Últimos temas
» [Presente +18] Dos Estrellas
Hoy a las 9:42 pm por Akeboshi Yoshio

» A crazy fate [Presente]
Hoy a las 8:55 pm por Shinren Yagami

» Fuera de lo común || Soma Saito (Pasado)
Hoy a las 8:14 pm por Soma Saito

» [Petición] Puntos Ninja
Hoy a las 6:37 pm por Kenta

» [Registro] Registro de Físico
Hoy a las 6:35 pm por Hachibimaru

» [Registro] Registro de Aldea
Hoy a las 6:34 pm por Hachibimaru

» [Petición] Recuperación de color.
Hoy a las 6:19 pm por Hachibimaru

» [Registro] Registro de Clan
Hoy a las 6:19 pm por Hachibimaru

» Presentación
Hoy a las 5:51 pm por Lee Eun Jin

Afiliados
Limpieza 09 - 05 - 18

 photo untitled45.pngBoku no Hero ROLLoving PetsCrear foroOne Piece LegacyCrear foro

La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Sáb Feb 10, 2018 9:04 am


Daisuke Nara
Rango C

Nombre: La perla nocturna

Lugar: Tsuki no Tsuro

Encargados: Daisuke Nara, Ban Bandit y Kio Sawarabi

Longitud: 60 Líneas mínimo

Descripción: La perla nocturna es un objeto muy codiciado por el señor Kang, este la ha tenido desde que era pequeño siendo patrimonio familiar. No obstante, como él es comerciante, se ha ganado una gran cantidad de enemigos que se han unido contratando todo tipo de antisociales que intentaran robar la joya. Los shinobis encargados deberán cuidar de la joya por dos días, y es que esos serán los días que permanecerá en la nación el señor Kang antes de irse.

Notas:---



Las cosas se habían redirigido hacia lo que era una misión de rango C, uno de esos trabajos que al menos se conocían por ser mucho más interesantes que los de rango D. Daisuke por su cuenta estaba en cierto modo emocionado pues era la primera rango C que tenía en muchísimo tiempo, pero además de eso, también estaba el hecho de que los acontecimientos ocurridos hace un par de días habían sido bastante curiosos. El ninja de las sombras tenía casi que el mismo equipo que entonces, a diferencia de que había conseguido algo de dinero para comprar un comunicador y una píldora del soldado – Seguro que no lo tendrá – dijo a modo de molestia refiriéndose a si Bandit tendría un comunicador mientras se dedicaba a terminar por arreglar todo y salir de su casa. Iba temprano como era costumbre en él, sin embargo, tenía la sensación de que el auto llamado Ban llegaría tarde pues ya lo había hecho dos veces seguidas, aunque la esperanza era lo último que se perdía.

Era de mañana como era notable pensar, cerca de las ocho, con un ambiente que a pesar de que era frío no era tan aborrecible como lo había estado siendo días anteriores. El Nara estaba caminando con calma, iba justo y temprano para lo que sería su salida de la aldea oculta de la Luna en mucho tiempo, no todo el tiempo dejaban salir a los Gennins y eso en cierto modo estaba bien justificado. Se suponía que irían con un chunnin egocéntrico que acababan de conocer hasta hace poco – Los esperaré aquí – estaba en cierto modo confiado de que al menos el usuario magnético no había siquiera llegado de su casa, además de que era notable pensar que cualquiera que quisiera salir debía hacerlo a través de las puertas de la aldea. Todo parecía estar tranquillo allí, sin demasiada gente saliendo ni entrando – Ahora a esperar – estaba armado de paciencia para intentar controlar su mal humor si es que sus compañeros de misión llegaban tarde, cosa que probablemente sería así.

Se recostó de una las puertas principales, observando como poco a poco todo el mundo comenzaba a salir a laborar y a cumplir responsabilidades. El frío no parecía estar atacando demasiado, siendo que para esas alturas la primavera ya debería estar comenzando si es que no lo había hecho ya – Veamos – dijo mientras sacaba el pergamino de la misión y comenzaba a releerlo como buen precavido que era – La perla nocturna – se dijo a sí mismo mientras pensaba en lo que tendría que hacer allí. Una labor de protección a una joya visiblemente importante para el cliente, algo que realmente no parecía ser complicado aunque a decir verdad no era algo como cargar libros o cuidador señoras con problemas de memoria. Sería bastante interesante el estar allí, pero el problema sería aquél sujeto de ropas rojas y ridículas, y es que muchacho había demostrado ser muy voluble en cuanto emociones, además de que era un irresponsable innato - ¿Cuándo llegarán? – preguntó al aire mientras cerraba el pergamino, lo guardaba en su característica chaqueta y comenzaba a ver a las calles de la aldea para ver si veía a Kio o a Bandit llegar.

Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 9
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Getsugakure


 

 

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Sáb Feb 10, 2018 12:52 pm


-Vaya, voy a llegar tarde.-Se decía a si mismo Ban al tiempo que sacaba de su armario su atuendo habitual, aunque como el frío todavía estaba en cierto modo presente no dejó en su armario la gabardina de color magenta que a lo largo del invierno le había acompañado. Era consciente de que no estaría puntual en el lugar en el que había sido citado a la hora acordada, pero como siempre, le era indiferente. –Pf… Que se joda.- Dijo para si mismo terminando de prepararse, colgando de su cuello la banda metálica de la Aldea de la Luna, acordándose de Kio. Tal vez le molestara que llegara tarde, pero lo cierto es que el día en que lo hubo conocido no fue el tipo más puntual del mundo. Le caía mal, francamente mal y lo último que le apetecía era partir en una misión por un par de días junto a él, ¿qué menos que putearle un poco?

Ya hubo salido de casa al fin, con sus herramientas ninja distribuidas por su cuerpo y su gabardina abrochada para cortar el frío. No tardaría mucho sin embargo en desabrocharla para dejar como de costumbre su cuerpo al descubierto. Cargaba también con un pequeño saco de cuero en el que guardaría un recambio de ropa por si fuera necesario, así como algo de comida y bebida para el viaje. Bostezaba con frecuencia, sin mostrar mucho entusiasmo por lo que iba a ser la primera misión de Rango C que realizaría. A decir verdad, ni siquiera recordaba que fue lo que leyó en el pergamino que tenía que hacer, por lo que su única idea era seguir el juego a Daisuke y Kio hasta que alguna de sus palabras refrescara su memoria. Tuvo suerte de, por lo menos, haber acertado con el día en el que había sido citado.

Alcanzó así la calle principal de Getsugakure no Sato, al final de la cual se encontraban las puertas de la aldea. Cualquier otro, que hubiera prestado algo de atención, se hubiera percatado de que la figura del Nara podía apreciarse en la lejanía, pero Ban como siempre andaba distraído, con una mano en los bolsillos y los ojos entrecerrados, haciendo un ademán de vez en cuando por cerrarlos. Fue cuando se encontraba ya a menos de cinco metros cuando, levantando su vista del suelo que pisaba, se fijó en su compañero. –¡Hey, Dai!- Exclamó abriendo de par en par los ojos. Con su grito, se aseguraría de que este le viera cuanto antes. -¿Qué tal?- Dijo mirando a su alrededor. -¿Dónde están el Chunnin y su perro?- Hubiera disfrutado llegando el último, haciendo enojar a Kio Sawarabi, pero ahora era él el que aparentemente debía atender a su llegada.



Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 76/76


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







Última edición por Bandit Ban el Lun Feb 19, 2018 6:14 am, editado 1 vez


#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por NB Chronicles el Sáb Feb 10, 2018 7:27 pm

NPC Getsugakure: Onimaru Aoyama

Vosotros dos.


Onimaru Aoyama se trataba de uno de los Jonins más destacados del País de la Luna, nada más y nada menos que aquel que formaba parte de la guardia del Tsukikage desde el mismo día que se había visto ascendido a tal ostentoso cargo. No había lugar donde no se escuchase su nombre y no solo por sus destacas habilidades como uno de los pocos hombres de la tierra que era capaz de dominar a la perfección y a su antojo algo tan ardiente como la lava, si no también por los títulos que caían sobre sus hombros desde el inicio de sus días como Shinobi. Había luchado por la Luna en numerosas ocasiones, incluso a pesar de que no fuese más que un joven de dieciocho años había combatido mano a mano en una de las batallas más sanguinarias que Daichi se encargaba de abanderar desde hacía unos diez años atrás donde la muerte, había provocado que la arena se tornase de un rojo metálico tan ardiente como el de sus cabellos o prendas.

Sus mirada blanquecina, la misma que afirmaba su fervor ante la muerte de quien se hubiese convertido en el anterior portador de aquellos Byakugans parecían quebrar las entrañas de los jóvenes que hasta el momento, se mantenían esperando por una persona que se había visto obligada a partir para otros trabajos de mayor importancia. ¿Pero como cruzar las puertas del país sin un persona que los acompañara? Bien podía ser visto como el Jonin como algo problemático ante sus cargos pero, incluso a pesar de ello, su deuda con la luna era lo suficientemente importante como para que aquello, terminase como una obligación que se encontraba gustoso a ostentar, muy a pesar que en el fondo deseaba desmembrar al pupilo de Kobayashi, el conocido como el hombre más fuerte que jamás había pisado Daichi.

En caso de que ambos alzasen la mirada podrían observar como el Jonin yacía sentado en uno de los arboles que se encontraban no muy lejos de aquel fuerte que daba paso a la gran extensión del país.

Sus cuidadas rojas negras yacían decoradas por grandes adornos rojizos y dorados, insignias que incluso parecían dar rienda suelta a la imaginación sobre todos los méritos con los cuales había sido nombrado ¿Y que decir de la carencia de sus prendas oficiales? Los Jonins siempre se habían visto obligados a tomar estas en las misiones, sobre todo si acompañaban a jóvenes para que estos pudiesen reconocer con más fervor la jerarquía ¿Pero para qué? Onimaru era demasiado importante, era un hombre tan reconocido que ni si quiera las leyes tenían potestad sobre sus actos o algo tan banal como la manera con la que se daba a mostrar. — Sois los que tenían que soportar a aquel maldito crío ¿Verdad? — Su voz era bastante profunda, característica que destacaba ante el fervor de su mirada una vez se había dejado caer de aquel gran árbol y caminaba en dirección a donde los Gennins se encontraban, alzando su enguantada mano derecha en dirección al Nara en una orden para que le brindase el pergamino mientras que la otra mano se mantenía sobre su espada, en el lateral izquierda de su cintura. — ¿Acostumbráis a llegar tarde siempre? — Sus palabras se alzaban como una ruda reprimenda. Si bien el Nara había llegado antes que el anterior, hacía varios minutos que el Jonin se encontraba a la espera, una manía que provocaba que toda persona que cayese bajo su mandato tuviese que estar siempre en adelantado si no deseaba caer bajo su juicio.

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Dom Feb 11, 2018 8:31 pm


Daisuke Nara
Como era de esperarse, Ban llegó tarde provocando una serie de muecas de molestia en el rostro de Daisuke – Llegas tarde – afirmó con un poco de autoridad, aunque realmente era más indignación que otra cosa. Todavía seguía sin creer como ese shinobi que era tan irresponsable podría acompañarlo en una misión de rango C, mas no eran cosas suyas el tener que planear eso pues solo estaba siguiendo órdenes – No han llegado – respondió con la misma actitud tan seria que le caracterizaba, pero la verdad era que se encontraba totalmente preocupado porque el superior, aquél chunnin que se mostró totalmente egocéntrico, no había llegado todavía. Sin embargo, antes de que el llamado Dai o el mal vestido de Bandit dijeran algo, una voz autoritaria y fría se hizo presente en las puertas de la aldea, esas donde el par de gennins estaban esperando a su superior de turno.

El Nara subió la cabeza en señal de sorpresa, y es que realmente no había detectado que alguien estuviera allí. Él no era un guerrero del tipo sensor, pero tampoco estaba muerto como para no sentir o incluso escuchar como alguien se moviera en los alrededores - ¿Cómo llegó ahí? – no pudo evitar preguntarse a sí mismo el shinobi de las sombras mientras lo veía bajarse del árbol donde estaba de una forma bastante ágil – Debe referirse a Kio – no pudo evitar soltar, casi como aclarándole a Bandit de qué estaba hablando, o de lo creía Daisuke que el pelirrojo comentaba. Su vestimenta resultaba un tanto curiosa para él, pero a pesar de eso, el ninja de las sombras no dejaba de pensar en que ese hombre era alguien importante.

No hacían falta palabras para evidencia lo que era obvio, o al menos así era para el muchacho de cabellos oscuros. Sobre todo en cuanto pidió en silencio absoluto el pergamino que daba con los detalles de la misión – Toma – se tardó unos cinco segundos en ceder a esa silenciosa orden, aunque más que nada porque no la entendió en un principio. Ese hombre de cabellos rojos era bastante callado, o al menos esa fue la impresión que tuvo Daisuke que hasta ese momento había tratado con personas que eran mucho más sociables o escandalosas como Ban.  Observó como tomó el pergamino esperando quizás alguna reacción o palabra, cosa que sucedió, mas no en relación a lo que él esperaba - ¿Tarde? – él se sorprendió en lo absoluto, y es que había llegado temprano o al menos así creía. Sus ojos se abrieron un poco mostrando la sorpresa, realmente nunca había llegado tarde a algún lugar, no le gustaba y esa sensación de desagrado la estaba sintiendo ahora mismo. Tenía la ligera sospecha de que Ban usaría su expresión para mofarse de él por lo que intentó disimular, pero hasta él estaba claro en que era muy tarde – Supongo que ya estabas aquí – estaba tratando de mantener la compostura, sobretodo porque no sabía si ese pelirrojo era tan explosivo como el rubio del perro, y es que las apariencias engañaban a cualquiera.

Ese parecía ser el encargado de acompañar a los dos gennins a su misión, pero realmente la seguridad no estaba completamente asentada en el pensamiento del Nara, aunque sí que tenía sospechas de lo que era obvio - ¿Usted nos dirigirá en la misión? – se tomó el atrevimiento de preguntar ante todo lo que estaba pasando en ese momento. Le agradaba que en ese primer encuentro se mostraara como alguien más sereno y menos egocéntrico que el llamado Kio Sawarabi.


Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Getsugakure


 

 

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Lun Feb 12, 2018 4:45 am


Si bien era cierto que Kio todavía no había aparecido, Daisuke y Ban no estaban solos, pues un tercero se unió a la conversación. La figura de un muchacho vestido con ropas hermosamente adornadas se hizo notar, hablando directamente a los dos Gennin. Su semblante autoritario podría resultar intimidante para cualquiera, pero el usuario del Jiton fue incapaz de ver más allá, de percatarse de lo que el tipo de ojos blancos expresaba más allá de su físico, mediante su carácter, por lo que Bandit lo tomó como un igual.

Se acercó hasta el lugar donde Daisuke le había recibido, apoyado en el portón principal de la aldea mientras el pelirrojo bajaba del árbol y se dirigía a ellos. Se acomodó así a la izquierda del Nara, apoyado igual que él en dicha puerta, y atendía a como aquel extraño hablaba de cierto “maldito crío”. –No hay duda.- Respondió Ban al otro Gennin cuando este sugirió que hablaba de Kio. El comentario que el desconocido había pronunciado hizo que le cayera en gracia, sin embargo todo se fue al traste cuando dijo sus siguientes palabras. ¿Estaba culpándole de llegar tarde? Lo último que le apetecía era, una vez más, soportar ningún tipo de sermón que terminara haciéndole pensar que debía haber permanecido en su cama, cómodo y abrigado. No respondió sin embargo a este comentario y dejó que fuera Daisuke quien lo hiciera por él. Después de todo, si el tipo de orbes blancos estaba ahí desde hacía buen rato, había visto su llegada, no había forma de excusarse.

Ban arqueó su brazo izquierdo, llevando el pulgar de este a sus labios para morder las pieles muertas alrededor de su uña. Con el ceño fruncido, analizaba al pelirrojo. No sabía quién era, pero no le importaba y tampoco le parecía nadie a destacar. Era joven, tanto como él. -¿Dirigirnos?- Dijo extrañado a su compañero cuando este preguntó tal cosa al extraño frente a ellos. -¡JAJAJA! No digas tonterías, Dai.- Lanzó su codo derecho con la intención de dar en el brazo del Nara, haciéndole una llamada de atención de forma amistosa. Mientras, su pulgar izquierdo seguía siendo mordisqueado por sus dientes. -¿Sabes si vendrá Kio? ¿O puedo irme a mi casa?- Cuestionaba esta vez preguntando de forma directa al pelirrojo. La diferencia en el trato del Nara y el de Ban hacia el recién llegado era muy diferente y eso era obvio analizando tan solo su forma de hablar. Tal y como le ocurrió con Sawarabi, lo subestimó por su aspecto. Nunca hubiera dicho que ante él estaba uno de los Jounnin más destacados de la aldea, y es que Bandit se guiaba en primera instancia en demasía por el físico casi siempre. Dar por hecho que un tipo de su misma edad, año arriba o año abajo, era superior a él en cuanto a rango, no estaba dentro de su forma de ser. Tal vez algún día el Gennin entendería que ciertos prodigios pueden ascender con suma facilidad en la jerarquía shinobi, pero por ahora seguía con su juicio superficial.




Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 76/76


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







Última edición por Bandit Ban el Lun Feb 19, 2018 6:14 am, editado 1 vez


#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por NB Chronicles el Miér Feb 14, 2018 2:41 pm

NPC Getsugakure: Onimaru Aoyama
En silencio permaneció el pelirrojo por algunos momentos, ignorando algunas de las palabras de aquel par de novatos que no parecían ser muy conscientes de quien se presentaba ante ellos.
Mantuvo una mirada gélida a la par que con rudeza apretaba el pergamino que el Nara le cedió. Rápidamente sus dos manos se juntaron sobre aquel objeto, desplegándolo ante su albina mirada, absorbiendo cada detalle escrito en el mismo en cuestión de un par de segundos y volviendo a cerrarlo antes de ocultarlo entre sus ropajes con gran delicadeza.

Onimaru entrelazó los brazos frente a su pecho y suspiró profundamente.

La mirada ruda del pelirrojo rebotó entre los dos Genins, juzgándolos en aquel silencio que se haría eterno entre estos dos. Mientras que por un lado uno parecía analizar la situación, preguntando obviedades para el Jonin, el otro rebosaba de confianza y desafiaba la autoridad por un juicio tan superficial como tonto al ser dirigido hacia alguien tan respetado como lo era el mismísimo Aoyama Onimaru a nivel mundial.

Incluso ya el tonto de Sawarabi sabe cerrar la boca cuando el momento lo amerita. ¿Crees que llegarás lejos vistiendo de manera tan ridícula y hablando de esa manera? — preguntó el hombre antes de dar un largo paso hacia el de cabellos claros y plantarse frente a él con una mirada tan profunda como amenazante, una mirada que buscaría quebrar por dentro al Genin, quizás como una medida preventiva para evitar que el joven no perdiese la vida por estúpidos actos. — De ahora en más solo abrirás la boca cuando yo te lo pida, ¿entendido? — ordenó el Jonin sin mover un solo músculo, decidido a reaccionar si el joven no lo comprendía.

Mientras la advertencia alcanzaba a transmitirse por los alrededores, un carruaje color obsidiana alcanzaría la calle en la cual el trío se encontraba. Era un carruaje enorme, con adornos dorados en las esquinas y destacable desde cualquier punto de vista. Quien manejaba el mismo, controlando a los dos corceles blancos que tiraban de aquella estructura, era un hombre de gran edad, trajeado con un kimono completamente oscuro, con un corte de cabello pulcro y sin vello facial, que utilizaba unas finas gafas para corregir su vista. El mismo bajó de su lugar y se ubicó a un lado de la puerta del carruaje, con una postura militar evidente y manteniendo un silencio quizás tan profundo como el del Jonin. Desde su ubicación el hombre miraría al trío al aguardo de su accionar, pero Onimaru, evidente líder de la misión, no reaccionaría de ninguna manera hasta escuchar al novato expresar lo que buscaba antes de que todo diera comienzo.

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Vie Feb 16, 2018 9:43 am


Daisuke Nara
La situación se estaba tornando cada vez más tensa, aunque ciertamente  era por la actitud tan irresponsable que mostraba el shinobi del magnetismo. Daisuke sabía de cierta manera que era una mala idea el estar mostrándose como lo hacía Bandit, tenía un presentimiento de que no estaban ante cualquier persona pero más allá de eso, estaba el hecho de que el pelirrojo era alguien que imponía respeto. No obstante, la situación se puso peor en cuanto las palabras punzantes del jounnin fueron directamente hacia Ban – Lo que faltaba – pensó mientras colocaba una expresión de nerviosismo por todo lo que estaba ocurriendo en ese preciso instante. Si le pasaba algo malo a aquél sujeto era enteramente su responsabilidad, pero el sólo hecho de tener que imaginar de lo que podría pasarle era ciertamente intrigante.

No pudo evitar dejar de ver como el de mayor rango se posaba frente a los ojos de su compañero, con un porte que realmente se imponía, o al menos así era para el ninja de las sombras que para ese momento no podía evitar el quedarse callado. En cuanto la orden de Onimaru salió casi por inercia de su boca, Daisuke no pudo evitar el dar una asentida nerviosa en señal de aceptación por esa orden que había dado el superior. No se sentía mal por estar allí, pero sí que tenía un poco de nerviosismo por el hecho de que aquél joven era alguien que le inspiraba un respeto tan grande como el que mostraba su propio padre. Esa escena tan espectacularmente amenazadora se llegó a cortar por una intervención que sin duda parecía enviada por los mismos dioses. Miró con curiosidad aquél transporte detallándolo poco, no parecía tener algo importante más de ser un objeto que los llevaría a su destino.

Sin embargo, algo se vio extrañamente particular y es que tenían alguien que los llevara hacia la capital del país de la Luna - ¿Desde cuándo tenemos alguien que nos lleve? – se preguntó internamente ante lo que sus ojos veían, ese hombre que era el que controlaba el carruaje. Esa parecía ser una misión normal y corriente, y ellos eran simples gennin con un superior del que ni nombre tenían - ¿Quién será él? – no pudo evitar preguntarse mientras desviaba su mirada de nuevo al pelirrojo para quizás examinarlo. Daisuke todavía estaba muy cerca de la acción, su posición se ponía justamente al lado izquierdo del de cabellos claros notando como la tensión era evidentemente alta. Nada pareció cambiar durante unos pocos segundos, eso era desesperante y a pesar de que era algo que no le incumbiera al Nara, él estaba involucrado en esa misión que ahora comenzarían dentro de poco – Responde – dijo por lo bajo mientras le daba un pequeño golpe con su codo izquierdo a Ban. Sus palabras parecían ser casi imperceptibles, además de que tenían esa intención pero el hecho de que estuviera tan cerca del pelirrojo con porte de seriedad hacía casi imposible que él no fuera escuchado.


Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Getsugakure




Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Vie Feb 16, 2018 5:40 pm


Por supuesto y como ya era costumbre, la impetuosa actitud de Ban parecía, una vez más, estar cerca de causarle problemas con un shinobi de mayor rango que el suyo, claro que él no sabía ante quien estaba. Fueron las palabras del pelirrojo y como este se acercó hasta él lo que le hizo pensar que no se trataba de un don nadie, ni de un Gennin como lo era él y su compañero. Visto de cerca, los orbes blancos que mostraba resultaban no solo intimidantes, sino que además incomodaban mucho al usuario del Jiton. Más incluso que el comentario sobre sus ridículas ropas, algo a lo que en realidad estaba más que acostumbrado.

Con sus cejas arqueadas y todavía una sonrisa pícara dibujada en su rostro, mantuvo la compostura frente al desconocido, pero su vista se desvió hacia un costado cuando un carromato llegó a aquel lugar. Daba por hecho que se trataba del transporte que emplearían, lo que le recordó algo de la misión que había olvidado aquella mañana. *Mierda, es verdad. ¿Tengo que pasar dos días enteros con este tipo?* Cuestionaba dando por hecho por fin que quien estaba frente a él sustituiría a Kio Sawarabi. Un golpe le distrajo entonces.

El codo de Daisuke dio en su brazo y así Ban giró su rostro para observar a su igual. –Entendido, entendido, lo siento.- Dijo sin hacer desaparecer su sonrisa, pero por lo menos su tono de voz se mostraba serio en cierto modo. Dio un par de pasos hacia atrás, manteniendo una distancia prudencial con el extraño pues su pálida mirada ya había hecho mella en el cuerpo de Bandit, que a causa del nerviosismo era incapaz de deshacer su mueca sonriente, además de que una gota de sudor frío caía por su frente. –Creo que a mi compañero y a mi nos gustaría conocer el nombre de aquel que nos guiará en esta misión, em…- Llevó su mano izquierda a la nuca, mientras miraba hacia el carromato. Intentó ser algo sumiso, pero no se le daba bien del todo. No le agradaba aquella idea pero no parecía muy inteligente buscar problemas en su primera misión fuera de la aldea de la Luna.





Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 76/76


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







Última edición por Bandit Ban el Lun Feb 19, 2018 6:13 am, editado 1 vez


#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por NB Chronicles el Sáb Feb 17, 2018 11:05 pm

NPC Getsugakure: Onimaru Aoyama
Aquello no era un juego y las palabras del Jonin debían ser seguidas al pie de la letra, pero el joven de cabellos claros no entendió la órden impuesta por el pelirrojo a pesar de responder que lo entendía. A una velocidad endiablada, incluso superior a la que ambos experimentaron frente al Inuzuka, el shinobi de cabellos color escarlata unió sus manos para quitarse el guante de la zurda, no tardando mas que un mísero instante en el cual Bandit carecería absolutamente de reacción, para alcanzarle con el dedo mayor de dicha mano, ahora desnuda, que impactó suavemente por debajo de la oreja del magnético, justo en la unión de su mandíbula con el resto del cráneo. Sentiría un chispazo recorriendo toda su boca, que imposibilitaría la misma no pudiendo abrirla por mucho que lo intentara.

No pareces haberlo entendido. Cuando doy una orden, la misma se sigue desde el mismo instante en el que las palabras escapan de mi boca... Cuando digo "A", es "A". No es "B" o "C" o "14". — esbozó con voz molesta, enguantando su mano nuevamente, mirando de reojo a Daisuke por su gesto para con su compañero y suspirando profundamente para finalmente voltearse en camino al conductor del carruaje.

Nara, tu ponte a mi derecha. — soltó con rudeza, dando una orden que evidentemente debía cumplir si es que acaso pretendía no recibir un castigo similar o peor al de Ban. — Y tú, el hablador, te toca mi izquierda. — ni lo miró, aunque poco podía escapársele si así lo precisaba.
Tras ubicarse a tan solo un metro del hombre, Onimaru se cruzó de brazos y suspiró profundamente. Un asentir delicado con su cabeza, cerrando los ojos en el proceso, sería su manera de saludar al sujeto, quien tras tomarse un par de segundos para corresponder de la misma forma sin emitir un solo vocablo, abriría el carruaje dando un raudo paso frente a ellos y llevando consigo la puerta que se abrió hacia afuera brindándoles completa libertad para ingresar. Dentro no había nadie, aparentaba ser su transporte.

Por el rabillo del ojo observaba el pelirrojo al Nara, sin emitir una sola órden en el proceso. Cada movimiento que hacía el Jonin tenía un objetivo en su haber, ¿qué estaba buscando el mismo para con ellos? Definitivamente no quería estar comandando a niñatos que improvisaran.

Detalles:
Ban Bandit: Una energía desconocida ha recorrido toda tu mandíbula durmiéndola por completo por un tiempo indefinido. Podrás realizar sonidos guturales o algo por el estilo, pero hablar estará fuera de tus capacidades mientras permanezcas con la boca cerrada.

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Dom Feb 18, 2018 1:43 pm


Daisuke Nara
Ese hombre de cabellos rojos no estaba jugando, para Daisuke el sólo de tener una presencia tan imponente le era suficiente, sabía reconocer a alguien con carácter y es que no por nada había crecido bajo la tutela de su padre. Le tenía cierta idea al jounnin desconocido, pero realmente nunca se esperó lo que pasaría a continuación – Pero qué… - dijo por lo bajo ante lo que veían sus ojos, y es que un movimiento casual fue lo que presenció, pero lo interesante era que había sido realizado con una velocidad que era casi irreal para el Nara. Aquél era un movimiento mucho menos sorprendente que el mostrado por el rubio, era menos espectacular pero con un efecto que sin lugar a dudas era realmente sorprendente para el shinobi de la katana a su espalda - ¿Qué le ha hecho? – se dijo a sí mismo en cuanto pudo notar que el silencio se hizo parte del ambiente, sus ojos y toda su cara estaba tornándose un tanto sorpresiva aunque esto estaba tratando de ser ocultado por el de cabellos oscuros. Realmente lo había callado con un movimiento tan simple, cosa que no estaba mal para alguien tan ausente de disciplina como lo era Bandit, pero el hecho de que lo pudiera hacer era simplemente terrorífico e impresionante al mismo tiempo.

Daisuke no sabía en qué pensar exactamente, es decir ¿Quién era ese sujeto que hasta el momento se había robado las miradas de los dos gennin? Evidentemente era alguien importante, o al menos se dejaba entrever por el transporte asignado, además de la habilidad con la que había sido capaz de callar a Ban – Sin duda alguna es más rápido que el rubio – había hecho una imagen comparativa mental de velocidades, llegando a la notable conclusión de que Onimaru era mucho más rápido que el compañero insoportable de Koromaru. Una nueva orden se dio a los shinobis de bajo rango, aunque esta vez hubo algo que era sumamente interesante en todo aquello - ¿Sabe mi apellido? – pensó al tiempo en que no dudaba demasiado en posarse a la derecha de su superior - ¿Cómo es que sabe eso? –se preguntó internamente el ninja de las sombras al tiempo que miraba al frente como si la respuesta la encontraría en el carruaje que les serviría como transporte. Se encontraba a cinco centímetros del pelirrojo, con una pregunta que sin lugar a dudas lo atormentaría por todo el camino si no era respondida.

Miraba de reojo al hombre de su izquierda, tenía curiosidad y eso recaería en que su ansiedad comenzaría a salir a flote como un navío en plena guerra – Tiene información sobre nosotros – continuaba pensando mientras caminaba y posaba su vista al frente en el carruaje. No quería tener que pasar por una situación tan mal habida como la que estaba viviendo su compañero – No creo que a todo el mundo le den información sobre otros ninjas – su mente continuaba dando vueltas y más vueltas tratando de buscar una respuesta, tanto era así que ignoró casi por completo los saludos dados por Onimaru y el encargado de transportarlos a la capital del país – Pudo dársela Kio, pero no parece que se lleve muy bien con él – era evidente que por su mente no pasaba el hecho de que el hombre fuera un jounnin, un cargo importante en cualquier aldea ninja. El silencio se estaba apoderando del ambiente, ya habían sido "invitados" a pasar, pero la verdad era que no habían recibido esa información o confirmación por parte de Onimaru.

El Nara volteó su cara a su izquierda para poder ver de frente a su superior, en sus ojos se denotaba un pequeño y sutil gesto que daba paso a la pedida de permiso del ninja bukijutsu para pasar al carruaje. No sabía qué pasaría, pero había pedido permiso y eso al menos era más que andar por ahí haciendo cualquier cosa. No obstante, el Nara sabía lo que era cumplir con las cosas de manera correcta y sabía que si no lo habían mandado a subir no era correcto el hacerlo. Su mente estaba inmersa en otras cosas, y es que muy en su interior sentía algo de miedo por haber dado en el clavo con su acción, siendo que ese hombre de cabellos rojos no parecía ser alguien flexible y eso se denotaba en lo hecho con Ban. Su mente estaba en un mar de pensamientos detectivescos - ¿Será Ryuu Kobayashi? – ni siquiera sabía cómo es que había llegado a esa conclusión tonta – No. Los rumores dicen que ese hombre tiene cincuenta años – seguía inmerso en sus pensamientos tratando de no incomodar a su superior - ¿Quién será? – no dejaba de preguntarse quitando de lado la última hipótesis pues era tonto pensar que pudiera ser él sólo por chismes y cuentos de gente señoras sin oficio como su abuela, y es que esos mismos cuentos relataban que Kobayashi era inmortal.

Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Getsugakure




Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Lun Feb 19, 2018 6:13 am


La orden del pelirrojo había sido clara, y aunque Ban hubo dado a entender que la había captado, no lo había tomado como algo literal y había hecho lo que le había venido en gana. No debió hablar, pues apenas hubo terminado de pronunciar su frase cuando, todavía mirando el carromato, percibió de reojo un veloz movimiento de aquel desconocido que como consecuencia causó un dolor punzante en su mandíbula, la cual quedó entreabierta. Alterado, casi atemorizado, Bandit llevó ambas manos a su rostro, palpando cada rasgo de este para descubrir que era eso que le había hecho el extraño que ahora le impedía hablar. *¿Qué mierda?* Se preguntaba todavía acariciando cada esquina de su expresión. Sus primeros contactos con ninjas superiores a él no habían sido, por el momento, nada satisfactorios. Mientras Kio estuvo cerca de darle un puñetazo, el segundo ante él había silenciado su hablar en un parpadeo.

El de blancos ojos se volteó quedando frente al carruaje e indicó a los Gennin la posición que debían tomar. Daisuke se colocó como bien hubo dicho a la derecha de este, mientras que Ban tardó varios segundos en reaccionar. No dejaba de palpar su cara preguntándose qué le había hecho aquel hombre, pero lo último que quería era que volviera a hacerle algo raro. *¿Cuánto tiempo voy a estar así?* Reflexionaba forzando el cierre de su mandíbula empujándola con los dedos índice y corazón de su mano derecha y, seguidamente, dando varios pasos cortos pero apresurados para colocarse junto al pelirrojo, al que miró disimuladamente. *Sigo sin saber quién es este tío, pero no me da buena espina.* Miró entonces un poco más allá, identificando la figura de Daisuke. *Me gustaría saber que piensa él.*

El carromato se abrió después de que el alto ninja y el hombre sobre este cruzaran miradas. Ban miró de nuevo a su superior, a su derecha. Por primera vez desde que se había topado con él, creía saber qué debía y que no debía hacer. *Está bien. No pienso mover ni un músculo si este tío no me lo hace saber.* Es lo que hubiera dicho si su adormilada boca se lo hubiera permitido. En efecto, había espabilado, al menos un poco y sabía que no era buena idea adentrarse en el carro sin su permiso. Obediente, si, pero su mirada seguía mostrando un ceño fruncido de desaprobación que acusaba al pelirrojo de orbes blancos.





Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 76/76


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por NB Chronicles el Miér Feb 21, 2018 3:24 pm

NPC Getsugakure: Onimaru Aoyama
Por fin las cosas comenzaban a tomar el rumbo que él anhelaba, con los dos Genins acatando órdenes tal y como había impuesto. Lo hicieron bien a pesar de hacer algo tan simple como dar unos pasos, pero aquello era el principio, y con rigor pronto lograrían entender cual era su lugar... El de cabellos color escarlata sin lugar a dudas era en extremo diligente, y sus maneras, sin bien podían resultar algo violentas, tenían un trasfondo justificado que no lo hacía mas que un hombre justo en extremo.
Súbanse, rápido. — ordenó, cerrando los ojos y volviendo la mirada al frente, aguardando a que estos comenzaran a moverse. Dentro del carruaje había dos asientos alargados enfrentados, uno que daba la espalda a la superficie del carruaje sobre la cual se apoyaba el conductor del mismo, y la otra al camino que deja atrás el carruaje al avanzar.

En cuanto los dos jóvenes subieran, el pelirrojo haría un gesto con la cabeza al conductor y avanzaría hacia el carruaje ubicándose del lado contrario a los dos muchachos, para tenerlos de frente y mirarlo a los ojos; en caso de que ambos se enfrentasen en lados opuestos, Onimaru haría una seña a Daisuke para que se moviera junto a su compañero.

Mi nombre es Onimaru Aoyama y seré el líder de esta misión. — se presentaría finalmente en cuanto la puerta del carruaje se cerrara de un portazo por parte del conductor. Desde allí adentro podrían escuchar los pasos del hombre, el movimiento del carruaje al subirse este y finalmente, como comenzarían a moverse lentamente hasta tomar velocidad poco a poco; según las calles que fueran tomando para salir de Getsugakure no Sato, el carruaje, irían yendo mas rápido o más lento... Siempre primando la seguridad del pueblo y los transportados.

Hagan silencio mientras hablo. — ordenó.

Punto número uno: no se acostumbren a viajar en carruajes. Este es un caso extraordinario porque creemos que están siguiendo a nuestro cliente y planean atracarlo... Somos el señuelo. Pero en caso de no tener que serlo, somos ninjas, viajamos a pie, nadie debe vernos llegar y en lo posible, tampoco deberían vernos salir. — explicó cerrando los ojos, manteniendo los brazos cruzados frente a sus pecho y mostrando ligeramente el ceño arrugado ante la molestia de una misión tan patética como lo era aquella.
Punto número dos: muy a pesar de que debo estar con ustedes en la misión, deberán hacerla por ustedes mismos. Tengo que ocuparme de otras cosas en la capital y por ello requiero de su máximo esfuerzo para suplir mi lugar... El cliente solicitó la presencia de un shinobi superior para su propia tranquilidad, pero no hará falta, hasta crios como ustedes pueden encargarse de criminales tan tontos como los que verán hoy. Si lo arruinan, me aseguraré que ninguno de los dos vuelva a caminar. — continuó con su relato, desprestigiando a los jóvenes y amenazándolos con total rudeza.

Punto número tres y el más importante: El Nara hablará con el cliente y "Palabritas" se quedará callado. — suspiró profundamente, dejando en claro que debería hacer cada uno. Tras decir esto, Onimaru chasqueó los dedos de la diestra y Bandit sentiría como una sensación cálida recorría toda la zona dormida de su cuerpo... Ahora podría hablar. — Ambos pueden hablar y preguntar lo que sea. — dijo, abriendo sus ojos y dejando que la tonalidad color malta de los mismos se fijara en ellos con una enorme rudeza. No era un hombre dispuesto para juegos, ¿harían preguntas tontas o alcanzaría lo ya dicho por el hombre para ellos?


Detalles:
A partir del siguiente post, Onimaru les responderá lo que sea que quieren y los dejará solos por el resto del tema. A partir de allí ustedes mismos se encargarán de masterizar su propia misión, pero han disfrutado de la breve interacción con un NPC importante, lo cual podrá abrirles algunas puertas a futuro.
No obstante, todo esto no significa que el pelirrojo no vuelva a aparecer. Así que tengan cuidado, puesto que en caso de que sea necesario y obviamente, a gusto del narrador, Onimaru podrá volver en cualquier momento.

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Sáb Feb 24, 2018 7:14 pm


Daisuke Nara
Ya la orden les había sido dada a aquellos dos gennins, Daisuke no dejaba de crearse películas mentales acerca de la identidad de ese shinobi. Ese hombre de cabellos rojos no parecía ser muy viejo, pero sin duda alguna se imponía como un miembro alto de la aldea de la Luna. El Nara no dijo palabra alguna en el momento en el que le dieron la orden para subir al carruaje, limitándose sólo a subir con tranquilidad a la par que daba poca a importancia a la decoración que tenía el transporte por dentro. Se ubicó en uno de los asientos, específicamente el que estaba pegado a la parte trasera del trasnporte, aunque dependiendo de la ubicación que tomara Ban, el jounin le pediría a Daisuke que se moviera cosa que realmente no le costaba en lo absoluto.

No estaba pensando mucho en quejarse o algo, simplemente estaba obedeciendo sin rechistar como lo le había enseñado su padre. Su mirada se clavaba de forma seria en la presencia del que se encontraba en su frente, las ropas y la expresión tan ruda y estricta hacia parecer que Daisuke era niño malcriado. Todo estaba extrañamente en silencio, la voz ruidosa y molesta de Ban no resonaba por obvias razones, pero no hacía nada más que poner un ambiente tan tenso como la propia ansiedad del shinobi de cabellos oscuros - ¡¿Onimaru Aoyama?! – no dijo nada por la mera impresión que ese nombre significaba para el ninja del clan de las sombras. Sus ojos mostraron una expresión que era prácticamente difícil de ocultar para todos los presentes. No se lo esperaba en lo absoluto, principalmente porque no conocía de vista a quién era conocido como uno de los mejores shinobis de la aldea oculta entre la Luna - ¿El líder de esta misión? – no podía creer lo que había escuchado, siendo que para ese momento obvio todo lo respectivo al movimiento del carruaje.

Todo parecía ir acomodándose con el paso de los segundos, Daisuke no paró de poner esa expresión de sorpresa ante la revelación que había hecho el pelirrojo auto nombrado como Onimaru – Esto es… - no pudo evitar decir ante la evidente sorpresa, pero como era de esperarse fue callado por el conocido shinobi del país de la Luna – Eso tiene más sentido – se dijo a sí mismo en referente a lo del carruaje, y es que era demasiado extraño que viajaran así siendo que hasta donde él conocía, los ninjas viajaban a pie por motivos de practicidad – Así que no estará… - su expresión se estaba normalizando, aunque ante esa última afirmación en conjunto a la evidente amenaza, la ceja derecha del Nara no hizo nada más que arquearse en seña de curiosidad por lo que estaba pasando en ese momento – Es lo más recomendable – seguía internalizando mientras daba una afirmación con la cabeza para después voltear a ver a su compañero. Le resultaba tan extraño le verlo así, no lo conocía de años pero aún le resultaba raro y hasta gracioso verlo en esa situación.

Un chasquido se escuchó por el lugar, cosa que llamó la atención del ninja de las sombras que no hizo nada más que voltear para ver a Aoyama - ¿Podemos hablar? – le resultaba raro, principalmente por Ban aunque bueno, no es que pudiera tener ganas de decir mucho después de haber pasado lo de antes pero Bandit y eso era un terreno desconocido – Yo no tengo ninguna pregunta – se limitó a decir el miembro del clan Nara ante lo que se le había ofrecido, y a pesar de que era cierta esa afirmación, también estaba el hecho de que no quería lanzar cualquier cosa estúpida que lo catapultara en una mala situación como le había pasado a Ban. Prefería quedarse así, siendo que la sorpresa de que fuera alguien como Onimaru todavía estaba a flor de piel, un hombre como él era lo suficientemente capaz de pedir la información de los dos por lo que eso explicaría su conocimiento sobre ellos, además de que era obvio que no les diría qué iba a hacer en la capital.


Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Getsugakure




Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Dom Feb 25, 2018 7:11 am


Cuando el pelirrojo hubo dado la orden correspondiente, ambos Gennin subieron al carro. Fue Daisuke el primero en hacerlo y Ban, tras él, tomó el asiento a su lado quedando así ambos frente al lugar que ocuparía el desconocido. El carruaje en sí no llamaba la atención del joven en absoluto, pero resultaba inquietante las molestias que la aldea se había tomado en ofrecerles ese servicio de transporte además de la compañía del misterioso muchacho frente a ellos. Tal vez alguien inteligente como Daisuke pudiera haber deducido algo, pero no fue el caso de Bandit.

Cuando el pelirrojo se hubo montado y el carro comenzó con su travesía, este comenzó a hablar no sin antes dar su nombre al fin. *¿Onimaru Aoyama? No me suena. Parece ser que sí que va a liderarnos este tipo…* Se preguntaba para sí mismo a pesar de que, en realidad, no conocía los nombres de prácticamente ninguna personalidad de la aldea más allá del Tsukikage. Aoyama pidió silencio previo a ofrecer a los Gennin información sobre la misión a realizar. Parecía haberse olvidado de que, pidiera silencio o no, Ban no podía entonar palabra alguna de ninguna forma. Escuchó cada dato atento, claro que eso no aseguraba su obediencia en el futuro. Intentaría hacerlo lo mejor posible, pero no podía evitar sentirse algo excitado, aunque fuera solo un poco, por su misión. Al menos esta vez no tenía que ocuparse de borrachos en un garito de la zona comercial, sino que se trataba de algo serio teniendo en cuenta que no era más que un ninja de rango bajo.

Su rostro era el reflejo de su alma. Una sonrisa pícara, aunque molesta por el adormecimiento de su mandíbula, se dibujaba mientras rascaba su nuez con el dedo índice izquierdo, levantando algo su cuello en un gesto soberbio. Tampoco parecía tan difícil al fin y al cabo, ¿no? Tratar con criminales de poca monta que no serían nada más allá de los tipos con los que tantas veces se había peleado en la aldea y dejar que fuera Daisuke quien hablara. Después de todo, iba a dejar que fuera él quien se encargara de eso de todas formas. Ban no era imbécil y sabía que la información de la misión habría sido codificada y retenida mejor por su compañero espadachín que por él. Aunque se las daba de tipo duro, se le daba mejor eso de dialogar.

El chasquido de los dedos de Aoyama hizo que la zona adormecida de Ban volviera a la normalidad. Su rostro, esa sonrisa endiablada y pícara no cambió, pero sus ojos mostraron algo de sobresalto al sentir que de nuevo, podía hablar. –Yo tampoco tengo nada que añadir.- Dijo dejando al fin de rascar su cuello. Era un tipo que actuaba antes de pensar, y si no pensaba a largo plazo, ¿qué pregunta podría tener? Solo quería que el pelirrojo desapareciera y comenzar a hacer algo interesante, pues empezaba a adormecerse y bostezar delante de Aoyama después de su discurso podría resultar problemático.





Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 76/76


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por NB Chronicles el Dom Feb 25, 2018 8:34 pm

NPC Getsugakure: Onimaru Aoyama
La mirada de Onimaru permaneció sobre los dos Genins durante un prolongado minuto, tiempo en el que todo pareció transcurrir lentamente debido a la presión que aquellos ojos albinos provocaban en los de rango inferior. El de cabellos color escarlata sin lugar a dudas era una figura de autoridad que imponía muchísimo, más cuando su carácter completamente serio y su personalidad totalmente diligente había quedado en evidencia.

Unos segundos más tardes el hombre daría un largo suspiro y permanecería en silencio el resto del viaje. Una hora aproximadamente es lo que tardarían en llegar, sin altercado alguno a pesar de las sospechas del cliente y el mismo Jonin. Analizar la situación con la poca información que tenían los jóvenes no sería fácil, pero tampoco imposible, pero aquello no sería algo que el pelirrojo mencionara... Quizás la idea era que se dieran cuenta por ellos mismos, o simplemente no tenía interés en entablar conversación con ellos luego de que alzaran la voz estableciendo que no había dudas sobre su cometido en el lugar.

En el centro de la capital, el transporte se detendría. Onimaru se alzó y abrió la puerta del carruaje, dando un salto para tocar el pavimento de la ciudad. — No causen problemas, estaré viéndolos. — dijo antes de que su cuerpo comenzara a deshacerse en ligeras cenizas que no dejaron rastro alguno en su lugar. Aquello había sido una técnica avanzada nunca antes vista por ellos. Onimaru desapareció, y la misión estaba en sus manos.

Detalle:
A partir de ahora se convierten en los narradores de su propia misión. Pueden actuar como deseen, tratando de cumplir con las órdenes del NPC. Recuerden que en cualquier momento puede volver a aparecer, y al mismo tiempo no hacerlo... Ustedes mismos manejarán los tiempos de la misión y cuando acabe la misma, pero Narración mantendrá un ojo encima de la misma muy a pesar de ello.

¡Disfruten de la misión!

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Lun Feb 26, 2018 9:09 pm


Daisuke Nara
Todo estaba tan calmado y tan nublado a la vez, o al menos esa era la percepción de un ya Daisuke un poco más calmado que antes, uno que simplemente ya estaba pensando en completar la misión que le habían asignado. Durante el trayecto, el shinobi de las sombras no había dicho palabra alguna, aunque la verdad era que el hecho de que Onimaru fuese tan estricto para algo tan simple como lo era hablar hacía replantear cualquier cosa que se quisiera decir o hacer. No hubo nada más interesante durante el viaje, por alguna extraña razón sabía que Bandit no haría algo malo, aunque con una persona tan voluble, extraña e irresponsable como lo era él nunca se sabía. El militar de más alto cargo en el grupo no hizo nada más que resaltar el hecho de que estaría vigilando al par de gennins a la par que se esfumaba de la escena como un ave fénix - ¿Qué clase de técnica habrá sido esa? – sus palabras en conjunto a su boca se vieron liberadas un poco al tiempo que se dedicaba a bajar del carruaje. Se sentía libre de expresar aunque realmente tampoco quería decir gran cosa – La próxima vez deberías controlarte – no pudo decir a su compañero una vez este estuviera fuera del transporte.

No sabía qué pasaría con el transporte pero ese no era asunto suyo – Todo resulta tan raro… - no pudo evitar decir al aire buscando quizás una opinión en su desagradable compañero de misión. Lo miró de nuevo, esta vez analizándole sin saber bien el por qué aunque eso no importaba – Para colmo se llevó el pergamino – comentó haciendo alusión a que la información de la misión se la había quedado el shinobi de mayor rango – Para nuestra buena suerte, recuerdo todo lo que decía – miró a Ban con ánimos de hacerle recalcar el hecho de que seguramente no había siquiera visto la información – No todos olvidamos los detalles – su actitud tan contrastante a la de Ban era simplemente una deliciosa acción que hacia florecer hasta el más caro de los sentimientos – Creo que estamos cerca – no todos los días viajaba a la capital, pero aun recordaba sus viajes de cuando era niño.

Se volteó para mirar a una de las calles que componían la ciudad principal, aquella que era nombrada como la capital del país de la Luna. Era prácticamente un turista y eso se notaba un poco, no quería parecerlo pero realmente no recordaba en demasía su paso por allí ya que fue años atrás que estuvo por esos lares. Se volteó de nuevo para mirar a Ban, seguía sin agradarle ese sujeto tan irresponsable e insensato pero debía tratar de aguantarle porque se suponía que durarían dos días seguidos conviviendo, aunque el mayor no lo quisiera de esa manera – Vamos – debían empezar a buscar el sitio en cuestión, el local del cliente nombrado señor Kang. Sus pasos no eran demasiado agitados ni pesados, él simplemente se dedicaba a mirar a la par que detallaba a sus alrededores para ver si conseguía lo que buscaba – Se supone que el local tiene el nombre del cliente… Kang – no miró siquiera a Ban, esa era una información obvia si es que el muchacho de cabellos claros la había leído aunque Daisuke tenía la firme sospecha de que no era así.

Pasaron cerca de veinte minutos caminando hasta que pudieron encontrar lo que buscaban. Un local que parecía algo parecido a una tienda de antigüedades, aunque a decir verdad parecía ser más una casa que otra cosa – Es aquí – dijo el ninja de cabellos oscuros a la par que se ubicaba frente a la puerta de madera, dando un pequeño pero casi innecesario escaneo a los mostradores con cosas valiosas. Dio un respiro pues sabía que era el indicado para hablar con el cliente, además de que Onimaru había dado esa orden como tal – Buenas – dijo a la par que daba sus primeros pasos dentro de aquella estructura tan particular.


Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Tsuki no Tsuro




Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Miér Feb 28, 2018 5:20 am


No hizo ademán alguno de mantener una conversación durante el viaje. Se impacientaba, pues no estaba acostumbrado a permanecer callado tanto tiempo, pero a sabiendas de que Aoyama iba a dejar a los Gennin solos, Ban prefirió esperar a que este marchara, y así lo hizo. Una vez llegaron a su destino y bajaron del carromato, el pelirrojo desapareció haciendo uso de una extraña técnica que le hizo desvanecerse. A diferencia de a Daisuke, esta no le causó impresión alguna. Su compañero no tardó en pronunciar uno de sus comentarios sobre su comportamiento y lo que debía y no debía hacer. –Al fin se ha ido ese tío, que coñazo, ¿no?- Respondió ignorando por completo las primeras palabras del Nara.

Hablando ya sobre la misión, una vez se pusieron en marcha, Bandit supo que debía aprovechar que no estaba el misterioso pelirrojo para poder expresarse libremente, sin temor a represalia alguna, pero no dijo nada hasta que hubieron llegado al local en cuestión, aquel que les daba la bienvenida con un grabado en el que ponía “Kang”, el nombre no solo del local en sí sino también del cliente.

–En cuanto a eso…- Dijo rascando con su mano derecha la parte trasera de su cabeza. -¿Podrías refrescarme un poco la memoria sobre nuestra misión? Creo que no me quedó del todo claro…- Lo cierto es que solo recordaba que debía pasar un par de días en la capital junto a Daisuke, pero sonaría violento decirlo así. El verdadero problema en esa situación era que Bandit había esperado tal vez al peor momento para preguntar a su compañero, pues se encontraba bajo el mismo dintel de la puerta del local cuando le hizo dicha pregunta. Para asegurarse de que el Nara le hiciera caso y recibir una respuesta, aunque fuera a modo de susurro, lanzó un par de codazos con la intención de rozar el brazo de su compañero que se encontraba a su izquierda y que este no le ignorara. Por suerte para él, independientemente de lo que este hiciera, era su turno de hablar y como había ordenado Aoyama el solo debía permanecer en silencio.




Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 76/76


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Vie Mar 02, 2018 8:12 pm


Daisuke Nara
Era natural que su compañero de misión no entendiera nada, o al menos así era el pensamiento de Daisuke que tenía una muy mala percepción de Ban. El miembro del clan Nara no hizo nada más que blanquear los ojos ante la señal de vagancia que mostró el usuario del magnetismo, no le agradaba en lo absoluto eso pero de alguna ya se lo esperaba por lo que se limitó a quedarse en silencio mientras continuaba con el encargo. Ya estaba en el interior del local, todo parecía estar ordenado aunque daba la sensación de estar en medio de un sitio totalmente anticuado pero eso no impresionaba mucho, siendo que del pasado era que se mantenía ese sitio. La madera predominaba en todo el sitio, los mostradores con cristal, la puerta y las estanterías eran lo que se podía ver pero el peli negro desvió su mirada un segundo al ver que nadie contestó. Sus ojos se clavaron en los de su compañero, no le dijo nada literalmente, pero en su expresión tan regañona y sosa se podía ver cómo le pedía que se callara casi como si de un mini Onimaru se tratase - ¡Voy! – una voz masculina pero senil se hizo presente en el sitio, no parecía estar lejos pero sí que se tardó en aparecer en el acto principal.

Era un señor de vestimentas humildes, nada pretencioso aunque sí que poseía una expresión lo suficientemente calmada como para generar confianza en el militar de más edad. Este no tomó mayor interés en detallarlo, pero era más que obvio mirar el delgado pero firme bastón que lo ayudaba a caminar poco a poco a través de la sala – Hemos venido por el encargo de protección – su manera de hablar era como siempre, bastante discreta, oportuna y seria – Pensé que llegarían más temprano – refunfuñó sin quitar su expresión pasiva en ningún momento, cosa que hizo que el ninja de las sombras no hiciera otra cosa que no fuera el pensar en que le habían dicho irresponsable dos veces en un día – Lo importante es que hemos conseguido llegar antes del anochecer – trató de no prestar mayor atención al comentario poco discreto de aquél anciano que en un momento determinado se inclinó un poco para mirar al otro shinobi.

Su mirada se enfocó de forma directa, mirándolo de arriba abajo como si de un escáner se tratase - ¿Él también estará presente? – Daisuke arqueó una ceja en señal de alerta, no podía permitir que Ban hablase siquiera por mera educación, y es que de un modo o de otro le tenía cierto temor al pelirrojo llamado Onimaru – Sí, él es mi compañero. Juntos nos ocuparemos de proteger su reliquia – aumentó un poco el tono de forma sutil para que elirresponsable de ropas rojas pudiera escuchar y estar siquiera claro en lo que debían hacer – Como sea, no perdamos más tiempo – se volteó incitando a la rapidez aunque su incapacidad física le jugaba una mala pasada – Vengan – dio una orden que el shinobi de cabellos negros no tardó en obedecer.

Sus pasos eran lentos por obvias razones, pero eso daba más paso a que los genins pudieran detallar si así lo deseaban, el sitio que les fungiría como casa de descanso. Al igual que en la anterior sala, todo parecía estar dominado por una decoración de madera en conjunto a muchos tipos de recuerdos y pinturas – Por allá arriba están sus habitaciones y la joya... aunque no creo que puedan dormir si están de guardia – se detuvo en un sitio del pasillo mientras miraba hacia arriba, señalando un piso superior. No obstante, el señor no los llevaría hacia allá todavía pues su mirada no hizo nada más que dirigirse hacia una puerta que daba a lo que era una especie de patio trasero – Aquí deberían estar ustedes – les señaló con un dedo hacia la parte exterior. Esta se mostraba muy bonita y cuidada, no era lo más exquisito del mundo pero sí que daba una muy buena impresión.

El cliente dio unos cuantos pasos para salir a ese patio del que había hablado antes mostrando un sitio que poseía treinta metros cuadrados, dos árboles separados por cuatros metros de distancia y un muro que separaba la casa/local del resto de todo lo demás – Por allí se suelen meter los ladrones – miró hacia el muro dando énfasis en el hecho de que era muy fácil saltarlo – Eso es todo… no les mostraré la perla por seguridad – miró a Ban con malos ojos, y es que no le terminaba de convencer ese sujeto de cabellos claros y ropa semejante a la de un rebelde – Estaré arriba – los dejó solos sin prisa pero sin pausa - Notaste eso ¿Verdad? – Daisuke estaba haciendo referencia a la mirada del cliente, esa que había dejado en evidencia su descontento – Menos mal no ha preguntado por lo del shinobi de alto rango – su voz seria trataba de hacer entrar en razón a Ban, aunque sabía que eso era una causa totalmente perdida – Como sea, iré a arriba a ver si puedo vigilar la perla. Creo que me permitirá estar cerca si tú no lo estás – fue bastante tajante en ese comentario pero era la realidad – Deberías quedarte aquí viendo que se acerque nadie por allí – no dijo nada más por lo que se alejó y se dispuso a buscar al cliente, entrando a la estructura que funcionaba tanto como local como hogar.

Pasó el tiempo, ya era de noche y la verdad era que no había ocurrido nada interesante. Daisuke pudo estar en el cuarto donde se resguardaba la perla junto al cliente, no parecía haber problema si Bandit no estaba cerca – No entiendo a la juventud de hoy en día – se quejaba del compañero de Daisuke que sólo asentía en señal de acordamiento. De igual manera, en la zona correspondida a Ban tampoco había pasado nada, ya era de noche, las estrellas estaban en su máximo esplendo siendo que eran cerca de las ocho de la noche cuando algo ocurrió en el patio – Vamos – un susurro y dos sombras se montaron de forma descarada en el muro, se pusieron de pie como si no hubiera nadie allí - ¿Tú quién eres? – era obvio que eran unos bandidos, por lo que no hicieron otra cosa que sacar una katana cada uno, bajarse del muro y aproximarse a Bandit con un trote suave.


Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Tsuki no Tsuro




Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Vie Mar 02, 2018 9:26 pm


Los gestos de desaprobación de Daisuke resultaban incómodos, pero no fueron reprochados por Ban en ningún momento, pues este tan solo respondió frunciendo el ceño de forma casi inapreciable, mirando de reojo a su compañero hasta que el anciano entró en escena. Un tipo decrépito, más cerca de la muerte que de la propia vida, parecía ser el cliente a quien debían ayudar y el motivo por el cual habían viajado hasta la capital. El sonido de sus pisadas era acompañado por el apoyar de su bastón, sin el cual probablemente sería incapaz prácticamente de ponerse en pie.

La desaprobación del tal Kang no pasó desapercibida para el usuario de Jiton. Le analizó de pies a cabeza en absoluto disimulado y Bandit respondió cruzándose de brazos y apoyando su hombro derecho en el marco de la puerta, todavía con el ceño fruncido pero sin mediar palabra. Las últimas semanas las había pasado rodeado de gente desagradable. Estaba acostumbrado a no caer bien a la gente y nunca le había importado, pero ahora que tenía una serie de deberes como shinobi, que se encontraba con gente de altos cargos imponiendo órdenes y clientes impertinentes, era mucho más molesto de lo que tiempo atrás eran esos comentarios.  Se limitó a escuchar la conversación y las palabras del Nara, para su fortuna, refrescaron su memoria sobre el cometido de aquella misión. Proteger esa extraña reliquia por un par de días, no parecía nada del otro mundo y aunque desconocía quién podría querer robar algo así, no se sentía en peligro pues al fin y al cabo se trataba de una misión de bajo rango encargada a dos Gennin, ¿qué podía salir mal? Al parecer, había olvidado ya el hecho de que en un principio debían ser acompañados por un superior.

Tras recorrer los pasillos del local, intuyó que no se trataba de una mera tienda de antigüedades sino que era además la vivienda de Kang. Solo pensar en trabajar y vivir en el mismo lugar provocaba dolor de cabeza en Bandit, que coñazo. Aunque tendría sus ventajas, ¿no? En cuanto cerrara la tienda, podría irse a dormir ese estúpido viejo. Todo tiene sus pros y sus contras al fin y al cabo.

-¿De qué hablas? Juraría que le he causado buena impresión.- Respondió irónico a su compañero, una vez estaban ya a solas en el patio. Se adelantó un par de pasos hasta alcanzar una columna de madera que sostenía un porche que cubría la entrada trasera al recinto, en la cual apoyó la palma de su mano izquierda mientras llevaba la derecha a su cintura. Volteó algo el cuello para observar de reojo a Daisuke, escuchando sus palabras. –Claro, Dai-sensei.- Respondió de forma burlesca, acatando lo que su compañero había sugerido. Sabía que no era una orden y, de hecho, estaba de acuerdo en lo que había propuesto por lo que no se opuso en absoluto. De todas formas, la idea de hacer guardia en solitario, sin nada que hacer, era abrumadoramente aburrida.

Lo único que pudo hacer con el paso de los minutos –y las horas- fue sentarse al nivel del suelo, en la última de tres pequeñas escaleras de madera que daban acceso desde el patio al local. Desde ahí, podía observar el muro que Kang había señalado y analizar el terreno. Nada a destacar, a  decir verdad. Briznas de hierba adornadas con algunas flores y un camino de piedras que desde su posición trazaba un círculo en el centro del patio. A ambos lados de este círculo, dos árboles se alzaban y sus hojas bailaban al unísono. Estirando algo su cuerpo, todavía sentado a nivel del suelo, Ban podía apoyar la parte superior de su espalda y su nuca en la columna de madera, y eso hizo, mientras malgastaba el tiempo jugando con un Kunai que había sacado de su estuche.

Sin poder evitarlo y sin darse apenas cuenta, estaba cercano al sueño. No había llegado a dormirse pero sus ojos se entrecerraban y no era consciente al cien por cien de aquello que le rodeaba, hasta que una voz delatora se dirigió expresamente a él desde el muro. Sobresaltándose, escondió su mano derecha en su espalda, pues esta sostenía el kunai con el que había estado haciendo malabares. Con la izquierda, mientras tanto, se apoyó en el suelo para ayudarse a sí mismo a levantar su cuerpo y una vez en pie, bostezó tapando su boca con la misma mano. –Oye, oye, esa frase tenía que decirla yo…- Dijo despreocupado en voz alta, llevando ahora su mano izquierda al correspondiente bolsillo de su pantalón. No hacía falta ser un genio para darse cuenta con un solo vistazo a aquellos desconocidos de que eran bandidos. Con sus aceros en alto, avanzaban amenazantes hacia Bandit. No sabía que cualidades podían tener los tipos de la capital, pero no eran ninjas y tampoco parecían inteligentes, así que la amenaza parecía ínfima. Aun así, pronunció sus primeras palabras en un tono notablemente alto para que, con algo de suerte, Daisuke pudiera escucharle desde el local. Entrar a pedir ayuda a su compañero no era su estilo y, aunque lo fuera, era una opción que debía descartar desde primera instancia si quería asegurar la derrota de aquellos tipos.

-Chico, vete de aquí y no hables de esto. No te haremos nada si te vas ahora mismo.- Dijo uno de los dos ladronzuelos volteando su cuerpo de forma que pudiera señalar con su katana el mismo muro que acababan de saltar, como si así quisiera mostrar un camino a Bandit para que este huyera. El segundo de los bandidos, uno más alto y delgado, tan solo se rió mientras tapaba su rostro con un pañuelo que hasta el momento colgaba de su cuello. Ambos frenaron sus pasos en seco, esperando a que el de rojas vestimentas se fuera de aquel lugar.

Una sonrisa diabólica se formó en el rostro de Ban, que dio dos pasos al frente bajando así las pequeñas escaleras de madera y pisando fuerte sobre el camino de piedras y briznas de hierba del patio. –No, no, no. No lo habéis entendido.- Dio con la palma de su mano en su frente mientras negaba con la cabeza. Asomando sus orbes rojizos entre sus dedos y sin hacer desaparecer su sonrisa, prosiguió. –Si al menos hubierais entrado sin hacer ruido… Estaba casi dormido, en serio.- Los bandidos se miraban entre sí extrañados. –Pero ahora, ¿qué se supone que debo hacer? ¿Mataros? ¿Me daría ese estúpido pelirrojo permiso para hacerlo?- Su mano izquierda ahora rascaba con sus dedos su cuello, justo en su nuez mientras alzaba su mirada pensativo. Los ladrones pronunciaron un inteligible quejido y se lanzaron al ataque sin pensarlo, ignorantes.

Un veloz movimiento de su mano derecha, hasta el momento oculta, lanzó su kunai al frente, quedando este clavado a los pies de los bandidos. Ahora, una distancia de nueve metros separaba al Gennin de los dos ladrones, mientras el arma arrojadiza quedaba justo entre los dos extraños, también a nueve metros de Bandit. -¿Qué intentáis?- Preguntaba mientras tres de los botones de su chaqueta se descomprimían, convirtiéndose así en una masa de polvo metálico que serpenteaba a su alrededor. Los rostros de los invasores cambiaron por completo, abriendo sus ojos de par en par pues, probablemente, no habían visto jamás nada similar. Ban llevó ambas manos a sus bolsillos y la arena que le rodeaba se materializó en tres agujas metálicas que permanecían estáticas en el aire. Así era como había perfeccionado el Satetsu, la arena metálica que controlaba gracias a su Kekkei Genkai. Mientras muchos optaban por ocultarla en calabazas o entre sus ropajes, Bandit siempre había optado por comprimirla en adornos metálicos que pasaran desapercibidos sobre su indumentaria. Su mano izquierda fue a parar a su bolsillo, mientras que la derecha se alzó con la palma totalmente abierta apuntando hacia los ladrones.

-¡Cuidado!- Exclamó uno de ellos, concretamente el alto y delgado. Un sutil gesto de Ban, como si le diera una pequeña bofetada al aire, ordenó a cada una de las agujas metálicas salir disparadas en la dirección que habían tomado los bandidos. Estos se dividieron, yendo el más alto a esconderse al árbol situado a mano izquierda de Ban mientras el segundo hacía lo propio en el otro árbol. Las tres agujas de arena negra quedaron clavadas con una separación entre sí de escasos centímetros en la posición previa de los invasores. Estas, sin embargo, se transformaron nuevamente en granos minúsculos y casi imperceptibles que volvían al usuario de Jiton. Las voces de los participantes de aquel combate junto al estruendo provocado cuando las agujas se clavaron entre las piedras del patio, tal vez alertara a Kang y Daisuke, pero le traía sin cuidado a Bandit, que incluso se relamía los labios. Esa trifulca estaba a punto de terminar.





Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 61/76 -15Ck (5ck por cada bala de Satetsu Shigure)


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg) (1 de ellos clavado en el suelo a nueve metros de Ban)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
SATETSU SHIGURE (砂鉄時雨, ARENA DE HIERRO: LLOVIZNA):

SATETSU SHIGURE (砂鉄時雨, ARENA DE HIERRO: LLOVIZNA)
Es un jutsu que utiliza la arena de hierro, la cual es endurecida en granos microscópicos, para atacar simultáneamente a través de una amplia gama de balas. Estas balas son bastante veloces. Las fuerzas repulsivas del magnetismo es lo que ayuda a incrementar la velocidad de las balas una vez son disparadas.
Consumo: 5Ck por bala.
Espíritu:
Normal: 6 balas (3 metros).
Bueno: 8 balas (5 metros).
Muy bueno: 10 balas (7 metros).
Talentoso: 15 balas (10 metros).
Virtuoso: 18 balas (13 metros).
Extraordinario: 21 balas (15 metros).
Leyenda: 25 balas.

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-A nueve metros aproximadamente en diagonal de cada uno de los bandidos.

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Sáb Mar 03, 2018 10:37 pm


Daisuke Nara
Desde la perspectiva que tenía el miembro del clan Nara todo parecía normal e incluso hasta aburrido, pero eso no era excusa alguna como para dejar de cumplir con sus responsabilidades. Eso era lo primordial, además de que el hecho de que Ban estuviera involucrado le daba un plus que ciertamente no era agradable, pero bueno, eso ya era harina de otro costal - ¿Sabes algo? – el cliente evidentemente estaba sacándole conversación a Daisuke, y es que era obvio pues el estar en un sitio con alguien callado era lo más incómodo del mundo – Dígame – él no era el sujeto más extrovertido, en especial cuando estaba en medio de una misión pero ese momento crucial si no quería terminar muriendo a causa del peligroso silencio reinante –  El cómo llegó esa perla a mí es una gran historia – su mirada se desvió hacia el objeto en cuestión. Esa era una esfera como era obvio, una perla que poseía unos colores oscuros llegando del morado al negro como si de la propia noche se tratase.

El Nara no hizo nada más que desviar su mirada hacia la perla, esta no parecía ser muy valiosa de buenas a primeras, aunque la verdad era que ese cubo de vidrio que la recubría la hacía parecer más importante de lo que tal vez era. Arqueó una ceja en señal de curiosidad, ya la había visto al entrar a esa habitación pero la verdad era que no dejaba de parecerle totalmente llamativa – Representa las emociones de una madre hacia su hija – la voz del anciano no dejaba de retumbar en la cabeza del muchacho que no dejaba de mirar la reliquia con su habitual semblante serio – Se dice que la madre murió durante el parto y lo único que le heredó a su hija fue esa perla – todo parecía sacado de un cuento los que solían contar los viejos de antaño – No se sabe cómo, pero su hija nunca llegó a tener la perla y desde entonces se dice que todo aquél que la porte tendrá felicidad absoluta – era una bonita historia, una que llenaba de esperanza y fascinación a cualquiera que la escuchara siendo que estaban en período de guerra y desolación.

Sus ojos se posaron otra vez en el cliente, viendo como este no dejaba de observar aquella reliquia con unos ojos que expresaban melancolía, pero que curiosamente también demostraban un poco de codicia – A veces los padres lo dan todo por sus hijos – a su mente sólo vino un recuerdo que era notable. Su propio progenitor le resultaba en una escala de sacrificios que hicieron que el semblante del shinobi cambiara un poco, algo tan mínimo que quizás sólo alguien con habilidades de empatía absoluta podría notar - ¿Qué ha sido eso? – el miembro del clan de las sombras había escuchado algo, no sabía qué era pero la verdad era que esa interrupción no le parecía oportuna. Eso era malo, y es que estaban allí para proteger la joya, además de que Bandit no se había decantado en su reciente encuentro como alguien especialmente discreto – No escuché nada – Daisuke no le creyó casi que en lo absoluto, prefirió pensar en que la vejez había atacado a quién sería su cliente para ese momento.

Su decisión para ese momento en específico no fue otra que permanecer en ese sitio, de alguna manera sabía o al menos sospechaba que la acción había comenzado pero su deber principal estaba en atender la seguridad de la joya. Sabía que Bandit no era el tipo más responsable pero tenía la confianza en que podría cubrir el primer flanco del local que fungía como casa – Bajaré a tomar agua – el señor pronunció al tiempo que comenzaba a hacer sonar su bastón en señal de movimiento. El muchacho de cabellos oscuros le inspiraba confianza al señor cosa que ni él mismo entendía, pero al final de todo eso era bastante beneficioso para el bien de la misión. Pasaron unos tres minutos y el ninja de las sombras no había podido detectar que algo estaba pasando en el patio del señor Kang, sin embargo, un ruido sacó a Daisuke de su tranquilidad. Un vaso de vidrio se había escuchado a lo largo de la casa, este sonó de una manera lo suficientemente estruendosa como para que el Nara se alertara - ¿Habrán pasado a Bandit? – fue lo único que llegó a pensar mientras se movilizaba rápidamente hacia las escaleras para bajarlas. Quiso ir en dirección al patio, pero una conversación un tanto escandalosa desvió su atención hacia la parte de la casa donde se atendían a los clientes.

Sus pasos se tornaron rápidos, e incluso así eran tapados por una voz femenina que trataba de exigir algo en específico – Me pertenece y lo sabes – alcanzó a escuchar el espadachín mientras se acercaba hasta llegar al sitio donde los habían recibido a él ya su compañero – Sabes que nunca la tendrás – la posición del ninja de las sombras se ubicaba justo a la espalda de su cliente, y a su vez frente a una mujer de unos cincuenta años de edad que disimuló perfectamente la presencia del joven shinobi – No la mereces – la rudeza del viejo era tan calmada que hasta era un tanto perturbadora – De igual forma es mía y no me detendré hasta conseguir la perla de mi abuela – esa era una revelación un tanto increíble para el que sería el hombre más joven de la sala. No dijo palabra alguna pues la mujer de avanzada edad no hizo nada más que salir de allí con un rostro de satisfacción absoluta – Pero ¿qué haces allí? – el señor se había asustado ante la presencia del Nara que, muy en sus circunstancias estaba disimulando lo más que podía – Ella es la descendiente de la mujer del relato – comenzó a hablar como si no tuviera otra opción – Pero ella no la merece, es una mera forajida que no le hace honor a su familia – una mirada autoritaria salió de la expresión del viejo – Yo se la tuve que quitar y tú… no debes permitir que ella me doble el juego – eso era una orden absoluta cosa que Daisuke entendía muy bien pues su deber como shinobi de la aldea de la Luna estaba por encima de cualquier otra cosa.

No se dijo nada más acerca del tema, el cliente era un vil ladrón pero ese no era el asunto – Deberías ir a ver a tu compañero. Puede que esté herido, yo me quedaré a limpiar esto – su semblante se había vuelto mcho más sombrío que antes, pero en cierto modo tenía razón. El shinobi de las sombras no hizo nada más que asentir con elegancia para luego dirigirse a la puerta que daba con el patio, debía saber si su compañero estaba en problemas o no, si había tenido visitas o si simplemente estaba aburrido, aunque la verdad fuera que para ese momento Ban se había encargado de sus primeras dianas. Abrió la puerta encontrándose con algo que le era sumamente interesante...


Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Tsuki no Tsuro




Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Dom Mar 04, 2018 9:10 am


-¿Pasareis ahí escondidos toda la noche?- Habían pasado un par de minutos ya desde que los dos bandidos se habían ocultado tras los árboles. Por suerte sabía que estaban todavía ahí, sin hacer uso siquiera de sus técnicas sensoriales, pues discutían entre ellos sobre cómo salir de aquella situación, como atacar a Bandit sin que este les ensartara primero con una de sus balas de arena metálica. No podía entender que decían con exactitud, pero enlazando palabras sueltas que su oído podía escuchar se hizo la idea de que el ataque sería inminente. El auténtico problema, estaba en el hogar tras de sí, pues Ban había escuchado un sonido vidrioso algo perturbador y eso le había alarmado. Confiaba en que su compañero Daisuke se ocupara de ello, fuera lo que fuera, pues él no podía dar la espalda a los dos invasores en esos momentos.

-Mierda, mierda, ¡tenemos que atacar ya!- Decía uno de los dos ladrones sacudiendo su katana contra el aire, ofuscado. –Si seguimos perdiendo el tiempo y este tío no está solo, vendrán en su ayuda.

-Tienes razón, ¿pero qué coño era eso? Ese tipo es un ninja, el viejo ha contratado ninjas…- El más alto de los delincuentes intentaba observar de reojo desde el tronco del árbol, sin descifrar con exactitud la posición de Ban. Solo las palabras que el Gennin acababa de pronunciar les hicieron pensar que seguía en el mismo lugar que cuando les atacó.

-Eso no importa, rodea el árbol por el exterior y ataquemos así, desde dos flancos. Que no te de con esas cosas de antes, ¿me oyes?- Se miraron entre sí, mientras el sudor corría por sus frentes. Ambos asintieron. –Tres, dos, uno… ¡Ya!

Tal y como habían dicho, partieron desde los flancos de los árboles, con sus katanas en alto y gritando como si la vida les fuera en ello. Cuando el más bajito rodeó el árbol, tal fue su aceleración que no se percató de la figura del usuario de Jiton, que se había acercado hasta el árbol situado a la derecha y chocó con su pecho. Un codazo por parte de Ban golpeó directamente en el mentón de este mientras, seguidamente, le propinaba una fuerte patada barriendo ambos tobillos para forzar su caída. Fue el grito de este bandido lo que hizo percatarse al segundo, aquel que era más alto y delgado, de que no había funcionado bien su incursión. Al ver a su compañero tendido en el suelo, retrocedió un par de pasos boquiabierto y sujetando con manos temblorosas su katana. Ban sonrió, una vez más, de forma diabólica mientras alzaba ambas manos creando una “W” con su cuerpo. Los dos botones superiores de su chaqueta se convirtieron en Satetsu y, de nuevo, en dos filosas agujas que esta vez no pudo esquivar el ladrón. Una de ellas atravesó su tobillo izquierdo y el suelo tras de sí, dejándole anclado, mientras que la segunda pasó únicamente rozando sus manos, provocándole un pequeño corte y haciéndole soltar su katana, que caía al suelo.

Desvió el de Getsugakure su mirada hacia la puerta del patio en la que se encontraba segundos atrás, al sentir la presencia de alguien. Ahí estaba Daisuke. –Oh, no, no te molestes, ya lo he hecho yo.- Dijo sarcástico señalando con sus pulgares en direcciones opuestas, apuntando a los dos bandidos. Uno de ellos ensartado en el suelo, pronunciando quejidos y a punto de derramar sus primeras lágrimas y el otro totalmente inconsciente debido al golpe contra el suelo. Ban se acercó a su compañero y de camino recogió el kunai que lanzó cuando los bandidos intentaron atacarle y lo guardó de nuevo en su estuche. Quedó así un par de escalones por debajo de este, justo donde el camino de piedras del patio terminaba. –Estos tipos no son nadie, no me han causado ningún problema, pero puede que alguien les haya enviado. Deberíamos interrogarles.- Dijo aprovechando la cercanía con su compañero en un tono muy bajo para que solo este pudiera escucharle. Llevó ambas manos a sus bolsillos mientras a sus espaldas la aguja de acero que atravesaba el tobillo del bandido se deshacía y volvía a convertirse en botones que adornaban su chaqueta. En esas condiciones, sería incapaz de huir si no era arrastrándose, y sabía que el Nara no permitiría eso. -¿Y ahí dentro? ¿Qué ha ocurrido?- Preguntaba haciendo referencia al sonido vidrioso que había escuchado con anterioridad.




Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 51/76 -10Ck (5ck por cada bala de Satetsu Shigure)


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
SATETSU SHIGURE (砂鉄時雨, ARENA DE HIERRO:

SATETSU SHIGURE (砂鉄時雨, ARENA DE HIERRO: LLOVIZNA)
Es un jutsu que utiliza la arena de hierro, la cual es endurecida en granos microscópicos, para atacar simultáneamente a través de una amplia gama de balas. Estas balas son bastante veloces. Las fuerzas repulsivas del magnetismo es lo que ayuda a incrementar la velocidad de las balas una vez son disparadas.
Consumo: 5Ck por bala.
Espíritu:
Normal: 6 balas (3 metros).
Bueno: 8 balas (5 metros).
Muy bueno: 10 balas (7 metros).
Talentoso: 15 balas (10 metros).
Virtuoso: 18 balas (13 metros).
Extraordinario: 21 balas (15 metros).
Leyenda: 25 balas.

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Dom Mar 04, 2018 12:05 pm


Daisuke Nara
Su compañero había estado ocupado por lo que veía, no obstante la situación parecía estar bajo control aunque eso era mucho decir si se hablaba de aquél peli blanco pelo pincho. El Nara miraba a los alrededores notando el señalamiento que había hecho el usuario de Jiton, notando además como ese hombre hizo que uno de los anti sociales se viera anclado a la tierra como si de una bestia se tratase – Concuerdo contigo – por primera vez estaba de acuerdo en alguna idea de Bandit, no era el sujeto más cuerdo de todos pero esa sugerencia le daba la impresión de que todavía había una pizca de sentido común muy en su interior. Era de noche por lo que la visión no era la mejor de todas, el sujeto inconsciente se podía ver con cierta claridad, mas era mucho más complicado detallar al otro – No ha pasado nada importante – era obvio que Bandit no podía saber nada de lo que acababa de ocurrir dentro del local, no confiaba lo suficiente en él como dejarle esa información siendo que lo describía como alguien demasiado voluble e irresponsable para su gusto - ¿Puedes darle cualquier forma? – preguntó Daisuke en relación al Satetsu de su compañero pues había visto como se moldeaba y regresaba a su insoportable portador.

Se acercó con lentitud y una expresión seria al bandido despierto, aquél que para ese momento en particular sólo había estado gritando y gimiendo de dolor - ¿Quién te ha enviado? – preguntó con un tono serio en cuanto estuvo lo suficientemente cerca, tomándolo por la camisa que cargaba y comenzando a arrastrarle hacia las cercanías de Ban - ¡Ahhh! – no había respuesta alguna por parte del hombre que sólo pensaba en calmar su dolor, además de que también se encontraba sangrando en demasía. El Nara no era alguien sádico ni nada parecido, pero tenía muy en claro que si te dedicabas a hacer malos actos, la resolución que tendrías no sería especialmente agradable - ¿Quién te ha enviado? – volvió a preguntar el ninja de las sombras aunque no tuvo respuesta alguna por obvias razones que no hace falta mencionar – No parece que vaya a hablar… por ahora – lo miró con cierto desprecio,  era un criminal y no merecía el tener que estar esperando piedad alguna.

Un respiro por parte del Nara se hizo presente en el patio, no había nada que pareciese que se fuese a resolver. Su rehén parecía estar inmenso en el dolor de un grito desgarrador y el aplicar alguna clase de tortura no parecía la mejor opción de todas, Daisuke no tenía muy en claro que hacer más que esperar a que el hombre dejara de sollozar, aunque eso en su ignorancia significara que pudiera morir desangrado. No tenía experiencia en esos casos y eso se podía notar en su imposibilidad de hacer algo, sumando al hecho de que él no era el tipo de persona que se destacase por su liderazgo, aunque sí que lo sabía disimular - ¡Ahhh! – un voz desconocida comenzó a gritar en señal de guerra. El sonido provenía justo del frente de los dos ninjas, de aquél muro desde se había asomado y pasado un tercer bandido con una katana en mano realizando un ataque en forma descarada y abierta.

De alguna extraña manera, el Nara se sintió hasta un poco burlado pues si bien era cierto que era un simple gennin, la situación tampoco era como para que todo se le tornara tan fácil. No dijo nada, dedicándose tan sólo a posar su mano derecha en el mango de la katana que portaba en su espalda, él era quien iba a atacar ahora. Se aproximó hacia su enemigo con la intención de atacarle, ambos iban casi que corriendo hasta que por fin pudieron chocar sus armas blancas en un corte y encuentro que daba una equis formada entre las armas. Daisuke tenía mucho más fuerza, pero de igual forma el enemigo se intentaba resistir lo más que podía intentando no ceder. El pelinegro posó su pie izquierdo hacia atrás dejando su derecho en la parte posterior con la intención de tener mejor control, pero casi de que un segundo a otro, su pie izquierdo se acercó con rapidez hasta poder dar una pisada con fuerza al pie de su enemigo. Esa sería una pisada lo suficientemente fuerte como para hacer que su oponente se desconcentrara. Aprovechó el momento en particular para hacer más presión hacia delante, soltando su mano izquierda del arma para así darle un puñetazo en la nariz a su enemigo - ¡Ah! – un grito menos desgarrador que el anterior fue lo que se pudo escuchar ante lo que ocurría.

Su enemigo lo que hizo fue dar un paso atrás, soltando la katana al suelo y llevando sus dos manos a la cara en señal de dolor. Daisuke por su parte, aprovechó ese momento para un golpe al estómago de su enemigo con su mano libre, esto sería lo que dejaría con la guardia totalmente baja aunque no inconsciente. El Nara se acercó e hizo lo mismo que con el otro, arrastrarlo hacia donde estaba su compañero magnético – Él nos dirá todo – afirmó mientras lo soltaba en el suelo como si de un perro sucio se tratase, aunque la verdad era que así los veía el ninja de las sombras – Hemos sido contratados por una mujer… - el muy cobarde no trató en decir nada más – No sé nada más, por favor no me hagan daño -  no quería que le hiciesen daño prefiriendo delatar a sus compañeros – Ya veo… - no era tonto, y es que en lo primero que pensó fue en lo que había escuchado dentro de la casa.

Sin embargo, otra interrupción se vio hecha en cuanto el señor Kang abrió la puerta en conjunto a lo que parecían ser dos guardias de la capital – Le dije a mi vecino que buscara ayuda – su desconfianza y preocupación hacia los dos ninjas inexpertos era hasta cierto punto, entendible – Deberían llevárselos – no quería decir nada más, además de que tampoco quería que su rehén continuara hablando pues existía la ínfima posibilidad de que lo que su cabeza maquinaba fuese cierto. No lo sabía a ciencia cierta, pero era mejor dejar a Bandit en la ignorancia pues no lo conocía lo suficiente como para saber si se atrevía a desobecer las estrictas órdenes dadas en un encargo. Los guardias sin decir mucho lo que hicieron fue llevarse a los bandidos dejando al trio solo nuevamente – Yo subiré de nuevo con el señor Kang a vigilar – dijo Daisuke mientras se dedicaba a entrar para continuar su misión.

La media noche se acercaba y el patio no parecía tener algo más divertido que el mirar las estrellas, el miembro del clan de las sombras no sabía que estaba ocurriendo afuera pero no había escuchado movimiento alguno por lo que no se preocupó demasiado. No obstante, hubo una aparición más en el patio, era una mujer joven de unos veintiséis años de edad, de grandes curvas y cabellos castaños que hacían contraste con unos orbes verdes. Esta había cruzado de manera sugerente el muro y se estaba acercando lentamente al usuario de Jiton quien sabe con qué intenciones aunque con su mirada lasciva se podía.

Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Tsuki no Tsuro




Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Dom Mar 04, 2018 2:54 pm


-Más o menos, si…- Dijo sacando ambas manos de los bolsillos y cruzándose de brazos ante la cuestión de su compañero sobre el Satetsu. Era la primera vez que veía de que era capaz y se mostró curioso, cosa que agradó en cierto modo a Ban, que sabía que su Kekkei Genkai era uno realmente poderoso y versátil. Solía llamar la atención por ello. Él, sin embargo, maldecía cada vez que se veía en la obligación de usarlo. Entre las muchas cosas que desagradaban al Gennin, una de las más insoportables a su parecer era el chirriante ruido de la arena metálica cuando esta entraba en movimiento. Era irónico que, su mejor baza para el combate, fuera a la vez algo que el usuario de Jiton odiaba en cierto modo.

Daisuke se acercó al malherido bandido e intentó obtener información por su parte, en vano. Un tercer ladronzuelo entró en escena y su compañero lo noqueó fácilmente para a continuación interrogar a este. Muy observador y con los cinco sentidos en alerta, Ban hizo lo posible por escuchar aquello que el invasor decía. Hablaba de una mujer, y aunque Daisuke no pareció interesarse más por aquel asunto, el del pelo en punta arqueó cejas y labios. ¿Realmente no iba a hacerle más preguntas? ¿Se conformaba con que nombrara solo a una mujer? Estaban en la capital, podría ser cualquiera, y aunque dio un par de pasos al frente con la intención de golpear al bandido y sonsacarle más datos sobre aquella que le había contratado, se vio interrumpido por la llegada de Kang junto a guardias de la capital que se llevaron a los sicarios.

Una vez más, Daisuke decidió entrar mientras Bandit hacía guardia. No dijo palabra alguna el usuario del Satetsu, pero clavó ambos ojos en el Nara, adornando su rostro con una sonrisa. No una sonrisa diabólica ni pícara como solía hacer, sino una falsa sonrisa ante la desconfianza que le causaba su compañero. Se quedó solo, una vez más, y conforme llegaba la media noche no había mejor forma de entretenerse que empezar un monólogo consigo mismo. –Dai, Dai, Dai…- Decía andando en círculos en el patio, con una voz susurrante imperceptible por cualquiera que estuviera dentro o fuera del lugar. -¿Qué esperabas, Ban, imbécil? Apenas os conocéis, oculta algo y no te lo dirá.- Caminaba con ambas manos en los bolsillos y esta vez sí, con una sonrisa endemoniada y macabra. La estampa del monólogo junto a su demente rostro le hacía parecer un lunático. -Seguramente te traicionaría a ti y la misión por un puñado de oro. No, espera, ¿lo haría? Daisuke Nara, el justo… ¿haría eso?- Recordaba mientras tanto los discursos moralistas de su compañero, con su habitual charla sobre aquello que está bien y aquello que está mal. No cabía duda de que la semilla del conflicto había sido sembrada entre ambos. Aunque nunca había desagradado a Bandit la compañía de Daisuke, como bien había dicho apenas se conocían. Ban podía tener muchos defectos, pero no era un imbécil después de todo.

Una vez más, una silueta desconocida se hizo notar sobre el muro exterior del patio. –Venga ya, ¿otra vez?- Dijo Ban asegurándose de que el invasor pudiera escucharle, retrocediendo un par de pasos y quedando así a una distancia aproximada de dos metros del muro. Fue entonces cuando, dicha figura, saltó del muro al patio pisando las briznas de hierba sin preocupación alguna, como si el usuario de Jiton no estuviera allí. La analizó de pies a cabeza, la silueta de una hermosa mujer vestida con un atuendo ligero de combate que dejaba su vientre al descubierto, de piel y cabellos morenos, se hizo notar. Sus ojos verdes brillaban en la noche como si fueran piedras preciosas, y no hizo ademán alguno de querer combatir con el shinobi.

-No des la voz de alarma, shinobi.- Susurró, poseedora de más información sobre él de la Ban podía intuir. Lo cierto es que, aquella misteriosa mujer, había observado cómo se desarrollaban los acontecimientos unas horas atrás, ocultando su presencia y sabiendo así todo lo ocurrido con los bandidos atacantes. –Lucháis en el bando equivocado.- Apoyaba su mano derecha en el mango de un arma de filo atada a su cintura, mientras posaba su mano izquierda sobre su cadera resaltando sus curvas.

-No sé de que hablas, señorita.- Dijo Ban cruzándose de brazos y repasando las curvas de la desconocida con su mirada. Recordaba las palabras del bandido interrogado por Daisuke con anterioridad, aquel que había hablado sobre una mujer que les había contratado. –Dime quien eres y por qué no debería atacarte.- Sus palabras no se correspondían con su expresión, pues su coqueta sonrisa parecía tener otros fines.

-Vosotros no podéis entenderlo. Ese viejo Kang no es más que un ladrón.- La extraña no correspondió a Ban con una sonrisa y, de hecho, frunció el ceño molesta. –Esa reliquia le pertenece por derecho a mi familia. Debéis entregárnosla.

-¿Ah, sí?- Fingía interesarse por el tema. –¿Sabes qué? No le gusto a ese viejo, ni él me gusta a mí, pero me paga por lo que hago y con eso me vale. Es mi labor como shinobi, supongo.- O, mejor dicho, esa era su concepción de la labor shinobi. Todavía con los brazos cruzados, ladeaba su cabeza desaprobando la sugerencia de la invasora.

-No pretendo negociar contigo, solo vengo a advertirte.- Amenazante, apretaba sus dientes haciéndolos rechinar y, del mismo modo, su mano se aferraba con firmeza al arma de su cintura. –Nosotras no somos como esos cutres sicarios. No queremos problemas con Getsugakure, esta no es vuestra guerra.- Se dio media vuelta, quedando de nuevo de cara al muro. –Mi nombre es Koemi. Recuérdalo, shinobi, pues será el nombre de quien castigó tu error si en la noche de mañana seguís aquí.- Saltó el muro y se alejó de forma ágil y veloz. Una forma de moverse mucho más similar a la de un ninja que la de los bandidos que había derrotado con anterioridad.

-Lo tendré en cuenta.- Dijo alzando una de sus manos y despidiéndose con ella de forma burlona a pesar de que la tal Koemi se encontraba de espaldas. –Así que nosotras, ¿eh?- A propósito o no, Koemi le había otorgado cierta información a Bandit, pues ahora sabía que realmente no les convenía buscar problemas con la aldea ya que tendrían todas las de perder y, además, ahora sabía que no se trataba de una sola mujer. Como mínimo, dos de ellas eran las que andaban detrás de aquel asunto. La acusación a Kang, sin embargo, dejó algo inquieto a Ban.

Pasaron las horas y la noche llegó a su fin. Con los primeros rayos de sol, el Gennin todavía se extrañara de que hubiera conseguido permanecer despierto toda la jornada. Sus ojeras, sin embargo, le delataban. -¡Dai, ven aquí!- Gritaba asomando la cabeza por la puerta del patio, asegurándose de que su compañero le escuchara.

En caso de que este se acercara a él, le comentaría lo sucedido. –Anoche vino una mujer, no recuerdo su nombre.- Lo recordaba a la perfección, pero ya que sospechaba de su compañero, no veía oportuno darle toda la información que poseía, sabiendo además del conflicto entre Kang y aquellas mujeres. –Me dijo que ese viejo es un ladrón y que a su familia le pertenece por derecho esa perla que hemos venido a protege... Volverá esta noche y no sola.- Susurraba, mirando de reojo al interior del local para asegurarse de que el anciano no le escuchaba. No sabía si hacía lo correcto otorgando esa última información a su compañero, pero si realmente debían pelear por la noche,
no querría estar solo otra vez. Koemi no parecía tan débil como los invasores del día anterior.
–Luego se fue sin crear conflicto alguno, no peleamos, solo desapareció entre las calles. ¿Tú qué opinas?- Era bastante obvio que la intención de Ban era obtener, de ser posible, cierta información de su compañero. Había pasado muchas horas junto al viejo y tal vez este supiera algo que a él se le escapaba. Pero, más allá de todo eso, lo que más deseaba en aquel momento era pedirle a Daisuke que cubriera el patio unas horas para que pudiera descansar. Estaba tan cansado que si tuviera que pelear en esos momentos, preferiría morirse cuanto antes para reposar.




Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 76/76 +25 (Horas on rol de reposo)


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg)

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Daisuke Nara el Dom Mar 04, 2018 6:49 pm


Daisuke Nara
Daisuke se encontraba ya en el mismo sitio que antes, en esa habitación donde estaba resguardada aquella reliquia que tantos problemas había causado. Era ciertamente curioso que afectara a unos simples gennins como lo eran Ban y Dai como lo le llamaba el menor, pero esto no era más que una respuesta al hecho de que el señor Kang había solicitado ayuda a la aldea shinobi local – Usted mintió en la petición ¿No? – tenía varios minutos de haber subido, el señor de igual manera pero ninguno de los dos había logrado formar un tipo de conversación tal vez por lo incómodo que se había vuelto todo - ¿Crees que la aldea me ayudaría si supiera que soy un ladrón? – había un cierto tono de desconfianza en las palabras del señor que a esas alturas se encontraba sentado en una silla – La verdad es que no lo sé, es la primera vez que requiero de sus servicios y no quería arriesgarme – la franqueza de aquél hombre era como un ataque de dagas y espadas para los oídos del shinobi de las sombras – Lo primero que se me ocurrió decir fue que pertenecía a mi familia desde hace generaciones – una sonrisa un tanto cínica se dibujó en la cara del cliente actual.

No quiso hacer ningún tipo de expresión facial, eso no le parecía lo correcto al ninja presente, pero también estaba el hecho de que debía establecer sus prioridades y responsabilidades – Esperemos no tener problemas más graves – dijo al aire el Nara a modo de resignación pues simplemente ya no podría hacer otra cosa que no fuera cumplir con su misión. Ya estaba metido en aquél asunto y la verdad era que eso no era algo de su incumbencia, siendo él y su compañero de cabellos claros un par de militares a sueldo que habían sido enviados por la aldea – Lo que es capaz de hacer la gente estos días – se dijo a sí mismo mientras no dejaba de observar la perla nocturna, aquella reliquia que sin lugar a dudas había comenzado todo ese conflicto tan asqueroso.

La noche dio paso a la mañana y así el joven Daisuke, a pesar de estar un tanto cansado por estar despierto durante la noche, pudo bajar en cuanto escuchó el llamado de su compañero de misión – Ya vengo – dijo a manera de cortesía antes de salir de la habitación y dirigirse hacia la zona donde su irremediable compañero montaba guardia – ¿Una mujer? – se preguntó extrañado el miembro del clan Nara mientras daba un sutil bostezo en señal de cansancio, necesitaba dormir pero ya lo haría luego de que escuchara las palabras de Ban – Ummmm – las palabras que daban paso a través de la boca de Bandit eran algo reveladoras, tal vez sería la misma anciana que antes había conversar con el cliente pero eso no era lo importante – Ella tiene razón – no tuvo más resignarse a decir la verdad pues a fin de cuentas ya no había más nada que ocultar. Su cara dejó casi unos segundos esa expresión tan seria que lo caracterizaba para dar paso a su explicación – Al parecer el señor Kang nos ha contratado para proteger algo que ya había robado – comenzó a explicar al tiempo que trataba de mantener un postura lo más erguida posible, luchando contra su propio cansancio – De todos modos, tendremos que proteger la perla porque ese no es asunto nuestro – aclaró con firmeza Daisuke al tiempo que trataba de no parecer muy brusco aunque eso era inútil – Además… tal vez nos estén supervisando – su mirada se movió hacia los lados de forma sospechosa y es que por su mente solo se venía la imagen de un Onimaru asechando en los alrededores.

No sabía si compañero había captado, pero de todos modos lo diría – No me gustaría que Onimaru nos encontrara desobedeciendo órdenes – le tenía cierto temor a aquél jounnin del que tanto se hablaba en la aldea oculta entre la Luna – Si vienen, deberíamos descansar – miró detalladamente a su compañero para notar que estaba menos repuesto que él mismo – Pasa y pídele al señor Kang una silla para que puedas recobrar energías – estaba de nuevo dando órdenes aunque realmente eso era lo más obvio – Cambiaremos en el transcurso de la tarde – afirmó soltando un suspiro menor que era casi imperceptible. Volteó su mirada sin hacer mucho caso a su compañero, no sabía si este le prestaría atención o algo más, pero hubo algo que realmente le sacó de su tranquilidad. Un ruido interno le había sacado de su calma momentáneo, tenía hambre y eso se noataba – Pregúntale al señor Kang si tiene algo de comer – su mirada estaba baja no porque le diera pena el pedir comida, sino porque simplemente se sentía irresponsable de haber olvidado algo tan crucial como era el sustento para poder cumplir con una misión correctamente. Era novato en eso de salir de la aldea y eso se estaba demostrando.

Las horas pasaron y el sujeto había poder algo que le había proporcionado el cliente, no sabía si su compañero le había dicho o no, pero eso ya no importaba. Se hizo el cambio de shinobis dejando a Daisuke descansar durante la tarde en el mismo sitio donde lo haría Bandit - ¿Nada todavía? – se había despertado y ya estaba en el patio, llegando y preguntándole a su compañero acerca de la situación – Esperemos que no nos causen problemas – añadió al tiempo que no dejaba de mirar hacia el muro. Pasaron las horas y fueron las once y media cuando un par de siluetas se dignaron a atravesar el muro, una con más facilidad que la otra - ¡Vamos, ayúdame! – gritaba la que necesitaba ayuda pues desde donde estaban Daisuke se notaba como una persona gorda. Así fue, y es que la primera era la misma chica esbelta que había visto a Bandit y la otra era un muchacha regordeta que curiosamente poseía unos guantes de combate, de esos que poseía piezas metálicas para hacer más daños. Ellas se acercaron expectantes hasta que pudieron estar frente a frente - ¡Que lindo! - la más gordita no pudo evitar exclamar y sonrojarse ante la presencia de Bandit – Yo lo quiero a él – le señaló en forma descarada – Tranquila, está bien pero haremos lo que hemos practicado – Daisuke no dijo ni una palabra pero pudo notar que la más esbelta poseía una katana al igual que él – Está bien – un tono de decepción por parte de la gordita era lo que salió.

Ya todo estaba servido – Veo que tienes una admiradora, Ban – fue lo único que alcanzó a decir Daisuke tratando de bromear con su compañero aunque sabía que eso no estaba bien. Esa no era la situación para eso, pero ya no importaba pues el par comenzó a correr para aproximarse al duo shinobi. Las dos estaban igualadas en velocidad, separadas por dos metros de distancia; el Nara se preparó poniendo su katana en ambas manos para esperar el ataque que se aproximaba, pero casi a cuatro metros de los ninjas, ambas se cruzaron entre sí para dejar a la gordita ir tras el Nara y a la esbelta tras Bandit. La que correspondía a Daisuke le lanzó un puñezato que fue interceptado por la katana del hombre – Tienes fuerza – dijo a modo de elogio – Más de la que crees – con su mano izquierda libre no hizo más que lanzarle un golpe que haría que el Nara retrocerdiera un par de pasos. Era impresionante pues su katana se había detenido por las partes metálicas que poseían los guantes de su contrincante, no estaba pendiente de su compañero pero estaban tan cerca que era imposible no estarlo – Eso dolió – se tomó su estomágo con su palma derecha a la vez que no le quitaba los ojos de encima a su rival, y es que allí comenzaba ese combate.

Stats:
  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 07
  • Espíritu : 07
  • Concentración : 04
  • Voluntad : 09
Chakra : 75

Inventario:
-Estuche Mediano x1
-Kunais x6
-Katana x1
-Hilos ninja x5
-Bombas de humo x2
-Tsukihana no manto x1
-Píldora del soldado x1
-Comunicador x1

Combate:
Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Ninguno

Aclaraciones:
---
País de la Luna - Tsuki no Tsuro




Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Bandit Ban el Dom Mar 04, 2018 8:28 pm


-Creo que hemos pensado exactamente lo mismo.- Dijo Ban correspondiendo a las miradas de Daisuke, que buscaba en los alrededores la misma figura de aquel pelirrojo que había dado indicaciones sobre la misión a los Gennin un día y medio atrás. Hizo así el usuario de Jiton un ademán de entrar al local y hogar del viejo Kang, pero se frenó cuando quedó justo al lado de su compañero, apoyando su mano en el hombro de este. –Cumpliremos con la misión e informaremos sobre lo ocurrido con este viejo ladrón. Intentemos estar ambos despiertos cuando llegue la noche, puede que esto sea demasiado grande para afrontarlo sin ayuda.- Dijo susurrando. –Esto es una mierda, nunca se que quieren que haga los altos cargos.- Dijo esta vez, más bien, para sí mismo, recordando el encuentro con Kio Sawarabi y como este se molestó cuando dieron información sobre sus habilidades en aquella cita. Creía hacer lo correcto siguiendo al pie de la letra el objetivo impuesto en aquella misión, pero si la aldea supiera sobre la verdad, ¿hubieran aceptado tal encargo?

Bandit pasó la mañana en el interior descansando. Tras una conversación breve con Kang limitándose únicamente a pedir comida y un lugar de reposo al anciano, las primeras horas del día fueron un alivio para el Gennin, que pudo recobrar fuerzas. Un nuevo cambio de turnos se produjo y fue Ban quien en pasó las siguientes horas hasta el atardecer en soledad en el patio. En cuanto anocheció, muy puntual, Daisuke ya había despertado y ahora le acompañaba. –Sin novedades.- Dijo en respuesta a su pregunta.

Se hubo sentado en las pequeñas escaleras de madera que daban acceso al hogar de Kang cuando, poco antes de la medianoche, las invasoras aparecieron al fin. Ahí estaba Koemi, que entró en escena de una forma tan ágil como había escapado la noche anterior. La segunda, sin embargo, resultaba algo más torpe al parecer, pero las armas de puño que sostenía intimidarían a cualquiera en distancias cortas. –Siento tener que romperle el corazón, pero a mí me gusta más la otra…- Respondía mientras se ponía en pie, haciendo referencia así a la joven de ojos esmeralda. –Aquella, la de la katana, es quien vino anoche.- Añadió aportando algo realmente relevante en aquella situación, aunque poco importaba teniendo en cuenta que lo que estaba por acontecer era un combate seguramente no tan sencillo como el que tuvo contra los sicarios de la noche anterior.

Las supuestas herederas de la perla nocturna arremetieron contra los shinobis y, entrecruzándose, se enfrentaron por un lado aquella que empleaba armas de puño contra Daisuke, mientras que Koemi se abalanzaba sobre Ban. El usuario de Jiton dio un pequeño salto en diagonal, un par de metros a su izquierda quedando así en una posición en la que la castaña diera la espalda a su aliada y al Nara, mientras que Bandit podía ver así a los tres integrantes del combate. Un gesto sencillo pero que en un momento dado podía darle cierta ventaja. En el aire, percatándose de cómo esta desenfundaba su katana y la alzaba, hizo lo propio tomando dos de los kunais de su estuche, uno con cada mano. Bloqueó el primer sablazo con el de su mano derecha, pero dada la diferencia entre ambas armas se vio obligado a girar su cuerpo de forma lateral para no ser rebanado. Durante su movimiento de evasión, un barrido con su mano izquierda kunai en mano intentó cortar el estómago de Koemi, que se empujó a si misma unos centímetros atrás para evitar el ataque. –No deberías estar aquí, shinobi de Getsugakure.- Dijo ella realizando curiosos giros circulares con su katana.

-Tienes razón. No suelo verme por segunda vez con ninguna mujer.- Respondía sarcástico, mientras guardaba el kunai de su mano derecha en su estuche de nuevo y lanzaba el izquierdo al frente, buscando un hueco sobre el hombro de Koemi con la intención de golpear a su compañera que, tras ella, se enfrentaba a Daisuke. La de cabellos castaños, sin embargo, fue veloz interceptando el ataque arrojadizo con su katana, quedando así el kunai de Ban anclado en el suelo. –Muy rápida.- Añadía observando el patio en su totalidad, intentando no perder detalle del Nara y la otra muchacha.




Datos:

Parámetros

  • Fuerza : 04
  • Resistencia : 04
  • Agilidad : 01
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 05
  • Voluntad : 10
Chakra : 76/76


Acceso directo a la guía de Parámetros

Inventario bélico (4’8 kg / 12 kg)
Banda metálica de Getsugakure no Sato (Colgada del cuello)
Tsukihana no manto x1 (3’5kg)

Estuche mediano:
Kunais x15 (1’25kg) 1 de ellos clavado en el suelo a los pies de Ban.

Estuche pequeño:
Shurikens x3 (0’05kg)


Acceso directo a la Armería

Combate:

Técnicas empleadas:
-Ninguna

Objetos o acciones ocultas:
-Ninguna

Cortes de acciones:
-Ninguno

Estado:
-Frente a frente con Koemi a escasos centímetros de distancia. A unos tres metros de la posición de Daisuke y la segunda atacante.

Acceso directo a la Guía de Combates

Off:



País de la Luna - Tsuki no Tsuro







#660000 -Hablo- #660000 *Pienso* Narro

Volver arriba Ir abajo

Re: La perla nocturna (Misión rango C - Ban Bandit)

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.