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[Auto-misión Rango D] De compras con la abuela

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Kurosu Kuro
Kumo Genin

[Auto-misión Rango D] De compras con la abuela

Mensaje por Kurosu Kuro el Dom Abr 29, 2018 3:35 am


Narrating...



Oh joder…— Pensé al mirar a la anciana. Desde que me gradué de la academia esperaba ser mandando a rescatar rehenes, pelear contra criminales buscados o batallas intensas a las afueras del país ¡Pero no, joder! Lo único que había estado haciendo era ser el maldito encargado de labores del hogar. Hace una semana tuve que limpiar baños ¡Con mis manos! ¡Los habitantes de kumogakure tienen que comer menos condimentos! ¡Su hedor parecía que se integro a mi cuerpo, creo que ya han pasado días y aun tengo ese fétido olor en mi cabello!

¿Matsumoto-san? — Pregunté a la adorable anciana que caminaba hacia mí. Era baja, de al menos 1,50 metros de altura, su cabello estaba agrisado y llevaba un kimono verdoso, su cara llena de arrugas y sus ojos casi cerrados. Di un suspiro, me preguntaba que tanto debíamos hacer el día de hoy como para fastidiarme ¡Un ninja tan genial como yo busca acción! ¡No solo busca ayudar a todos! Llevaba casi un mes haciendo labores domésticos ¿Qué tan emocionante sería cuidar de una anciana en sus compras?
Vaya, vaya. Que jovencito tan guapo me tocó como ayudante — Rió entre dientes. Yo solo arqueaba mis cejas detrás de mis lentes oscuros — Cuando era joven yo tenía a chicos como tú detrás de mí. Me conocían como la flor de kumogakure — Pues vaya que ha pasado el tiempo, pensé entre mis tantas quejas mentales. Por lo visto la anciana quería que la acompañara de compras al mercado, ayudarla con unos cuantos encargos y por supuesto que la estuviera escoltando, diciendo que tenía miedo a que le llegaran a robar algo. La visita al mercado de la aldea parecía un tanto aburrida, se encargaba de fastidiarme con sus historias sobre “Cuando yo era joven…” ¿Acaso no te has dado cuenta que soy como 60 años menor que tú? ¡Deja el flirteo!

Kurosu-san ¿Sabes cómo se eligen los mejores vegetales?
Lo ignoro, matsumoto-san.
Se buscan los más maduros — La anciana por alguna razón había cambiado su tono de voz. Se escucha más profundo y más serio. Por alguna razón había llamado un tanto mi atención, en sus manos tenía dos melones, los miraba fijamente, como si observarlos le trajera viejos recuerdos. — Tengo una huerta en mi casa, me gusta plantar mis propias verduras pero a veces tengo que recurrir al mercado porque no puedo tomar los vegetales sin madurar, les faltaría “tiempo
¿Qué quiere decir? Un rábano es un rábano. Es lo mismo.
Te equivocas. No es lo mismo tomar rábanos de la tierra y que estos aun no estén listos a tomar uno que haya tenido el “tiempo” suficiente para crecer grande y fuerte.
De todas maneras, siempre hay más rábanos ya cultivados y maduros ¿O no?
Y es por eso que no has tenido misiones de más alto rango — La anciana sonrió con una soberbia bastante amarga, ella sabía que me había jodido verbalmente. Hice un quejido con mi lengua.
Aun estás verde, Kurosu-san. Las misiones de rango menor son para que tomes experiencia, no exactamente de batallas. La vida misma te da enseñanzas y no necesariamente necesitas manchar tus manos de sangre.

Me quedé callado. Por alguna razón la bofetada verbal que había recibido era intensa ¿Acaso yo era un fruto en cosecha? Pensé que con todo el tiempo que estuve en la academia, exámenes y entrenamiento ninja sería suficiente, por lo visto apenas empezaba a gatear. ¿Quién diablos era esta señora y qué demonios hacía dándome una explicación filosófica en pleno mercado de verduras. Con cuidado eligió unos cuantos rábanos y los echo en una bolsa, todas las bolsas las venía cargando yo.

Mi padre solía decir que el camino de un shinobi es como un campo de cosecha. La vida misma es la tierra que te nutrirá de experiencias, cuando sea tu momento de ser cosechado verás que todo lo que aprendiste se verá reflejado en cuanto te nutrió la tierra. —La anciana seguía escogiendo distintos vegetales, para finalizar llevaba una bolsa un tanto pesada con papas, cebollas, rábanos, lechugas entre otras legumbres. Sus palabras resonaban en mi cabeza ¿Qué estaba haciendo y quien carajos se creía para darme lecciones de vida. Al salir del mercado íbamos caminando entre la gente de la aldea.

Estás muy callado ¿Razonas lo que te dije?
Estoy pensando en quien es usted para darme lecciones de vida. Un aldeano puede opinar lo que desee, el mundo ninja es más cruel de lo que cree. — Mi tono de cinismo era duro, evitaba mirarla a los ojos, pero ella ni siquiera lo intentaba. Rió para sí misma con un quejido. — Vaya, eres duro y arrogante. Los chicos como tú nunca duran.
¡¿Qué quiere decir?!
¿Te molestó? — Me sonrió con picardía. — ¿Estás molesto, chico rudo?
¡Mire! ¡Soy un ninja! ¿Ve la banda? — En mi brazo estaba amarrada la banda de Kumogakure recibida en la ceremonia de graduación. La anciana le dio una mirada, luego volvió a ver mis ojos. — Significa que soy alguien súper genial, el camino del ninja es peligroso y lleno de riesgos.
Llevar el emblema no te hace un ninja. Ser un ninja va mas allá de eso, muchacho. Ni aprender ninjutsu, ni saber técnicas de combate o realizar misiones de hace un ninja.
¿Y usted que va a saber?
Más de lo que crees. Anda ¿Por qué no me das un golpe?
¿Qué…?
Si dices que un ninja es taaaan genial como crees ¿Por qué no tratas, tú, SEÑOR NINJA de darle un golpe a esta mujer vulgar que ha deshonrado tu camino shinobi.
No golpearé a una anciana indefensa.
Vaya niñita. — Su comentario me hizo erupcionar, una mano la tenía con la bolsa de las verduras y con la libre lancé mi golpe, pero ésta hizo lo increíble, en un movimiento veloz esquivó el puñetazo y con una barrida por la tierra me hizo caer con una patada a ras de suelo, la bolsa salió volando y ésta con un movimiento tan rápido como el aire atrapó los vegetales dentro de la bolsa. — No, pues…Si que eres todo un “Ninja”

Khgg…Me tomó desprevenido.
Kano Matsumoto, ex-Jounin de kumogakure.
¿Qué…? — Me quedé sorprendido ante su presentación. Me levanté del piso sacudiendo el polvo, sujeté mis gafas oscuras y las limpié también, con una sonrisa me acercó la bolsa de vegetales. — Cuando tú vas, yo fui y regresé. Anda, muchacho; aun tenemos muchas cosas que hacer.
Después de darme cuenta de mi error analicé por el resto del día sus comentarios ¿Había una finalidad con misiones tan banales? También me ponía a pensar si en realidad estaba bien mi concepto de “ninja” Yo no era de pensar mucho en cosas tan profundas, pero sus palabras por alguna razón tocaron mi orgullo. Estuvimos en una florería para comprar semillas para su jardín. Tras una caminata mas lejana fuimos a recoger unos cuantos kimonos que había mandado a arreglar por descoseduras. En todo el camino evitamos la charla.

Hay algo que quiero hacer antes de regresar a casa.
Usted es la que paga. Yo solo recibo ordenes. — La anciana volvió a sonreír ante mi comentario. Caminamos cerca de un viejo loca, en realidad, entre los locales mas grandes había un pequeño puesto de comida. Un local de dangos donde parecía que Matsumoto-san conocía bien ya que entró sin preocupación.
Con permiso — Dije al entrar tras ser recibido por el olor a comida. El olor a té y dangos llenó mi nariz. Se escuchaba el sonido de comida siendo asada en una plancha.
¡Kano-san!—Dijo el hombre desde la cocina que estaba al fondo del local, podía vernos por una ventana. Era el cocinero.
Yoi-san, tenía tiempo sin venir contigo.
Ya te extrañaba. ¡Oh! ¿Quién es el joven? ¿Un sobrino tuyo?
Matsumoto-san rió ante el comentario. — No, solo un joven gennin que está en una misión de acompañarme. Un poco cabeza dura. — Chasquee con la lengua quitando la mirada, me acerqué al local con las manos en los bolsillos mirando todo alrededor, el lugar estaba lleno de fotografías de distintos equipos, unas se repetían y todas estaban en blanco y negro.

Mmm…— Sujetó una fotografía con un total de treinta ninjas. Podía reconocer a uno de los hombres, era el cocinero, obviamente mucho más joven, sonriendo a lado de una chica que…obviamente era mi tipo. Pelo oscuro, unos ojos rojizos y una sonrisa llena de energía, todos parecían ser ninjas de kumogakure. — …A veces los extraño. — Una voz sonó a mis espaldas.

No te mentiré, el camino ninja está lleno de peligros. Muerte, traiciones, sangre derramada y muchas pérdidas. Cuando era joven como tú también pensaba que ser un ninja era ser un fuerte guerrero…Pero…Con el tiempo te das cuenta que no. De los treinta de esa imagen solo quedamos vivos unos cuantos…Yoi-san y yo somos unos de ellos, a todos los perdimos en la guerra. Tras tantas lágrimas que derramé preferí dejar el mundo ninja.

Miraba atentamente a Matsumoto-san. Entendía lo que era perder a alguien, ya había perdido a alguien y por eso me motivé a convertirme en ninja, para poder defenderme de este terrible mundo cruel. Pero, hay más allá de solo yo. Están esos aldeanos, aquellas personas que han vivido lo que yo aún no he logrado.
Aceptar ser un ninja es un trabajo duro, muchacho. — Dijo el cocinero, venía con unos cuantos platos llenos de dando y tres tazas de té verde. —Todos nuestros amigos perdieron la vida en el campo de batalla, pero…los que quedamos sentimos que más que perder una amistad perdimos algo que jamás se podría remplazar con nada. Perdimos el valor, decidimos no seguir para no lastimarnos más. Porque un shinobi debe estar consciente que su muerte afectará a otros, y la muerte de otros será afectada, todo en un ciclo de dolor.
¿Y aun así quieres ir al campo de batalla? Aun estás verde.
Me hice una promesa a mí mismo. —Ambos ancianos callaron — Que me convertiría en alguien fuerte para que mi muerte no hiciera sufrir a otros.

Ambos ancianos se quedaron callados ante mi frase. No aguantaron y dieron una carcajada. Del plato tomaron un palillo con dangos y comenzaron a comer. — Es un cabeza dura, como nosotros cuando eramos jovenes.
¡Hahahaha! ¡Así es! — Arquee una de mis cejas sin entender lo que pasaba — ¿Lo recuerdas, Kano-san? Lo mismo dijiste aquella vez “Seré la kunoichi mas fuerte de todas, ya lo verán. Ese es mi camino ninja”
—¡Ohhh, basta! ¡Me avergonzarás ante el muchacho! …Kurosu-san, tienes agallas. Eres un cabeza dura, pero tienes agallas y es una de las cosas que más necesitas, porque no hay mejor técnica que ninjutsu, ni taijutsu ni genjutsu que …El valor, y esa técnica jamás te la dará nadie más que tú mismo. Recuérdalo. Aunque necesitas entrenar mas, estoy decrepita y te derribé con una simple patada.

¡Me agarró con la guardia baja! ¡Vamos a fuera y le enseñaré! ¡Oraaa! — Los ancianos comenzaron a reír y no pude contenerme y reí con ellos. Esa tarde terminé mi misión conociendo a dos ex-jounin que me enseñaron algo importante. La experiencia y el aprender de otros son primordiales en esta vida. Tras salir al atardecer del local de Yoi-san acompañé a Matsumoto-san a su casa, en el camino seguía contándome distintas historias sobre su vida de ninja. Recordé que mañana me tocaba podar el pasto de un hombre, me iba a quejar pero recordé…la experiencia hace el camino, oh pero por todo el amor al cielo que esa experiencia llegue rápido.

Tras terminar le di las gracias a Matsumoto-san, esperé a que entrara a casa y al despedirme caminé directo a casa. De mi bolsillo trasero saqué una cajetilla de cigarrillos, lo encendí con un fosforo e inhalé todo el tabaco que pude, disparando una bocanada de humo gris. En mi sonrisa había una sonrisa orgullosa y llena de confianza. Por alguna razón sentía que me indicaron hacia donde debía ir…



Raís del rayo – Zona comercial




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Setsuna Kan'ei
Getsu Genin

Re: [Auto-misión Rango D] De compras con la abuela

Mensaje por Setsuna Kan'ei el Lun Abr 30, 2018 9:44 am

TEMA CERRADOPuntos otorgados a Kurosu.

  • Recompensa de misión: 3PN y 1000 ryos.
  • Total: 3 PN y 1000 ryos.
    PN antes: 0.
    PN después: 3.
    Ryous antes: 200.
    Ryous después: 1200.

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