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[Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

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NB Narración
Master

[Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por NB Narración el Dom Jun 17, 2018 12:07 am

Kumogakure no Sato
El amanecer se alzaba lentamente tras las grandes y gloriosas montañas del rayo, recreando así la perfección de un país que desde el inicio de la vida, había nacido para triunfar, para ignorar las adversidades y con ello, hacer caer a todos bajo sus pies. Ardiente, temerario, pero ante todo, incandescente, adornado por los títulos que sus shinobis condecoraban y las riquezas que convertían aquellas tierras en hogar para los aclamados espíritus más sabios y perfeccionistas en sus conquistas. No eran los más experimentados, quizás tampoco los más sanguinarios, pero era algo que demostraba que en un mundo de guerras, era la estrategia la que marcaba el inicio del fin, donde este, se convertía en un hogar para quienes con nada más que el amor por sus tierras, podían hacer que nadie pudiese tan si quiera rozar con la yema de sus dedos, la grandiosidad de los mismos dioses.

El país del rayo, era el hogar de aquellos que casi rozaban la divinidad, y no solo por como sus mayores monumentos y con ello, aldea, se perdían entre las alturas de las más altas montañas de la tierra, si no tambien por como los rayos del sol dibujaban trazos que parecían combatir a mano con el mismo oro que enmarcaba las victorias de los lideres de aquel país que, desde un inicio, había liderado por completo cualquier tipo de conocimiento, llegando a incluso colisionar con la grandeza de los cielos. Y es que no había país que pudiese enfrentarse no solo a Kuro Yotsuki, mismo líder que desde los inicios había comandado —aunque fuese con tan solo un apellido leal a su sangre—, si no también a los terrenos infranqueables y tierras indomables, no solo por la magnificencia de estos, si no también por el poder adquisitivo que desde el inicio los había convertido en la mayor potencia mundial por tan solo el afán de enriquecerse a sí mismo.

No habían terrenos más seguros, no había población más rica y mucho menos, vidas más envidiadas, algo que a ojos de los ajenos a las tierras del rayo, los hacía ver cuando aves encomendadas por los misma creación entre valles de las más delicadas delicias.

En aquella ocasión, la aldea se había visto iluminada con sumo cuidado, dejando que, una militarizada población se viese más decorada que a lo que generalmente acostumbraban, donde los pequeños detalles se convertían en grandes razones para demostrar no solo su gran poder, si no el amor por aquello que durante décadas los habían alzado hasta lo que eran hoy, y no solo por sus habilidades innatas, si no también por el mismo oro que en aquella ocasión, remarcaban las estructuras y con ello, aquel que había alzado a gusto del mismo líder, como un nuevo palacio para sus más brillantes camaradas. Junto a ellos, los nuevos shinobis que con fervor quisiesen abanderar la causa que la nube siempre había deseado: un mundo mejor bajo el mandato de su líder.

Grandes telas rojizas se encargaban de enmarcar los valles que daban hacia el nuevo palacio central, e incluso en su camino hasta este se podían ver como estanques artificiales de nenúfares, daban hogar a delicadas grullas que con su leves graznares adornaban el camino, de igual forma que las aves mañaneras, que parecían haberse aliado con el gran día que había sido condecorado como "El día de la conquista" en honor no solo a la misma Aramis Voda, si no también al líder de la nación del fuego, claro está, con especial nombramiento a Kuro Yotsuki.

Una semana atrás, todos los preparativos habían comenzado, provocando que la aldea se viese enmascarada por hermosos festivales y un gran número de los mejores comerciales de la ciudad, embriagando las calles con el dulce olor del azafrán y los mejores alimentos. Pero aún a pesar de que el simple movimiento masivo de la aldea demostrase la llegada de tal día, no solo nadie podría olvidar una fecha tan legendaria como aquella, si no que además, los mismos Jonins más cercanos a la guardia real del Raikage, se habían encargado de hacer entrega a los shinobis de la aldea de una citación oficial, tomando como protagonista, el gran patio de palacio.

Todas y cada una de las calles se veían comandadas por shinobis de alto rango, vestidos con los trajes oficiales que sus títulos afrontaban, e incluso se podían llegar a ver como algunas de las mismas guardias de la Daimyos habían sido citadas y tomaban rumbo hacia el lugar estipulado, vistiendo aquellos kimonos de corte delicado y hermosos colores rojizos, sin olvidar, el precioso color de sus Daikiris que, personalizados acorde con sus prendas, demostraban la grandeza de sus habilidades.

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NB Narración
Master

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por NB Narración el Dom Jun 17, 2018 12:08 am

Aclaraciones y Pautas
— Todos y cada uno de los inscritos en la trama global que formen parte de Kumogakure no Sato tienen acceso directo a la trama, sin tan si quiera importar donde se encuentren actualmente. Yatori en cambio, queda exenta de esta trama por haber decidido abandonar el país junto a Aramis Voda.

— Como mismamente dice la narración, todos han recibido un mensaje oficial por parte del Raikage. Se da la libertad de elegir las circunstancias bajo las cuales este mensaje fue recibido siempre y cuando cumplan con la descripción dada.

— Este primer post es completamente libre aunque pide la normativa oficial del foro como en todas las tramas oficiales. Aún a pesar de ello, es una narrativa inicial en la cual se debe tomar como protagonista no solo la llegada del mensaje la noche anterior ,si no también la preparación y el comienzo del camino en dirección a la plaza central, sin tener cuenta la oficial llegada puesto que hasta el momento, esta no ha sido descrita por narración.

— Usuarios con narrativas activas posteriores a esta, siguen teniendo derecho de continuar estas pero pasarán oficialmente a tema en pasado a no ser que conlleven enfrentamientos bélicos, algo que les anula completamente la asistencia a esta trama.

— Al no tratarse de una trama específicamente bélica, por lo menos por el momento, está permitido el relleno (Hasta cierto punto no os emocionéis malditos)

— También os recordaremos —como siempre— que todos y cada uno de los NPCs del foro tienen su propia personalidad, razón por la cual vuestras actuaciones se encargarán de entablar una relación con esto o llevarlos a actuar conforme a vosotros. La muerte en este caso o incluso el encarcelamiento quedará bajo el juicio de estos. Una mala actuación, un mal acto o una experiencia bélica innecesaria podría conllevar grandes consecuencias. Decid hola al código militar.

— Podéis interactuar entre vosotros si lo deseáis, pero recordad que solo se os permite un post por ronda. Que alguien interactue con vosotros no significa que tengáis derecho a otro post si narración no ha pasado antes.

— Respetad las normas y recordad que está terminantemente prohibido el metarol, además de ello, la ambientación corresponde únicamente a narración.

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Kazashi Furukawa
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Kazashi Furukawa el Dom Jun 17, 2018 10:44 am

La Gloria de los Conquistadores
Kazashi Furukawa
País del RayoKumogakure no SatoPresente
Lo que venía siendo la parte ceremoniosa, fastuosa y pomposa de las fiestas nunca se le había dado del todo bien: enseguida terminaba distraída con cualquier detallito ínfimo del decorado y metiendo la pata de maneras insospechadas. En cambio, todo lo que tenía que ver con tenderetes, puestos de comida y entretenimientos varios -en los que, por cierto, solía dejarse el sueldo en menos de un pestañeo- le sacaba los colores y le hacía pasárselo tan bien que hasta acababa olvidando eso.—No, ahora no.—Kazashi sacudió el rostro, devolviéndose a sí misma al mundo surrealista y fantabuloso que llevaba recorriendo desde que habían dado inicio las peculiares celebraciones. Pero, por más que quisiera negar lo evidente, lo cierto era que no podía sacarse de encima la idea de que a Yatori Hoshino parecía habérsela tragado la tierra. Ni siquiera el rígido hombre, de espalda condenadamente ancha, que le había entregado el mensaje ayer -casi al anochecer, porque, al parecer, al honorable soldado hasta se le había olvidado que existía un efectivo de nombre Kazashi-  se había sentido capacitado para darle una respuesta a su martirizadora pregunta. O miedo, más bien. ¿Y si, en alguna misión especialmente peligrosa, le ha pasado algo? Arrodillada frente a uno de los estanques que adornaban y ornamentaban la grandiosa marcha hacia el palacio, con un bollo de canela a medio comer en la mano izquierda y el corazón latiéndole -a su parecer- en la diestra, Kazashi, para variar, se sintió una ruina. Un fracaso. Un imperio insostenible, derruido bajo un peso que no podía sostener. Y, por encima de todas las cosas, una mala persona. No, peor aún; una amiga nefasta. Una de esas en las que nunca podías confiar: mucho menos, creer. A pesar de lo mucho que se había estado esforzando desde que había dado comienzo su inexorable entrenamiento con la que ya consideraba como su estrella polar, todavía no valía la pena contarle las cosas. Tenerla en cuenta, simplemente, no era una opción; mucho menos, una obligación.

La garza que llevaba cerca de un cuarto de hora acompañándola en su desidia interna, tal vez, avergonzada de la apatía que la normalmente inquieta muchachita rezumaba a cada lento pestañeó, le graznó a la altura de la cara y, tras darle un pellizo en la nariz, se abalanzó sobre el botín que esta sostenía y le robó, con todo el descaro del que podía hacer gala un animalejo así, el dulce que tanto le había costado conseguir en el puesto más abarrotado del alegre festival.—¡Ey! ¿qué te crees que estás haciendo? ¿acaso te ha enviado él para que me agües la fiesta? ¡ni de puta coña, ¿me oyes?! ¡me lo voy a pasar de puta madre le guste o no! ¡qué te den, bicho deforme! los cisnes molan mucho más que tú, adefesio.—adolorida, se llevó la zurda, ahora libre, a la naricilla ultrajada; por un momento, la poseyó la idea de tirarse a la piscina, lanzarlo todo por la borda y enzarzarse en un combate a muerte contra el abominable cuellilargo. Si se contuvo, fue por deferencia a la vocecilla, tan mansa como encomiable, que siempre le hacía de conciencia en circunstancias discordantes como aquella con la que le tocaba lidiar. Parpadeó, tratando de mantener bajo control el flujo desbordante de emociones que amenazaban con deslizarse desde el centro de su aprehensivo pecho hasta la titilante luz que desprendía su, para variar, poco encendida mirada. Le habría hecho ilusión acudir a la celebración con Yatori, enseñarle lo especial que podía llegar a ser algo tan incongruente como ganar un concurso de devorar de mochis gigantes; demostrarle que, aún valiendo menos que una pizca de arena, hasta ella tenía cosas que merecía la pena aprender. Pero no, esa no sería la realidad que viviría aquel día; tampoco la de mañana, seguramente. Ni la de pasado. Tal vez, nunca volvería a verla; a hablarle. A sentirla. El corazón no tenía que estarle funcionando como era debido, porque Kazashi juraría, más tarde, que acababa de saltarse un latido; cosas que pasaban, se dijo. Con los iris anegados en lágrimas que, costara lo que le costase, no dejaría salir, muy lentamente, se puso en pie y recorrió con una mirada aguada el panorama que la rodeaba. Quizás, con suerte, encontraría alguna respuesta durante el evento; la alegría aflojaba las lenguas y liberaba de ataduras insípidas al decoro, ¿no? Balanceó el rostro de izquierda a derecha, apesadumbrada, y se apresuró a continuar la ruta pautada hacia el palacio; intentando pasar desapercibida entre el despliegue de eminentes efectivos militares que seguían el mismo camino previamente estipulado, apretó los puños contra el uniforme de seda que la engalanaba y, sintiendo, reconfortante, el roce del Daikiri reglamentario contra su cadera, logró mantener las lluvias lejos del desierto que la caracterizaba. No le tembló la mirada al elevarla hacia el lujo que envolvía el panorama: la hizo pasar de un decorado a otro, seca. Y triste, muy triste.
Estadísticas:
  • Fuerza : 01
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 04
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 07
  • Voluntad : 07
Chakra : 79
Cosas:

Estado de Kazashi
Chakra al 100%: Descansada y en perfectas condiciones. Puede pelear con todas sus facultades físicas.
inventario:
Bandana de Kumogakure no Sato — Anudada alrededor de su cintura.
2 píldoras de soldado — Bolsillo del pantalón.
Daikiri - En la cadera.
Calabaza – A la espalda.

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Koki Senju
Kumo chunin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Koki Senju el Dom Jun 17, 2018 6:36 pm

La Gloria de los Conquistadores
Koki
País del RayoKumogakure no SatoPresente
De vuelta en su aldea, la Senju no se sintió tan feliz como imaginaba por la celebración con la que fue recibida en su hogar, su madre estaba emocionada por verla cumplir sus metas, incluso su hermana comenzó a respetarla. Estaba emocionada, claro que sí; pero todo estaría mejor si tuviera a sus personas cercanas para compartir el triunfo, aunque no era raro que aquella chunnin a la que le había hecho una promesa se viera desaparecida, el hueco en el corazón de Koki seguía ahí, tan oscuro y doloroso como la primera vez, pero ahora era más grande, no sólo desconocía su paradero, estaba segura de que Kagemaru y Hikari no habían salido victoriosos del examen, por las palabras de Hotogi-san. No había sido capaz de buscar a ninguno de los dos, no quería presumir de algo a lo que ellos no habían alcanzado, por lo que el alma salvaje de la chica, se vió incluso un poco apagada entre la soledad.

Sin embargo, la vida seguía como si nada, incluso tal vez con un poco más de alegría que se veía totalmente marcada en las calles de su querida aldea o por aquel mensaje que había recibido un día antes por parte de un mismísimo Jonnin, nada parecido a los citados que estaba acostumbrada a recibir por cualquier chico de los mandados. Con ese sólo cambio, la chunnin supo que sería algo de vital importancia, serio, nada parecido a lo que había asistido anteriormente; aunque se preparó como de costumbre, su banda ninja amarrada en el brazo, su traje, su armamento pero con un nuevo detalle: aquel chaleco que remarcaba su nuevo rango.

Salió, bastante antes del tiempo establecido, subiendo a la cornisa de su propia casa para desplazarse por los techos de las demás; quería pasar un tiempo viendo los festivales de su propia aldea, si hubiera estado con Hikari, aseguraría que la rubia podría estar envuelta en felicidad pura por aquellos manjares que endulzaban su olfato. Había pasado tanto tiempo entre fiestas que casi podía olvidar que allá afuera había una guerra cruel, pero su corazón se encogió cuando pensó que Yatori podría estar enredada en el campo de batalla. Sin saber porque, su vista se nubló un instante, se obligó a detenerse antes de tropezar torpemente. Una vez quieta sobre un firme techo, encontró a los culpables de frustrar su viaje. Unas lágrimas indiscretas recorrieron sus mejillas con una inusual lentitud.

¿Por qué estaba llorando? Rápidamente, se secó la humedad con el antebrazo, no quería ser débil, pero aún no encontraba la manera de abandonar esa parte de sí, fingir sus sentimientos era algo que la kunoichi se negaba a realizar, pero parecía ser el primer paso. Apretó su diestro puño con fuerza, pero antes de que pudiera reflexionar, un grito de furia le hizo dar un respingo. Había una morena junto a los estanques que le estaba gritando a una grulla como si acabara de asesinar a su padre, la mayor frunció el ceño algo confundida, hace unos años había convivido con un chico que también cargaba una calabaza... aunque lo recordaba mucho más tranquilo, ¿serían parientes? Se vió a sí misma e incluso a Hikari en aquella chica violenta, lo cual le arrancó una pequeña sonrisa.

¡Oye! —le llamó desde aquella cornisa—Será mejor que trates bien a esa grulla, es patrimonio de la aldea —anunció lo suficientemente alto para que la chica pudiera escucharla, con un tono divertido en la voz, aunque su advertencia iba bastante enserio, la gente de su País disfrutaba del sufrimiento de los ninjas menos experimentados según su experiencia. Tras dedicarle una cálida sonrisa, la chica continúo con su camino.
Estadísticas:
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 26
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 186
Inventario:

• Estuche Pequeño (pierna derecha):
—x4 kunai.
—x1 kunai con bolsita explosiva.

• Estuche Mediano:
—x5 Shuriken.
—x1 Alambres Ninja.
—x1 Píldora de soldado.

• Visible:
— Chaleco táctico.
— x1 Daikiri
— Banda ninja (brazo derecho).
Resumen:
Relleno Sentimientos de Koki por sucesos actuales.
• Recibe el mensaje y se prepara.
• Se traslada por los techos, observa a Kazashi y le advierte que trate bien a la grulla antes de seguir avanzando.

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Hikari Yamanaka
Muerto

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Hikari Yamanaka el Mar Jun 19, 2018 1:36 am


Hikari Yamanaka
Mis días de estar completamente alegre, divertida, y siempre mostrar una sonrisa se acabaron como si pasara un rayo en frente a mis ojos, luego de fracasar en mi examen chunin muchos pensamientos pasaron por mi cabeza y era mejor cambiar como era porque seguir con esa actitud que siempre había tenido era lo peor que me pudiera pasar. No había vuelto a mirar a Koki, desde ese dia y mas ni nos hemos encontrado por ningún otro lugar pero algo repentino llamo mi atención en la noche, una carta siendo esta una invitación realmente importante que no puedo faltar me había llegado en el buzón, de cierta manera no quería ir porque aun estoy deprimida pero tengo que aceptar para intentar demostrar nuevas cosas o fracasar nuevamente en el intento, mis expectativas no son bastante altas y el tiempo hace cambiar las personas pero aun mas los errores.

Me alisto correctamente llevando mi banda ninja en mi frente, todo mi armamento sin dejar ni uno en mi hogar y especialmente mi Daikiri, algo que hace entender a las personas principalmente que soy parte de ellos. Un suspiro pesado libero de mis labios tratando de tener una mentalidad algo renovada para el gran momento porque no se que me espera cuando llegue al lugar. Mis pasos hacia aquel lugar van a ritmo lento teniendo en cuenta que tengo que ir hacia la palacio, y si ese es el lugar las cosas deben ser realmente importantes –Tsk.- Los orbes en mi ojos están completamente apagados, como si la luz que siempre existieron en ellos ya no existieran y a la vez pensamientos llegan a mi mente mientras sigo mi camino hacia aquel lugar tan importante que me invitaron.

De reojo observo a las personas tan importantes que siempre llevan su armadura, y con solo mirarlos te da algo de miedo porque saben que son realmente peligrosos si pelean de forma en serio, pero algo llamo mi atención cuando escucho una voz bastante reconocida siendo la de su mejor amiga. Mis orbes de color azules se fijan en una chica que esta con un grillo, pareciendo que está jugando con el y mi amiga le dice que tenga cuidado con este –Hola…- Comento en un tono de voz para que las dos me puedan escuchar mientras me les acerco, haciendo notar que había llegado al lugar junto a ellas -¿Ustedes recibieron la carta también?- Finalizo con esta última pregunta para verle el rostro a mi mejor amiga, y luego mirar a la chica nueva con algo de curiosidad.


  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 130


Inventario:

6 Kunais.(Estuche grande)
Comunicador (Estuche grande)
3 Pildoras de soldado (Estuche pequeño Izquierdo)
4 bombas de humo (Estuche pequeño derecho)
1 Bomba de Luz (Estuche grande)
6 Makashibi (Estuche grande y los otros 6 estuche izquierdo)
18 Shurikens (Estuche grande)
Bandana de Kumo (En mi frente)
1 Daikiri
1 Estuche grande (Parte de atras de la cintura)
Estuche pequeño (Muslo izquierdo)
Estuche pequeño (Muslo derecho)
Resumen de acciones importantes:
-Cambio mi manera de pensar luego de los acontecimeintos que me pasaron hace tiempo.
- Luego de recibir la carta me preparado fisica y psicologicamente hacia mi nuevo destino
- Despues de caminar hacia el palacio me encontre con Kazashi, y mi mejor amiga, me presento y les hago una pregunta.


PAÍS DEL RAYO - Residencias




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Eijiro Yotsuki
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Eijiro Yotsuki el Mar Jun 19, 2018 6:34 pm

La Gloria de los Conquistadores
Eijiro Yotsuki
País del RayoKumogakure no SatoPresente
En su tenue danzar, en su riguroso proceder... Eijiro estuvo muy cerca de retorcerse por los suelos en cuanto tuvo aquella carta en su poder. Gritó, saltó y se encargó de que todo el que no hubiera recibido nada semejante se sintiera tan miserable como él insustituible. Invitado, nada menos que al palacio de tan ilustres anfitriones. Y henchido de aquel orgullo que tan bien le sentaba, no tardó más de dos instantes en dirigirse a sus padres, siempre por separado por supuesto.

Y al día siguiente, el muy fanfarrón estrenaba traje al completo. Caros telares, trabajadores cualificados y quizás algún que otro latigazo por falta de brío en plena confección hicieron posible que aquel traje a medida estuviera listo justo antes de la ocasión. Uno negro, radiante, con el pecho amplio para lucir las futuras medallas que de seguro sobrevendrían a una carrera brillante. Zapatos de cueros tratados, de manufactura rigurosa y un olor que evidenciaba su calidad, un abrigo portentoso de pieles sobre sus hombros. Tuvo que mirarse al espejo, contemplar semejante obra al lujo y al exceso y sentirse en efecto un hombre entre hormigas invitado por Dios nada menos. Sonriente, radiante como no podía ser de otra forma, se dirigió a las calles caminando con un garbo exagerado.

A cada mirada insolente, le respondía con una sonrisa altiva. Tan elegante, tan magnífico... podían mirar cuanto quisieran; esa era la visión de un soldado de buena casta y estirpe. Adalid de monarcas, pulcros príncipes y nobles empresas. Tan orgulloso estaba, que a punto estuvo de olvidarse de aquellos destellos castaños. Pronto, toda su atención pareció torcerse en una duración menor a la de un destello celestial. Se preguntó en un silencio impropio por su persona, más bien por soledad que por falta de palabras, donde se encontraría aquella muchacha tan bien parecida.

- Eso... ¿Y mi chica? - Se preguntaba finalmente sin nadie que le respondiera, más que las garzas que comenzaban a gruñir a ambos lados del sendero. Se giró a los lados y se percató de lo cerca que se hallaba del palacio. Sonriente hasta resultar contagioso, Eijiro casi no podía contener la emoción de echarse a correr por las calles en busca de llegar el primero. De mostrar su bandana, su pulcra invitación e intercambiar gestos de adusto respeto entre los oficiales allí presentes. Suspiró como una niña pequeña al pensar en aquellas mujeres de entereza probada en los rigores del combate, en aquellos hombres resilientes que soportaron todo y a todos. Volvió a suspirar imaginándose entre ellos, con una sonrisa de autosuficiencia marcada a fuego y los susurros de una docena de oficiales reconociendo su porte, su genio y el valor de su estirpe.

- Ah, Yotsuki-sama, por supuesto que me convertiré en su escolta ¿Como dice? Claro que podemos ser amigos. Deje deje, le sirvo el té... - Por supuesto, aquellas ensoñaciones no se vieron privadas de su habitual interpretación, con el semblante enrojecido por la anticipada escena y las manos enguantadas dispuestas a servir en una taza inexistente con una tetera hecha de sueños. En cuanto hubo comprendido el ridículo callejero en aquellas zonas tan elevadas, carraspeó y volvió a sus andares exagerados como un resorte accionado. Aún así, la sonrisa no se le desprendía en ningún momento. Entonces... - ¡Mi chica! - Anunció a pleno pulmón al reconocer aquella espalda tan sensual, aquellos cauces caoba, esa voz tan magnética y... a una garza robándole la merienda. Se detuvo unos instantes, enarcando un solo ojo hasta echarse a andar en su dirección, apenas a unos metros de distancia. En el camino, pudo ver como le hablaban varias personas sobre aquel suceso. E incluso como una rubia se le acercaba a hablar con ella. Se preguntó si serían de la misma estirpe... y ahí quedó aquella pregunta. No, y punto.

- ¡Hermano! - Volvió a gritar justo detrás de Kazashi, dedicándole sus palabras a la garza de botines evidentes, que incluso se giró ante semejante quejido. - Has hecho un buen trabajo. - Le sonrió al tiempo que asentía en un agradecimiento sentido a aquella garza, que por lo visto, ahora era su hermano y su agente.  - Bueno, mi querida Kazashi... ¿No nos presentas, novia mía? - Le faltó menos de un suspiro para acercarse más de lo que debía en primer momento y rodearle la cintura con la diestra, acercándola hacia sí. Sonrisa radiante y gesto imperturbable, pareció tan real que casi lo hubiera preferido tal que así. Solo esperaba que su chica no le rompiera muchos huesos... merecía la pena solo por sostener esas caderitas entre los dedos.
Estadísticas:
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 7
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 7
  • Voluntad : 7
Chakra : 74
Inventario:
Bandana de Kumogakure no Sato - Prendida en el cinturón.
Daikiri - En el cinto, lateral izquierdo.

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NB Narración
Master

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por NB Narración el Jue Jun 21, 2018 3:19 pm

Kumogakure no Sato
Cual valle de las delicias, los hermosos estanques artificiales que habían sido construidos por los arquitectos más afamados del país del rayo, aquel lugar de fantasía, tomaba sobre sus lindes a los más inexpertos shinobis de la aldea. Allí donde el amanecer acariciaba cada resquicio, chocando contra los grandes árboles de almendros, y el sonido de animales que yacían escondidos y adormitados entre sus ramas, pero que no daban nada que envidiar a las grandes grullas de blanquecinos y rojizos pelajes. Todo era como si hubiesen nacido para saciar las orbes de los hombres y mujeres más afortunados. El simple respirar entre los gigantescos terrenos del rayo, eran un honor, un manjar que los mismos dioses acariciaban entre sus dedos, y bendecían a jóvenes como aquellos, que aún a pesar de sus obligaciones, se tomaban la libertad ante el disfrute de todo aquello que los rodeaba.

En aquella ocasión, la juguetona —o más bien envidiosa— grulla, había aprovechado la inocencia de la joven Sabaku, pero, aún a pesar del sufrimiento causado por esta, simplemente se retiraría, sin olvidar la gracia que caracterizaba no solo sus movimientos, si no tambien el hermoso plumaje que danzaba con sus zancadas, y se perdía entre sus familiares, al otro lado de los hermosos estanques, que con nenufares perfectamente cuidados, provocaba que la dulce esencia del mismo mundo salvaje domase cada rincón, cada metro cuadrado que, muy a pesar de verse decorado por la piedra propia del país, era decorada por los grandes arbustos del lugar. Una pequeña selva de tonalidades rosadas, ¿pero como olvidar la grandeza de aquellos puentes que corrían entre los pequeños ríos naturales y el sonido de dichos arroyos? Un mundo de fantasía creado para el disfrute de sus shinobis hacia el nuevo palacio.

Cada segundo que pasaba se convertía en una nueva presencia, si no fuese porque la joven Chunin que había llegado hasta el lugar, se había retirado antes de que la imprudente Yamanaka llegase y quedase como espectadora de aquel cuarto que irrumpiría, tomando el protagonismo del lugar con sumo furor, o más bien, con un escándalo propio de los príncipes más inexpertos ante la falta de protocolo cuando su dama yacía ante sus ojos.
NPC Kumogakure: ???
Orbes inquietas observarían desde lo alto de los árboles, una escena propia de una dulce comida. Sus labios, moviendose con suma tranquilidad, convertían a la joven de piel albina en una espectadora, que, con el danzar de sus piernas a escasos cinco metros al este, se encargaba de tomar bajo el recaudo de sus orbes aquella escena que desde un inicio, había domado cada uno de sus sentidos.

Para su desgracia, aquella necesidad por pasar desapercibida acabaría convirtiéndose en un vano intento. La llegada del joven de rubia melena había conseguido robar una pequeña carcajada de sus labios. — ¡Maldita sea! Sois todo un cuento. — todos y cada uno de los integrantes de aquel enorme jardían podrían escuchar como la dulce voz de la joven los llamaba desde no mucha distancia, pero si por lo alto, en la cima de uno de los arboles que la mantenía a unos cuatro metros de alto e impregnaban casi cada parte del perímetro entre las hermosas flores del almendro.

Su apariencia amigable se convertía en uno con su sonrisa, pero era algo que distaba con su apariencia física gracias a las prendas de cuerpo que remarcaban no solo cada parte de su cuerpo sin intenciones contrarias, si no también el gran número de armas que portaba entre cada rincón que se lo permitía. Su cabello de tonalidades moradas y rosadas en cambio, se veía parcialmente oculto bajo la rojiza tela que bifurcada caía hasta la altura de sus caderas, y con ello danzaba tras la pequeña rama en la cual se encontraba sentada. — Sois shinobis, ¿cierto? — cuestionaría, aunque rápidamente sus palabras se verían frenadas por ella misma. Sus ojos se cerraron así con torpeza, alzando su diestra que parecía portar exactamente el mismo bollo que la Sabaku poco tiempo atrás, algo que demostraba no solo la fama de estos durante el pequeño festival, si no también las casualidades de la vida. Por más que simple precaución su siniestra se aferraría a la rama. — Vaya, no sé para que pregunto cuando puedo ver algunas bandanas desde aquí... O esa gran calabaza... — diría añadiendo aún más confianza a sus palabras, ¿quién no se sentiría en casa en un lugar como ese?

En la joven no había ni un simple halo de hostilidad, si no más bien todo lo contrario. A pesar de sus aparentes y experimentadas prendas, no había más que pura juventud en sus actos.
NPC Kumogakure: ???
A diferencia de todos y cada uno de los que se encontraban hasta el momento entre los hermosos terrenos de aquel pequeño jardín, la joven Senju, había abandonado el lugar, algo que para su desgracia, la alejaría de la presencia de Hikari Yamanaka. Pero a pesar de ello, no solo los continuos festivales del país se convertían en un caos para algunos, si no que en aquellas ocasiones, convertían el lugar en un paraíso para los shinobis que, ansiosos por descubrir cuales eran los misterios que los congregaban, deambulaban por cada rincón del lugar.

No había mucha distancia desde el lugar hasta el gran palacio, de hecho, su grandeza podría observarse al horizonte, pero más lo hacían la gran cantidad de shinobis que, en grupos o solitario, avanzaban por las alturas, o por las calles.

En aquel caso, las alturas, se encontraban abandonadas tras el pasar de algunos Jonins de la aldea cruzar no muy lejos de la joven Senju. Sin embargo, en el mismo instante que estos parecían haberla olvidado en la lejanía, una joven voltearía, abandonando el avance de estos para así fijarse en ella. Volteó así su cuerpo, quedando en un tejado contiguo, y rápidamente alzaría sus brazos, creando dos puños para posarlos sobre su cintura, como si de verdad, la estuviese juzgando. — Hey, tu... — su tono de voz tosco pero femenino buscaría frenar sus pasos, casi gritándole desde su diestra, a unos quince metros, sobre un tejado en dirección diagonal y frontal.

A diferencia de todos y cada uno de los ciudadanos del rayo, aquella joven guardaba grandes diferencias con el resto de humanos. No era una shinobi común aún a pesar de que su bandana bordada en su cinto demostrase por completo su titulo. A diferencia de los demás, entre su corta melena, se podía observar como dos orejas de animal se convertían en el menor de los curiosos detalles, ¿como negarlo? Si ya sus prendas ceremoniales y delicadas eran llamativas, más lo serían el gran número de colas que se alzaban tras sus caderas y jugueteaban con suma gracia y tranquilidad. — Eres tu, ¿cierto? La cría que pretendía oponerse a nuestro líder y acabo convirtiéndose en Chunin. — sus orbes brillantes y azuladas parecían retarla desde la distancia, demostrando así como su general indiferencia, ahora pretendía desmoralizar a la Senju.

No era tan fácil olvidarse de los que algún día podrían convertirse en un peligro para la aldea.

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NB Narración
Master

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por NB Narración el Jue Jun 21, 2018 3:23 pm

Aclaraciones y Pautas

Hikari Yamanaka


Me daré la libertad de darte un último y nuevo aviso antes de que entres en los terrenos del País del Té. Si no te paras a leer el post de tus usuarios o incluso de narración, tu personaje durará lo mismo que duraste en el examen Chunin, es decir, un post (Por no decir medio). Debes de respetar siempre la narrativa de los demás e incluso señalizar cuando deseas cortar acciones no solo para que te quede claro a ti, si no también a los demás.

Si bien trataste de hablar con Koki Senju, esta ya se había retirado, razón por la cual al no señalizar cuando se da tu llegada ni tampoco especificado absolutamente nada, me he tomado la libertad de dejarla marchar para que no exista un desorden en la narración.

Además de ello, no se de donde viene la citación de un grillo y más aún el señalizar este de forma descarada en tu narración. Si bien es un detalle tonto, tanto la narración como las usuarias se encuentran narrando la presencia de una grulla y hasta donde tengo entendido los grillos no muerden narices y roban alimento a los humanos, no solo por lógica, si no también por tamaño.

Por favor, párate a leer y después de masticar el post, postea.

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Kazashi Furukawa
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Kazashi Furukawa el Jue Jun 21, 2018 8:01 pm

La Gloria de los Conquistadores
Kazashi Furukawa
País del RayoKumogakure no SatoPresente
Una advertencia que la obligó a ponerse firme en el sitio, una grulla que quedaba elevada al nivel de un tesoro nacional, una sombra voladora de dulce cabellera medio parda medio rosada que continuaba un inusual camino por las altas esferas, una voz inconstante que reclamaba su atención y, por último, antes de que pudiera siquiera ofrecerle una respuesta a la rubia desconocida, un último e indeseable elemento que se sumaba, sin que nadie lo hubiera invitado al enigma en curso. Anticipada al peligro, con los pelillos de la nuca erizados frente a la amenaza inminente que se había acercado, como de costumbre, dando gritos, trató de zafarse del predecible y acostumbrado agarre; sin embargo, la intrépida Kazashi no atinó a reaccionar a tiempo. A partir de ese instante, aquello de entrenar los reflejos se convertiría en una prioridad inexorable, ineludible y, por encima de todas las cosas, necesaria. Enarcó ambas cejas, resuelta, mientras aquella mano demasiado larga se enredaba alrededor de su incauta y vulnerable cintura; el fallo era suyo, por no haber tenido en cuenta la posibilidad de que Yotsuki Eijiro hiciera acto de presencia en el exclusivo evento. Apretó los labios, le dejó hablar. Manos que conformaron puños, sonrisa vibrante -pero no brillante- que doblegó aquellas comisuras lívidas e intenciones que, antes de ser manifestadas, cobraron vida en la sombra de sus iris. No dudó.

A cada palabra insolente, respondió con un intento de codazo dirigido al bajo vientre del presuntuoso y altivo león. Ver cómo se doblaba por la mitad, sin duda, habría sido toda una recompensa para la fiera Kazashi. No obstante, lejos de querer dolerle, lo que buscaba era alejarle. Aprovechando cualquier ademán que el supuesto rey de la sabana realizara para librarse del golpe, se echó ligeramente hacia delante y, adelantándose unos pasos al suntuoso soldadito -de plomo, se permitió añadir-, quedó liberada de aquellos grilletes de insolencia y límites excedidos.—¿Qué estabas diciendo, queridísimo Eijiro? ¿que yo soy qué?—sonó hasta afable al preguntarle: así de dispuesta estaba a dar y mostrar lo mejor de sí misma aquella jornada en particular. Ni siquiera se le pasó por la cabeza insultarle o tratar de faltarle del respeto, ¡toda una novedad! que, por cierto, el damnificado Yotsuki seguramente malinterpretaría según le conviniera o le viniera en gana. Se atusó la prendas de satén, cabeceó de izquierda a derecha un único instante y, sustituyendo la curvatura incendiada por una más real, le dirigió una mirada vigorosa a la muchachita que antes le había dirigido la palabra. A punto estuvo de entreabrir los labios para responderle cuando, de pronto, una voz animada, de esas que solían acompañar a personas hechas de leyenda, cayó desde las alturas, atravesando, así, cualquier intento que hubiera tenido la resuelta castaña de iniciar una conversación con la, por ahora, desconocida Hikari.

¿Un cuento?—repitió, confundida, mientras intentaba buscar con la mirada el punto exacto del que provenía aquella divertida expresión. Al descubrir a la imponente damisela apostada en una de las pequeñas ramas de un árbol cercano, se le escapó una escueta exclamación de sorpresa.—¡Vaya!—con la chispa de la admiración más vehemente prendida a cada nota pronunciada, cruzó los brazos tras la espalda, dio otro paso hacia delante y, con firmeza, se llevó la diestra a la frente a modo de improvisada visera. Un saludo militar en toda regla.—¡Sí, señora! somos... bueno, al menos, mi leonino compañero y yo somos consagrados shinobis de la aldea. No puedo hablar por la chica que está a nuestro lado porque, en realidad, no la conozco en absoluto. Furukawa Kazashi es mi nombre.—explicó, tal vez, con demasiada celeridad, casi incapaz de contener la emoción que la hacía retorcerse de expectación en el sitio. Le dirigió una mirada breve, fugaz, a la aludida, instándola en silencio a que se presentara. Sabía lo que era quedar mal frente a un posible superior, y no quería que otra persona pasara por lo mismo que ella. Todavía recordaba las muchas y numerosas reprimendas que Yatori Hoshino le había dedicado en su primer encuentro. Aterradoras, sin duda. Pero útiles, también. Volvió a conducir el centro de su despistada atención a la recién llegada, asombrada ante la cantidad insana de armas que esta portaba; desde su posición, ni siquiera atinaba a contarlas todas. Carraspeó, algo incómoda ante la mención de su tan querida calabaza. Cuando la hacían notar, la sentía pesada; incómoda, tal vez.—Oh, ¿tanto llama la atención?—mordiéndose ligeramente el labio inferior, mantuvo una mirada intensa, llena de inusual y danzarín respeto, en la, a priori, experimentada mujer que se había dignado a dirigirles la palabra. Y entonces, de pronto, captó un diminuto detalle que no entendía cómo se le había podido pasar por alto en un primer momento; los nervios, se dijo.—Ese bollo tiene muy buena pinta...—murmuró, en un hillillo de ansiosa voz contenida. Cambió el peso de una pierna a otra: una ausencia, una inquietud irresoluta y una sombra de aprehensión le recordaron un riesgo que tenía que correr.—¡P-Perdone mi tremenda osadía, señora!—alzó súbitamente la voz, al tiempo que se llevaba la zurda a la altura del pecho y daba un único paso hacia delante.—¿Podría hacerle una única pregunta? ¡sólo una, lo juro! si no puede o no quiere responderla, no insistiré.
Estadísticas:
  • Fuerza : 01
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 04
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 07
  • Voluntad : 07
Chakra : 79
Cosas:

Estado de Kazashi
Chakra al 100%: Descansada y en perfectas condiciones. Puede pelear con todas sus facultades físicas.
inventario:
Bandana de Kumogakure no Sato — Anudada alrededor de su cintura.
2 píldoras de soldado — Bolsillo del pantalón.
Daikiri - En la cadera.
Calabaza – A la espalda.

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Koki Senju
Kumo chunin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Koki Senju el Sáb Jun 23, 2018 1:10 am

La Gloria de los Conquistadores
Koki
País del RayoKumogakure no SatoPresente
Pudo ver, a la lejanía, el palacio de su aldea, aquel se se sentía tan familiar como lejano para la pelirrosa. Quien con agilidad y aquella delicadeza que le caracterizaba, avanzaba sobre los tejados. Pero, algo llamó su atención por un momento, notó jonnins pasar por su izquierda, los observó de forma discreta mientras continuaba con su camino. Aunque en especial hubo una chica a la que fue casi imposible quitarle la vista de encima, había visto gente con cualidades animales como aquella, la misma daimyo era un ejemplo, sin embargo ella le resultó tremendamente hermosa, no sólo por sus atractivas cualidades humanas, aquellas orejas y múltiples colas realzaban su belleza más allá de hacerle sobresalir. Koki nunca se había sentido tan... simple.

Casi como si la desconocida hubiera sentido su mirada, se detuvo, cosa que Koki no imitó, sólo se dispuso a mirar para otro lado con velocidad. Pero se detuvo en seco cuando le gritó, adoptando casi de manera automática una postura firme  «¡Tsk!» Demonios, pero que mala suerte. Se detuvo antes de girar hacia su flanco izquierdo parar encarar a la chica desde la distancia, al principio creyó que sería algo trivial, que le llamaría la atención sólo porque le había dedicado las miradas dignas de una acosador, pero no fue para nada lo que estaba imaginando. Aquél recuerdo de lo que era junto a la actitud de la superior le cayó como un balde de agua fría directo en la espalda; no tenía idea de que la siguieran reconociendo, ¡ni si quiera tenía idea de que fuera algo comentado entre los Jonnins! ¡Por la diosa! Pero, más que traerle preocupaciones, le recordó quien era, que sus acciones no serían dejadas en el pasado tan fácilmente, mucho menos ahora que se lo gritaban desde el tejado del lado contrario y que toda persona que pasara por ahí, también la recordaría.

Como si una vieja herida se hubiera abierto, el dolor de la costilla que en algún momento fue rota por los mismos aldeanos de Kumogakure no sato, volvió a doler. Sin embargo, no hubo dolor sentimental, la chica conocía muy bien como eran tanto los aldeanos como sus compañeros, que alguien le hablara de mana gana había dejado de afectarle ya hace un tiempo—Me lamento mucho por lo sucedido —respondió, inclinándose respetuosamente durante un pequeño instante—. Era un par de años más joven, no entendía del todo las cosas que estaban pasando. Pero puedo asegurarle que eso es diferente ahora —terminó, con una mirada brillante casi avergonzada; porque podía asegurar que ni una mentira había salido de su boca con aquella pequeña confesión, al menos había aprendido —a la mala— como era que funcionaban las cosas dentro de su querida aldea.
Estadísticas:
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 26
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 186
Inventario:

• Estuche Pequeño (pierna derecha):
—x4 kunai.
—x1 kunai con bolsita explosiva.

• Estuche Mediano:
—x5 Shuriken.
—x1 Alambres Ninja.
—x1 Píldora de soldado.

• Visible:
— Chaleco táctico.
— x1 Daikiri
— Banda ninja (brazo derecho).
Resumen:
• Observa a la Jonnin porque es bonita.
• Cuando ésta le habla cree que será como reclamo de no quitarle los ojos de encima, pero se sorprende por la verdadera intensión.
• Pide disculpas por el pasado y asegura que ahora está reformada.

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Hikari Yamanaka
Muerto

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Hikari Yamanaka el Sáb Jun 23, 2018 3:37 pm


Hikari Yamanaka
Mis ojos se dirigían hacia la de mi mejor amiga notando como se va entre los tejados, comprendiendo que parece que tiene una dirección aun mas importante por estos lados, y ahora me toca estar junto a una chica en el cual parecía estaba teniendo una conversación con esa grulla. Cuando estaba a punto de por lo menos presentarme hacia la pelinegra, una voz de un chico interrumpe todo notando con la forma de hablar conoce perfectamente a la pelinegra, teniendo un grado de confianza bastante alto y a la vez alegrándome que por lo menos estoy con personas que no son hostiles o bastante serias en cualquier momento, pudiendo obtener una pequeña conversación con estos –Chicos…- Un pequeño susurro escapa de mis labios pero no paso más de ahí gracias a otra llegada repentina, de una chica que llamando nuestra atención cuando la veo desde esa altura, recordándome a las tres chicas que estaban junto a la Daimyo, antes de despedirnos.

De forma inmediata pongo mi mano hacia mi pecho dándole un saludo militar, como es debidamente teniendo algunos recuerdos del pasado bastante graciosos pero mi silencio se mantenía gracias a las dos personas que tengo al lado, mi verdadera intención es por lo menos tratar de conversar con ellos para saber sus nombres y obtener un grado de confianza porque ahora somos desconocidos que trabajos en la misma aldea. Aunque recordando la conversación de los dos ya dijeron su nombre así que faltaba yo para presentarme, pero ahora las palabras de la superior que se encuentra desde las alturas es la que llama mi atención, manteniéndome callada viendo que los demás están iguales prestándole atención. Un ligero suspiro escapa de mi boca viendo la figura física de la chica, y lo que porta pero lo que más me llama la atención de todos es Kazashi, teniendo eso tan grande en su espalda no le resultara ¿Pesado? ¿Qué tendrá adentro?. Ciertas dudas comienzan aparecer en mi cabeza.

Veo como la chica da un paso hacia adelante hablándole a la mujer, de cierta manera tengo curiosidad en lo que va a preguntar con tantas ganas a la chica, deseando que le diera esa oportunidad. Me le acerco un poco mas para tener mejor visión y a la vez estar un poco más cerca de mis aliados.


  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
Chakra : 130


Inventario:

6 Kunais.(Estuche grande)
Comunicador (Estuche grande)
3 Pildoras de soldado (Estuche pequeño Izquierdo)
4 bombas de humo (Estuche pequeño derecho)
1 Bomba de Luz (Estuche grande)
6 Makashibi (Estuche grande y los otros 6 estuche izquierdo)
18 Shurikens (Estuche grande)
Bandana de Kumo (En mi frente)
1 Daikiri
1 Estuche grande (Parte de atras de la cintura)
Estuche pequeño (Muslo izquierdo)
Estuche pequeño (Muslo derecho)
PAÍS DEL RAYO - Residencias




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Eijiro Yotsuki
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Eijiro Yotsuki el Sáb Jun 23, 2018 6:17 pm

La Gloria de los Conquistadores
Eijiro Yotsuki
País del RayoKumogakure no SatoPresente
Inmisericorde, la dueña de sus sentidos, pretensiones e ilusiones no tardó más de unos instantes en lanzar toda clase de estocadas con aquel codo que más que una articulación parecía un puñal recién afilado. Al primer golpe quiso ignorarlo, al segundo agradeció que su chica no tuviera precisamente lo que se dice la fuerza de un coloso, pero al tercero ya fuera por las cosquillas o la voluntad de dejar libre al pajarillo, soltó un gruñido de lo más noble y se alejó de ella. Ah, pero el astuto Eijiro no había terminado sus andanzas, y tan avispado como resultaba, procuró que su mano la dejase libre en un movimiento que la llevaría en una línea curvilínea desde aquella cadera, atravesando aquellas colinas voluptuosas y provocándole todo un escalofrío. En cuanto ella se hubo zafado, no pudo evitar ruborizarse un poco con una sonrisa tan amplia como su éxito. A su pregunta, le lanzó un beso a lo lejos con los labios.

- Mi chica, leona. - Tan osado como de costumbre, su postura pareció enarcada, teatral y magnética. No mucho después se reincorporaría, frotándose con la zurda donde su gracioso codo había intentado clavarse como una estaca. Descubrió que aquellos brazos tan sensuales al parecer, también poseían cierta certeza en lo que viene a ser el apuñale. Torció el gesto algo sorprendido. Uno podía pensar de Kazashi que era una joven de lo más vigorosa, sensual incluso, pero de diestra en el combate mano a mano tenía bien poco. Se descubrió deleitándose en la posibilidad de una dominadora nata en ella. Una nueva sonrisa permaneció prendido de su rostro, aquellas leoninas, amplias y magnificas. Orgulloso de su asalto y del botín que quedaría en el recuerdo, aquella nueva voz le pillaría de improvisto.

Lejos de sobresaltarse en el sitio, Eijiro abrió los ojos como dos lunas anegadas de cobalto, dio un par de pasos y se dispuso en línea justo a la vera de Kazashi. En un taconeo, se puso recto, firme y espléndido. Eso si, aquella sonrisa no parecía desprendersele lo más mínimo. De hecho, con ambas manos tras la espalda, se frotaba los dedos de la diestra recién galardonada como si todavía pudiera sentir aquella calidez tan excitante. Carraspeó, tratando de volver a la realidad. Luego... habría tiempo de recordarlo.

- Y nos ha encontrado en horas bajas. En otras ocasiones ha intentado apuñalarme con una cuchara de madera. Nada serio, lo juro. - Añadía tras Kazashi, puntualizando su cordura, quizás por pincharla un poco. Aún radiante y recto frente a la recién llegada, le bastó una fugaz mirada para comprobar todo aquel arsenal que portaba. Esa autoridad, esa edad... ¡Chunnin, claro! Y ello le sirvió de eje para su flagrante actuación. Escondió las fauces tras los labios pero ahí seguía la sonrisa, como un sol de verano. - Eijiro Yotsuki, mi señora. - Respondería, de nuevo, tras Kazashi. Gustaba de dejarla hablar cuanto quisiera. Ya fuera por que disfrutaba del timbre de su voz o porque mantener la bocaza cerrada frente a los superiores le había valido de mucho durante su existencia. Ya vería según el devenir de los acontecimientos.
Ante las muestras de amigable cordialidad, Eijiro no pudo contener todavía aquella sonrisa, que tan natural parecía que daba la sensación de que el muy bastardo había nacido tan contento como alguna clase de ganso estúpido. Sacudió la cabeza con brío, tratando de recomponer el desorden ordenado de aquella melena dorada, para dejar escapar una escueta y solitaria carcajada. - Siento tan pequeñita ella y tan grande la calabaza resulta complicado saber quien lleva a quien, mi señora. - A todo término, Eijiro tenía un comentario agudo sobre la situación, al menos eso quería creer con cierto brío. Y en aquellos momentos tan relajados por muy tensos que debieran parecer por la presencia de una presunta superior, Eijiro pudo hacerse mejor con el rostro de la otra rubia. La saludó con un escueto cabeceo. Ya presentado, solo esperaba que ella también lo hiciera pero... no lo hizo.

Todo parecía en su justa medida. Ni una palabra fuera de lugar, nada más que jolgorio, bienestar y sosegado ritmo en el espectáculo. Lejos de considerarlo un teatro, Eijiro pensaba que este encuentro era rutinario, siendo aquel un festival tan renombrado y todos ellos personal militar. Y a punto estuvo de devolverse en los brazos de su... ehm, si, erótica ensoñación cuando de repente el dueño de aquel pandero suculento recitó unas palabras algo sorprendentes.
Se atragantó en mitad de una inspiración, procurando no desviar la mirada del todo a Kazashi; habría sido indecoroso para con la superiora.

- Eh, Kaza... a ver qué preguntas. - Procuró susurrarle con toda la discreción de la que disponía, aunque conociendo al exageradamente versado personal de Kumogakure, no solo lo había oído; le había leído la mente. Eso de pronto le hizo empalidecer como un cadáver ¿Podían hacerlo? No... ¿Si?
Estadísticas:
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 7
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 7
  • Voluntad : 7
Chakra : 74
Inventario:
Bandana de Kumogakure no Sato - Prendida en el cinturón.
Daikiri - En el cinto, lateral izquierdo.

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NB Narración
Master

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por NB Narración el Jue Jun 28, 2018 3:36 pm

NPC Kumogakure:  Akane Shirokuyi
Todas y cada una de las palabras de aquellos que se encontraban ante la fémina, provocaron que esta no pudiese evitar abrir sus orbes de par en par. ¿Qué diablos estaba pasando y por qué mantenían todas aquellas responsabilidades con su persona? Podía ver la gracia de sus movimientos, el gran respeto, e incluso como se referían a ella como "señora" ¿Pero hasta que punto aquello era correcto? En su rostro la confusión sería palpable, más aún cuando su cabeza no pudiese evitar realizar un pequeño movimiento que la colocaría en diagonal, como si hasta con su propio cuerpo necesitase cuestionar aquella extraña realidad en la cual se había visto metida.

Chicos... — cortaría de inmediato, incluso a pesar de haber escuchado las últimas palabras de la joven Sabaku. La habían conseguido inquietar.

Su posición en lo alto rápidamente pasaría al olvido en cuanto la pelimorada se dejase caer de lo alto del arbol, buscando quedar así a la altura de todos y cada uno de aquellos que ahora fijaban por completo la mirada en su presencia. — No me tratéis de esa manera... soy una simple Genin. — en sus palabras era más que palpable el aparente nerviosismo, más aún cuando sus dos manos se alzaron para negar sin importar que aún en su diestra se pudiese observar aquel pequeño bollo que compartían grandes semejanzas con aquel que la grulla le había robado a la joven Kazashi no mucho tiempo atrás.

Mi nombre es Akane Shirokuyi. Simplemente me encontraba tomando un pequeño descanso antes de acudir al palacio. ¿Vais a ir también? ¡Hoy será un gran día! Al parecer los altos cargos se encuentran buscando nuevos integrantes para la guardia del Raikage. — añadiría con un brillo puro en sus ojos, formar parte de la milica del país del rayo era un honor para todos aquellos que desde un inicio habían vivido el gran fervor de sus shinobis, algo que posiblemente la convertiría en la hija de algún shinobi de la aldea por muy simple que pudiese ser. — Oh...perdona ¿Qué era lo que querías preguntarme? La emoción me ha hecho perderme por un instante. — Reiría por lo bajo. En sus acciones y palabras no había quedado ni un solo hueco de interacción por culpa de su hiperactividad, quizás un acto de torpeza que daría a conocer lo mal que se le parecían dar las interacciones sociales cuando algo grande estaba por acontecer.
NPC Kumogakure: Kira Ayashi
El simple hecho de escuchar las palabras de la joven provocaría que en la minina se dibujase una mueca de disgusto, una que si bien no terminaba por opacar su hermosura, crearía aún más distancia entre aquel sentimiento de superioridad con el cual la mayor parecía autoproclamarse. Los shinobis del país del rayo eran orgullosos, amaban remarcar su titulo como si de dioses se tratasen o como si nadie pudiese tan si quiera asemejarse a ellos. En este caso, la desconocida no podía evitar actuar como si la Senju se tratase de una simple esclava del país del fuego, provocando que incluso su posición, o la gracia con la que aquellas colas se movían tras su cuerpo, remarcasen las diferencias sociales que ambas abanderaban.

Limpiar el pasado no era tan fácil, a veces incluso resultaba imposible.

Tsk... deberías volver sobre tus asquerosos pasos. No tienes ni el mínimo derecho a proclamarte como kunoichi después de lo que hiciste. ¿Ponerte en contra de tu líder? Si hubiese estado yo ante tí me habría encargado de degollarte. Después de todo es lo mínimo que mereces. — sus rudas palabras irían acompañadas del agrio disgusto de su mirada.

Aquella actitud despectiva lo único que buscaba era desmoralizarla, más aún teniendo en cuenta que poco antes los rumores habían empezado a esparcirse entre los shinobis del país. ¿Y como no hacerlo con Kira Ayashi? No por nada era una de las preferidas de su promoción, una joven mimada que había recibido todo tipo de lujos a la hora de ser entrenada por varios Jonins de la aldea incluso a pesar de su corta edad.  — Deberías de dar la vuelta y volver a tu casa a llorar ¿Porque ibas a acudir a la ceremonia? Ni si quiera rindes culto a Kuro Yotsuki y su antepasados. — añadiría una vez más, tratando de aplacar a la joven Chunin que se encontraba a escasos quince metros de su distancia.  — No nos hagas perder el tiempo. Incluso a pesar de que seas una Chunin como yo eso no quita que tenga el derecho de enviarte lejos después de lo que hiciste. No mereces el respeto de nadie. — en su mirada solo había desprecio, de igual manera que en la forma en la cual sus brazos se cruzaban por debajo de su pecho.

Ser bienvenida después de todo lo que la había acompañado tiempo atrás se convertiría en un camino duro de labrar. Pero la pregunta era ¿Acaso estaba dispuesta a hacerlo o terminaría convirtiéndose en una desertora más a la que cazar?

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Kazashi Furukawa
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Kazashi Furukawa el Jue Jun 28, 2018 6:05 pm

Aunque Kazashi no quisiera admitirlo, muchas veces no se daba cuenta de las cosas. Por ejemplo, de que llevaba aguantando la respiración en silencio desde que había dejado volar en libertad la, quizás, demasiado prematura petición. De no haber notado un puntiagudo pinchazo a la altura del oído y de los pulmones, seguramente se habría terminado asfixiando allí mismo; desconcertante, sin duda. Entreabrió los labios dejando que el aire se abriera camino hacia el interior de su cuerpo: todavía con la mano equivalente al lado del corazón -el de los sentimientos- apoyada en el pecho, aguardó quieta, muy quieta, por la impermeable respuesta de la que, a sus ojos, parecía alguna clase de inalcanzable superiora.

Para variar, volvía a estar terriblemente equivocada; otra cosa de la que no se había dado cuenta. Otro detalle pasado por alto que, siendo a la inversa, podría haberle costado su propio rango. Destensó los hombros al tiempo que hacía descender la rígida extremidad a un lado del cuerpo.—¿Akane Shiroyuki?—repitió lentamente, acalorada, mientras pugnaba por no echarse a llorar allí mismo. ¿Decepcionada? más bien, abatida. Derribada en pleno vuelo. Parpadeó repetidas veces, impregnándose del fallo cometido.—¿Es... digo, eres Gennin? ¿como nosotros?—nuevo pestañeo, nueva aura confundida que coronaba sus aprehensivas facciones. Volvió la mirada hacia el Yotsuki, avergonzada de la incauta iniciativa comenzada; luego, la hizo rotar en dirección a la rubia desconocida.—Vaya...—murmuró en apenas un hilillo ininteligible de voz, contrariada. Frunció el ceño, admitiendo que, después de todo, aún estaba lejos de poder interrogar a algún alto mando sobre el paradero de su añorada instructora. Suspiró, templada. Y entonces, sintiéndose mal por cómo estaba actuando frente a la encantadora Akane, le regaló una mirada encendida y le brindó la más brillante de las sonrisas que custodiaba a buen recaudo bajo el corazón.—¡Claro que vamos a ir! ¡es un grandísimo honor que nos hayan invitado a algo así! ¡aún no me lo puedo creer!—repentinamente apasionada, agradeciendo que, ahora, la chica se encontrara a ras de suelo frente a ella, dio un paso hacia delante.—Si escuchas mi corazón de cerca, jurarías que está a punto de darme un infarto de la emoción; ¡toca, toca!—adornando la invitación con un escueto ademán de la zurda, animó a la alegre Akane a que le tomara el pulso con sus propias manos y constatara la vehemente afirmación.

¿Los altos cargos están buscando nuevos integrantes para la guardia del Raikage? ¡imposible!—y una chispa se encendió en los rubíes que llevaba por iris, inextinguible. Incandescente, efervescente dentro de la posibilidad de ganarse uno de los huecos insinuados y, con ello, poder no sólo obtener información sobre la desaparecida Yatori, sino también de empezar a luchar abiertamente por aquello que representaba todo lo que pugnaba por proteger y salvar, se puso recta en el sitio. Vibrando de expectación, entrelazó las manos tras la espalda y se mordió la cara interna de la mejilla.—¿Os imagináis... que se fijen, aunque sea solo un poquitito, en nosotros? no, no, no, no, mejor aún; ¿os imagináis, directamente, ya formando parte de la guardia y entregando, día a día, vuestra vida a proteger la del Raikage-sama, la del orgullo y alma de nuestra aldea?—ensimismada, enterró la mirada ligeramente en el estanque a su derecha.—Resguardar, salvaguardar y custodiar al Raikage, al espíritu de nuestro hogar... sería como proteger y sanar directamente el corazón de todos los habitantes a la vez. Qué honor.—meneó la cabeza de izquierda a derecha, regresando a rastras y a malas a la realidad vivida.—Qué tonta soy, ¿no? De elegir a alguien, seguramente sea a una persona competente de verdad, como a un Chunnin curtido en mil batallas, o un león voraz que lleve su apellido para que sus futuras victorias le honren debidamente a él también, o a alguien como a Akane, que ya inspira gracia y poder desde lejos.—le dedicó otra sonrisa radiante a la recién llegada, viéndose, de pronto, avasallada ante el recuerdo de la pregunta suplicada. Como no quería que la simpática soldado se viera turbada ante la imposibilidad de ofrecerle una respuesta a tan complicado asunto, se llevó la diestra a un mechón castaño y jugueteó con él, nerviosa.—V-Verás... es algo difícil de preguntar.—incómoda, se removió en el lugar que ocupaba y, captando entonces un nuevo ademán por parte de la divertida Shiroyuki, se le iluminó el pensamiento.

¿Me... darías un mordisquito de tu bollo? ¡una garza manipulada por Eijiro -porque estoy segura de que ningún animalillo gracioso podría hacer algo así queriendo- me ha robado el mío! y... y... tiene muy buena pinta.—con las mejillas coloradas, le brindó otra curvatura inconstante a la, después de todo, no superiora.—Si no quieres compartirlo, lo entenderé; es un bollo magnífico, ¿verdad?—suspiro, cabeceo y, de pronto, ya hasta ella misma se creía la súplica improvisada.—Qué envidia...—y a punto de babear por el delicioso dulce, se giró ligeramente hacia la rubia desconocida.—Oye, ¿por qué no hablas? ¡no nos has dicho tu nombre! eso no es muy educado.—refunfuñó, ligera, sintiéndose mal casi de inmediato.—Uy, lo siento... no te conozco de nada. A lo mejor, se te comió la lengua un gato; sinceramente, la mía lo haría. El estómago de Pochi no tiene final, ¡lo juro!—una sonrisa grande, un taconeo en el suelo y, de pronto, otra idea que germinaba.—¡Ey, Shiro! ¿quieres acompañarnos? ¡me gustaría mucho que lo hicieras!—y lo decía de corazón: parecía, como mínimo, una persona agradable.


Resumen de acciones:
—Se decepciona un poquitito al descubrir que Akane es Gennin y que, por lo tanto, no le podrá decir mucho sobre Yatori.
—Bromea con ella sobre lo emocionada que está por el evento y fantasea con la posibilidad de entrar en la guardia personal del Raikage. Sin embargo, consciente de lo paquete que es todavía (?), se obliga a poner los pies en la tierra.
—En lugar de preguntarle sobre Yato, improvisa y le pide a Akane un mordisquito del bollo que sostiene.
—Interroga a Hikari acerca de los motivos por los que no se presenta o, en general, no habla.
—Le pregunta a Akane si le gustaría acompañarlos durante el Evento >.<.
Inventario Bélico:
Bandana de Kumogakure no Sato — Colgando en su cintura.
2 píldoras de soldado — Bolsillo del pantalón.
Daikiri - En la cadera.
Calabaza - En la espalda.
  • Fuerza : 01
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 04
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 07
  • Voluntad : 07
  • Chakra : 79

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Eijiro Yotsuki
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Eijiro Yotsuki el Dom Jul 01, 2018 1:37 pm

En un principio recto como una lanza ante el señor que la ostenta, Eijiro pareció desencajado en el mismo sitio en cuanto la recién llegada no solo se presentó como una Genin, sino que ademas parecía algo cohibida por aquel tratamiento tan riguroso. Fue entonces cuando se limitó a relajar los hombros lentamente, entornando la mirada casi al unísono para terminar transformando aquella sonrisa de limitado esplendor en una algo mas torcida, no menos vigorosa, desde luego.

- Ah... - Se limito a responder, enarcando las cejas como acto final a un cuadro que podría haber inmortalizado en pocas pinceladas la visión de un león estupefacto. Habría jurado por su aspecto que se trataba de un Chunin, y, dudando todavía, permaneció enfrascado en una posición ambivalente entre el respeto solemne y la gentileza coloquial. No supo entonces donde meterse o qué hacer sin que resultara irrespetuoso o demasiado forzado, así pues... decidió dejar de pensar y ser él mismo. Supuso que eso le costaría la cabeza, pero siempre podía echarle las culpas al intenso sol del mediodía.

- Es un placer, Akane Shiroyuki. - Y como ya se había presentado, se ahorró otra reverencia de aquellas que le salían como si le hubieran apuñalado con un tenedor en los riñones. Dolía igual, sin duda. Pero en cuanto la recién conocida Akane citaba los motivos de aquella celebración y al búsqueda de portentos que salvaguardaran la vida del augusto señor Yotsuki, a Eijiro le faltó tiempo para trastabillar en el sitio y tensarse como la cuerda de un violín. - Q-q-q-ue... ¿Que? - En pleno arrebato de atolondrada confusión, fue el “qué” el señor de la casa y el amo del lugar. Lo imaginó sencillamente como alguna suerte de ensoñación difusa e inalcanzable y de pronto... - Es... ¡Fantástico! ¡No tenía ni idea! - A moderada exclamación entre la alborotada alegría y un intento de deje educado, Eijiro terminó por desviar la vista hacia los lejanos palacios que de pronto, ya no parecieron tan distantes e inalcanzables. Y aunque por su cabeza hubieron rondado los hechos inexcusables de su escaso rango tuvo que soñar, henchir el pecho de aire y fingir ser mas fuerte de lo que era, más inteligente e incluso más importante. Motivado, exultante, centelleante como una descarga eléctrica danzarina sobre una vara de metal pulido; a Eijiro le habría faltado aldea para corretear excitado por todo aquello. Fue en aquella atolondrada emoción incontenible que Eijiro, inflamado por todo aquello, escuchó sobre la emoción de Kazashi y como no, quiso corroborarlo por si mismo. Quizás algo azorado, algo tarde en el orden de la conversación, pero nunca demasiado.

- ¡A verlo! - Y desvergonzado, echó la diestra sobre el pecho de Kazashi en busca de aquel corazoncillo desbocado y lo que tuviera que cantar en su alboroto. Sabría de su ira, volvió a recordar la presencia de aquella chica ¿Y qué? La emoción le hizo libre, y su acto fulgurante le costaría algún que otro golpe, pero sintiendo levemente aquellas colinas esponjosas contra la mano enguantada de pulcro cuero negro, a Eijiro le pareció más que aceptable el castigo. - ¡Si que está descontrolado! Que cierto y que bello ¿No? - Asintió repetidas veces, antes de echarse hacia atrás rápidamente como si fuera a perder el brazo en un cepo, por supuesto, dejando tras de sí la estela de aquellas sonrisas amplias y exuberantes a modo de enseña victoriosa. Porque lo era, maldita sea.

Pronto, fue Kazashi la que pareció deleitarse en aquellos lugares mas allá del cielo, la tierra o el tacto de otro semejante. Ensoñaciones, ilusiones y lo que se conocían entonces como castillos en el aire, pero para Eijiro, más que ilusiones, casi eran realidades.

- ¿Un poquitito? - Repetía con cierta sorna, siempre esgrimiendo aquella sonrisa amplia y leonina como una espada abrasadora y radiante. - ¡Nos van a designar! ¡Y seremos tan geniales que la gente tendrá que arrodillarse cuando nos vean! Ya verás, Kazashi. Tu como no lo has vivido no lo sabes, pero es fantástico. Ya veras, ya veras... ¡E imaginate cuando nos casemos! Protegeremos al Raikage Yotsuki-sama... ¡Y seremos ambos Yotsuki! - Tan convencido de aquella unión como que al día siguiente también amanecería, ni siquiera le temblaba la voz preso de aquella emoción tan ascendente como imparable. Por supuesto, Kazashi tuvo que deprimirse y señalar a Eijiro Yotsuki, como no, cual candidato idóneo. A pesar de su rango... si. Restando importancia al asunto, dejó la diestra sobre uno de sus hombros tan sensuales y delicados y... se perdió en un lunar que nunca antes había visto. Quiso propinarle un beso, pero temía mayores represalias, agitó la cabeza y se dirigió nuevamente a su prometida. - Aaaah, cariño mío. Le hablaré bien de tí ¿Vale? - Parecía como si quisiera ayudarla, pero realmente era un deje tan particular como habitual para quien le conociera. Uno que parecía bailar en la delgada línea entre la honestidad y la insana imbecilidad. Consciente, le atusó el hombro un par de veces conteniendo las ganas de presentar sus pleitesías a aquel descubrimiento adorable sobre su hombro. - A los tres nos irá estupendamente, estoy más que convencido ¿Crees que Raikage Yotsuki-sama no tiene un ojo acerado e instruido? ¡Ese hombre es... un dios en la tierra! Nos reconocerá a los tres porque somos geniales y más chulos que esa garza tan maravillosa ¡Já! - Y con ese postrero gesto, señaló a una garza lejana que caminaba con un deje absurdamente comedido. Parecía ir de puntillas y con el cuello recto como si la estuvieran ahorcando con un cordel invisible. Si, era muy elegante, aunque algo ridícula de tanto en tanto.

Por supuesto, se mantuvo entretenido en aquellos andares tan magníficos, tanto que incluso se llevó las manos a la boca de lo impresionado que estaba con aquellos gestos tan gallardos.

- Que cabrón... eso ¿Como... lo hace? - Susurraba, al tiempo que Kazashi de pronto, y como era de esperar en una fierecilla indomable como ella, terminó por pedir un pedazito de aquel bollo. Se sintió algo incomodo en un principio, pero aquel sentimiento se vió apaleado con insistencia por las fulgurantes emociones que ahora se vivían y sirviéndose de nuevo de su ímpetu, se giró hasta quedar de frente con Akane. - Y... ¿No le darías un pedacito a este leoncito? - Hizo pucheros, claro. Nada exagerado, más que unos ojillos de cordero, las manos recogiditas entre sí a la altura de las piernas y una leve inclinación de la cabeza. Certero como una saeta, acertó a acercarse mediante una multitud de minúsculos pasitos hacia Kazashi, golpeándola con la cadera para que le imitara en cierto modo. - Mírala, mujer... se me muere de hambre. Cuando se pone nerviosita le entran las ganas de dulce ¿Verdad, zarpitas de arena? -

Aclaraciones y Resumen:
Antes que nada, mi turno se ha visto afectado mediante un acuerdo con el usuario al que le habría tocado en mi lugar. De pleno acuerdo, se decidió que posteara yo primero.

Resumen de acciones:
- Eijiro se ve sorprendido por la verdadera naturaleza Genin de Akane, algo sospecha, igualmente.
- Ante la posibilidad siquiera de verse seleccionado por el Raikage, pierde los papeles por completo, emocionandose quizás en exceso y mostrando su devoción por el asunto.
- Instigado por el ímpetu del momento, mete mano a Kazashi bajo el pretexto de saber si su corazón estaba desbocado por el momento o no. Teme un poco por su vida, pero merece la pena.
- No mucho despues, asevera con cierta vanidad que los tres se verán seleccionados, y serán tan estupendos como una garza de andares extraños, a la cual admira unos momentos.
- Finalmente, se une a la petición de un pedacito de bollo por parte de Kazashi.
Inventario Bélico:
Bandana de Kumogakure no Sato - Prendida en el cinturón.
Daikiri - En el cinto, lateral izquierdo.
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 7
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 7
  • Voluntad : 7
  • Chakra : 74

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Koki Senju
Kumo chunin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Koki Senju el Dom Jul 01, 2018 5:51 pm

La belleza con la que Koki había admirado a la desconocida no tardó en quebrarse como el crital de un agresivo golpe, por un momento parpadeó lentamente como evitando creer lo que estaba escuchando. Ciertamente la hostilidad hacia su persona se había visto disminuida con el paso de los años; pero habían algunos que le recordaban el error que había cometido. La pelirrosa soltó un suspiro pesado, no sabía en que estaba pensando cuando creyó que los demás shinobis le tratarían como si nada hubiese pasado; aunque ya no recibía golpizas montoneras en la calle, seguía sin poder librarse de comentarios despectivos como aquél, que si bien era agresivo y proveniente de una chunnin, para la chica sólo era otro más. Aunque mentiría si digo que no le resultaba molesto, pero apenas una chispa de ira se reflejó en su mirada.

Y es que, ¿qué haría contra ella? ¿Demostrarle que era una kunoichi como ella en una batalla? Era una idea tonta, la desconocida era de una promoción —o tal vez más— anterior a la ella, tenía más experiencia como chunnin, sin mencionar que se codeaba con los Jonnins de la aldea, la diferencia entre sus entrenamientos era mucho más amplia que esos quince metros que las separaban; si se enfrentaban Koki tenía las de perder y si eso pasaba realmente se sentiría incapaz de asistir a la ceremonia. Por lo que la Senju decidió verla como lo que aparentaba: aquellos perros pequeños que sueltan ladridos chillones e insoportables desde la seguridad de su hogar, detrás de una reja que les proporciona una zona de confort, sabiendo que si alguien se atrevía a acercarse lanzarían una fugaz mordida antes de correr a las piernas de su dueño presumiendo su hazaña.

Su silencio sería la única arma que le mostraría, sin quitarle los ojos de encima en ningún momento, sólo para dedicarle una lenta barrida con la mirada. El dolor físico no había podido quebrar su voluntad, tampoco lo haría las amenazas de una desconocida, aunque eso no significaba que no lo tomara en serio, ahora tendría que cuidar un poco más su pescuezo, pero lo primero que haría era demostrar que era una kunoichi del País del Rayo, ahora con acciones además de las palabras. Sin mayor interés en la chica, Koki saltó hasta otro tejado, siguiendo su camino hasta la ceremonia a la que había sido invitada, por algún motivo, aunque ahora imaginaba que llegar no sería tan fácil, tampoco lo sería dejar a la peliblanca atrás.


INFORMACIÓN:
Resumen:
• Koki se molesta, pero no dice nada, simplemente reflexiona que no es buena idea seguirle el juego.
• Le dedica una miradita de poca importancia antes de seguir avanzando.
INVENTARIO BÉLICO:
• Estuche Pequeño (pierna derecha):
—x4 kunai.
—x1 kunai con bolsita explosiva.

• Estuche Mediano:
—x5 Shuriken.
—x1 Alambres Ninja.
—x1 Píldora de soldado.

• Visible:
— Chaleco táctico.
— x1 Daikiri
— Banda ninja (brazo derecho).
  • Fuerza: 20
  • Resistencia: 26
  • Agilidad: 30
  • Espíritu: 30
  • Concentración: 30
  • Voluntad: 30
  • Chakra : 186

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Hikari Yamanaka
Muerto

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Hikari Yamanaka el Dom Jul 01, 2018 10:08 pm

Me mantengo en firmeza hacienda la señal de respeto que es debido hacer hacia cualquier persona que se presenta, pero algo llamo mucho mi atención y fueron las palabras que salen de los labios de la persona que se agrega al grupo, logrando que me quede completamente sorprendida de todo lo que dice. Siendo sincera en estos momentos me quiero comenzar a reír por pensar que era una superior, porque de todo el camino que estoy llevando estoy conociendo gente de alto rango pero ahora es una verdadera sorpresa que me tope con una chica que tiene ese título, aunque tampoco no me importa porque es agradable hablar con una persona así y no tener la pequeña presión de estar siempre educado porque la mas mínima falla te puede dar un tremendo castigo o falta de atención.

Cuando abrí mi boca para decir algo o una opinión una acción del acompañante de la chica me hace abrir los ojos como platos, la verdad sin ningún tipo de vergüenza pasa su mano por el pecho de la chica para sentir su corazón, la verdad con el transcurso del tiempo estoy conociendo gente que realmente es interesante y a la vez rara aunque tampoco puedo decir mucho de eso porque también lo soy de cierta manera. Las palabras de la chica acerca de ser invitadas es la correcta, asintiendo con mi cabeza hacia las palabras al igual que mis compañeros, aunque de cierta manera no me siento tan contenta porque tengo un pequeño pasado y tampoco quiero ver al Raikage, ha lo ojos porque puede mirarme de una manera bastante agresiva por fracasar. Una pequeña risa escapa de mis labios escuchando las palabras ajenas, tienen bastante ánimos y eso me alegra bastante como se toman todo queriendo sentir ese gran positivamos pero ahora ni siento eso, debido a ciertas acciones que cometí en el pasado –Chicos…- Susurro un poco tratando de calmarlos aunque con las energías que tienen es prácticamente imposible.

Lo que llamo mas mi atención fueron las palabras de la azabache, que van dirigidas hacia mí por no presentarme y tiene la completa razón pero también los acontecimientos que están ocurriendo en estos momentos me han dejando sin palabras –Mi nombre es Hikari Yamanaka, es un placer también…- Comente viendo aquella escena que están haciendo los dos hacia la recién llegada al grupo, y me mantuve en mi lugar sin hacer absolutamente nada viendo como se podría resolver aquella situación del alimento que le están pidiendo a la chica. Lo mejor de todo es que me siento realmente cómoda con todo lo que está pasando, y me da nuevos aires en los cuales debo de pensar ciertas decisiones importantes y principalmente intentar redimirme con las personas importantes de la aldea que me vio nacer y convertirme en una Gennin.


INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Colocar técnicas usadas aquí
INVENTARIO BÉLICO:
6 Kunais.(Estuche grande)
Comunicador (Estuche grande)
3 Pildoras de soldado (Estuche pequeño Izquierdo)
4 bombas de humo (Estuche pequeño derecho)
1 Bomba de Luz (Estuche grande)
6 Makashibi (Estuche grande y los otros 6 estuche izquierdo)
18 Shurikens (Estuche grande)
Bandana de Kumo (En mi frente)
1 Daikiri
1 Estuche grande (Parte de atras de la cintura)
Estuche pequeño (Muslo izquierdo)
Estuche pequeño (Muslo derecho)
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 130

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NB Narración
Master

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por NB Narración el Dom Jul 08, 2018 2:21 am

NPC Kumogakure:  Akane Shirokuyi
La emoción que ambos shinobis parecían mostrar ante las palabras de la joven Akane, no podían evitar robar una sonrisa de sus labios, más aún por como estos reaccionaban a cada una de sus palabras. Primero, a su puesto como Genin en la aldea y después, por todas y cada una de las acciones que empezaban a domar la situación y hacer que esta se sintiese de personas que realmente, se parecían a ella. No es que fuese algo extraño, menos aún viniendo de jóvenes como ellos, pero si debía de admitir que su efusividad en parte conseguía cohibir a la joven.

Perdida por cada uno de sus actos y tras el rápido llegar de la Sabaku hasta su posición, estaba dispuesta a tomar actos por sus invitaciones, intrigada por estos, pero el rápido llegar de Eijiro acabaría provocando que esta, alarmada diese un paso atrás, tomando así constancia de como este realizaba tal acto atrevido que incluso consiguió sacar un leve sonrojo de la Genin. Parpadeando, por un par de instantes, no pudo hacer más que tratar de volver a la realidad, dejando incluso atrás las fantasías de estos para finalmente, reír con algo de nerviosismo. — Lo juro...sois realmente como abrir un libro de aventuras. — añadiría sin poder evitarlo, riendo con cierta timidez, como si hasta el momento no terminase de comprender no solo el furor, si no también las acciones de ambos.

Pero finalmente y tras parpadear unos instantes perdida en su timidez, se encargaría de levantar su diestra, cediéndole aquel pequeño bollo de canela que hasta ahora se encontraba preso de sus dedos. — Toma ¡Te lo regalo! Mi padre es dueño de una de las pastelerías de la aldea por lo que puedo comerlos siempre que quiera. ¡Si alguna vez quieres más solo ven a vernos! — diría con suma inocencia mientras esperaba a que la joven tomase aquel presente de entre sus dedos.

Y si... no mentiré, me encantaría acompañaros. Hace no mucho que me gradué y bueno... me da un poco de vergüenza ir sola y encontrarme con toda esa gente desconocida... — añadiría mientras volteaba sus orbes por encima de los tres desconocidos que ahora, parecían ganarse un pequeño lugar a su lado. — ¿Os parece si vamos yendo? La gente ya debe de estar llegando...seguro se pelean por los primeros puestos ¡Ver a todos los altos cargos en primera fila debe de ser genial ¿No creéis? — cuestionaría mientras esperaba que la joven Kazashi tomase finalmente el bollo para poder así iniciar con su viaje.
NPC Kumogakure: Kira Ayashi
Las celestes orbes de Kira Ayashi, tomarían bajo su recaudo cada uno de los rasgos de la Senju. Juzgándola, odiándola pero sobre todo, retándola a marcharse de su vista. Kumogakure no Sato se trataba de una aldea sumamente orgullosa, una aldea que amaba seguir las acciones de sus lideres y proclamar sus vidas bajo el mandato de estos sin importar que supusiese su misma muerte, pero la joven Senju, tiempo atrás, la había alejado de aquel rasgo. No es que el pasado realmente encasillase a las personas pero, quien se encontraba ante ella para su desgracia, se trataba de una persona tan leal que podía llegar a ser no solo odiosa, si no también extremista.

Sus manos, que habían sido colocada en sus caderas, rápidamente se encargarían de formar dos puños que se apoyaban sobre su piel, pero tardaría tan solo unos pocos segundos en apartarse de esta al ver como la joven ahora, se había dignado no solo a ignorarla, si no también a dejarla atrás. — Serás... — diría por lo bajo, casi escupiendo.

Con un giro de su cuerpo, rápidamente se encargaría de tomar dirección hacia donde la Senju, tomando como punto de llegada el gran palacio que no se encontraba muy lejos.

Dado al inicio de Koki, la joven Kira se mantendría a unos dos metros por detrás, manteniendo su ritmo, pero tratando de apurarlo para así ponerla a su altura, algo que destacaba que entre ambas, realmente no habían tantas diferencias como la actitud de la joven de colas parecía alardear. Sus orbes en cambio, trataban de mostrar cierto orgullo aunque, obviamente se entremezclaban con el gran enfado de verse igualada a la deleznable muchacha que a sus ojos, tan solo merecía la perdida de aquella placa que alzaba.

Me es indiferente que me ignores. Te demostraré que realmente no mereces estar en esta aldea. — sentenciaría, hablando por lo alto para que esta pudiese escucharla mientras  la seguía de cerca y sus orbes mantenían rumbo fijo a aquel gran palacio que ahora, parecía aún más grande dadas a las cercanías.
Kumogakure no Sato
Grandioso, elegante y poderoso. No habían más que adjetivos de sumo orgullo con los cuales bendecir la imagen de aquel enorme palacio que ahora decoraba la aldea. Si bien sus terrenos siempre habían sido dignos de la envidia de cualquiera que no pudiese pisar los terrenos del rayo, aquel gran palacio, ahora remarcaba aún más el poder de quien los comandaba y quienes luchaban por ellos. Grandes shinobis, guerreros de armas y junto a ello, leyendas que podían hacer el mundo temblar por su conocimientos.

Su tamaño, digno de dioses, marcaba la elegancia de sus grandes balcones que, decorados por shinobis de alto rango en las alturas, se encargaban de brindar seguridad a las inmediaciones. Las aves, tan hermosas como siempre, se encargaban de graznar en los alrededores, brindando una imagen tan hermosa como delicada que, junto con los rojizos decorativos de las alturas y los oscuros tejados, lo hacían brillar aún más gracias a sus plumajes blanquecinos. Estructuras con hermosos grabados se encargaban de tomar bajo su resguardo las grandes escalinatas que marcaban una pequeña diferencia con un jardín que, como simple decoracón, domaban la gran plaza que se encontraba rodeada por murallas que eran facilmente olvidadas por los pasos de los shinobis que llegaban hasta la situación y comenzaban a unirse a una multitud silenciosa en el centro de esta.

¿El número de ninjas que habían sido proclamados a tal encuentro? Incalculable para el ojo humano desde las alturas de aquella pequeña muralla de tres metros. Pero si había un orden digno de los más afamados shinobis y es que, cada vez que los jóvenes se iban sumando a las filas, los Jonins previstos de hermosos y elegantes ropajes de la guardia, se encargaban de dar su visto bueno para evitar que el desorden pudiese crear un descontento en aquellos que se encargarían de dar inicio a la ceremonia tarde o temprano.

Pero si bien ya habían algunas centenas de jovenes que habían llegado al encuentro — y de los cuales se podían tomar bajo su propia consciencia los bajos rangos que habían citado — aún habían sitios libres, ya fuese en la primera fila, o incluso en intermedias. ¿La lejanía? hasta el momento parecía que tarde o temprano, más jóvenes se encargarían de domar las distancias.

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NB Narración
Master

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por NB Narración el Dom Jul 08, 2018 2:25 am

Aclaraciones y Pautas
—Se recomienda, por favor, tratar de mantener un orden en la narrativa. Abarcar tantos temas en un post puede resultar un caos y para mantener una armonía justa de la narración o el tema me tengo que tomar la libertad de ir atenuando ciertas cuestiones o actos para poder continuar sin crear conversaciones ambiguas en momentos de avance ¿Qué quiere decir esto? Es mejor ir zanjando acciones o colocando estas mejor en el tiempo para así mantener un orden claro. En caso de no hacerlos nos encontraríamos roleando tantas lineas de tiempo distintas que eso provocaría que la narración sea algo complicada. Es por eso mismo que me veo obligada a ser algo selectiva en ocasiones y eliminar interacciones para así darlas por zanjadas y continuar con el avance. Siento las molestias pero estas cosas provocan que se genere un pequeño desorden o que se abarquen más acciones de las que realmente se deberían o se podrían aprovechar.

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Kazashi Furukawa
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Kazashi Furukawa el Dom Jul 08, 2018 12:08 pm

Un bollo tendido acompañado de las palabras 'te lo regalo' podía significar tantas cosas diferentes para alguien como Kazashi que, en un primer momento, no supo cómo tomárselo. Enarcó una ceja, atónita; le costaba creérselo, de veras. Y es que... ¿qué clase de persona era capaz de renunciar tan alegremente a una delicia esponjosa como aquella? estuvo tentada hasta de rechazar la demasiado generosa oferta, sí. ¿Y si después le entraba el hambre a la pobrecita Akane y no tenía nada que llevarse a la boca por su culpa? ¡eso sería terrible!

Pero el estómago le rugía, los salivares le suplicaban por algo dulce que paladear y su casi padre siempre le había dejado muy clarito que los regalos eran de las cosas más sagradas del mundo y que siempre tenían que ser aceptados. Por ello, tras aquel inicial instante de vacilación y unos cuantos codazos bien dados hacia atrás buscando impactar en cualquier parte del escurridizo Yotsuki Eijiro -de quien, por cierto, ya se encargaría más tarde-, dio un paso al frente y aceptó con una de sus sonrisas más brillantes la maravilla tendida.—¡Caramba! ¡las únicas veces en las que me han regalado un bollito antes ha sido para intentar seducirme!—con el dulce ya bien asido entre sus zarpas y la curvatura prendida sempiternamente a la comisura de los labios, soltó una única carcajada encantada.—¡Voy a pensar que intentas conquistarme! ¡y con éxito!—le guiñó un ojo, risueña, y luego le dedicó una profunda inclinación de cabeza a la adorable Akane.—A partir de este momento, ¡te has ganado mi lealtad, mi amistad y mi favor! si alguna vez necesitas cualquier cosa, sólo grita mi nombre y... ¡apareceré de la nada! En la pastelería de tu padre, si te parece bien.—como de costumbre, demasiado dramática y exagerada, volvió a enderezarse y, justo antes de pegarle un mordisco al dulce, lo partió en cuatro porciones. Le tendió una a cada uno de los presentes y luego devoró la suya mientras giraba sobre la punta de los talones y elevaba el brazo hacia el cielo.—Shiroyuki Akane tiene razón, ¡debemos ir yendo!

Se quitó la miguitas que le coronaban los labios con la punta de la lengua y, al pasar cerca de la rubia que finalmente se había atrevido a abrir la boca, intentó darle un pequeño toquecito amistoso con la cadera para hacerle saber que, aún siendo silenciosa, la tenía en cuenta.—Hikari has dicho que es tu nombre, ¿verdad? ¡encantada de conocerte!—un diminuto asentimiento, una repentina mirada incendiada hacia el Yotsuki que, por más que se empeñara en decir lo contrario, tenía muchas cuentas pendientes que pegar, un breve ademán con la cabeza hacia delante y ya estaba lista para que dar inicio al viaje.—Si en algún momento os perdéis, utilizad mi calabaza como punto de referencia.


Resumen de acciones:
—Le pregunta a Akane si está intentando seducirla (1313) y le promete fidelidad eterna por el bollito regalado.
—Parte el dulce en cuatro chachitos y le da uno a cada miembro del grupo. Luego, se come el suyo o los que le hayan quedado en la mano.
—Ya está lista para dar inicio a la marcha, así que les dice a los demás que, si se pierden, traten de buscar siempre su calabaza.
Inventario Bélico:
Bandana de Kumogakure no Sato — Colgando en su cintura.
2 píldoras de soldado — Bolsillo del pantalón.
Daikiri - En la cadera.
Calabaza - En la espalda.
  • Fuerza : 01
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 04
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 07
  • Voluntad : 07
  • Chakra : 79

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Koki Senju
Kumo chunin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Koki Senju el Miér Jul 11, 2018 3:47 am

La pelirrosa se tomó la liberta de seguir viendo a la chica de las colas como un perrito que hasta ahora, se había mostrado inofensivo únicamente ladrando y mostrando los colmillos, grandes, brillantes y filosos, como los de Koki, la única diferencia es que ella no se había atrevido a mostrarlos, mucho menos a usarlos, pero el momento tendría que llegar. Si bien, no le temía, sabía que aquella chica sería su primera potencial enemiga en la vida. Miró de reojo por su izquierda, la ver que la chica se mantenía tras ella, aunque no tardó en detectarle las ganas de llegar a su altura, cosa que ella no le dejaría fácil; discretamente aceleró su paso para frustrar las intenciones ajenas, pero eso no impidió que le escuchara.

La Senju gruñó por lo bajo, ahora clavando su mirada en el palacio que había sido citada, aunque esta vez le costó más trabajo, su boca permaneció sellada, simplemente se dedicó a admirar el lugar, era tan imponente como todas las edificaciones de Kumogakure, podría perderse todo el día admirando la estructura combinada con los tenues colores de la mañana, pero tenía un lugar importante al que ir y un enemigo al que dejar atrás. Buscó el punto más bajo para descender de un salto, no sin antes clavar una fría pero brillante mirada en la chunnin, tan sólo por un instante, como si estuviera deseándole suerte en lo que acababa de prometer.

Suspiró tras pasar las murallas, estaba nerviosa, por su puesto, ¿se podría encontrar a otras personas como aquella chica? ¿O simplemente ella le seguiría causando una infinidad de problemas? Mientras que conservara la compostura y no comenzara a hacer un escándalo donde ella se volviera el enemigo en común, sería feliz. Miró rápidamente a todos los presentes, esperando con ansias lograr reconocer a alguien entre las filas, pero vamos, nadie importante decidió aparecer por ahora; sin más, se posicionó en las líneas intermedias, buscando tener la aprobación de los Jonins que parecían moderar aquel encuentro.


INFORMACIÓN:
Resumen:
• Decide seguir ignorando a la chica, pero aprieta el paso para evitar que la alcance.
• Baja del techo, mira por un instante a la chunnin y pasa las murallas.
• Se integra en una de las filas intermedias.
INVENTARIO BÉLICO:
• Estuche Pequeño (pierna derecha):
—x4 kunai.
—x1 kunai con bolsita explosiva.

• Estuche Mediano:
—x5 Shuriken.
—x1 Alambres Ninja.
—x1 Píldora de soldado.

• Visible:
— Chaleco táctico.
— x1 Daikiri
— Banda ninja (brazo derecho).
  • Fuerza: 20
  • Resistencia: 26
  • Agilidad: 30
  • Espíritu: 30
  • Concentración: 30
  • Voluntad: 30
  • Chakra : 186

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Eijiro Yotsuki
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Eijiro Yotsuki el Jue Jul 12, 2018 1:17 pm

Espoleado por sus anteriores éxitos, donde su palma hubo tocado lo que no pensó que podría sin provocar una muerte súbita ante la decepcionada mirada de sus hermanos grulla, Eijiro estaba excepcionalmente alegre. Jovial, siempre blandiendo aquella sonrisa amplia y espléndida a cada gesto y respirar. Todo ello le resultaba excitante, tanto la situación como la agradable compañía y lo hacía notar a cada entonación. Se mantuvo expectante de las respuestas y aunque la recién hallada Akane pareció olvidarse de su petición de un pedazo de bollito entregándoselo tan solo a su chica, la perdonó de inmediato. No era hombre receloso ni de esquivas atenciones. En cuanto percibió la privilegiada posición de hija de pastelero, supo de inmediato que tendría a Kazashi, eso sí, no pudo concebir su respuesta ante el obsequio.
Entornó la mirada y pronto su sonrisa desapareció de la escena, torciéndose en un gesto de puntillosa suspicacia.

- Ah... osea que ella te regala un bollo una vez y te consigue seducir. Yo te arrojo regalos de esa clase todas las semanas y solo me llevo tu “cariño” en forma de golpes. Tsk... - Chasqueó la lengua y se hizo con la porción que le restaba, y aunque se lo comió de un bocado, parecía molesto por aquella presunción de fracaso hacia el tercero de su estirpe. Eso sí, el bollo estaba delicioso. Cerró los párpados un momento para deleitarse en sus formas azucaradas, solo para abrirlos momentos después y volver a adoptar aquel espectro de ofensa, nuevamente, ejercida por su chica. - Agh, voy a empezar a pensar que te gustan las chicas, Kaza. - Esta vez, una sonrisa ladina y perfilada iluminó su rostro al tiempo que se encogía de hombros y le guiñaba un ojo a Akane. No sabía como se tomaría todo aquello, no obstante, comenzó a dudarlo ¿No le gustaba él o aquello que le colgaba en general? Ante cuestiones tan profundas, prefirió seguir pinchando. - Ah, claro que puedes venir con nosotros, Akane. Total, no hace demasiado nosotros también nos hemos graduado y creo que Kaza se te va a declarar por el camino. - Asintió con un convencimiento que comenzaba a resultar algo doloroso. En la farsa habría verdad, y aunque quizás fuera su orgullo de león herido, algo debía pasar para que no le concediera ni un gesto afectuoso ¿No es cierto? Comenzó a navegar por la idea de una Kazashi fingiendo amor correspondido solo por el privilegio de aquella pastelería.
En precaución decidió alejarse un poco, y de paso, saludar con un cabeceo a la recién presentada Hikari Yamanaka. No era de su estirpe, en aquello acertó, pero sí perteneciente a una ampliamente respetada.

Bajo cierto carcajeo inadecuado y mal disimulado, Eijiro no dejaría la situación donde estaba. Siguió a Kazashi algo por detrás, pugnando con el movimiento de aquella calabaza descomunal por encontrar algo de aquellas posaderas gloriosas benditas por aquella constitución atlética que tan malo ponía a Eijiro. Asintió para sí cuando pudo percibir un poco, con las manos en los bolsillos y satisfecho por aquel logro. Independientemente de quien le viera, lo cierto es que poco le importaba. - Es mi prometida, pero se hace la digna porque llevamos más de cinco años juntos. - Procuró acercarse un poco a las otras dos chicas, hablando en una frecuencia que a su parecer, no advertiría a una Kazashi sobreexcitada que encabezaba la marcha de los Genin. - Si, es... muy arisca. Me costó años que me dejara darle la mano ¿Te puedes creer que no me ha dado ni un beso? Más pudorosa y nace perfumada, te lo digo yo. - Se mordió el labio inferior con cierta picaresca negando lentamente.  - Mirad. - Anunciando su siguiente empresa, y caminando no muy por detrás de Kazashi, alzó la diestra hasta dejarla junto a la boca, con el fin de hacerse oír. - ¡Eh, Kaza! ¡Dame un beso, maldita! - Bajó la mano y permaneció a la espera. De forma instintiva, contrajo el abdomen y se esperó ser sepultado por aquel calabacín abominable; si de verdad se lo daba, iba a quedar fatal.

Aclaraciones y Resumen:
Antes que nada, mi turno se ha visto afectado mediante un acuerdo con el usuario al que le habría tocado en mi lugar. De pleno acuerdo, se decidió que posteara yo primero.

Resumen de acciones:
- Ofendido por aquella seducción por bollo satisfactoria, hace ver que le regala esa clase de pasteles todos los días sin éxito.
- Con el orgullo herido, plantea la posibilidad de que Kazashi se vea atraída por otras chicas, algo que entiende como una broma, pero por su negativa a un buen manoseo, comienza a dudarlo.
- Accede a que Akane los acompañe, haciendo alusión a la posibilidad de que Kazashi se le declare por aquel bollo y el acceso a su pastelería familiar. Nuevamente en broma, se pregunta si Kazashi fingirñia una relacion solo por pasteles...
- Susurrandole a las chicas que quizás los acompañaran, asegura que entre Kazashi y Eijiro no son más que prometidos. Ella muy arisca, jura. Poco despues, le exige un beso a su "prometida" a pleno grito.
Inventario Bélico:
Bandana de Kumogakure no Sato - Prendida en el cinturón.
Daikiri - En el cinto, lateral izquierdo.
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 7
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 7
  • Voluntad : 7
  • Chakra : 74

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Hikari Yamanaka
Muerto

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Hikari Yamanaka el Jue Jul 12, 2018 6:48 pm

Ver aquella pareja la verdad puede animarme el día de forma inmediata, son tan energéticos y completamente agradables que me dan ganas de unirme a ellos por el simple hecho de molestar pero no es el mejor momento para eso, prefiriendo quedarme callada para no molestar y escuchar las palabras de cada uno sintiéndome cómoda con el grupo que me toco para viajar. Mis ojos se abren como platos cuando veo que la chica le regala su bollo pensando que era imposible dárselo u mejor le compraba otro por el camino pero parece que nos toco una persona muy agradable y eso la verdad lo valoro mucho en mi vida me han tocado principalmente el Raikage, personas bastante bruscas sabiendo que no la tendría fácil por ser el ojo de mira de algunas y haber fracaso en algo pero este podría ser en momento de poder redimirme ¿No?.

Me le acerco a mis compañeros pero la azabache, se gana toda mi atención cuando me habla dedicándola una sonrisa sincera –También estoy encantada de conocerte, Kazashi- Le respondo algo animada y cuando veo a Eijiro, también le hago una reverencia con mi cabeza como un saludo. Comienzo a seguir a mi grupo estando a una buena distancia de ellos, principalmente cerca de la chica que regalo su bollo, pero algo llama mi atención completamente y son los comentarios del joven que logran hacer que se me escape una pequeña sonrisa de mis labios viendo su actuación, siendo la primera vez que conozco a un chico de su tipo y es algo muy genial -…- Mientras escuchaba la palabras de Eijiro, no dejaba de mover mis pasos al ritmo de mis compañeros que están delante de mi para no quedarme atrás y a la vez en mi mente se pasaba ¿Dónde estaría Koki?, Solo la vi por unos instantes en el cielo saltando tejados pero luego se desapareció siendo algo completamente extraño.

De forma curiosa observo a Akane, colocándome detrás de ella dejando un espacio para que Eijiro, pueda seguir estando tanto a su amada y que nos siga contando en cómo pudo conquistar a su adorada chica, un suspiro suave escapa de mis labios sintiéndome realmente cómoda pero no podía estar tan tranquila porque pronto llegaremos a la situación en el cual nos mandaron todos y eso me pone algo nerviosa aunque no lo demuestre a los demás.




INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Colocar técnicas usadas aquí
INVENTARIO BÉLICO:
6 Kunais.(Estuche grande)
Comunicador (Estuche grande)
3 Pildoras de soldado (Estuche pequeño Izquierdo)
4 bombas de humo (Estuche pequeño derecho)
1 Bomba de Luz (Estuche grande)
6 Makashibi (Estuche grande y los otros 6 estuche izquierdo)
18 Shurikens (Estuche grande)
Bandana de Kumo (En mi frente)
1 Daikiri
1 Estuche grande (Parte de atras de la cintura)
Estuche pequeño (Muslo izquierdo)
Estuche pequeño (Muslo derecho)
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 20
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 130

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NB Narración
Master

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por NB Narración el Dom Jul 15, 2018 2:26 pm

NPC Kumogakure:  Akane Shirokuyi
Todas y cada una de las palabras que fueron tendidas a la pelimorada, la llevaron a abrir sus orbes de par en par. No era capaz de asimilar todas y cada una de sus palabras y lo que parecían ser acusaciones hacia su persona, la habían llevado a caer desconcertada entre tanta viveza. ¿Un sonrojo? si, aquellas mejillas ligeramente coloradas no tardarían mucho en mostrarse tanto por las palabras de la joven Kazashi, como por las afirmaciones del rubio que la acompañaba. Una pareja inusual, una joven repleta de vida y un acompañante que parecía aplacar todo aquello que se aproximase a la joven, como si de verdad, se tratase de una envidiable protagonista de un infantil cuento de hadas.

Las delicadas manos de la joven Akane se alzarían, ver como nuevamente la reina de la arena le tendía una porción de aquel bollo le robaría una sonrisa, más no eliminaría aquella pequeña rojez que si bien parecía no pertenecerle, la hacía ver incluso más delicada de lo normal. — O bueno yo... la verdad es que... — balbucearía mientras mantenía aquel dulce entre sus dedos, sin alzar la mirada de este con cierta timidez. Realmente se encontraba paralizada, pero tras ello no había más que la inocencia de alguien completamente inexperto en la materia. Para su suerte, aquellas palabras susurradas terminarían ocultas tras los vocablos del rubio, dejando así en el olvido quizás confesiones que era mejor no escuchar.

Finalmente, cuando todos y cada uno de ellos accediera a continuar con el camino, por fín sus orbes se alzarían para observarlos a todos y sin tan si quiera pensarlo alzaría aquel bollo para devorarlo en cuestión de tan solo unos segundos.— Si claro ¡Vamos! Siendo unos simples Genins debería de ser realmente importante nuestra llegada puntual ¡Incluso deberíamos estar los primeros! Estoy segura de que tendrán en cuenta que seamos quienes domen la primera fila. — alzó su diestra, limpiando con el dorso de su mano cualquier resto de aquel bollo que había devorado mientras volteaba.

Si más dilación y sin tan si quiera llegar a cuestionarlos para comenzar con aquella enmienda, la joven Akane comenzaría a caminar al frente, dejando así a todos por detrás de ella. — ¿Y como es que estáis de hace cinco años prometidos? — diría de inmediato, volteando sobre su propio eje para así observarlos por unos instantes curiosa, aprovechando para echar un rápido vistazo sobre la Yamanaka y rápidamente abrir sus orbes de par en par y frenar sus pasos sin ni si quiera dar rienda suelta a una respuesta para su antigua cuestión. — ¡Espera! Eres Hikari Yamanaka ¿De verdad? — en sus palabras sorprendidas se podría sentir la tensión, incluso algo de incomodidad. — Estuve en los últimos exámenes chunin... Tampoco los aprobé... Fuiste tu quien reto al Raikage ¿Me equivoco? — añadió mientras alzaba sus hombros como claro síntoma de que quizás, no era una persona con la que diese buena imagen juntarse.

El avance había finalizado, pero al parecer, otros querían continuar con su camino, algo que les llevaría a notar como un nuevo grupo de lo que aparentaban ser Chunins pasaban de largo, esquivándolos por el simple hecho de que Akane había tenido la brillante idea de frenarse en medio del camino. Todos podrían sentir las despreciables miradas de sus superiores pero no habrían palabras por su parte, no más que sus miradas volviendo al frente y continuando con su camino mientras corrían y saltaban por los tejados.
NPC Kumogakure: Kira Ayashi
En su rostro se podía sentir como el odio de mil vidas caían con fuerza contra la espalda de la Senju, que, apretando aún más el paso había conseguido evitar que la joven Kira, no tuviese modo de llegar a su posición, no por lo menos hasta cruzar aquella muralla que provoco que en poco tiempo, sus pies, quedasen sobre tierra firme.

Sus claras orbes se encargarían de sellar sus labios y, por primera vez en una tiempo, dejasen de convertirse en meras justicieras cuando observaban a quien parecía ser una enemiga mortal. Podía observar las lineas, como pequeños huecos se encontraban en estas o como los Jonin, con pequeñas libretas parecían no solo estar dando una visual y aprobación de como cada uno se situaba en los lugares libres, pero, por el contrario de la llamada como Koki, esta mantendría su posición a escasos metros de las filas.

No mentiría, ella misma se había encargado de seguir disimuladamente la situación de la joven, pero aún así aguardo hasta que los encargados de mayor rango se acercasen a ella para conversar. Al parecer Kira no era una joven normal y corriente, por lo menos, era lo suficientemente llamativa no solo para acudir a la zona rodeada de Jonins de la aldea, si no que además ahora, los mismos parecían brindarle ciertas instrucciones mientras la joven, cruzaba sus brazos y no ponía una cara de buenos amigos. ¿Problemática quizás?

Recibidas sus instrucciones, la joven se dirigiría a unas tres filas por detrás de donde Koki se encontraba, comenzando así a moverse entre la multitud hasta que, finalmente, su puesto entre las filas fuese ocupado por ella misma, un puesto en el cual desde una diagonal trasera podría encargarse de vigilar a su aparente nueva enemiga.
NPC Kumogakure: ???
Bienvenida desconocida.— pasados unos pocos segundos desde la llegada de la pelirosada a las filas del país del rayo, esta podría escuchar como una divertida voz se encargaba de tomarla bajo su recaudo. Un joven, alto, delgado y con unos rasgos bastantes delicados que se encontraba en su lateral derecho. Algunos podrían tacharlo de tetrico dada a la oscuridad que componían sus prendas o la claridad de su palida piel, una que convertía sus orbes en dos viperinas y hambrientas orbes que, para su suerte, no se encontraban fijas en al frente mientras este trataba de mantener una conversación con la menor de forma disimulada.

Natural, posiblemente más de lo normal, también, un pequeño rasgo de informalidad que si bien faltaba el respeto a la razón de encontrarse en filas, no dejaba a un lado el disimulado modo con el cual se había lanzado a darle la bienvenida a su lado.

Sus dos manos se encontraban ocultas en los bolsillos de sus oscuros pantalones, pero si realmente había algo que destacar, eran aquellas marcas verdosas que, como escamas se situaban no muy lejanas al lado de su ojo izquierdo, el mismo que yacía del lado de la joven. Esta no podría sentir como el joven daban una apariencia algo inquietante dada a su parsimoniosa manera de actuar. Para su suerte, o más bien la de ambos, era alguien que pasaba desapercibido, de igual manera que todos los que se encontraban en la parte central y que los Jonin de la zona se encargaban de ignorar mientras con sus pequeñas libretas rondaban los laterales de las filas y en ocasiones, se frenaban a dialogar con los de su mismo rango a las afueras.

Ambos estaban fuera de cualquier ojo que pudiese retarlos por estar conversando en medio de las filas.

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Kazashi Furukawa
Kumo Genin

Re: [Trama Kumogakure] La gloria de los conquistadores.

Mensaje por Kazashi Furukawa el Lun Jul 16, 2018 12:36 pm

Rozando límites antes insospechados, los agitados nervios de una Kazashi nada entusiasmada con la difamatoria participación que estaba teniendo Yotsuki Eijiro en la conversación adoptaron una posición peliaguda. No queriendo despertar una mala impresión en la encantadora y, más importante aún, hija de pastelero Akane, mantuvo los labios inesperadamente cerrados mientras el indeseable león continuaba echando por tierra cualquier reputación decente que Kazashi hubiera intentando imprimirle sobre ella a las recién conocidas. Apretó los puños, agradeciendo, por supuesto, el haberse tragado con anterioridad el trocito de bollo que le correspondía; era a Eijiro a quien quería machacar, no a un pobre y sabroso dulce. Elevó la barbilla, desafiante. No tenía la más mínima pretensión de seguirle el juego al descarado rubio; suficiente había tenido con que sus palabras estuvieran pasando por ciertas. Y aunque ella nunca se había querido hacer ver como una señorita, lo cierto era que realmente le dolía que un truhán farsante como el condenado Yotsuki tuviera mayor credibilidad que ella misma.—Cállate, Saburo.—articuló lentamente entre dientes, negándose en rotundo a tomar parte de la conversación. Ni siquiera le apetecía tratar de desmentir las locuras soltadas: seguro que las demás lo malinterpretarían todo.—Me estás fastidiando demasiado.—refunfuñó, conteniendo a duras penas la intensa rabia que pugnaba por caérsele de entre los labios. No quería problemas, mucho menos conflictos. Herir no estaba en sus planes, pero estaba dispuesta a decir las cosas claras si con eso conseguía arreglar la situación y mantener a raya la indómita lengua de Eijiro.—Hikari te dará ese beso que tanto pides, ¿verdad que sí, tía?—chasqueó la lengua, renovada de energías y, viendo a Akane liderar la marcha, se apresuró a apretar el paso para tratar de mantenerse a su vera. Le inspiraba un entusiasmo desmedido, y aquello la hacía querer mantenerse cerca de su radiante radio de expectación.—¡Espérame! si entro contigo, seguro que llamo mucho más la atención de los superiores. Tú me aportarás carisma, y yo a ti... te haré resaltar entre la multitud gracias a mi gran habilidad para parecer corriente y moliente.—espontánea, soltó una única y vaporosa carcajada. Pero no pudo reír demasiado, porque el temita de su falso compromiso con Yotsuki Eijiro volvía a salir, cómo no, a colación. Hizo chirriar la mandíbula, a la defensiva. Ya estaba bien, ¿no?

Deja, deja, Eijiro, que ya le respondo yo.—encogiéndose ligeramente de hombros, le restó cierta importancia al asunto con un deje perezoso de su impetuosa diestra.—Verás, Shiro de mi corazón, es posible que llevemos prometidos ya cinco años porque...—pero no pudo ni terminar de formular la ingeniosa respuesta que tenía ya pensada, ensayada y manifestada interiormente, porque la improvisada cabecilla del grupo se detuvo en seco, volviéndose hacia la antes presentada como Hikari con cierta vehemencia incomprensible. Kazashi, por su parte, no pudo calcular muy bien las distancias y terminó chocándose ligeramente contra el eminente cuerpo de Akane.—Auch.—se quejó un instante, más enfurruñada por verse interrumpida que por el pequeño impacto en sí. Retrocedió un par de pasos hacia atrás y, a medida que la Shiroyuki hablaba, se giró en dirección a la aludida 'Yamanaka' con los ojos cada vez más y más abiertos.—¿CÓMO?—vociferó, aturdida, al tiempo que se pasaba la mano por la cara tal y como si no pudiera creerse lo que estaba oyendo.

¿QUÉ HICISTE QUÉ EN DÓNDE?—incapaz de domar el tono, se revolví claramente incómoda en el sitio mientras lanzaba mirada de soslayo a todos aquellos superiores que, ahora, se veían obligados a rodearlos con caras de muy pocos amigos.—PERO, CHICA, ¿TÚ EN QUE PENSABAS ESE DIA? QUIERO DECIR, ¿CÓMO SE TE OCURRE HACERLE ALGO ASÍ AL RAIKAGE? ¡SE TE VA LA PINZA!—horrorizada, cabeceó con brío de izquierda a derecha, negándose a aceptar todo lo que aquel gesto implicaba.—Loca, ¡tienes que estar completa y absolutamente loca!—bajando, por fin, la voz, se humedeció los labios con la lengua. Intentaba sacar algo bueno de aquel asunto, pero le daba mala espina lo que presentarse junto a la Yamanaka podría suponer a su propia reputación.—Venga, va... dinos que esa no eras tú, sino alguna gemela malvada usurpando tu nombre para vengarse de ti por algún hecho traumático del pasado...—apremió en un hilillo de voz, nerviosa. Tragó saliva e, incómoda, le dirigió una mirada rápida a Akane.—Nos están mirando muy mal... casi como me miró a mí la condenada grulla justo antes de que me robara el bollo...—tenían que ponerse pronto en marcha. Con o sin Hikari.


Resumen de acciones:
—Enfadada por cómo Eijiro la está dejando frente a las demás, le sugiere que Hikari le dé ese beso que tanto quiere.
—Se pone en marcha tras Akane, buscando mantenerse muy cerca de ella.
—Choca contra su espalda cuando la Shiroyuki se detiene e, incrédula, se da la vuelta para mirar a Hikari horrorizada.
—La insta a desmentir lo que Akane ha dicho, aunque sabe que lo más probable es que sea cierto.
—Se percata de las malas miradas de los que pasan y se lo hace saber a Akane.
—Piensa en la posibilidad de dejar atrás a Hikari por miedo a lo que presentarse a su lado pueda suponer.
Inventario Bélico:
Bandana de Kumogakure no Sato — Colgando en su cintura.
2 píldoras de soldado — Bolsillo del pantalón.
Daikiri - En la cadera.
Calabaza - En la espalda.
  • Fuerza : 01
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 04
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 07
  • Voluntad : 07
  • Chakra : 79

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