Afiliados
Limpieza 09 - 05 - 18

 photo untitled45.pngBoku no Hero ROLLoving PetsCrear foroOne Piece LegacyCrear foro

Yashiro's ID

 :: Personaje :: Expediente :: Kumo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Yashiro's ID

Mensaje por Izumi Yashiro el Vie Mayo 04, 2018 9:55 am

Izumi Yashiro
Ojos escarlatas
Atletica
Cabello negro
1.65 mts
19 años
48 kg
PAÍS DEL RAYO - KUMOGAKURE
Orochi
RASGOS FÍSICOS
Yashi no posee rasgos demasiado destacables o una apariencia física que resalte demasiado del resto de la gente. Posee el cabello negro y completamente lacio que puede llegarle hasta la cadera si es que decide no cortarlo, sorprendentemente bien cuidado para la poca atención que le coloca a este. Su piel es pálida, aunque no al extremo, carente de imperfecciones cutáneas o siquiera un mísero lunar. Sus ojos de color escarlata siempre se encuentran finamente delineados, en conjunto a un rostro delicado y armonioso que frecuenta solo una pequeña capa de maquillaje.

Su cuerpo es atlético, delgado y elástico, ligeramente marcado por la musculatura que, a pesar de notarse, no es visualmente extraño a la vista, siendo hasta agradable por las proporciones de este. Su cuerpo en general es considerado atractivo, siendo su personalidad lo que aleja a la gente. Lleva consigo un anillo en cada dedo índice y marcas pequeñas en brazos y piernas, cicatrices de sus peleas.

Su vestimenta es bastante simple y, en lo general, es el mismo que su atuendo de ninja. Tiende a utilizar colores oscuros y tierra en sus prendas, siendo las más comunes una playera negra, gris o café oscuro con un escote en v algo pronunciado, destacando de forma no tan discreta su busto. Sobre esta ocupa una chaqueta negra, con detalles de pelo sintético color café claro que le llega más o menos hasta la mitad de los muslos. Ocupa shorts negros o una falda del mismo color, en ambos casos, acompañados con medias enteras transparentes o medias hasta el muslo negras. Prefiere cualquier tipo de calzado que no posea tacones, siendo de su preferencia zapatillas o botines.
DESCRIPCIÓN PSICOLÓGICA
Una tormenta salvaje, aquella que pasa de una serena paz a ser el mismísimo infierno en la tierra de un segundo a otro. De esta forma fue descrita alguna vez de forma poética por alguien que la conocía bastante bien, al menos lo suficiente para reconocer las facetas que la pelinegra intenta ocultar. Para el resto del mundo es una simple hija de puta.

Yashiro se destaca por ser extremadamente reservada y asocial, características ligadas directamente a la poca confianza que le inspiran las personas y la idea que estos solo buscan aprovecharse de ella. Juzga de forma injustificada la lealtad de las personas que dicen apreciarla y le cuesta de sobremanera aceptar que puede estar equivocada, aunque su visión de estos puede cambiar drásticamente por alguna acción significativa que rompa las expectativas. Es fría como un método para alejar a la gente y ahorrarse la molestia de que estos intenten sacar provecho de ella, de sus falencias y debilidades y, por lo mismo, es muy rencorosa con aquellos que la insultan y critican.

Dentro de las relaciones sociales es un perfecto asco, no solo por la desconfianza, sino por el rechazo que provoca en los demás la violencia con la que explota en ciertas ocasiones y la hostilidad de sus palabras gran parte del tiempo. No posee mucho tacto al momento de hablar, aunque dentro de la sociedad y su ambiente se desenvuelve lo suficientemente bien para que nadie se meta en sus asuntos.

Es inteligente, calculadora y suspicaz. Si bien sus calificaciones se mantienen entre las mejores de su clase, su intelecto no supera demasiado el promedio, siendo aumentado por sus deseos de ser de las mejores, ser merecedora de algo y su increíble terquedad. Siempre piensa antes de actuar a menos que se deje llevar demasiado por la ira, viendo los beneficios o el mejor camino a seguir dentro de los problemas que puedan presentarse. Por alguna razón le divierte ver el comportamiento de las personas a su alrededor, ser un espectador pasivo dentro de su propio mundo para observas sus reacciones, sus patrones de conductas y, porque no, poder manejarlas de para el beneficio personal luego, ya que prefiere aprovecharse de la gente antes que lo hagan con ella.

Cae ante provocaciones fácilmente por su orgullo, altanería y hostilidad. No soporta la mayoría de las cualidades de la gente, sin embargo, tiende a ignorar a quienes considera problemas menores, personas que no valen la pena el gasto de energía y a los cuales no sacaría provecho ni la observación ni la manipulación. Quienes más la sacan de quicio son los que son igual de soberbios que ella, los que creen que tienen a todos entre sus manos con un pequeño gesto, los narcisistas, egocéntricos, charlatanes y estúpidos sin remedio que piensan con el rabo. En estos casos tiende a reaccionar de forma más violenta, ya sea verbal o física, aunque prefiere esta ultima porque tiende a ser poco asertiva con las palabras cuando se encuentra enfadada. Es bastante cruel porque el mundo le enseñó a serlo. Si te encuentras en el piso, ella no dudará un momento en patearte hasta que la punta de su zapato se gaste.

Finge bastante bien sentimientos, emociones y estados de ánimo, siendo casi una actriz de primera en este sentido. Esto le permite manipular y seducir a las personas, una actividad que ciertamente le divierte. Por lo mismo genera cierta aversión la sonrisa que mantiene en el rostro, ya que no se identifica correctamente el motivo tras esta.

HISTORIA
Quizás si el mundo se encontrase más cuerdo hubiese tenido una historia diferente, o un futuro más prometedor y sencillo. Tal vez si el destino fuese más piadoso hubiese hecho algo diferente con la pequeña, o quizás con sus padres, o incluso con el pasado. Pero no, todo debía estar en la mierda, en un bello caos que, si no existiese, no haría las cosas tan divertidas como lo eran para algún lunático que manejaba todo, o para la escritora frustrada y aburrida quien crearía su historia. Después de todo, alguien siempre era responsable de alguna metida de pata.

Las metidas de pata que llevaron a la existencia de Yashiro se remontan a una joven y alocada aldeana normal del país del rayo, hija de una familia completa de ninjas. Al contrario de toda su parentela, sus sueños y ambiciones eran completamente mundanos y corrientes, alejados en su totalidad del denominado camino ninja y las aspiraciones que tradicionalmente se pueden tener dentro de una familia de este estilo. Deseaba ser la esposa de un gran guerrero, dotarlo de una gran cantidad de hijos y enseñarles todo lo necesario junto a un marido que, en pocas palabras, fuese perfecto. Este anhelo, si bien no era lo que esperaban sus padres, no era repudiado por ellos. Esperaban que su querida hija se uniese con alguien digno de su belleza e inteligencia y fuese feliz, como en los cuentos de hadas.

Ninguno esperaba que se quedaría completamente sola en el mundo de forma gradual y tortuosa, ya que uno a uno, los miembros de su familia morirían en misiones o por causas aparentemente naturales en un periodo de tiempo ridículamente corto. Su vida de la nada se desmoronó, al igual que sus sueños. Su casa había caído en desgracia y ninguno de los aparentes amigos de la familia acudió a siquiera su consuelo. Poco a poco la joven adolescente comenzó a buscar métodos con los cuales olvidar y destruirse de la manera menos dolorosa posible. Es ridículo pensar que frecuentaba bares, ya que prácticamente vivía en su interior gastando el poco dinero que unos padres ilusos o muy positivos con su esperanza de vida habían logrado ahorrar.

Con el paso del tiempo, la falta de dinero conllevó a la falta de bebida, la falta de aquel brebaje de los dioses conllevaba a la plena conciencia de su estado, y eso por ningún motivo lo podía permitir. Nunca entrenó con sus padres, quizás si lo hubiese hecho podría haber elegido el camino de robar, sin embargo, optó por uno más sencillo, por uno que alcoholizada como podía estar solo lograría sentir el placer de cogerse a quien tuviese en frente con un poco de dinero. De esta forma fue conocida por todo el barrio bajo como una de las prostitutas más bellas y fáciles de toda la aldea, y por qué no decirlo, la otra parte de esta sabía de su deshonrada profesión.

Por lo mismo, Yashiro nació como una hija de puta en todo su esplendor. Criada en su más temprana infancia por un cantinero con un corazón de abuela mientras su madre trabajaba para beber, conoció lo peor del ser humano dentro de lugares donde los niños tenían prohibido el paso y, lo peor de ello, fue como normalizó todo eso. Aquel hombre, Tobio, fue lo más parecido a un padre que pudiese tener. Fue el único que se preocupó siempre por sus cuidados, quien la ingresó a la academia y quien la apoyó en su sueño de ser ninja para ayudar a su madre con el dinero para que así pudiese dejar de menear la cadera sobre la pelvis de cualquier tipo. Mei, su madre, si bien le demostraba afecto, el alcohol en la sangre nunca le permitió hacer algo por su hija, además de darle un mísero hogar en un pequeño departamento gracias al cerdo del casero.

De esta forma, con su corta edad, Yashiro despertaba por las mañanas para ver si es que había comida en la cocina, si el sol aparecía por el mismo lugar y si su madre, por algún milagro, aparecería sobria preparándose para ir a un trabajo normal. La rutina era la misma de siempre. Arreglarse, pasar por el bar, saludar a su dormida madre y a Tobio antes de marchar a una nueva jornada de torturas de parte de los demás estudiantes. Porque las madres nunca podían quedarse calladas, menos aún las resentidas que pensaban que sus esposos se habían acostado con la famosísima Mei, siempre debían hablar a las espaldas de la pequeña niña como su progenitora era una borracha buena para nada que abría las piernas por unas cuantas monedas.

A pesar de todo, ella amaba a su mamá. Lo suficiente como para defender lo poco que le quedaba de honor en su familia a como dé lugar, sobreponiéndose al dolor que las heridas podían provocarle, porque ella no podía quedarse sin hacer nada y hacer oídos sordos ante tantas estupideces. Siempre respondió a golpes ante cualquier incitación, incluso cuando la pelea no le favorecía. Nunca tuvo piedad con los que lograba derribar, porque ellos no lo tenían con ella al soltar tal cantidad de verdades a su cara, por lo mismo, obtuvo tanta mala fama como su madre. No soltaba a su contrincante hasta que fuese derribada, la separasen de la pelea o le sacase una buena cantidad de sangre.

Siempre se habría preguntado quien era su padre, no esperaba que su madre siquiera lo recordase, por lo que teorizaba sobre características similares con la gente que veía en la calle. Nunca había sido real claramente, pero siempre había esperado el momento en el que lo conocería. Enorme fue su sorpresa al llegar a su hogar y escuchar a su madre reír, hablar sin dificultad y con gran confianza con un hombre extraño. Sintió ganas de llorar al notar la sobriedad de su madre en esa ocasión, pero la curiosidad era mayor. De forma bastante resumida, era él. Al parecer en su momento se habrían enamorado y Mei habría dejado el trabajo para estar con él, su príncipe de cuentos. Fue lindo pensar que antes de su llegada, esta habría sido feliz por un tiempo.

Fue ingenua al pensar que serían una familia feliz desde ese momento, aunque aparentaron serlo el primer año. Más que un padre fue un duro maestro, uno que la llevó al borde del agotamiento físico y mental cada vez que entrenaban, uno que buscaba al parecer encontrar un descendiente digno de su clan. Le enseñó todo lo que debía saber sobre este, las técnicas que podía utilizar y el alcance que podían tener estas. No existían dudas sobre su gran capacidad como ninja, sin embargo, su hija no parecía ser lo suficiente. Llegado el año no fue sorpresa su desaparición, todo parecía presagiar que éste no aguantaría más allí con algo que no valía la pena, por lo que nuevamente eran solo ellas dos.

Su madre volvió a su trabajo y los vicios, recuperando el tiempo perdido de una forma que llegó incluso a preocupar a Yashiro y, por qué no, culparse de todo lo sucedido. A la larga le dio más motivos para esforzarse en sacar a su familia adelante.

Volver arriba Ir abajo

Re: Yashiro's ID

Mensaje por Kuroda Yukimura el Vie Mayo 04, 2018 2:22 pm

EXPEDIENTE ACEPTADO¡Bienvenido@ al foro Invitado! . Puedes proceder a realizar los registros.

Tu expediente me ha parecido bastante completo, explicas muy bien a tu personaje y sin duda tiene una psicología bastante marcada. Asi mismo, mi deber como moderador es avisarte de que, al tener tu PJ un carácter tan marcado, tan violento, puede que en algún momento las acciones tomadas en tus próximos temas tengan alguna represalia, ten en cuenta que en la academia además de enseñarles Ninjutsu, también te enseñan el Código Militar y a como comportarte frente a los civiles. Ten en cuenta que eres la milicia del país y tienes que dar una imagen de seguridad, no de "te voy a romper las narices en cuanto abras la boca" xD.

De todos modos, y repitiéndome de nuevo, ¡Bienvenido@ al foro! Siempre nos encantará ver caras nuevas.


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 :: Personaje :: Expediente :: Kumo

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.