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Defiende el almacen - [Automisión D]

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Musashibō Benkei
Kumo Genin

Defiende el almacen - [Automisión D]

Mensaje por Musashibō Benkei el Jue Mar 29, 2018 2:01 am

Info Misión:
Rango D

Nombre: Defiende el almacen

Lugar: Kumogakure no Sato

Encargados: Musashibo Benkei

Longitud: 30 lineas

Descripción: Se le ha encargado al genin Benkei cuidar un deposito de una alfería por la noche.

Notas: Deberá de montar una guardia por su cuenta y quedarse despierto toda la noche cuidando dicho almacen, en especial una vasija de cierto valor para un cliente acaudalado que recogerá dicho pedido temprano por la mañana.

Defiende el almacen
Musashibō Benkei
Kumogakure no SatoZona comercialPrimavera

Bueno, no me puedo quejar, me ha tocado una misión un tanto más importante que solo pasear unos perros, así que manos a la obra. La misión consistía en proteger un almacén, montar una guardia nocturna y más que permanecer despierto toda la noche, había que mantener los sentidos en alto en todo momento, pues me habían comentado que dicho jarrón estaba valorado con varios ceros en Ryous así que bueno… le pasa algo a ese jarrón y lo más probable es que me quede amasando arcilla durante la mitad de mi vida para pagar por ese jarrón, así que tengo que prepararme bien para evitar cualquier inconveniente y no dormirme por nada del mundo.

Una vez tomado el pergamino de la misión, me dispuse a recorrer la zona comercial de la aldea para poder comprar cualquier cantidad de dulces de café para ayudarme a mantener despierto por la noche, no acostumbraba a desvelarme para ser sincero, así que requerirá mucha fuerza de voluntad y cafeína para no caer rendido al suelo. Un puñado de dulces fueron guardados en mi estuche mediano, no eran caros por suerte, podré disfrutar del dinero de los perros un por un poquito más de tiempo. Justo el sol se puso, yo me aparecí por la entrada de la alfería, esta como era de esperar estaba cerrada, pero se podía notar la luz encendida por debajo de la puerta, bastó con tocar un par de veces de manera insistente para que el encargado la abriese de golpe bastante malhumorado, claro está, su mal humor bajó un poco al notar la bandada Ninja en mi frente. - ¿Así que tu eres el niño que cuidará del encargo del señor Bo? – Su tono de voz golpeado, grueso y típico hombre de mediana edad que ha vivido una vida llena de malas decisiones… bueno, esto último es una suposición. –Buenas noches, así es. – Introduje mi diestra en el estuche para sacar el pergamino de misión y se lo hice entrega para que lo revisase, no noté que sus manos estaban sucias por la arcilla hasta que fue demasiado tarde, bueno, tampoco es el fin del mundo por eso.

El hombre se hizo a un lado y me devolvió el pergamino el cual tomé con cuidado y lo enrollé para guardarlo nuevamente en su estuche. Dentro del local pude notar el claro olor a tierra, arcilla, el calor de los fogones que aunque ya estaban por apagarse, era la primera vez que entraba a una alfería, era un lugar bastante sucio, pero no me molestaba en absoluto, de hecho el olor a arcilla no llegaba a marearme como otros olores, una buena señal. El  encargado no se molestó en hacerme un tour, me llevó directamente al almacén pasando por una puerta que llevaba a un pequeño edificio que conecta con lo que vendría a ser la tienda y el área de trabajo. El almacén era pequeño, de unos… diez metros de ancho y unos tres de alto, rodeado de cajas y cajas de probablemente cientos de vasijas de arcilla que descansaban tranquilamente sobre varios estantes colocados a los lados y al fondo formando unos cuantos pasillos. Al fondo a mi derecha pude vislumbrar una puerta grande que probablemente indique la salida al exterior del almacén, eso y varias ventanas cerradas en lo más alto de las paredes, el lugar estaba pobremente iluminado por lámparas y hacía calor… probablemente a causa de las lámparas, bien, eso me podrá mantener despierto.

Finalmente llegamos al final de ese pasillo entre estanterías, había una caja en el fondo sobre una repisa, una pequeña caja ornamentada, el hombre la abrió para enseñarme su contenido, me asomé para verlo por mera curiosidad y me di cuenta de que se trataba de una urna, por el decorado, tenía toda la pinta de una. – ¿Lo estás viendo verdad? Quiero que a la mañana siguiente esté en su lugar e intacto ¿Entendido? – Preguntó el hombre de forma inquisitiva, le hice una mirada un tanto serio y asentí. – Vale. – El hombre finalmente se fue y cerró la puerta por donde habíamos entrado. Bueno… la misión a comenzado, faltan… 12 horas antes del amanecer.

Estuve las primeras tres horas mirando el contenido de la caja, cerrando la caja, abriendo la caja, caminando alrededor de la caja, apoyándome de la pared mientras veía la caja, manteniendo los sentidos en alto, atento a algún ruido fuera de lo normal. No tenía sueño, por suerte, para matar el tiempo llevé uno de los dulces de café a mi boca y comencé a jugar con este mientras miraba la caja. No conocía absolutamente nada de esta tal familia Bo, mis condolencias.

Las siguientes seis horas comenzaron como un tenue cabeceo que me hizo abrir mis ojos de par en par y darme una moderada cachetada con ambas manos para despertarme, me llevé otro par de caramelos a la boca para saborearlos y dejar que la cafeína hiciese su trabajo, también saqué un kunai y comencé a darle vueltas con el dedo índice dentro de la argolla, lanzándolo en el aire y volviendo a atajar, solo para repetir el proceso nuevamente mientras miraba el fondo del pasillo apoyado de la pared.

Las siguientes nueve horas me hicieron bajar la cabeza y cerrar mis ojos a medida que el brazo que sostenía el kunai se dejaba caer… dejando caer también el kunai al suelo de madera, haciendo que este resonara levemente y por consecuencia despertándome en el acto y por mera reacción desenfundé mi daikiri con la diestra y con la zurda activé el mecanismo oculto de kunai, flexionando ambos brazos a la altura de mi pecho y mirando el pasillo y la caja. ¿Qué había sido eso? Miré a mi alrededor, me comenzaba a preocupar y justo cuando iba a desplazar una de mis pies hacia delante noté que este chocaba con algo, cuando bajé mi mirada noté que era un kunai… oh… había dejado caer uno de mis kunai al suelo, madre mía. Decidí llevarme a la boca el resto de caramelos de café, ignorando los posibles efectos secundarios por el exceso de azucar y cafeína.

Las próxima doce horas transcurrieron con cierta rapidez, básicamente me la pasé caminando de un lado a otro dentro del pasillo, sudando a cantaros y probablemente con unas bien marcadas ojeras, llevando ahora dos kunais en cada mano, haciéndolos sonar entre ellos para hacer ruido y mantenerme despierto, era una mezcla de sueño, hiperactividad bastante rara, algo que en definitiva no me gustaría volver a experimentar.

Finalmente la luz entró a través de las ventanas, marcando el inicio de un nuevo día, había movido la caja de su sitio, ahora reposaba en mis piernas mientras permanecía abrazado a ella con la mirada perdida, mirando fijamente una de las cajas más próximas a mí. Escuché unos pasos y aquello me hizo levantar de golpe, sosteniendo la caja y volviéndola a colar en su sitio con rapidez. Era el encargado, venía con un kimono y con una cara de somnoliento que bueno… - Buen trabajo chico. ¿No te interesaría montar otra guardia esta noche? El cliente no viene hasta dentro de un par de días, le salió algo de última hora. – Esbozando una sonrisa “amable” sin percatarse cómo estaba mi rostro, demacrado pálido y con unas profundas ojeras. – Gracias, pero no. – Me limité a decir mientras arrastraba mis pies para acercarme a medida que metía el pergamino dentro del estuche para que lo marcase en señal de haber completado la misión. El hombre se me había quedado mirando con una cara de incrédulo o miedo, la verdad es que no sé, ni le estaba mirando el rostro, de hecho, mi atención estaba fijada en un punto vacío. Tras marcar con el sello y hacermelo entrega, lo primero que hice fue entregar la susodicha misión antes de volver a casa y fusionarme con el futon.
Estadísticas:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 17
  • Agilidad : 18
  • Espíritu : 11
  • Concentración : 16
  • Voluntad : 17
Chakra : 90
Inventario:

Manos

  • Diestra:
  • Zurda:

Estuche mediano:

  • - 2 Kunai

Bolsillos de chaqueta

  • Derecho:
  • Izquierdo:

Bolsillos de pántalon

  • Derecho:
  • Izquierdo:

Otros:

  • -Daikiri, cintura a la derecha.
  • -Comunicador, oreja izquierda.
  • -Dispositivo de kunai oculto + Kunai, brazo izquierdo.
  • -Bandada ninja en la frente.

Estado Físico:


  • Heridas: Ileso
  • Cansancio: descansado.

Técnica usada:
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Kaguya Kagemaru
Kumo Genin

Re: Defiende el almacen - [Automisión D]

Mensaje por Kaguya Kagemaru el Jue Mar 29, 2018 2:11 pm

TEMA CERRADOPuntos otorgados a xxx.

  • Recompensa de misión: 1.5PN y 575 ryos.
  • Total: 1.5 PN y 575 ryos..

    PN antes: 3
    PN después: 4.5
    Ryos antes: 25
    Ryos después: 600

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