Últimos temas
» [Social] [Pasado] Vinculos de fuego
Hoy a las 5:17 pm por Kagura

» Hola a todos!!!!!
Hoy a las 5:04 pm por Tadashi

» [Summer Game] ¡A merendar!
Hoy a las 5:04 pm por Nine Beasts

» [Summer Game] Sigue nadando
Hoy a las 5:04 pm por Nine Beasts

» ¡Hola!
Hoy a las 5:02 pm por Seiko Shouboku

» Saludos a todos
Hoy a las 5:01 pm por Tadashi

» UN ENORME SALUDO A TODOS
Hoy a las 4:59 pm por Tadashi

» [Summer Time] Registro de premios
Hoy a las 4:50 pm por Yatori Hoshino

» [Social] [Pasado] [Mizuki] Ojos verdes resaltados en la sombra
Hoy a las 4:44 pm por Mizuki Hitomi

Afiliados
Limpieza 10 - 06 - 18

 photo untitled45.pngBoku no Hero ROLLoving PetsCrear foroOne Piece Legacy

[Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por NB Narración el Mar Jun 05, 2018 5:06 pm

País de la hierba: Kusagakure no Sato
Diez días habían pasado desde la interrupción de la alianza de los mares en tierras donde la fauna y flora luchaban por la conquista de los terrenos. Un lugar tranquilo, con contacto continuo con no solo la naturaleza, si no también con los valores de la supervivencia que en otros lados, carecían de sentido. Algunos temían el hermoso rocío de las mañanas, la agobiante sensación de agobio en las tardes o incluso, cada resquicio de vida que abandonaba la humanidad para conformar el terror de aquellos terrenos, pero aquello no terminaba de arrebatar el encanto de las carencias que convertían el día a día en una aventura que no todos tenían el honor de vivir.

A diferencia de los países más ardientes, de las riquezas más envidiadas, no había modo con el cual luchar con aquella hospitalidad que yacía entre los arboles, un modo de vida que distaba por completo de la realidad y que convertía a cada uno de los integrantes de la nación en férreos y experimentados guerreros incluso a pesar de la carencia de especialización en combate. No existían ventajas comunes, ni si quiera métodos pos los cuales aprovechar un mínimo de avance en la vida diaria, provocando que incluso, el fuego, se convirtiese en un bien de alto standing aún a pesar de encontrar a manos de cualquiera que conociese algo tan simple como la creación de este. Grandes luciérnagas generalmente terminaban por dotar la armonía en las noches, donde el único sonido se convertía el movimiento de la enorme flora que amenazaba con engullir la misma aldea, o incluso, el alarido de bestias que, en un intento por encontrar victimas se acercaban a la frontera de aquella enorme milicia, recibiendo nada más y nada menos, que una muerte digna que acabaría alimentando a quienes yacían como supervivientes de la vida misma o las desgracias.

Por suerte aquello no era más que una pequeña porción de lo que realmente se abalanzaba sobre la realidad, manteniendo al margen a aquellos creyentes que temerosos abandonaban la aldea y preferían dedicar su morada en los templos más alejados, aunque bien era cierto, que incluso entre las filas de la tan temida Kusakage, también yacían oscuras presencias que preferían retar a la muerte, antes que temerla. Kushinada, máximo exponente del terror, no siempre triunfaba, aunque bien era cierto que incluso en el interior de la hermosa aldea, pequeñas enredaderas ocasionalmente guiaban a caminos entre ruinas, que si bien habían sido conquistadas y teñidas con el sudor y las habilidades de los más experimentados shinobis en busca de entrenamiento, finalizaban con hermosos grabados de la tan temida diosa de endemoniados rasgos y enorme cola de lo que llamaban "tritón".

Pero el temor de sus ancestro no siempre lo era todo, y es que incluso la vida misma, que si bien yacía plagada de peligros, mostraba la hermosura de la realidad. Un paraíso que no todos podían llegar a disfrutar, como los mismos terrenos que componían la zona residencial.

La vitalidad de los mismos arboles, el hermoso sonido de las arboles en la mañana y la humedad convertían aquello en todo un cuento digno de las mejores historias que la misma Daichi podría haber escrito. Cabañas en lo alto, balanceándose en las estructuras rusticas de puentes que entre lianas jugaban con la misma flora, como si de una aliada se tratase, o el mismo juego de los arboles, que entre gigantescas raíces aliaban la más hermosa de las moradas con el más estable de los terrenos.
NPC Kirigakure: Kin Tsuchi.
Así que era cierto... Llevas haciendo el mono por los arboles durante todo este tiempo. — el dulce pero a su vez brusco tono de voz de la kunoichi llegaría rápidamente a oídos del Inuzuka. No era la primera vez que alguien se topaba con el joven shinobi de la luna, aquel al que le habían ofrecido un lugar donde quedarse y había preferido mantenerse entre los salvajes terrenos de no solo la aldea en la que se encontraban, si no también del mismo país que los rodeaba.

En aquellos momentos se cumplía el décimo día desde que ambos se habían separado por las obligaciones de la kunoichi de la niebla, pero, aunque no tenía más opción que marchar en busca de sus propios demonios, la joven del parche se había tomado la molestia de retroceder sobre sus pasos para de este modo regresar a la zona residencial, aquella de la cual había estado alejada ante la necesidad de su procedencia en el mismo palacio de la Kusakage, la joven que ocasionalmente deseaba rondar los alrededores del Inuzuka, pero por culpa de sus trabajos como líder de la aldea y los mensajes que el mismo país del agua parecía estar tratando con ellos, marcaban cierta barrera entre su tiempo libre y lo que realmente estaba correcto.

Entre ellos no había más que una distancia abismal en cuanto a la altura de los arboles y la autoritaria presencia de la Isashi que yacía en terreno firme, pero eso no quitaba que la atención de la azabache se encontrase fija en las alturas, tratando así de llamar la atención no solo de su aliado, si no también del can que posiblemente, se encontraría acompañándolo como de costumbre. —¿Era demasiado común para alguien como tu tener una cabaña donde pasar la noche? — sus palabras yacían repletas de sorna, pero también de cierta seriedad, como si en esos momentos, su compostura se encontrase delineada por una nueva incomodidad, o más bien, una intriga que hasta el momento yacía incompleta en su mente.

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por NB Narración el Mar Jun 05, 2018 5:08 pm

Aclaraciones.
Bienvenido a tu trama individual por medio del "Emblema de la sinceridad". Dado a que teníamos más o menos hablado tu situación me tomo la libertad de una breve introducción, aunque dejaré bajo tu recaudo ciertos detalles para que matices lo que desees. No hay tiempo limite, pero hasta que esta trama no finalice no podrás volver a tu país de procedencia. Espero que disfrutes de este pequeño tema.

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por Kiosuke Sawarabi el Mar Jun 05, 2018 6:06 pm

X
PAÍS DE LA HIERBAKUSAGAKURE NO SATOPRIMAVERA 7 DD
Los últimos diez días habían sido bastante raros para Kiosuke. Koromaru le observaba desde la distancia sin emitir opinión alguna, notando como su dueño estaba apagado, alejado de las emociones tan explosivas que alguna vez lo habían caracterizado tanto, e inducido en un estado de frialdad suprema. Hablaba y fumaba poco, pese a que normalmente lo hacía en demasía, y se la pasaba estudiando los alrededores, entremezclándose con la naturaleza y viviendo de ella en la soledad que su otra compañera de equipo había impuesto por su misión.

La calidez del País de la Hierba distaba bastante de aquello a lo cual estaba acostumbrado el Chunin y su compañero. Si bien las temperaturas del País de la Luna eran algo así como tropicales, la humedad en el ambiente de aquellas tierras abarrotadas de flora y fauna permitían al pelirrojo disfrutar de las noches y también del día, permaneciendo completamente en la intemperie.

Cualquiera que viese al Inuzuka pensaría que estaba loco. Quizás pensarían que era un sucio o un cavernícola, similar a cualquier bestia que rondaba por tierras tan peligrosas como las de aquel país. Pero no era así. El shinobi mantenía algunos rasgos de humanidad, bañándose junto a su can en rios alejados de la población, aprovechando sus capacidades y conocimientos de la naturaleza para no enfermarse, y yendo siempre a comer a lugares públicos porque no se iba a poner a cazar cualquier cosa teniendo mayores facilidades a su disposición; para su suerte una niña agradable, supuesta kunoichi, le habia mostrado un sitio que servía muy buena comida, y el Chunin se había enamorado del sitio.

Kiosuke y Koromaru habían aprendido sobre algunas costumbres o tradiciones de Kusagakure no Sato gracias a su mirada aguda de la población, pudiendo aprovechar, pese a un claro desánimo, el tiempo congelado que lo envolvió al estar lejos de Kin Tsuchi, aquella que le despertó en cuanto le increpó desde el suelo.

Pataleó en el lugar, alzando el torso que hasta el momento estaba horizontalmente apoyado sobre una gruesa rama. Ambas manos del shinobi se agarraron del tronco de aquel lugar, evitando una caida repentina al inclinarse hacia un lado y ver desde las alturas a la azabache. Koromaru, recostado al inicio de la rama con respecto al tronco, simplemente agitó las orejas y movió un poco el hocico, dejando que el mismo cayera un poco sobre el lateral de la rama para que su mirada color carmín quedase perfectamente perfilada hacia la dirección de la kunoichi.

Kio vestía con el chaleco táctico oscuro de su aldea, y abanderaba el metal con el símbolo de Getsugakure no Sato colgado de su cuello con una tela oscura. Además del chaleco, se mostraba con una especie de malla negra de dos piezas, una superior y otra inferior, donde la del torso iba muy pegada al cuerpo, sin mangas, y la que cubría todo por debajo de su cintura, siendo un poco más holgada. La primera prenda de buen vestir resaltaba sus dos brazos, y la otra, se volvía como una especie de pantalón largo y bombacho, que no impedía de ninguna forma una grácil movilidad de su tren inferior; la particularidad de esta última pieza es que en sus muslos poseía ciertos abrojos sobre las caras externas, donde se encontraban enganchados sus estuches pequeños sin problema, con la misma firmeza que la mayoría obtenía al afirmarlas con vendajes o cosas por el estilo.

A modo de cinturón, unas gruesas telas negras con bordados plateados se entremezclaban con los estuches de armas medianos que lleva a cada lado de su cintura, cubriendo por completo el más grande alineado a la perfección con su espalda baja, lo cual no era un impedimento para un fácil acceso a lo que contenía el mismo, ya que con un sutil movimiento todo podía ser solucionado.

Colgando de su espalda y sobresaliendo el mango por detrás de su hombro derecho, una espada corta se asomaba. Todo esto iba en conjunto a un particular casco de acero negro que protegía gran parte de la cabeza a excepción del rostro, incluyendo la guarda posterior para cubrir gran parte de la nuca y orejas. La misma tenía una visera plateada mediante una unión a la altura de la sien, la cual se presentaba y no dejaba ver los ojos ambarinos del Inuzuka en esta oportunidad.

Bajemos. — dijo Kio sin responder a las palabras de la azabache, comunicándole a Koromaru sus intenciones de llegar al suelo. Diez metros los separaban de aquel lugar, y Kio simplemente se dejó caer hacia un lado deslizando su mano izquierda por el tronco, sosteniéndose con fuerza, y haciendo una pirueta en el aire hasta caer a escasos cinco metros de la kunoichi. La caída incluyó un sutil flexionamiento de rodillas para amortiguar el impacto y no hacerse daño.
Por su parte, Koromaru descendió con pereza, alzándose con lentitud, agitándose en el lugar, y emprendiendo viaje al utilizar una conocida para pegarse a la superficie del árbol. Bostezaría en su camino hacia abajo, sacudiendo la cola un par de veces al igual que sus hermosas orejas lupinas.

Pasar la noche en la intemperie hace que te tenga presente. — respondió, guardando las manos en los bolsillos y alzando un poco el mentón. Para la kunoichi sería el mismo Kio de toda la vida, un retrasado poniendo cara de malo, pero en verdad, cualquiera que lo hubiese visto aquellos diez días, notaría cierta iluminación en su rostro. Estaba contento de ver nuevamente a la Isashi, pero es que... ¿Tanto se había aburrido en Kusagakure no Sato durante los últimos días?

Kio Sawarabi (19 años):
  • Fuerza : 60
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 64
  • Voluntad : 50
Chakra : 260
Koromaru (6 años):

Koromaru tiene un tamaño de un metro.

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 32
  • Voluntad : 25
Chakra : 130 - 3 = 127


KI NOBORI (木登り, ESCALAR ÁRBOLES)
Se utiliza para obtener un control sobre la superficie de los árboles. Para esto el usuario debe concentrar su chakra en la planta de sus pies. Si el usuario canaliza demasiado chakra en la planta de sus pies sale despedido y se clava en el árbol por la fuerza que provoca, en cambio si no usa el suficiente chakra no puede adherirse al árbol y se cae al suelo.
Postura de manos: Ninguna
Consumo: 3Ck por turno.
Inventario:
  • Momoku Kabuto (盲目兜, Casco Ciego) — En uso.
  • Escuche grande — Cintura/Espalda.
    • Bombas de humo x4
    • Comunicadores x4
    • Pildoras de soldado x10
    • Alambres ninja
    • Respirador
  • Escuche mediano izquierdo — Cintura/Espalda.
    • Makibishi x30
    • Pergamino de almacenaje, Blanco.
      • Barras nutritivas x20
  • Nota invocadora — Muñeca derecha.
    • Kunai preparado x1
  • Nota invocadora — Muñeca izquierda.
    • Kunai preparado x1
  • Escuche mediano derecho — Cintura/Espalda.
    • Shuriken x18
    • Pergamino de almacenaje, Negro.
      • Tsukihana no Manto x2
  • Escuche pequeño — Muslo izquierdo.
    • Kunai preparado x5
  • Escuche pequeño — Muslo derecho.
    • Kunai preparado x5
  • Tantō — Espalda.
  • Bomba de luz — Oculta.
  • Sellos explosivos x10 — Ocultos.
  • Mecanismo de Kunai Oculto x2 — Ocultos.
  • Chaleco táctico — En uso.
    • Caja de cigarros x07
    • Zipo
    • Ryous.
    • Pergamino de almacenaje, Gris.
      • Mochila
        • Capa impermeable x2


AWARDS 2018:

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por NB Narración el Mar Jun 05, 2018 6:31 pm

NPC Kirigakure: Kin Tsuchi.
Sus manos, que hasta el momento acompasaban sus comunes prendas a la hora de posarse en sus caderas, lentamente se fueron alzando, hasta cruzarse por debajo de su pecho. Se encontraba aún en la lejanía, observando en silencio cada una de las acciones del Inuzuka que, si bien conocía su situación, no había reparado en observar realmente su estado físico, menos aún por la distancia que los separaba.

El primer contacto se convertiría en el común ceño frunciendo de la fémina cuando mostraba molestia frente a este, pero esta vez no habían más que delirios de extrañeza no solo por el estado aburrido que este parecía portar, si no también por aquel casco que de inmediato resaltaría a ojos de la azabache. Pero no habrían palabras, no por lo menos cuando esta se limitaba a observar cada uno de los pasos que este ejecutaba para encaminarse a su situación, incluyendo sus demostraciones de acrobacias en las cuales la joven no llegaría a reparar. —Vaya...será mi culpa. — diría de inmediato, ignorando la pereza del can, que en aquella ocasión parecía no encontrarse lo suficientemente entusiasmado por la llegada de la joven hasta "su pequeño territorio".

A pesar de la distancia que este se había encargado de mantener entre ambos, la joven Kin daría rienda suelta a su avance, acercándose así al joven que, con aquella estatura le brindaría la libertad de tener una perspectiva algo más sencilla en búsqueda de sus ocultos ojos al eliminar casi por completo la distancia.—¿Ahora eres el hombre de hojalata o qué? — su cuestión estaría cargada de burla, aunque este no sería consciente de ello realmente por su tono de voz, después de todo, bromear no era el fuerte de la joven. Su mano en cambio, se encargaría de dibujar un pequeño recorrido, alzando así su diestra para dar un pequeño toque en la parte baja de aquella visera metálica. —No sabía que ahora estuviese de moda no tener ojos. — una clara critica por parte de alguien que había perdido su visión en contra de su voluntad.

Su humor podría ser el no más adecuado aquel día, pero eso no la limitaría a la hora de jugar un poco con quien se había convertido en su dolor de cabeza personal. Después de todo, posiblemente, era la última vez que podría hacerlo.

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por Kiosuke Sawarabi el Mar Jun 05, 2018 9:47 pm

X
PAÍS DE LA HIERBAKUSAGAKURE NO SATOPRIMAVERA 7 DD
Para cuando Kin acabara de hablar, y en el momento que Kio estuvo por responder, Koromaru llegaba a escena sentándose junto a su dueño sobre sus posaderas. Alzó el hocico y ladró dos veces, enfocando sus rubiés de lleno en la azabache, aquella que no había saludado como correspondía pese a que él tampoco lo había hecho. No era un reclamo, ni llamada de atención, solo un canino muy particular que se hacía notar pese al claro cansancio en su mirada; no hacer nada durante tantos días, para Koromaru habia sido algo así como una tragedia...

Tras los ladridos del Ninken, Kio carraspeó tapándose la boca con uno de sus puños

Lo vi en una tienda y me gustó. Lo compré. — aclaró, para que no creyeran que se lo había robado. — Me ayudará a entrenar mis sentidos de mejor forma... Además no necesito de ellos para ver que hay en el camino. Y ante los contratiempos, te tengo a tí y a Koromaru. — dejó caer como si nada a la par que alzaba la zurda y con un delicado movimiento de sus dedos alzaba el visor para revelar su mirada ambarina. Con la diestra, mientras tanto, a modo de bestia bruta y descarada, buscaría dar un muy leve golpe con los nudillos en el hombro izquierdo de la fémina. Sería un gesto de confianza y camaradería que hasta el momento, jamás había salido de alguien como Kio, y que inclusive ante ojos del propio Koromaru, quedó como un acto distinto y especial.

En fin... La vida. — soltó, suspirando para volver a guardar sus manos en los bolsillos si no había un puñetazo raudo emergiendo de la fémina.

¿Ya hemos terminado aquí? ¿Toca volver a casa? — preguntó. En verdad no sabía que hacer desde hace días, y esperaba que ella pudiera indicarle como proseguir con lo que hacían en esas tierras.

Kio Sawarabi (19 años):
  • Fuerza : 60
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 64
  • Voluntad : 50
Chakra : 260
Koromaru (6 años):

Koromaru tiene un tamaño de un metro.

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 32
  • Voluntad : 25
Chakra : 127
Inventario:
  • Momoku Kabuto (盲目兜, Casco Ciego) — En uso.
  • Escuche grande — Cintura/Espalda.
    • Bombas de humo x4
    • Comunicadores x4
    • Pildoras de soldado x10
    • Alambres ninja
    • Respirador
  • Escuche mediano izquierdo — Cintura/Espalda.
    • Makibishi x30
    • Pergamino de almacenaje, Blanco.
      • Barras nutritivas x20
  • Nota invocadora — Muñeca derecha.
    • Kunai preparado x1
  • Nota invocadora — Muñeca izquierda.
    • Kunai preparado x1
  • Escuche mediano derecho — Cintura/Espalda.
    • Shuriken x18
    • Pergamino de almacenaje, Negro.
      • Tsukihana no Manto x2
  • Escuche pequeño — Muslo izquierdo.
    • Kunai preparado x5
  • Escuche pequeño — Muslo derecho.
    • Kunai preparado x5
  • Tantō — Espalda.
  • Bomba de luz — Oculta.
  • Sellos explosivos x10 — Ocultos.
  • Mecanismo de Kunai Oculto x2 — Ocultos.
  • Chaleco táctico — En uso.
    • Caja de cigarros x07
    • Zipo
    • Ryous.
    • Pergamino de almacenaje, Gris.
      • Mochila
        • Capa impermeable x2


AWARDS 2018:

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por NB Narración el Vie Jun 08, 2018 7:50 pm

NPC Kirigakure: Kin Tsuchi.
Los actos del can pasarían desapercibidos a ojos de la azabache, no por desinterés, si no más bien por la innecesidad de escatimar en detalles carentes de sentido que parecían provenir de dos entes sin un mínimo de vitalidad. Con solo observarlos podía sentir el decaimiento, el aburrimiento o incluso, lo que parecía haberse convertido en una perdida de tiempo para ellos. Para su desgracia, ella no había tenido la misma suerte que ambos, aunque, en caso de ser así, se las habría arreglado como para que aquellos días no se convirtieran en una completa perdida de tiempo, aunque eso supusiese darse una buenas vacaciones. ¿Pero acaso alguien como ella podría darse la libertad de lidiar con algo como aquello.

El tono que trataba de mostrar algo de informalidad o más cercanía que esta portaba, poco a poco se iría apagando y, aunque en otra ocasión le hubiese gustado destrozar su estomago de un puñetazo en respuesta a sus confianzas, simplemente se limito a dejarse hacer en el momento que este tuvo aquel contacto con ella. Para su desgracia, la vitalidad que generalmente lo caracterizaba parecía haber desaparecido y cualquier intento por llamar su atención habría sido en vano, más aún porque realmente, no era su estilo.

Entiendo. — sería su única respuesta a los actos y palabras de este, dejándose llevar así por el pequeño retroceder de su propio cuerpo, dejando así que entre ellos volviese a notarse aquella distancia formal que esta siempre había sido enseñada a mostrar. —Si, has terminado con tu misión. — añadiría finalmente. —Yo en cambio debo continuar con mis obligaciones así que no podré acompañarte en la vuelta hacia las islas. — tras aquellas palabras por unos cortos instantes sus labios se sellarían, pero trataría de retomar antes de que el Inuzuka irrumpiese en aquello que realmente quería decir. —Además de ello, vengo a despedirme. No volveré al País del Agua, debo de cumplir con mis deberes en la lejanía de las islas, algo que me desliga por completo de mis obligaciones como kunoichi entre las filas de Ayame Saito.  — sus palabras mostrarían una seriedad inquebrantable, dando a mostrar como la única orbe que la joven portaba trataba de contactar con las del Inuzuka, como si realmente esperase una respuesta por su parte, o en su defecto, alguna cuestión.

No acostumbraba a las despedidas, mucho menos cuando realmente había decidido volver sobre sus pasos para dar la noticia personalmente, aún a pesar de que ya se le había brindado tal deber a otra persona. En aquella ocasión, era algo más personal y a su vez, menos profesional.

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por Kiosuke Sawarabi el Sáb Jun 09, 2018 5:02 am

X
PAÍS DE LA HIERBAKUSAGAKURE NO SATOPRIMAVERA 7 DD
No hubo reacción alguna. Kio amagó a cerrar ligeramente uno de sus ojos, viéndose venir un buen golpe en la nariz, pero ni siquiera eso. Estaba mas que dispuesto a recibirlo sin oponer resistencia, pero ella simplemente se alejó aceptando aquella confianza que por primera vez, él se había tomado el atrevimiento a mostrar... Algo iba mal, o al menos, esto es lo que olía el Inuzuka que guardó silencio, dejando que las palabras de la kunoichi helaran tanto su sangre como la de su compañero canino que se mantuvo expectante en todo momento.

Las temperaturas cálidas y húmedas de Kusagakure no Sato desaparecieron por un momento en cuanto aquella "despedida" se hizo notar. Un vacío enorme en el estomago empezó por agobiar al shinobi que poco a poco entrelazó los brazos frente a su pecho, analizando las palabras de Kin con sumo detalle. No esperaba algo como aquello de ninguna forma, y mas allá de que separarse de la azabache podía darle un poco igual —cosa que ni él se creía en esos momentos—, el modo en la que esta dejó salir cada una de esas palabras no inspiraba confianza.

¿"Vengo a despedirme"? ¿Qué clase de palabras eran esas viniendo una de las personas más duras que había conocido? El ceño de Kio se frunció mientras Koromaru le miraba de reojo; el can dejó de agitar su cola, que momentos antes del diálogo de la fémina, se había estado agitando de izquierda a derecha como un plumero que barría con la tierra entremezclada con hojarazca.

El frío que recorría cada centímetro del interior de Kio se entremezcló con un calor intenso. Una tormenta de emociones violentas recorría su interior, hiriéndolo de alguna forma y casi queriendo despertar a un coloso que había estado durmiendo en su interior últimamente; casi que recordó por un instante las sensaciones abruptas de aquel mal que recorrió cada centímetro de sus cuerpos y mentes en el bosque prohibido, aquella madrugada en la que la kunoichi perdió uno de sus ojos.

El Chunin alzó la diestra y se quitó el casco, mientras que con la zurda se frotó/ o rascó la parte superior del cabello despeinándose en demasía. Volvió a ponerse el casco con fuerza, y un sonido hueco se escuchó; difícil fue definir si fue su cabeza o el propio eco metálico de aquel artilugio nuevo que había comprado.

¿Cómo es esto de la despedida? — cuestionó. — ¿A donde te han enviado y por qué te despides así? — preguntó casi de inmediato, bufando luego. Mostró como sus fosas nasales se ampliaban con rudeza ante un enojo mas que palpable. No estaba enfadado por tener que irse solo, sino mas bien porque Kin no era así y eso le preocupaba.. ¿Qué habia pasado con la chica que se la pasaba tratándolo de idiota? ¿Dónde estaba la mujer dura que lo llamaba salvaje a toda hora?

Kio Sawarabi (19 años):
  • Fuerza : 60
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 64
  • Voluntad : 50
Chakra : 260
Koromaru (6 años):

Koromaru tiene un tamaño de un metro.

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 32
  • Voluntad : 25
Chakra : 127
Inventario:
  • Momoku Kabuto (盲目兜, Casco Ciego) — En uso.
  • Escuche grande — Cintura/Espalda.
    • Bombas de humo x4
    • Comunicadores x4
    • Pildoras de soldado x10
    • Alambres ninja
    • Respirador
  • Escuche mediano izquierdo — Cintura/Espalda.
    • Makibishi x30
    • Pergamino de almacenaje, Blanco.
      • Barras nutritivas x20
  • Nota invocadora — Muñeca derecha.
    • Kunai preparado x1
  • Nota invocadora — Muñeca izquierda.
    • Kunai preparado x1
  • Escuche mediano derecho — Cintura/Espalda.
    • Shuriken x18
    • Pergamino de almacenaje, Negro.
      • Tsukihana no Manto x2
  • Escuche pequeño — Muslo izquierdo.
    • Kunai preparado x5
  • Escuche pequeño — Muslo derecho.
    • Kunai preparado x5
  • Tantō — Espalda.
  • Bomba de luz — Oculta.
  • Sellos explosivos x10 — Ocultos.
  • Mecanismo de Kunai Oculto x2 — Ocultos.
  • Chaleco táctico — En uso.
    • Caja de cigarros x07
    • Zipo
    • Ryous.
    • Pergamino de almacenaje, Gris.
      • Mochila
        • Capa impermeable x2


AWARDS 2018:

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por NB Narración el Miér Jun 13, 2018 7:28 am

NPC Kirigakure: Kin Tsuchi.
La única orbe de la fémina se encargaría de vislumbrar todas y cada una de las acciones del Chunin. Pero en aquella ocasión no habría queja, no por lo menos los primeros instantes que la dejarían ajena a lo que realmente acontecía en tales momentos. La Kin molesta había desaparecido, dejando así a una algo más humana de lo normal incluso a pesar de que parecía ser exactamente la misma que le había acompañado a tal país.

Las circunstancias se habían torcido, y eso había provocado que la fémina terminase por simplemente aflojar los últimos instantes, como si aquello se tratase de un último aliento, su última oportunidad para hablar antes de que su vida acabase atrapada en el abismo que ahora caía sobres sus hombros.

¿En algún momento di paso a tus cuestiones shinobi? — cuestionaría con algo más de brusquedad, como si de algún modo tratase de ocultar lo que aparentaba ser un pequeño malestar, aunque este poco a poco iba desapareciendo, detalle que se notaría cuando una vez más, sus brazos se alzasen para cruzarse por debajo de su pecho en un acto autoritario. —Aunque haya estado ocupada estos días no significa que realmente tengas la libertad de hablarme de esa manera. — finalizaría antes de suspirar con todas su fuerzas, dejando escapar el aire de sus pulmones con suma brusquedad. Pero de algún modo aquellas palabras quemaban su interior, le generaban un pequeño encuentro de sentimientos que hasta el momento, habían sido desconocidos para ella. Después de todo, era la primera vez que la femina podía sentir que ante él, había una persona realmente importante, un amigo además de un compañero en el campo de batalla, uno que sabía que haría lo que fuese por mantenerla a salvo.


En fin... sea lo que sea, ya no me encuentro bajo las ordenes de la Mizukage, se puede decir que sirvo a otra persona y allí donde voy, posiblemente ni si quiera tengan en cuenta el tipo de información que se haya escapado de mis labios. — sus brazos aún se mantenían cruzados, y su orbe pasearía por uno instante desde el Inuzuka, hasta el pequeño Ninken. Poco después, volvería a mirarle.—Me marcho a un lugar lejano, se me ha brindado la misión de servir a uno de los líderes que dejan a un lado sus obligaciones en la aldea para realizar trabajos...especiales. Puede que algún día Kobayashi te hable de ello. El País del té — un nombre cargado de impetud con el simple hecho de nombrarlo, nadie tenía real constancia de la existencia de algo como aquello pero, el hecho de que terminase por bañar los labios de la Isashi no hacía más que verificar que aquello que se encontraba en el interior, no era realmente seguro, mucho menos tras la aceptación del abandono a su propia patria, aun a pesar de que esta, no fuese más que una ex kunoichi del sonido.

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por Kiosuke Sawarabi el Miér Jun 13, 2018 2:41 pm

X
PAÍS DE LA HIERBAKUSAGAKURE NO SATOPRIMAVERA 7 DD
Kiosuke mantuvo su mirada firme en la fémina a pesar de sus iniciales palabras, mostrando cuan poco le importaba la jerarquía, la confianza dada o sin dar, o lo que fuera que se necesitara para reclamar en una situación como aquella. Koromaru permaneció estático observándola, notando la falta de "Kin" que había en aquel envase que se encontraba ante ellos... No tardaría en acercarse a ella y soltar un leve sollozo, compadeciéndose con la situación, reclamando algo que poco había tenido por parte de la kunoichi: cariño y contacto físico; utilizaría su trompa para dar dos leves empujones a la cara externa de su pierna derecha al interponerse entre el pelirrojo y ella misma, si es que en ningún momento la chica reaccionaba.

Los brazos del Chunin se dejaron caer hacia los lados, pero no perdieron fuerza. Sus manos se transformaron en puños que se apretaban con fuerza. La tensión en el cuerpo del Inuzuka se hacía evidente, ante un leve temblor de sus brazos que buscaban con ganas destrozar algo de un fuerte puñetazo... Se contuvo. No le estaba gustando lo que veía, lo que percibía y mucho menos lo que escuchaba. Se había acostumbrado a Kin Tsuchi y ahora debía verla marchar.

Era tonto pensar que continuarían compartiendo tiempo juntos, pues al fin y al cabo eran de diferentes aldeas. Pero la idea de que ella fuera la hija de Goro Isashi, y él ser aprendiz de Ryuu Kobayashi, le daba cierta idea que jamás se cumpliría: compartir el campo de batalla juntos hasta caer rendidos, pues la alianza entre las aldeas parecía ser lo suficientemente férrea para ello.

Lamentablemente, la cosa tenía que ceder. Luchar contra órdenes o decisiones no tenía sentido, por mucho que el sentido para Kiosuke no fuera algo cotidiano.

Está bien. Órdenes son órdenes... — soltó, mordiéndose el labio inferior de inmediato tras decirlo. — Asi que supongo que iré tan pronto como me sea posible a saludarte. Vivimos aquel examen juntos, y también esta misión por mucho que quizás para ti no signifique nada. Si aquel lugar necesita de tu presencia, haré entonces lo posible para que también deba requerir de la mía. — como siempre, la inteligencia no formaba parte del Chunin. En sus ojos se podía palpar que lo que acababa de decir, sería un capricho que cumpliría como los otros tantos que tenía... Kiosuke Sawarabi no era un gran shinobi, o al menos no lo aparentaba, pero cuando algo que se atravesaba por su mente sin lugar a dudas haría lo que fuera para alcanzarlo, por muy alto que aspirase.

Enterrar a la aldea oculta del sonido, recuperar a Haru Uzumaki del abrazo del Rayo, matar a Kitsune Yamanaka, traer de nuevo a Kaede Uzumaki a las líneas de la luna, superar a Ryuu Kobayashi y quitarle la espada a Goro Isashi... Quizás esta sería una meta no tan alta, pese a no tener ni puta idea de que era exactamente el País del Té, pero la lista no dejaba de crecer y aún así estaba decidido a cumplirla.

Tras las palabras del Chunin, un vistazo de Koromaru hacia atrás le permitiría captar como el pelirrojo desenvainaría con velocidad su Tantō a través del uso de la zurda, realizando un rápido movimiento para rasgarse a media profundidad la palma de la mano derecha en un corte oblicuo. Un leve gesto de dolor se apreciaría en las facciones del joven, pero decidido, extenderìa de inmediato su mano de la cual brotaba sangre con el objetivo de estrecharla con la de Kin. — Lo prometo. — carente de puto sentido, e innecesario, pero el accionar del Chunin quizás tenía una metáfora mucho más profunda de lo que se podía palpar a simple vista.

¿Aquel podía ser un pacto de sangre entre camaradas? Los faros ambarinos del Chunin y la falta de reacción por Koromaru, reflejaban la importancia que tenía aquel acto para el dúo, por muy salvaje que se hubiese mostrado el mismo.

Kio Sawarabi (19 años):
  • Fuerza : 60
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 64
  • Voluntad : 50
Chakra : 260
Koromaru (6 años):

Koromaru tiene un tamaño de un metro.

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 32
  • Voluntad : 25
Chakra : 127
Inventario:
  • Momoku Kabuto (盲目兜, Casco Ciego) — En uso.
  • Escuche grande — Cintura/Espalda.
    • Bombas de humo x4
    • Comunicadores x4
    • Pildoras de soldado x10
    • Alambres ninja
    • Respirador
  • Escuche mediano izquierdo — Cintura/Espalda.
    • Makibishi x30
    • Pergamino de almacenaje, Blanco.
      • Barras nutritivas x20
  • Nota invocadora — Muñeca derecha.
    • Kunai preparado x1
  • Nota invocadora — Muñeca izquierda.
    • Kunai preparado x1
  • Escuche mediano derecho — Cintura/Espalda.
    • Shuriken x18
    • Pergamino de almacenaje, Negro.
      • Tsukihana no Manto x2
  • Escuche pequeño — Muslo izquierdo.
    • Kunai preparado x5
  • Escuche pequeño — Muslo derecho.
    • Kunai preparado x5
  • Tantō — Espalda.
  • Bomba de luz — Oculta.
  • Sellos explosivos x10 — Ocultos.
  • Mecanismo de Kunai Oculto x2 — Ocultos.
  • Chaleco táctico — En uso.
    • Caja de cigarros x07
    • Zipo
    • Ryous.
    • Pergamino de almacenaje, Gris.
      • Mochila
        • Capa impermeable x2


AWARDS 2018:

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por NB Narración el Jue Jun 14, 2018 9:47 am

NPC Kirigakure: Kin Tsuchi.
La presencia del can tratando de llamar su atención provocaría que por una vez, la joven kunoichi bajase su mirada en dirección a este. Sentir el reclamo no era algo a lo que pudiese resistirse aún a pesar de que siempre había sido tan helada como un tempano de hielo. Kin Tsuchi siempre destacaba por su actitud, por sus malas formas o la indiferencia que la gente le hacía sentir, incluyendo su propio padre, a quien tiempo atrás le había firmado un tratado de guerra donde, aún a pesar de que el titan sintiese un mínimo de intriga por ella, la joven, solo se encargaba de desligarse por completo de su apellido. No era alguien con sentimientos, carecía de ellos en todo tipo de sentido dada a la educación que había tenido bajo las indómitas tierras del sonido, y aunque siempre lo había demostrado alejándose de los demás, no podía mentir que aquel lobo solitario, conseguía que en ella, no existiese ese rechazo incluso aunque tratase de fingirlo.

Sus manos no se moverían, pero Koromaru podría notar como esta se encargaba de observarlo desde arriba, un pequeño gesto que demostraba que, ante todo, y a pesar de las debilidades, seguía siendo una kunoichi y en aquellos momentos aunque se mezclaba el extraño sentimiento de una profunda amistad, se mantendía completamente erguida, finalizando con su pequeño informe. Pero las extrañas palabras del Inuzuka provocarían que esta volviese nuevamente la mirada hacia él ¿Qué diablos decía?

Su única orbe seguiría cada una de sus movimientos hasta ver no solo como el filo de su tanto cortaba parcialmente la palma de su mano, provocando que la sangre brotase de esta. —... — el silencio embriagaría cada parte de su ser, tratando así de asimilar dicha acción cuando esta era extendida hacia ella y, tras un leve suspiro de resentimiento, su mano derecha se movería con agilidad hasta la parte trasera de su cuerpo, exactamente, en la zona de sus caderas donde, un tanto yacía oculto perfectamente colocado en horizontal.

Un simple movimiento de muñeca seguido del impulso de su mano la llevaría a desenvainarlo, y con una elegancia casi irreemplazable, realizaría exactamente el mismo acto que su acompañante, rasgando la palma de su mano derecha para después, tender la suya propia, agarrando así la mano del Inuzuka para que sus manos se juntasen en un pequeño pacto de sangre. —Realmente eres un idiota y careces de sentido alguno. — comentaría, apartando la mirada de aquellas manos que se unían para observar al pelirrojo. Parecía que su actitud de algún modo no era tan mala combinación con la de la azabache que aún a pesar de todo, era capaz de aceptar en ocasiones no solo sus locuras, si no también sus estúpidas decisiones.

Realizado tal acto, la fémina se limitaría a soltar su mano, llevando así ahora si siniestra hacia las cintas negras que rodeaban sus muñecas para así, comenzar a tirar del interior de esta, descubriendo así unas vendas que posiblemente, siempre llevaba como un simple detalle decorativo, pero que la llevaría a poder comenzar a vendar su propia mano. Era especialista médico, pero una promesa, era una promesa.—Una vez dijiste que yo era tu amiga a pesar de todo y aunque nuestra alianza se verá rota momentáneamente, me gustaría poder hablar contigo de Kin a Kiosuke, no de Kunoichi a Shinobi. — diría mientras su mirada se encontraba en su herida mano, entreteniéndose así a la hora de vendarla. —Aquello que te dio...esa chica. En el país del hierro. — dijo con un tono agrio en su voz, como si le molestase meterla en aquella conversación. —Nunca me informaste sobre ello siendo tu mi compañero en la misión. ¿Qué es? — una vez la cuestión había sido lanzada, la joven terminaba de anudar aquel pequeño artilugio alrededor de su mano.

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por Kiosuke Sawarabi el Jue Jun 14, 2018 3:43 pm

X
PAÍS DE LA HIERBAKUSAGAKURE NO SATOPRIMAVERA 7 DD
Una cálida sonrisa se dibujó en los labios del Inuzuka cuando Kin aceptó el estrechamiento de manos que anhelaba, sobretodo cuando esta entendió a la perfección las intenciones que él demostraba. Él no consideraba que era un idiota por hacerlo, pero ella no paraba de repetirlo, y aunque se tratara tan solo de palabras que ahora habian sido grabadas por un pacto de sangre, las que el pelirrojo dejaba salir de sus labios o imponía en sus escritos, salían siempre desde lo más profundo de su alma; sus sentimientos eran puros y verdaderos, por mucho que a veces se vieran confusos o erráticos sin fundamento alguno.

En cuanto las manos de ambos se separaron, Kio se miró la mano. Le dolía. Miró de reojo a Kin recordando sus capacidades médicas, pero le daba vergüenza pedir por una cura... El sacrificio estaba hecho, y ahora debía aguantarse las consecuencias. Apretó el puño con el objetivo de evitar que mas sangre emergiera de su herida, dejando el puño en vertical hacia arriba, para que el efecto de la gravedad no fuera tan nocivo mientras la coagulación hacia su trabajo.

Koromaru se mantuvo en su posición, entre Kio y Kin, aunque acabó por sentarse sobre sus patas traseras alzando la vista hacia la kunoichi para escucharla atento.

Mas que amigos, sí. — aclaró. Debía aclararlo, aunque ni él supiera el significado de lo que estaba diciendo en realidad.

La pregunta llegó a sus oidos y un silencio mortal se generó en la escena. Kio miró a Koromaru por unos instantes, borrando aquella sonrisa de sus labios y finalmente volvió a enfocar sus orbes en el de la azabache. Rodeó ligeramente al can y se acercó a ella, invadiendo como siempre y sin tapujos, el espacio personal de la kunoichi; estaban en un territorio desconocido, y las palabras que estaba a punto de entonar prefería que quedasen lo mas resguardadas posibles entre ellos dos. Confiaba en ella, pero no en Kusagakure no Sato pese a diversos factores innecesarios de explicar incluso ante semejantes alturas.

Kio no tenía duda alguna de que habia miembros de ANBU en los alrededores.

Coordenadas ocultas del País del Fuego. — un susurro, cercano al oido de la kunoichi; no había dicho exactamente lo que era, pero bien que se dejaba entender si se lo analizaba un poco. Por el rabillo del ojo, Kio miraba el cuello de la azabache, percibiendo también su aroma de forma involuntaria. — Doctora-chan se ha ganado mi confianza, a pesar de lo que dice todo el mundo. Esta información debería dársela a Kobayashi únicamente, pero puedo compartirla contigo... — afirmó, dando un paso hacia atrás y agachándose para mirar desde abajo a Kin. Envainaría aquella hoja corta con la zurda y de inmediato acariciaría la cabeza de Koromaru con la misma, esperando algún tipo de respuesta por parte de la tuerta.

Debí haberlo dicho antes, lo siento. Mi mente divagó durante varios días y luego nos separamos... — si bien sus ojos no se despegaron nunca de la kunoichi, en ellos podía vislumbrarse verdadero arrepentimiento. Él había afirmado que había un vínculo entre ellos dos, pero aún así, no se había pronunciado en ningún momento de la manera que debía hacerlo. No sentía que habia traicionado la confianza de la kunoichi, pero bien que le había faltado el respeto a la camadería que él mismo trataba de instaurar desde hacia ya un buen rato.

Kio Sawarabi (19 años):
  • Fuerza : 60
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 64
  • Voluntad : 50
Chakra : 260
Koromaru (6 años):

Koromaru tiene un tamaño de un metro.

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 32
  • Voluntad : 25
Chakra : 127
Inventario:
  • Momoku Kabuto (盲目兜, Casco Ciego) — En uso.
  • Escuche grande — Cintura/Espalda.
    • Bombas de humo x4
    • Comunicadores x4
    • Pildoras de soldado x10
    • Alambres ninja
    • Respirador
  • Escuche mediano izquierdo — Cintura/Espalda.
    • Makibishi x30
    • Pergamino de almacenaje, Blanco.
      • Barras nutritivas x20
  • Nota invocadora — Muñeca derecha.
    • Kunai preparado x1
  • Nota invocadora — Muñeca izquierda.
    • Kunai preparado x1
  • Escuche mediano derecho — Cintura/Espalda.
    • Shuriken x18
    • Pergamino de almacenaje, Negro.
      • Tsukihana no Manto x2
  • Escuche pequeño — Muslo izquierdo.
    • Kunai preparado x5
  • Escuche pequeño — Muslo derecho.
    • Kunai preparado x5
  • Tantō — Espalda.
  • Bomba de luz — Oculta.
  • Sellos explosivos x10 — Ocultos.
  • Mecanismo de Kunai Oculto x2 — Ocultos.
  • Chaleco táctico — En uso.
    • Caja de cigarros x07
    • Zipo
    • Ryous.
    • Pergamino de almacenaje, Gris.
      • Mochila
        • Capa impermeable x2


AWARDS 2018:

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por NB Narración el Vie Jun 15, 2018 8:27 am

NPC Kirigakure: Kin Tsuchi.
Su siniestra palpaba lentamente la herida de su mano, tratando así de asegurarse que se encontraba lo suficientemente vendada como para que la presión dejase que aquel corte dejase de sangrar tarde o temprano, no le preocupaba lo más mínimo cual fuesen las consecuencias de que siguiese de aquella manera, si no que más bien todo lo contrario, era lo que buscaba. Una cicatriz, un recuerdo que realmente mantuviese latente aquel pacto que habían creado, aunque eso tuviese que significar dejar que su mano se encargase de sufrir más de lo debido en alguien que necesitaba sus manos para ayudar a todos aquellos los que se encontrasen con la azabache en su retaguardia. Pero la distancia se convertiría en una pequeña pesadilla, y era consciente que a pesar de ser una joven que amaba con fervor sus obligaciones, de algún modo acabaría extrañando al pequeño can y a su estúpido dueño.

Al sentir el movimiento frente a ella, la joven kunoichi se mantuvo estática, bajando la mirada hacia Koromaru aún a pesar de que Kio en parte, ahora obstaculizaba dicha visión. Con mirada baja tomaría la iniciativa de simplemente escuchar cada una de sus palabras, aunque aquello conllevaba un leve fruncir de su ceño, como si de algún modo el descontento la hiciese molestarse ante una confesión de tal calibre, una, que podía hacer el mundo arder y que tan solo había estado a centímetros del roce de su piel. Claramente, aquel detalle, era toda una victoria para la alianza si quería empezar a mover los hilos del destino. Pero no hizo nada, mucho menos porque aunque su mente se encontrase ardiendo en rabia, su corazón, parecía tan calmado que era incomprensible aquella mezcla de sentimientos.

En cuanto el shinobi se separó de ella, su única orbe cayó justiciera sobre este ¿Pero como actuar ahora que le había dicho que aquello sería algo confidencial entre amigos? Si bien por encima de todo era una militar, eso no quitaba que su palabra, valía oro.

Úsalo correctamente, pero no olvides tus obligaciones. Es posible que incluso debas de ser sabio con tu decisión a la hora de usar ese pequeño presente. Te brindaré un pequeño voto de confianza y aunque no me gusta ni un pelo esta mujer, confiaré en ella. — aclararía finalmente, sin apartar en ningún momento la mirada de él, aunque intercalándola con el pequeño ninken. —Yo también tengo una información importante para ti antes de marcharme. — su diestra herida se alzó, haciendo así un pequeño gesto al pelirrojo para que se alzase, y se acercase a ella una vez más.

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por Kiosuke Sawarabi el Sáb Jun 16, 2018 6:33 pm

X
PAÍS DE LA HIERBAKUSAGAKURE NO SATOPRIMAVERA 7 DD
La mirada del dúo sobre la kunoichi se mantuvo seria y fría, aunque aceptando sus palabras y siendo conscientes de la importancia que tenían estas. El pelirrojo ya estaba acostumbrado a la idea que todo el mundo a su alrededor tenía sobre Kaede Uzumaki, y aunque estas no le hacian ningún tipo de gracia, habia hechos y realidades que él no podía ignorar. La única razón que él atesoraba en pos de no enfadarse era que el mensaje provenía de gente que solo buscaba protegerlo de alguna forma, tanto por amistad como también enseñanza...

Kiri y Getsu tendrán esta información gracias a nuestro trabajo en conjunto, confia en mí. — afirmó, haciéndole saber que aquellas coordenadas llegarían a sus tierras de una u otra forma. Esperaba que ella pudiera confiar en él.

En verdad las palabras de Kin habían desvelado a Kio una realidad que sus sentimientos habían ocultado. La información obtenidia por Kaede era importante, y la alianza era algo reciente que debía mantenerse y mejorarse. Información confidencial como la obtenida, en una misión conjunta, debió ser compartida de inicio y él había pecado de estúpido al no razonar de la manera que debía hacerlo. Ahora no había marcha atrás y Kin había dado pie a que él hiciera lo que quisiera. No iba a insistir sobre un tema tan delicado, y mucho menos con ella por como era.

Nadie que yo conozca confía en ella. Quizás uno deba llevarle la contraria al resto, tanto para asegurar la sospecha de todos cuando muera bajo sus manos, o también como para demostrarles que están equivocados... — respondió cerrando los ojos a la par que se levantaba, apoyando las manos sobre su cintura y acercándose a ella con tan solo un paso. Nuevamente existía aquella cercanía entre él y ella, solo que esta vez, se encontraba completamente de frente. Kio daría un repaso con su mirada a los labios de la fémina de manera inconsciente, pero de inmediato se enfocaría en su mirada parcialmente imposibilitada.

Soy todo oidos, Kin. — dejó salir con suavidad, para que solo ellos tres pudieran escuchar los vocablos pronunciados. El ambiente se llenaba de tensión para Kiosuke, mientras Koromaru aguardaba en la retaguardia alzando las orejas para no perderse ningún detalle... ¿Qué información importante resguardaba la kunoichi?

Kio Sawarabi (19 años):
  • Fuerza : 60
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 64
  • Voluntad : 50
Chakra : 260
Koromaru (6 años):

Koromaru tiene un tamaño de un metro.

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 32
  • Voluntad : 25
Chakra : 127
Inventario:
  • Momoku Kabuto (盲目兜, Casco Ciego) — En uso.
  • Escuche grande — Cintura/Espalda.
    • Bombas de humo x4
    • Comunicadores x4
    • Pildoras de soldado x10
    • Alambres ninja
    • Respirador
  • Escuche mediano izquierdo — Cintura/Espalda.
    • Makibishi x30
    • Pergamino de almacenaje, Blanco.
      • Barras nutritivas x20
  • Nota invocadora — Muñeca derecha.
    • Kunai preparado x1
  • Nota invocadora — Muñeca izquierda.
    • Kunai preparado x1
  • Escuche mediano derecho — Cintura/Espalda.
    • Shuriken x18
    • Pergamino de almacenaje, Negro.
      • Tsukihana no Manto x2
  • Escuche pequeño — Muslo izquierdo.
    • Kunai preparado x5
  • Escuche pequeño — Muslo derecho.
    • Kunai preparado x5
  • Tantō — Espalda.
  • Bomba de luz — Oculta.
  • Sellos explosivos x10 — Ocultos.
  • Mecanismo de Kunai Oculto x2 — Ocultos.
  • Chaleco táctico — En uso.
    • Caja de cigarros x07
    • Zipo
    • Ryous.
    • Pergamino de almacenaje, Gris.
      • Mochila
        • Capa impermeable x2


AWARDS 2018:

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por NB Narración el Dom Jun 17, 2018 6:42 pm

NPC Kirigakure: Kin Tsuchi.
Cual mera oyente, Kin sellaría sus labios, dando paso a cada uno de los vocablos que el Inuzuka parecía querer compartir con ella. ¿Estar de acuerdo?  Ya todos eran consciente de la actitud hostil de la ex kunoichi del sonido, o un modus operandi que generalmente la hacía ver mordaz ante todos y cada uno de los que la rodeaban. Kiosuke no sería distinto a los demás en cuanto a esta, pero a pesar de ello, si se había ganado de algún modo el derecho de que Kin no lo ignorase, o simplemente lo mandase a callar con sus propios métodos.

Podía seguir siendo el mismo estúpido de antaño, pero eso no significaba que cada día o segundo que pasaba con él podía aceptar completamente que poco a poco, iba tomando el mismo camino que aquel que lo había acogido bajo sus enseñanzas, el mismo Ryuu Kobayashi.

No hubo queja que escapase de sus labios, y en el mismo momento que sus orbes fueron conscientes de como este se acercaba, su cuerpo se mantuvo completamente inmóvil, por lo menos, durante aquellos segundos que sus miradas se encontraban fijas, dando así consciencia a la menor de como este, se distraía observando sus labios. Sin poder evitarlo, aquello robaría una sonrisa curvada por parte de la azabache.

Su siniestra se alzaría, moviendose ligeramente un poco hacia el frente para así colisionar con el cuello de su compañero, deslizando con lentitud la yema de sus helados dedos por la superficie de su piel, acariciandola lentamente, como si realmente hubiese añorado un contacto como ese. El mismo podía sentir como cada resquicio de su piel se convertía en un deleite para la suavidad de una mano que había nacido para la guerra, y en aquellos instantes, dejaba a un lado eternas luchas desesperadas para disfrutar de la calidez del contacto físico.

Los trazos delicados de su piel la llevarían finalmente hasta la nuca del pelirrojo, tomando posesión bajo el casco de aquella media melena que caía para así, entrelazar sus dedos con cuidado con la suavidad de su cabello. No habría presión, tampoco una rapidez palpable que demostrase hostilidad en sus actos, incluso este podría sentir como si un cordel se hubiese desatado, brindando nada más que un cariño inigualable a sus actos. Nada más que escasos diez centímetros los separaban a uno del otro, distancia en la que sus alturas se convertían en una molestia ardiente, pero a su vez, ideal para evitar cualquier tipo de descontrol.

No mentiría, aquel era el primer contacto real que mantenía con el shinobi de la luna, pero aquello no eliminaba el orgullo que la fémina portaba, y mucho menos, su afán por dominar la situación buscando la victoria.

Sería así, como usando los primeros actos cual distracción y ante la desventajosa visual que podría tener el pelirrojo del resto de su cuerpo, la diestra vendada de la fémina formaría un puño, y mientras la única orbe de la Isashi no se alejaba del rostro de su compañero, esta sería enviada con fuerza en dirección al estomago del Inuzuka, que en caso de no verla venir, con suerte, podría hacerlo sufrir la fuerza de la joven hasta el punto en el que se viese obligado a contraer el abdomen y con ello, acercarse aún más a ella. De este modo, los labios de Kin podrían aprovechar la acción ejecutada para acortar distancia en altura y junto a ello, acercar sus labios a la oreja derecha del Inuzuka, brindando más intimidad a sus palabras. —Te la debía por haber crecido tanto. — justifico el golpe con aquellas simples palabras. —Por haber mirado algo que no te pertenece. — añadió con una ligera sonrisa acusándolo por aquella mirada fugaz que se le había escapado a sus labios —Y por dejar que otra te haya puesto la mano encima — finalizó refiriéndose al momento en el que Kaede Uzumaki se había acercado de manera descarada a este, aunque fuese para cederle la información, un detalle que quizás el ignoraría. —En cambio a lo que tengo que decirte... Hay alguien en la hierba que pueda interesarte. Choi Jun Hong. Quizás el nombre no te sea realmente familiar ¿Pero y si te digo que su apellido real es Kobayashi? — sentenciaría mientras el agarre que  mantenía en la parte baja de su melena rojiza amainaba, brindándole así libertad aún a pesar de que no se movería ni un solo ápice por si este tenía algo que añadir.

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por Kiosuke Sawarabi el Lun Jun 18, 2018 1:41 am

X
PAÍS DE LA HIERBAKUSAGAKURE NO SATOPRIMAVERA 7 DD
No habia palabras claras para describir la sensación que recorrió toda la espina dorsal del Inuzuka en cuanto recibió el contacto frío y cálido a la vez de aquella kunoichi, con la cual había vivido tensas situaciones en varias oportunidades pese a que él no las había buscado conscientemente en realidad.

Pese a no poder darle explicación a lo que por su mente pasaba día y noche tras la separación que tuvo con la kunoichi, justo luego de la misión que los había llevado al País de la Hierba, el momento en que se dio aquella primera "intimidad" piel a piel, fue algo que Kiosuke había esperado durante un largo tiempo para su gran sorpresa. Los faros ambarinos del pelirrojo querían cerrarse lentamente, pero se contuvo a regañadientes sin quierer robarse el placer de observar a una persona que comenzaba a tomar cada vez más significado para él. Su piel se erizó de sobremanera, pero aún la firmeza del proyecto de titán, no dejaba que su imperturbable figura diera el brazo a torcer en cuanto a gestos o movimientos.

Koromaru pudo notar algo diferente entre aquellos dos, una sensación que no rompía la tensión que ambos solían tener, pero que la aminoraba de sobremanera. Prefirió darle privacidad a los dos, moviéndose con lentitud para alejarse de la situación de los dos y mirar hacia otro lado desde una distancia de dos metros por la retaguardia de su adiestrador, quien por primera vez en su vida, no se percató de las acciones del lobo pese a ser su "tenencia más preciada".

La mente del Chunin volaría, anhelando que aquel momento fuera eterno. Kin se había vuelto importante para el Inuzuka, y no comprendía el motivo de todo esto. Quizás habian sido las tantas horas compartidas a lo largo del tiempo, que pese a ser tan solo unos días, para él habían sido prácticamente como meses enteros. O quizás también podía llegar a ser la completa diferencia entre ambas personalidades: Kio era como un fuego incontrolable, y la kunoichi era un témpano de hielo, que incluso a veces también ardía sin perder la totalidad de sus facultades como ninja experimentada... Fuera lo que fuera, allí existía una inevitable atracción.

La distancia que los separaba era mínima y al mismo tiempo infinita. Kiosuke sentía a Kin tan cerca y tan lejos al mismo tiempo, que por dentro ardía como un volcán a punto de estallar. Con su mente en las nubes y su corazón queriendo salirse de su pecho, en el momento en que ella acarició su cabello, el Chunin no pudo contenerse. Mordió su labio inferior por un instante, remojando el mismo con la punta de su lengua y se dispuso a abrir la boca queriendo decir algo de extrema importancia.
Kin, yo... — el raudo correctivo fue bien aplicado en la integridad abdominal haciendo que Kio se tragase aquello que quería decir, mordiéndose con fuerza aquel mismo labio que recién había apretado con delicadeza, y contrayéndose hacia adelante hasta rozar con su mejilla derecha, la misma de la kunoichi.

Quizás aquel golpe no alcanzaba para pagar todos los errores que él había cometido, pero habia sido bien recibido por parte del Chunin. Este sonrió cerrando sus ojos extasiado con lo que acababa de suceder, pero más aún por el contacto de sus rostros que por su parte, él mantendría sin presionar, pero al mismo tiempo, sin deseo alguno de dejarlo ir... Nunca habia estado tan cerca de la azabache, y jamás pensó que lo haría, pero aún a pesar de ello, lo que hasta ahora era una tormenta de emociones recorriendo todo su interior, se combinaba con el redoblante que su corazón estaba emitiendo; ni siquiera aquella vez que juntos sufrieron la sensación más tortuosa jamás experimentada en el País del Fuego, aquel órgano vital se había sentido tan al límite como ahora mismo se dejaba sentir.

Lo que podía ser descrito como una candente pasión que quizás en otra oportunidad pudo haberse descontrolado, recibió un baldazo de agua fría traída de los helado glaciares del País del Hierro. La mención sobre un individuo y apellido real relacionado con el mentor del Inuzuka, hizo que el Chunin volviera a poner los pies sobre la tierra... Su mente quedó en blanco durante un momento, pero no por ello desajustó el contacto que de forma automática, su propio cuerpo reclamaba.

¿Koba... — una pausa se dio. Kio tragó saliva, frunciendo el ceño lentamente a la par que finalmente se despegaba de la kunoichi, de tal manera que sin siquiera poder controlarlo, acabó rozando la punta de la nariz ajena con la propia. El pelirrojo se reincorporó lentamente, y su mano aún intacta trató de tomar suavemente por el hombro de un mismo lado a Kin, solo que en el instante previo a realizarlo, la misma quedó paralizada en el aire y fue retraida con evidente esfuerzo hasta pegarse a su propio pecho. — ¿Qué hace aquí? ¿Quién es exactamente ese Choi...? — preguntó, con una voz seria y grave pese al aire de comicidad que se presentó ante la dificultad pronunciativa del de Getsu. Kio no sabía que Kobayashi tenía paretezcos, y no es que esto le importase demasiado, pero el hecho de que Kin lo dijera debia de tener un motivo importante y no se trataba de un dato menor. Si Kobayashi tenía familia o algo similar, y esa misma se hacía conocer por un nombre diferente, debía tratarse de algo que él debía requería saber de una u otra forma.

Kio Sawarabi (19 años):
  • Fuerza : 60
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 64
  • Voluntad : 50
Chakra : 260
Koromaru (6 años):

Koromaru tiene un tamaño de un metro.

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 25
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 32
  • Voluntad : 25
Chakra : 127
Inventario:
  • Momoku Kabuto (盲目兜, Casco Ciego) — En uso.
  • Escuche grande — Cintura/Espalda.
    • Bombas de humo x4
    • Comunicadores x4
    • Pildoras de soldado x10
    • Alambres ninja
    • Respirador
  • Escuche mediano izquierdo — Cintura/Espalda.
    • Makibishi x30
    • Pergamino de almacenaje, Blanco.
      • Barras nutritivas x20
  • Nota invocadora — Muñeca derecha.
    • Kunai preparado x1
  • Nota invocadora — Muñeca izquierda.
    • Kunai preparado x1
  • Escuche mediano derecho — Cintura/Espalda.
    • Shuriken x18
    • Pergamino de almacenaje, Negro.
      • Tsukihana no Manto x2
  • Escuche pequeño — Muslo izquierdo.
    • Kunai preparado x5
  • Escuche pequeño — Muslo derecho.
    • Kunai preparado x5
  • Tantō — Espalda.
  • Bomba de luz — Oculta.
  • Sellos explosivos x10 — Ocultos.
  • Mecanismo de Kunai Oculto x2 — Ocultos.
  • Chaleco táctico — En uso.
    • Caja de cigarros x07
    • Zipo
    • Ryous.
    • Pergamino de almacenaje, Gris.
      • Mochila
        • Capa impermeable x2


AWARDS 2018:

Volver arriba Ir abajo

Re: [Trama individual] Lazos que se rompen — Kiosuke Sawarabi.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.