para hacer un sello de una mano, activando así los tatuajes que estaban en mis tobillos, dos serpientes que se deslizarían en total sigilo, internándose dentro de la nieve, su orden fue dada desde el día en las había creado, iban a inmovilizar al individuo que estuviese viendo al haber realizado el sello. Por otro lado, Las pequeñas aves se encontraban a 24 metros de distancia cubriendo los puntos cardinales, el campo de batalla estaba preparado. - Chica ¿Me podrías decir por qué motivo tienes alas? ¿Luego de este encuentro no te gustaría que te retrate en uno de mis lienzos? Solo espero poder retratar tu belleza en mi lienzo. - No iba en plan de ligue aunque mis palabras se escuchaban de esa forma, mi tono de voz se mantenía tranquilo y no se detectaba picardía alguna en este, era un artista y una de mis pasiones el retratar la belleza de este mundo en mis lienzos y esta misteriosa mujer con alas representaba una belleza sin igual para mí... por otro lado, esta chica obviamente no era normal, pero de una u otra forma crearía algo de tiempo para permitir que mis serpientes que se encontraban debajo de la nieve llegasen hasta el objetivo para inmovilizarla, pero no apuntaría a los pies, eso sería tonto considerando que tiene alas... estas alas serían el objetivo de ambas. La intención de estas serían enrollarse a modo de trenzas alrededor de estas dos y evitar su vuelo.


Stats:

  • Fuerza : 18
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 22
  • Espíritu : 35
  • Concentración : 26
  • Voluntad : 30
Chakra : (137-5-10) 122

Inventario:

Estuche Pequeño (Derecho)

  • Herramienta de inku

Mochila (espalda)

  • Bengala x1
  • Makibishix6

Otros Items

  • Armadura (torso, hombros, muslos, antebrazos) x1
  • Impermeable (torso) x1
  • Naginata (Reposando en hombro izquierdo): x 1
  • Pastilla soldado (bolsillo de impermeable)x1

Tatuajes

  • Pecho: Perro foo x2
  • Tobillos Serpiente x2
  • Naginata (Reposando en hombro izquierdo): x 1
  • Pastilla soldado (bolsillo de impermeable)x1


Técnicas:

CHŌJŪ GIGA (超獣偽画, IMITACIÓN DE IMAGEN DE LAS BESTIAS)
Serpiente Son creaciones de un metro de largo, que son utilizadas para dificultar la movilidad del objetivo mediante constricción. Se pueden alejar hasta 6 metros del usuario, y su Fuerza equivaldrá a la Concentración de este.
Criatura:
Pequeña: Lemming / Tufted Titmouse x4 / Serpiente x2
Mediana: -
Consumo: 4Ck por creación por turno - En este caso es gratuito.

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Akeboshi Yoshio
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Dom Feb 04, 2018 4:41 am

Riquezas Olvidadas
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroTundraInvierno
El ataque de Zatoichi fue interceptado de algún modo apenas perceptible, como un choque de dos fugaces sombras que se antepusieron a sus figuras de tinta. Estas salpicaron el material que les daba vida, dando parcialmente en el blanco inicial y molestando a la enorme bestia. Al ver que no volvería a atacar al instante, Yoshio cambió su postura de manos por dos sellos consecutivos, y sopló el aire contenido desde antes por su flauta; no tocó ninguna melodía sin embargo, dejando que una pequeña esfera de viento se mantenga en la punta del instrumento. A continuación un desfile de sorpresas sería puesto en escena para los presentes, comenzando por la voz emitida tras los siseos del reptil. No solo era gigante y hambriento, sino además racional y parlante. Aquello era digno de increíbles leyendas de taberna, y por instinto el músico comenzó a componer en su cabeza la letra de lo que cantaría en caso de sobrevivir a la epopeya.
Pero volviendo al festín de fantasía, el segundo plato—y principal-fue el aterrizaje de una fémina de finas alas tornasoladas, que hizo tierra en el cráter provocado por lo que parecía ser su inocente mascota. Su esbelta figura y dotes instantáneamente llamaron la atención del flautista, quien no se dejaba asquear por las protuberancias de insecto en su espalda. Con carnívoros ojos ella recorrió a todos los presentes, y cuando estos se cruzaran con los del músico, él le dedicaría un guiño suave. — Cuanto más peligrosas más bellas —dijo al aire, y probablemente los hombres presentes no emitirían voto exactamente por tener él la razón.

La recién llegada compartiría entonces una breve conversación con Tadashi, quien sin tapujos desechó a la mitad del cuarteto original. Akeboshi no pudo evitar sentir cierto resentimiento, pues creía que había química de compinches con el sujeto de armadura. Y quizá este los elogiaba de algún modo al decir que no eran comunes, pero eso no quitaba el aire de cobardía que sintió proveniente de él. Lo ocultaba tras sus carcajadas.

Si me dan a elegir, yo me quedo con ella —alzó la mano un instante ante la pregunta del criminal, refiriéndose a la esmeralda. Su flauta seguía cercana a su boca, sostenida con la zurda. A la vez daba tranquilos pasos en dirección al dibujante, y con ello al epicentro del improvisado coliseo, ya que las paredes parecían estrecharse. No podía mentirse a sí mismo, estaba bastante preocupado por el resultado del juego que ella planteaba, y cómo no, asustado por la mera presencia de la serpiente. Pero aun así tenía esperanzas de poder aceitar el enredo con sus palabras, y dar pelea con un breve plan. El ataque sorpresa inicial le había tomado algo desprevenido, sin permitirle más que lanzar una pobre bomba de humo, pero ahora tomaba en consideración los factores a los cuales se enfrentaban y las ideas comenzaban a alinearse cual partitura. Viendo el futuro, se metió un negro caramelo en la boca, cuidándolo contra una mejilla.

Los dos criminales entonces partirían junto a Kishúe y Hikaru, a menos que alguno de estos se opusiera a cómo se barajaban las cartas. Veía lógico de parte de ambos marcharse cuanto antes de ese embrollo. Eran tan solo niños, y el pintor también, pero tenía la mala suerte de ser tomado de punto por la serpiente gigante.

Me gusta la idea de jugar —clavaba los ojos en los de la fémina, adoptando una postura bien erguida—, pero hay un detalle con las reglas. Tu amigo no tiene brazos, así que está en enorme ventaja. Aparte, tanto mi compañero —hizo un ademán con la cabeza hacia Zatoichi— como yo, vivimos del arte. Perder un brazo es perder nuestras carreras y pasiones —se llevó la diestra al corazón, apretándose el pectoral—. ¿Qué tal si usamos en cambio algo que realmente no nos moleste tanto perder a ninguno de los cuatro?, algo digno de apostar y divertido a la vez: la cordura. El primero que la pierda, pierde su equipo entero. Y el que gane, puede darle cualquier orden al otro equipo, que debe obedecer sí o sí —finalizó, humedeciéndose los labios y sonriendo.

Y aún no nos presentamos. Akeboshi Yoshio, a su servicio —hizo una reverencia pronunciada, espiando hacia adelante con la vista escondida entre su flequillo que caía cual cascada de chocolate. La diestra se mantenía como puño al pecho, mostrando respeto, pero a la vez estando cerca de su armamento. La zurda seguía aferrada a su instrumento del infierno, cuya boquilla sobrevolaba a milímetros su boca parlanchina. Quizá así podría darle tiempo al aprendiz de tabernero a preparar sus creaciones, y plantear un escenario más apto a sus posibilidades. Para un bardo el combate empieza mucho antes de lanzada la primera piedra—. Y por favor, comiencen ustedes. Veo que su formidable compañero tiene algo de ansias por devorar a este delicado bombón —se refirió nuevamente al pobre Zatoichi. Ojalá le perdonase por ponerlo en el centro del escenario, pero era parte de la obra.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 6
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 88 - 18 = 70
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 3 bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • Alambre ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo (4 dejados en casa)
  • 2 píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
Técnicas:
FŪTON: CHINMOKU NO KYŪ (風遁・沈黙の球, ELEMENTO VIENTO: ESFERA DEL SILENCIO)
Tras realizar los sellos manuales, el shinobi sopla por su instrumento de viento para generar en su extremo contrario una esfera de vacío. Siguientemente ejecuta cualquier técnica sonora, la cual quedará atrapada dentro de la esfera y no será audible. Gracias al chakra Fūton, las ondas sonoras son movilizadas en círculos en el área de vacío, sin debilitarse debido a la falta de cualquier resistencia física en su interior. La esfera entonces se separa del instrumento, flotando en dirección lineal contraria al músico hasta recorrer 12 metros y detenerse. La esfera revienta cuando el creador chasquea los dedos, o al chocar contra algo. Al hacerlo, la técnica sonora será liberada de la burbuja en la posición donde la misma haya reventado, aunque su efecto obviamente no podrá ser mantenido, sino que durará lo equivalente a un turno. Solo técnicas de ninjutsu pueden alojarse en la esfera, ya que las ilusiones pierden su conexión con el usuario. Más allá de que su velocidad de desplazamiento no sea alta, su acelerada rotación emite un característico sonido de viento.
Postura de manos: Serpiente → Rata.
Consumo: 18Ck ejecutar, 10Ck mantener la esfera flotando.

Nota: Ejecutada por la mitad, ya que solo creé la esfera y aún no tiene ni música dentro.

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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Hikaru el Lun Feb 05, 2018 1:12 am


Hikaru
De cierta forma la kunoichi logró escapar del ataque de aquella serpiente enorme, y mientras corria escuchó las palabras de una desconocida, causando que la ninja se diera vuelta para ver si ya estaba teniendo algún episodio psicótico. Por suerte se trataba de una muchacha desconocida que… se veía de forma extraña -más que nada por las características físicas-, pero la joven de pelo platinado no hizo caso y continuó moviéndose hasta el hombre de armadura (mientras notaba que la serpiente quitaba unos metros de diámetro de aquel lugar).

-¿La mujer de los pajaritos?-

Sin poder comprender muy bien a quien llamaba asi, Hikaru miró nuevamente hacia atrás y de cierta forma llevo su mano a la boca porque se sorprendió por un momento, ya que si bien todos los otros eran hombres… había uno en particular que lucia como una mujer y tenía casualmente pajaritos: Zato.
Por eso la chica de orbes rojizos continuo su camino hacia el hombre con armadura hasta colocarse detrás de él y con un leve vistazo observar a la niña arena que parecía estar de lo más normal.

-Zatoichi es mujer…. como no tiene pechos no me di cuenta.-

Sus palabras sonaban de forma extraña pues en aquel instante muchas cosas comenzaban a inundar la mente de la joven que se mantenía a salvo y observaba todo lo que estaba ocurriendo con el pintor y músico.

-Si no le crecen los pechos no podrá amamantar a una cría… -

No es que se estuviera preocupando, más bien estaba hablando sola y en voz alta… como si estuviera analizando el hecho de tener una cría (como si todos fueran animales), afortunadamente no había llegado el periodo de apareamiento para Hikaru… igualmente ella en esa situación no pudo evitar mirarse los pechos, pues con ellos podria alimentar lo que fuera que pudiera salir de un futuro embarazo.
Aquellas ideas tontas y que no tenían nada que ver con la situación, simplemente habían surgido en la cabeza de la peliblanca, que si bien no poseía ideas de lo que era el amor y tener un hijo… ella pensaba que como buen ser humano tenía que conservar la especie y por ende -en algún momento- traer una “bendición” al mundo.

A todo esto ella trataba de quedarse quieta y no causar problemas, se puede decir que no ataco a nadie porque la presencia del chico con armadura le hacia sentir segura en aquel lugar tan aterrador para su supervivencia. Ante la situación miro levemente a la hembra llamada “Zatoichi”, no es que se preocupaba por ella… después de todo escuchó que solo perdería un brazo y no la vida, pues aunque le faltara una extremidad ella aun podría seguir dandole de comer a Hikaru.
A la vez que la niña arenosa se acercaba, la kunoichi desadaptada observaba a la pequeña...su rostro no mostraba expresión pero de cierta forma tambien esperaba ver al unicornio.

Después de la acotación del hombre de armadura , que seguía llamando la atención de Hikaru (no el hombre, más bien la armadura… incluso estaba tentada por apoyar su rostro en ella y frotarlo para ver de qué material era, lamentablemente la kunochi sabía muy bien que aquellas personas eran mucho más fuerte y los libros decían que no debía interrumpir el espacio personal de aquellos que no eran sus amigos porque podrían enfadarse), continuo con su camino… por ende la jovencita de pelo plateado lo siguió como si fuera un patito que no quería alejarse de su madre.

Cabe destacar que ella ignoró a varias personas, entre ellos a Kishue… que prácticamente no le habia prestado atencion -pues él parecía tener un altercado con la niña de la arena y por ende ella no deseaba acercarse a la gente que proximamente podria morir-, y al chico musico que parecia hablar de muchas cosas… pero Hikaru se había concentrada en su mundo.

-Las serpientes ahora hablan, debe ser la “evolución”.-

Varios libros caían en los ojos de Hikaru, sus favoritos eran los de ciencias naturales y biológicas… por eso mismo tenia un entendimiento sobre la “evolución”, aunque posiblemente ella no esté aplicando bien los conceptos. Estudiar sola era duro.

Stats:
  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94
Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

PAÍS DEL HIERRO




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Kishue
Kishue
Muerto

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por Kishue el Mar Feb 06, 2018 3:33 pm

Riquezas Olvidadas

Las cosas no pintan bien para el artista, oh, no fue a propósito... La situación no es favorable para el par de artistas pues ahora se tienen que enfrentar a un enemigo claramente superior con fines dudosos, no tengo una relación con ninguno de los presentes pero sin duda entre todos ellos prefería estar justamente con los que no podrían seguir con el grupo. Por un lado quisiera quedarme a ayudarles pero por otro veía más sensato seguir al grupo, en esta situación y por la amistad notable que se tienen ambos criminales, aún la arenista callada, podría asumir que ambos no están en peligro, aunque con lo retorcidos que son podrían volver sin alguna extremidad lo cual estaría muy mal. Justo cuando empiezo a llevarme bien con alguien las cosas cambian de esa manera tan abrupta.

Me llevo mi mano a mi nuca por debajo de mi capucha, sobando suavemente en modo de pensamiento para decidir mi próximo movimiento, aún de pie y atento a lo que sucede, cabe destacar que las alas de esa mujer si bien son extraños no me llaman mucho la atención por ahora aunque eso no quita que quedará en mis recuerdos para futura investigación... Un llamado de parte del caballero me saca de mis pensamientos y asiento sin decir nada para apresurar mi caminar para alcanzarle y seguir andando mientras los insectos desplegados antes vuelven a mí ante una seña.

Ahora avanzo por el camino detrás de Tadashi a unos tres metros aún sumido en mis pensamientos como si dudara en seguir o devolverme a ayudar a ese par, hasta que ya no hubiese marcha atrás, osea cuando se perdieran de vista. —Disculpa...— intento llamar la atención de alguno para empezar una conversación. —¿Quién es ella? Y por qué no nos acompañó en el viaje, pensé que sería uno de vuestros amigos para ayudarnos con la misión.— no es que piense que lo necesitemos pero si está en medio del camino esperándonos asumí que sería para algo importante... Otra cosa, estamos, observando mi alrededor, ¿estamos yendo por el camino correcto?

Datos:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 50
  • Voluntad : 26
Chakra : 171 (211-40)
Acción Oculta : 00

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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por NB Narración el Miér Feb 07, 2018 8:34 pm

Criminal Yukigakure: Sabaku No Yusura
Ante la llegada del joven Aburame ante el pequeño grupo que se había formado para seguir en pos de aquella misión, la Sabaku se tomo la completa libertad de voltear ligeramente su cuerpo para así poder fijar la mirada en este dadas a sus preguntas. Quizás en otro momento habría mostrado enfado pero, por suerte muy a pesar de que esta se tratase de una rencorosa y sedienta de sangre, parecía que poco a poco su cabreo se iba atenuando hasta el punto en el cual un pequeño asentimiento fue hecho por su cabeza como si tratase de brindarle algo de seguridad aunque fuese un completo fracaso ante su mirada inexpresiva que demostraba que, realmente, no tenía ni la menor idea de tratar con los forasteros. — Su nombre es Lee Hye Rin — Se limitó a decir para así, brindar una pequeña introducción aunque solo pudiese llegar a oídos de la especialista en metales y el joven que brindaba su cuerpo como pequeño recipiente ante un gran número de insectos que nunca, habían sido del agrado de la menor.

Dichas aquellas palabras siguió por parte de esta el silencio, o por lo menos durante los instantes que decidió frenarse cuando ya se encontraban lo suficientemente lejos de aquella trifulca que la mujer alada había iniciado solo por mero aburrimiento. ¿O era sed de sangre?

La arena comenzó a salir nuevamente de su calabaza, llevándola hasta el punto en el cual esta comenzaba a desintegrarse por completo para así generar poco a poco una gran nube de este material. — Subid — Dicho aquello la joven dio unos pocos pasos hasta subirse sobre aquel gran cúmulo de arena sin apartar la mirada del frente. Tarde o temprano comenzaría la verdadera ventisca por lo que posiblemente lo más inteligente era tomar posición entre la montaña para así esperar que los shinobis del País del Rayo llegasen hasta el punto de encuentro que posiblemente el tabernero se había encargado de nombrar. Una información valiosa que misteriosamente había llegado a estos aunque seguramente tendría que ver con el pobre joven que había sido vuelto a enviar de camino a su casa.
Criminal Yukigakure: Tadashi Yoshimura
En el mismo instante que la menor se había encargado de dar nombre a la mujer de esmeralda melena el caballero decidió frenar sus pasos para así voltear hacia el horizonte que ahora se tornaba un simple cúmulo de niebla. Desde ahí observaba la dirección en la cual posiblemente se encontraban hasta el momento quienes habían dejado atrás y junto a ello, aquella gigantesca bestia que seguía y cumplía las ordenes de la mujer que la comandaba. — Si, es una de nosotros. — Comentó de manera despreocupada mientras la gran nube se mostraba no muy lejos de este, a su lazo izquierdo. — Posiblemente una de las peores. — Finalizó antes de reír por lo bajo, como si de algún modo comprendiese lo que estaba por acontecer en aquellos terrenos que ahora se mostraban como olvidados. — Pero no lo interesa la misión ¿Trabajar por un par de Ryous? Ninguno de nosotros necesita algo como eso. — Giró su cuerpo tras hablar y tras ellos se subió a la gran nube, aguardando así por los otros dos. — Ni el mercado negro podría cumplir nuestros deseos. ¿Para que Ryous entonces? Esto lo hacemos por puro aburrimiento. Lastima que perdiésemos a dos por el camino.

Una vez había terminado aquella pequeña conversación el hombre volteo la mirada al frente, buscando entre la gran espesura de niebla un final que los pudiese llevar hasta la gran montaña que se suponía se encontraba tras aquel gran mar blanco. En su mente podía visualizarla perfectamente pero eso no quitaba que hasta el momento el rumbo fuese algo incierto. Por suerte la pequeña sería la encargada de lidiar con aquello. La madre naturaleza era un mundo completamente distinto. — Aún puedes volver tus pasos si lo deseas Aburame, mis palabras fueron una invitación. Si deseas sumarte a la sangría puedes hacerlo. Quien sabe, quizás te dejen raspar botín de sus entrañas. — Bromeo con una sarna aberrante mientras cruzabas sus brazos y muy a pesar de la carencia de su tan caracteristica risa, solo había un pequeño tono de burla.

Hiciese lo que hiciese aquel joven, terminarían tomando altura gracias a los poderes de la Sabaku que trataría de acortar camino lo antes posible entre la gran tempestad que estaba por llegar.
???: Lee Hye Rin
¿Por quien diablos me estais tomando? — Cuestiono de inmediato. Sus palabras habían provocado que las que ella catalogaba como estúpidas conversaciones terminasen por caer en el olvido. No le interesaba mantener ningún tipo de conversación, de hecho incluso se podía ver como su rostro de inmediato se había visto remarcado por unas facciones algo más oscuras de lo normal. Habían dado exactamente donde no debían, la paciencia de la fémina que una vez fue consciente de como estos parecían querer hacerle perder el tiempo lo único que consiguieron fue que de inmediato esta decidiese tomar cartas en el asunto. Fue por esto mismo que el músico se vio cortado por la manera brusca con la cual la Orochi ahora clamaba autoridad ante estos.

Realmente, habían intentado jugar con la joven menos indicada.

Un movimiento rápido de su brazo derecho bastó para que de inmediato de sus mangas brotaran dos enormes serpientes de a penas unos cuarenta centímetros de grosor pero si Siete metros de longitud — Que en un principio se encontrarían lo suficientemente enroscadas como para que la distancia que ocupasen se limitasen a unos cinco metros de donde se colocaban sus oponentes— que tras unos dos segundos comenzaron a reptar por el gran manto de nieve . Estas serpientes se encargarían de zigzagear y con ello, buscar puerto sobre los cuerpos de estos para así aprisionarlos en sus enormes y escamosos cuerpos. — Puedes hablar sobre ventajas si lo deseas, pero desgraciadamente no teníais nada que hacer contra mi aunque me encontrase completamente sola. — Terminó de reir con burla en el momento que sus serpientes se comenzaron a mover hacia ellos para después correr a su lateral izquierdo unos escasos tres metros antes de emprender con rapidez el vuelo tras generar impulso con su pierna derecha sobre la nieve y alzarse unos tres metros a simplemente observar.

Tras ella de inmediato la gran serpiente que los observaba retrocedía para así perderse entre la niebla mientras que por el costado de estos donde el leve sonido de su gran cola moviéndose se convertiría en una pequeña señal de alerta para las aves que tarde o temprano podrían observar como las grandes proporciones de dicha extremidad se acercaba por la parte trasera de ambos shinobis —encontrándose inicialmente a unos ocho metros de distancia de la posición de estos— buscando golpearlos con ferocidad.

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 34
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : ??
  • Concentración : ???
  • Voluntad : ???
Chakra : ???

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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Misión Rango B] Riquezas olvidadas — Trama.

Mensaje por NB Narración el Miér Feb 07, 2018 8:58 pm

Pautas y Aclaraciones
—Dada a las circunstancias, el tiempo que se han tomado para accionar y la forma con la cual tratáis de conversar con Lee Hye Rin (La NPC contra la cual os encontráis) esta ha cortado la gran parte de vuestras acciones, viendose ambos contrincantes cortados prácticamente a la mitad. Tal cual más o menos se puede colocar de manera cronológica o más bien suponer


Akeboshi escribió:—, pero hay un detalle con las reglas. Tu amigo no tiene brazos, así que está en enorme ventaja. Aparte, tanto mi compañero —hizo un ademán con la cabeza hacia Zatoichi— como yo, vivimos del arte. Perder un brazo es perder nuestras carreras y pasiones —se llevó la diestra al corazón, apretándose el pectoral—. ¿Qué tal si usamos en cambio algo que realmente no nos moleste tanto perder a ninguno de los cuatro?


En el mismo instante que la pregunta finaliza vuestras acciones se ven cortadas por lo cual se dará la opción de que Zatoichi decida o no mantener dichas serpientes utilizadas o no activas o no llegar a activarlas. Igualmente la acción realizada por este último es una Acción oculta al tratarse de una técnica que no es vista por el ojo humano (Supuestamente) Por lo cual esta debía haber sido especificada como tal. Si bien narración no lo tendrá en cuenta tras el uso del Emblema de destino el usuario Zatoichi se encuentra bajo evaluación para un ascenso de rango por lo que se necesita un completo uso del sistema, no parcial.

Pequeño TIP: Entrando en combate realizar tantos movimientos puede convertirse en un problema para ambos. En este caso vuestras acciones se han visto tan extendidas que Lee Hye Ri ha decidido cortaros para así iniciar el combate. Se recomienda que en el momento que se ingrese en "Estado de combate" se tengan más en cuenta estos factores.

— Recordad que nos encontramos en una trama en PRESENTE razón por la cual vuestra vida siempre correra peligro. Recordad que cada NPC es un mundo, ellos no son vuestros amigos e incluso en caso de verlo necesario serán capaces de acabar con vuestras vidas.

— En todos y cada uno de los post es completamente obligado postear tanto el armamento como las estadísticas del personaje, forma parte de las normas básicas del foro. Nos encontramos en un tema BÉLICO, recordadlo.

— El tiempo de rol será de 24 horas, una vez un usuario postee el contador se reiniciara, de este modo la trama irá mucho más rápido. Aún a pesar de ello el narrador podrá llegar a tomarse hasta 48 horas puesto que narra 6 tramas a la vez. Por favor, tened paciencia.

— ¡Mucha suerte a todos!

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