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[Social — Presente] Carmesí.

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Takeru Madarame
Takeru Madarame
Renegado C

[Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Takeru Madarame el Jue Mar 15, 2018 6:10 pm


Conforme el tiempo dicta la razón los movimientos de la vida se vuelven más tenues. Era un dicho que su abuelo solía repetir en ocasiones cuando estaba ocupado en la forja, un simple lema de vida que llevaba grabado en la frente con sangre y sudor de sus años malos. Takeru recordaba bien aquellas palabras cada día, lo consideraba un credo e incluso, su posible epitafio. Aunque creía que estaba lejos de caer en las manos de aquella mujer de huesos puros, prefería ir pensando en aquel tipo de detalles. Takeru era sin duda uno de esos tipos que solamente sabía pensar mal sobre la vida.

Así es como estaba postrado sobre la mesa de aquel bar, Kaer Morhem, el motivo del nombre era incierto, algunos decían que era el nombre que portaba la aldea de donde provenía el dueño y otros que se trataba de uno de esos tantos dioses paganos que habitaban en el mundo. Para Takeru, no eran más que excusas para darle profundidad al local, pues incluso entre la nieve debes darte a respetar lo suficiente. Bebió de su cerveza a la par que todo esto cruzaba por su cabeza, mientras observaba a los habitantes del negocio y como se dejaban consumir por su mediocridad.

Jugueteaba rasgando con las uñas la madera, estaba aburrido. Llevaba el típico abrigo negro, los anillos, la camiseta negra y los pantalones vaqueros. Sobre el cuello, el cubrebocas. Podía ser alguien pacifico, pero también portaba todo su equipo, por cualquier cosa, como siempre. Los filosos ojos rojos recorrían ambas plantas del local. Kaer Morhem podía ser el primero de tantos lugares donde matar el tiempo era cuestión de vida o muerte.

Llamó a una mesera. —Otra cerveza. —Bramó. Sin intenciones de ser condescendiente simplemente centró su mirada en la nada. Estaba postrado sobre una de las mesas que daba a un ventanal con vistas a la calle. Placer puro recorría sus venas.

Equipo Ninja:

Equipo total:


  • 6 Kunais (1.5 kgs).
  • 12 Senbons (0.12 kgs).
  • 2 Píldoras del soldado (0.02 kgs).
  • 5 Alambres ninja (5 kgs).
  • 2 Bombas de humo (0.4 kgs).
  • 1 Comunicador (0.1 kgs).
  • 1 Mecanismo kunai (0.1 kgs).
  • 1 Lanzador de agujas (3 kgs).
  • 2 Estuches pequeños (— kg).
  • 2 Pergaminos de almacenaje (1 kg).
  • Cajetilla de cigarros y mechero (0.26 kgs).

Peso total: (11.5 kgs/45 kgs).

Estado del equipo:

Estuche pequeño (Pierna izquierda):


  • 3 Kunais.
  • 1 Píldora del soldado.
  • 1 Bomba de humo.

Estuche pequeño (Pierna derecha):


  • 2 Kunais con 5 metros de hilo metálico enrrollado.
  • 1 Píldora del soldado.
  • 1 Bomba de humo.



  • 6 Senbons en la solapa izquierda del abrigo.
  • 6 Senbons en la solapa derecha del abrigo.
  • Lanzador de agujas en el brazo izquierdo.
  • Mecanismo kunai en la derecha (Cargado).
  • Cigarrillos en el bolso izquierdo del abrigo.
  • Comunicador en la oreja derecha.
  • Pergaminos de almacenaje (En casa).

Yukigakure || Inmediaciones || Primavera




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Yer Noligma
Yer Noligma
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Yer Noligma el Jue Mar 15, 2018 10:48 pm


¿Que es ser un ninja?

"La fuerza es silente" aquellas palabras aun estaban en su mente, Hachibi no era un maestro o algo parecido, pero desde luego sabia de lo que se hablaba, pero a pesar de haber comprendido su significado, o eso creía, aun no terminaba de interiorizarlo. Prueba de ello fue la ultima y descomunal estropicio que se había convertido su ultima misión al darle tanta cháchara a Dao por tan insignificante problema.

Aun todavía le daban vueltas en la cabeza, todas esas pequeñas meteduras de pata que acaban por darle todo tipo de problemas, palizas o le quitaban ryous del bolsillo ¿Y que mejor que un buen local para distraer los pesares? especialmente los pesares tan ligeros y insignificantes que de todas formas no le quitarían el sueño.

-¡No! ¡No he venido para eso! -se decía mientras se revolvía el pelo rojo como un loco psicopata, y viendo que tenia publico sonrió tontamente -He... perdón... disculpas...

La idea de entrar en aquel humilde local con nombre de kebab, era para pasar desapercibido, no provocar ni una pelea, ni llamar exageradamente la atención, tal y como solía hacer en su día a día. Pero esta vez seria diferente, por que tenia un nuevo propósito en la vida, ser mas fuerte, devolverle el favor a Hachibi de la manera que fuera y hacerse famoso en Yukikagure, o que por lo menos el kurosage le diera el visto bueno, era algo muy básico por el momento, pero así no iba sin rumbo por esas heladas tierras.

Todo ninja sabe que necesita un objetivo y lo mas importante de una misión era cumplir sus objetivos. No era exactamente un entrenamiento, era mas bien una prueba, quería probarse de que era capaz de actuar como un ninja, y no solo un bruto abusón de preescolar que va provocando a todos a su alrededor.

(Pero... ¿Realmente soy un Ninja?)

Se pregunto, sintiendo las dudas mientras entraba en el local, que pese a su pobre apariencia se veía un lugar muy animado, sin duda un lugar ideal para pasar un rato escapando del frió, las preocupaciones y de los problemas... Pero era solo una ilusión, no eran pocas las miradas que se dirigieron a su estuche mediano colocado a su cintura para fácil manejo, en la cual guardaba sus herramientas ninja. Desconocía si eran ladrones o gente muy avispada para reconocer los problemas, por si acaso mantuvo su mano cerca de su estuche, por si las moscas, y se acerco a la barra del local.

-Buenas,  quisiera un...- pero el tabernero estaba ocupado atendiendo un pedido de alguien que llego después de el, algo que empezó a hacer que aparecieran las primeras arrugas de rabia contenida de su frente- Disculpa, un refresco por aquí.

Tras una mirada de lo mas insólita comprendió que Yukikagure estaba demasiado alejada de todo para ese tipo de cosas, ahora que por fin tenia dinero para comprar cosas, resulta que en yuki no se puede comprar gran cosa que no sean armamento o piezas orgánicas de algún difunto.

-Quise decir... ¡Una cerveza!

Finalmente atendido su nuevo pedido y pagado su cuenta, Yer se fue a colocar en algún lugar normal para pasar desapercibido, y se le ocurrió que pegado a la chimenea seria un buen lugar para pasar desapercibido como si fuera un tipo normal y corriente, uno mas entre el montón. Pero había demasiada gente, el frió los empujaba a apelotonarse justamente allí, así que opto por distanciarse y ponerse en uno de los sitios junto a las ventajas, una vez sentado echo un vistazo al joven de al lado, pelo azabache como la noche, y una chaqueta que le daba aspecto de esquimal, pero con buen gusto para los baqueros.  

(Aun existe esperanza para Yukikagure, después de todo)

Llego a pensar antes de ponerse a beber su pedido, como un brindis personal, pero tras probar la cerveza puso un gesto agrio mientras se esforzaba en tragar aquel mejunje, desde luego no le estaba gustando mucho la cerveza que hacían en ese insólito reino helado.

Equipo ninja:

*estuche mediano (cintura lado derecho)
-3 kunais
-3 shuriken
-1 falso kunai
-5 figuras de arcilla

*1 saco de arcilla (Cintura lado izquierdo) : 2.5 kg
PAÍS DEL HIERRO - puerto del hierro




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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hikaru el Vie Mar 16, 2018 12:04 am


Hikaru
Ella se encontraba en aquel bar, esta vez había cambiado el lugar para comer o pasar un tiempo resguardada del frio, pues el lugar que siempre había visitado estaba emparentado con un recuerdo bastante molesto… pues Hikaru estaba segura que si veía al hombre con el que se había cruzado esa noche… no dudaría en atacarlo, después de todo ese chico no era más que alguien peligroso…que podría atentar contra la vida de la peliplata.
Ella estaba sentada en una de las mesas, delante suyo un chico pidió una cerveza, aquel acto paso desapercibido por parte de la joven que se encontraba comiendo fideos con salsa, por suerte hoy tenía dinero para comer en algún lugar…lamentablemente no le alcanzaba para comprar carne.

Su mesa estaba desocupada y la joven no hacia prácticamente ruidos, por momento veía a las demás personas… no para tratar de entenderlas sino para ver si algo extraño estaba pasando en su entorno. Después de cruzarse con un hombre tan desquiciado como Dao, Hikaru había aprendido una lección muy importante y esa era que en aquella aldea no tenía que relajarse en ningún momento. Su incapacidad para entender a las personas… solo provoco que la chica desconfiara de todos aquellos que no conocía.

Hikaru se encontraba vistiendo con un pantalón y sweater de color negro… ambas prendas eran bastante abrigas y no tenían estilo para nada –después de todo era ropa que la peliblanca la consiguió tirada por ahí, por ende se veía desgastada pero por suerte no olía mal porque la había lavado antes de ponérsela-, su sobretodo era de color marrón y se encontraba prendido a pesar de que la muchacha estuviera dentro de aquel bar que resguardaba bastante el frio.
La verdad era que la kunoichi llevaba puesto sus porta armas –los cuales eran tapado por la prenda de color amarronada- tenía su estuche pequeño en la cintura y el pequeño en el muslo de su pierna derecha, estaba atenta para huir ante cualquier altercado o atacar si no tuviera más opciones.

Su cabello plateado estaba desparramado por la espalda de la ninja y sus orbes carmesís observaban con intensidad el entorno.
Armas:

-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94



País del hierro - Posada


 

 

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Hachibimaru
Hachibimaru
Muerto

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hachibimaru el Vie Mar 16, 2018 4:44 am


Hachibi
La puerta se abrió nuevamente dejando entrar la mitad del torso de un hombre que se ve que trabajo su cuerpo físico.

-...¡Ya veremos!-

Dirige lo que parece ser lo último de una conversación llevada con una persona que ya no se puede apreciar, con un tono de despedida implícito al final, justo antes de introducir el resto de su cuerpo en el establecimiento; su negra cabellera cargada hacia atrás se mueve sutilmente con sus pasos que avanzan firmemente hacia el tablón de anuncios para darle una ojeada.

Una voz extrañamente familiar suena por un lado, intentando pedir algo en la barra, pero no le presta total atención mientras pasea frente a las notas escritas con tantas formas distintas de caligrafía que algunas parecen un mensaje encriptado a descifrar para obtener la tarea a realizar; otros, sin embargo, parecen incluso sacados de máquinas de escritura o verdaderas obras de arte, pero al final, ninguna que llame su atención, excepto una la cual es arrancada por una mano robusta, de mil cicatrices y uñas despedazadas a mordidas.

Decepcionado vuelve su mirada a buscar el origen de la voz que le parece familiar, pero antes de llegar a eso, sus ojos divisan una larga cabellera clara que casi parece brillar y pasando por el frente hace una seña con la mano

-¡Usagi!, tiempo sin verte-

Le dirige a la mujer de ojos carmín, esperando le recuerde; por otro lado, sus pies continúan hasta llevarlo a la barra, de ahí el asiento que más se le acomoda es a lado de un pelinegro de largas manos que bloquea su vista hacia la otra butaca, la cual resulta estar siendo ocupada por un pelirrojo que reconoce tras un momento de escucharle pedir su bebida

-Hey, Yer, pide algo que valga la pena...-

Asevera con gracia, antes de girarse con el hombre que atiende el sitio

-A mí deme tres casquillos de león-

Habla sobre algún tipo de bebida preparada, algo que Hachibi conoce por sus años de vivir en el país del hierro y frecuentar las cantinas de todos lados.


Estadísticas:
  • Fuerza : 35
  • Resistencia : 35
  • Agilidad : 30/li>
  • Espíritu :20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 20
Chakra : 125
Inventario:



  • 1 Katana en la espalda
  • Guantes "Dragon Tsume" colgando a la cintura
  • 1 Estuche Pequeño en la pierna derecha

    • 5 Kunais Comunes
    • 1 Kunai con sello explosivo

     
  • 3 Shurikenes con un carrete de Hilo Ninja cada uno en la cintura.
  • 1 Kunai Tragado



Yukigakure - Zona Comercial




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Takeru Madarame
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Takeru Madarame el Vie Mar 16, 2018 6:01 am


Agachó la cabeza una vez el pelirrojo se sentó a su lado, miró al lado contrario para evitar el contacto visual. Suspiró al verse acompañado. Takeru tenía claro algo, no vas y te sientas cerca de alguien más, es una regla no escrita, sea por la cantidad absurda de peleas o porque puedes causar un descontento general. Buscas un lugar libre de gente, un lugar que haces tuyo y después simplemente te sientas a consumir lo que tienes que consumir. De no encontrar un asiento libre, te vas, dejas todo, da igual, no vale la pena compartir con alguien más. No en esa ciudad.

Takeru podía ser alguien muy paciente, especialmente si nadie se metía con él, pero conforme los hechos se van dando, poco puedes hacer. Para el azabache solo existe un camino, comer o ser comido, y tenía claro que ser comido no era su propósito en esta vida. Soltó un segundo suspiro mientras bebía de la cerveza, dejando al líquido dorado abrazar su humanidad, dejándolo resbalar por la garganta y matar el estómago con su amargura. Poco importaba ya, aquel chico cuyo cabello era similar a sus iris había arruinado el poco buen rato que estaba llevando en Kaer Morhem.

Cuando estuvo dispuesto a tirarse al asiento que estaba a un lado, este se ocupó, como por arte de magia, dejando atrás sus intenciones mantuvo su posición y agachó la cabeza, ¿La peor parte? El par de subnormales se conocían. —Puedo tomar el asiento del lado y dejarlos platicar. —Escupió en una sucesión de palabras arrastradas, como si le pesara. Pero sin mirar a ninguno de los dos en especial. —Detesto estar en medio de algo. —Por no decir que detestaba que fueran ellos los que estuvieran ahí sentados. Volvió a levantar la mirada, como por instinto.

Comida. —Susurró al tabernero, cual orden de emperador, con un tono sosegado. El hombre sirvió algo de pan duro con trozos de carne aleatorios, suficiente para alguien como él. Esperando respuesta, clavó la mirada roja en el pelirrojo, mostrando una sonrisa burlona, casi irónica. — ¿Entonces? —Preguntó, abrumado.

Equipo Ninja:

Equipo total:


  • 6 Kunais (1.5 kgs).
  • 12 Senbons (0.12 kgs).
  • 2 Píldoras del soldado (0.02 kgs).
  • 5 Alambres ninja (5 kgs).
  • 2 Bombas de humo (0.4 kgs).
  • 1 Comunicador (0.1 kgs).
  • 1 Mecanismo kunai (0.1 kgs).
  • 1 Lanzador de agujas (3 kgs).
  • 2 Estuches pequeños (— kg).
  • 2 Pergaminos de almacenaje (1 kg).
  • Cajetilla de cigarros y mechero (0.26 kgs).

Peso total: (11.5 kgs/45 kgs).

Estado del equipo:

Estuche pequeño (Pierna izquierda):


  • 3 Kunais.
  • 1 Píldora del soldado.
  • 1 Bomba de humo.

Estuche pequeño (Pierna derecha):


  • 2 Kunais con 5 metros de hilo metálico enrrollado.
  • 1 Píldora del soldado.
  • 1 Bomba de humo.



  • 6 Senbons en la solapa izquierda del abrigo.
  • 6 Senbons en la solapa derecha del abrigo.
  • Lanzador de agujas en el brazo izquierdo.
  • Mecanismo kunai en la derecha (Cargado).
  • Cigarrillos en el bolso izquierdo del abrigo.
  • Comunicador en la oreja derecha.
  • Pergaminos de almacenaje (En casa).

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Yer Noligma
Yer Noligma
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Yer Noligma el Vie Mar 16, 2018 2:55 pm


Nubes de tormenta

A pesar de su agrio sabor, Yer decidió darle una segunda oportunidad a la cerveza de Yuki, examinando su color y olor, y volvió a probarla para ver si se iba acostumbrando a tan agrio sabor.

-Hey, Yer, pide algo que valga la pena...

La abrazadera bebida casi sale de su garganta como un géiser, lo que provocó que se atragantarse y tuviera que darse un golpe seco en el pecho para asegurarse que bajaba y no salía de su boca.

-Ha... Hachibi?

De todos los lugares del mundo donde se podía encontrar a este individuo, este desde luego, era del que menos apostaría, la cara de Yer era un poema, una sonrisa simpática pero torcida en una extraña mueca de nerviosismo, ya fuera por la bebida o por la incómoda situación.

-que tal... cuanto tiempo...

Volvió a beber de su jarra para acallar su delatadora voz, Hachibi le inspiraba un conjunto de sentimientos extraños encontrados, por un lado, era como un sensei, alguien que le abrió los ojos, por otro... La ira y el miedo, aún no había olvidados lo que le hizo y de lo que era capaz, a pesar de su fuerte entrenamiento no se esperaba que aún tuviera ni una oportunidad contra el.

Cuando en joven de pelo azabache también entro en la conversación, solo acrecentó su incomodidad, estaba claro que no le agradaba la situación, desde luego a él no le agradaría que hubiera una charla con el en medio.

-No tranquilo... ¡si ya me iba!- Soltó como una escusa barata, teniendo en cuenta que hace apenas que se sentó en ese lugar- Un placer volver a verte... Hachibi. Espero que nos volvamos a ver pronto.

No estaba "huyendo" simplemente no se sentía preparado para devolverle el favor a Hachibi, ni en uno ni en otro sentido. Se levantó entonces con intención de retirarse, y así alejarse de tan incómoda situación, al fin y al cabo en aquel lugar su misión personal, había fallado, tal vez por culpa de Hachibi, pero no había conseguido pasar desapercibido.



Equipo ninja:

*estuche mediano (cintura lado derecho)
-3 kunais
-3 shuriken
-1 falso kunai
-5 figuras de arcilla

*1 saco de arcilla (Cintura lado izquierdo) : 2.5 kg
PAÍS DEL HIERRO - puerto del hierro




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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hikaru el Vie Mar 16, 2018 4:53 pm


Hikaru
Hikaru en aquel instante se mostraba con mucho más recaudo que antes, solo una “lección” y entendería que meterse en problemas era tan fácil como comerse un plato de pastas. Su vida que era como caminar en un suelo lleno de bombas camufladas, se había vuelto más complicada… antes por lo menos deseaba tener la necesidad de socializar para encontrar una palabra de la que hacían mención todos los libros: amistad. Ahora ni siquiera podía pensar en eso, su preocupación por mantenerse a salvo la había llevado a tomar cierta distancia con la sociedad e incluso leer más libros de como socializar… ¿Para qué? Necesariamente no tener que meterse en una batalla que le haga perder el tiempo como la última vez.

Cuando escuchó “usagi” miró hacia todos lados para buscar al conejo, pero al no encontrarlo su vista rojiza se posó en el hombre que había hablado… causando que la kunoichi se quedara por unos segundos observándolo. Ella lo conocía, pero no muy bien… en aquella ocasión él no había hecho nada para atentar contra la vida de la ninja, pero recordaba las situaciones con Dao… que en un principio se mostró inofensivo pero termino siendo el prototipo de persona que habitaba en aquella aldea.

Hikaru lo observó pero no respondió, simplemente se hizo más pequeña en su asiento mientras continuaba comiendo y bebía un poco de agua, aun recordaba que alguna ocasión tuvo ganas de probar lo que era la “cerveza” o mejor dicho… el alcohol. Lamentablemente eso solo estaba en la mente de la ninja que de por si tenía entendido que si ella bebía esas cosas tendría serios problemas. Lo que Hikaru menos quería eran problemas.
Su vista nuevamente recorrió el bar para después terminar viendo el lugar donde se había sentado Hachibimaru (que era la barra que estaba por delante a la mesa donde se encontraba Hikaru)... alrededor suyo habían dos personas más. En esas circunstancia la peliplata no noto el desagrado de las otras dos, no tenía esa capacidad, solo escucho sus comentarios –que de mas esta decir que no entendió algunas oraciones, después de todo ella tomaba las cosas literalmente- que pasaron desapercibidos por su mente.

Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94



País del hierro - Posada


 

 

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Hachibimaru
Hachibimaru
Muerto

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hachibimaru el Vie Mar 16, 2018 5:59 pm


Hachibi
Con el reduciedo banco marcándose en sus posaderas, Hachibi bebe su primer trago de sopetón, mirando entre entretenido y preocupado por ver a Yer pasándola mal con su bebida, aun que no sabe que tan mal pues parece sobreponerse pronto. Iba a responder a la pregunta casual del pelirrojo, pero la persona entre ellos expresa su malestar de su posición, acallando los vocablos en la boca abierta del de cuerva cabellera, soiltando el aire con el que se expresaría en un soplido desalentado.

Hachibi no pretendía moverse y tras escuchar a Yer sus intenciones bajaron a un más. No le detendría por la carencia de razones para hacerlo, simplemente levantaría la mano para despedirle con un gesto simple acompañado de un nuevo intento de conversación, aunque esto tan solo sea el final.

-Está bien, que te rinda-


Expresió con un poco menos de ánimos de cuando llegó. Tomó el segundo recipiente y sin darse ni chance a determinar si el primero había sido lo suficientemente fuerte o no, se lo bebió. Aun le faltaban al menos una docena más de esos para comenzar a perder facultades, pero la sensación térmica que producen ya estaba comenzando a percibirse en un leve ruborizado de las puntas de sus orejas, muestra indiscutible de que su corazón ha comenzado a distribuir el alcohol por su sistema.

De nuevo regresó la mirada a Hikaru, virando parte de su cuerpo hacia el lado opuesto del pelinegro a su costado para evitarle incomodidad. La recordaba más tranquila, con menos cosas en su cabeza, pero en este momento se ve un poco perturbada, como si algo le molestara, tal cual quisiera pasar desapercibida y dejar de ser visible en el ambiente, ¿por qué será?, ha visto ese tipo de cosas en otras personas y jamás tiene justificación alguna positiva, en la mayoría viene de que su confianza fue vulnerada, pero el perpetrador varía en cualquier caso.

La idea de acercarse a averiguar de qué se trataba, rondaba su mente, mas el cómo hacerlo de forma en que no se ponga a la defensiva -más de lo que ya está- no se le ocurre del todo, por lo que pasado un par de segundos, vuelve su mirada al frente, perdiendo su mirada en el reflejo de las botellas que dan contra la entrada, percibiendo los pasos que Yer hacia la misma.


Estadísticas:
  • Fuerza : 35
  • Resistencia : 35
  • Agilidad : 30/li>
  • Espíritu :20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 20
Chakra : 125
Inventario:



  • 1 Katana en la espalda
  • Guantes "Dragon Tsume" colgando a la cintura
  • 1 Estuche Pequeño en la pierna derecha

    • 5 Kunais Comunes
    • 1 Kunai con sello explosivo

     
  • 3 Shurikenes con un carrete de Hilo Ninja cada uno en la cintura.
  • 1 Kunai Tragado



Yukigakure - Zona Comercial




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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por NB Narración el Vie Mar 16, 2018 7:28 pm

Yukigakure no Sato: Altas horas de la noche
El calor de la posada recorría cada centimetro de la instancia, algo que si bien distaba no solo con la realidad que se hallaba tras las puertas que daban al exterior, brindaban cierto confort a los viajeros que se resguardaban en el interior de esta. Sus cuerpos se encontraban bajo el recaudo de una chimenea de madera vieja, que brindaba un olor algo silvestre por las pequeñas ramas aromáticas que posiblemente habían sido producto de algún comerciante que tomaba la pobreza de un país tan maltratado como aquel, para llenar de riquezas sus brazos. Aquel tipo de cosas era como el mismo oro para los taberneros, quienes si conseguían a sus clientes eran por el mero hecho de que sabían cual era el método más adecuado para brindarles un lugar donde descansar de la brutalidad de la aldea, aunque, desgraciadamente, eso no significaba que las trifulcas se encontrasen alejadas de la realidad incluso en el interior de aquella morada.

Las noches eran un peligro en aquella aldea, algo que si bien distaba del olor putrefacto de la muerte en as inmediaciones gracias a las normativas del líder, nunca terminaba por desaparecer cuando en las mañanas personas cercanas a la muerte se encontraban tiradas en las inmediaciones, o mismamente en los callejones de posadas donde al parecer, terminaban por no ser bienvenidas por la gran cantidad de alcohol que destilaban y les hacían ver como peligros para sus clientes. Muchos podrían temer aquella ferocidad, la sangre fría con la que incluso la gente volteaba sus rostros o era causante o participe de actos brutales como aquellos, pero en Yukigakure no sato, aquello era común, era algo que se convertía en un detonante para que incluso los más "inocentes" tomasen consciencia de lo que era la vida, o incluso, sacasen provecho de ella con sus métodos poco ortodoxos.

Algunos podían aceptar la realidad disfrutar de ella e incluso dar las gracias por formar parte de esta, mientras que otros podrían criticar aquellos métodos ¿Pero acaso había lógica en una aldea destruida y que había tomado bajo su recaudo uno de los criminales más temidos del mundo? Realmente aquello, era una aventura envidiable por cualquiera, una donde un simple mirar era la excusa perfecta para destripar por mero amor al "arte".

Pero en aquel caso la posada era todo un hogar, por lo menos aquella noche que parecía que los planetas se habían alineado para simplemente brindar clama a quienes se convirtiesen en uno con ella. Pero el hedor seguía rodeándolos, de igual modo que la parca yacía buscando recibir su alimento.

Las personas entraban y salían del local a pesar de la armonía, incluso el joven Orochi podría sentir como el asiento que se encontraba vacío a su derecha, en poco era conquistado por un encapuchado hombre que pedía una cerveza tan pronto arremetía contra la barra. Un hombre como otro cualquiera de aquellos que se adentraban en el local.
Criminal Rango S: Kodokuna Ōkami
El golpear de la puerta abrirse provocaría que más de un criminal o renegado, voltease con molestia ante la indecencia con la que aquella porción de triste madera daba paso a nuevos forasteros. Solo que esta vez, no eran solo unos clientes más.

Comandando lo que parecía un pequeño grupo, podría escucharse como la madera era raspada, maltratada e incluso hundida por el peso de una gran bestia grisácea. Un lobo, ¿O quizás algo más terrorífico? Su mirada no daba ni un mínimo de descanso a quienes recayesen sobre sus orbes oscuras, un huargo de casi un metro cincuenta de altura. El tamaño de sus extremidades era abismal, de igual modo que como su mismo morro se encontraba arrugado, mostrando aquellas fauces en busca de respeto. Incluso en la lejanía podrían observarse pequeños rastros de sangre en aquel hermoso pelaje, algo que verificaba que su dueño posiblemente tendría la misma sangre fría del animal que poco a poco, avanzaba por el interior de la posada, estudiando a todos y cada uno de los integrantes, algo que provocaría que un gran silencio casi sepulcral acallase a los mismo criminales que posiblemente, gustarían de amenazar por demostrar quien era el más poderoso del lugar. ¿Pero para que luchar contra la misma muerte?

Mientras que la gran bestia tomaba posesión de la posada y se acercaba hasta las mesas, unos nuevos pasos provocarían que la vieja madera crujiese bajo su cuerpo. Kodokuna Ōkami, el mismo dueño de aquella bestia que ya todos conocían, no solo por su hermosura, si no también la libertad de la cual era dotada en el interior de la aldea, un animal tan brutal que incluso en ocasiones se podría observar en completa libertad, devorando el cuerpo inerte de algún desgraciado que tratase de encararlo. Muchos lo conocían por el temor que se alzaba en quienes fuesen testigos de la presencia del albino, el llamado como "último cazador" del país del hierro y junto a ello, uno de los guardias del mismo Kurokage.

Su albina mirada y de marcas rojizas, observaría el interior de la taberna, mientras que sus labios como de costumbre yacían ocultos tras una hermosa mascara que igualaba prácticamente el morro de la gran bestia que lo acompañaba. A diferencia de esta última, el hombre simplemente se adelantaría, acercándose a una mesa que unos criminales se encontraban tomando bajo su posesión en la esquina izquierda del local, quienes rápidamente tomarían todas y cada una de sus pertenencias y se marcharían, cediendo de tal modo aquel lugar para quienes parecían tomar posesión del local.—Kuro.... — Su voz sonaba distorsionada tras la hermosa mascara que portaba, pero se convertiría en el detonante para que la bestia voltease y cambiase su rumbo cuando se encontraba a escasos dos metros de quienes se encontraban sentados en la barra, volviendo así su camino hacia la primera mesa que se encontraba frente a esta. El movimiento del gran huargo sería terrorífico, pero más lo sería la mirada que envió hacia la joven de cabello albino cuando se topo con esta entre las mesas más cercanas a las que el hombre parecía tratar de tomar.¿Una amenaza? Si posiblemente lo fuese, más aún por como sus colmillos eran mostrados ligeramente antes de que pasase de largo en dirección a otra de las mesas.

Criminal Rango A: Aiko Kurosawa
Mientras el hombre que tomaba completa posesión de la taberna, se encargaba de amedrentar a los que se encontrasen en las inmediaciones de aquella esquina, un joven de albina melena entraría por detrás. Su rostro yacía inexpresivo, pero de algún modo en sus actos se podía sentir una armonía inquebrantable y una majestuosidad digna de dioses. Sus prendas rojizas eran de un rojo metalico, como la misma sangre que el huargo portaba en sus fauces, y sus ojos, parecían formar parte del mismo infierno.

A diferencia de su acompañante, la joven no parecía mostrar interés por quienes se encontrasen en el interior de la instancia, razón por la cual sus hermosas botas obsidiana que tomaban igual protagonismo que cada una de sus decoraciones, resonarían por la madera, simplemente tomando camino hacia aquella gran mesa que Kodokuna había tomado con tan solo una mirada. Su hermoso cuerpo tomaría así posesión de uno de los mejores asientos que distaban bastante de los de las demás mesas. En aquel lugar no había taburetes de madera desgastada, si no que se podían observar cuidados asientos de cuero con pieles que brindaban un confort inigualable, un lugar que generalmente solo tomaban los más poderosos de la aldea y que posiblemente en más de una ocasión había visto la sangre ser regada por la posada. —¿Qué comeremos hoy? — Serían las únicas palabras que brindaría al Inuzuka, que hasta el momento a diferencia de ella, se encontraba aún en pie, observando cual águila buscando su presa el local.

El tono de voz de la joven era algo dulce, algo que provocaba que esta destacase aún más, no solo por sus prendas y su pálida piel que parecía ser la misma nieve que los rodeaba, si no también por la armonía y la elegancia que la componía.

Kurokage: Nobuo Uchiha
¿Pero que hacían en un lugar como aquel dos jovenes de tan brillantes historias sin el hombre que los comandaba? Ya muchos podrían haberlo esperado, incluso quienes carecían de valor ya habían comenzado a tomar sus pertenencias ante la llegada de aquella ferviente guardia y empezaban a abandonar el lugar por una de las puertas traseras. Estar frente a aquellos normalmente atraía a los malos augurios, razón por las cuales sus noches solían ser solitarias, pero sus ganancias aumentaban ante el pago doble que suponía una "huida" de un local como aquel.

Sus pasos ya eran premeditados para quienes lo conocían. Una sombra, una gran figura y finalmente, un enmascarado hombre que pocos habían podido observar en persona. Algunos lo tachaban como una leyenda de poder desmedido, un hombre que ocultaba su rostro por el simple hecho de que toparse con su mirada se convertía en un error que pocos podrían enmendar, más aún por el simple hecho de que generalmente, ya sus órganos se encontraban bañando la misma madera que pisaban. Su presencia enfundaba temor para los que se topasen con él, como si un aura lo rodease y provocara que nadie pudiese temerse algo bueno de una llegada como aquella. Prendas oscuras que mantenían su cuerpo el el olvido aún a pesar de poderse notar que bajo la túnica que portaba yacía uno de gran tamaño, una mascara que en aquella ocasión se encontraba torcida a un lateral, pero que ocultaba sus ojos tras una cinta tan opacaba que cualquiera podría dudar si realmente tras esta, tendría acceso a aquello que se encontrase frente a él, y bajo esta, un rostro ligeramente masacrado, con cicatrices desagradables en el lateral derecho.

Por suerte su apariencia y la consciencia de quienes lo acompañaban, eran el detonante suficiente para que cualquiera pudiese reconocer un aura tan potente como la de quien les brindaba cobijo y protección tras las grandes puertas de su tenebrosa aldea.

Tras atravesar las puertas el hombre no mostraría ni un solo gesto en su rostro, la seriedad que portaba era arrebatadora, pero más lo sería su camino hasta la gran mesa a la cual el dueño de la posada ya se había acercado para comenzar a poner todo tipo de alimentos sobre esta, claro está, no sin antes haberla dejado impecable para el hombre que tomaba asiento y alzaba ambos brazos por la parte trasera del cuidado asiento de piel. — Tengo entendido que tengo un viejo amigo en esta taberna. — Su tosca voz resonaría por toda la instancia, como si aquel hombre se encontrase tratando de hacer un llamamiento a un desconocido que hasta el momento, no había abandonado el local, de igual modo que los más valientes que aún se encontraban en sus mesas, pero que con expectativa observaban de reojo al lider.

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Takeru Madarame
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Takeru Madarame el Sáb Mar 17, 2018 1:33 am


Parecía ser que sus comentarios fueron a buen puerto, de algún modo logró su cometido, alejar lo suficiente al pelirrojo como para evitarse estar a mitad de una plática sin sentido, por otro lado, por las expresiones vagas del que aún estaba a su lado supuso que él no había tomado del todo bien los comentarios y que probablemente estaba decepcionado por la cobardía del que presumiblemente era su compañero. Takeru simplemente se encogió de hombros para mostrar una pútrida e irónica sonrisa, dando a entender su felicidad ante tal evento. Regresó la mirada a la cerveza y dio un largo trago, hasta que lo que tuvo que pasar, pasó.

Una sola mirada fue suficiente para entender el problema en que se había metido aquella noche, un solo choque de ojos que lo sumirían en el auténtico infierno. Solo la presencia del lobo fue suficiente para hacerlo rechinar los dientes, mirando de reojo tuvo el placer de ver a la bestia penetrar en la taberna, y una vez confirmó de quien se trataba, supo que nada bueno saldría de seguir ahí sentado. Tomó la cerveza mientras los hechos se iban desarrollando, mientras el hombre con la máscara de lobo limpiaba una mesa con solo su mirada él buscó un lugar más alejado.

Fueron instantes donde el palpitar de su corazón se hizo presente, la mujer que lo acompañaba terminó por sellar su condena, pues sabía exactamente lo que seguía. Con pasos firmes y la mirada neutra caminó hasta la esquina contraria del bar, alejado lo más posible del par de criminales que ahora eran dueños incluso de su propia vida. Por un momento dudó en tomar asiento, incluso quiso irse y dejar la posada cuanto antes, no valía la pena arriesgar su vida por nada, ¿O sí? Lamentablemente, el placer de verlos estar pudo más con su razón. —Tsk. —Un murmullo tan tenue que dudaba incluso haberlo lanzado. La izquierda portaba el vaso con el líquido dorado, que posó en alguna de las mesas que los cobardes ya habían desalojado.

Dejó caer el cuerpo sobre alguna butaca que le permitiera observar los hechos de frente, suspiró al ver como el animal amenazaba a la chica y como aquella imponente figura penetraba por las puertas del local. No hacían falta palabras, para nada, sabía quién era, todos lo sabían, su simple presencia era suficiente para aterrar a cualquiera, incluso él mismo. Pero fue un éxtasis inexplicable el que invadió su cuerpo, quería verlo, quería saber si su fama era la correcta, ¿De verdad era tan brutal como las leyendas contaban?

Para bien o para mal, el herrero simplemente esperó, aunque su rostro de sonrisas irónicas desapareció, incluso, casi por instinto levantó la capucha con melena para cubrir su negra cabellera. Ya fuera él la presa del hombre al mando de Yukigakure o no. Ser cena para animales no le incomodaba después de todo.

Equipo Ninja:

Equipo total:


  • 6 Kunais (1.5 kgs).
  • 12 Senbons (0.12 kgs).
  • 2 Píldoras del soldado (0.02 kgs).
  • 5 Alambres ninja (5 kgs).
  • 2 Bombas de humo (0.4 kgs).
  • 1 Comunicador (0.1 kgs).
  • 1 Mecanismo kunai (0.1 kgs).
  • 1 Lanzador de agujas (3 kgs).
  • 2 Estuches pequeños (— kg).
  • 2 Pergaminos de almacenaje (1 kg).
  • Cajetilla de cigarros y mechero (0.26 kgs).

Peso total: (11.5 kgs/45 kgs).

Estado del equipo:

Estuche pequeño (Pierna izquierda):


  • 3 Kunais.
  • 1 Píldora del soldado.
  • 1 Bomba de humo.

Estuche pequeño (Pierna derecha):


  • 2 Kunais con 5 metros de hilo metálico enrrollado.
  • 1 Píldora del soldado.
  • 1 Bomba de humo.



  • 6 Senbons en la solapa izquierda del abrigo.
  • 6 Senbons en la solapa derecha del abrigo.
  • Lanzador de agujas en el brazo izquierdo.
  • Mecanismo kunai en la derecha (Cargado).
  • Cigarrillos en el bolso izquierdo del abrigo.
  • Comunicador en la oreja derecha.
  • Pergaminos de almacenaje (En casa).

Información general:
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 14
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 12
  • Voluntad : 12
Chakra : 94

Técnicas
—.

Estado de Takeru
—.
Yukigakure || Inmediaciones || Primavera




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Yer Noligma
Yer Noligma
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Yer Noligma el Sáb Mar 17, 2018 2:58 am


llega la tormenta

Sin duda le supo a poco las palabras de respuesta de Hachibimaru, y por supuesto del desconocido, que podría haber insistido o tal vez haber sido Cortés y... ¿En qué pensaba? El había decidido despedirse, Hachibimaru apenas lo conocía de verse una vez, darle dos golpes bien dados y luego soltarle discursos de intento de sensei ¿Por qué iba a insistir en estar con el?
Y no hablemos del azabache de vaqueros modernos que sin duda estaba disfrutando de su bebida ahora más tranquilo.

En parte decepcionado, en parte demasiado orgulloso para echarse atrás, se dirigió hacia la salida, pero iba tan cegado por estos sentimientos que choco con la mesa contigua a la barra, donde una hermosa joven de pelo plateado estaba comiendo. ¿Por qué cuando conoce a una chica guapa es quedando como un completo imbécil?

-Perdón, yo no queri...a..

Iba a seguir formulando una disculpa pero por alguna razón del destino la puerta se abrió y entró un imponente lobo, tal fue la impresión, que Yer retrocedió de golpe hasta darse contra la butaca en la que había estado sentado hacía unos segundos.

Parecía un chiste de lo más inapropiado "¿Por que entró el huargo al bar?" Pero no había sitio para chistes cuando apareció el dueño, con una mirada neutra y medio rostro oculto en una máscara con forma de hocico de lobo, parecía estar esperando la oportunidad de saciar una sed que el alcohol no podía llenar.

Yer noligma se apartó cuando el lobo estaba llegando hasta el centro de la sala, viendo que el lobo iba a torcer en su dirección, y se quedó escondido en el espacio entre la escalera y la barra, allí de pie aún absorto ante lo que estaba aconteciendo. Por suerte el lobo sintió más interés en la chica sentada antes de volver con su amo.
Un mal augurio se podía respirar por todo el local, y más cuando finalmente una segunda persona, esta vez una mujer, apareció, aparentemente con total falta de interés en los presentes. Ahora sí que no había duda, aquellas personas eran peces gordos de la aldea, el flujo de gente huyendo del local así lo decía.

(Estas personas, son las que tienen permiso de matar)

Pensó con un escalofrío al darse cuenta de quienes eran, y peor aún, quien faltaba por llegar, por qué no son 2 sin 3.
Y al ver su figura entrar, supo que sin duda era "El", incluso aunque debajo de esa máscara pudiera estar cualquier otra persona, el miedo y el horror que inspiraba en los corazones de los presentes solo significaba una cosa. El Kurokage acababa de entrar en el establecimiento, Yer dejo de mirar la figura que inspiraba tanto miedo en los helados corazones de Yukikagure y miró al frente sin fijar la vista en nada en particular, antes de dar un pequeño paso, para dejar de parecer un cobarde escondido y se puso firme como si le hubieran metido un palo donde no le llega la luz, como si fuera una posición militar frente a un almirante que se presenta

Desconocía mucho sobre que había que hacer en esta situación, pero sin duda el Kurokage era su líder, el kage de Yukikagure, se suponía que le decía lealtad y que si sobrevivía lo suficiente, trabajaría algún día para el. Además estaba su objetivo de algún día intentar impresionarte, o al menos ganarse su favor, lo mínimo que podía hacer ahora era mostrar respeto en su presencia y desear no estar en su lista negra.

Pero pese a su intención, sus rodillas tenían un ligero tembleque, y algunas gotas de sudor ya empezaban a  perlar su frente, en su defensa, tendría que estar muy loco o ser muy suicida para no sentir miedo en la presencia de la muerte.

Se mantuvo hay de pie, entre el final de las escaleras que suben y la barra, sin decir hu hacer nada más, sin fijar su mirada en ninguno de los distinguidos visitantes, mientras tragaba su propia saliva forzosamente, esforzando en vano no trasmitir gran parte del miedo que sentía en ese momento.

Estadísticas:
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 12
Chakra : 94


Chakra actual: 94
Equipo ninja:

*estuche mediano (cintura lado derecho)
-3 kunais
-3 shuriken
-1 falso kunai
-5 figuras de arcilla

*1 saco de arcilla (Cintura lado izquierdo) : 2.5 kg
Resumen:
Yer empieza a retirarse del bar, cuando choca contra la mesa de Hikaru, es entonces cuando entra el lobo y retrocede hasta el punto inicial, y luego se aleja hasta el hueco entre las escaleras y la barra donde se esconde del Huargo, una vez entra el Kurokage, avanza hasta el límite entre las escaleras y la barra y permanece en gesto militar para honrar la entrada del líder del país.
PAÍS DEL HIERRO - puerto del hierro




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Houki Asama
Houki Asama
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Houki Asama el Sáb Mar 17, 2018 3:57 am



Tenía hambre y ganas de tomar un trago para relajarme un poco, así que me acomodé la capa grisácea sobre aquella camisa manga tres cuarto de color negro, dejando las mangas de la camisa gris por fuera y colocándola solo sobre mis hombros, sabiendo los peligros que enjaulaba aquella aldea acomode a la altura de mi cintura por el costado derecho un estuche con suficiente arcilla para defenderme de cualquier adversidad que encontrara por el camino, até a la mitad de cada muslo de mi cuerpo un estuche pequeño, en el diestro guardaba dos bombas de humos en caso de tener que provocar una distracción, mientras en el izquierdo guardaba un comunicador en caso que un trabajo surgiera y pudiéramos tener algún medio de comunicación entre los participantes, por las altas horas de la noche y el frío llevaba un pantalón azabache en vez de short al igual que unas botas de la misma tonalidad.

Caminaría entonces por las avenidas de la aldea hasta llegar al sitio donde la comida por lo menos era aceptable y había el suficiente calor para sentir un confort inigualable, llegué entonces al sitio, empujando con tranquilidad la puerta y abriéndola, mi mirada se fijó rápidamente en lo solitario que estaba aquel sitio, en la escases de algún conflicto o el bullicio que caracterizaba el lugar, con una cara de apatía y seriedad crucé el marco, para darme cuenta de que en una esquina del recinto, una bestia imponente por su tamaño, una mujer cuya belleza solo podría ser opacada por el terror que infundían sus acompañantes y finalmente dos hombres, donde uno de ellos era el imponente líder del lugar, « Llegue en un muy mal momento. » pensaría para mis adentros, pero ya había cruzado la puerta e ingresado al mismísimo infierno, miré hacía la barra mirando los puestos vacíos, miré a la mujer solitaria en una de las mesas más cercanas a la puerta al igual que un ebrio en uno de las butacas de las adyacencias, tomé una bocanada de aire para caminar hasta la mesa a mi costado derecho que era la más cercana a la salida del sitio, allí me sentaría para dejar a mi costado izquierdo a la elite del país y frente a mí la barra.

« ¿Cómo demonios puedo ordenar algo sin que piensen que falto el respeto al líder? » pensaba dentro de mí, me enojaba tener que rendirle cuenta a otras personas, pero de no hacerlo todos mis planes en un futuro próximo se verían destruidos, coloque entonces mis dos manos sobre la mesa, girando la vista entonces hacía donde estaba el grupo siendo atendido por el dueño del lugar, aguardando unos instantes para intentar pedir mi orden, o por lo menos disimular un poco pidiendo un vaso con agua antes de marcharme, era increíble la presión mental que infundían aquellos personajes, solo su presencia ahuyentaría a cualquiera y como si fuera poco aquella criatura tan majestuosa como fiera les escoltaba.

Stats:

  • Fuerza : 10
  • Resistencia : 05
  • Agilidad : 05
  • Espíritu : 15
  • Concentración : 15
  • Voluntad : 15
Chakra : 85

Inventario:

Estuche Pequeño Muslo Derecho

  • Dos bombas de humo

Estuche Pequeño Muslo Izquierdo

  • Comunicador

Bolsa de Arcilla en la cintura costado derecho

  • 2.500 Gramos / 2.5 Kg.

Técnicas:

Yukigakure no sato - País del Hierro






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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hikaru el Sáb Mar 17, 2018 4:36 am


Hikaru
Por un momento sus orbes carmesís se mantuvieron fijos en las personas que “acompañaban” al hombre que usualmente llamaba “usagi” a Hikaru, provocando que ella sin querer viera como una persona encapuchada se sentaba junto a él, ante ello la chica de cabello plateado no le dio mucha importancia porque no parecía destacar más que los otros consumidores que poblaban ese bar.

De un momento para el otro se pudo escuchar el golpear de la puerta de entrada, provocando la atención de la joven, lo que estaría por ver tal vez no se lo había imaginado ni en sus pesadillas, las personas que entrarían a ese bar eran demonios salidos del mismísimo infierno causando que mucho de los presentes huyeran de aquel aposente que por ahora había sido bastante agradable. El clima había cambiado por la presencia del Huargo que se paseaba con una actitud que provocaba el malestar de la peliplata que por un momento se limitó a ver al animal (sin ignorar la mancha carmesí que adornaba su pelaje) para después observar de quien era acompañado.
Si Hikaru no supiera sobre la gente de renombre que habitaba en aquella aldea podría decirse que estaba fallando en su plan de sobrevivir, una de las cosas importantes era poder hacerse de información y no cualquier tipo de información… era necesario-una condición de vida- saber de aquellos que eran los más fuertes, los que no debían de ser insultados y de quien reinaba en esa aldea.

Los orbes carmesís de la kunoichi vieron al hombre que entro después del lobo… causando que sus suposiciones fueran confirmadas, por eso mismo la chica se levantó de al lado de su asiento –dejando la comida que aún quedaba en el plato- para ponerse firme por unos segundos (que justamente eran los cuales el hombre –dueño del huargo- comenzaba a caminar hacia la esquina izquierda del local) y en su acción vio como el Huargo la miró justo cuando le mostraba los colmillos, causando que la muchacha rápidamente entendiera la situación. No es como si Hikaru hubiera captado la idea de aquel hombre, más bien había sido intimidada (había visto en diferentes animales como actuaban ellos para defender su territorio, espantando a los más débiles, justamente esa escena era absolutamente parecida)… por eso mismo la chica bajó su cabeza mientras su vista se alzaba un poco para comenzar a caminar hacia la zona derecha del salón (ósea el lado contrario de donde se encontraban los criminales) hasta llegar al lado de una de las mesas. Ella podría haberse ido del local pero justo en ese momento veía como entraba una mujer de cabello blanco y orbes escarlatas; encarar la puerta en podría llegar a ser un pecado.

Cuando estuvo en su nueva localización nada pudo evitar que ella posicionara su rodilla derecha en el suelo mientras inclinaba la cabeza hacia abajo. Completa sumisión, esa acción para algunos seria típica a la de alguien cobarde, que tiene poco orgullo y etcéteras de cosas; pero a Hikaru no le importaba todo eso… pues esas emociones no existían en alguien que no tenía consideración hacia otro ser humano.
En aquel instante su vida no le pertenecía a ella sino más bien estaban en manos de esas personas… pues se encontraba al tanto de los rumores de aquellas “celebridades” y sabía perfectamente quienes eran.

Hikaru no entendía cómo mostrar respeto, no estaba al tanto de nada sobre la sociedad, pero había leído libros que le podían enseñar, por eso mismo ella había adoptado esa posición ante el líder de aquella aldea llena de matanza. La joven quería pasar lo más desapercibida que pudiera, por eso mismo trató de no emitir ruidos mientras miraba con mucho recaudo a esas personas y el animal. Está de más decir que las acciones del Huargo causaron un mal estar en la kunoichi, ella ya había sido amenazada… no podía entender a los humanos pero si a los animales después de todo sus acciones podían llegar a ser explicitas cuando lo deseaban –y los libros siempre informaban cuales eran esas-.

La mujer que entró se dirigió al mismo lugar donde había pasado el hombre que había llamado al Huargo “Kuro”, luego apareció el más temido. Hikaru solo dio una fugaz mirada para nuevamente concentrase en el suelo, ella no dijo nada ni se espantó por las cicatrices del hombre… aquello que era considerado bello o feo era completamente diferente en la cabeza de la peliblanca, cosas innecesarias que no le interesaban. Pero sintió miedo, los latidos de su corazón aumentaban a un ritmo alarmante mientras que el sudor comenzaba a verse en su frente, a pesar de todo la chica se mantenía en su posición y trataba de no hacer ruidos, pues pasar desapercibida y ser ignorada sería lo mejor en aquella ocasión. Lamentablemente el Huargo ya se había percatado de su presencia e incluso la había amenazado, a lo cual la chica respondió con sumisión absoluta a ese animal…

Por otra parte escucho las palabras del líder de la aldea, la persona que se reúna con él tendría que ser extremadamente importante.
A todo esto Hikaru mantenía su cabeza gacha, no temblaba pero realmente estaba pasando por un momento tenso, incluso el haber abandonado su asiento original –para estar más alejada de esas personas- había logrado que la chica por lo menos se tranquilizara por un instante. Solo esperaba que el Huargo no la ataca –en caso de haber interpretado mal su amenaza-, después de todo la joven kunoichi no era buena para interpretar lo que las demás personas querían decir.

  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94

Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

País del hierro - Posada


 

 

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Hachibimaru
Hachibimaru
Muerto

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hachibimaru el Sáb Mar 17, 2018 5:28 am


Hachibi
"El mundo es un lugar pequeño..." se decía en su mente al recordar las veces en las que se ha encontrado con conocidos, hoy sobretodo por haber dos, pero lo siguiente que vería estaba por lejos calculado entre el infinito número de posibilidades. Elevando la última de sus bebidas, en el cristal ve reflejado algo que parece el comienzo de una pesadilla.

La puerta dejó pasar algo que de humano tenía poco; sus afelpadas patas medían tal vez más que un pie adulto, con una fuerza que seguro carece de rival y una agilidad la cual impide calcular una distancia segura, lo que si era seguro es que no había distancia suficiente en ese lugar. Su garganta se había cerrado, por lo que se quedó jugando con el recipiente mientras apreciaba lo que en sus términos, era "la primera cabeza de cerbero", acercándose a él y a la persona que hacía apenas segundos había tomado el asiento de su derecha.

Otra persona entró, "la segunda cabeza del perro infernal", si bien la belleza del primero era majestuosa -salvo cuando muestra sus colmillos- La del dueño viene a ser completamente distinta pero igualmente apreciable. En su vida jamás había tenido oportunidad alguna de verle de esa forma, tan solo algún cartel o similar que pudiera tener de evidencia de su físico; pero de sus hazañas, más de una vez, el Orochi tuvo encuentro con el resultado de una visita por parte del albino, lo cual apenas dejaba algo reconocible y en su mayoría con sujetos que Hachibi apenas soñaría en enfrentarse de momento. Ni siquiera tuvo el valor de pensar burlarse del sujeto que había acabado con la conversación anterior al verle cambiar lugares tan rápido como su acción pasara desapercibida para otros, ni el hecho de ver a las personas huir de ese lugar alcanzaba para volver broma alguna la situación.

La "tercera cabeza" se muestra, para Hachibi una situación agridulce considerando los factores. En primera, es una mujer hermosa, deseable en más de un sentido y de gran posición; por el otro lado, su presencia junto con las otras dos cabezas solo significaba una sola cosa, algo que le haría bajar su bebebida pues no encontraría manera inmediata de disfrutarla.

"El Hades", señor de la muerte en este lugar, no hacía falta siquiera mirarle o que se acercara y ya sentía el sofoco de su presencia, Hachibi ahora estaba en una situación extraña, en una en la que no sabía si pudiera considerar una "oportunidad", pues de alguna forma ahora está en presencia de las personas que transformaron ese lugar sin siquiera esforzarse, de hecho esforzarse seguramente hubiera sido fútil o muy tardado, pero para que esto sea una oportunidad, debe estar a la altura de las circunstancias y en este momento no está seguro que sea así.

Una última persona se adentró al lugar, de inmediato se pudo percibir que toda persona dentro del sitio estaba tensa, el aire parecía un denso líquido que apenas permitía la supervivencia ventilatoria y prácticamente todos se arrepentían del momento en que decidieron pasar la velada ahí.

Se sacudió las ideas, respiró profundamente y se bebió lo último que quedaba y lo hizo justo a tiempo, pues después de escuchar entonar vocablos al sujeto enmascarado, dejaría de tener ánimo alguno por continuar ingiriendo cualquier cosa. Lo que dijo simplemente le dejó extrañado, incluso le planteó una duda muy estúpida en la mente, ¿alguna vez le había visto? No, Hachibi lo recordaría, esa sensación sería imposible de imaginar; de los presentes, quedan contado, pero puede descartar, por el comportamiento que han tomado, que ni la coneja, ni Yer, ni el pelinegro que estaba a su lado, ni el tabernero ni la pelimorada que recién había llegado, eran las personas a las que se refería. Ahora solo restaba un número muy limitado y extrañamente algo que buscaba al menos conocer.

Estadísticas:
  • Fuerza : 35
  • Resistencia : 35
  • Agilidad : 30
  • Espíritu :20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 20
Chakra : 125
Inventario:



  • 1 Katana en la espalda
  • Guantes "Dragon Tsume" colgando a la cintura
  • 1 Estuche Pequeño en la pierna derecha

    • 5 Kunais Comunes
    • 1 Kunai con sello explosivo

     
  • 3 Shurikenes con un carrete de Hilo Ninja cada uno en la cintura.
  • 1 Kunai Tragado



Yukigakure - Zona Comercial




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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por NB Narración el Dom Mar 18, 2018 2:32 pm

Criminal Rango S: Kodokuna Ōkami
Las claras orbes del Inuzuka en ningún momento llegaron a tomar dirección hacia la mesa que sus ya dos acompañantes se encontraban tomando. Parecía que buscaba algo, de igual modo que lo hacía el enorma huargo que ahuyentaba a todos y cada uno de los criminales y renegados que se encontraban en las inmediaciones, por lo menos, en las más aisladas de aquella esquina.

Posicionado a escaso un metro de aquella mesa, el hombre se limitaría a actuar cual perro guardián, mientras no brindaba ninguna orden a su animal. Este parecía comenzar a agrandar su método de acción para así tomar cada rincón de la taberna. Sus patas lentamente se irían dirigiendo hasta las escaleras, frenando ante aquellas sus pasos para tomar consciencia del número de personas que se encontraban ahí hasta que la presencia de un joven llamó su atención. Fue de este modo como las escaleras quedarían en segundo plano para así, comenzar a caminar en dirección hacia el Nendo que yacía colocado al limite de la barra.

En todo momento el joven podría ser consciente de la mirada del huargo y el modo con el cual se agazapaba, haciendo crujir bajo sus piernas la vieja madera. Sus dientes poco a poco se irían mostrando mientras se aproximaba al desconocido, analizando cada detalle de su cuerpo. Se podía observar como el animal en aquellos instantes se encontraba salivando, algo que provocaba que los restos de sangre que ya sus dientes portaban, fuesen entremezclándose con aquella sustancia.

Para la desgracia del joven, en la lejanía podría sentir la mirada del Kodokuna Okami, el mismo que comandaba al can y ahora, fijaba su atención en él, esperando noticias del animal mientras que sus brazos se alzaban, cruzandose frente a su trabajado pecho.

A medida que el huargo se aproximaba, el pelirrojo podría escuchar la respiración de este, un leve gruñir que lo acompañaba y una majestuosidad tan terrorífica como la del destino que parecía aguardarle. Una bestia hambrienta ¿Buscando quizás una presa?

Criminal Rango A: Aiko Kurosawa
A diferencia de los hombres que la acompañaban, la joven Aiko parecía tener más interés por la comida que se encontraba frente a ella que por la situación.

Sus orbes rojizas inspeccionaban los alimentos que el tabernero había colocado ante esta. Aquel hombre parecía en tensión, mostrando una de sus más incomodas sonrisas mientras esperaba el juicio de la joven, como si de un chef culinario se tratase, aunque lo único que esta mostraría sería el desinterés por este antes de tomar lo que parecía ser una bebida enjaulada en una de las más caras jarras de roble que seguramente tendría el hombre. —Hmm... — Su rostro parecía mostrar algo de molestia mientras acercaba aquella bebida a sus labios, hasta que finalmente dejase a un lado la idea de probar bocado. Para ese entonces el tabernero ya se había dado media vuelta y se había alejado del lugar. —Creo que esta noche tendré con quien jugar. — Sus palabras ahora sonarían algo más divertidas mientras una ligera sonrisa escapaba de sus labios y en la lejanía se podía observar un ligero movimiento de sus piernas, uno simple que la llevaría a cruzar dichas extremidades mientras cruzaba su brazo derecho por encima del abdomen y ahora, la jarra decoraba sus delicados labios para dar un pequeño sorbo a la bebida.

Ensimismada en aquellos alimentos, la fémina se limitaría a atender aquellos presentes, el cazador ya se encontraba lidiando con la taberna ¿Para que dos personas? Divertida la joven volvería a colocar la jarra sobre la mesa, un acto que provocaría que este se inclinase ligeramente hacia delante y ahora, fuese consciente de la mirada de uno de los jóvenes que se encontraban en aquella taberna. Sería de este modo como la joven ahora se quedaría estática, fijando sus hermosas, y rojizas orbes en las contrarias que tomaban su misma tonalidad. Su larga y hermosa melena albina seguía sus movimientos y recaía ligeramente al frente mientras que sus brazos que tiempo atrás solo buscaban camino hacia la madera para dejar bajo su recaudo la jarra de roble, ahora jugueteaban por la mesa, y eran arrastrados de igual modo que el cuerpo de esta que se movía ligeramente al frente en aquel asiento, sin reparar en que a su derecha aún se encontrase el enmascarado.

Sin importar el tipo de prendas que pudiese ocultar su mirada, Aiko yacía con ambos codos sobre la madera y erguidos, pero con una ligera inclinación al frente. El resto de sus brazos simplemente se había alzado, llevando sus dos manos unidas y entrelazadas hacia sus labios, donde sus dos pulgares sobresaldrían para posarse sus propios labios. Su mirada era seductora, con un toque tan tétrico que cualquiera podría sentir que cualquier tipo de cosa podría estar pasando por la mente de la sanguinaria criminal. Con una sola mirada a sus ligeramente ocultos labios se podría observar como sus labios se movían lentamente, entablando una ligera conversación con quien precedía su derecha, el mismo Kurokage.

Kurokage: Nobuo Uchiha
¿Alguna vez te he negado descuartizar a alguien? — Serían las únicas palabras brindadas por el Kurokage a su compañera. Sus ocultas orbes incluso parecían seguir la mirada de esta hasta dar con quien se encontraba en la esquina contraria, quien obtendría bajo su recaudo la intrigante mirada del líder, mirada que daba protagonismo a las deformaciones de su rostro antes de que aquel efímero instante pasase a la historia.

Con el modo que aquellos Criminales parecían tomar la taberna parecía que se trataba de una caza de brujas, un juego en el cual acabar con la cordura de todo aquel que lo rodease fuese algo tan simple que hasta los más inexpertos podrían hacerlo.

Una macabra sonrisa tomaría así protagonismo en el rostro del desgraciado, quien parecía disfrutar el temor que enfunda, como si cada uno de los presentes no fuesen más que meros insectos que el hombre podría aplastar con solo una mirada. ¿Pero acaso aquello no era cierto? Miles de mitos contaban como Nobuo Uchiha había bañado en la sangre de los más temido criminales las calles de su aldea, como había finalizado con la vida de quienes formaban parte de aquel lugar antes de que este lo redujese a cenizas para tomar completo control de aquellos terrenos y ajusticiarlos bajo el poder de la muerte y la destrucción. Todo el mundo lo temía, sin importar su procedencia o las gigantescos mares que se encontrasen de por medio.

Por lo que veo... Mi querido y gran amigo teme dar la cara. — Su tosca voz se alzaría nuevamente por el local, provocando que la tensión entre los criminales comenzase a ser tan palpable que el modo con el cual se mantuvieron estáticos daba a conocer la tensión del momento. — Podríamos jugar. La ruleta, si... no es la primera vez que lo jugamos. Fue una lastima tener que manchar mis propios terrenos con las vísceras de los presentes la última vez que tuve que llegar a esto. Pero mi paciencia no tiene limite cuando estoy de buen humor. — Hechas tales declaraciones, el rostro de pánico de los presentes se hacía aún más de notar, hasta que en la esquina superior derecha comenzasen a escucharse como los cubiertos golpeaban la madera. Al principio se convertiría en un pequeño sonido, pero poco a poco aquel iba en aumento cuando las demás mesas que aún estaban pobladas se sumaban. Un cántico de guerra típico de taberna, una pequeña costumbre de cuando un reto se acercaba, uno que terminaría regando en sangre cada centímetro del lugar.

El gran sonido de los comensales hacía temblar la taberna. El calor de la hoguera incluso parecía haber aumentado aunque el Inuzuka se mantenía ajeno a la situación y la fémina yacía con su atención fija en uno de los jóvenes renegados. Parecía que en cuestión de segundos, una gran masacre estaba por suceder.
NPC ??? : El encapuchado
Mientras el ruido de la taberna comenzaba a opacar por completo el silencio, y parecía dar paso al festejo de un genocidio. El encapuchado que hasta el momento se había mantenido en el costado derecho de quien aún permanecía en la barra, mostro una ligera sonrisa por debajo de todas y cada una de sus negras prendas. Era uno con todo el ambiente ¿Pero como no serlo? Desentonar en aquellos momentos no era lo más indicado, más aún se pretendía mantenerse con vida aquella noche.

Su diestra hasta el momento había permanecido en la jarra de cerveza que tiempo atrás había solicitado, sin contar que habían otras tres decorando aquel lado de la barra, unas más llenas que otras, claro está, si no contamos la que previamente había tomado de un solo trago. —Hey chico. — Diría por lo bajo, tratando de llamar la atención del Orochi que aún se mantenía a su izquierda. La mano que hasta ahora se mantenía completamente estática tomaría camino hacia su costado derecho de la cintura, tomando algo de lo que parecía un pequeño estuche. — ¿Quieres ganarte un buen par de ryous de forma rápida y sencilla? — Invitaría mientras aprovechaba el ambiente que mantenía ocupados a los de su alrededor, incluyendo a los lideres. Su tono de voz sería perfectamente audible para quien lo acompañaba, buscando así que este pudiese tomar bajo recaudo su propuesta.

Su izquierda tomaría lo que parecían un gran número de monedas de su estuche para así después, mover su mano bajo la barra, acercándola con disimulo al joven que se encontraba a poco menos de un metro de distancia desde la situación del encapuchado. Por el tamaño de aquel puño que formaba, podía verificarse que lo que había en su interior, era algo digno de atención. Tan solo debía de tomarlo si quería cumplir con aquel trato que el misterioso encapuchado parecía estar brindándole.

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Hachibimaru
Hachibimaru
Muerto

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hachibimaru el Dom Mar 18, 2018 11:52 pm


Hachibi
Las cosas no presentaban forma de mejorar; el silencio sepulcral que comenzaba a extenderse incluso en las cercanías de la taberna a consecuencia de que la voz ya se ha corrido tan solo vuelve más intransigente al ambiente; tan solo los gruñidos y los pesados pasos de la bestia daban su posición perfecta, como cuando una pesadilla te persigue, pero no sabes si viene por ti, o primero jugueteará con algo más.

Hachibi mantenía gran parte de su conciencia en su respiración, intentando hacer profundas y tan calmadas como se le permitía, evitando también que los latidos de su corazón se alteren y comience a sudar en frío. Su diestra aun tiene a su disposición el último de los recipientes que usó, jugando apenas perceptiblemente con él. Por un momento imaginó que podría hacer o decir para evitar que el animal siga acercándose a lo que parece ser el lugar que Yer tomó, pero duda mucho que decirle "échate firulais", aun con el tono más autoritario que pueda hacer, logra objetivo alguno, tampoco sabe si sería buena idea lanzarle una chuleta para que se entretenga.

Las nuevas palabras formuladas en la boca del Uchiha dibujaron una sonrisa irónica en el rostro de Hachibi, no era nada gracioso, pero no podía evitar sonreír, mientras les daba la espalda y miraba con sus ojos entrecerrados al frente; la ley puesta por Nobuo era tan solo un capricho en pro de su ego, una ley narcisista en la cual no busca proteger o preservar la paz, sino más bien una en la que se le atribuye el poder a él para romperla a su antojo y quien haga el intento de hacerlo, termina mal tan solo por atreverse a hacerlo y no por la repercusión que pueda causar.

De repente una idea se formuló en su mente. La ganancia del Kurokage era nula si decidía matar a los presentes en su juego del gato y el ratón, ¿pero qué tal si ganaba algo por dejarlos vivir?, tal vez ofrecerle algo a cambio podría hacerle considerar hacer algunas excepciones, ¿pero cómo o cuándo soltarlo?

el tiempo se hacía chico, se notaba que en unos segundos más el horror comenzaría por lo que debía actuar de inmediato. Para sorpresa y un futuro incierto, el sujeto a su lado le dedicó unas palabras. La sonrisa que esbozaba tornaba esto aun más serio, de alguna forma se había encontrado con lucifer en la morada de Hades y ahora este le hacía una oferta. Vender su alma por unas monedas y sabrá dios que plan tenga el sujeto, su extraño actuar más calmo de lo que siente debería o tal vez la ilusión creada por la capucha juega con su mente, pero despistada y calmadamente coloca su zurda a la altura adecuada para que ni las monedas lleguen a sonar cuando pasen de dueño, declarando así aceptar la oferta sin siquiera conocer los términos y sellando así su destino para los próximos segundos subsecuentes.

Estadísticas:
  • Fuerza : 35
  • Resistencia : 35
  • Agilidad : 30
  • Espíritu :20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 20
Chakra : 125
Inventario:



  • 1 Katana en la espalda
  • Guantes "Dragon Tsume" colgando a la cintura
  • 1 Estuche Pequeño en la pierna derecha

    • 5 Kunais Comunes
    • 1 Kunai con sello explosivo

     
  • 3 Shurikenes con un carrete de Hilo Ninja cada uno en la cintura.
  • 1 Kunai Tragado



Yukigakure - Zona Comercial




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Takeru Madarame
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Takeru Madarame el Lun Mar 19, 2018 1:54 am


Fue una serie de emblemáticos problemas los que dieron lugar a tan inexplicable situación, una cantidad absurda de coincidencias que era incapaz de comprender. Takeru observó como el pelirrojo se quedaba quieto, casi estático ante la llegada del trío monstruoso que era ahora dueño de aquella pequeña porción del infierno. El pelinegro que estuvo a su lado en la barra parecía prestar poca atención a la escena, pues decidió mantener su posición, quizá había sido mala idea moverse, pero poco podía hacer ya. Un trago a su cerveza fue suficiente, pues apenas pudo reaccionar, una chica de cabello blanco estaba arrodillada a escasos metros de él. Pensó en que era una broma, una de muy mal gusto. Y para acabar de coronar la escena, una mujer más haría acto de presencia, de cabello violeta, buscaría asiento entre los invitados a la curiosa fiesta montada en Kaer Morhem.

Takeru pasó la lengua sobre sus labios, humectándolos. Todo esto mientras trataba de entender lo que acababa de ocurrir en el lugar, parecía estar rodeado de subnormales. Estaba bien tener miedo, incluso él mismo tenía el corazón a nada de salirse del pecho, pero sumirte en la desesperación y realizar acciones tan extrañas como las del pelirrojo o la albina que ahora estaba arrodillada cerca suyo le parecía el peor de los múltiples errores que pudieron haber cometido. —Tsk. —Otro murmullo de mierda, otra situación de mierda. El pelinegro simplemente mantuvo la posición.

Entonces, cuando creyó tener controlada su posición en la taberna, todo terminó por irse al carajo. El pelirrojo ahora estaba siendo amenazado por el huargo, mejor para él, era un alivio que no siguiera a la albina. Lamentablemente, la suerte de Takeru se esfumó en un solo instante, saboreaba tanto no estar metido entre aquellos problemas, que perderlo todo le dolió. Y es que a mitad de aquel trance sintió como una mirada roja se cruzó con la suya, un solo instante en el cual su cuerpo creyó estar más cerca de la muerte. Por un momento dudó, ¿De verdad Aiko, la criminal, lo había visto? ¿Qué había hecho él para merecer tal atadura?

Huir era una opción, pues aún estaba dudoso de lo que había ocurrido, quizá se había confundido y aquella embriagante y seductora mujer estaba viendo a alguien más, pero las palabras del hombre de la máscara terminaron por dictar su humilde sentencia. Descuartizar no era una palabra muy bonita que digamos y ese momento donde creyó haber cruzado miradas con el criminal más sanguinario de la villa fue quizá el punto máximo de su existencia. Tragó saliva, ya que más daba, morir a manos de Nobuo y sus guardias no sonaba tan mal después de todo.

Cuando los canticos salvajes del nirvana se hicieron presentes, el azabache mantuvo la calma, observando cómo se desarrollaba todo, no podía evitar estar nervioso, quizá, en cualquier momento aquella mujer tan hermosa decidiría terminar con su vida, y prefería estar ahí, de frente, mirando a todos y todo, con la cabeza en alto y no escondido entre la sumisión y la miseria. No se unió a sus compañeros criminales, no era común en él rogar por tal espectáculo. Levantó el brazo derecho para posarlo sobre la mesa, dejando al codo fungir de apoyo primario para después recargar su barbilla sobre la mano derecha, mientras que la siniestra levantaba el tarro para darle de beber.

Estaba intrigado, extasiado hasta cierto punto. Aterrador, inhumano, un escenario digno de cualquier purgatorio. Yukigakure le parecía más interesante que nunca. Los orbes rojos simplemente miraban de un lado para otro, tratando de ver quién sería el primer caído, incluso si ese era él.

Equipo Ninja:

Equipo total:


  • 6 Kunais (1.5 kgs).
  • 12 Senbons (0.12 kgs).
  • 2 Píldoras del soldado (0.02 kgs).
  • 5 Alambres ninja (5 kgs).
  • 2 Bombas de humo (0.4 kgs).
  • 1 Comunicador (0.1 kgs).
  • 1 Mecanismo kunai (0.1 kgs).
  • 1 Lanzador de agujas (3 kgs).
  • 2 Estuches pequeños (— kg).
  • 2 Pergaminos de almacenaje (1 kg).
  • Cajetilla de cigarros y mechero (0.26 kgs).

Peso total: (11.5 kgs/45 kgs).

Estado del equipo:

Estuche pequeño (Pierna izquierda):


  • 3 Kunais.
  • 1 Píldora del soldado.
  • 1 Bomba de humo.

Estuche pequeño (Pierna derecha):


  • 2 Kunais con 5 metros de hilo metálico enrrollado.
  • 1 Píldora del soldado.
  • 1 Bomba de humo.



  • 6 Senbons en la solapa izquierda del abrigo.
  • 6 Senbons en la solapa derecha del abrigo.
  • Lanzador de agujas en el brazo izquierdo.
  • Mecanismo kunai en la derecha (Cargado).
  • Cigarrillos en el bolso izquierdo del abrigo.
  • Comunicador en la oreja derecha.
  • Pergaminos de almacenaje (En casa).

Información general:
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 14
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 12
  • Voluntad : 12
Chakra : 94

Técnicas
—.

Estado de Takeru
—.
Yukigakure || Inmediaciones || Primavera




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Yer Noligma
Yer Noligma
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Yer Noligma el Lun Mar 19, 2018 4:48 pm


Tensión


Al principio pensó que su estrategia estaba funcionando, que siempre que se mostrase respeto y subordinación, no pasaría absolutamente nada, pero cuando el lobo volvió a las escaleras, aún sin mirarlo, supo que había puesto sus ojos en el.
(¡mierda, mierda, mierda! ¡¿Por qué a mí?! Hay una puta sala llena de gente ¡¿Por qué se me acerca a mi?!)
Había oído que los animales huelen el miedo, pero quién no tuviera miedo en esa situación era de piedra o bien tenía huevos de avestruz. Por otra parte miro por un segundo al criminal Okami, quien parecía ser dueño y controlador de la bestia y este le devolvía la mirada sin decir o hacer nada, lo que le dejaba más confundido aún.

(¡Maldita sea! Si huyó, me perseguirá como a un conejo, si atacó seré carne picada y quedarme quieto no parece que vaya a salvarme)

El temblor de sus piernas iba en aumento, mientras más atrapado se veía, y no hallaba la respuesta a su situación, hasta que...Hablo Nobuo Uchiha, el Kurokage tenía ganas de divertirse en un juego. Y como si dos cables hubieran echo conección, Yer comprendió de repente la situación.

Todo era un juego, uno cuyas reglas aún no conocía, pero al que estaba obligado a jugar, poco a poco, todos habían sido desplazados al lado derecho de la sala,  solo Yer se había quedado en el lado izquierdo. Ya fuera por tener un espacio de seguridad o fuera parte del juego, les estaban obligando a amontonarse en el lado derecho de la sala.

-soy idiota...

Murmuró antes de morderse para aliviar la tensión que tenía en sus músculos, obligándose a reaccionar, y a lentamente alejarse del lobo. No quería correr y activar el instinto de la bestia, ni quería parecer un completo cobarde, así que avanzó por delante de la barra hacía donde estaba Hachibi y otro hombre, pero estaba más preocupado de cómo reaccionaria el lobo así que no les presto demasiada atención, por otro lado sus oídos estaban ensordecido por el coro de los Yukinenses ante el juego de sangre que estaban a punto de empezar, como el público de un coliseo.
Paso delante de la chimenea mientras pensaba en donde colocarse, un lugar donde poder ver toda la sala, y estar lejos de peligros inesperados. Y se le ocurrió que esa esquina de la derecha, estaba tanto cerca de la entrada, como también alejada, y podría ver toda la sala sin tener sorpresas inesperadas... Eso, si llegaba allí.

Estadísticas:
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 12
Chakra : 94


Chakra actual: 94
Equipo ninja:

*estuche mediano (cintura lado derecho)
-3 kunais
-3 shuriken
-1 falso kunai
-5 figuras de arcilla

*1 saco de arcilla (Cintura lado izquierdo) : 2.5 kg
Resumen:
Yer se ve presionado por Okami y su mascota a desplazarse desde su posición hacia el otro lado de la sala, con la intención de colocarse en la esquina inferior de la derecha.
PAÍS DEL HIERRO - puerto del hierro




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Houki Asama
Houki Asama
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Houki Asama el Lun Mar 19, 2018 8:43 pm



La privada conversación entre el Kurokage y su subordinada, no parecían ser tan “privadas”, más cuando sus escalofriantes y amenazantes palabras recorrían cada parte del sitio, su manera de hacer las cosas parecían tan elegantes, divertidas y preocupantes, ojala algún día tuviera semejante poder para aniquilar a todos mis enemigos, sin importar escucharan o no mis intenciones, parecían tener una abismal confianza, fruncí el ceño y mi mirada ahora estudiaba la situación del cazador con sus compañeros, era algo preocupante descubrir en qué consistía aquel juego, las palabras vacías y sin posible objetivo hacían que dudara a quien atacarían, así que era mejor estar prevenida y evitar ser involucrada en un conflicto que no debía involucrarme, uní mis dos manos entrelazando sus dedos y formando una base para mi mentón, así estaría más cómoda para apreciar el espectáculo que los canticos de guerra estaban revelando.

«  Esto se va a descontrolar, pero será divertido ver a alguien ser destripado y luego comido por el cachorro.» pensé desde mi interior, comenzando a dudar seriamente si era correcto quedarme en un sitio donde era inminente el peligro, donde cualquiera podría ser lastimado de un momento a otro y si no se mantenía la guardia arriba se moría, realmente amaba un lugar así, uno donde día a día ponías en juego tu vida, era así como la gente aprendía a sobrevivir, a volverse más fuerte, así que sonriendo de manera sádica y cínica, manteniendo el ceño fruncido apreciaba lo que estaba por venir, casi tenía primera fila para el infierno por desatarse, tal vez me sirviera para aprender nuevas tácticas de tortura y muerte, o tal vez pudiera sentir los órganos de algunos de los presentes con las lenguas de mis manos.

Me había asegurado de quedar cercana a la puerta desde mi ingreso para una rápida retirada llegado el momento, pero, no era mi manera de hacer las cosas, mi corazón latía acelerado, mi respiración estaba agitándose, no por miedo, no por temor, por el contrario, un extraño éxtasis y emoción estaba invadiendo cada parte de mi cuerpo, esto era otro nivel de tensión, uno que te aterraba, uno que destruía y petrificaba, pero en mi caso era lo contrario, esa ansiedad a muerte, de presenciar asesinatos y apostar mi vida en caso de ser necesario, era algo indispensable para un criminal que viviera en Yukigakure.


Stats:

  • Fuerza : 10
  • Resistencia : 05
  • Agilidad : 05
  • Espíritu : 15
  • Concentración : 15
  • Voluntad : 15
Chakra : 85

Inventario:

Estuche Pequeño Muslo Derecho

  • Dos bombas de humo

Estuche Pequeño Muslo Izquierdo

  • Comunicador

Bolsa de Arcilla en la cintura costado derecho

  • 2.500 Gramos / 2.5 Kg.

Técnicas:

Yukigakure no sato - País del Hierro






— —
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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hikaru el Lun Mar 19, 2018 10:13 pm


Hikaru
La mirada rojiza de Hikaru estaba completamente disimulada, por momentos observaba y después simplemente sus ojos se centraba en lo interesante que era el suelo, ella tenía miedo ¡Aun no quería morir! Por eso mismo había optado por el método “soy una estatua” desde el momento que se arrodillo en una pierna se quedó quietecita mientras escuchaba lo que podía en aquel ambiente, aquello solo le hizo entender que estaba en una situación realmente peligrosa,  por eso mismo sin querer levantó un poco sus ojos para observar el entorno mientras escuchaba el golpe de los cubiertos sobre la madera.

Hikaru en ese momento tuvo ganas de juntar más sus manos, por si tenía que realizar algún jutsu para defenderse de la situación le rodeaba, pero no lo hizo porque tuvo miedo de que en ese momento su vida acabara sin que se diera cuenta de ello.
Cabe destacar que la joven no emitía ninguna aura de maldad o malicia, simplemente era como si ella no existiera en aquel recinto, donde su posición se encontraba establecida entre el costado de dos mesas  vacías, lejos de los ninjas que estaban de aquel lado sentados.

La joven peliplata miraba de vez en cuando la puerta, por momentos tenia ganas de levantarse e irse como si nada –después de todo ella no sabía leer el ambiente- pero había algo que la presionaba… no se sabía si era la presencia de esos seres con poderes increíbles, o simplemente se trataba del cocimiento que ya poseía, el cual provocaba un deje de miedo en la transtornada joven con afinidad al metal.

Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94



País del hierro - Posada


 

 

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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por NB Narración el Mar Mar 20, 2018 9:58 pm

Criminal Rango S: Kodokuna Ōkami
El huargo presentía haber elegido una buena presa, pero al parecer, esta prefería jugar al escondite antes de simplemente dejarse llevar por lo que parecía una amenaza de "muévete y acabaré devorando tus huesos" Tan pronto el Nendo comenzase a llevar a cabo su camino en dirección opuesta, alejándose así de la bestia, esta se limitaría a retroceder unos pasos, sin perderlo en ningún momento de vista, como si se encontrase jugando con un león enjaulado, con la única diferencia, de que el era el león y aquel joven, su alimento de aquella noche.

Desde la lejanía este podría escuchar como las zarpas del animal rasgaban la misma madera que se encontraba pisando, garras tan afiladas como los colmillos que aún se mantenían salivando con lo que parecía un hambre devastador aún a pesar de que su pelaje grisáceo se mantenía ya ligeramente manchado por aquel liquido metálico de un pobre desgraciado que ya había jugado tiempo atrás con la paciencia del animal. ¿Pero acaso estaba de más tomar un pequeño aperitivo antes de volver a sus aposentos junto a quien lo acompañaba como su shinobi al mando? Parecía que incluso él, estaba siendo alimentado por la apariencia del joven, aunque las distancias fuesen aún mayores y Kodokuna, el mismo que seguía manteniéndose al margen, convirtiéndose en un simple ejecutor a la distancia.

El pobre desgraciado podría sentir como no solo las orbes del animal se alimentaban de su presencia y el modo como el que este huía de su cazador, pero a pesar de ello, no hubo instante en los que estos decidiesen obstaculizar su camino. No por lo menos en aquel momento y aunque se pudiese escuchar como las garras se adherían mejor a la madera.

La bestia amainaba su paso, pero sus fauces, seguían dispuestas a probar bocado del joven Nendo. ¿Había un destino peor que aquel? Desgraciadamente si.
NPC ??? : El encapuchado
A veces las decisiones podían volverse las más acertadas ¿Pero que loco es aquel que acepta pan del más hambriento de los mendigos? Yukigakure no Sato no era ni más ni menos que una Aldea de villanos, de hombres interesados que lo único que buscaban era alimentar la sed de sangre que en otros lugares, se convertiría en motivo de caza. Había hombres honrados, pero desgraciadamente estos poco a poco habían ido desapareciendo, provocando que así, solo existiesen desquiciados que incluso disfrutaban de tomar bajo su recaudo el gran peligro que suponía manchar los terrenos de Nobuo Uchiha aún cuando este, se encontraba a escasos ocho metros desde su situación.

El esperado sonido de las monedas golpear entre si, nunca llegaría, pero para desgracia de quien había aceptado su oferta, el ruido que cada vez se volvía más aterrador no le daría la ocasión de tomar consciencia de que aquello que caía, no era oro sobre la palma de su mano, si no otro objeto algo más particular con la forma deteriorada de aquel bien.

¿Había firmado una sentencia de muerte? Sí, posiblemente, pero quien había sido el causante de aquello desgraciadamente era alguien audaz, que ante la posición de su pierna izquierda cercana a la madera de la barra, tan solo realizó un pequeño empuje con la misma para así forzar que su taburete, no solo perdiese el equilibrio, sino que también lo mantuviese bajo el resguardo del suelo para cuando una explosión inminente, accionada por una postura de manos bajo sus ropajes, se encargase de convertirse en una pesadilla para el joven que había pecado de confianzudo. La ejecución sería fluida, y el tiempo de acción tan escaso que, desgraciadamente, poco podría hacer el contrario para reparar el gran error que lo había llevado a caer bajo aquella broma de tan mal gusto.

Su accionar conllevaría una explosión que abarcaría nada mas que un metro de distancia, pero para desgracia de aquel que se había convertido en la principal víctima, sería no solo la pérdida completa de su mano, sino también de parte de su brazo, llegando la falta de ella hasta la altura de casi su codo. Para su suerte, aquella extremidad habría tomado prácticamente toda la explosión, aunque parte del lateral derecho de su cuerpo podría recibir también el impacto residual de esta. Si bien este había sido el único objetivo de tal encapuchado, para desgracia del que huía del huargo, quien tomó la mala decisión de cruzarse por el camino en el mismo instante que esta explosión era llevada a cabo, el mismo recibiría una leve y ardiente onda expansiva que si bien no llegaría a dañarle, lo haría receptor de la masacrada extremidad del Orochi junto con su ahora no tan fría sangre.

El causante de aquello, simplemente caería al suelo un metro y medio más allá del alcance máximo de la explosión, junto con aquella capucha que se haría a un lado tras el impacto contra la superficie de madera a escasos veinte centímetros de la pelimorada. Mostraba el rostro enloquecido de un Kazuo Nendo, quien llevaba ambas manos hasta la altura de su abdomen agarrándose este con tanta fuerza que cualquiera podría sentir el desgarro de aquella risa que escapaba de sus labios tras tan brutal agresión. —Puta vida ¡Que subnormal!— Seguida de aquellas palabras, las lágrimas comenzarían a brotar de sus ojos mientras su pierna derecha golpeaba con fuerza la madera del suelo, aún cuando se encontraba con la espalda pegada al mismo.—¿Lo habéis visto?— Preguntaba.

  • Fuerza : ??
  • Resistencia : ??
  • Agilidad : ??
  • Espíritu : 98
  • Concentración : ??
  • Voluntad : ??
Chakra : ???
Criminal Rango A: Aiko Kurosawa
Tan pronto aquella explosión fuese llevada acabo, la joven Aiko, abandonaría el interés por aquel joven para volver sus hermosas orbes en dirección a la situación que se había convertido en un pequeño regadero de sangre. Los gritos de todos aquellos que clamaban continuar con el mismo juego que el Kurokage se había abalanzado a proclamar como método de entretenimiento, rápidamente cesarían, dando así completo protagonismo al mismo hombre que ahora, se convertía en el centro de atención incluso para quienes acompañaban al líder.

Oh...Vaya. — La hermosa voz de la joven se alzaría junto con la risa, haciéndola tomar cierto protagonismo mientras el apoyo de sus labios sobre sus pulgares cambiaba ahora a una mejilla sobre la palma de su mano, una acción que demostraba completo aburrimiento ¿Quizás porque aquel hombre había acabado con la diversión de la fémina en esa noche? —Ahí está ese estúpido. — Finalizada sus palabras su mano izquierda viajaría nuevamente por le mesa para así dar con uno de los cubiertos que el tabernero tiempo atrás les había brindado para así tomar un trozo de una de las mejores carnes de aquel País para así, comenzar a comer mientras sus orbes rojizas tomaban bajo su recaudo la hermosa imagen de la sangre bañando al joven que se había convertido en el receptor de la carne destrozada del Orochi.

Kurokage: Nobuo Uchiha
El silencio reinaba. Tan solo se podían escuchar las carcajadas del tan explosivo general seguido de las palabras aburridas de la joven que acompañaba al tan aclamado líder. Este en cambio, no había cambiado lo más mínimo su rostro, de hecho incluso podría sentirse como aquella escena había llamado tanto su atención que se había convertido en un numero de feria digno de admirar. El era el creador de aquellas desgracias, todos y cada una de las personas que se encontraban en el interior de la taberna eran como juguetes, como simples bienes que este comandaba y que vivían porque el se los permitía. Pero eso no significaba que sintiese un mínimo de apego con seres tan insignificantes, menos aún cuando quienes se encargaban de convertir sus vidas en algo tan efímero, en sus aclamados como "personas de confianza"

¿No te basto con acabar con mi antigua morada? — Cuestionaría con una macabra y torcida sonrisa en sus labios. Incluso a pesar de que aquella opaca cinta ocultaba su mirar, este podía ver a través de esta sin ningún tipo de dificultad. — ¿Ahora te dedicas a destrozar las extremidades de los jóvenes? — En su tono de voz no había un mínimo de desagrado a pesar de la manera tan tosca con la que sus palabras resonaban por la edificación. Las zarpas del Huargo ya no hacían eco por la madera, pero se podía escuchar como esta gruñía, provocando que aquel momento se volviese aún más tétrico mientras que Nobuo Uchiha, mantenía su misma posición, observando desde las alturas al Nendo que parecía no ceder entre las risas. — Podrías habérselo cedido al Huargo de mi tan fiel cazador ¿No crees? Dudo que le interesen los restos de un desgraciado sin extremidad. — Junto a aquellas palabras incluso la mirada de Kodokuna lo convertía en el verdugo de aquel que yacía tendido en el suelo.

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NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por NB Narración el Mar Mar 20, 2018 9:58 pm

Aclaración.
Hachibi: Se te acerca un encapuchado y toma asiento a tu derecha, te ofrece dinero, lo aceptas, lo tomas, y te conviertes en victima de Kazuo Nendo, quien te cede unas monedas de arcilla falsas. Esto conlleva la perdida de tu mano y parte de tu brazo derecho. Yer Noligma en cambio pasa justamente al lado cuando la explosión es activada, misma razón por la cual se convierte en el receptor de dicha extremidad que ante la explosión se convierte en porciones de carne, piel, sangre, huesos y dedos.

Pequeño TIP por parte de la administración:


  • Os recordamos que os encontráis en Yukigakure no Sato, una aldea de criminales y renegados. Convertirse en victima de un timo, un abuso o incluso asesinato, es algo que forma parte del día a día. Toda precaución siempre será poca, ya sea con un usuario o con el mismo narrador.

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Hachibimaru
Hachibimaru
Muerto

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hachibimaru el Mar Mar 20, 2018 10:49 pm


Hachibi
Regla número uno de Yukigakure: No confíes en nadie. Hachibi lo olvidó durante un momento, un momento bastante inadecuado considerando que él mismo se lo había intentado decir a Yer y no fue el truco de la moneda amarrada, una daga en la mano o algo similar, fue una maldita explosión de alguien que simplemente no tenía respeto ni por su propia vida, al menos no con las cosas que se dicen de él.

Tan solo pudo percibir que lo que tomaba no era metálico, sino algo más bien maleable cuando se distrajó al perder de vista al extraño y una cegadora luz le envolvió. Fue muy caliente y sonoro y luego todo se apagó, ni siquiera pudo sentir cuando su cuerpo tocó el suelo tras el suceso, todo vibraba, sus ojos divisaron de nuevo al sujeto riéndose, no podía oírlo, tan solo verlo borrosamente; su cuerpo no reacionaba en el primer segundo, sino que parecía estar realizando una reconección de todas sus extremidades.

Hachibi intentó levantarse usando ambas manos, su zurda se apoyó medianamente bien pero de la diestra falseó y volvió a caer, entonces elevó ambos brazos al frente, pero solo se encontró con uno; no alcanzaba aun a comprender lo que veía, rojo, sin forma y con una saliente blanca; su carne desgarrada en trozos que aun cogaban aferrándose a pellejos de piel y algunas venas cauterizadas en el mismo calor de la explosión dejaban al descubierto lo que quedaba del radio, tan solo una punta irregular de hueso que sobresalía opacamente.

De repente su cuerpo entra en conciencia y en un instante todo el dolor acumulado pasa a ser registrado por su cuerpo haciendo que suelte un desgarrador grito de dolor. Sin poder evitar lleva su mano a su codo, haciendo una presión que lleva a causarle más dolor aun, pero que no puede evitar.

Solo dura un poco gritando, antes de volverse a callar. El dolor era intenso pero su estupidez comenzaba a acallarlo de solo imaginarse ahí, enmedio de la escena siendo la burla del Nendo. Obligó a su cuerpo a sentarse, se sentía extremadamente mariado, no podía divisar la salida pero no se podía permitir morir ahí. De alguna forma debía encontrar una manera de escapar, pero todo su sistema le fallaba como para siquiera ponerse de pie. No esperaba encontrar consuelo o ayuda en ninguno de los presentes, tan solo debía encontrar una forma de salir de ahí, ¿pero cómo?, tan solo pudo comenzar a arrastrarse hacia la salida, irónico considerando su afinidad a las serpientes, tener que llevar su abdomen a limpiar el mugroso suelo del lugar, convertía todo en una cosa que jamás olvidaría.

Estadísticas:
  • Fuerza : 35
  • Resistencia : 35
  • Agilidad : 30
  • Espíritu :20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 20
Chakra : 125
Inventario:



  • 1 Katana en la espalda
  • Guantes "Dragon Tsume" colgando a la cintura
  • 1 Estuche Pequeño en la pierna derecha

    • 5 Kunais Comunes
    • 1 Kunai con sello explosivo

     
  • 3 Shurikenes con un carrete de Hilo Ninja cada uno en la cintura.
  • 1 Kunai Tragado



Yukigakure - Zona Comercial




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Houki Asama
Houki Asama
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Houki Asama el Miér Mar 21, 2018 12:05 pm



La incertidumbre de lo que estaba sucediendo me había invadido, todo era un caos, entre el cantico de guerra y las hermosas palabras de aquella mujer que deseaba descuartizar personas, pero de un momento a otro la situación empeoro a un punto sin retorno, una fuerte explosión sacudió el lugar, el estruendo fue lo suficientemente llamativo para darnos cuenta que algo había salido mal en la barra, dos personas cayeron al piso una riendo y una sangrando, mientras mi mirada se centraba ahora en el sujeto que había caído frente a mí, dejando de por medio la mesa donde mis brazos estaban recostados,  su risa y actuación era lo suficiente para determinar que había sido el quien causara todo esto, si no hubiese tanta tensión lo que estaba aconteciendo me parecería muy divertido, mis dos manos se apartaron de mi mentón para ponerme de pie inmediatamente lleve mis palmas hasta la parte baja de la mesa donde estaba sentada para hacerla girar hacia arriba en dirección al nendo, intentando que esta cayera sobre el hombre que se reía.

Mi diestra no tardo en meterse en el estuche de arcilla en el mismo costado y llevando un bocado a su boca, era momento de comenzar a trabajar, mi diestra estaba moldeando la primera creación de ese día, mientras daba un par de saltos hacía atrás, — Tú eres más subnormal que él. — expresé con seriedad mientras trataba de aumentar la distancia entre nosotros con varios saltos hacía atrás dando tiempo que mi mano terminara de moldear mi creación, un ave pequeñita no más grande que mi palma con cuatro alas para mejor capacidad de vuelo, respiré hondo y miraría al hombre del piso al que le arrojé la mesa — Atacar a un imbécil, delante del Kurokage, solo lo hace un imbécil. ¿Entiendes, imbécil?— diría dibujando una sonrisa un tanto frívola y sádica.

Era mi oportunidad de dejar salir toda esa ira acumulada, dejar que mis creaciones y habilidades intentaran matar al hombre, aunque tal vez me estaba dejando llevar por la situación y esa persona me destruyera de una manera tan fácil y dolorosa, pero a tan corta distancia era imposible que no intentara volarme en pedacitos como lo hizo con el otro idiota, así que como quisiera ya estaba muerta mentalmente, solo tenía que tratar que mi muerte fuera hermosamente destructiva para el hombre que me arrebatara la vida, por lo menos dejarlo sin día del padre intentaría, o sin un ojo, lo que ocurriera primero.

Stats:

  • Fuerza : 10
  • Resistencia : 05
  • Agilidad : 05
  • Espíritu : 15
  • Concentración : 15
  • Voluntad : 15
Chakra : 85

Inventario:

Estuche Pequeño Muslo Derecho

  • Dos bombas de humo

Estuche Pequeño Muslo Izquierdo

  • Comunicador

Bolsa de Arcilla en la cintura costado derecho

  • 2.500 Gramos / 2.5 Kg. -  150 gr = 2.350 (Creación de Ave en diestra)

Técnicas:

Yukigakure no sato - País del Hierro






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Hikaru
Hikaru
Renegado C

Re: [Social — Presente] Carmesí.

Mensaje por Hikaru el Jue Mar 22, 2018 3:58 am


Hikaru
Las cosas pasaban en ese bar –y no cosas normales- pero Hikaru era como si estuviera aislada en otro lugar, lejos de la pelimorada y lejos de la explosión, que cabe destacar llamó la atención de la peliplateada que no pudo evitar levantar un poco su cabeza desde aquella posición y luego sonreír sádicamente por la vista que tenía. Las aficiones de la joven era raras, pero sobre todo había algo que le gustaba y eso era la sangre… por eso al ver aquel liquido carmesí salpicando una parte del ambiente… sintió que estaba por llegar en éxtasis, incluso su cuerpo emitían impulsos contradictorios.

Por un lado la joven quería levantarse de aquel lugar y terminar con la vida de aquel que le faltaba el brazo…¿Qué decir? Deseaba ver más sangre, pero había algo extremadamente fuerte que le impedía realizar ese impulso… y esa era su capacidad de supervivencia. Las cosas en el bar estaban extremadamente peligrosas, ella podría sufrir un daño colateral de alguna pelea que pudiera comenzar a formarse en aquel lugar… aunque la única que veía por ahora era el de la chica con el loco que había explotado el brazo de Hachi, y ambos se encontraban a una distancia prudente de ella.

Por otro lado no pudo evitar que una fugaz mirada se dirigiera hacia donde estaba el Kurokage, en esa aldea donde estaba repleta de desertores y criminales no se sabía si se tenía que seguir el código militar… pero Hikaru no se levantaba, ella no tenía idea de nada y solo había leído el código militar de como estar enfrente de tu kage… por eso mismo se mantuvo con su rodilla en el suelo mientras sus ojos ahora se movían hacia el lugar que tenía pinta de ser el más peligroso.

Su meta más importante era sobrevivir sin importarle el costo, por eso mismo trataría de huir o defenderse si veía que las cosas comenzaban a descontrolarse aún más… aunque estaba claro que trataba de mantener su perfil bajo y a la vez muestra de respeto hasta finalizar los acontecimientos.
En ese instante la mente de la kunoichi era un caos de contradicciones pero mantuvo su posición, tenía muchas dudas de las palabras que la gente decía… pero su voz no saldría, si algo había aprendido en estos años era a permanecer callada en ambientes sociales. Mientras menos hablara, menos la judería.


  • Fuerza : 9
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 22
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 12
Chakra : 94


Armas:
-9 Shurikens.
-9 Senbon.
-12 Kunais.
-2 pildoras de soldado.
-1 estuche pequeño.
-1 Estuche grande.

País del hierro - Posada


 

 

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