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[Trama individual] Monarquía — Haru Uzumaki

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[Trama individual] Monarquía — Haru Uzumaki

Mensaje por NB Narración el Lun Mayo 28, 2018 1:44 pm

Kumo no yōsai: Interior de la fortaleza
A diferencia de la rudeza que componía cada rincón de la gélida fortaleza, el interior daba a mostrar que tal gran estructura, tiempo atrás había dado cobijo a las deidades más envidiadas por los mismos humanos. Su esplendor y el modo con el cual cada centímetro del lugar se encontraba decorado por las mismas riquezas que siempre habían bañado las manos de sus más afamados lideres, provocaba que el frío de las montañas no tuviese tan si quiera un mínimo de protagonismo, más aún por las iluminadas habitaciones y pasillos que resguardaban a ambas kunoichis del exterior y con ello, las volvía ajenas a las grandes dificultades que los menos experimentados se encontraban viviendo en lo alto del lugar.

Grandes alfombras que parecían bañadas en el azafrán gracias a su tímido y fresco olor, cuadros que enmarcaban historias que ameritaban las miradas más curiosas, y esculturas que si bien en su mayoría se encontraban compuestas por mármol en ocasiones se podría vislumbrar como el oro asomaba en sus más elegantes curvaturas.

El resonar de ambas por los hermosos y grandes pasillos demostraría la exquisitez de su interior, donde la historia había provocado que no todos tuviesen el honor de irrumpir en tales territorios, y es que, incluso a pesar de el gran número de riquezas, los experimentados guardias de los alrededores o los altos cargos que yacían por distintas zonas tomando protagonismo con sus papeles en aquel evento, eran lo suficientemente audaces como para evitar que los abandonados territorios hubiesen sufrido un mínimo daño, no por lo menos desde la última guerra.

Durante varios minutos ambas deambularían por el interior, hasta la llegada a una de las mayores habitaciones donde, en la lejanía podría llegar a vislumbrarse como dos condecorados shinobis de blanquecinas prendas y hermosos bordados dorados, mantenían una pequeña conversación que los hacía ver lo suficientemente cercanos.  
Jonin Kumogakure: Kitsune Yamanaka
La presencia de la kunoichi de la nube en aquellos hermosos terrenos, provocaría que la mirada de los condecorados voltease para observar como ambas irrumpían en la habitación por el costado derecho, cruzando un hermoso arco que rompía la conexión entre el gran número de zonas de palacio. La boveda que las recibiría demostraría con simpleza pero a su vez gracia cientos de historias grabadas en oro sobre sus cabezas, mientras que cada resquicio de sus paredes se alzaba como las anteriores habitaciones, aclarando el gran poderío que siempre había bañado a los integrantes de la realeza como, posiblemente, las personas más afortunadas de Daichi.

Como de costumbre, una sonrisa se alzaría en el rostro de la Yamanaka, que, cruzando aquel gran arco, se encargaría de brindar unas últimas instrucciones a su compañera con tan solo el pequeño gesto de voltear ligeramente su cabeza hacia el lateral donde la joven de escarlata melena se encontrase.

Lo que pase en la hoja, se queda en la hoja.— serían sus únicas palabras que con una sonrisa serían adornadas, más aún teniendo en cuenta que sus pasos no cesaban y su mirada volvía al frente, chocando así con la curiosidad de aquellos dos que con firmes posiciones esperaban la llegada de ambas kunoichis. — Siento la demora.— diría por lo alto a medida que sus pasos las aproximaban hasta el frente, hasta que sus manos se alzasen y se colocasen tras su propia espalda, cruzando los brazos de forma juguetona al llegar a metro y medio de distancia con ambos Jonins. — Mi pupila se encargó de quedarse completamente embelesada con el panorama y decidió hacerme llegar tarde. Sospecho que le gustan los altos cargos. Como Kuro.— añadiría, buscando echarle una culpa inmerecida a la joven de escarlata melena.
NPCs Kumogakure: Hotogi Kurano y Satoshi Daiki
O como Masao Namikaze, el hokage.— Las sorpresivas palabras de la castaña robarían una pequeña risa por lo bajo de Kitsune, mientras que por el contrario esta mostraría una hermosa sonrisa que repleta de diversión volvía la mirada hacia la menor. —Siento mi osadía, Daiki me ha hablado mucho de tí.— un pequeño gesto de sus brazos la llevaría a juntar las manos frente a su abdomen, mostrando una recta y educada presentación antes de inclinar lentamente su torso, cerrando los ojos y dejando que su melena cayese por los laterales de sus hombros. —Mi nombre es Hotogi Kurano, soy una de las guardias oficiales de la Daimyo y junto a ello, la prometida del compañero de tu mentora.— tras sus palabras sus ojos se abrirían a medida que se erguía, sin llegar a apartar la mirada de la joven. —Es un placer conocerte.— La gracia de sus movimientos, y el dulce manjar que suponía su voz marcarían una elegancia digna de envidiar, una que tan solo personas como títulos como el que ella misma ostentaba, podrían llegar a rozar. Un protocolo exquisito, pero que se entremezclaba con la suavidad de su accionar, la dulzura de su delicada voz y la presencia ardiente que portaba.

Cuanto tiempo Haru... — se limitaría a decir el acompañante de la joven, que con una sonrisa que simpatizaba con lo que le rodeaba daba sentido a aquella actitud elegante y calmada que el joven siempre había portado. — Espero que vuestro camino de vuelta a casa no haya sido muy duro. — sus manos se encontraban situadas entre sus ropajes, mientras su derecha jugaba con la empuñadura de su Daikiri, un tesoro que siempre brillaba bajo la yema de sus dedos. En aquella ocasión, una capa morada que daba aún más gracia decoraba sus hombros y caía hasta la parte baja de sus rodillas, casi rozando el mismo suelo. Una pequeña muestra de que el tiempo, pasaba factura, y su titulo tras la partida de sus dos principales acompañantes tan solo le había brindado más facilidad de escalar.

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Re: [Trama individual] Monarquía — Haru Uzumaki

Mensaje por Haru Uzumaki el Dom Jun 03, 2018 5:50 am


Haru Uzumaki
Tal vez muchas personas podrían mostrar miradas de codicia o simplemente impacto ante las elegancias que decoraban los lugares por donde ella pasaba, pero para la pelirroja aquello no tomaba ningún tipo de sentimiento… sur orbes carmesís por momentos recorrían los diferentes lugares para echar un vistazo y nuevamente se enfocaban en el camino. Ella, hija de una casa con muchos tesoros no envidiaba nada, sí tal vez extrañaba las riquezas que alguna vez había tenido… pero no deseaba la de otros, por eso mismo su tranquilidad fluía junto a los pasos que daba cuando caminaba casi al lado de Kitsune, pues Haru si estaba un poquito más retrasada para seguir el camino que la rubia pudiera tomar

Con el tiempo ambas estuvieron cerca del arco a lo cual su madre le dijo una frase que podría ser interpretada de una forma bastante ambigua, pero Haru simplemente asentó disimuladamente con su cabeza, ella no hablaría nada sobre los hechos que sucedieron en Konoha, incluso se sentía más a gusto ignorando esa parte.
Luego cambio su vista hacia el frente para poder vislumbrar dos personas vestidas con un manto blanquecino, mientras pasaba por el arco se mantuvo calmada… pero se vio como sus orbes rojizos y tranquilos parecían adoptar calidez ante la vista que estaba recibiendo. Esto se debía que había reconocido a su amigo que no veía hace tiempo… eso casi le hacía sonreír como tonta e incluso tenía ganas de correr hacia donde estaba de pie, pero todo fue controlado, causando que su acercamiento fuera junto a Kitsune.

Después de aquello ambas se acercaron para colocarse a un metro y medio de las personas que estaban en ese lugar, la primera acción de la civil en ese momento fue mantener su espalda recta, sus pies juntos y llevar su puño derecho al corazón, un saludo militar a los altos cargos.
Mientras observó a Daiki… tanto había extrañado hablar con él o de cierta forma sentirse contenida cuando estaba pasando su peor momento, por eso mismo sus ojos carmesís mostraron una gran cantidad de emociones, pero su rostro se mantenía con una expresión tranquila y llena de respeto.
Lastimosamente sus gestos se vieron alterado por un momento cuando escuchó las palabras de su madre, sin poder evitarlo giro su cabeza hacia la dirección del rostro de ella… pero aquello no era nada comparado a lo que luego escuchó, pues Hotogi había dicho algo digno para que la pelirroja se ahogase “¿¡Como sabia eso ella!?”… ese era el pensamiento con el que vagaba su mente mientras las pupilas reflejaban a la mujer con la que aún no se había presentado.

-Mi nombre es Haru Uzumaki, es un placer conocerla Hotogi sama.-

Dijo luego de hacer una reverencia inclinándose bastante para demostrar mayor respeto. Por otra parte sus orbes carmesís por un momento habían perdido por completo la tranquilidad para transformarlos en un huracán desordenado ¡Nombrar a Masao la habían hecho avergonzarse! La Uzumaki por un momento pensó que tal vez Kitsune le había contado a la prometida de Daiki sobre sus sentimientos por Masao ¡Eso era extremadamente vergonzoso!¡Incluso habría probabilidad de que el mismísimo Hokage supiera!

-Realmente ha pasado mucho tiempo...-

Esta vez miró hacia donde él estaba e hizo nuevamente otra reverencia, inclinando su espalda hacia delante… pero a la vez manteniéndola recta, mientras tanto su cabello rojizo se balanceaba con lentitud y tranquilidad por medio de sus movimientos, haciendo un hermoso arco para saludar a uno de sus amigos más importantes. Luego de unos segundos ella se recompuso y miró a la pareja, de cierta forma no sentía envidia ni nada… solo se encontraba algo emocionada por el casamiento de ambos.

-Daiki sama, Hotogi sama felicitaciones por su compromiso.-

Sus palabras sonaban extremadamente sinceras mientras esta vez hacia una reverencia a ambos, sus expresiones ahora se habían transformado en alegría mientras ella se enderezaba para mirar a ambos con respeto, pues ese sentimiento lo había adquirido no solo por los rangos de ellos, sino también por la decisión que habían tomado, después de todo ella era una adolescente que desgraciadamente estaba enamorada de alguien que no le prestaba atención.
Igualmente la chica trataba de actuar respetuosamente sin tocar o darle importancia al tema de Masao, pero después de que él fue nombrado… su corazón había comenzado a latir con algo de miedo y vergüenza.


Armas:
-5 kunais (dos de ellos amarrados a una nota explosiva, cada uno): Estuche pequeño.
-3 píldoras de soldado: Estuche grande.
-2 notas explosivas: Estuche grande.
-1 pack de bengalas: Estuche grande.
-3 pergaminos de almacenaje: Estuche grande.
-2 bombas de humo: Estuche grande.
-4 senbon: Estuche grande.
-5 shurikens: Estuche grande.
-8 kunais: Estuche grande.
- 4 shurikens : mochila.
- 1 Lanzador de agujas cargado con 5 senbon: mochila.
-7 senbon: mochila.
- 1 pack de bengalas: mochila.
-2 recipientes: mochila.
-2 pack de alambre ninja: mochila.
- 1 Daikiri de Masao en el interior de una de sus botas.
Acciones:
-Sigue a Kitsune.
-Hace saludo militar.
-Saluda a la prometida de Daiki.
-Saluda a Daiki.
-Felicita por el compromiso.
Stats:
  • Fuerza : 40
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 50
  • Espíritu : 50
  • Concentración : 50
  • Voluntad : 42
Chakra : 290

Pais del rayo






Haru es helmosa(?):




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Re: [Trama individual] Monarquía — Haru Uzumaki

Mensaje por NB Narración el Miér Jun 13, 2018 2:11 pm

NPCs Kumogakure: Hotogi Kurano y Satoshi Daiki
Te recordaba algo más animada pequeña. — Sus palabras podrían ser cortantes, pero su mirada ardiente no parecía querer atacar en ningún momento a la joven mientras observaba cada uno de sus actos. La conocía perfectamente, incluso a pesar del tiempo que había pasado desde su partida al país del fuego o los mandatos que la juntaban junto con Kitsune, eso no terminaba de alejarlo por completo de la pequeña Uzumaki, quien para él parecía convertirse como en una hermana pequeña. A decir verdad, si bien Satoshi Daiki siempre había resaltado como uno de los jóvenes más experimentados en las filas de Kuro Yotsuki, eso no quitaba que al igual que la mentora de la escarlata, él también había pecado de ser excesivamente delicado en cuanto a su trato como militar.

¿Acaso Yukiko te ha dado una buena tanda de sermones? Maldita sea, esa loca es un gran problema. Sabía yo que enviarte al país del fuego junto a este par de desquiciadas no era buena idea. — un suspiro derrotista escaparía de sus labios, como si realmente aquel trío que tiempo atrás había compartido junto a la Inuzuka y la Yamanaka no fuese más que un inmenso caos.

Sus brazos ignorarían así sus anteriores puestos, y con total confianza daría dos pasos al frente, aproximándose a la pequeña y alzando así sus enguantadas manos para colocarlas en los hombros de la Uzumaki. — Sea lo que sea lo que te inquiete no olvides que los hermanos siempre se apoyan entre si. Y si tengo que acabar con Yukiko y la sosa de su loba lo haré. — sus palabras serían seguidas por una sonrisa que si bien se encontraba bañada en algo de diversión por el Jonin — en un metodo de tratar de quitar tensión en la menor — , no llegarían a aplacar la pequeña risa que por lo bajo se escaparía de los labios de Hotogi. La diestra de la castaña viajaría, topandose así con sus propios labios que, ocultas tras un pequeño puño demostrarían que realmente, la joven aún a pesar de ser la pareja del pelinegro, mantenía su propia línea.

Yukiko... Si, comprendo que junto a Kitsune y Yukiko debes de haber tenido un arduo tiempo en el País del Fuego.— añadiría con comicidad, pero seguida de esta terminaría por bajar su mano y tras ello, juntar sus delicados dedos, creando así un hermoso arco con las telas de su aparente kimono antes de bajar lentamente el torso, brindándole una reverencia de agradecimiento que, si bien parecía desentonar con sus anteriores vocablos, demostraba que pequeños detalles para ella, eran de gran importancia.

Gracias, espero que tu mentora te deje acudir a nuestro casamiento. Generalmente suele ser una celosa...y no le gusta que las demás destaquen más que ella y la verdad, estoy segura que tu eclipsarías su belleza con un traje de ceremonia. — lanzaría el sedal en dirección a la Yamanaka que se encontraba presente y escuchando cada una de sus palabras, pero a su vez trataría de deleitar a la pequeña que, a sus ojos cumplía con absolutamente todos sus vocablos. — Estoy además segura de que Masao podrá encargarse de comprarle un hermoso traje a su amada. — finalizaría mientras volvía a erguirse, mostrando una sincera sonrisa a la menor mientras que Satoshi aún sostenía los hombros de esta.
Jonin Kumogakure: Kitsune Yamanaka
Disculpad, ¿Hemos cruzado gran parte de Daichi solo para que os encarguéis de lanzarme sellos explosivos sin ningún tipo de pudor? Estábamos muy bien en el País del fuego, exceptuando el hecho de tener que verle la cara a Yukiko todos los días.— la Yamanaka se encargaría de eclipsar por completo a la Uzumaki, tomando la voz cantante mucho antes de que esta pudiese reaccionar, pero con ello, aplicando algo de humor al encuentro. Kitsune generalmente no era una mujer que se alterase, pero como ya era lo suficientemente obvio en los momentos que la Inuzuka entraba a escena esta perdía los nervios casi de inmediato.

Y no tratéis de robarme a mi pupila, por muchos piropos que le lancéis ella sigue siendo mi pequeña.— aplacaría de inmediato alzando sus brazos para así cruzarlos bajo su pecho con sumo orgullo mientras cerraba sus ojos con una sonrisa burlona que duraría tan solo unos instantes.

No había nada que se le diera peor a la jonin de dorada melena que controlar sus celos, y la pequeña Uzumaki se había convertido en la dueña de todas las atenciones de esta, quien parecía no encontrar rumbo a sus días si no fuese por medio de aquella mirada rojiza que, muy a pesar de encontrarse rodeada de problemas que en aquellos momentos solo ambas comprenderían, no terminaba de perder ni la importancia, ni el título que esta ameritaba en sus pensamientos.

Aunque al final parece haber encontrado su propio camino como ninja médico. ¡Por fin podremos tener a alguien en el equipo que nos salve la vida! aunque es aquí donde entra el Kit de la cuestión. ¿El Hokage o nuestro Lider Kuro Yotsuki?— cuestionaría casi de inmediato, observando de reojo a la pelirroja, después de todo, ahora los bandos se encontraban ligeramente divididos y en ocasiones, era menester elegir cual sería su verdadero camino.

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Re: [Trama individual] Monarquía — Haru Uzumaki

Mensaje por Haru Uzumaki el Jue Jun 14, 2018 2:36 am


Haru Uzumaki
Escuchar la primer frase de Daiki provocó que la pelirroja bajara su mirada al suelo sin querer, varias cosas pasaron por su cabeza, por un momento revivió todo lo que había ocurrido con la Uzumaki del País del Hierro, la horquilla que aceptó cuando no debía, su llegada a la aldea, su encuentro con Masao y cuando tuvo que entregar la bandana ninja. Eran acontecimientos uno tras otros, tal vez aquello podría ser su mayor error en la vida, eso no lo sabría hasta muchos años después, pero no podía evitar culparse y pensar que había sido una buena para nada.
Todos aquellos recuerdos quedarían en su memoria pero no se los transmitiría a nadie más, como su madre dijo ella no hablaría sobre tales cosas, incluso le daba vergüenza mencionar sus errores junto al trato merecido que había recibido por parte de Masao.

Su personalidad no era que había cambiado, se puede decir que seguía siendo la misma Haru pero solo que ahora se controlaba de una forma increíble, aquella inhibición ante sus superiores o en situaciones más formales que llevaban un tipo de seriedad ya no eran tomadas como algo para divertirse o actuar de otro modo. Había aprendido a ser más formal en cierta manera, respetar los momentos sosteniendo su personalidad cuando estaba con extraños, y aquel momento el ambiente era increíblemente ameno pero por alguna razón ella entendía que el edificio donde se encontraba le obligaba a adquirir cierta formalidad que ni a ella misma le gustaba.

Los pensamientos que se encontraba gestando en ese momento se vieron interrumpidos por las siguientes palabras de Daiki, causando que Haru levantara su vista de nuevo un poco alarmada pues no quería culpar a alguien que era absolutamente inocente, incluso intentó detener sus palabras pero no supo en que momento intervenir y perdió el eje del protagonismo para contrariarlo. Más que nada su atención se vio sumergida en la acción del pelinegro cuando apoyó sus manos en los hombros de la pelirroja, causando que ella lo mirara a la ojos mientras seguía escuchando, el flujo de aquel monologo.
Estaba de más decir que en su corazón sentía una calidez bastante acogedora cuando escuchaba la palabra “hermanos”, ella que era huérfana no había compartido el vínculo de una familia durante mucho tiempo y por ende en aquel instante se sintió protegida, como si la persona que estuviera delante suyo seria alguien que le brindaría protección y calidez si ella lo necesitaba. Un hermano.

Sin poder evitarlo, y para no preocupar a Daiki, la Uzumaki solo pudo mirarlo emocionalmente… dejando que sus luceros carmines mostraran tranquilidad y felicidad, mientras tanto sus labios se alzaban una sonrisa alegre que era acompañada por todos los rasgos de su rostro. Con aquella expresión quería hacerle entender que todo estaba bien.
Pero cuando intento hablar escuchó la risita de Hitogi que eran acompañadas de sus palabras, por lo tanto la pelirroja simplemente le correspondió la sonrisa pero luego de oír una de sus frases ella quedo completamente inmóvil. Cuando escuchó “amada” no pudo controlar el color carmesí que comenzaba a subir hasta sus mejillas. De por si le encantaría ser la dichosa “amada” de Masao, pero en ese instante Haru estaba segura que no estaba ni cerca a eso… pero igualmente su imaginación logró viajar lejos por un instante ¿Las consecuencias? Su rubor.
Pero las palabras de Kitsune en ese momento, causaron que su atención fuera desviada y tuviera ganas de reír ante las acotaciones que ella realizaba.

De cierta forma todo el ambiente que le estaba rodeando le hacía sentir lo suficientemente reconfortarle como para que ella sonriera y se sintiera en “familia” por así decirlo, pues por un lado estaba las palabras de Hotogi, luego las de Daiki y por ultimo las de su “madre”, cosa que causaban que ella se sintiera realmente feliz… sin saber que responder de un momento para el otro. Pero la verdad que ese trio era demasiado intenso y por ende no encontraba forma de poder responder a algo de todo lo que ellos hablaban, Haru nunca había estado en una situación como esa… solo tenía tiempo para reaccionar con gestos.

Pero a pesar de que la situación era extremadamente amena para la pelirroja, la última pregunta de Kitsune causó que la ninja mirara hacia su dirección, observándola con sus intensos orbes carmesís mientras se quedaba pensando por unos instante. Ella no era una ninja, era apenas una civil en este momento… su bandana ninja estaba junto a Masao, además eso no era tan simple porque ella había cometido un error y ahora no podía abandonar ese hecho tan fácilmente ¿Cómo decirlo? No quería abandonar a Masao y no eran solo por sus sentimientos, sino también porque deseaba ser reconocida ante él como una kunoichi que merecería su respeto.

-Quiero ayudar al Hokage, aunque mi fuerza sea minúscula.-

Al decir estas palabras su rostro ya estaba desprovisto de sonrojo, sus expresiones se veían tranquilas pero sus ojos parecían dos fuegos que habían sido encendidos en una noche desprovista de astros luminosos. Su decisión estaba hecha, deseaba estar en Konoha y enfrentar cualquier cosa que sus errores puedan conllevar, tenía que recuperar su bandana ninja junto a su dignidad, y desgraciadamente su amor era tan puro e intenso como para desear acompañar al hombre que amaba para cuidar de cualquier lesión que pudiera sufrir. Después de todo ella era una médica.


Armas:
-5 kunais (dos de ellos amarrados a una nota explosiva, cada uno): Estuche pequeño.
-3 píldoras de soldado: Estuche grande.
-2 notas explosivas: Estuche grande.
-1 pack de bengalas: Estuche grande.
-3 pergaminos de almacenaje: Estuche grande.
-2 bombas de humo: Estuche grande.
-4 senbon: Estuche grande.
-5 shurikens: Estuche grande.
-8 kunais: Estuche grande.
- 4 shurikens : mochila.
- 1 Lanzador de agujas cargado con 5 senbon: mochila.
-7 senbon: mochila.
- 1 pack de bengalas: mochila.
-2 recipientes: mochila.
-2 pack de alambre ninja: mochila.
- 1 Daikiri de Masao en el interior de una de sus botas.
Acciones:
-Mas que nada reacciona sonriendo antes todo lo que dicen pero en ningún momento puede hablar.
-Finalmente le conteste a Kitsune cuando ella pregunta.
Stats:
  • Fuerza : 40
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 50
  • Espíritu : 50
  • Concentración : 50
  • Voluntad : 42
Chakra : 290

Pais del rayo






Haru es helmosa(?):




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Re: [Trama individual] Monarquía — Haru Uzumaki

Mensaje por NB Narración el Lun Jun 18, 2018 12:04 am

NPCs Kumogakure: Hotogi Kurano y Satoshi Daiki
Posiblemente nadie en los territorios del rayo podría comprender aquella calidez que embargaba cada rincón del gran salón. Shinobis que eran reconocidos mundialmente parecían unirse en uno, como una familia que se encargaban de cuidar de la pequeña y no tan experta Uzumaki, como si esta no fuese más que una joven sobre la cual no solo recaían grandes expectativas, si no también un amor que desgarraba la realidad, los brazos más fuertes y las tempestades más arduas. El mismo mirar de Daiki lo demostraba, y es que, si el había llegado a ostentar un titulo como el que sus prendas vislumbraban, no era porque realmente su vida hubiese sido un camino de rosas, si no más bien lo contrario ¿Pero quizás era sobreprotección? Rastros de un amor desenfrenado, de quizás el miedo a la perdida o la necesidad por llegar a la cima sin que nada dañase un preciado tesoro que a la fuerza, había caído sobre sus brazos.

Sus orbes, repletas de fuego eran una cálida presencia que la arropaba, que les recordaba aquel horrible día en el cual su misma mentora, también citada cual madre, casi termina con la vida de la pequeña ¿Pero era la culpa la que los había hecho actuar de aquella manera? Bien era de saber que ningún militar sobre la faz del rayo había tenido tantos cuidados como esta misma lo había hecho.

A pesar de ello, Daiki se limitaría a quedar en silencio, escuchando así como la joven Uzumaki tomaba aquella decisión ante sus ojos, algo que oficialmente la desligaría de entre las hermosas tierras de las nubes para llevar a quemarse con el gran fuego que Masao Namikaze alzaba entre sus manos.

Sus labios se habían sellado en una tenue sonrisa, de igual manera que también lo había hecho en los labios de su prometida, Hotogi Kurano. Pero tan pronto unos pequeños segundos corriesen bajo el soporte de las palabras de la escarlata, esta terminaría por realizar una nueva reverencia. —Siento tener que retirarme de esta manera pero debo atender nuevamente el examen. Desgraciadamente no soy una de las mimadas del Raikage y no puedo saltarme mis obligaciones.— Reiría entre dientes mientras se erguía y miraba a todos y cada uno de los integrantes. —Ha sido un placer conocerte pequeña, espero que algún día brilles tanto como lo hace tu mirada.— volteo su cuerpo sin más dilación y acto seguido, comenzó a caminar en dirección contraria, en dirección a la gran escalinata que la llevaría desde el interior, a la cima de la gran fortaleza.
Jonin Kumogakure: Kitsune Yamanaka
La mirada de la Yamanaka en ningún momento llego a apartarse de la Uzumaki mientras tomaba la decisión que marcaría su futuro. Acompañar a Masao, significaba convertirse en shinobi bajo su mando y tratandose de ella, a pesar de su titulo aún tenía muchas cosas pendientes que hacer en el país del fuego.

Una pequeña sonrisa se dibujaría en sus labios, como si aún a pesar de las circunstancias tuviese esperanzas de que algún día la joven, pudiese ser tan ferviente como lo eran todos y cada uno de los shinobis del rayo, y es que, a pesar de que Kitsune Yamanaka fuese una joven dulce, aquello no quitaba que tanto su titulo como su habilidades la colocaban en la cima jerárquica, brindándole privilegios que hasta el momento, la escarlata no podía llegar a tan si quiera rozar. Pero eso no quitaba que en este caso, poco a poco esta iba comprendiendo donde se encontraba su lugar en aquellos instantes.

Finalmente las claras orbes de la Yamanaka viajarían hasta Kurano, observando así como esta se retiraba. — Has tomado una buena decisión. Tienes muchas cosas pendientes en el fuego.— añadiría sin más, aún con la mirada fija por el camino que la guardia de la Daimyo había tomado. — Espero que la próxima vez que nos veamos hayas aprendido muchas cosas, quiero que seas una militar hecha y derecha y que ante todo, entiendas que no todo es tan fácil en este mundo. Eres mi pupila, pero en nuestro próximo encuentro no responderé por ti.— sus palabras poco a poco se irían tornando algo más bruscas, hasta que finalmente, sus orbes viajaron nuevamente hasta esta. — A partir de ahora, eres una militar, nuestra relación quedará a un lado incluso a pesar de estos lazos que nos unen. — sus palabras podrían caer como agua fría sobre la joven ¿Una despedida? Si, era algo como aquello y hasta el momento, era la primera vez en la que realmente ambas kunoichis se verían separadas de manera oficial. — Hasta el momento he finalizado con mis mandatos en el País del Fuego y debo lealtad al señor Raikage, es por eso mismo que no tengo razones para volver a Konohagakure no sato. Volverás por tu cuenta y una vez llegues, seguirás con tus trabajos en el hospital de la aldea. Yukiko Inuzuka se encargará de entrenarte con sus conocimientos médicos.— dado a sus obligaciones como embajadora, sus méritos nunca habían sido ligados en la capital ni en la aldea, pero si había algo de lo que estaban seguras es de que si había alguien que pudiese encarar al mismo país del agua con sus habilidades destructivas, esa era la Inuzuka.

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Re: [Trama individual] Monarquía — Haru Uzumaki

Mensaje por Haru Uzumaki el Mar Jun 19, 2018 6:28 am


Haru Uzumaki


Con el paso de algunos segundos, después de sus palabras, pudo ver a Hotogi que hacia una reverencia para luego explicar que debía continuar con sus deberes, igualmente ella le dedico unas palabras a la pelirroja, causando que una pequeña sonrisa surgiera desde sus labios mientras ella también levantaba sus manos para juntarlas en forma de saludo a la altura de su pecho y a la vez hacia una reverencia cuando Daiki la soltaba. Sin lugar a dudas la prometida de su amigo había causado  una muy buena impresión en ella por eso mismo la pelirroja estaba feliz de haberla conocido.

Mientras tanto Kitsune ahora parecía dedicarle unas palabra a la pelirroja, su primer frase hizo que ella dirigiera su mirada hacia la rubia y asentara con su cabeza, ella obviamente tenía algo pendiente en esa aldea… Masao le había quitado y quería recuperar a toda costa. Deseaba su bandana ninja de Kumogakure ¿Quién pensaría que ella alguna vez querría ser una ninja? Definitivamente era como decían “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”, ese era su caso y por eso se sentía arrepentida por haber subestimado su profesión durante tanto tiempo.
Mientras tanto Kitsune parecía traerla de nuevo a la tierra y aclararle varios puntos, en ese momento la pelirroja de cierto modo se quedó inmóvil mientras levemente bajaba su cabeza para mirar hacia el suelo… sentía como si corazón estuviera siendo apretujado por alguien, su respiración por un momento escaseo y su cuerpo tembló por un instante.

Su mente parecía comprender de lo que se trataba aquello, se iba a separar de la Yamanaka… aquella figura que había adquirido el rol de una madre para ella… ¿Qué tanto era esto para Haru? Sintió como si en ese momento el mundo cayera arriba de ella e incluso su mirada fijada en el suelo adquirió un eco nubloso por algunas lágrimas que amenazaban para amontonarse en sus luceros. Se había prometido que no lloraría de nuevo ante nadie más, pero no esperó que en ese momento ella tuviera que separarse de Kitsune.
Por  unos instantes su cuerpo desbordó una gran cantidad de emociones, por eso mismo levantó sus manos y se golpeó las mejillas por los costados mientras sus orbes carmesís nuevamente encaraban a la rubia. Esta vez viéndola fijamente y sin ningún rastro de lágrimas, no iba a llorar… no lo haría, incluso deseaba retractarse y poder quedarse junto a Kitsune por siempre ¿Pero podría hacer eso? No, la realidad era otra y ella también tenía deseos a futuro…  aunque en este momento su meta era solo impulsada por recuperar su emblema ninja, se trataba de algo importante para ella por eso mismo no se retractaría.

-Kitsune sama… estoy agradecida a los cielos por haberla conocido, por haber pasado todo este tiempo juntas, para mi representa mucho más que una sensei… y usted junto a Daiki sama han iluminado mi mundo, por eso estoy muy agradecida por la atención que me han prestado en todo este tiempo… yo… la próxima vez que los vea seré una militar de la cual podrán estar orgullosos…-

Su voz por un momento se quebró, pero trató de mostrar un buen estado de animo mientras sonreía, ella no podía seguir comportándose como una niña y en ese instante las palabras que estaba diciendo realmente salían desde su corazón y tal vez después se encerraría a llorar sola por haberse alejado de las personas que tanto ama ¿Pero de eso no se trataba de la vida? De cierta forma ella creía que solo había una cosa que duraba para siempre, tal vez por su ingenuidad pensaba que el sentimiento de amor era aquello que perduraba incluso después de la muerte… aquello que podía trascender… y efectivamente lo que Haru sentía en ese momento ante esas dos personas era un amor familiar del cual había sido desprovista por doce años.

-Sí, me dirigiré a Konohagakure no sato… y aprenderé mucho.-

Acotó mientras le daba una hermosa sonrisa a su maestra, tan bella y fresca como si una flor de loto hubiera florecido. Tenía muchas cosas que decir, mucho que transmitir pero no hablaría más… porque suponía que las cosas entre ellas estaban claras, pero igualmente se arrodilló en el suelo e hizo una reverencia bastante profunda… en realidad deseaba abrazarla y llorar pero eso no estaría bien, ese era el respeto que la Uzumaki estaba dedicando a la persona que había adquirido el rol más importante en su vida. Tal vez ni la adolescente misma sabía lo que significaba el lazo que tenía con Kitsune, pues una parte de su pasado había sido borrado… pero sea cual sea la situación siempre mantendría esos hermosos sentimientos por la rubia.

Armas:
-5 kunais (dos de ellos amarrados a una nota explosiva, cada uno): Estuche pequeño.
-3 píldoras de soldado: Estuche grande.
-2 notas explosivas: Estuche grande.
-1 pack de bengalas: Estuche grande.
-3 pergaminos de almacenaje: Estuche grande.
-2 bombas de humo: Estuche grande.
-4 senbon: Estuche grande.
-5 shurikens: Estuche grande.
-8 kunais: Estuche grande.
- 4 shurikens : mochila.
- 1 Lanzador de agujas cargado con 5 senbon: mochila.
-7 senbon: mochila.
- 1 pack de bengalas: mochila.
-2 recipientes: mochila.
-2 pack de alambre ninja: mochila.
- 1 Daikiri de Masao en el interior de una de sus botas.
Stats:
  • Fuerza : 40
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 50
  • Espíritu : 50
  • Concentración : 50
  • Voluntad : 42
Chakra : 290

Pais del rayo






Haru es helmosa(?):




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Re: [Trama individual] Monarquía — Haru Uzumaki

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