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[Entrenamiento Semanal] Bomba Dragón.

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Takeru Madarame
Renegado C

[Entrenamiento Semanal] Bomba Dragón.

Mensaje por Takeru Madarame el Dom Mayo 06, 2018 4:07 am

Bomba Dragón
País del HierroEl NortePrimavera


Levantó la mano al instante liberando un kunai, directo al corazón. La figura extraña esquivó al instante el golpe, nada que no fuera común entre ambos, ella siempre era más que él. —Ya me hacía falta tu cariño, guapo. —La chica se hizo con el control del juego y saltó para caer cerca de él, moviendo la melena dorada en el camino. Al aterrizar clavó el par de orbes azules sobre los carmesíes contrarios. —Cuanto amor de tu parte. —Se acercó y besó en la mejilla al herrero, este simplemente desvío la mirada y la centró en el árbol, viendo caer algunas flores. — ¿Qué quieres, Harumi? —Su voz era ronca, estaba cansado ya.

Harumi simplemente lo tomó de la mano y comenzó a caminar, a Takeru no le quedó de otra que seguir la chica. Ataño probablemente hubiera cedido ante sus instintos y hubiera pasado horas jugando con ella, como cuando eran niños, pero ahora no le interesaba seguirle el juego, lo último que quería era pasarse la mitad del tiempo platicando sobre sus vidas. Harumi era su amiga de toda la vida y solía verlo cuando venía de visita al pueblo por el cumpleaños de su abuelo, guardaba recelo al herrero debido a que decidió vivir en Yukigakure, pero nada que no pudiera soportar.

Tras caminar llegaron a su casa, la morada seguía como siempre, vieja y bien cuidada, más de lo común. — ¿Ahora que te traes entre manos? —La chica se quitó el abrigo y se sentó frente a él, sirviendo un poco de té. —No es lo de siempre, si es lo que estás pensando, hace unas semanas un hombre llegó buscando a tu abuelo, cuando le dijimos que había fallecido dijo que entonces quería conocer al nieto de Madarame-san, le dijimos que tampoco estabas y decidió quedarse hasta que volvieras. —Takeru abrió los ojos como platos, finalmente levantó la mirada cansado. —Llévame con él. —Y así ambos partieron.

Llegaron a la posada y tocó en la puerta indicada, un hombre apariencia extraña salió para mirarle directamente a los ojos, su piel morena estaba demacrada, pero su cabello negro tan largo hacía juego con todo, parecía un samurái retirado. — ¿Es él? —Preguntó el hombre a la muchacha, quien simplemente asintió ante la pregunta. De inmediato la mano del moreno salió para tomarlo del hombro y meterlo en la habitación. Takeru llevó la mano a la empuñadura de su katana, pero aquel lo detuvo sin ningún problema, mostrando una maestría excepcional para desarmar a sus enemigos.

El interior estaba lleno de humo de cigarro y botellas tiradas, sobre la cama una mujer desnuda dormía, había algunas prendas tiradas alrededor, se habían divertido bastante. —Siento recibirte así, pero no sabía cuándo ibas a llegar. —El moreno caminó hasta la cama y sacudió a la muchacha, esta simplemente se despertó y bostezó, al ver al pelinegro no pudo evitar reírse. —Por dos aumenta el precio, cariño. —El hombre dejó ir unos billetes sobre las sabanas. —Largate. —La chica tomó el dinero y se puso el kimono, lanzó un beso descarado al aire para Takeru y salió de la habitación.

¿Quién diablos eres y porqué buscabas a mi abuelo? —Preguntó el herrero sin hacer mucho caso a los mimos de la prostituta, el moreno solamente se sentó sobre la cama y bebió de una botella que encontró entre la ropa de la prostituta. —Tiempo atrás trabajé con tu abuelo en el país de la hierba, es donde nació, sé que nunca tuvo hijos así que también sé que no eres su nieto biológico, sin embargo, en las cartas siempre hablaba de ti. —Escupió el alcohol al instante, el sabor no le terminó de convencer. — ¿Alguna vez te dijo por qué se había mudado a este país? Lo dudo bastante, déjame explicarlo, trabajábamos por encargo, nos consideraban grandes herreros y muchos se querían hacer con nuestros servicios, un hombre decidió encargarnos una katana, pidió específicamente una que no fuera igual a otra en el país, a cambio nos pagaría una gran suma. —Hizo una pausa, su boca estaba tan seca que tuvo que beber, aunque no quisiera. —Cuando entregamos la katana el hombre nunca apareció, en cambio recibimos una carta donde decía que nuestro trabajo no estaba a la altura, debido a ello, tu abuelo se exilió del país y nunca más volví a verle. —Conforme terminaba su voz iba perdiendo fuerza.

Takeru entonces comprendió todo, la razón por la que su viejo había decidido dejar la forja y por la cual nunca se había dedicado a hacer algo más, sin embargo, al morir su padre el viejo Madarame tuvo que volver a hacer cosas para mantenerlo vivo. — ¿Cuál es la razón por la que me cuentas todo esto? —Preguntó bastante confundido, sin saber que pensar u opinar. —Verás, cuando tu abuelo se fue y me dejó busqué al hombre para matarlo, sin embargo, me encontré con que él nunca había escrito nada de eso, que había sido toda una confusión pues él estaba encantado con el trabajo, finalmente decidió pagarme. —Miró directamente a Takeru. — ¿Y? —Cuestionó el herrero. —He guardado el dinero desde ese día y busqué a tu abuelo desde entonces, pero nunca quiso decirme donde vivía ahora, quiero que tengas el dinero. —El herrero suspiró. —No lo quiero. —Se levantó y salió de la habitación, cuando estaba bajando las escaleras aquel moreno le alcanzó. —Entonces déjame enseñarte algo. —El azabache regresó la cabeza y clavó el par de carmines en los contrarios. —La bomba dragón. —Susurró el hombre.

Había escuchado de parte de su abuelo que los seguidores de su arte podían realizar una poderosa técnica que les permitía lanzar un proyectil elemental en base a su naturaleza de chakra, nunca se centró en ella pues desde pequeño había sido nula su habilidad con los elementos, pero recientemente había descubierto que era capaz de manipular el fuego por lo que la bomba dragón resultaba ser interesante cuando menos, algo que le serviría en el futuro de querer defenderse. Finalmente asintió, no quería el dinero, pero aprender una técnica más del arte de su abuelo resultaba algo interesante.

Poco a poco fue cayendo en cuenta que aquel hombre era igual al viejo Madarame, incluso conocía las mismas técnicas que él, quizá algo que habían aprendido juntos y que llevaba grabado en la cabeza como todos los demás. Llegaron a campo abierto y el moreno sacó un par de pergaminos de sus bolsas, mucho más viejos que los propios. Extendió uno sobre el suelo y comenzó a explicar su funcionamiento. —La bomba dragón consiste en acumular chakra y sellarla sobre tu pergamino con el fin de liberar un proyectil con forma de dragón que puede recorrer hasta diez metros. —Acto seguido hizo lo necesario para sellar un pergamino y después liberarlo. El espectáculo fue hermoso, un dragón transparente salió de la nada hasta estamparse contra un árbol provocando destrozos. —Puedes crearlo de dos formas, como almacén y como trampa, en el segundo de los casos atacará a cualquier cosa que abra el pergamino. —Su voz se apagó y comenzó a explicar un poco como es que funcionaba y que debía hacer, era hora de Takeru por probar. En su primer intento falló y escuchó la risa de Harumi escondida entre los árboles.

Takeru suspiró y comenzó de nuevo, analizó todo lo que le había dicho el moreno, trató por un segundo de acumular chakra en las manos para después sellarlo, pero cayó en cuenta de que no era necesario, no es como que fuera a lanzar fuego, debía sellar el chakra elemental. El moreno comenzó a reír cuando este trataba de entender cómo funcionaba la técnica. — ¿Sabías que los Tensasai como nosotros también manejamos el arte del sellado? —Su voz se calmó al ver que Takeru no entendía nada. —Veo que tu abuelo nunca te explicó todo, el nombre de su arte es Tensasai y sabemos sellado. —Se sentó frente a Takeru.

La siguiente media hora le explicó cómo funcionaba su arte, todo aquello que había conocido durante años y a la par nunca se había preocupado, era interesante tener una enseñanza de alguien que se dignara a explicarle cómo funcionaban las cosas, desde siempre a su abuelo le había importado un bledo, por lo que ahora tenía a una figura que recordaba a la de un maestro. Tras escuchar todo detenidamente comenzó a hacer los ejercicios que le hombre le impuso, ejercicios que según él le iba a permitir mantener la calma, pero, sobre todo, manipular mejor su chakra.

Comenzó por el arte de la meditación, según el moreno esto iba a permitirle hacerse uno con su chakra, comprender como fluye la energía por tu cuerpo es crucial para alguien como ellos, pues se dedican especialmente a sellar y desellar cosas de forma constante, debía hacerlo lo más rápido posible, entender cómo se movía la energía dentro de su cuerpo y cuando debía aprovecharla. Takeru hizo caso a todo, se sentó como le había explicado y comenzó a imaginarse al chakra recorrer su cuerpo, poco a poco entendía mejor a lo que se refería el otro herrero.

Posterior a ello comenzó la verdadera práctica, una vez entendidas las bases sobre el sellado era mucho más sencillo intentar la técnica, movimientos rápidos y sencillos hasta que uno de sus pergaminos tuvo grabado un sello extraño, lo cerró al instante y sentía que estaba perfecto, pero el moreno lo hizo utilizarlo. Imitó lo que había hecho por la tarde aquel hombre y abrió el pergamino para liberar el dragón de fuego, aunque este no recorrió mucha distancia y apenas pudo derretir un poco la nieve a su alrededor. Nada que la práctica no solucionara. Finalmente, tras horas de intentarlo logró hacer la técnica a la perfección.

¿Cuál es tu nombre? —El moreno comenzó a reír. —Himura, me mudaré a este pueblo, me gusta la sensación que produce, cuando quieras puedes volver y yo mismo te enseñaré más cosas. —Takeru asintió y se despidió del hombre, caminó hasta su carroza donde encontró a Haruhi sentada. — ¿Te vas ya? —Preguntó desilusionada. —Debo irme, volveré como siempre. —Sin despedirse se subió al caballo y comenzó a andar. A mitad del camino sintió que estaba más pesada de lo común, se bajó y encontró que dentro de esta se encontraba una cantidad de dinero absurda, junto a una pequeña nota.

“Son cincuenta mil ryos, siento que sean todos en efectivo, pero no tenía como dártelos si no era así, suerte en mantenerte y por favor, sigue vivo, Tensasai quedamos pocos en este mundo. Cuídate”.
—Himura.

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Setsuna Kan'ei
Getsu Genin

Re: [Entrenamiento Semanal] Bomba Dragón.

Mensaje por Setsuna Kan'ei el Dom Mayo 06, 2018 8:27 am

TEMA CERRADOPuntos otorgados a Takeru.

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