Últimos temas
Afiliados
Limpieza 05 - 08 - 18

 photo untitled45.pngBoku no Hero ROLVelmegunLoving PetsCrear foroOne Piece Legacy

[Misión C] No molestes a un león dormido.

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

avatar
Takeru Madarame
Renegado C

[Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Mar Mayo 08, 2018 1:49 pm

No molestes a un león dormido
YukigakureInmediacionesPrimavera
Despertó con la garganta casi seca, al punto en el cual hasta te cuesta trabajo abrir la boca. Levantó el cuerpo al unísono de los pajarillos que golpeaban la ventana de forma constante, buscando obtener algo de alimento de los comedores que el dueño de la posada había puesto a propósito. El lugar era cálido, mucho más de lo que se podía esperar de una morada en Yukigakure, no era precisamente el mejor de los complejos para pasar la noche, pero si el adecuado para alguien como él. Y es que el casero le permitía pagar noches por adelantado, volver de un trabajo no resultaba en una pesadilla en cuanto a obtener un lugar donde dormir.

Bajó las escaleras ya vestido con todo su nuevo equipo montado, tenía bastantes cosas a la mano y temía no estar a la altura de las enseñanzas de su abuelo. Yukigakure había dejado de ser la prisión que lo tenía atado, ahora consideraba la aldea un parque de juegos donde podía hacer y deshacer, aunque con cuidado. El mango de la katana brillaba y resaltaba por encima de su abrigo abierto, dentro podía verse la camiseta negra que vestía y sobre el cuello el impoluto cubrebocas que lo protegía de los demás.

Miró a los alrededores antes de salir, tenía planeado tomar una misión larga por lo que esta vez no dejó un pago exacto para las noches venideras, se limitó a solamente dar lo necesario y salir, ya hidratado gracias a una botella de agua que tomó de la cocina. Caminó entre las calles de la villa, con aquel blanco impresionante arrullando sus pies hasta que finalmente entró en el lugar donde se repartían las misiones. Las mesas finamente acomodadas hasta que encontró un pergamino adecuado, sonaba a un trabajo interesante, sin embargo requería un compañero.

Levantó la vista en busca de algún mequetrefe, un esbirro cualquiera que pudiera acompañarlo, pocas buenas experiencias había obtenido del trabajo en equipo, por lo cual, no estaba muy esperanzado. Paseó los carmines de un lado a otro entre las almas en pena en busca de trabajo, hasta que encontró al indicado, aquel hombre a quien menos esperaba ver.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador.
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 110

Técnicas
—.

Estado de Takeru
100% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
Información de la misión:
Rango C
Nombre: No molestes a un león dormido.

Lugar: País del Hierro.

Encargados: Takeru Madarame y Akeboshi Yoshio.

Longitud: Lo que tenga que durar.

Descripción: Una banda de criminales ha estado realizando constantes asaltos durante los últimos días en los pueblos más cercanos al valle de la muerte. En uno de estos se ha visto involucrado una famosa actriz del país que ha decidido contratar a un par de mercenarios que puedan recuperar su valioso collar. El trabajo de ambos es sencillo, traer de vuelta la joya con su dueña a cualquier costo.

Notas: Deberán entrar a un famoso asentamiento de criminales cuyos tratos mantienen a flote ciertos negocios de interés para los involucrados por lo que es necesario derramar la menor cantidad de sangre posible.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Miér Mayo 09, 2018 3:13 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
Yukigakure no satoInmediacionesPrimavera 7 DD
Aquel hombre a quien menos esperaba ver, pero como más esperaba verlo. Akeboshi había dormido ahí mismo, hurgando entre tareas rápidas una noche en la que creyó no tener sueño. Quizá fue la edad, o los vestigios de sus pasadas trifulcas, pero su cuerpo pidió tregua y le tendió rendido sobre una larga banca de madera con su chaqueta como almohada. La gente deseosa de trabajo le evadía como obstáculo sin vida en el camino, o incluso accidentalmente le propinaban algún rodillazo al paso—generalmente a su brazo colgando a un lado del asiento. Él ni se inmutó hasta conseguir el descanso adecuado, y cuando el bullicio del salón comunal fue demasiado para sus agudos oídos.

Se irguió sobre el largo asiento pestañeando fuerte, hasta que los ojos se acostumbraron a la luz interior. Antes de que un sujeto de gran porte se siente sobre su chaqueta, la recuperó de un estirón de brazo, y se la echó encima cual abrigo de pieles en una abuela friolenta. Recordó dónde se encontraba, y asintió para sí mismo. Tras un fuerte aspirar de la nariz para reubicar sus mocos acumulados, miró a los alrededores para encontrarse con una mirada que le señalaba.

¡Ey! —exclamó con alegría, tosió, y elevó una mano.

Con mucha dificultad se puso de pie desenredando sus piernas del sueño que aún gobernaba el cuarto inferior de su cuerpo. Rodeó la gran mesa mientras colocaba correctamente los brazos por el interior de las mangas del abrigo, terminando justo al llegar a la diestra de Madarame. Apoyando una mano en la superficie de madera, espió qué es lo que estaba leyendo. Como si fuese la simple sección deportiva del periódico matinal.

¿Una actriz?, qué pillo —rió y contuvo otra tos—. El Valle de la Muerte es horrible, valga la redundancia; sin embargo anduve queriendo revisitarlo hace algunos días. Si te parece, podemos revivir los no viejos tiempos.

Juntó las manos para frotarlas entre sí, y soplarse aliento tibio entre ellas. Las metió en los bolsillos, esperando respuesta mientras chusmeaba los encargos del resto. Nada del otro mundo.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 130
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho


Última edición por Akeboshi Yoshio el Miér Mayo 09, 2018 9:07 pm, editado 1 vez
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Miér Mayo 09, 2018 7:02 pm

No molestes a un león dormido
YukigakureInmediacionesPrimavera
No era un creyente de las coincidencias, mucho menos de los planes divinos dictados por el destino, pero le dejó un buen sabor de boca ver al vagabundo. No recordaba bien cuanto tiempo había pasado desde aquella vez que se encontró con Akeboshi en un poblado a mitad de la nada, para después emprender un camino directo al infierno mismo. Sin embargo, al instante recordó bien sus palabras, aquella advertencia de que también moraba en esa aldea de porquería, más nunca había escuchado por las callejuelas la música de su tan extraño conocido. Y es que era completamente normal, la mayoría de los estúpidos como él vivían en Yukigakure puesto que la paga por los encargos era buena, ¿El costo? Un constante ir y venir por el hilo de tu vida, en cualquier momento podías amanecer muerto de no jugar bien tus comodines.

Lo vio acercarse y dejó de buscar con la mirada, prefería trabajar con alguien conocido a tener que buscar refugio de confianza en algún subnormal que apenas y sabía mover las manos. El herrero contuvo un poco la necesidad de echar a andar para dejar que el vagabundo se acercara lo suficiente como para que pudiera leer de que iba el encargo. —Las actrices nunca han sido mi fuerte. —Respondió animado. —Venden demasiado humo para lo que su cuerpo realmente ofrece. —Concluyó aún con el cubrebocas puesto, imposibilitando que el sonido escapara por completo de su boca. Finalmente cerró el pergamino apenas Akeboshi terminó de leer para guardarlo en el bolsillo izquierdo de su abrigo.

Escuchó atento la advertencia sobre el valle de la muerte, antaño había escuchado acerca de que tal lugar era digno de su nombre y que incluso perder la vida no era tan extraño de verse. Había pasado noches enteras dentro de tabernas escuchando historias sobre demonios y fantasmas, dioses de ultratumba que cobraban vidas por mero amor al arte de la tortura. Incluso recordaba bien uno en particular sobre como dos forasteros osaron maltratar un asentamiento criminal para solo quedar ahí atrapados, según el cuenta cuentos de aquella ocasión solo un par de dientes habían sido rescatados. Daba bastante igual. —Bueno, suena a un viaje interesante. —Sentenció el herrero.

Sin hacer mucho ruido estiró un poco el cuerpo antes de retirar el cubrebocas y dejarlo a la altura del cuello. Hizo un gesto con la cabeza para indicarle a Akeboshi que debían empezar a moverse. —En fin, ¿Cómo has estado? —Preguntó mientras sus pies comenzaron a moverse rumbo a la salida del complejo de misiones. Esquivaba a mercenarios de poca monta y a otros tantos los hacía de lado con ayuda de sus hombros, ninguno de ellos importaba, ya tenía lo que buscaba, una misión que lo sacara de ese mediocre asunto y un compañero con el cual acudir en socorro de una damisela en apuros. Según el pergamino, aquella actriz desconocida los estaría esperando en una posada cerca de la salida, para después partir todos juntos en busca de una joya tirada en un nido de ratones hambrientos. Buscar entre la basura nunca había sido su fuerte, pero tendría que hacer limpieza de verlo totalmente necesario.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador.
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 110

Técnicas
—.

Estado de Takeru
100% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Miér Mayo 09, 2018 9:23 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
Yukigakure no satoUna calle cualquieraPrimavera 7 DD
Permitió que el joven de mayor solidez corporal tomara el frente, abriendo la mar de gente frente a él para no tener que chocar hombros con nadie. De vez en cuando rozaría un codo, y trastabillaría en la dirección contraria intentando evitar el conflicto por medio de la torpeza actuada. Después de todo él también era un vende humo.

Al rato se encontraron atravesando la puerta de madera, que con cuidado cerraría el músico a sus espaldas. La vía pública se veía especialmente sucia en aquella época del año, cuando la nieve ya pierde su esponjosidad para mezclarse con el hollín de las chimeneas y el barro en el suelo. Si bien el invierno es un frío cuento de hadas, el fin de la primavera y cercanía del verano se transforma en un verdadero chiquero. Las ratas y gatos sarnosos no ayudan.

Estoy bien, supongo —se encogió de hombros—. A veces duermo con techo, otras veces no. Ya sabes cómo es.

Posando los brazos en jarra miró a ambos lados de la calle. El tránsito era pobre temprano en la aldea, pero él prefería las multitudes. Aquel pensamiento no salía de la nada, pues sabía que extrañaría el ver a un simple y sucio ser humano en el Valle de la Muerte. Como es de esperarse, pocas almas rondan por allí. Un suspiro fue toda la preparación necesaria, además de alinearse la ropa y acomodarse el cabello. Su chaqueta y pantalones se veían enteros esta vez, pero eran visibles las costuras que arreglaron sus fisuras. También había lavado la sangre, más o menos, quedando unos manchones color rosa en su camiseta blanca.

Esta vez creo que una carreta no ayudará. El camino al Valle es una mierda, pura nieve y rocas; habrá que ir a pie o caballo. O bueno, podemos intentar lo que sea.

Miró a Madarame esperando convicción, y recién entonces le analizó levemente. Parecía mucho más cargado que la última vez; con estuches abultándole varias partes del cuerpo, e incluso plagiando la moda del hilo metálico en la cintura. Aunque lo llevaba cual suerte de cinturón, en vez de látigo de arqueólogo afamado. Por último, pareció encontrarle el gustito a las katanas desde el anterior viaje, portando ahora la propia. O quizás habría regresado a reclamar la abandonada en el camino.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 130
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Jue Mayo 10, 2018 5:15 am

No molestes a un león dormido
YukigakureInmediacionesPrimavera
Akeboshi era el mismo de siempre, escueto y directo con sus comentarios, aportaba lo necesario y nada más. Desde siempre mantuvo cierta intriga sobre quien era y que es lo que lo había llevado directamente a esa aldea maldita, pero preguntar por algo así no era necesario, cada quien tenía sus demonios y sabía cómo lidiar con ellos. El clima estaba como de costumbre, frío hasta calar en los huesos, pero mantenía cierto calor debido a las chimeneas de las forjas y posadas, incluso los establecimientos hacían lo posible por generar calor en su interior. Por otro lado, estaba la ausencia clara de un sol moribundo tratando de hacer presencia en tierras de nadie, los aldeanos pronosticaban que el frío y la lluvia serían protagonistas a lo largo del día.

Es grato dormir bajo un techo. —Y de verdad lo era. Recordó entonces los problemas que pasó antes para poder conseguir una cama para pasar la noche, los días donde tuvo que buscarse un hueco en tabernas para no quedar expuesto al frío, desde que había viajado al norte y conocido acerca de la otra parte de su abuelo su vida había cambiado un poco para bien. Continuó junto al músico por las aceras de la nieve para recorrer las callejuelas de la ciudad, su objetivo estaba a unas cuantas cuadras de ahí por lo que no dudó en su cajetilla de cigarros y llevarse uno directamente a la boca. El mechero haría el resto del trabajo.

Las advertencias sobre el valle era las comunes, había escuchado incontables relatos sobre sus caminos, sobre cómo avanzar y penetrar en lo profundo del lugar resultar ser una tarea de vida o muerte. No conocía para nada el camino e incluso se detuvo un poco al escuchar las palabras de Akeboshi, para regresar la mirada y clavar el par de carmesíes en los ojos contrarios. —Bueno, suena divertido, serás mi guía en aquel lugar de mierda. —Sentenció el herrero para volver a caminar. Poco a poco, abriéndose paso entre la gente que hacía sus tareas diarias llegaron al lugar indicado, a unas cuantas calles de la salida de Yukigakure.

Se trataba de un edificio mediamente nuevo, construido a base de gruesos ladrillos y pintados de un color negro apagado, los acabados de las escasas tres ventanas de la planta superior eran similares a la puerta, todo de madera, probablemente de buena calidad, aunque el tiempo había hecho de las suyas para arrebatarle su belleza. La chimenea expulsaba un humo particular, pues el olor del mismo recordaba a la madera de manzano, pocos en la ciudad usaban leñas específicas para generar calor, la mayoría era de los arboles muertos que encontraban por la aldea.

No hubo necesidad alguna de siquiera tocar la puerta, pues apenas el par de mercenarios estuvo a dos metros de la puerta esta se abrió de par en par, revelando un interior acogedor y a un hombre de pequeña estatura, su cabeza apenas y rozaba su hombro. —La señorita los está esperando dentro. —Su voz era chillona, parecía más enano que persona. Sin decir mucho se movió esperando que Takeru y Akeboshi le siguieran, cuando menos, el herrero hizo lo propio y siguió al pequeño hasta la olla de oro. Ya dentro paseó la mirada entre los múltiples cuadros decorativos hasta llegar a la habitación principal.

Dentro se encontraba una mujer sentada en un sofá de terciopelo, vestía un gran abrigo que recordaba a la piel de un zorro, sus facciones eran finas y su piel blanca como la nieve, tenía una melena color dorada y un par de zafiros incrustados en los ojos. Expedía un olor a frutas, extrañamente molesto para el herrero, pero hizo caso omiso a los instintos de colocarse el cubrebocas para crear una especie de filtro entre el aroma de la mujer y sus fosas nasales. Sin siquiera tener tiempo, aquella mujer de extraño porte tomó la palabra.

Serán ustedes entonces los que recuperarán mi preciada joya, ¿No? Pues bien, quiero saber sus nombres y ocupaciones, requiero un equipo digno de mi importancia, no cualquiera puede tomar este trabajo.

Cada palabra era más cerda que la anterior, petulante y arrogante, haciendo uso de un acento inaudito y claramente desproporcionado, fingido de forma estratosférica. Pero al final, daba un poco igual, estaba ahí por trabajo, no por placer o amor al arte. Takeru soltó un suspiro y esperó a que Akeboshi hablara antes de hacer lo propio.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador.
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 110

Técnicas
—.

Estado de Takeru
100% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Jue Mayo 10, 2018 2:45 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
Yukigakure no satoInmediacionesPrimavera 7 DD
No se consideraba para nada capacitado como guía, pero en el sitio al que iban nadie era realmente un experto. Se encogió de hombros siguiendo a Takeru, sumiso a la situación que la corriente le había impuesto. Ojalá les diesen algún tipo de mapa, o terminarían caminando en círculos repasando su propio surco en la nieve. Eso sí; acompañados de buena música. Quizá ese era el problema principal, ya que frecuentemente se perdía en su propio arte con la mirada sellada por párpados pesados.

Silbó al contemplar el imponente edificio al que entrarían, y cómo contrastaba este con su chillón guardia. Tuvo el impulso de apoyarle una mano sobre la cabeza, porque sí, pero se resistió para no arruinar desde tan temprano la labor. Sería aquel su guía por los pasillos del lujoso lugar, donde los tres pares de pasos se acallarían sobre la suavidad de una pulcra alfombra. Él admiraba la decoración interior, enfocado en sus pinturas y el detalle tallado de sus platinados marcos. Las arañas en el techo—no insectos sino ostentosas lámparas-, los candelabros en las repisas, las grandes librerías llenas a tope. Todo generaba una ambientación que hacía de perfecto preludio para el personaje que les esperaba en lo profundo de la propiedad.

Una mujer de fuertes colores y apariencia experimentada les esperaba en sus cómodos aposentos. Ellos llegaron como moscas al banquete, manchas negras entre la plata y delicias terrenales. Ella tenía razón de juzgarles, pues caerían muertos ante la más simple evaluación. Dos don nadie, pero el músico no era fanático de la realidad.

Akeboshi, a sus órdenes —dio un paso al frente e hizo una reverencia aprendida por parte de los mozos de restaurantes donde trabajó—. Y este es mi compañero, el buen Madarame —añadió extendiendo la diestra hacia el joven.

Recuperó la compostura y se colocó las manos en los bolsillos, dejando por completo la excentricidad de lado. No le duraba demasiado el esfuerzo.

Somos expertos custodiando y recuperando piedras preciosas. Tenemos grandes referentes entre las más importantes joyerías del norte, y excedemos en sutileza. Mi compañero aquí posee la puntería más refinada del hemisferio, y yo me especializo en explotar las debilidades de la psiquis —retiró una mano del bolsillo, meneando los dedos en un efecto esotérico.

Pero eso da igual, y es simplemente una enorme coincidencia fortuita para usted. La verdad es que nadie más quiere su trabajo, sea digno o no. A menos que quiera perder días esperando, y el rastro de su gema se pierda, somos su única opción. Eso mismo lo tenemos bien presente a la hora de cobrar.

Sin tapujos, le gustaba meter el dedo en la herida y hurgar en su interior. Cualquier pretensión es un castillo de cartas que se derrumba ante la primera urgencia. Ella tenía una inminente necesidad, y ellos todo el tiempo del mundo. Pocas ganas encima.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 130
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Jue Mayo 10, 2018 4:34 pm

No molestes a un león dormido
YukigakureInmediacionesPrimavera
Y así daba comienzo la entrevista con aquella hermosa súcubo. Akeboshi hizo lo suyo presentando a ambos de manera sencilla, sin dar mucho detalle acerca de su nombre, el herrero solo asintió cuando el músico lo señaló, un saludo sencillo sin llegar a los extremos. Posteriormente, conforme sus palabras salían de la boca los ojos azules de la mujer brillaban cada vez más y más hasta que finalmente llegó el momento de reprochar y dejarle claro a la actriz que en ese pueblo de porquería solo ese par de desgraciados sería capaz de tomar su encargo y cumplirlo sin problema alguno al pie de la letra. Madarame guardó la compostura aunque una mueca de una risa ahogada se hizo presente en su rostro, era divertido ver como los demás pierden el norte ante las ocurrencias del vagabundo.

Naturalmente la chica con dotes actorales arqueó una ceja conforme el discurso iba perdiendo el hilo de su vida para finalmente levantar su delgado índice derecho, haciendo callar al enano que buscaba pelea y de paso matar el intento de risa por parte de Takeru. —Me parece interesante su propuesta, sin embargo se nota que has sido criado entre la basura, pero eres guapo. —Echó a reír antes de ponerse de pie. Al hacerlo un escote pronunciado se hizo presente en un vestido negro que hasta ahora estaba oculto entre el abrigo de piel de zorro. —Lo único que necesito de ustedes es que traigan esa piedra preciosa, les daré los recursos necesarios para llegar al valle de la muerte, llevarán a Kazu con ustedes, él es quién pagará todo lo que necesiten para esto. —Su voz era final, hilaba cada palabra con la anterior ayudada de un completo dominio sobre las palabras.

Sin decir nada más la mujer se dio la media vuelta y comenzó a caminar hacia unas escaleras algo ocultas detrás de la pared, no se despidió ni siquiera del intento de ayudante simplemente dejó ahí a los tres a merced del destino cuya naturaleza volátil podía espantar a más de uno. —Caballeros, tengo entendido que el camino hasta los comienzos del valle lo podemos hacer en carreta, posteriormente tendremos que entrar a pie, traigo conmigo el mapa de la ubicación donde creemos que está la joya de la señorita, así que andando. —Era bastante gracioso escucharlo hablar con tanta seriedad cuando su voz y porte indicaban todo lo contrario. Madarame regresó la vista a Akeboshi y se encogió de hombros para continuar caminando detrás de su nuevo compañero.

Al llegar a la salida de la villa aquel ayudante hizo los trámites necesarios para conseguir un carromato de la mejor calidad, sus materiales y aspecto eran bastantes buenos, mucho mejor que cualquiera de los que había tomado hasta entonces y eso solo lo espantaba, ser tan llamativos en un país como el Hierro era uno de los peores errores que podías cometer. —Ahora entiendo porque les robaron. —Comentó al músico, pero con la suficiente fuerza para que lo pudiera escuchar el enano. Ya arriba se aseguró de que todo estuviera en orden, incluso tenían bocadillos para pasar el rato, sumamente absurdo la cantidad de cosas que estaban recibiendo por un trabajo de mierda, aunque no lo iba a negar, se podía acostumbrar. Así comenzó su viaje, un carromato guiado por un par de caballos fuertes y preparados para cualquier cosa, un conductor joven y tres desgraciados en busca de meterse directamente al purgatorio.

Tomó el asiento más cercano a la ventana y el enano se sentó a su lado, dejando la banca de enfrente libre para el músico, cuando finalmente la carroza se movió Madarame carraspeó la garganta. —No quiero ser extremista, pero si en algún momento considero que llegas a sobrar en este encargo, yo mismo terminaré con tu vida, mi trabajo es traer la joya, no salvarte, así que estorba lo menos posible, no te metas en problemas y los tres volveremos sanos y salvos. —Una sonrisa irónica. — ¿Algo que agregar, Akeboshi? —Preguntó a su compañero.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador.
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 110

Técnicas
—.

Estado de Takeru
100% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Jue Mayo 10, 2018 7:55 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
Yukigakure no satoInmediacionesPrimavera 7 DD
No le dio a la dama el gusto de ninguna réplica. En cambio, escuchó sonriente sabiendo que ya había ganado con su primera jugada. El enfado de la fémina era palpable, y hasta el petizo temía interponerse en el mismo. Akeboshi creía que tras su presentación el guardaespaldas—o más bien guarda tobillos-le guardaría un constante rencor, pero una vez ausente su dominatrix volvió a mostrarse neutral hacia el dúo. Nuevamente lideró el camino, esta vez por las calles, para arrendar un muy lujoso carruaje. El músico hubiese preferido ir simplemente a caballo, sin cojines de terciopelo ni faroles de oro. Los trámites sin embargo fueron más veloces que su achacado poder cognitivo, y antes de percatarse ya estaba sentado frente a Takeru y el tal Kazu.

Ehm. Tan solo evite entrar en pánico si empieza a correr sangre.

Una petición difícil de cumplir si el hombre no estaba acostumbrado a ese tipo de acción, pero dado su labor intuía que había asistido a más de un rodeo. Él por su parte se notaba distraído, espiando al exterior sin dar mucha importancia a sus acompañantes. Chasqueó la lengua, y tomó una decisión.

Me van a tener que disculpar, pero prefiero ir afuera —comentó con cierto nerviosismo inusual en él, como si derepente le hubiese atacado la claustrofobia—. Si algo nos ataca en el camino, no quiero enterarme cuando ya estemos muertos.

Se llenó el puño de bocadillos, presionándolos en su palma sin reparo por su estética. Dentro del estómago todo quedaba hecho una pasta en todo caso, y por algo se había criado entre la basura. Ya con aquel tentenpié a mano abrió la puerta del carruaje y se asomó al frío exterior sosteniéndose del marco de la apertura. Con ambos pies en el filo de la nada, su cuerpo se mostró casi enteramente fuera del transporte, y sus manos se aferraron del techo. Un corto y seguro saltito impulsado por sus brazos le perdió de vista del par en el interior, y quedó sentado sobre el techo de madera. La nieve levantada por los caballos le jodería levemente, pero no tanto teniendo en cuenta la época del año. Y aun así, haciendo de toldo con una mano sobre los ojos, podía vislumbrar el horizonte a su alrededor. La aldea ya casi no era visible. Realmente se ocultaba entre la nieve.

«Vamos. Prueba mi suerte.»

Con la mirada hiperquinética sondeaba los alrededores. Su real preocupación no eran bandidos, pues a diferencia del encargo anterior, sería raro que les estuvieran esperando. Lo que le quitaba el sueño era la enorme serpiente que le había mandado una vez al infierno ya. ¿Seguiría rondando aquellas gélidas tierras en contra de los gustos de su especie? Era totalmente incierto. Y para peor, seguramente siempre era montada por la hija favorita de la muerte. Respiró profundo, y rezó porque el tiempo pasara.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 130
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Jue Mayo 10, 2018 8:24 pm

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
Y sus rezos serían escuchados. Tras las palabras de advertencia el enano no hizo más que dibujar una mueca disgustado, parecía ser que compartir tareas con el par de mercenarios no era su pasatiempo favorito, mucho menos algo en lo que estuviera de acuerdo. Simplemente asintió ante la última advertencia del músico para centrar la mirada en la nada blanca. Takeru hizo un amago para colocarse la capucha encima y después tomar algo de comida para masticar durante el camino, no tenía planeado dormir, mucho menos estar tranquilo, iba preparado por si hacía falta subir al techo y comenzar un ataque furtivo a los enviados de la huesuda, ya había escapado de sus garras con anterioridad, sabía que pocas oportunidades le quedaban.

Sin embargo si hubo sorpresa en sus rojos ojos cuando Akeboshi optó por ir fuera, como si el interior y la comodidad lograra mermar en la poca sanidad mental que le quedaba. No respondió, mucho menos cruzó miradas con Kazu, simplemente dejó al extraño vagabundo hacer lo suyo. Apenas y conocía al hombre como para juzgar como lidiaba con sus demonios, antaño probablemente lo habría marcado como otro loco más en este mundo de porquería, pero todos estaban locos a su modo, ¿No? Era claro que tuviera lo que tuviera tendría que superarlo solo de algún modo. Lamentablemente el frío también jugó lo suyo y cada hora que pasó ahí arriba mermaría en su constitución física, un sacrificio necesario a cambio de protegerse de sus miedos y temores.

Las corrientes heladas del país harían lo suyo junto al tiempo, tras unas seis horas de camino debido a una ligera tormenta llegarían a su destino, la lujosa carreta paró en mitad de la nada. Akeboshi sería el primero en verlo, aquellas dunas gigantes de nieve y esos peñascos que parecían inauditas garras demoníacas, todo decorado por nubes negras, probablemente al interior del valle la lluvia y la nieve estarían haciendo de las suyas. El enano fue el primero en bajar, aunque ahora portaba un grueso abrigo que lo protegía del frío, entre manos traía otro mucho más delgado que lanzó hacia el músico, un gesto de amabilidad que no esperó a ser correspondido, si lo tomaba o no, le importó poco, él se dedicó a intercambiar palabras con el conductor que fueron inaudibles debido al viento. Por último, Takeru se hizo presente, ya con su cubrebocas sobre el rostro y la capucha del abrigo cubriendo su cabello. Había cambiado la katana, ya no estaba dentro, ahora la portaba fuera pues el abrigo estaba cerrado.

Una vez los tres estuvieron sobre suelo firme el hombre y los caballos se movieron, alejándose lentamente. —A unos cuatrocientos metros hay un pequeño poblado, ahí no estará esperando para volver. —Explicó el enano, a gritos. —En teoría, según el mapa, dentro de aquel pequeño bosque se encuentra un complejo de cabañas, podemos alquilar caballos ahí o ir a pie, el lugar al que en teoría vamos está detrás de aquí peñasco. —Señaló uno en específico cuya punta no tenía casi nieve, era bastante visible. —Son unos dos o tres kilómetros. —Concluyó para mirar a Madarame y después a Akeboshi. El herrero se quedó pensando algunos segundos, ¿Qué era mejor? Podía ir a caballo y acelerar el encuentro con la muerte o simplemente caminar hasta ser alcanzados lentamente por esta. Cualquier decisión estaba de más, sabía que tarde o temprano volvería a verla directamente a la cara.

Me quedo con lo de los caballos, pero que Akeboshi decida. —Era él quien conocía algo de estos caminos, de sus complicaciones y juegos, dependía de él en estos momentos, y de nadie más. Aprovechó el momento para mirar el bosque, frondoso y noble, una fortaleza natural aunque algo muerta, se notaba la vejez de su corteza, incontables luchas contra la nieve. También miró el sendero predilecto, bastante marcado, aunque también algo rocoso, probablemente a los caballos les daría problemas de no llevar las protecciones necesarias para sobrevivir a los senderos en el valle de la muerte.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador.
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 110

Técnicas
—.

Estado de Takeru
100% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Jue Mayo 10, 2018 9:28 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroValle de la MuertePrimavera 7 DD
El maldito frío no era más que el recordatorio de que la muerte estaba mirándoles de cerca. Sobrevolaba el carruaje, acariciaba a los caballos, y hacía el amor con el chofer para convencerle de lanzarlos a un precipicio. Sin embargo, por más que su trabajo fuese poner punto final a sus vidas, también le intrigaba el destino de su travesía. El músico estaba seguro de que la parca estaba fascinada con su historia, y la seguía día a día mientras tejía el manto del destino. Quién sabe cómo seguía girando el resto del mundo, con la muerte tan entretenida con las bromas del artista. Pero lo hacía, o quizá no; no le importaba. Solo tenía en mente la posible aparición de la serpiente, y la paulatina cercanía del bosque y los picos rocosos.

Finalmente alcanzaron el punto máximo capaz para el rodado. De haber sido solo Takeru y él, podrían haber cortado las sogas que mantenían presos a los equinos, y montarlos hacia el ocaso. Dejar al conductor a su suerte, como distracción para la hambrienta muerte, y terminar el trabajo o que este los termine a ellos. Pero estaba la carga de Kazu, con su estúpido nombre caribeño que por alguna razón le hacía pensar en un tucán. Su baja estatura no ayudaba. Pero pobre Kazu, dentro de su esférico porte tenía un buen corazón.

¡Gracias! —no tuvo problema en decir, atrapando el abrigo en el aire. Se lo colocó sobre su chaqueta, sin meter los brazos dentro del mismo. Quería fácil acceso a sus agujas y otros artilugios, sin tener que renegar contra la prenda holgada.

Tenían toda esta incursión bastante planeada. Debe ser una joya muy importante la que buscamos recuperar. ¿Significa algo especial para la dama? —cuestionó al guardaespaldas sin real interés, solo curiosidad y deseo de conversación.

Por su parte, Madarame analizaría la opción más conveniente según su opinión, y Akeboshi asintió con ceño fruncido. Mostraba mucha seguridad, pero la verdad es que nunca había llegado tan lejos como aquel bosque. En su primer y único viaje al valle, aquel monstruo gigante interceptó a su grupo a medio camino, y ni siquiera llegó a rodearse de los afilados montes. Era tanta guía como las estrellas en un cielo nublado.

Si rodeamos el peñasco estaremos protegidos de posibles fuertes corrientes de viento. Si vamos por arriba, sin embargo, tendremos una óptima posición ventajosa con la cual analizar el—imagino-campamento enemigo. Eso último es complicado a caballo, y estoy algo harto del frío, así que mejor rodearlo.

Había algunos detalles que le preocupaban, pero quizá era todo culpa del frío que le hacía trabajar demasiado la cabeza. La sacudió, y salpicó nieve caída de su cabello a los lados. Ya todo daba igual, y en el bosque se sentiría más seguro que en la totalmente descampada tundra.
Estadísticas:
Voy a restarme 5 Agi y 5 Res, y reponer 1 por cada turno abrigado y fuera de combate. Excepto este, claro.
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 15/20
  • Agilidad : 15/20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 130
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Jue Mayo 10, 2018 11:23 pm

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
La respuesta otorgada distaba bastante de lo que podía esperarse del enano. —Obsequio de un viejo amor que marcó a la señorita, cuida de esa joya como si de su propia vida se tratara. —Takeru pensó que era una herencia de alguno de sus padres o un regalo de su abuela ya muerta, el resultado era bastante aburrido, aunque no me menospreciaba los intentos de la gente por querer ser amados. Escuchó atento las palabras del músico junto al enano, él seguía con la vista los lugares que Akeboshi señalaba y sonaba bastante bien a decir verdad, no era un mal plan después de todo, podían tener algo de ventaja si decidían rodear además de una clara protección al clima, ¿El problema? La vista dentro sería bastante limitada, al menos durante gran parte del tiempo.

Sacó un segundo cigarrillo de su abrigo y lo encendió para dar un par de caladas, seguía siendo un misterio porque se empeñaba en usar cubrebocas si lo retiraba cada dos minutos para fumar, era inhumano pensar que prefería matar sus pulmones de ese modo. Cuando finalmente el músico terminó el discurso regresó la vista a la tundra y los peñascos del demonio, suspiró y tiró el tabaco a medio morir. —Venga, vayamos por el bosque. —Comenzó a caminar poniéndose delante del grupo, detrás de él iría el enano y finalmente de así quererlo, el músico tomaría la última posición de la fila. Sus desgracias comenzaron pues bajar resultó un tanto complicado, nada que les hiciera arrepentirse, pero, los constantes movimientos de las rocas en la nieve generaban una especie de mal rollo que era incapaz de explicar. Como sea, llegaron hasta la entrada del bosque.

Ya fuera de este se podía sentir un calor emanando del mismo, nada complicado, probablemente producto de un efecto natural, pues apenas estar dentro de sus dominios una especie de gélida humedad penetraba en los pulmones de los tres, se podía sentir de todo, desde un calor guardado hasta ligeras corrientes de aire que acariciaban la piel al mínimo contacto. — ¿Qué información tenemos sobre el campamento enemigo? —Cuestionó el herrero mientras se movía para esquivar ramas y algunos arbustos de mal aspecto con los que no quería entrar en contacto directo. Los troncos del bosque abarcaban unos doce metros de altura y tenían ramas desde los cuatro metros. Su corteza era húmeda y amenazadora, incluso se podían ver pequeños bichos moviéndose sobre ella y el sonido de alas batiéndose en lo más alto de ese bosque.

El enano no tenía tantas complicaciones, de por sí su altura lo hacía esquivar todo. —No mucha, a decir verdad creemos que trajeron la joya de la señorita aquí porque un viejo contacto me dijo que suelen traficar con joyería y adornos de valor, al parecer lo revenden en el norte pero primero hacen un recuento por aquí. —Contestó el enano en un tono de voz sereno. —Es un gran negocio por lo que pude averiguar, estos hombres revenden y luego mandan a robar lo mismo formando un bucle, sin embargo, parece que son muy queridos, usan parte del dinero para mantener pueblos aledaños. —Takeru formó una mueca, era lo que menos quería oír, una especie de banda al más puro estilo Robin Hood, aunque mucho más siniestra. El peor enemigo para este tipo de trabajos es un pueblo ciego que cree fielmente en lo que los criminales hacen, pues gracias a ellos sobreviven.

Los pasos de los tres forajidos llegaron hasta el destino pactado, tras unos doscientos metros caminando se hicieron con la vista de pequeñas caballas escondidas aún entre troncos gruesos, de algún modo habían talado solo los necesarios para que su techo fuera el follaje de los árboles, una fortaleza natural muy bien pensada. Se escuchaban ruidos por todos lados, el lugar estaba bastante animado, pero Madarame hizo una seña para que los de atrás pararan. Kazu no tendría vista alguna, pero Akeboshi sí. Al fondo, en la cabaña más cercana se podían ver a un par de hombres con ropas negras y antifaces descargando grandes cajas con un sello rojo impregnado que recordaba a la cara de un león, o de menos eso demostraba la especie de melena de tinta. Sobre el carromato que portaba las cajas de podían ver a un hombre con una extraña máscara de demonio y daba órdenes al par de hombres.

Regresó el rostro para mirar a Akeboshi y susurró para que apenas y fuera audible. — ¿Entramos directo en escena o prefieres que rodeemos y esperemos? —El músico pudo notar de inmediato la sonrisa en los labios del herrero, junto a su diestra tocando directamente el mango de la katana. Su emoción era palpable, pero también lo suficientemente controlable como para no volverse loco y atacar.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador.
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai —En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 110

Técnicas
—.

Estado de Takeru
100% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Vie Mayo 11, 2018 12:27 am

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroValle de la MuertePrimavera 7 DD
Con paso cuidadoso avanzaron en terreno traicionero, anteponiendo una pierna a la otra de manera lateral para evitar patinar en los diminutos derrumbes de piedras sueltas. Ingresados en la falda del bosque tomaron una formación lineal, como manada de lobos es decadencia. Teniendo al guardaespaldas delante suyo, Akeboshi decidió adelantarse unos pasos a ritmo acelerado para continuar el interrogatorio.

¿Nos recordaría cómo se ve la joya? Es un collar, ¿cierto? ¿De qué metal está hecho, y qué tipo de gema o gemas posee?

No solo quería ser capaz de identificar al objeto clave a simple vista, sino además pedir por él si llegaba a tener la posibilidad de actuar como cliente. Teniendo en cuenta que su contratista era en efecto una actriz, le gustaría aprovechar la oportunidad para imitar su rol. Después de todo, el artista es creativo en todos los ámbitos de la vida, y no hay por qué limitarse a un único arte. La vida, en su totalidad, es el arte a estudiar. Y la muerte también, claro está, como detalle final de la primera.

¿Y cuánto diría que vale? No es para nada mi intención robarlo, pues la reventa es un real dolor de testículos. Simplemente el conocimiento puede ayudar en una potencial negociación. Por ejemplo, dijo que usted pagaría por todos los gastos. ¿Qué tal si pagar por recuperarlo fuese una opción?

Dejó las alternativas sobre la blanca mesa, mientras se adentraban en el raramente frondoso bosque. Para ser el Valle de la Muerte, era sorprendente la cantidad de color que se podían ver además del blanco y negro. No es que el verde forestal fuese muy vívido, pero sí era una novedad a los ojos de Akeboshi. Una novedad bienvenida. Pero no agradecía tenerla en la cara, ni provocándole urticarias en los brazos. Tuvo cuidado, al igual que su compinche, en evitar el follaje de filosa apariencia. Y los graves aleteos, en vez de ponerle en guardia, le relajaban. Sabía que tenía potenciales aliados en los cielos en caso de que la hecatombe cayera sobre ellos.

Alcanzando lo más parecido a una civilización en la zona, el grupo se agazapó justo fuera del rango visual de otras personas. Mientras Madarame susurraba planes, el castaño escanearía las alturas en busca de algún vigía trepado que pudiese captar su muy sospechosa actitud de espías. De ser así, los empujaría a conversar detrás de un grueso y malévolo tronco.

¿Tienes comunicador? Sintoniza la 13.7 por las dudas —replicó en voz baja antes que nada, e hizo lo propio—. Si interferimos ahora los pondríamos en alerta innecesariamente, si es que son los maleantes que buscamos. Y cual sea el caso, tan solo un escurridizo podría dar aviso de nuestra presencia.

Se tomó unos segundos para pensar. ¿Habría solamente malvivientes en ese lugar, o sería un complejo residencial? A fin de cuentas incluso los civiles podrían ser enemigos, ya que por las palabras de Kazu intuía que defenderían los intereses de aquel grupo encapuchado como si fueran los propios. Todavía no podían lanzarse al muere, no sin antes tener una idea de cantidad de gente, qué demonios hacían ahí, y qué era esa mercancía. Quizá por la casualidad de las casualidades, vislumbraban el deseado collar.

Rodeemos por los árboles que hacen de perímetro. Alto en las copas, pero no tanto como para encorvarlos y delatarse —miró al hombre bajito—. Kazu-san, tendrá que esperar aquí, pues no se me ocurre mas utilidad que simple carnada, pero ni así le sacaríamos provecho. No llame la atención.

Realizó el sello del tigre, y tornó su apariencia en la de un encapuchado con antifaz. Quizá no los engañaría, pero podía ganarle valiosos segundos de confusión. Regresando su mirada de oro al joven, asintió con la cabeza indicando su disposición para comenzar. Dejó el abrigo prestado ahí mismo, pues el bosque era soportable, y hasta tenía sus momentos de tibieza. Muy raro a decir verdad, como si se encontraran en terreno volcánicamente activo. De momento, tan solo lo agradecía.
Dejando a total libertad del herrero su parte de la operación, él comenzó a rodear el diámetro del claro dejando dos árboles de distancia entre su ser y las construcciones. Avanzaría de un simple salto de tronco en tronco, por la superficie, hasta encontrarse una cabaña que le dé la espalda y con ello cobertura para poder trepar hasta unos ocho metros de altura. Si veía que allí las ramas eran demasiado finas y flexible, descendería poco a poco hasta encontrar el punto exacto en el que el follaje le cubriese sin estremecerse demasiado. Los inviernos eran tan rudos que aquel bosque tenía que ser más fuerte aún, y por eso esperaba contar con la ayuda de la naturaleza. De lo contrario, tendría que conformarse con la fría tierra.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 16/20
  • Agilidad : 16/20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 130 - 5 - 3 = 122


HENGE NO JUTSU (変化の術, JUTSU DE TRANSFORMACIÓN)
Es un jutsu que permite al usuario adoptar la forma de otra persona, animal u objeto. También es posible cambiar el aspecto a objetos durante un tiempo limitado; el tamaño de la transformación no puede ser mucho menor al del ser/objeto que se transforma. Este es un jutsu básico enseñado en la academia ninja y es considerado el más difícil entre los de rango E, ya que requiere emisión constante de chakra manteniendo mentalmente la forma. Para eso, el usuario debe estar interactuando con el medio ambiente, provocando mucho estrés mental para ninjas novatos.
Postura de manos: Tigre
Consumo: 5Ck ejecutar la técnica y 2Ck mantener. Las transformaciones no pueden alejarse más de diez metros del ejecutor de la técnica, dado el caso de hacer una transformación en algo ajeno.

KI NOBORI (木登り, ESCALAR ÁRBOLES)
Se utiliza para obtener un control sobre la superficie de los árboles. Para esto el usuario debe concentrar su chakra en la planta de sus pies. Si el usuario canaliza demasiado chakra en la planta de sus pies sale despedido y se clava en el árbol por la fuerza que provoca, en cambio si no usa el suficiente chakra no puede adherirse al árbol y se cae al suelo.
Postura de manos: Ninguna
Consumo: 3Ck por turno.
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Vie Mayo 11, 2018 1:27 am

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
Las preguntas nunca sobraban y como era costumbre en un país como el Hierro, aquel cuya fuente de información es lo suficientemente palpable como para maniobrar con certeza por esas frías tierras es quien termina por dominarlo todo. Kazu asintió ante el par de preguntas, no respondió ninguna hasta que el musico terminó su interrogatorio. —Es un collar de acero, no es tan vistoso como se podría pensar, tiene apenas un par de rubíes incrustados al lado de uno un poco más grande, es por eso que no logro entender por qué alguien lo robaría. —Hizo una pausa para pensar en la otra pregunta. —Su valor no lo tengo claro, dudo que pase de mil o dos mil por las joyas más que nada, y claro que estoy dispuesto a pagar por él, vale mucho más que eso para la señorita. —Contrario a lo que se decía en los viejos cuentos nórdicos, los enanos parecían tener un corazón, aunque este la mayoría del tiempo estaba de muy mal humor.

Takeru escuchó lo que decía Akeboshi, similar a él buscó en los alrededores cercanos si existía alguna figura que los estuviera espiando, al no encontrar amenaza se retiró el cinto de la katana y después el abrigo para revelar el resto de su equipo, un par de vendad sobre las muñecas, un mecanismo de kunai oculto y el lanzador de agujas que ya portaba con anterioridad. Rebuscó en el estuche grande sobre su espalda hasta encontrar el comunicador, no fue complicado. Se lo colocó y ajustó en la frecuencia necesaria hasta estar en sintonía con el vagabundo. Volvió a colocar el cinto de la katana dejándola en su posición anterior, a mano de la diestra, para finalmente rebuscar en los bolsillos internos del abrigo y sacar su par de pergaminos, esta vez no eran miserables como antes. Los puso a la mano sobre los bolsillos largos de su pantalón.

Finalmente imitó a Akeboshi y e hizo un sello de manos conocido para adoptar la apariencia de otro forajido, un poco similar a los que estaban bajando la mercancía del carromato. Entonces, comenzó su cruzada. Se hizo espacio entre los arboles de la periferia hasta llegar a uno que estuviera cerca de la gran cabaña objetivo, él tenía claro lo que buscaba, escuchar la conversación, después podría pasar a buscar criminales rodeando el pequeño e inaudito poblado. Aplicó chakra sobre las plantas de los pies para comenzar a subir por el tronco deseado, la altura no podría ser mejor, exactamente seis metros lo separaba del suelo. Las ramas parecían lo suficientemente fuertes para no dejarlo caer y también, para soportar que se moviera con sigilo sobre ellas.

Lo audible era casi demasiado confuso, alcanzó a escuchar algo sobre que se dieran prisa y que los estaban esperando, lo normal en una banda de criminales, ¿No? Siguió caminando hasta que la rama fue lo suficiente frágil, un paso más y seguro se movía, pero le permitía estar ubicado casi encima de ellos, unos dos metros hacia el frente y seis hacia abajo un salto que podía sortear sin dudas. Agudizó el oído de nuevo y esta vez la conversación era más clara. Y si él podía escuchar, Akeboshi también, activó el comunicador.


El músico no tendría problemas en sortear las complicaciones, de su lado parecía mucho más sencillo escalar, aunque el poblado tenía ruido no era precisamente muy vistoso, apenas alcanzaría a distinguir una especie de centro con un pozo de piedra, probablemente donde guardaban agua para sobrevivir. Incluso en la propiedad más cercana a él podría escuchar algunas voces en su interior. Fueron exactamente siete metros la altura necesaria para que este pudiera moverse entre las ramas, el follaje haría lo suyo y lo protegería de la vista de todos, incluso el picoteo de los pajarillos hizo el ruido suficiente para que su movimiento entre el follaje fuera prácticamente imperceptible.

A su vista el carromato quedó algo escondido detrás de otra propiedad, solo era visible el par de caballos que tiraban de él. La cabaña en cuestión donde estaban descargando las cosas tenía un letrero grande que dictaba posada, se trataba nada más y nada menos que de una especie de complejo hotelero en mitad de un duro bosque. Entonces, el intercomunicador sonó y aunque débil, le permitió escuchar lo mismo que al herrero del otro lado.

El jefe se enojará si no llegamos antes de la puesta de sol.
¿De qué mierda hablas? Llevamos semanas enteras sin ver la luz del sol.
Dejen de reclamar y solo descarguen las provisiones, aún tenemos que pasar por “eso” y volver al escondite.
Ya, ya, lo que digas, quedan un par de cajas más.


El músico vería cercano a él una rama de un árbol mucho más ubicado al centro, de quererlo, podría moverse hacia él para acercarse mucho más e incluso llegar a colocarse exactamente encima de la posada.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador (En el oído derecho).
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte TensasaiEn el bolsillo izquierdo de su abrigo (En el bolsillo izquierdo de su pantalón).
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte TensasaiEn el bolsillo derecho de su abrigo (En el bolsillo derecho de su pantalón).
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 110-5-3=102

Técnicas
HENGE NO JUTSU (変化の術, JUTSU DE TRANSFORMACIÓN)
Es un jutsu que permite al usuario adoptar la forma de otra persona, animal u objeto. También es posible cambiar el aspecto a objetos durante un tiempo limitado; el tamaño de la transformación no puede ser mucho menor al del ser/objeto que se transforma. Este es un jutsu básico enseñado en la academia ninja y es considerado el más difícil entre los de rango E, ya que requiere emisión constante de chakra manteniendo mentalmente la forma. Para eso, el usuario debe estar interactuando con el medio ambiente, provocando mucho estrés mental para ninjas novatos.
Postura de manos: Tigre
Consumo: 5Ck ejecutar la técnica y 2Ck mantener. Las transformaciones no pueden alejarse más de diez metros del ejecutor de la técnica, dado el caso de hacer una transformación en algo ajeno.

KI NOBORI (木登り, ESCALAR ÁRBOLES)
Se utiliza para obtener un control sobre la superficie de los árboles. Para esto el usuario debe concentrar su chakra en la planta de sus pies. Si el usuario canaliza demasiado chakra en la planta de sus pies sale despedido y se clava en el árbol por la fuerza que provoca, en cambio si no usa el suficiente chakra no puede adherirse al árbol y se cae al suelo.
Postura de manos: Ninguna
Consumo: 3Ck por turno.

Estado de Takeru
92% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Vie Mayo 11, 2018 1:27 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroValle de la MuertePrimavera 7 DD
Alejado en un flanco, el músico se encontró cercano a una aparente posada, en las alturas. Desde allí podía ver una buena porción del pueblo silvestre. Al divisar un pozo de agua, su imaginación se tornó en la de un infante—si es que ya no lo era. Unió el par de cabos que le hacían cosquillas en la curiosidad, para pensar en un posible portal a la aventura. El terreno de piedras sueltas, las extrañas corrientes de aire forestales, la relación entre el pueblo y los bandidos. ¿Estaría el dichoso escondite ubicado bajo tierra?, y quizá del otro lado del peñasco no encontrarían más que una cueva. Pero lo más importante, ¿sería aquel pozo de agua una puerta trasera? La posibilidad le emocionaba, pero la pequeña porción adulta de su mente le decía que no, que realmente era un pozo de agua lleno de... agua. No había ríos cercanos, y derretir nieve para beber no es una buena práctica por su falta de minerales. Ese razonamiento no quitaba, sin embargo, las ganas de espiar al fondo del pozo. En última instancia, podrían recabar algunas monedas de deseos perdidos.

Habrá que seguirlos a su escondite, a menos que dé con la pepita de oro —murmuró por el comunicador, antes de proceder a acercarse a la construcción debajo suyo. Y con el oro, se refería a la terca idea de la puerta trasera.

Avanzó entonces por la rama, con pasos suaves de movimientos fluyentes. Se mantenía atento al posible estremecer de las hojas, acelerando levemente sólo cuando el viento las sacudía. El cantar y picotear de las aves era su eterno aliado, cubriendo el crepitar de la corteza bajo sus pies. Y así llegaría a ubicarse cuál gárgola sobre el techo, cerca de la punta de la rama. Si el mismo estaba a un metro de distancia, intentaría estirar un pie hacia abajo para apoyarse en el tejado. Lo haría siempre y cuando no tuviera que saltar ni dejarse caer. Solo bajar de un imaginario alto escalón.

Esperaba escuchar alguna conversación del mismo modo que Takeru, antes de que el traspaso de mercadería finalizara. Todavía no sabían qué había en las cajas, ni qué era "eso". Si efectivamente hablaban del collar, entonces el mismo tenía un sentido oculto mucho más importante de lo que afirmaba Kazu. Y no le sorprendería, pues el cliente siempre oculta cosas.

Hasta ahora había confirmados tres maleantes por las voces coladas en el comunicador. Eso sin considerar que podría habar otros tímidos, que Madarame estuviera viendo mas no escuchando. Tendría que corroborarlo prontamente. Y por último existía la posibilidad de otros miembros de aquella agrupación en el interior de las residencias, o la posada. Podrían estar recolectando tributo—si es que tenían ese tipo de arreglo-o por el contrario repartiendo ganancias. Lo que fuera que aferrara más a los residentes al sucio negocio.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 17/20
  • Agilidad : 17/20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 122 - 2 = 120


HENGE NO JUTSU (変化の術, JUTSU DE TRANSFORMACIÓN)
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Sáb Mayo 12, 2018 2:17 am

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
La fortaleza natural haría lo suyo y respaldaría al musico en su cruzada, el cantar y picoteo de los pajarillos sería suficiente ruido para evitar que este se viera descubierto, eso sí, sería con cuidado, pues algunas ramas, de las más alejadas al tronco, falseaban bastante en cuanto intentó pisar. No fue nada alarmante, pero sí mucho más lento de lo que se podía esperar, cosas de ir encubierto. Su avanzada hasta el techo fue fructífera, y aunque no estaba tan cantando el escalón como lo pretendía, fue suficientemente bueno para no tener que saltar ni nada por el estilo.

Así volvemos a ubicar al par de mercenarios, Takeru casi encima de la carreta donde estaban descargando la mercancía y Akeboshi sobre un techo de madera muy bien hecho, se podía sentir en la dureza la calidad del material sobre el que estaba parado pues no rechinaba en lo absoluto y le daba una vista distinta sobre el bosque. Al fondo, casi escondido por su ubicación anterior pudo vislumbrar a un niño entretenido con una especie de saco extraño de donde retiraba juguetes de madera y los lanzaba de un lado a otro. Junto a él una mujer que estaba acarreando agua con ayuda de unas cubetas.

Hemos terminado, la señora dice que nos dará el resto apenas tenga clientes.
Vale, entonces vámonos.


Alcanzaron a escuchar ambos malvivientes, el tiempo se acababa, Akeboshi tendría que decidir sobre ir en busca de una puerta trasera o aventurarse en seguir al trío de maleantes hasta su escondite. Sin embargo, como es costumbre en este tipo de relatos todo comenzó a complicarse de una manera que no estaba del todo calculada. De un momento a otro un grito extraño salió de entre los árboles, y ambos podrían identificar la voz proveniente. Sí, se trataba nada más y nada menos que de su querido enano guía.

Takeru estampó la lengua contra los dientes en una rabieta, ¿De verdad era tan imbécil? Se mantuvo quieto apenas una fracción de segundo, para después activar el intercomunicador, al no saber la posición de Akeboshi resultó casi imposible entender que iba a suceder. —Los llevará directo a la olla de oro, ¿Qué hago? —Por una parte, tenía ganas de dejarlo morir, por otra parte, era su único guía hacia la guarida del lugar donde creían tener al misterioso collar de la actriz. El tiempo apremiaba y apuraba a ambos a tomar decisiones.

Como es costumbre no todo se mantiene quieto una vez se necesita tomar una decisión, mientras el herrero formulaba la pregunta el par de mercenarios sacaron unos sables bastante afilados de la carreta, sin hacer ruido alguno comenzaron a acercarse a la posición del enano, en busca de quien había pronunciado tales gritos. La desventaja estaba puesta, ahora los tres objetivos estaban alertas y debían lidiar con la subnormalidad de un ayudante bastante imbécil.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador (En el oído derecho).
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte TensasaiEn el bolsillo izquierdo de su abrigo (En el bolsillo izquierdo de su pantalón).
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte TensasaiEn el bolsillo derecho de su abrigo (En el bolsillo derecho de su pantalón).
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 102-2=100

Técnicas
HENGE NO JUTSU (変化の術, JUTSU DE TRANSFORMACIÓN)
Es un jutsu que permite al usuario adoptar la forma de otra persona, animal u objeto. También es posible cambiar el aspecto a objetos durante un tiempo limitado; el tamaño de la transformación no puede ser mucho menor al del ser/objeto que se transforma. Este es un jutsu básico enseñado en la academia ninja y es considerado el más difícil entre los de rango E, ya que requiere emisión constante de chakra manteniendo mentalmente la forma. Para eso, el usuario debe estar interactuando con el medio ambiente, provocando mucho estrés mental para ninjas novatos.
Postura de manos: Tigre
Consumo: 5Ck ejecutar la técnica y 2Ck mantener. Las transformaciones no pueden alejarse más de diez metros del ejecutor de la técnica, dado el caso de hacer una transformación en algo ajeno.

Estado de Takeru
90% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Sáb Mayo 12, 2018 5:08 am

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroValle de la MuertePrimavera 7 DD
Desde su nueva posición, mucho más cómoda que la anterior, logró espiar la vida normal de los residentes del pueblo. Un niño jugaba con una bolsa abundante de juguetes, o al menos eso aparentaba. Debía ser uno de los tantos regalos que traían los maleantes, en una corrompida versión de navidad del hierro. Mientras tanto los hombres encapuchados seguían hablando de sus negocios, y un detalle hizo click para el músico. Si tenían aquella puerta trasera conectando la guarida con el pueblo, entonces no usarían una carreta para transferir mercancía. El usar antifaces los mostraba preocupados de revelar su identidad, algo que sería mucho más fácil si simplemente intercambiaban bolsas por el túnel vertical. Más navideños serían todavía, pero por un conducto de piedra hacia la tierra, en vez de hacia el cielo. Se estaban perdiendo una gran idea; todo por no buscar a gente de mente creativa.

Desplazándose un par de pasos, Akeboshi tuvo mejor visual sobre la carreta y frente del poblado. En ese instante un grito de dolor, o quizás susto, retumbó entre los árboles donde ellos antes se escondían. Era el estúpido de Kazu, que probablemente había visto un lobo o una ardilla rabiosa. Realmente deberían haberlo matado en el camino porque sí, aseverando las amenazas del herrero. Pero bueno, a fin de cuentas, le prestó aquel abrigo. ¿Qué es más valioso, un abrigo o una vida? De momento no lo sabía; en la nación hace mucho frío y los tapados son un negocio sólido.

Es nuestra oportunidad para hacernos de unos verdaderos disfraces. Síguelos al bosque y mátalos lo más limpia y silenciosamente posible. Voy en camino.

Sabía que lo que pedía no era tan simple de hacer como de decir, pero después de todo tenía a la puntería más refinada del hemisferio junto a él. El joven estaba mucho más cerca de la escena, y probablemente podría acudir a la ayuda del enano a tiempo, pero lo más importante era acabar con los dos hombres sin llamar la atención del resto. Sabía que mínimamente habría un tercer encapuchado—por las distintas voces oídas-, y quizá incluso más. El plan era simple; tan simple que le parecía haberlo visto en una película.

Por su parte, Akeboshi avanzó con pasos largos y apurado—mas no al trote-hasta el perímetro posterior de la posada, y saltó al tronco del árbol más cercano. Con ambos pies rebotó en el mismo, desviándose hacia su derecha, y apuntó a un nuevo árbol. De ese segundo madero repitió la acrobacia, esta vez aterrizando en el suelo. De allí comenzaría a correr cual sombra de predador, en dirección a la última ubicación de Kazu. No sería tan sospechoso, ya que los bandidos también habían sido atraídos a ese punto. En su carrera preparó cinco agujas de su lanzador, revelando el antebrazo de la cobertura de su chaqueta.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 18/20
  • Agilidad : 18/20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 120 - 2 = 118


HENGE NO JUTSU (変化の術, JUTSU DE TRANSFORMACIÓN)
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Sáb Mayo 12, 2018 3:57 pm

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
Una mueca de disgusto se hizo presente apenas escuchó las palabras del músico, de verdad hubiera preferido dejarlo morir antes de tener que rescatar al enano cual damisela en apuros. Sin embargo, la idea estaba dicha, tampoco sonaba tan mal, al final podían salvar a Kazu y de paso hacerse con unos disfraces que no requeriría un gasto constante de chakra para mantenerlos. En un principio pensó en deshacer la transformación al instante, pero el factor sorpresa sonaba mucho más interesante de sortear y llevar a buen puerto, por lo que apenas hicieron el amago de moverse, él también comenzó su avanzada hacia un encuentro pactado con el destino. Era hora de actuar.

Su visual fue mucho más cómoda que el desaparecido Akeboshi, seguía sin saber en qué maldita parte del poblado se encontraba por lo que no tenía la suficiente información para saber con cuanto tiempo disponía antes de que su compañero llegara, aprovechó los constantes ruidos generados por los maleantes para moverse entre las ramas del árbol viendo claramente como el de la máscara mantenía su posición. —El demonio se queda en la carreta. —Confirmó para mantener alerta a su compañero y que no se llevara una sorpresa. Por un momento quiso dejarles ir dragón en toda la cara, pero hacerlo significaba condenarse a muerte, no tenía planeado iniciar un incendio que sería incapaz de extinguir al momento. Desventajas de ser un subnormal.

Así pues, la suerte estaba echada. Un solo salto fue suficiente para hacerse control con el árbol adyacente, la última posición del enano donde lo vio escondido detrás de la corteza del árbol, despavorido por su estupidez, y no era para menos. Encontró entonces a los otros dos enemigos estar cerca de él, gracias a la gloriosa posición del enano estaban lo suficientemente alejados de los árboles finales por lo que tenía cierto margen para actuar. Entonces comenzó su festival, acumuló chakra para después dejarse caer encima, un conjunto de sucesos muy bien planeados, pues antes de tocar el suelo un par de sellos serían formados y producto de estos una densa niebla negra saldría de su boca para nublar la vista de sus objetivos.

Ya en el suelo aprovechó la confusión para hacerse uno con ellos, ambos verían a un tercer compañero, más no sabrían quién era el falso. Takeru hizo uso de un par de kunais deshaciendo la transformación en el acto, sin que estos pudieran reaccionar debido al calor y confusión generado por su técnica. Entonces hizo lo que debía, un par de cortes finos a la garganta que solamente los hicieron balbucear, uno de ellos alcanzó a distinguir que es lo que había pasado, pero su entrenamiento militar y su necesidad estúpido de ir en busca de una presa más los hicieron terminar ahí, desangrándose sobre la húmeda tierra. Kazu, quien vio toda la escena, simplemente asintió tembloroso. Takeru pensó en matarlo, pero desistió, aún tenía trabajo. Comenzó a moverse en dirección al demonio.


Los pasos del músico serían los necesarios para llegar a la ubicación deseada, debido al grito generado en la nada muchos aldeanos más comenzaron a movilizarse, su objetivo era claro, entender que había pasado. Tal y como se lo avisó el herrero en el momento podría confirmar como el hombre con máscara se mantenía parado sobre la carreta, aunque también vería algo interesante y es que a diferencia de los otros dos, este ya portaba una armadura de cuerpo completo. Además de que toda la máscara protegía tanto parte frontal de su cabeza como la parte trasera, más que una máscara era un casco de combate. Dejando así solamente libre los brazos y piernas como objetivos de vía limpia.

A la par un par de hombres más entraron en escena, vestidos de la misma forma, aunque estos tenían el mismo león de las cajas grabado en la espalda de sus uniformes. Contaban con una armadura similar al demonio, pero no tenían protección en la cabeza. Uno de ellos llevaba una ballesta y el segundo una especie de katana sobre la espalda. Estos a diferencia del otro par comenzaron a rodear la periferia, no se metieron de lleno al bosque, solamente viendo los alrededores.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador (En el oído derecho).
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte TensasaiEn el bolsillo izquierdo de su abrigo (En el bolsillo izquierdo de su pantalón).
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte TensasaiEn el bolsillo derecho de su abrigo (En el bolsillo derecho de su pantalón).
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 100-15=

Técnicas
Katon: Haijingakure no Jutsu (火遁・灰塵隠れの術, Elemento Fuego: Jutsu Ocultación en la Niebla Caliente)
Es una técnica en la cual el usuario concentra una gran cantidad de chakra en su boca luego de realizar sus respectivos sellos, para luego expulsar una masa oscura y ardiente en la dirección deseada. Esta técnica se suele usar de forma defensiva para cegar al enemigo o dificultar la visión como si se tratase de una nube de alta temperatura que se asemeja a la ceniza.
Variantes:
Sobre el suelo que pise: Creara una pequeña nube que rodeara al usuario 3 metros a la redonda.
Al frente: Esta nube avanzara de frente y de manera cónica aunque poco a poco irá tomando una forma algo más circular. Alcance de 5 metros.
Postura de manos: Caballo → Tigre
Consumo: 15Ck ejecutar.

Estado de Takeru
77% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Sáb Mayo 12, 2018 9:06 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroValle de la MuertePrimavera 7 DD
El aviso de su compañero le mantuvo alerta al transporte de mercancías. Durante su carrera, aprovechando los espacios abiertos entre un árbol y el siguiente, escrutó el terreno haciendo un burdo recuento de enemigos. El aparente líder, tal cual mencionado, se mantenía protegiendo la carga, así que un posible plan de robo hubiera sido frustrado. Por suerte no fueron tan astutos para siquiera concebirlo. Otros sujetos de apariencia menos amenazante también se alejaban del núcleo residencial, uno portando una ballesta que podía presentar un gran riesgo si los tomaba por desprevenidos. Pero él ya tenía una carta en mente, duplicando el engaño que hasta ahora llevaban a cabo.

Alcanzando a Madarame y la trifulca finalizada, sonrió bajo su antifaz de mentira aprobando su rápido proceder. Pero no debía dejar que la adrenalina se apagase, ya que el tiempo era escueto así como la tolerancia de los bandidos no involucrados aún. Querrían saber qué sucedía, seguramente.

Hay que ponerse sus uniformes rápido —murmuró—. Hay tres más, todos con armadura. Uno lleva una ballesta, y no queremos que la apunte hacia ninguno de los dos —desvió la mirada a Kazu—. Vigila que no venga nadie, sin que te vean.

Se posó de cuclillas junto a uno de los desangrados, ya sin su capa ilusoria de chakra. Tomó primero el antifaz real, y le quitó el uniforme haciéndolo rodar por el suelo para sacar una manga y luego la otra. Esperaba que fuesen ropas bastante holgadas, como capas y demás, o se verían algo ridículos con su propia ropa debajo. Aun así no había muchas alternativas, y si llegaba a ser demasiado evidente podrían mantener la técnica de transformación para corregir detalles, en vez de inventar un atuendo completo. De un modo u otro sería para mejor.

Una vez vestido se acercó a Takeru, quien intuyó haría lo mismo que él. Pasando a su lado se acercó a su oído para contarle un pequeño secreto, con la intención de que el enano no se percatase. No le importaba realmente que hiciera vigía, solo quería tenerlo distraído.

Dale una buena paliza al petizo. Tiene que parecer nuestro prisionero.

Suponiendo que el joven comprendería el porqué de su petición, Akeboshi regresaría a los cuerpos, y los arrastraría tirando de las piernas al arbusto más cercano. De ser necesario, para terminar de ocultarlos, patearía algo de nieve y tierra suelta sobre ellos. No tenía que ser un trabajo perfecto, sino rápido en caso de ser sorprendidos por los hombres que vigilaban el perímetro. Una vez hecho, se reincorporaría y acomodaría las prendas, asegurándose de que su flauta quedara oculta bajo la tela. Imaginaba, sin embargo, que todo se iría a la mierda muy pronto. Como método preventivo mantenía una mano en el pecho, haciéndose el dolorido por un golpe inexistente, para tener su instrumento cerca en caso de necesitarlo. Estaba mentalmente preparado para detener el tiempo con su melodía, lo cual al menos podría salvarles de un disparo si llegaba a darse la situación. Sentía que caminaban la cuerda floja, pero de un modo u otro saldrían airosos. Todavía no encontraba la llave mágica del momento, el truco impensado. Cuando lo hiciera, sin embargo, las masas estallarían en ovación.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 18/20
  • Agilidad : 18/20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 118
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Sáb Mayo 12, 2018 9:36 pm

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
Regresó la mirada al escuchar las palabras de Yoshio, se trataba de un intento desesperado por evitar terminar de mandar todo al carajo y hacerse con el control de la situación. El aviso fue oportuno, ahora tenían dos problemas más, aunque las armaduras no le molestaban nada sabía que un paso en falso significa complicar toda la operación, maldito el día en que trajo tanto equipo para jugar a ser dios. Asintió ante las indicaciones de Akeboshi y comenzó a ponerse la ropa encima, dejando un par de cuerpos muertos en mitad del húmedo paisaje. Botó incluso el lanzador de senbons y los estuches, dejando solamente el kunai oculto y las notas invocadoras sobre la muñeca.

Ocultó el equipo como pudo y se hizo con un disfraz adecuado, incluso el cinto sobre el que iba la katana lo colgó sobre el hombro, a modo de que pareciera inexperto en el uso de esta, pues ni cargarla correctamente sabía. Ya con todo lo necesario escuchó las palabras de Akeboshi y simplemente mostró una sonrisa debajo del antifaz. Se acercó lentamente por detrás del enano que veía fielmente al frente como si su vida dependiera de ello, se notaba su intención por arreglar su muy mala jugada.

Nada personal. —Susurró el herrero a la par de que propinaba un golpe en la nuca que lo dejaría inconsciente antes de soltar un par de golpes sobre el rostro que generarían a los pocos segundos unos moratones bien marcados, pero que no serían lo suficientemente agresivos como para tenerlo días enteros en cama. Ya con el enano sobre su hombro derecho, colocó la funda de la katana sobre el izquierdo y empuñó el sable en la siniestra. Todo perfectamente posicionado por si había que entrar en acción. Entonces y solo entonces comenzó a caminar para salir de las cortezas.

El de la ballesta apenas lo vio apuntó directamente a la cabeza, sin embargo, relajó el cuerpo al ver cómo es que cargaba al enano golpeado, fingió una tos y después un ahogo. —Me dejo ir unos polvos raros. —Trató de emular el tono de uno de los bandidos, y lo difuminó con ayuda de una voz ronca que sería la tapadera perfecta para el tono tan marcado y diferente. El de la ballesta regresó el rostro para mirar al de katana y antes de que pudieran preguntar Takeru tomó la iniciativa. —Cargaba esto con él. —Tosió de nuevo y señaló con el rostro la katana.

El jefe no había hablado un solo segundo. — ¿Desde cuando eres zurdo? —Y entonces entendió que todo se había ido a la mierda. Un disparo de la ballesta que alcanzó a esquivar dejando caer el cuerpo del enano, pero lo siguiente fue incapaz de esquivar, la katana del otro hombre amenazó con impactarlo de lleno. Movió la espalda para que diera directo con la funda de la suya, sin embargo, a cambio tendría que lidiar con un segundo disparo. Estaba en manos del músico.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador (En el oído derecho).
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte TensasaiEn el bolsillo izquierdo de su abrigo (En el bolsillo izquierdo de su pantalón).
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte TensasaiEn el bolsillo derecho de su abrigo (En el bolsillo derecho de su pantalón).
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 85

Técnicas
—.

Estado de Takeru
77% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Sáb Mayo 12, 2018 10:26 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroValle de la MuertePrimavera 7 DD
Efectivamente como supuso, se fue todo al carajo. Takeru salió emergió de la arboleda cargando al enano apaleado, y al instante los bandidos se pusieron en alerta. Aquel de la ballesta no le quitaba la mira de encima, lo que le daba muy mala espina al músico. Akeboshi le siguió, gesticulando con la zurda frente a su rostro como buscando aire puro para sus pulmones. Intentaba seguir el acto del herrero, pero el líder se mostró demasiado astuto. Demostrando conocer plenamente a sus trabajadores, destacó el lado erróneo de la espada del joven, y al instante el ballestero disparó. En un parpadeo el acto se transformó en un espectáculo totalmente distinto, al que por suerte Akeboshi venía algo preparado. Había visto cómo su compañero reacomodaba gran parte de su equipamento tiempo atrás, por lo que no lo tendría tan a la mano como podría desear. Esta vez no había tiempo de tomarse la situación a la ligera, y sin dudar se llevó la flauta a la boca con la diestra.

Estando a unos cuatro metros por detrás de su cómplice, e interponiendo el cuerpo del mismo entre él y el líder, Akeboshi esperó. Esperó a que el hombre de la ballesta recargara su arma, cosa que parecía lograr con excepcional velocidad. Y en cuanto colocó un nuevo virote y tensionó la cuerda hacia atrás, el músico comenzó su melodía. Tan rápido como comenzaron el baile, la música los detendría en seco. Cadenas y cordeles emergerían de la tierra, atravesando sus débiles cuerpos sin que aquellas armaduras sirviesen de nada en absoluto. Incluso Takeru caería prisionero de aquella maliciosa canción, cosa que por más que quisiera, el castaño no podría evitar. El tiempo se detuvo, para todos por igual, mientras los aldeanos solo podrían disfrutar de una entonación pacificadora desde sus posiciones fuera de riesgo. A simple vista, y por suerte, parecía haber calmado a las bestias con su arte.

Habitalmente no podría moverse de su sitio mientras evocaba la tortura infernal sobre las mentes de los infelices, pero Yoshio no era un tipo de estándares. Ubicando la posición y distancia del hombre de la ballesta, cerró sus ojos y confiado en el destino caminó hasta su objetivo de interés. Al quedar aproximadamente a un metro suyo se detuvo, mostrándole sus doradas iris con un ápice de picardía. Seguía soltando las dulces notas de su flauta, con los codos extendidos a los lados, y usaría el derecho para empujar lentamente el cuerpo de la ballesta. Desviaría la puntería a un lateral, apuntando al sujeto armado con una espada, y elevó el arma unos centímetros para alinearla con su desprotegida cabeza. Alzando las cejas miró el vibrante dedo del malviviente, cerca del gatillo, pero todavía sin siquiera tocarlo. Muy travieso acercó la punta de su flauta a ese pequeño dedito asesino, y acariciándolo con el viento de sus notas le dio un pequeño empujón para disparar el arma. Fuego amigo, tan malvado como fortuito. No solo gastar un proyectil y tiempo de recarga, sino la preciada vida de un compañero. Muy mal por ese criminal, ¿qué diría su líder ahora?

Y sin más dejó de tocar, devolviendo a los actores su libreto. Suponía que quedarían algo confundidos tras la tortura, pero no se confiaría ni con que le concedieran un año de ventaja. Sacudió la diestra como mago que revela un ramo de flores, pero solo mostró un kunai salido debajo de su manga. Gracias a que su juguete portaba una ballesta a dos manos, sus capacidades de defensa eran más que pobres. Con la libre sujetó el arma manteniéndola apartada, y con la armada lanzó una estocada directo a la boca. Le daría de comer una daga negra, ya que por mediocre que fuesen sus músculos, podría perforar su garganta sin mucho problema. Ojalá Madarame se las arreglase bien solo, y haya disfrutado del tiempo de relajo.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 18/20
  • Agilidad : 18/20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 118 - 25 - 10 = 83


Mateki: Mugen Onsa (魔笛・夢幻音鎖, Flauta Demoníaca: Cadenas Fantasmas de Sonido)
Es un genjutsu que se basa en el sonido de la flauta demoníaca. Luego de ocho notas musicales, quien oye la melodía caerá en una ilusión que le hará pensar, ver y sentir que su cuerpo ha sido sujetado por muchas cuerdas, las cuales le impedirán moverse. Incluso sin la intervención física de una fuerza externa, el cuerpo se ve privado de toda la movilidad y la conciencia misma se desvanece progresivamente. Al mismo tiempo, la victima sufre alucinaciones, como la sensación de que su cuerpo se derrite, lo que hace también haya un grave agotamiento mental. Dado que la técnica se transmite mediante sonido, es difícil de contrarrestar, y el usuario no necesita saber la posición del enemigo para hacerlo caer en la ilusión, todo esto la convierte en una técnica sumamente conveniente.
Requiere: Un turno de preparación.
Efecto: Inmoviliza al afectado y reduce en 3 puntos su voluntad por turno. A partir del segundo, comenzarán a perder 25Ck por turno. Los efectos negativos a las estadísticas tendrá una duración de dos turnos.
Consumo: 25Ck por ejecutar y 15Ck por turno.
RANGO DE ACCIÓN:
Rango C: 13 metros a la redonda.
Rango B: 16 metros a la redonda.
Rango A: 19 metros a la redonda.
Rango S: 25 metros a la redonda.
DEBILIDAD:
Si se tiene la misma voluntad que la concentración del usuario, el ninja prevalecerá ante el efecto de la inmovilización, pero en cambio perderá 6 puntos de agilidad.

SURĪPU WŌKĀ (スリープウォーカー, SONÁMBULO)
El músico se interna en su propia melodía, cerrando los ojos para concentrarse en la misma. De este modo podrá caminar lentamente mientras utiliza técnicas de su arte que le requieran permanecer inmóvil, sacrificando en cambio su vista.
Requisito: Mantener los ojos cerrados.
Consumo: 10Ck por turno.
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Lun Mayo 14, 2018 7:29 pm

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
No fue capaz de comprender que es lo que había sucedido, de un momento a otro algunas cadenas salieron del suelo para sujetarlo contra su voluntad, un movimiento extraño que no pudo contrarrestar, de inmediato, no solo eso le atacó, pues de un momento a otro empezó a sentir cierta presión que no quería. Un par de hombres se hicieron presentes ante sus ojos, almas vagabundas que reprochaban los pecados en vida, sombras del pasado que renegaban acerca de su decisión por quitarles la vida. Lo rodeaban constantemente hasta el cansancio, lo hicieron suyo y todo bajo el ritmo de una dulce melodía que salió de la nada.

Para él ir al infierno ya no era tan necesario después de esto. Los hombres sufrirían lo mismo que él y de un momento a otro el tipo de la ballesta de la ballesta tuvo que terminar con la vida de su compañero debido a la tan armoniosa melodía. Takeru conocía de algún modo las habilidades del musico, su capacidad para encantar con cada nota que salía de aquel endemoniado artefacto que portaba, aunque nunca fue presa de una de estas hasta ahora. Apenas el segundo mercenario perdió la vida Akeboshi dejó de tocar y dio de comer hierro al autor del asesinato.

El hombre de la máscara fue incapaz de reaccionar y cayó de rodillas al encontrar su voluntad tan doblegada. Mientras todo esto ocurría Kazu se fue incorporando poco a poco aun adolorido por los golpes que el herrero le había propinado, aunque al final volvió a ceder quedándose inconsciente. Por su parte el pelinegro se encontraba aun uno desconcertado, sentía cierto mareo doblegando su mente, pero creía que podría sobreponerse. El hombre de la máscara cayó al instante sobre la carreta, inerte, aun contra todo pronóstico. Madarame corrió para alcanzarlo, quizá era una treta para confundirlos y que pasaran de largo.

Retiró la máscara revelando un rostro marcado por una cicatriz recorriendo desde el nacimiento del cabello hasta la barbilla, pasando por un ojo perdido, quizá por batallas del pasado. De su boca salía espuma, un suicidio premeditado. —Algo no quieren que sepamos, prefirió la muerte antes de entregarnos cualquier tipo de información, una sabia decisión. —Cerró el ojo restante otorgándole descanso eterno, les tenía más respeto a los muertos que a los vivos. —Revisa la carreta, voy por el resto de mis cosas. —Comenzó a alejarse, dejando a Akeboshi solo.

Si este decidía hacerle caso encontraría que las cajas solo contenían provisiones que probablemente eran usadas en la posada, nada interesante más allá de frutas y botellas de agua. Takeru volvería esperando encontrar a Akeboshi con algo de información sobre el contenido. — ¿Y bien? ¿Qué tenían? —Preguntó airado mientras por la puerta trasera una mujer de unos veinticinco años de edad hizo acto de presencia. — ¡Madre santa! —Exclamó levantando las manos en una señal de rendición, su aspecto era joven, aunque se notaba algo cansada, su piel era morena y el cabello de un tono azulado, con un par de ojos color verde resaltando sobre todo lo demás.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado.
—1 bomba de luz.
—Comunicador (En el oído derecho).
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai — En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai — En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 17/20
Chakra : 85

Técnicas
—.

Estado de Takeru
77% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Mar Mayo 15, 2018 10:25 pm

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroValle de la MuertePrimavera 7 DD
Tan solo un concierto y todo acabó. Su público no daba para más, algo que solía decepcionarle. Después de todo, aunque el contrato sea por un par de canciones, no tenía problema en ofrecer una gratuita por el amor al arte. Pero bueno, sólo restó encogerse de hombros, y arrebatar de la garganta del ballestero su arma prestada. Tuvo que sacudir el kunai un par de veces para quitarle la saliva y sangre excedente, hasta poder volver a guardarlo en el mecanismo oculto bajo su manga. Ya tranquilo se comió un caramelo negro.

Sinceramente ni había pensado en la información —rió el músico por lo bajo—. Pero sí, de todos modos hubiera muerto.

Cortó distancias con la carreta a pasos largos, mas no demasiado apurados. Al ver cómo Kazu intentó infructuosamente despertar, soltó un resoplido nasal con gracia. El pobre seguramente salió de una pesadilla para caer en otra mucho peor. Se lo tenía merecido por estorbo. Al menos, ahora no solo tenían un par de disfraces, sino también una carreta y armaduras usadas oficialmente por el grupo. Al menos él no pensaba ponerse una—pues no podría ni mover un dedo-pero quizá a su compinche le sería de utilidad.

Siguiendo las palabras de Takeru se dirigió a la parte posterior del transporte, urgando en las cajas que los bandidos tan misteriosos cargaban. Sin embargo solo encontró alimentos y agua, que si bien son muy preciados en la nación, no eran ningún tráfico de drogas, joyas, o armas. Probablemente se encontraban en su ronda de tributo al pueblo, o viceversa.

Solo provisiones; frutas, comida, agua... Aquella posada sobre la cual estuve trepado podría tener idea del asunto.

Dejando de lado las cajas, elevó la mirada al herrero y el maleante con espuma aún saliéndole de la boca.

¿Qué te pareció mi- preguntaba afable, pero fue interrumpido por un grito. Tan solo por la molestia de ser cortado en medio de su frase elevó el antebrazo derecho, y giró el cuerpo noventa grados hacia la voz femenina. Con la otra mano descubrió el lanzador de agujas, y tensionó su cordel con el arma apuntando a la dama.

Ya pasó todo señorita —dijo en voz alta, sintiéndose épico con su antifaz—. Uno de nuestros hombres se rebeló contra nosotros, pero logramos detenerlo.

Con un ademán de la quijada señaló al ballestero tumbado, y posteriormente al sujeto con el virote clavado en la sien. Ojalá la mujer fuese lo suficientemente oyente, crédula, o inteligente como para no armar un alboroto. De lo contrario, si intentaba huír a los gritos o una estupidez por el estilo, dispararía las agujas directamente debajo de sus rodillas. ¿Acaso ellos dos eran los malos realmente?
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 18/20
  • Agilidad : 18/20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 83 + 30 = 113
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado (1 usada) — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Mar Mayo 15, 2018 11:06 pm

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
Ambos se llevaron una sorpresa ante los eventos, no habían contado con la intervención de la mujer en todo esto, mucho menos en cuanto ruido había producido debido a su infalible técnica para eliminar estorbos. Con Kazu aun dormido sobre la tierra húmeda, las palabras de Akeboshi serían bien recibidas por parte de la mujer, quien relajaría los hombros un poco, soltando los brazos y dejándolos caer a un lado de su torso. —Nunca le había visto la cara a un demonio. —Susurró en un tono amable, dirigiéndose directamente a Akeboshi. —Creí que no les tenían permitido quitarse las máscaras, pero, en fin, será nuestro secreto. —Guiñó el ojo derecho tratando de coquetear con la mujer.

Miró un poco los alrededores en busca de más gente, paseaba la mirada de un lado a otro haciendo relucir el par de ojos verdes hasta que finalmente suspiró. —Creo que no viene nadie, márchense ya y haré como que no vi nada. —La morena dio media vuelta para meterse a la posada cuando un kunai le impactó de lleno en la parte izquierda de la espalda, a la altura del pulmón, penetrando en su carne y liberando sangre a borbotones. Había sido lanzado con la fuerza necesaria para acabar con su vida, a una velocidad que sería incapaz de sortear.

Takeru se acercó lentamente a recuperar su arma y de paso cortar la garganta de una mujer moribunda incapaz de emitir sonidos, quizá por el impacto y su muerte o simplemente por el shock se suponía sentir su vida ser drenada de a poco. —Sí, un secreto que te llevarás a la tumba. —Bramó el herrero mientras usaba los ropajes de la morena para limpiar su kunai del mecanismo oculto y lo volvía a colocar en su posición original. Una vez terminó comenzó a arrastrar los cuerpos muertos hacia el follaje para esconderlos de mejor forma.

Todas las tareas le llevaron un par de minutos hasta que finalmente no quedó rastro, más que algo de sangre que se fundía un poco con la tierra. —Supongo que me tocará a mi hacer del demonio, es mejor que vayas lo menos equipado posible, dadas tus habilidades… —Sintió un escalofrío recorrer su espalda mientras recordaba aquel concierto que lo ató al suelo sin poder hacer nada al respecto. Acto seguido retiró una píldora de su estuche y se la llevó a la boca para masticarla poco a poco, recuperando así el chakra perdido.

Subió las cajas restantes y se colocó el uniforme completo, aunque ahora mantenía sus estuches, con todo en orden, salvo la mochila que iba oculta entre las cajas, montó el carromato esperando que Akeboshi hiciera lo propio. —Tenemos un ligero problema ahora que lo pienso. —Señaló al aún inmóvil Kazu, no recordaba haberle pegado tan fuerte como para que siguiera desmayado. — ¿Qué hacemos con el enano? —Preguntó en voz alta, haciéndose escuchar con la máscara ya puesta, era algo incomoda y limitaba bastante su visión, pero prefería eso a ser totalmente descubierto por los enemigos.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado (Una usada).
—1 bomba de luz.
—Comunicador (En el oído derecho).
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai — En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai — En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 17/20
Chakra : 85-15+30=100

Técnicas
BUKI NO SEIDO (武器の精度, PRECISIÓN DE ARMA)
El miembro del arte es un experto en el uso de armas desde su niñez. Ellos han aprendido a potenciar levemente sus músculos y lanzar sus armas con mayor fuerza y velocidad, pudiendo destrozar madera con lanzar un simple kunai. Para lograr esto debe hacerlo obviamente manteniendo contacto con sus armas.
Consumo: 15Ck por ejecución.

Estado de Takeru
90% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
avatar
Akeboshi Yoshio
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Akeboshi Yoshio el Miér Mayo 16, 2018 12:55 am

NO MOLESTES A UN LEÓN DORMIDO
AKEBOSHI YOSHIO
País del HierroValle de la MuertePrimavera 7 DD
Definitivamente eran los malos, mas no tenía objeción. Tras otorgarles la valiosa pista de que los líderes eran llamados "demonios", y que no debían quitarse sus máscaras, la mujer desfalleció dolorosa pero rápidamente a causa de la puntería más refinada del hemisferio. Sin miramientos Takeru recuperó su Kunai—del cual probablemente tenía docenas-y lo limpió con la misma indiferencia que Akeboshi. Más allá de la diferencia de edad, parecían haber ganado la misma falta de moral a lo largo de sus vidas. De modo muy extraño para cualquier persona normal, el músico sonrió, orgulloso. Un enfermo.

Oh, por favor, yo apenas soporto el peso de mi flauta en el cuello.

Nuevamente hizo caso sin chistar, sintiéndose identificado por las ideas del armamentista. Se quitó un instante la capa superior del uniforme robado, y tras esta también su chaqueta de cuero. Volvió a vestir el uniforme original, quedando mucho más cómodo y convincente. También se recogió el pelo y deslizó su largo mechón teñido de rojo debajo del cuello de la ropa, para no llamar la atención ni ser distinguido. Finalmente, antes de ocultar su chaqueta en las cajas del carruaje, retiró de la misma su píldora restante y su sello explosivo. Se guardó cada cosa en un bolsillo del pantalón.

Diremos que nos cruzó por el camino, que buscaba "venganza" por un robo. Con suerte un pez gordo lo interrogue y nos guíe al collar. De hecho, mejor que el pequeño Kazu también crea en nuestras nuevas identidades, y así no nos delatará.

Buscaría entre el cargamento una soga, pero de lo contrario usaría uno de sus hilos metálicos. De este modo ataría sus pequeñas extremidades superiores tras la espalda, y extendería el cordel hasta sus tobillos para también amarrarlos, con las rodillas flexionadas. Amordazándolo con una tela cualquiera, lo dejaría dormir tranquilo entre la carga.

Estamos listos —afirmó—. Demos la vuelta al peñasco y veamos qué nos encontramos. Quizá llegando al sitio haya huellas de otras carretas. En el peor de los casos despertamos al enano a ver si sabe algo más. O siempre podemos volver y preguntar por aquí, pero probemos suerte.

Ya listo se subió al transporte tras Madarame. Había varios factores que llevaban a un nuevo destape de su intento de engaño, pero procuró no hacerse mala sangre y simplemente ir con el viento.
Estadísticas:
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 19/20
  • Agilidad : 19/20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 113
Inventario:
  • Mateki — Colgada al cuello
  • Lanzador de Agujas — En antebrazo izquierdo
  • 15 Senbon — Clavadas en 3 hileras de 5 en la solapa izquierda de la chaqueta
  • 4 Bombas de humo — 2 en cada bolsillo del pantalón
  • Sello explosivo — plegado cual pañuelo en el bolsillo del pecho de la chaqueta
  • 3 Alambres ninja — Que cuelga enrollado del cinto cual látigo
  • 2 Píldoras del soldado (1 usada) — También en el bolsillo de pecho
  • 2 Mecanismos ocultos con kunai — Bajo ambas mangas de la chaqueta
  • Comunicador — En oído derecho
avatar
Takeru Madarame
Renegado C

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Takeru Madarame el Miér Mayo 23, 2018 1:54 am

No molestes a un león dormido
País del HierroValle de la MuertePrimavera
Y así el par de mercenarios comenzaron su aventura disfrazados del grupo criminal. Takeru tomó las riendas de los caballos, tiempo atrás condujo una carreta, pero su experiencia en apuros era bastante nula, detalle que obvio para no preocupar al musico, en todo caso, siempre podía controlarlo con ayuda de su música del infierno. Entonces hizo un amago y los obligó a andar, muy a pesar de cualquier tipo de reclamación. Apenas dieron la vuelta con el carruaje se encontraron con el poblado por primera vez sin estar ocultos del todo. El ánimo en el lugar era lúgubre, pero sobre todo sombrío.

Ninguno centró su vista en el par de hombres montados en la carreta, los niños incluso se hacían a un lado al verlos pasar. Madarame sintió la mirada de todas las personas sobre su extraña mascara, ¿Qué tipo de personas eran los criminales? ¿Cuál era su relación con el poblado? Podía oler el miedo de todos sin problemas, la necesidad humana por escapar de la vista de ese par. Había muchas preguntas sin respuestas, pero debían continuar antes de siquiera pararse a preguntarse si estaban yendo en la dirección correcta. Takeru hizo caso omiso a las miradas y simplemente continuó con su camino.

La salida del poblado estaba apenas a unos cientos de metros, como era de esperarse, la fortaleza natural no era eterna por lo que la extensión del asentamiento era bastante corta, si tenían unos cien habitantes era mucho decir. La cosa es que al final lograron salir del apuro, sin percance alguno. Aunque de a ratos miraba a los alrededores por si alguien los seguía, prefería evitarse las molestias, —Esta gente es estúpida, supongo, no entiendo cuál es su relación con estos desgraciados. —Susurró al punto de que apenas fuese audible para Akeboshi, prefería evitar hablar en voz alta.

El sendero de tierra estaba bastante bien acondicionado, incluso se podían ver las marcas de ruedas sobre la fría y húmeda tierra, era un camino transitado por carretas de manera constante por lo que simplemente se dedicó a seguir los caminos que las carretas marcaban. Poco a poco la humedad del ambiente fue disminuyendo y los fríos vientos se hicieron presentes, cosa que indicaba que la salida estaba cerca, o eso creyó. De inmediato la lluvia se hizo presente, el cielo tronó y gotas de agua comenzaron a escaparse constantemente entre las hojas de los árboles.

Si todo esto no era suficiente, el camino se bifurcaba, dos senderos igual de marcados, aunque uno más angosto que otro, de uno no se podía ver demasiado más allá de los árboles, y del otro algunas antorchas colocadas sobre soportes de hierro atados a la corteza de los árboles, una iluminación arcaica. — ¿Arboles o antorchas? —Preguntó el herrero haciendo parar a los caballos.
Inventario:
Estuche grande — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 pergaminos de almacenaje rojos.
——Bomba dragón tipo almacén preparada.
—1 pergamino de almacenaje naranja.
——Bomba dragón tipo trampa preparada.
—1 pergamino de almacenaje blanco.
——Mochila sellada.
———Capa impermeable.
———Respirador.
———Recipiente.
———2 tonfas.
—4 píldoras del soldado (Una usada).
—1 bomba de luz.
—Comunicador (En el oído derecho).
—3 bengalas.
—2 bombas de humo.
—3 sellos explosivos.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 clavos makibishi.
—10 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—20 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Nota invocadora — Sobre la muñeca izquierda.
—Pergamino de almacenaje azul sellado.
——Tantō sellado.
——Zanbato sellado.
——Naginata sellada.
——Kusarigama sellada.
——Garras selladas.
Nota invocadora — Sobre la muñeca derecha.
—Pergamino de almacenaje negro sellado.
——2 puños americanos sellados.
——Nunchaku sellado.
——Shuriken grande sellada.
——Fūma shuriken sellada.
Lanzador de agujas — En el brazo izquierdo.
—5 senbons cargadas.
Mecanismo de kunai oculto — En el brazo derecho.
—1 kunai cargado.
Alambres ninja — enredados alrededor de la cintura.
Katana — Sobre el muslo izquierdo, a mano de su diestra.
Pergamino del arte Tensasai — En el bolsillo izquierdo de su abrigo.
—30 shurikens selladas.
Pergamino del arte Tensasai — En el bolsillo derecho de su abrigo.
—30 kunais sellados.
Información general:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 17/20
Chakra : 85-15+30=100

Técnicas
BUKI NO SEIDO (武器の精度, PRECISIÓN DE ARMA)
El miembro del arte es un experto en el uso de armas desde su niñez. Ellos han aprendido a potenciar levemente sus músculos y lanzar sus armas con mayor fuerza y velocidad, pudiendo destrozar madera con lanzar un simple kunai. Para lograr esto debe hacerlo obviamente manteniendo contacto con sus armas.
Consumo: 15Ck por ejecución.

Estado de Takeru
90% del chakra total: Descansado y en perfectas condiciones, puede combatir con todas sus facultades físicas.
Contenido patrocinado

Re: [Misión C] No molestes a un león dormido.

Mensaje por Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.