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[Trama Konohagakure] La llama inextinguible

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NB Narración
Master

[Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por NB Narración el Dom Jun 17, 2018 3:14 am

Hi no Ishi
¿Cómo describir a la mayoría de shinobis de Konohagakure no Sato? La llama que arde en sus corazones desde el momento en que se gradúan en la academia jamás se apagaba, y pese a que los mismos han visto pasar a tantas personalidades distintas que dieron lugar a las dudas con respecto a este hecho, la gran mayoría ha demostrado una verdadera fuerza para seguir luchando, contra viento y marea, con una gran fuerza de voluntad y carácter. Incluso en momentos de adversidad como los que la aldea, ahora bajo el dominio de aquel que se hacía llamar alumno del mismísimo líder de las tierras militarizadas del País del Rayo, vivía en la actualidad.

Pese a que muchos shinobis de la aldea habían tenido que bajar la cabeza ante un nuevo mandato, viéndose incluso hasta a Chunins del rayo recién graduados dando órdenes a Jonins de la hoja con un alto prestigio, esto no significaba que fueran prisioneros en sus propias tierras. Masao Namikaze podía ser la viva imagen del tan respetado Raikage, pero incluso alguien como él daba libertad a los oprimidos para que conmemorasen una fecha como aquella, que se daba con la libertad que todas las aldeas tenían en sus propios dominios; una noche lejos del atento ojo de los hombres del rayo, pese a que las sombras nunca dejaban de escuchar.

Una carta había sido entregada en mano a cada shinobi de Konohagakure no Sato por manos de hombres del rayo. Pocos eran los mensajes que podían distribuirse entre sí los de la hoja, al menos no sin la previa autorización de los apoderados del actual Hokage. En el papiro se invitaba a los shinobis a participar de una ceremonia especial, en presencia de la Daimyo del País del Fuego, hecho por el cual quedaba claro que mas que invitación era una obligación que sería penada en caso de no presentarse.

Las puertas de la aldea por ende estarían abiertas, con un rojizo atardecer que solamente realzaba las llamas de diversas grandes antorchas clavadas en la tierra, indicando a los no tan competentes que el camino que tomaban estaba siendo el correcto. De esta manera, la posición de Konohagakure no Sato no sería revelada y un deje ceremonial ya podría ser percibido desde instancias previas a la llegada a la capital.

La capital podía verse por el horizonte, destacando incluso entre las majestuosas arboledas del País del Fuego por los incandescentes destellos de aquella inmensa hoguera ubicada en el centro de la mencionada ciudad. El verano brindaba una calidez en el ambiente sin igual, provocando una mezcla de sentimientos que hacía resaltar un ardor en incluso los más fríos shinobis de la nación. Pétalos de cerezo danzaban por los aires a incluso un kilómetro de la capital, dado que en la misma, los árboles de este fruto florecían sin cesar durante todo el año y durante la época de verano, se distribuían por las grandes tierras del país.

Una vez alcanzada la capital, los torii en cada una de las entradas marcan un antes, y un despues del reino terrenal, considerando que todo aquel que fuese bienvenido en esas tierras, lo haría como un ser purificado.

La madera rojiza de las arquitecturas orientales del lugar provenía del mismo árbol y esto era un detalle a destacar. Las viviendas, aunque humildes, permanecían en perfecto estado destacando por el fulgor del fuego de las antorchas que en la capital se encontraban por todos lados. Árboles adornando cada patio y cada jardín, entonando colores cálidos de las flores que plantaba cada ciudadano, algunas oriundas del propio País del Fuego, y otras traídas especialmente del País de la Hierba por su rareza y excéntricos colores que no desentonaban en lo absoluto con el ambiente tradicional del área entera.

Los que iban llegando, veían a los ciudadanos y comerciantes de la aldea rendir cultos a los militares. Tanto a ninjas novatos como experimentados, recibían reverencias por cada una de estas personas, que con una remarcada sonrisa, apreciaban los esfuerzos de aquellos que si bien ahora estaban siendo oprimidos, decidieron mantenerse en el país a diferencia del Hokage que decidió abandonarlos.

Todos los caminos llevaban al centro de la capital, lugar en el cual, poco a poco una multitud de entusiastas shinobis coparían la zona norte del fuego, al aguardo de la tan afamada Daimyo y las figuras reconocidas mundialmente que se presentarían junto a ella...
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NB Narración
Master

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por NB Narración el Dom Jun 17, 2018 3:14 am

Aclaraciones y pautas
— Todos y cada uno de los inscritos en la trama global que formen parte de Konohagakure no Sato tienen acceso directo a la trama, sin tan si quiera importar donde se encuentren actualmente.

— Como mismamente dice la narración, todos han recibido un mensaje oficial por parte de shinobis de Kumogakure no Sato. Se da la libertad de elegir las circunstancias bajo las cuales este mensaje fue recibido, pero serán simples cartas realizando una invitación que impone cuestiones que dan a entender que se trata en realidad de una obligación asistir.

— Aquellos que no hayan podido inscribirse a la trama, tienen la libertad de decir en un futuro que han asistido a la ceremonia, pero simplemente estar viendo de lejos, sin estar a la vista de los que participarán activamente de la trama en sí.

— Este primer post es completamente libre aunque pide la normativa oficial del foro como en todas las tramas oficiales. Aún a pesar de ello, es una narrativa inicial en la cual se debe tomar como protagonista no solo la llegada del mensaje la noche anterior ,si no también la preparación y el comienzo del camino en dirección al centro de la capital, donde una hoguera inmensa los aguarda. Sobre la cara norte de dicha hoguera, una enorme multitud de shinobis aguardan de pie por la llegada de la Daimyo y figuras de la aldea reconocidas a nivel mundial.

— Usuarios con narrativas activas posteriores a esta, siguen teniendo derecho de continuar estas pero pasarán oficialmente a tema en pasado a no ser que conlleven enfrentamientos bélicos, algo que les anula completamente la asistencia a esta trama.

— Al no tratarse de una trama específicamente bélica, por lo menos por el momento, está permitido el relleno (hasta cierto punto, no os emocionéis malditos).

— También os recordaremos —como siempre— que todos y cada uno de los NPCs del foro tienen su propia personalidad, razón por la cual vuestras actuaciones se encargarán de entablar una relación con esto o llevarlos a actuar conforme a vosotros. La muerte en este caso o incluso el encarcelamiento quedará bajo el juicio de estos. Una mala actuación, un mal acto o una experiencia bélica innecesaria podría conllevar grandes consecuencias. Decid hola al código militar.

— Podéis interactuar entre vosotros si lo deseáis, pero recordad que solo se os permite un post por ronda. Que alguien interactue con vosotros no significa que tengais derecho a otro post si narración no ha pasado antes.

— Respetad las normas y recordad que está terminantemente prohibido el metarol, además de ello, la ambientación corresponde únicamente a narración.
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Seiko Shouboku
Konoha Chunin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Seiko Shouboku el Dom Jun 17, 2018 2:31 pm

La llama inextinguible
Seiko Shouboku
Pais del fuegoLa capitalNoche
Seiko se encontraba con las piernas cruzadas en el jardín principal de la vivienda. Sus ojos permanecían cerrados y su mente estaba pendiente de los sonidos que se desarrollaban a su alrededor, cada pequeño e inapreciable sonido era importante para ella. Buscaba así mejorar su sentido de la concentración y el oído en sí. Llevaba parte de la mañana así y podía escuchar numerosas cosas como el canto y movimiento de los pájaros, la suave brisa golpear las ramas de los árboles, también un gato travieso que correteaba por la hierba persiguiendo algo de menor tamaño tal vez un pequeño ratón e incluso cuando más se concentraba alcanzaba a escuchar la propia hierba moverse al compás de la brisa...

Pero entonces sin previo aviso un sonido distinto interrumpió aquella calma. Unos pasos comenzaron a acercarse a ella. Eran pasos ligeros, pero decididos y con fuerza, por alguna razón que no alcanzaba a entender sentía como su piel se ponía de gallina. Seiko arrugó las cejas entonces sin llegar a abrir los ojos. Otra vez.. pensó con desesperación, cuantas veces iban a interrumpirla cuando hacia aquel entrenamiento....

Hasta que los pasos no se detuvieron frente a ella e incluso unos segundos después Seiko no abrió los ojos lentamente, volviendo así al mundo real. Cogió aire y observó quien tenía delante. Era una ninja, como efectivamente ella había pensado, pero una ninja de Kumo. Lo cual podría explicar aquella sensación. - Shouboku Seiko? - Preguntó la otra ninja con voz seria y aspecto de estar cansada sin dar tiempo a más palabras. Seiko entonces asintió con el rostro serio mientras se ponía de pie. La ninja de Kumo le entregó una carta para luego sin mediar más palabra desaparecer  de un salto. Seiko chasqueo la lengua negando ante aquella actitud y se quedó observando la carta. ¿Que sería? Sin aguantar la intriga abrió la carta encontrando dentro una curiosa invitación. Era para una ceremonia especial en presencia de la Daimyo del fuego. Seiko suspiró, sinceramente no tenía ninguna ganas u intención inicial de ir, pero para desgracia suya estaba claro que debería asistir a esta si quería continuar su carrera de shinobi.  Y claro que quería.

Tras leerla detenidamente Seiko la volvió a guardar en el sobre y la cerró cuidadosamente. Parecía que por aquel día el entrenamiento había finalizado por lo que la kunoichi entró en su casa para preparar las cosas para aquella noche. Se llevaría su ropa ninja y todos sus utensilios. Aparentemente no era más que una ceremonia, pero Seiko  prefería ir preparada siempre y más si debía salir de la aldea de Konoha. Con todos los problemas de la guerra uno no podría fiarse ni de su misma sombra, nunca mejor dicho.

Llegada la tarde Seiko estaba preparada, estaba vestida, con su equipamiento y su bandana dispuestos. Como último retoque Seiko colocó su característico gorro en su cabeza, no podía olvidarse de él. Cogió también por si acaso la invitación y la guardó entre sus ropas. Y ya estaba todo listo. Seiko suspiró y salió de casa antes que su madre y los demás. Tal vez fuese una virtud o un defecto pero la pelinegra no podía llegar tarde a los sitios. Prefería llegar siempre puntual o incluso antes que el resto. Una vez en las puertas de la aldea, se dirigió al camino marcado por aquellas antorchas clavadas en la tierra. Debía admitir que aquello era un escenario muy bonito, y más teniendo en cuenta lo bonita que se veía en el horizonte la capital iluminada por una enorme hoguera en el centro. Poco antes de llegar sin embargo la caminata se volvió algo menos agradable cuando bastantes pétalos de cerezo danzaban a su alrededor por el aire. Desde luego era bonito de ver desde lejos, pero también había que admitir que era algo incomodo sentir los pétalos que chocaban contra ti enredándose entre las ropas. Por suerte el gorro impedía que se le enredase entre el pelo.

Cuando al fin llegó a la capital Seiko pasó bajo los torii maravillada por la estructura y la forma de estas. Después continuó andando por entre las viviendas, era curioso cuanto estas podrían parecerse o ser diferentes a las de la aldea de konoha según se mirasen. Aunque el color que reflejaban influidas por las antorchas daba al lugar un aspecto bastante cálido y esto a su vez era aumentado por todas las flores que había por allí. Era verdaderamente especial pensó Seiko sin detenerse ni un segundo ni cambiar la expresión seria de su rostro. Más aún cuando veía a los civiles hacer reverencias entre otras cosas, Seiko no dejaba de ser una persona tímida y aquellas cosas le daban demasiada vergüenza por lo que aceleró un poco el paso hasta llegar al centro de la misma.

Y allí se encontraba la hoguera que había visto desde lejos. Era enorme y como siempre era el fuego hermosa. Seiko se dirigió a donde estaban el resto de Shinobis, sin embargo no se metió en medio de toda la multitud, ni fue a primera fila, si no que se quedó en un lateral de esta multitud por dos razones sencillas. La primera, odiaba la multitud de gente, le agobiaba mucho y creaba malestar en su interior. Y segundo, era bajita, si se metía entre medio de tanta gente no iba a ver nada. Por lo que aquel era el mejor lugar.

Una vez allí mientras esperaba que aquella ceremonia comenzase Seiko se quitó su gorro dejándolo caer colgado a su espalda. Dejando así a la luz las flores que adornaban su pelo. Prefería estar así ya que por mucho que no le hubiese apetecido estar allí aquel era un acto ceremonial especial para su aldea y por tanto se merecía el respeto necesario.

 
.

Stats:
STATS
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 120
.
Inventario:

- Estuche Mediano 1 ( Parte baja espalda derecha)
5 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
3 Alambres
1 Píldora del soldado

- Estuche Mediano 2 ( Parte baja espalda izquierda)
5 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
2 Alambres
1 Píldora del soldado
2 Puños americanos

- Estuche pequeño (Pierna izquierda)
2 Shurikens
2 Kunais
Bomba Humo

- Bandana con el símbolo de la hoja. - Colgado en la cintura lado derecho por delante de la funda del Tanto.

- Tanto - Colgado de la cintura lado derecho

- Kunai Oculto en brazo izquierdo.

Técnicas:

--
Daño y Cansancio:
Chakra 100% : estás descansado y en perfectas condiciones. Puedes combatir con todas tus facultades físicas. +

— Chakra 60% : comienzas a notar ligera fatiga. Sudas un poco y tu cuerpo comienza a pesar, pero aún no tienes problemas para seguir peleando.

— Chakra 30% : la fatiga se hace evidente. Tu cuerpo comienza a temblar y respiras con fuerza. Todos tus stats físicos ( fuerza, agilidad y resistencia ) reciben una penalización del 30% .

— Chakra 0% : has consumido toda tu energía . Desde el mismo momento que expire tu último rastro de chakra, caerás en coma. Éste estado podría durar días, antes de poder despertar.

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Shiori Kaguya
Konoha Genin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Shiori Kaguya el Dom Jun 17, 2018 4:55 pm

La llama inextinguible
Shiori Kaguya
País del FuegoLa capitalNoche
Recién salidita de la ducha y apunto de meterme en la cama es como me encontraba cuando oí que llamaban a la puerta de mi casa. Obviamente yo no abrí porque me estaba vistiendo todavía, fue mi padre el que abrió la puerta. -Shiori ven, es para ti. -Le escuché decir. Me terminé de vestir lo más rápido que pude y en cuanto llegué a la puerta vi a un ninja de Kumo aguardándome. -Kaguya Shiori? -Asentí y esté me dio un sobre para después desaparecer. -¿Qué es? -Papá, aún no lo he abierto, no lo se. -Abrí el sobre y dentro había una invitación para asistir a un ceremonia que iba a tener lugar en la capital al día siguiente por la madrugada e iba a asistir la Daimyo. -Bueno, pasatelo bien mañana. -Dijo mi padre que estaba mirando por encima de mi hombro la invitación. -Cariño, mañana no esperamos a la niña para cenar. -Le dijo a mi madre mientras entraba en la sala de estar.

Al día siguiente me preparé como es debido, cogí todas mis cosas (que tampoco eran muchas), y partí hacia la capital después de comer. En cuanto salí de la aldea y vi como habían señalizado el camino con antorchas me empecé a poner nerviosa, no se, todo parecía tan elaborado... Más adelante el camino empezó a ser bañado por las flores de cerezos en flor, cada vez iba siendo todo más y más bonito. Fue en este trayecto del camino cuando a lo lejos vi la espalda de alguien conocido. Era Yoshio, así que aceleré un poco el paso para llegar a lado y le di un ligero golpecito en la cabeza, dando un salto obviamente, pues él era más alto que yo. -Huola, ¿No te parece demasiado hermoso todo? Parece sacado de un cuento, ¿verdad? -Le miré con una sonrisa porque estaba realmente contenta de no tener que asistir sola a aquél evento.

Cuando llegamos a la capital todo era cada vez más y más hermoso. Las casas, las flores, todo en el ambiente tenía un color cálido que se veía reforzado por la gran hoguera que había en el centro. He de reconocer que me pareció bastante extraño cuando los civiles comenzaron a hacernos reverencias, no estaba acostumbrada a esa clase de trato, pero supuse que todo estaba relacionado de algún modo con la ceremonia. Era a la gran hoguera hacia donde se dirigía todo el mundo, incluidos nosotros, pero antes de adentrarme entre la multitud que se agolpaba en las primeras filas, pude ver por el rabillo del ojo una cara conocida, o mejor dicho, un sombrero conocido. Giré la cabeza para verla mejor, pero era inconfundible. A un lado, algo apartada de todo el jaleo, se encontraba Seiko. -Ven Yoshio, te voy a presentar a una amiga. -Le cogí de la mano para que me siguiera, porque tendía a andar en babia detrás mía, y nos dirigimos hacia donde estaba Seiko. -Hola! -dije cuando llegamos a su lado y le solté la mano a Yoshio. -Mira Seiko, este es Yoshio, otro ninja de Konoha, aunque tal vez os conozcáis de alguna misión. -Dije con una sonrisa. Miré con más detenimiento lo que había a nuestro alrededor, seguía pensando que todo era demasiado hermoso y eso me ponía nerviosa.
Estadísticas:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 8
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 8
  • Concentración : 8
  • Voluntad : 8
Chakra : 74
Estado:
Chakra al 100%
Inventario:

Bandana de Konoha. (En la cadera)
4 Bombas de humo y 2 Píldoras de soldado (En el estuche pequeño que lleva en el muslo derecho)


Última edición por Shiori Kaguya el Jue Jul 05, 2018 3:39 pm, editado 1 vez
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Yoshio Shita

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Yoshio Shita el Dom Jun 17, 2018 9:06 pm

Pobre tonto triste.
Nada queda.
KonohaHi No IshiNoche
Desganado y sentado en un banco, mirando como la gente pasaba de largo, absorto en sus pensamientos y en los numerosos encuentros con gente dispar que había tenido a lo largo de sus días de ninja. Aquel día no tenía nada de especial, excepto la calor, aunque tampoco dentro de eso, era verano después de todo. La gente pasaba continuamente y el sentado, como ya era una malsana costumbre, se preguntaba cuanto tiempo tardarían en echarlo del servicio o de enviarlo a una misión para que muriese en ella. -Espero que no demasiado-. Pensaba aquel joven con ambiciones muertas, últimamente no quería pensar en nada, y notaba que su corazón cada día latía más débil a cada día que pasaba.
De pronto, entre el gentío, apareció el reflejo de una banda ninja. El joven la detectó de inmediato, quizás era otro ninja con otra misión al que debía de esquivar para seguir en su apurado trabajo de hacer nada, hasta que vio que era distinto. La banda en su cabeza le delataba, el símbolo de Kumogakure, Yoshio se puso en pie rápidamente, posando el antebrazo sobre la empuñadura de la katana, en una posición casual. Odiaba a los ninjas de Kumogakure, los veía pedantes con una falsa determinación y posición solo por nacer en otro lugar, rabia y coraje, sentimiento de inferioridad, aún más que con la gente corriente. Yoshio jamás esperaba nada bueno de ellos, no le gustaba hincar la rodilla. Se puso la banda a medida que ese ninja se acercaba a él, lo sabía. No podría decir como, pero sabía que se acercaba a él.

Llegado al frente, el joven se saludó de forma muda con su típica mirada seria, directa a los ojos. Tenía miedo, y aún así mantenía la mirada, no quería arrodillarse, pero era el código militar. Tenía que hacerlo. Tras un breve instante de miradas cruzadas, se inclinó frente a un crió al que sacaba edad y altura. Después de eso, este le extendió un sobre y se fue sin más. Yoshio se le quedó mirando mientras se levantaba pesadamente, hasta que desapareció. Le hubiese escupido a la cara si su cabeza no dependiese de ello, quizás algún día que quisiese terminar con todo, lo haría, para morir con una sonrisa.



Llegó el siguiente día, aquel papel se encontraba arrugado y tirado en alguna calle de la villa. Yoshio vestía exactamente las mismas prendas que de costumbre y combate, pues no pensaba que debiese mostrar respeto alguno, y no se le había exigido. Tenía un caminar lento entre los fuegos a los lados del camino, no se fiaba en absoluto de aquella situación. Tenía todas sus armas, que tampoco es que fuese muchas, ni tampoco pensaba que fuese a salvarlo en caso de ser alguna especie de trampa, pero quizás se llevase a alguien por delante. Por el camino los pétalos le molestaban, y aquel ambiente festivo no le convencía, estaba tenso, y podía notar la tensión en sus manos, que apretaban la empuñadura de su katana algo temblorosas. Sus ojos se movían nerviosos a los lados, intentando ver si alguien estaba oculto por las alturas, no le importaba si sus sospechas tenían sentido, solo...
De repente notó un golpecito en la cabeza, y como de la nada, una voz familiar y un aspecto adorable acudieron a su vista, haciendo que la presión se fuesen como un globo al deshincharse. La dulce voz de aquella chiquilla delgada le hizo relajarse, no sabía porqué exactamente, quizás ese era el impacto de un amigo. ¿Amigo? Aquella chica no era su amiga, no aún. Solo la había visto dos veces contando con ese moemnto. Aún así tenía ese efecto amigable en él, aunque era demasiado efusiva, eso si. Poniendo la mano encima de su cabeza y revolviéndole el pelo le saludo como parecía ser una costumbre. -¿De dónde has sacado una escalera para tocarme la cabeza?- Le dijo sin una sonrisa, ni tampoco una mirada de aprecio. Sus ojos lucían como cansados, casi sin expresión, y su voz monótona y aburrida. Ser Yoshio era algo muy lamentable. -Ve tu delante, tantas sonrisas me ponen nervioso. Llévatelas tu todas, eres mas guapa.- Dejando que la chiquilla se adelantase después de su saludo "amoroso", empezó a mirar disimuladamente las caderas de aquella chica de cabello largo y blanco. -Demasiado delgada-. Volvió a pensar, como la primera vez.

En sus cambios de perspectiva, los cuales pretendió que fuesen mínimos, seguía sin gustarle lo que veía. La gente le sonreía y le hacía reverencias, los enviaría a todos al infierno de poder. No le gustaba que le mirasen directamente ni ser el punto de atención, solo quería pasar por aquello rápido y olvidarse de todos.
Aquello pasó más ligero de lo que le pareció, hasta el punto en el que Shiori le cogió de la mano y le arrastró a una zona apartada, aquella chica tenía más fuerza de la que parecía, o quizás Yoshio era más débil de lo que aparentaba. -Un lugar apartado, o eres inteligente o eres tímida. Seguramente las dos cosas-. Ese fue su saludo, sin más, los ojos del joven rotaron a mirar zonas externas, vigilante aún de si algo no iba bien. Aquello no le olía bien. Por otro lado, la joven a la que le había presentado no le pareció la gran cosa, aunque era consciente de que seguramente fuese mas fuerte que él mismo, casi cualquiera con una banda en su cabeza era más fuerte que él mismo. A pesar de que no se interesó en ella, le hubiese llamado la atención si no estuviese tan alerta, eso se le notaba. Estaba tenso y no paraba de mirar a todos lados, aunque sus expresiones faciales no cambiaban en absoluto, sus otros lenguajes corporales gritaban su estado.
Estadísticas:
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 11
  • Espíritu : 2
  • Concentración : 4
  • Voluntad : 4
Chakra : 68
Estado:
Chakra al 100%
Inventario:

Banda de Konoha. (En el brazo derecho)
6 Shurikens. (En el estuche pequeño del muslo izquierdo)
6 Kunais. (En el estuche pequeño del muslo derecho)
Mecanismo de Kunai oculto. (Muñeca derecha)
Kinzoku Ishi (Debajo del abrigo, en la cadera por la espalda)
Katana. (Entre sus manos o su cadera)
2 Mômoku. (Oculto bajo las protecciones de sus antebrazos. Uno en el derecho y otro en el izquierdo)
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Mizuki Hitomi
Konoha Chunin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Mizuki Hitomi el Dom Jun 17, 2018 11:10 pm

La Llama Inextinguible
País del Fuego| Capital | Noche
Tras un día agotador, como cualquier otro día ejecutando trabajos para la aldea, sirviendo así con mis labores que todo ninja debía realizar. Finalmente había terminado el día de hoy, como cualquier otro día, estaba bastante agotada y con unas ganas tremendas de meterme en la bañera, para tomar un relajante baño. Llegue al frente de la puerta de mi casa como cada día, suspiré con alivio para luego abrir la puerta de mi casa. Al abrirla me asomé con una sonrisa. -Ya estoy en… Pronuncié cuando de pronto. -¡¡¡Sorpresa!!! Los gritaron mis padres resonaban en toda la casa. -¡¡¡Kyaaah!!! Grité sobresaltada, pues no me esperaba que mis padres me sorprendieran de esa manera.

Mis padres sonreían mientras me abrazaban con una gran sonrisa. -Feliz cumpleaños hija. Decía mi padre con una gran sonrisa. -Mizuki… has crecido tanto… quince años ya… ¡Estas hecha toda una mujer! Decía mi madre con emoción. -¡Sí! Respondí con una gran sonrisa. Una vez dentro de casa mi madre tenía todo decorado y preparado para celebrar mi cumpleaños. Al entrar el salón se podía ver en la mesa un gran festín, preparado especialmente para celebrar un buen cumpleaños.

Después de degustar una exquisita cena con los manjares mas exquisitos que mi madre sabía preparar era la hora del momento más dulce de toda la noche, pues daba lugar a la tarta de cumpleaños, la cual era un pastel de nata y chocolate, que nada mas verlo daban ganas de devorarlo. Cogí una gran porción de esa tarta cuando de pronto se escucho el sonido característico de la madera. Tocaban a la puerta. “¿¡Pero quien será a estas horas!?” Me preguntaba mientras me levantaba de la mesa. -Abro yo. Dije con una sonrisa a mis padres.

Al abrir la puerta, me llevé una sorpresa al ver un ninja de Kumogakure. Este tipo me miraba con aires de superioridad, algo que a mi solo me producía una sensación, asco. Sin dirigirme una sola palabra este me entregó la carta de mala gana. “¡Imbécil!” Pensaba ante la terrible falta de respeto que ese tipo con cara de estreñido hacía gala. Sin decir nada, se marchó. Al verlo desaparecer fruncí el ceño inconforme de la actitud de aquellos tipos mal educados. Cerré la puerta molesta mientras me dirigía al salón para abrir la carta y leerla.

Abrí la carta y comencé a leerla atentamente. No podía creer lo que estaba leyendo, pues me citaban en la capital del país de Fuego. -¿Una ceremonia? Preguntaba en voz alta al leer toda la carta, no podía creer que me invitaran a una ceremonia tan especial como en aquella carta estaba nombrando. Parecía ser un evento muy importante así que eso me alegraba que me hayan invitado, aunque me parecía algo extraño pues no era una ninja conocida como para asistir a un evento de tal magnitud. Tras terminar de leer me marché a dormir pues al día siguiente debía marcharme hacia la capital.

A la mañana siguiente me levante temprano, más de lo que estaba acostumbrada, pues debía hacer un viaje relativamente largo y como siempre, quería llegar antes que ser la última en llegar, pues la disciplina era lo más importante para ser un ninja y llegar tarde era una falta de respeto. Con sueño y mi visión medio borrosa debido al sueño que tenía. Salí de la cama, me arreglé con mi nuevo traje que me han regalado mis padres por mi cumpleaños. Este nuevo uniforme consistía con una camiseta de color blanca escotada en forma de pico la cual mostraba mis dotes femeninos, las mangas de esta camiseta eran de tres cuartos llegándome hasta la mitad de mis antebrazos. Tanto los bordes de las mangas como el final de mi camiseta eran de color lila claro. Unos guantes lilas de tela protegen mis manos hasta la segunda falange de mis dedos dejando a estos ultima falange libre. Cubriendo mi parte inferior constaba de un pantalón corto de color negro y una minifalda de color azul marino, esta está abierta por ambos lados para facilitar los movimientos y para terminar unas botas que le llegan hasta un poco más debajo de las rodillas, estas eran de color negras y en la zona de los dedos eran descubiertas. Una vez vestida completamente, me peiné hasta que dejé mi cabello completamente liso y perfectamente peinado. Me puse todas mis herramientas ninja, y para finalizar me até la cinta de Konoha en la pierna derecha siendo visible ya que estaba situada debajo de la falda.

Completamente arreglada como es debido salí de mi casa, para emprender el viaje. Pero parecía que no era la única que salía de la aldea a esas horas, ya que habían mas grupos de ninjas que se dirigían hacia la salida de la aldea. Sin decir nada comencé a caminar integrándome en aquel grupo. Al salir por las puertas de la aldea que permanecían abiertas comencé a recorrer el camino cubierto de antorchas, las cuales permanecían encendidas, asombrada y con una sonrisa en el rostro continuaba el camino tranquilamente, pues la ventaja de salir con tiempo era que podía ir tranquilamente disfrutando del paseo.

Sin prisa, pero sin pausa recorrí todo el sendero, hasta que empezaba a haber arboles de cerezo, eran hermosos, los pétalos eran tan bellos danzando al son del viento que me quedé impresionada. Aprovechando que tenía tiempo para la ceremonia cuando ya se podía ver a lo lejos la capital, me desvié del camino para ir a un pequeño prado cubierto de árboles. Subí a uno de esos árboles, para luego sentarme y sacar algo de comer. Después de comer, me quedé observando los árboles de cerezo hasta que sin darme cuenta me quedé dormida.

Cuando desperté pude ver la puesta de sol, al ver eso mi rostro se desencajó pues ya era casi la hora y aún no había llegado. Salté del árbol y regresé al camino, al llegar pude ver como bastantes ninjas de la aldea estaban recorriendo aquel camino. Me incorporé al camino aliviada de no haber dormido más de la cuenta. Al llegar a la ciudad había mucha gente, y los aldeanos a nuestro llegar nos estaban haciendo reverencias. Al ver eso me producía cierta vergüenza a la vez que orgullo. Una vez en la ciudad seguí al resto hasta llegar al lugar indicado, allí donde muchos estaban aglomerados.

Al llegar allí pude ver un pequeño grupo de ninjas jóvenes, los cuales estaban apartados del resto, me fijé en el chico el cual resaltaba de las dos pequeñas jovencitas. Al fijarme en el muchacho pude ver su rostro, sonreí al ver quien era pues era un amigo que hacía tiempo que no veía, me acerqué al grupo compuesto por Yoshio y dos chicas que no lograba reconocer. Sin importarme demasiado mi intromisión me acerqué hasta quedarme cerca de Yoshio y de las dos muchachas de alrededor. -Vaya… vaya… ¡Cuánto tiempo sin vernos! Yoshio-san. Dije con un tono de voz dulce al igual que delicado, acompañado por una sonrisa risueña que la mayoría de las veces. -Parece que durante este tiempo has podido hacer amistades… me alegro que ya seas capaz de socializar más… Proseguía mi conversación acariciando el hombro izquierdo del muchacho demostrando total confianza en él. Mire a la muchacha que portaba un gran sombrero. Mirándola fijamente pude darme cuanta quién era ella. -¡Oh! ¡Pero si eres Seiko-chan! Alcé un poco la voz con el mismo tono dulce añadiendo entusiasmo. -Tiempo sin verte a ti también… Añadí bajando el tono de voz. Tras decir eso miré a la otra integrante del grupo la cual era una muchacha de cabellera blanca. A ella no le conocía, así que bajé la mano que estaba acariciando el hombro del joven. Para luego situar mis dos manos en mis piernas juntándolas, para luego hacer una pequeña reverencia. -Disculpad mis modales, me entusiasmé al ver a Yoshio-san… mi nombre es Hitomi Mizuki. Encantada. Dije dirigiéndome a la muchacha peliblanca que no conocía, con la misma sonrisa risueña.



 
  • Fuerza : 21
  • Resistencia : 21
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 21
Chakra : 122


Equipo ninja:
Estuche pequeño pierna derecha 5/5:
Kunais x2
Shurikens x3

Estuche mediano cintura trasera 8/20:
Kunais x4
Kinzoku Ishi x2
Píldoras del soldado x2

Armas visibles:
Tanto x1 (espalda)
Katana x1 (cintura izquierda)


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Tadashi
Konoha Genin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Tadashi el Lun Jun 18, 2018 12:15 am

La llama inextinguible
Tadashi
KonohaCampos de entrenamientoOcaso
Te encontrabas jugando shogi con tu madre durante todo el día de hoy, tenias este libre y te dispusiste a pasarlo con tu madre para dedicarle algo de tiempo. Alrededor del ocaso de ese mismo día algo llamo a tu puerta y bastante confundido decides dirigirte hacia la entrada; era la primera vez que alguien molestaba a estas horas —¿Quien es?— Cuando la abres te das cuenta de que un shinobi de Kumogakure se encuentra en la entrada de tu casa por lo que decides dedicarle una señal de respeto inclinando tu torso un poco hacia abajo —¿Tadashi Nara?— mencionaba aquel Kumonin mientras que asentías sin mediar palabra con sumo respeto admitiendo que ese es tu nombre, finalmente el ninja te entrega una carta e inmediatamente desaparece de tu vista.

Luego de que aquel sujeto te entrega la carta decides abrirla para leer su contenido junto a tu madre que te estaba esperando en el sofa de la casa. —¿Que dice hijo?—. Atentamente detallas la carta haciendo caso omiso de tu madre por unos segundos hasta que cuando la terminar de leer te dispones a contarle. —Una ceremonia en la capital del pais del fuego, que interesante. Al parecer soy importante— tu madre luego de aceptar el hecho de que te marcharias por unos días te avisa que tengas mucho cuidado y que procedas a cuidarte. —Recuerda nuestro lema tadashi— recitas luego junto a ella —No hay que desplazar a tus generales de oro hasta que tu rey este a salvo, Lo entiendo mamá me cuidare bastante no te preocupes por mi, estare bien.—. Vaya fastidio te daba ir hacia ese punto pero como la carta claramente aclaraba que era obligatorio asistir decides marcharte de la aldea al día siguiente rumbo hacia mentado lugar luego de haber preparado todo tu equipamento y haberte despedido temporalmente de tu madre. Apenas pisas terreno ajeno  a la aldea logras darte cuenta de la diversas antorchas que poco a poco van conduciendo hacia la capital por lo que decides seguirlas a paso bastante calmado sin mucha prisas, creías que al ser convocado a una reunión importante tu asistencia era indispensable por lo qué te tomaste tu tiempo en llegar a la ciudad. —¡Mendokusai! no voy a llegar nunca—.

Finalmente llegas luego de aquel largo y agotador viaje donde eventualmente logras darte cuenta de las diversas presencias que estaban en el lugar viendolas directamente; reconoces algunas figuras como la de Shiori debido a que habías entrenado con ella  semanas atras por lo que decides acercarte hacia la mujer por la espalda y darle un fuerte abrazo de saludo. —¡SHIORI! ¿¡Como estas!?, que bueno verte aca. Así evitare sentirme todo incomodo por toda esa ceremonia de gran importancia, uff menos mal—. Te sientes mucho más tranquilo que de costumbre al ver gente conocida, detallas con suma impresion la figura de Mizuki que previamente no la habías reconocido por estar de espaldas a ella, por lo que luego de saludar a Shiori te dispones a observarla y ofrecerle tus saludos —Nunca olvidare esos ojos verdes tan brillantes como los tuyos, que bueno verte aqui también Mizuki—  le mencionabas aun abrazado a Shiori con total confianza.

Inventario:

— Puños americanos guindados en la cintura por el costado derecho
— Estuche mediano colgado en el costado izquierdo de la cintura que contiene:
                * 10 Shuriken
                * 2 Pildoras Soldado
                * 3 Kunai
— Bandana en la pierna derecha cerca de la cintura
Estadísticas:
  • Fuerza : 01
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 08
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 01
  • Voluntad : 04
Chakra : 78
.


Última edición por Tadashi el Jue Jun 21, 2018 2:16 am, editado 1 vez
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Kizuna Uchiha
Muerto

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Kizuna Uchiha el Lun Jun 18, 2018 10:32 pm

La llama inextinguible
La llama inextinguible
País del FuegoHi no Ishi

El índice resbaló sobre la superficie carnosa y húmeda, abrazada por los pulposos labios; acarició la punta de una hoja amarillenta con la yema del dedo mojado e impulsó la página hacia el otro costado. Disfrutaba de una lectura ligera bajo las estrellas, reposando sobre los verdosos pastos del jardín. Combatiendo a veces contra los mosquitos y las distracciones, le era difícil admitir por dentro que su atención se la ganaban los transeúntes de ese camino a las llamativas descripciones de las historias verídicas recopiladas en un tomo sobre anécdotas bélicas. Sin embargo, alguien se ganó la mayor de las atenciones, provocando que Kizuna perdiera todo lazo con el argumento del libro.

Se hizo presente como una veloz sombra en la noche, siendo delatado únicamente por la luz del farol que alumbraba la fachada del hogar. Un ninja bastante pálido, los iris azulados eran filosos y contundentes y su cabellera dorada se dejaba ver a la altura de sus hombros pues el resto se hallaba cubierto por su banda negra. El chaleco táctico característico de un chunin amarillo delataba su autoridad y jerarquía frente al Uchiha; en su diestra cargaba una carta, sostenida por sus rudos dedos.

El Uchiha se levantó al instante, se inclinó otorgándole un respetuoso saludo y por último, adoptó una posición de firmeza frente al shinobi. El hombre le detalló lo que le habían indicado y Kizuna tras tomar la carta inclinó la cabeza dando como entendido. Una estela de humo se apareció frente suyo, dejando en ausencia el cuerpo del shinobi.

Lanzó un suspiro, nervioso a la par que abría la carta; le otorgó una lectura mucho más concentrada que a la de aquel libro. Alzó la vista el cielo y se recostó sobre el suelo. Últimamente todas las noches se estaban presentando muy tranquilas.

Y al otro día apenas con el sol sacando pecho sobre el horizonte, el Uchiha emprendió rumbo hacia la majestuosa ciudad. El eterno gennin de ya veinticinco años se vio maravillado por el despliegue decorativo que le habían otorgado a la ceremonia, causándole una diminuta, pero presente impaciencia por pisar finalmente el suelo sagrado del País del Fuego. Tras largo rato, se le dibujó una sonrisa en el rostro. La capital brillaba atrás de un jardín de árboles.

Alzó la vista sobre las estructuras rojizas que se imponía allí, tan culturalmente importante para la ciudad. Quizás no sintió nada especial ni mágico, sí una sensación de hallarse en familia, entre camaradas que tantas veces cruzó en la aldea. Sintió que nada más faltaba. Ingresó y para su sorpresa, chocó con la densa población acumulada en los costados, aplaudiendo y celebrando el apelotonamiento de soldados que marchaban al centro, donde la calidez y la unión del Fuego se hacía ver con una sola imagen. Extendió la mano a algunos que buscaban saludarle, aceptó el caer de los pétalos de cerezo como un natural agradecimiento decorativo a la causa por la que luchaban.

Se llevó ambas manos a los bolsillos y se mantuvo a la espera en la zona indicada, alzaba la mirada de vez cuando buscando algún indicio de sus compañeros, acto casi inútil debido a la cantidad de soldados que estaban junto a él.


STATS:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 32
  • Concentración : 34
  • Voluntad : 30
Chakra (100% | 132 total)
Inventario:
Mochila (espalda):
  • Respirador
  • comunicador
  • Bomba de luz
  • Nota invocadora
  • Fuma shuriken
  • Capa impermeable
  • Recipiente
Estuche grande
  • Sello explosivo (2/2)
  • Bengala (3/3)
  • Bomba de humo (6/6)
  • Alambres (10/10)
  • Makibishi (12/12)
  • Píldora (2/2)


Estuche pequeño (pierna izquierda)
  • Shuriken (5/5)
Estuche pequeño (pierna derecha)
  • Shuriken (4/4)


Visible
  • Katana
  • Banda de Konoha
Oculto
  • Kunai oculto


Interacciones


Técnicas:

Técnicas: 00
Acción oculta: 00
Técnica oculta: 00
Daño y cansancio:

Estado (100%)
Chakra 100% : estás descansado y en perfectas condiciones. Puedes combatir con todas tus facultades físicas.

— Chakra 60% : comienzas a notar ligera fatiga. Sudas un poco y tu cuerpo comienza a pesar, pero aún no tienes problemas para seguir peleando.

— Chakra 30% : la fatiga se hace evidente. Tu cuerpo comienza a temblar y respiras con fuerza. Todos tus stats físicos ( fuerza, agilidad y resistencia ) reciben una penalización del 30%.

— Chakra 0% : has consumido toda tu energía . Desde el mismo momento que expire tu último rastro de chakra, caerás en coma. Éste estado podría durar días, antes de poder despertar.

Daño

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Hanzo Mu
Konoha Genin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Hanzo Mu el Miér Jun 20, 2018 12:16 am

La llama inextinguible
Naoki Mu
Pais del fuegoLa capitalNoche
-Un día simple, común como cualquier otro para el bonzai senju, nnaoki mu, el shinobi se dispuso a tomarse un momento para dejarse de entrenamientos, hoy tenía algo más que hacer, que requería de su presencia, una invitación de los hombres del país del rayo había llegado a casa de manos de Hanako Mu, la madre de Naoki quien había dejado dicha carta bajo la puerta de su cuarto.

-Un buen rato paso hasta que naoki salió ver quien había dejado algo en la entrada, este no tardó mucho en leerla luego de tomarla del suelo, la exaltación que tuvo fue sinigual al ver el contenido escrito es esta misma, pero tenía otras cosas que hacer, Hoy era el cumpleaños de Mizuki, así que había salido a comprar unas cosas para prepararle un regalo pero con esto encima las cosas vendría a acumulársele de un momento a otro.

-Este se preparó lo antes posible colocándose la mejor ropa que tenía, que recién habría comprado para encontrarse con su amiga, lo cual también le serviría para ir “decente” al evento, tras un desastre y estrés del muchacho cargando tanto como se le fuera posible, este se preparó con su armamento shinobi, o mejor dicho lo poco que tenía a la mano en ese entonces, con ayuda de su Madre logro terminar rápido su regalo y corriendo lo más que pudo de camino a la ubicación, el desesperado senju estaba en camino y ciertamente esos entrenamientos de cardio al menos le permitían llegar caminar un buen rato sin sudar.

-Su llegada a lo que parecía un gran celebración tradicional, había abrumado con emoción a naoki, siendo así que este por unos minutos se perdió para ver la hermosa variedad arboles por el camino, cabe recalcar que naoki no era mucho de interactuar por lo que extrañas veces celebra con alguien, ya que su madre casi nunca esta y su padre es un pesado antipático, el festival de país del fuego era algo que si bien no era extravagante, era un suceso que dejaba boca abierta a naoki, por supuesto, tomando en cuenta que es alguien que se concentra la mayor parte del tiempo en esforzarse por lo que necesita y como mucho a las pocas personas que le importan, era obvio que no se percataría con festividades como esta cuando apenas se da cuenta de lo que lo rodea la mayoría del tiempo.

-Por fin luego de un rato logro ver a la chica que tanto andaba buscando principalmente, este no tardo en acercar con rapidez hacia ella saludando a lo lejos con el brazo mientras sus pies avanzaban hacia una ahogara colocando la mano sobre sobre la rodilla cansado por tanto recorrido y al mismo tiempo entámensele con el esto de personas que recién abría notado, los nervios de naoki atacando de nuevo dejándolo sin habla y con la expresión de idiota más grande que podría ofrecer frente a los demás, dejándolo no solo mudo, sino recordando que el muy torpe había sido llamada también y por su distracción solo hadaba pensando en mizuki, ya que se la consiguió por mera casualidad, tal vez por cosas de su distraída mente, termino mezclando ambos eventos, fue más un milagro o cosa del destino toparse con la chica en ese momento, pero ahora se encontraba sin habla frente al resto del grupo a los cuales no conocía a ninguno en lo absoluto.

-Ah lo que este mantuvo la respiración y luego de un silencio incomodo se reincorporo chocando su izquierda en forma de puño con su derecha en forma de palma -¡Bien! ¿Estamos todos aquí por lo mismo? Perdón por tardar tanto, mi mente anda por las ramas, Naoki Mu, es un placer ¿No me abre perdido de mucho?

Stats:
 
  • Fuerza : 10
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 10
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 10
Chakra : 80
Inventario:

-Bandana de Konoha
-Estuche Mediano:
+Bombas de Humo x2
+Pildoras de Soldado x2
+Kinzoku Ichi
-Zanbato
-Kusarigama
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NB Narración
Master

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por NB Narración el Miér Jun 20, 2018 9:39 am

Hi no Ishi
En cuanto las caras más jóvenes de entre aquellos militares estuviesen reunidas, o al menos lo estuviese la gran mayoría, se podría notar un gran murmullo entre los shinobis con más experiencia de la aldea. Caras envejecidas o maltratadas por la guerra, los conflictos o el trabajo pesado que Kumogakure no Sato ponía sobre sus espaldas, eran un dato menor ante la preocupación de algunos que simplemente hablaban por lo bajo tapándose los labios para que estos no pudiesen ser leidos.

Pocos segundos transcurrieron desde que el mayor grupo de novatos se formó, pero no hubo demasiado lapso para preguntas, respuestas y presentaciones. Redoblantes de tonalidad grave provinieron desde los flancos, dando comienzo a una ceremonia que rápidamente hizo que la gran multitud comenzara a tomar firmeza simétrica, con los que ya estaba acostumbrados adoptando una postura militar y perfectamente alineada los unos con los otros, mas que nada por pura costumbre que formalidad.

El origen exacto de los tambores era desconocido y no se había acercado o alejado en ningún momento. Permanecería así durante un buen rato.

Todo el mundo tomó posición tan rápido y con tanta firmeza, que aquellos inexpertos que jamás habian asistido a una ceremonia como esa, quedaron fuera de cualquier tipo de ubicación. Solo existían a la vista unos cincuenta metros de ancho por fila, y una diez en total ubicadas una por delante de la otra que serían inconscientemente por el resto de shinobis ahí, quedando pocos recobecos dentro de los cuales ubicarse, pese a que no todos dotarían a los shinobis de una grata posición.

La fila delantera sería la menos difícil de acceder, pues eran pocos los valientes de dar la cara ante alguien como lo era la Daimyo. Habría miradas irritadas, dirijidas hacia aquellos que prefirieron reunirse amistosamente como si todo se tratase de una fiesta para tomar el té. Un total de cuatro espacios individuales dentro de los cuales ubicarse por allí, siendo una hilera conformada en su mayoría por gente que no superaba el metro sesenta de altura: dos o tres ninjas de por medio habría entre los espacios, siendo personas malhumoradas que no tendrían intención alguna de hacerse a un lado si alguien lo solicitaba. La segunda fila solamente poseía dos espacios libres, mas o menos por el centro; allí ya se veían alturas más dispares que superaban en diez centímietros como mínimo a la primera. La tercera fila presentaba las mismas condiciones, pero no habia lugares sobre los cuales ubicarse. La cuarta fila ya tenía gente más alta, teniendo o superando el metro noventa, y allí solo quedaba un lugar sobre el extremo izquierdo mas alejado. Más allá de la última fila mencionada, había lugares por doquier, pero poco podría oirse entre los redoblantes y el murmullo que desde los lados llegaba...

A medida que aquel tamborilleo se fue acentuando mas y más, desde la parte oculta por el fuego de la hoguera, varios soldados de armaduras rojizas comenzarían a mostrarse llegando en partes iguales desde cada flanco del fuego reinante. La tonalidad carmín de aquellos metales que conformaban sus atuendos destellaba mas que nunca dado el fulgor del fuego primario, siendo una combinación perfecta con los bordes dorados que si bien no eran de tan buena calidad visual como los del rayo, no se quedaban muy atrás en cuanto a utilidad. Todos ellos llevaban máscaras con motivo de un animal diferente, siendo unos diez que rápidamente dieron sus espaldas al fuego enfrentando en postura firme a la gran multitud de shinobis allí. Un espacio de unos veinte metros quedaría libre entre ambos grupos de cinco, y al golpear todos juntos, bien sincronizados, el suelo con sus botas derechas, el instrumental dejó de sonar abruptamente.

El silencio reinó por primera vez en la capital del País del Fuego en toda la noche. Quizás incluso, habian pasado varios años desde la última vez en la que en la misma solo podía oirse el chisporroteo de la hoguera que poco a poco, de un momento a otro, comenzó a dividirse en partes iguales como si un mar de fuego se estuviese abriendo ante los ojos de cada shinobi allí presente... ¿Qué sucedía exactamente? Nadie mostraba sorprensa en su rostro, pero desde el interior de la pantalla de humo que se vislumbraba en el centro, algunas sombras comenzaron a agitarse ante la expectante mirada de todo el mundo que habia asistido a la gala...
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NB Narración
Master

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por NB Narración el Miér Jun 20, 2018 9:39 am

Aclaraciones y pautas
— A partir de ahora la trama comienza con fuerza y todo debe ser realizado con sumo detalle. La introducción de cada quien fue hecha, pero olvidaron el factor importante: no vinieron a hacer amigos o recordar los buenos momentos. Están allí porque son militares de su aldea y deben actuar como tales, asi que esperamos que este baldazo de agua fria que van a experimentar, les sirva de recordatorio para el futuro.

— Como mismamente dice la narración, cuando los tambores empiezan a oirse, todos los shinobis se acomodan y dejan a todos los usuarios fuera de ubicaciones. Rápidamente deberán encontrar un modo de ubicarse, y aquellos que lo hagan de peor forma, se quedarán sin los mejores lugares para presenciar absolutamente todo lo que pase en el frente de la trama. Tengan en cuenta que no hay muchos lugares, por lo que si se pisan o algo por el estilo estarán, en un verdadero aprieto. El que mejor se ubique, cubriendo huecos y demás, será aquel que obtenga el lugar deseado dada que la posición inicial de cada shinobi es incierta ahora mismo.

— De ahora en más hay una regla que no podrá romperse y si esta se les olvida, se les penalizará tanto on-rol como off-rol. Al finalizar de cada post deberá haber un spoiler indicando exactamente el resumen de sus acciones, diciendo exactamente lo que hicieron (caminar, saltar, correr, mirar a uno, golpear al otro, etc)... Todo en orden obviamente, para que sea mas fácil entender que es lo que hicieron exactamente.

— Nos gusta la lógica e improvisación. Pueden hacer lo que sea que vean necesario para adjudicarse un lugar óptimo, pero no se olviden de que son militares y han de seguir un código. Mucho más que eso, tampoco olviden cuales son las personalidades de vuestros personajes... ¡Cuidadito!
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Seiko Shouboku
Konoha Chunin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Seiko Shouboku el Miér Jun 20, 2018 2:00 pm

La llama inextinguible
Seiko Shouboku
Pais del fuegoLa capitalNoche
Seiko que se había colocado allí expresamente para alejarse de la multitud pronto se vio rodeada por distintos Genins de su aldea. Apenas conocía a dos de ellos, pero aún así no entendía que hacia allí el resto. Demasiada gente junta en un lugar separado. Mala elección.  En ese momento, antes de que Seiko pudiese abrir la boca, un redoble de tambores comenzó a sonar desde algún lugar de la plaza y como si de un rebaño de ovejas se tratase, ante este  sonido los shinobis que tenían delante se colocaron en formación ignorando a los jovenes Shinobis entre los que se encontraba ella.

Seiko prefirió no moverse hasta tener claro hacia donde lo hacía. En su lugar se quedó observando moviendo los ojos veloz de un lado a otro buscando el lugar exacto en el que ella iba a colocarse, analizando cada movimiento de los shinobis más experimentados. Seiko observó cada una de las diez filas de forma veloz y eficaz con sus ojos hasta detenerse en una y dentro de esta un lugar en concreto. La kunoichi se puso recta y murmuró al resto de integrantes de aquel grupo improvisado, dándole igual si la oían o no, aunque miró unos segundos de reojo a Shiori. - Moveros. - Y sin más comenzó a andar olvidándose del resto de Genin. Tenía un objetivo fijo e iba hacia él. Había observado que los shinobis estaban colocados en filas por alturas, debía respetar aquello, además más atrás ella no vería, estaría entre una gran multitud y significaría romper una secuencia de formación que no creía conveniente romper. Y dentro de la primera fila se dirigió concretamente a uno de los huecos que se encontraban más a la izquierda de la formación manteniendo la filosofía que siempre llevaba consigo y pudiendo así tener todo medianamente controlado.

Con esto en mente se movió veloz, haciendo gala de su agilidad y aprovechando las ventajas que su poco peso y altura le daban. Evitó rozar o tocar a ningún otro shinobi, era bastante para ella sentir las miradas irritantes que le lanzaban al verla a pesar de ser una persona que solía pasar desapercibida. Cuando llegó al lugar continuó ignorando al resto de Shinobis y se puso firme observando al frente fijándose en aquello que pudiese ocurrir a continuación y mimetizándose con el resto de la formación, o al menos todo lo que pudo ya que su poca altura la hacia despuntar algo.

Poco después el tamborileo fue acentuándose y Seiko pudo observar como de la parte oculta por el fuego salían varios soldados con unas armaduras rojizas y ocultos tras unas máscaras de animales. Eran unas armaduras y mascaras increíbles según Seiko y esta las miraba atenta aunque sin cambiar en ningún momento su expresión seria y sencilla. Sin embargo, cuando el silencio reinó de pronto Seiko fijó su mirada al frente, sin mirar nada concreto, esperando.

Y no tuvo que esperar mucho puedo el fuego comenzó a dividirse. Seiko elevó la mirada fijandose en las sombras que se podían vislumbrar desde el centro de una pantalla de humo. Aunque la curiosidad le reconcomiese por dentro Seiko se mantuvo sería y firme, su rostro no mostraba ningún sentimiento, más que aquella seriedad y respeto. Era hora de ser la kunoichi que decia ser.

 
.

Stats:
STATS
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 120
.
Inventario:

- Estuche Mediano 1 ( Parte baja espalda derecha)
5 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
3 Alambres
1 Píldora del soldado

- Estuche Mediano 2 ( Parte baja espalda izquierda)
5 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
2 Alambres
1 Píldora del soldado
2 Puños americanos

- Estuche pequeño (Pierna izquierda)
2 Shurikens
2 Kunais
Bomba Humo

- Bandana con el símbolo de la hoja. - Colgado en la cintura lado derecho por delante de la funda del Tanto.

- Tanto - Colgado de la cintura lado derecho

- Kunai Oculto en brazo izquierdo.

Técnicas:

--
Daño y Cansancio:
Chakra 100% : estás descansado y en perfectas condiciones. Puedes combatir con todas tus facultades físicas. +

— Chakra 60% : comienzas a notar ligera fatiga. Sudas un poco y tu cuerpo comienza a pesar, pero aún no tienes problemas para seguir peleando.

— Chakra 30% : la fatiga se hace evidente. Tu cuerpo comienza a temblar y respiras con fuerza. Todos tus stats físicos ( fuerza, agilidad y resistencia ) reciben una penalización del 30% .

— Chakra 0% : has consumido toda tu energía . Desde el mismo momento que expire tu último rastro de chakra, caerás en coma. Éste estado podría durar días, antes de poder despertar.
Resumen acciones realizadas:

- Cuando los Shinobis experimentados comienzan a moverse Seiko se dedica a estudiar que hacen y donde se colocan.
- Cuando se han colocado dejando los huecos, Seiko se mueve hacia la posición escogida. Primera fila hueco más al lado izquierdo.
- Se mueve sin tocar o rozar a ningún shinobi y llega al sitio escogido.
- Permanece Firme y seria mientras aparecen los soldados con armadura y se abre el fuego.
avatar
Shiori Kaguya
Konoha Genin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Shiori Kaguya el Jue Jun 21, 2018 1:25 am

La llama inextinguible
Shiori Kaguya
País del FuegoHi no IshiNoche
Apenas llegó un chico que se presentó como Naoki unos redobles nos silenciaron a todos. No sabía muy bien de donde procedían, por más que me fijaba no alcanzaba a ver nada, pero todos los ninjas que nos rodeaban formaron filas y apenas dejaron unos huecos libres en los que situarnos. Miré a Seiko y ésta se adentro en la masa de ninjas para buscarse un hueco. No tardé más de unos segundos en darme cuenta de que estaban colocados por altura, así que yo también me adentré con el objetivo de llegar a uno de los pocos huecos que quedaban libres en la primera fila.

No veía por ningún lado a Seiko, pero eso no debía importarme, pues esto era un acto oficial, no una fiesta. Aproveché mi físico algo menudo para poder pasar entre los ninjas que ya habían formado filas sin tocarles ni molestarles. Encontré un hueco en la primera fila que estaba más o menos en el centro, pero más bien tirando a la derecha. Eché un vistazo para buscar a Seiko y acabé encontrándola cerca del extremo izquierdo. Mi vistazo no duró más de dos segundos pero aún así los ninjas mas experimentados que tenía a los lados me miraron con mala cara, así que me puse firme, con los mofletes colorados por la vergüenza, pero firme, a partir de ahora cumpliría el código a rajatabla.

Cuando los redobles se hicieron más intensos, unos ninjas con armaduras rojas y máscaras de animales fueron saliendo de... no se muy bien de donde, pero la cuestión es que se fueron colocando al rededor de la gran hoguera. Su armaduras eran realmente preciosas, sobre todo los detalles que tenían en dorado. Me fijé un poco más en sus máscaras, sin mover la cabeza, solo los ojos, no vaya a ser que me echasen la bronca con la mirada de nuevo; y me percaté en que cada una era distinta, cada una representaba a un animal distinto.

Aunque pronto pasó algo que me llamó todavía más la atención. El fuego empezó a... dividirse? No se muy bien como explicarlo, pero la cuestión es que una especie de sombras empezaron a brotar de una pantalla de humo... como comprenderéis estaba más y más nerviosa por momentos: porque estaba en mi primer acto oficial como kunoichi de la hoja, porque la había cagado fastidiado nada más llegar, porque no tenía a ningún conocido o conocida cerca, porque estaba en primera fila y porque lo que estaba pasando frente a mis ojos no era algo precisamente... normal.

Pese a todo, mantuve la calma, clavé la vista en el frente y le demostré a todo el mundo que soy digna merecedora de ser una ninja de Konoha. Aunque es probable que un pelín si me temblaran las piernas... pero un pelín solo.
Estadísticas:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 8
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 8
  • Concentración : 8
  • Voluntad : 8
Chakra : 74
Estado:
Chakra al 100%
Inventario:

Banda de Konoha. (En la cadera)
4 Bombas de humo y 2 Píldoras de soldado(En el estuche pequeño que lleva en el muslo derecho)
Resumen de acciones:
-Intento mirar de donde viene el redoble.
-Observo que se han colocado por altura.
-Me cuelo y encuentro un hueco en la primera fila por el centro tirando a la derecha.
-Busco y encuentro a Seiko (sin moverme del sitio).
-Me pongo firme y observo.
Esquema aproximado de nuestras posiciones:
1ª fila: XSeikoXX2XXXShioriXXX4 (cuatro espacios libres/ dos o tres de por medio entre los espacios)
2ª fila: XXXX5X6XXXXXX (Libres por el centro)
3ª fila: XXXXXXXXXXXXX (no hay espacio)
4ª fila: 7XXXXXXXXXXXX (superan o tienen metro noventa)
5ª fila y más: lugares no específicados, lleno de espacios. (poco podría oirse entre los redoblantes y el murmullo que desde los lados llegaba...)
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Yoshio Shita

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Yoshio Shita el Jue Jun 21, 2018 6:39 am

Pobre tonto triste.
Nada queda.
KonohaHi No IshiNoche
Claro que había que estar atento. Los pasos de Yoshio se alejaban más según iban llegando mas ninjas novatos, no es que tuviese nada en contra de ellos, pero no le gustaban las compañías amistosas ni amigables desconocidas. Después de todo, no había que olvidar que un ninja de la maldita Kumogakure les había citado en persona. Su mirada vacía se movía sin parar mientras que sus pasos le alejaban más y más del grupo, hasta llegar a un lado algo más alejado. Los tambores empezaron de repente, y tal fue la impresión, que el joven Yoshio en una de las pocas veces que ocurría, prestó verdadera atención, cambiando su expresión ausente a una de alerta. Sin mover ni un dedo y con sus ojos atentos a cada movimiento, se fijó desde la posición más atrasada, y se dio cuenta de lo mas evidente; los bajitos avanzaban y los altos se atrasaban, era lógico, pues los de atrás no verían nada si tenía a un gigante frente a ellos.

El joven no perdió tiempo, y avanzó para colocarse en un lateral de la fila de los más altos, pues sería donde menos destacaría, pero justo entonces, vio la melena blanca de Shiori un segundo entre el gentío. ¿Dónde iba? Antes de saber porque se suponía que la estaba siguiendo, se encontraba esquivando personas y siguiendo aquella melena blanca. Generalmente Yoshio se colocaría en una zona alejada, y prestaría la atención justa para salir de allí y olvidar esa maldita gala estúpida, pero sintió la inexplicable necesidad de mantenerse cerca de Shiori.

No tardó demasiado, los demás ya tenían sitio, menos los novatos. No obstante,< el joven no tardó demasiado en avanzar. Su paso era firme, y tenía la destreza y habilidad de quien hace algo confiado y decidido, aunque no sepa exactamente por que. La primera fila eran personas muy bajas, cantaría como un azulejo mañanero y solitario si se colaba entre esas personas. Pero la segunda fila era mas dispar, y a pesar de como el chico solía actuar normalmente, se traición, y se colocó en la segunda fila, por el centro, unos de los lados que estaban en la izquierda.
Si bien era cierto que, posiblemente el saya de su katana rozase con alguna pierna a la hora de colocarse de forma rápida y diligente en aquella fila, a Yoshio le dio tan igual que ni se molestó en mirar hacia quien tuviese a su lado, después de todo, quizás solo rozó por las prisas, no golpeó. Desvió los ojos y ladeó la cabeza hasta ver la melena de Shiori, y después se quedó totalmente quieto y tranquilo, mirando al frente. ¿Por que se suponía que había hecho aquello? Al menos tendría a un conocido con quien salir de allí, si es que finalizaban en la misma posición. O quizás podría entretenerse mirando las caderas delgada de la chica, se había hecho fan de aquello. Además, la segunda fila era tan dispar que le gustaba, alguien de sus rasgos completamente mediocres, podría pasar fácilmente sin llamar la atención.

Después de eso, el espectáculo comenzó. El joven pudo notar que iban llegando unas personas con trajes llamativos, pero no pudo verlos al principio, ya que no separó la vista del frente. Su posición era firme, brazos a cada lado y mirada al frente. Solo cuando uno de estos pasó por delante de él pudo verlo bien, y no le impresionó en absoluto. Solo sentía impaciencia porque aquello tomase algún camino, o porque alguien le explicase de una maldita vez, que hacía perdiendo su poco valioso tiempo en aquella ceremonia estúpida. No quería estar allí, le importaba una real mierda quienes fuesen esas personas o que los tambores parasen al golpear el suelo. Todos eran unos inútiles que perdieron una guerra, bajo la impresión del joven, ninguno se merecía lucirse de ese modo, incluido él. No tenían que dárselas de importantes ahora.
Después de eso, el fuego se movió. Yoshio intentó mantenerse impasible, y apenas giró los ojos hacia arriba para poder ver el fuego, y las sombras. El chico había leído sobre las naturalezas, y alguien de alto rango podría hacer algo como aquello fácilmente, ¿no? Como fuese, no apartó la mirada del frente, esperando con impaciencia un final apresurado para aquella pantomima. Si querían impresionarle, que lo hiciese liberándole de la villa oculta de Kumogakure, no con trucos de feria.

Resumen:
-Yoshio se aleja del grupo de "amigos" al sentirse incómodo, para irse solo a una zona alejada. Desde allí pudo ver mejor como se organizaron los ninjas cuando empezaron a moverse.
-Después de eso, siguió la estela de la melena blanca de Shiori para posicionase en la segunda fila, el lado izquierdo central que sobraba.
-A pesar de que fuese posible, pero no seguro, que rozase a alguien con el saya, una vez que se posicionó, no apartó la mirada del frente en ningún momento. Cuando llegaron los soldados de armadura roja, ni se giró a mirarlos, solo miró al frente. Sus brazos estaban estirados a sus laterales en una posición militar firme.
-El fuego tampoco le hizo girar la cabeza, solo giro los ojos para verlo momentáneamente.
-Yoshio está muy impaciente y le desagrada la reunión, le parece una pantomima y es muy escéptico con todo ese espectáculo. Solo quiere que acabe.
Estadísticas:
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 11
  • Espíritu : 2
  • Concentración : 4
  • Voluntad : 4
Chakra : 68
Estado:
Chakra al 100%
Inventario:

Banda de Konoha. (En el brazo derecho)
6 Shurikens. (En el estuche pequeño del muslo izquierdo)
6 Kunais. (En el estuche pequeño del muslo derecho)
Mecanismo de Kunai oculto. (Muñeca derecha)
Kinzoku Ishi (Debajo del abrigo, en la cadera por la espalda)
Katana. (Entre sus manos o su cadera)
2 Mômoku. (Oculto bajo las protecciones de sus antebrazos. Uno en el derecho y otro en el izquierdo)
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Mizuki Hitomi
Konoha Chunin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Mizuki Hitomi el Jue Jun 21, 2018 1:48 pm

La Llama Inextinguible
País del Fuego| Capital | Noche
Después de que llegara con aquel grupo de ninjas a los cuales la mayoría conocía, aparecieron dos chicos que también conocía, Tadashi y Naoki. Una vez nos saludamos todos, comencé a notar que el resto de ninjas de konoha, aquellos a los que se les hacía llamar expertos hablaban, al ser tantos sus voces aplacaban a nuestras voces debido a que nosotros éramos un grupo de menor tamaño. Se suponía que ellos que eran más experimentados debían ser más disciplinados y guiar por el buen camino a los novatos, pero parecía que no era así. “Vaya… parece que no predican con el ejemplo…” Pensaba mientras miraba a todos aquellos ninjas.  

Tras ese bullicio producido por el resto de ninjas, de pronto se hizo silencio cuando comenzaban a oírse sonidos, en ese instante me percaté que todos los ninjas comenzaban a moverse, al ver eso con decisión caminé rápidamente mezclándome con el resto de ninjas en sincronía con los movimientos de los ninjas que tenía a su alrededor evitando así cualquier colisión con alguno de ellos, ya que gracias a mi agilidad podía moverme con soltura y en un espacio pequeño. Finalmente pude situarme en un lugar en primera fila que estaba bastante libre, pues era el flanco derecho de la primera fila, siendo que solo tuviera un ninja a mi izquierda y cerrando la primera fila.

A pesar de mi juventud, desde que podía permanecer en pie tanto mi padre como mi madre me formaron estrictamente como ninja, así que conocía a la perfección tanto el código militar, como el hábito de este, pues no recordaba un solo día que no viviera para en el futuro ser una gran ninja. Adopté una postura perfectamente erguida con los brazos y espalda bien alineados, así como el resto de mis compañeros ninjas. Aún el sonido de los tambores era notorio, y a cada sonido la incertidumbre invadía mi ser, pero a pesar de eso, tanto mi rostro como mi cuerpo no expresaban absolutamente nada.

No se hicieron tardar demasiado, cuando unos soldados de armaduras rojas, los cuales portaban todos máscaras de animales hacían su aparición. No me molesté en contar cuantos eran, pero eran unos cuantos. Estos se posicionaron delante de la hoguera, al unísono golpeaban con sus pies el suelo haciendo que cesara el sonido producido por los tambores. Aquellos soldados de aspecto imponente, con su sola presencia me hacían inquietarme demasiado, sentía bastante presión, pero a pesar de eso permanecía firme ante ellos. Algo extraño estaba pasando, las llamas se dividieron y una pantalla de humo se hizo presente, a cada segundo entendía menos la situación, pero no gesticulé lo mas mínimo, a pesar de mi impaciencia solo deseaba saber que sería lo próximo.


Resumen:

-Al llegar el ultimo integrante del grupo, se fijó en los demás ninjas.
-Cuando sonaron los tambores, Mizuki se dirigió con el resto de ninjas.
-Se mezclo sincronizando sus movimientos con los ninjas de su alrededor mientras se abría paso para llegar al flanco derecho de la primera fila.
-Se posicionó firmemente a pesar de la impaciencia que siente para ver qué sucede.

Formación:
1ª fila: XSeikoXX2XXXShioriXXXMizuki (cuatro espacios libres/ dos o tres de por medio entre los espacios)
2ª fila: XXXXYoshioX6XXXXXX (Libres por el centro)
3ª fila: XXXXXXXXXXXXX (no hay espacio)
4ª fila: 7XXXXXXXXXXXX (superan o tienen metro noventa)
5ª fila y más: lugares no específicados, lleno de espacios. (poco podría oirse entre los redoblantes y el murmullo que desde los lados llegaba...)

 
  • Fuerza : 21
  • Resistencia : 21
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 21
Chakra : 122


Equipo ninja:
Estuche pequeño pierna derecha 5/5:
Kunais x2
Shurikens x3

Estuche mediano cintura trasera 8/20:
Kunais x4
Kinzoku Ishi x2
Píldoras del soldado x2

Armas visibles:
Tanto x1 (espalda)
Katana x1 (cintura izquierda)


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Tadashi
Konoha Genin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Tadashi el Jue Jun 21, 2018 3:24 pm

La llama inextinguible
Tadashi
Hi no KuniHi no ishiOcaso
Había algo que te caracterizaba como shinobi y era la forma en que te portabas cuando sentias que iba a comenzar algo importante donde tenias que cumplir el codigo militar a rajatabla: olvidabas completamente lo extrovertido y social que podías ser para luego ponerte bastante serio enfocandote unicamente en tus superiores para que no hubiese ningun percanse con estos y prestar un mejor servicio para tu aldea. Esto fue exactamente lo que ocurrio apenas escuchaste aquel redoble de tambores que resonaron por el lugar dando inicio a la ceremonia, te importo poco tratar de ubicar de donde venia el sonido, debías formarte como lo hacian los demas por lo que te desplazaste aprovechando aquella complexión ectomorfa que poseías, es decir, lo delgado que te veías comparado con el resto para desplazarte entre la multitud sin llegar a estorbarles; ejecutando movimientos que consistian en ladear aquel fisico para pasar entre aquellos espacios que dejaban los demás al momento de desplazarse. —Debo apurarme o me quedare sin un puesto— pensaste mientras te dabas cuenta de un ligero detalle, cada vez que avanzabas las personas que se desplazaban hacia las filas delanteras eran mas pequeñas que aquellas que se ubicaban en las filas mas lejanas, llevando un orden por estatura bastante notable a cualquier vista.

Tardaste algo de tiempo en entenderlo, el tiempo suficiente como para avanzar hacia la segunda fila bordeando a los demás sin llegar a chocarles para no incomodarlos en ningun momento y detenerte en seco en esta dando con el patrón que tenia aquella formación de personas esperando la llegada de la Damyô. —Estan ubicados por altura, que tonto fuí— volviste a pensar mientras te desplazabas hacia el centro de la segunda fila en donde había un espacio libre por la derecha y procedes a ubicarte en aquel sitio ya mencionado; una vez estuviste ahí te erguiste mientras juntabas tantos tus piernas como tus brazos directamente a tu cuerpo adoptando aquella posición militar de formación que todo shinobi conocía. Elevaste tu cabeza mirando seriamente hacia el frente en dirección hacía aquella hoguera evitando a toda costa los pequeños detalles con referente a tus amigos e ignorando la ubicación de estos aunque hayan llegado contigo; a partir de ese momento empezabas a ejercer servicio, por lo que tenías que actuar de la forma más responsable posible sin generar ningun tipo de insoburdinación.

Los tambores iban acentuando su sonido mientras que por los flancos llegaban aquellas figuras de armadura rojiza con bordes dorados que te quedaste observandoles un buen rato, te parecío algo curioso el hecho de que estos sujetos llevaran mascaras representando diversos tipos de animales pero no le diste tanta importancia como para pensar en ello o intentar descubrir algun tipo de misterio donde quizas no lo haya. Quizas era parte de su protocolo, que debian seguir al pie de la letra como el tuyo; todo en ese momento se puso silencioso en el momento en el que los sujetos tocaron al unisono el suelo con sus botas quedando bastante impresionado por tanta coordinación, pero tratabas de no expresar con gesto tal emoción. —Vaya entrada— pensaste mientras te diste cuenta como aquella hoguera se dividia en partes iguales a su vez que unas sombras resaltaba entre toda esta cantidad de fuego, te mantuviste espectante a la espera de quien sería aquella figura que emergía entre las llamas de aquella hoguera.


Estadísticas:
  • Fuerza : 01
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 08
  • Espíritu : 12
  • Concentración : 01
  • Voluntad : 04
Chakra : 78
.
Inventario:

— Puños americanos guindados en la cintura por el costado derecho
— Estuche mediano colgado en el costado izquierdo de la cintura que contiene:
                * 10 Shuriken
                * 2 Pildoras Soldado
                * 3 Kunai
— Bandana en la pierna derecha cerca de la cintura
Daño y Cansancio:

— Chakra 100% : estás descansado y en perfectas condiciones. Puedes combatir con todas tus facultades físicas. +

— Chakra 60% : comienzas a notar ligera fatiga. Sudas un poco y tu cuerpo comienza a pesar, pero aún no tienes problemas para seguir peleando.

— Chakra 30% : la fatiga se hace evidente. Tu cuerpo comienza a temblar y respiras con fuerza. Todos tus stats físicos ( fuerza, agilidad y resistencia ) reciben una penalización del 30% .

— Chakra 0% : has consumido toda tu energía . Desde el mismo momento que expire tu último rastro de chakra, caerás en coma. Éste estado podría durar días, antes de poder despertar.
RESUMEN DE ACCIONES REALIZADAS:

— Tadashi adopta una postura seria al momento del redoble.

— Se desplaza entre la multitud sin llegar a tropezar con ellos o incomodarles, aprovechando su contextura fisica es como los va bordeando metiendose en los espacios que dejaban al caminar.

— Luego de un tiempo, se da cuenta del orden adecuado y se coloca en la segunda fila justo en el puesto ubicado en el centro de dicha fila por la derecha (2ª fila: XXXXYoshioXTadashiXXXXXX.)

— Tadashi adopta una posición militar y se reserva a observar los acontecimientos.

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Kizuna Uchiha
Muerto

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Kizuna Uchiha el Jue Jun 21, 2018 4:57 pm

La llama inextinguible

La llama inextinguible
Hi no Ishi, País del Fuego


Se deslizaba con poca certeza entre los delgados espacios que otorgaban los cuerpos agitados, los había de todos tamaños y más de uno conseguía apoyar el codo sobre los hombros del shinobi, a veces sin querer, otras con una mala actuación de inocencia. Intranquilo, decidió poner fin al indeciso rumbo entre tanto obstáculo y se perforó contra el suelo, manteniendo sus piernas tiesas y del torso hacia arriba flexible, buscando evitar los tropiezos y malas intenciones.

Escasos minutos pasaron hasta que los golpes contundentes de instrumentos abrazaron el ambiente e invitaban a lo desconocido, provocando una alerta en cada integrante del a ceremonia. El Uchiha alzó la mirada y ayudándose de la punta de sus pies se elevó unos centímetros de más, indagando sobre el origen del sonido; los empujones y talones ajenos besándole los dedos de sus extremidades, obligaron a mezclarse en el huracán que estaban creando los soldados.

La organización militar entre los de mayor jerarquía dejaban en evidencia la desigualdad experimental, apremiando a Kizuna en el encuentro de lugares vacíos; y se formaban. La tercera hilera cerraba sus puertas ante él; la cuarta del lado derecho cuando parecía hospedar a uno más, se cerró la bacante tres segundos antes que el Uchiha llegaba; ambos conectaron con la mirada, ganador y perdedor, por supuesto que el vencedor no omitió el demostrar su contento y alivio con una sonrisa picarona y provocativa, sin piedad, ante los vencidos.

Una, y otra, y otra; los nervios impulsaban la desesperación, ¿ni siquiera un ensayo antes de la ceremonia? ¿todo improvisado? Se preguntó a la par que maldecía las miradas ajenas y cerraba los puños conteniendo la frustración; los lugares eran disputados con fugacidad y determinación, parándose con solidez y defendiendo sus terrenos con una aplicación al deber tan prolija, dignos de un seguidor de Minzoku Shinto. Los colores volvieron a su cuerpo cuando plantó bandera en un territorio inexplorado por otros, se posicionó con firmeza de pies a cabeza, brazos a los costados bien estirados al suelo.

Cambiaba los aires, lanzando un prolongado suspiro de alivio. Aunque desde el extremo derecho de la séptima fila no viera absolutamente nada.

El repiqueteo azotaba los oídos del shinobi, poniéndole exaltado, acelerando su corazón. Giró los orbes hasta alcanzar el rabillo de sus ojos y condenó siseo de la masa. Hasta que el silencio mitigó la tortura y el golpear de los tambores se apagó, como un telón que cierra la primera escena. Intentó ver a través de los hombros que se hallaban en vanguardia, en vano. Lo único que el momento le sugirió sensato hacer, fue seguir los pasos de los experimentados.


STATS:
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 32
  • Concentración : 34
  • Voluntad : 30
Chakra (100% | 132 total)
Inventario:
Mochila (espalda):
  • Respirador
  • comunicador
  • Bomba de luz
  • Nota invocadora
  • Fuma shuriken
  • Capa impermeable
  • Recipiente
Estuche grande
  • Sello explosivo (2/2)
  • Bengala (3/3)
  • Bomba de humo (6/6)
  • Alambres (10/10)
  • Makibishi (12/12)
  • Píldora (2/2)


Estuche pequeño (pierna izquierda)
  • Shuriken (5/5)
Estuche pequeño (pierna derecha)
  • Shuriken (4/4)


Visible
  • Katana
  • Banda de Konoha
Oculto
  • Kunai oculto (diestra)


Interacciones


Técnicas:

Técnicas: 00
Acción oculta: 00
Técnica oculta: 00
Daño y cansancio:

Estado (100%)
Chakra 100% : estás descansado y en perfectas condiciones. Puedes combatir con todas tus facultades físicas.

— Chakra 60% : comienzas a notar ligera fatiga. Sudas un poco y tu cuerpo comienza a pesar, pero aún no tienes problemas para seguir peleando.

— Chakra 30% : la fatiga se hace evidente. Tu cuerpo comienza a temblar y respiras con fuerza. Todos tus stats físicos ( fuerza, agilidad y resistencia ) reciben una penalización del 30%.

— Chakra 0% : has consumido toda tu energía . Desde el mismo momento que expire tu último rastro de chakra, caerás en coma. Éste estado podría durar días, antes de poder despertar.

Daño

Resumen:
1) Kizuna se ve agobiado ante tanto movimiento y decide plantarse a esperar cualquier suceso.
2) Una vez la muchedumbre comienza a agitarse en un orden aparente, el Uchiha busca imitar a los sabedores.
3) Halla lugar en la séptima fila al extremo lateral derecho.
4) No consigue descifrar lo que sucede y busca imitar lo que el resto hace: quedarse firmes y callados.
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Hanzo Mu
Konoha Genin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Hanzo Mu el Sáb Jun 23, 2018 12:05 am

La llama inextinguible
Naoki Mu
Pais del fuegoLa capitalNoche
-El tiempo de socializar no era más que una idea efímera desvaneciendo como una flor marchita que se pudre en la tierra, el calor de las llamas abrumando y el resonar de los tambores hacia caer las hojas de la tranquilidad del senju, quien a su vez buscaba el origen de esta que a su vez levemente se mareaba un poco por la situación, pero en fin, la llegada de los saldados de konoha que con simplemente verlos admiraba naoki, deseando llegar a portar tal armadura algún dia, al ver el movimiento del grupo, el senju se da cuenta de que debe partir en movimiento a su vez que trata de seguir al grupo sin apurarse mucho para no llamar la atención pero sin distracciones ni retrasos para no causar problemas.

-Viendo a su alrededor y fijándose en las acciones de aquellos a quienes tenia al frente, en un inicio quería quedarse al lado de la kunoichi Mizuki para evitarse perdidas y aclarar dudas por si se llegaba a saltar algo, aun así su determinación y emoción no serían abrumados, aunque perdió de vista a la chica igualmente siguió sin dudar en sus pasos tratando a ser lo más similar posible al resto pero tratando de dejar fluir sus movimientos con soltura y naturalidad hasta llegar hasta posicionar en la primera fila, logrando estar en un segundo puesto entre la hilera de shinobis, a su izquierda había notado una chica de cabello oscuro, y a su derecha podría ver cerca a otra de cabello blanco y más allá a mizuki, al parecer el senju se habría adelantado a ella un poco sin notarlo al estar en la muchedumbre, luego de mantener una revisión de sus compañeros de reojo pero sin voltear notoriamente este se mantuvo con pecho afuera y tratando de controlar la respiración, pero los golpes una vez que acabaron y se podría escuchar los lamentos de la madera en el fuego de la ahogaran quemándose, causando en él una sensación similar, donde se podría ver leve sudor sobre su frente mientras se restringía a si mismo de emitir del mas mínimo ruido mientras colocaba su mente en blanco y repasaba el código militar shinibi en su mente que había estudiado estos años al menos hasta que la espera cesara y con el silencio y ver qué ocurriría ahora.

”Es una sensación rara, estar aquí pero ponerme aprueba de esta manera, sea lo que sea que venga, de seguro tendrá que ser de gran ayuda.
Stats:
 
  • Fuerza : 10
  • Resistencia : 10
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 10
  • Concentración : 10
  • Voluntad : 10
Chakra : 80
Inventario:

-Bandana de Konoha
-Estuche Mediano:
+Bombas de Humo x2
+Pildoras de Soldado x2
+Kinzoku Ichi
-Zanbato
-Kusarigama
Acciones:
-Ponerse alerta en cuanto escucha el redoble de los tambores.

-Trata de integrarse a la formacion imitando al grupo que tiene al frente hasta situarse en su posicion correspondiente y sin tratar de retrasar a los de atras de si mismo.

-Llegar a su puesto y revisar de disimuladamente y de reojo a ver si habia algun conocido en la primera fila con el.

-Tratar de matenerse calmado y repetirse a si mismo en su mente el codigo militar y mantenerse derecho y en silencio.

-Tratar de mantenerse con la mente en blanco y enfocado mientras espera.
Puesto:
1ª fila: XSeikoXXNaokiXXXShioriXXXMizuki (cuatro espacios libres/ dos o tres de por medio entre los espacios)
2ª fila: XXXXYoshioXTadashiXXXXXX (Libres por el centro)
3ª fila: XXXXXXXXXXXXX (no hay espacio)
4ª fila: 7XXXXXXXXXXXX (superan o tienen metro noventa)
5ª fila y más: lugares no específicados, lleno de espacios. (poco podría oirse entre los redoblantes y el murmullo que desde los lados llegaba...)

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NB Narración
Master

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por NB Narración el Lun Jun 25, 2018 11:57 pm

Hi no Ishi
Los novatos se darían cuenta que aquello no era un evento tan social como parecía, pues la situación de aldea estaba muy tensa como para que se pusieran a charlar de la vida en la previa a un evento como el que estaba desarrollándose. Si bien la gran mayoría no estaban siquiera enterados de lo que ocurriría exactamente durante esa noche, al menos los más experimentados estaban metidos muy en el fuego del sometimiento por parte de las nubes, dedicándose simplemente a intercambiar un par de palabras y opiniones, mientras no bajaban la guardia en ningún momento.

Los ojos deambulaban de aquí para allá. Todos estaban atentos a las posiciones que tomaban los menos experimentados. Si bien la gran mayoría no tendría problemas para encontrar la posición anhelada, hubo un mínimo conflicto entre dos pequeños que forcejearon de alguna forma por un sitio en especial; Hibiki Itsegakeru impuso su cuerpo, velocidad y movimientos para anteponerse al anhelo del llamado Naoki Mu, quien en su calma y soltura a la hora del avance, no llegaría a caer, pero sería desplazado un metro y medio fuera de las formaciones.

Las miradas de un par de notables Chunin vistiendo el chaleco táctico de Konoha y que se encontraban a la izquierda de Hibiki, se posaron sobre este y luego sobre el muchacho que acababa de ser empujado. Risas burlonas emergieron por parte de ellos, aunque no tardarían en taparse la boca y dejar el asunto entre los muchachos, dándole importancia a la grandeza que estaba por alzarse frente a todos... Naoki ahora debía conformarse con buscar otro sitio libre lo más pronto posible, o jugársela enfrentando a quien le había llevado a semejante vergüenza frente a todos los shinobis de su aldea... ¿Sería tan valiente como para hacerlo?

Mientras esto se desarrollaba, también habria conflictos en otras partes. El llamado Kizuna Uchiha encontró un sitio alejado, ubicándose en un extremo de la séptima fila. Desde su flanco diestro se aproximaría un hombre de gran altura junto a un can de pelaje albino, mirando ambos seriamente al muchacho, aunque con una evidente mueca de asco y resentimiento. Él vestía un chaleco táctico de color oscuro, bastante diferente al que normalmente evidenciaban los shinobis de Konohagakure no Sato, con un corte no propio del País del Fuego. La banda ninja de Konoha se encontraba brillando sin reparo en la frente del aparente adiestrador, que en sus mejillas podían verse pintadas dos marcas de colmillo rojizas.

El hombre medía un metro noventa aproximadamente, y a pesar de solo mostrar su piel aria en el rostro por su indumentaria que cubría todo el resto, se podía apreciar una musculatura bastante desarrollada, envidiable para muchos. Cabellos negros y una melena larga hasta la cintura, ojos salvajes de una tonalidad ambarina y rasgos mayores que indicaban que su edad estaba por encima de los veinticinco años. — Vete ya de aquí, no te quiero cerca... Uchiha... — dijo por lo bajo tras inflar su pecho para detectar su esencia, detiéndose a tan solo medio metro del chico. Su canino de raza no muy especifica, mostraría unas fauces rabiosas apoyando a su dueño...

Dependiendo de las acciones del Uchiha, encontrar otro lugar lo llevaría al fondo de todas las formaciones. Independientemente del sitio que escogiera, tendría siempre a un shinobi de absurda altura frente a él, opacando la visión del espectáculo por completo, totalmente aislado del acto para su mala pero bien merecida fortuna...
NPC Konohagakure: Tengumaru
El espectaculo continuaba su marcha y desde las sombras que se formaban entre el humo, un muchacho de elegante parsimonia hizo acto de presencia con lentitud. Los brazos a cada lateral de su cuerpo, su ojo izquierdo cerrado y unas vestimentas extravagantes de la más alta calidad, combinando telas de tonalidades rojizas y rosadas, con piezas de armadura metálicas en los hombros, muy similares a las de los guardias.

A diferencia de todas las fuerzas militares allí, el muchacho no tenía armas consigo, por lo menos a la vista. En su cinturón un pequeño cilindro de madera se observaba, que para los más conocedores se trataba de un instrumento de aire extremadamente mortífero a manos de algunos shinobis que pisaban fuerte en el impetuoso Daichi...

Cabello de color castaño en una melena perfectamente cuidada, la cual tras un rodete tradicional, alcanzaba a rebasar la altura de su propia cintura. Un medio flequillo ocultaba un parche de cuero en su ojo derecho, y el desprovisto ojo de un águila, al menos en forma y color, se dirigía penetrante hacia el centro exacto de la primera fila, recorriéndola de un lado a otro en cuanto se detuvo a tan solo diez metro de la misma. Su piel blanca era adornada por el fulgor y las sombras que provenían de su retaguardia, brindándole un aire atemorizante por la calma que dejaba ver muy a pesar de todos los conflictos que su país estaba atrevesando... ¿Cuánta confianza se necesitaba para andar de aquella forma? Pues la medida exacta para ser el asistente y absoluto protector de una de las Daimyos más importantes del mundo entero.

Solo se conocía por el nombre de Tengumaru, y el murmullo que trajo su nombre sería oído por todos de parte de los que ya habían tenido el placer o la desdicha de encontrarlo en su camino...

Gracias por presentarse ante nosotros en esta noche tan especial, más aún teniendo en cuenta la dificultad que todos han o debemos de padecer. Para evitar incordiarlos más con el desagradable sonido de mi voz o mismísima presencia, pasaré directamente a presentarles a la reencarnación del fuego, aquella que podrá fortalecer aún más sus férreas voluntades con tan solo pasar frente a sus ojos... Koi no Hime... — cual artista teatral, y disminuyéndose de tal manera que la deleitante voz con la cual pronunció cada vocablo e hizo temblar las piernas de más de una Chunin, el muchacho hizo una breve introducción a la personalidad que se presentaría luego de tanto tiempo ante los shinobis del País del Fuego...

Sus movimientos fueron elegantes a partir de aquel instante. Dio un paso hacia la izquierda agachándose ligeramente mientras sus extremidades superiores se balancearon de diestra a siniestra apuntando hacia las sombras que aún jugaban entre el fuego dividido... De allí, nada mas y nada menos, una belleza incalculable que haría palpitar el corazón del país entero, se mostró finalmente con calma y serenidad.
Daimyo País del Fuego: Koi no Hime
Una joven de aspecto delicado hizo acto de presencia tras la presentación de su más fiel subordinado, provocando que en aquel mismo instante, el redoblar de los tambores se viera silenciado como si el propio abismo se lo hubiese tragado, provocando que los murmullos finalmente cesaran en todas partes y solo el sonido de los troncos arder a sus espaldas fuera la música que ambientase su entrada.

Muy a pesar de la simpleza en su aspecto, ya que tan solo era una niña de evidentes dieciseis años, el prolijo kimono que llevaba denotaba que su estirpe estaba muy por encima de la mortalidad misma. Seda de la más alta categoría combinaba múltiples colores cálidos que realizaban aún más la figura de una niña tan bella como la viva imagen del fuego que la representaba. Rubies adornaban su cinturón como pequeñas gemas ígneas. Un collar de perlas color escarlata y cadenas doradas se asomaba prolijo y ligero de su cuello. Un ornamento de flor de cerezo muy vistoso se posaba sobre el lateral derecho su cabello castaño, y sus ojos rosados, tan vistosos y expresivos como su inocente figura, encandilaban a cada uno de los que tenían la suerte de ser enfocados por ellos.

En cuanto la joven hizo acto de presencia, todos los shinobis clavaron una rodilla en el suelo y apoyaron su diestra en el corazón, reverenciando con la cabeza a la misma con una intensidad propia de la ceremonia. No todos estaban deseosos de hacerlo, pero aún a pesar de ello, los militares tenían sus costumbres bien grabadas a flor de piel.

La chica venía acompañada por un shinobi reconocido mundialmente, Izuna Uchiha. Este caminaba sobre la siniestra de la chica, apenas dos pasos por detrás de la misma. En cuanto ambos cruzaron la línea del fuego, el mismo volvió a tomar su forma original, desapareciendo aquella separación que aparentemente él mismo habia creado con tan solo su presencia... Si no era el ninja quien lo provocaba, ¿quién más podría?

La representación del fuego finalmente se detuvo a tan solo cinco metros de la línea frontal de shinobis, entrelazando los dedos de sus manos entre sí a la altura de su abdomen, viéndose tan delicada y fragil como una flor, pero con una presencia incandescente como el de la propia hoguera. Sus dos acompañantes, el Jonin y su protector, se detuvieron a escasos centímetros de la misma, a cada uno de sus lados, protegiendo su retaguardia con la fiereza de diestros guardaespaldas.

Muy buenas noches a todos. — saludó, cerrando los ojos amistosamente y realizando un leve gesto de reverencia con su cabeza, algo que provocó una mueca de desaprobación por parte de su asistente. Inmediatamente volvió a su posición original y se mantuvo callada por escasos segundos, dejando que su sonrisa fluyera y la tensión en el ambiente se creara, pues todos anhelaban escuchar el suave sonido de su voz. — Me alegra mucho ver a tantos de ustedes por aquí presentes, dejando ver que son tan leales al país como necesitamos, muy a pesar de que quizás muchos de sus conocidos e incluso familias mismas, hayan escapado del sometimiento que el País del Rayo ha ejercido sobre nosotros, sobre nuestras tierras, sobre nuestro poder... — hizo una breve pausa, volviendo la mirada hacia Izuna por unos segundos, antes de llevar la vista al frente una vez más. — Muchos nos han abandonado, e inclusive vuestro propio líder, pero ustedes han logrado demostrar que el calor de sus corazones no es sumiso, y que el patriotismo aún corre por sus venas, como lo ha hecho también en nuestros antepasados... — a medida que estas palabras iban saliendo de su boca, la fémina alzó su diestra y apoyó la palma de la misma sobre su corazón, cerrando los ojos por un instante y mostrando una gran pena en su persona, pero volviendo a florecer su sonrisa a medida que su mensaje iba llegando al final.

Levántense, por favor. Quiero ver el rostro de cada uno de ustedes, leales shinobis del País del Fuego... — ordenó, con un tono de voz amigable y una sonrisa radiante. Poco a poco, los militares comenzarían a levantarse con firmeza, mirando directamente al frente con honradez...
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NB Narración
Master

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por NB Narración el Lun Jun 25, 2018 11:57 pm

Aclaraciones
— Antes que nada quiero dejar en claro que deben ser más específicos a la hora de moverse, aunque esto no va dirigido a todos y cada uno de ustedes. Quizás no es el caso en particular, pero siempre sean conscientes de cuanta mayor sea la especificación de lo que hacen, mejor será para los narradores definir si sus acciones han sido bien llevadas a cabo o quien se adjudica el mayor beneficio ante un "enfrentamiento" por sencillo que sea este. Metros recorridos, distancia con sus objetivos, tiempo de acción, movimientos del cuerpo y demás factores, son cosas que mejoran sus posibilidades en un trama, sea cual sea la razón o situación que tengan por delante de sus ojos.

— Nunca den por hechas las acciones, y tampoco piensen que por tratarse de una trama ceremonial no habrá complicaciones de ningún tipo. Siempre den lugar a la posibilidad de que narración u otro usuario les interrumpa, ya que esto forma parte de las reglas en todo momento y deben ser conscientes de ello. Si no lo hacen, solo se meterán en aprietos.

— Las acciones llevadas a cabo por Hibiki Itsegakeru han sido efectivas. Él empuja a su compatriota y lo deja fuera de la formación, y pese a quedar fuera de la misma, no significa que se trate de algo perjudicial para su participación en la trama. Dependiendo de como actúe en consecuencia a lo ocurrido, podrá experimentar de gran forma el desarrollo de la trama.

— Somos conscientes de quejas o comentarios referidos a las acciones del personaje Hibiki Itsegakeru por parte del usuario Kizuna Uchiha. La interacción con NPC's poco amistosa que recibe será una penalización por estos hechos que no queremos en el foro, ya que merman la creatividad de los demás usuarios cuando están en su completa potestad de hacer lo que les venga en gana. Pedimos por favor que haya respeto hacia sus pares, ya que juzgar las acciones de los personajes es algo que solamente le concierne a miembros del staff calificados.

— En referencia al tiempo de posteo, debo dejar en claro que fue un error de transcripción el no haber dejado ningún tipo de regla indicando el mismo. Cada usuario tiene exactamente 24hs para realizar su respuesta, y este tiempo se reseteará cada vez que haya una nueva. El orden de posteo será el último que hemos tenido. Narración se da el lujo de tener 48hs para responder, debido a la gran cantidad de personajes, situaciones y lectura previa que ha de tener antes de proseguir con la trama.

— Mucha suerte para todos, y continúen con la trama.
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Seiko Shouboku
Konoha Chunin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Seiko Shouboku el Mar Jun 26, 2018 2:50 pm

La llama inextinguible
Seiko Shouboku
Pais del fuegoLa capitalNoche
Mientras esperaba que el espectáculo comenzase Seiko había visto de reojo en su misma fila como un ninja desconocido empujaba al chico que antes habían presentado como Naoki Mu. Seiko no pudo por más que cerrar uno de sus puños con fuerza y mirar al frente ante tal injusticia, ante tal falta de respeto y tal falta ante el código militar. ¿Desde cuando en un acto ceremonial uno se dedicaba a correr y empujar a otras personas? A alguien de tu propia aldea que tal vez podría alguna vez salvar tu vida... Tal vez ella tuviese un sentido del respeto y de pensar distinto al de aquel chico, pero las cosas no se debían hacer así.

Seiko se mantuvo sin embargo mirando al frente tras este altercado y poco después por fin las figuras que había vislumbrado en las sombras comenzaron a tomar forma, especialmente una de ellas que salió de esta mostrándose como un elegante ser. Vestimentas extravagantes pero sin desentonar completamente frente a los guardias. Seiko observó curiosa que no llevaba armas como tal con él pero sin embargo podría vislumbrar en su cinturón un pequeño cilindro, estaba algo lejos aún para poder decirlo bien, pero jugaría que era una flauta o un instrumento similar. La kunoichi observó como este joven recorría la distancia que lo separaba de la primera fila en la que ella se encontraba hasta detenerse diez metros de la misma. Siendo sinceros, Seiko no conocía a aquel joven que tenía en frente, sin embargo podía escuchar el murmullo de los shinobis más experimentados y alcanzaba a escuchar un nombre "Tengumaru". Aún y con esto ella seguía sin conocerlo, únicamente ahora tenía además un nombre con el cual, sin embargo, podría más adelante buscar información en la biblioteca o por la aldea.

Pero no pudo pensar más pues el chico comenzó a hablar. Seiko se mantuvo firme con la espalda recta y mirando al frente mientras el joven hablaba. Únicamente se presentó e hizo una pequeña presentación a la Daimyo del fuego. Seiko nunca había visto a la joven señora del fuego y siendo sinceros tenía una gran curiosidad por ver como era, aunque sin embargo sabía que debía tener cuidado con los movimientos que hiciese frente a ella, más aún teniendo en cuenta que se encontraba en la primera fila a la vista de todos.

Tras hablar Seiko observó como el joven realizaba unos movimientos, que más parecieron un pequeño baile que otra cosa, para situarse a un lateral y agacharse ligeramente mientras apuntaba con ambos brazos hacia las sombras que aún permanecían allí, de entre las sombras salió una chica y los tambores se detuvieron instantáneamente como una señal de respeto. Nada más ver la presencia de ante quien se encontraba y al compás de los demás shinobis Seiko comenzó a agacharse. La señora del fuego, a la que Seiko le dio tiempo a echar un pequeño vistazo mientras se agachaba, era una chica poco mayor que ella de aspecto delicado pero sumamente elegante, cuyas vestimentas recordaban que te encontrabas ante la misma presencia de la señora del fuego. Y terminó de agacharse junto al resto de shinobis que allí estaban reunidos, clavando una de sus pequeñas rodillas en el suelo y apoyando su mano derecha en el corazón, realizando a su vez en señal de respeto una pequeña reverencia con la cabeza tan propias de las que ella solía hacer, sin embargo esta vez la realizó siguiendo el compás y ritmo que estaba embutido en la propia ceremonia.  

Allí desde aquella posición agachada Seiko mantuvo la mirada gacha, sin mirar directamente a la señora del fuego. Mirando unicamente hasta la altura de sus pies y sus piernas. Además a su lado un poco más retrasado había visto otros dos par de pies, seguramente se tratase de otro shinobi, de su guardaespaldas.

Finalmente pudo observar como los pasos de la señora del fuego se detuvieron a poco más de cinco metros de la primera fila en la que Seiko se encontraba. Le sorprendió aquella cercanía con los shinobis, pero seguramente con aquellas dos personas flanqueando cada uno de los lados aquella chica podría sentirse lo suficientemente segura para ello.

Y entonces habló, su voz llamó la atención de Seiko que elevó ligeramente la vista unos segundos a tiempo de ver una pequeña reverencia que hizo la señora del fuego a ellos. Aunque por fuera Seiko permaneció seria, por dentro una pequeña sonrisa se instaló, era un gesto que agradecía a una persona de su calibre, algo que no era muy común de ver. Tras unos segundos de silencio la chica volvió a hablar. Al igual que el joven de la flauta. La señora del fuego les mostró su agrado de verlos allí y comenzó a hablar sobre el país, los shinobis y la situación en la que la propia aldea se encontraba. Volvió a hacer otra pausa antes de continuar hablando. Seiko conocía la situación de la aldea, del antiguo hokage y de como se encontraban. Pero ella era una ninja de la aldea de la hoja, defensora del país del fuego y así seguiría siendo ejerciendo aquello que se esperaba de ella, su deber como kunoichi. En las últimas palabras que dijo la señora del fuego Seiko pudo notar un pequeño apéndice de pena ante sus palabras, pero en seguida estas fueron sustituidas por otras llenas de la misma alegría que había mostrado al inicio.

Una orden fue esta vez lo que llegó a sus oidos, en esta les pedía que se pusiesen en pie, para poder ver sus rostros. Seguramente cada uno de los shinobis tuviese un aspecto distinto y diferente, mostrando su personalidad y parte de sus habilidades o clanes. Aunque en el caso de Seiko no había clan que mostrar.  Y siguiendo esta orden, cuando la chica dejó de hablar, Seiko se comenzó a poner en pie lentamente pero con firmeza. Hasta encontrarse nuevamente en pie, frente a la señora del fuego y sus dos guardaespaldas. El gorro de Seiko continuaba caido sobre su espalda, sus sentidos estaban alerta como siempre, parte de su rostro continuaba cubierto y su mirada estaba dirigida al frente, con la seriedad y la entereza esperada de una kunoichi de konoha. Esperando a que todos los shinobis acabasen de levantarse y esperando también que la Daimyo continuase con aquel discurso que iluminaba la ceremonia en la que se encontraban.
 

.

Stats:
STATS
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 20
Chakra : 120
.
Inventario:

- Estuche Mediano 1 ( Parte baja espalda derecha)
5 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
3 Alambres
1 Píldora del soldado

- Estuche Mediano 2 ( Parte baja espalda izquierda)
5 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
2 Alambres
1 Píldora del soldado
2 Puños americanos

- Estuche pequeño (Pierna izquierda)
2 Shurikens
2 Kunais
Bomba Humo

- Bandana con el símbolo de la hoja. - Colgado en la cintura lado derecho por delante de la funda del Tanto.

- Tanto - Colgado de la cintura lado derecho

- Kunai Oculto en brazo izquierdo.

Técnicas:

--
Daño y Cansancio:
Chakra 100% : estás descansado y en perfectas condiciones. Puedes combatir con todas tus facultades físicas. +

— Chakra 60% : comienzas a notar ligera fatiga. Sudas un poco y tu cuerpo comienza a pesar, pero aún no tienes problemas para seguir peleando.

— Chakra 30% : la fatiga se hace evidente. Tu cuerpo comienza a temblar y respiras con fuerza. Todos tus stats físicos ( fuerza, agilidad y resistencia ) reciben una penalización del 30% .

— Chakra 0% : has consumido toda tu energía . Desde el mismo momento que expire tu último rastro de chakra, caerás en coma. Éste estado podría durar días, antes de poder despertar.
Resumen acciones realizadas:

- Seiko ve el empujón de Hibiki a Naoki.
- Continua mirando al frente cuando aparece Tengumaru. Escucha sus palabras y observa atenta.
- Cuando aparece la Daimyo Seiko se arrodilla ante su presencia inmediatamente y hace la reverencia con la cabeza.
- Se mantiene así con la cabeza semigacha mientras la Daimyo habla.
- Cuando la Daimyo les pide levantarse, Seiko sigue la orden de esta y se pone en pie. Se mantiene con posición firme y mirada al frente esperando que continue la ceremonia.
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Shiori Kaguya
Konoha Genin

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Shiori Kaguya el Mar Jun 26, 2018 7:29 pm

La llama inextinguible
Shiori Kaguya
País del FuegoHi no IshiNoche
Permanecí firme sin atreverme a moverme, con los brazos pegados a los costados y sacando pecho como si me hubiesen empalado, porque eso era lo que parecíamos los soldados firmes, mirando al frente y por consiguiente a las sombras que salían del fuego. Aunque lo cierto es que antes de que nadie ni nada saliera del fuego hubo algo que me hizo girar la cabeza hacia la izquierda, bueno, a mi y a todo el mundo casi. Un joven que no había visto nunca había empujado al chico de pelo verde que se presentó como Naoki Mu, la verdad, no se porqué el otro chico hizo algo así, pero esperé que una actitud tan infantil e irrespetuosa tuviese luego sus serias consecuencias por parte de los altos cargos, ¿que se creía? ¿Que esto era una verbena y estábamos firmes para ver cantar al viejo del pueblo? Por favor... que vergüenza, como se notaba que Konoha estaba falta de shinobis, los aprobaban antes de que aprendiesen el código militar y el respeto que éste representa. Si lo hubiera hecho antes de que la ceremonia empezara, pues ovbiamente no me hubiese parecido tan fuera de lugar, pero ésta hacia tiempo que había comenzado.

En fin, tampoco le quise dar más vueltas al asunto porque al fin y al cabo era algo que a mi no me concernía en lo más mínimo, por suerte o desgracia este era un problema que el tal Naoki y ese otro chico debían solucionar en cuestión de segundos, pues alguien empezaba a salir de las sombras. Volví a mi posición de firme y me mantuve mirando al frente, solo mis ojos estaban tornados hacia quien salía del fuego.

Cuando vi al chico que salió del fuego... Mis ojos lo recorrieron de arriba a abajo, su sedoso cabello que le llegaba hasta la cintura, su cara (con parche incluido), sus piezas de armadura conjuntadas con los otros soldados, su ropa, su... ¿flauta? Bueno, suena un poco mal, lo se, pero con flauta me refiero a lo que llevaba atado a la cadera a modo de arma, no a ninguna otra cosa, aunque el joven era tan bello que mi nariz amenazaba con empezar a sangrar, así que dejé de mirarle tan detenidamente y mantuve la mirada en el frente. Como estaba casi en el centro de la primera fila, por mucho que me mantuviera mirando al frente seguía viéndole por el rabillo del ojo, pero así era menos efectiva su belleza sobre mi. El "joven", pues en verdad no tenía ni idea de quien se trataba, solo sabía que le debía respeto como mínimo; se paró a unos escasos 10 metros de la primera fila y, si mi visión periférica no me falló, juraría que nos observó a todos los que nos encontrábamos en la primera fila. Mis nervios iban en aumento y ya rozaban la intensidad de que mis manos, por mucha fuerza que yo hiciera para controlarlas, comenzaron a temblar.

Cuando el joven comenzó a hablar... solo diré que su voz encajaba perfectamente con su belleza, pues era melodiosa y... en fin, preciosa. Lo primero de todo fue darnos las gracias por asistir, cosa que no entendí muy bien pues, en el fondo, era obligatorio asistir si se era ninja de la hoja, pero igualmente se agradecen unas palabras así de un superior, fuesen verdad o no. Pero por desgracia no habló mucho más, pues nos presentó a la Daimyo, Koi no Hime... Koi no Hime... ¿Princesa Carpa? Desde luego el nombre sonaba algo extraño. Por mantenerme mirando al frente no pude ver del todo bien que fueron esos movimientos que hizo con los brazos, pero si vi que otro par de sombras comenzaban a salir del fuego. Ahora era el momento de la reverencia.

La verdad es que no alcancé a ver más que una figura chiquitita como la de Seiko y otra grande a su izquierda, pues en cuanto estos salieron del fuego los tambores cesaron en señal de respeto y todos los shinobis nos arrodillamos completamente sincronizados, como si lleváramos ensayando este momento 3 meses. Así pues, como todos los demás, apoyé una rodilla contra el suelo, puse mi mano derecha sobre el corazón e hice una reverencia con la cabeza. Me mantuve así todo el rato, por lo que apenas alcanzaba a ver los pies de Koi no Hime y lo que supuse que sería su guardaespaldas. Al agacharme y hacer la reverencia mi largo pelo arrastró por el suelo, pero sinceramente eso era lo que menos me importaba en ese momento, pues con los nervios mi corazón latía cada vez más y más rápido, y ahora con la mano encima de él podía notarlo mejor.

Koi no Hime siguió avanzando hasta colocarse bastante cerca nuestra, como a unos 5 metros, y el otro chico buenorro que la había presentado se colocó al lado que tenía libre, supuse que ambos serían sus guardaespaldas, no solo el que había salido del fuego con ella. A pesar de que había visto que la figura de la Daimyo era menudita y que sus pies eran chiquititos, cuando comenzó a hablar no esperaba oír una voz tan dulce y suave. Al igual que el joven de la flauta, lo primero que hizo ella fue agradecer nuestra presencia, para después hacer una breve pausa, supuse que para darle emoción al discurso, y a continuación hablar sobre la situación en la que el país se encontraba. Volvió a hacer otra breve pausa pero esta vez, ¿fue pesar eso que noté en su voz? La verdad, no estoy segura, pero en ese momento habría jurado que sí.

Cuando volvió a hablar no fue para seguir con el discurso, sino para darnos una orden, "levántense". Poco a poco todos los shinobis nos fuimos levantando (yo con alguna mierdecilla del suelo en el pelo... eso me pasaba por tenerlo tan largo) hasta que todos volvimos a estar de pie, perfectamente formados, firmes y con la cabeza mirando al frente, pero nuestros ojos, o al menos mis ojos, fueron directos a la Daimyo. La chica era... era el ser más mono y adorable que habían contemplado mis ojos jamás, y mira que Seiko es muy mona y adorable, pero ese kimono, esa flor en el pelo, esa postura, ese todo... era inigualable. Cuando vi que encima nos miraba con una sonrisa en el rostro no pude más que sonreír yo también, tal vez por costumbre, tal vez por empatía, pero lo cierto es que ahí, firme como una estaca en mitad de la ceremonia más seria de mi vida, yo... estaba sonriendo. La verdad es que ese pequeño gesto me ayudó bastante a relajarme y, sabía perfectamente que la situación no había cambiado, pero no pude evitar relajarme.

No puedo acabar sin mencionar que prácticamente enfrente mía tenía al otro guardaespaldas que había salido junto a la Daimyo del fuego, pero este tenía cara de pocos amigos y eso me ponía tensa y nerviosa de nuevo, así que preferí continuar mirando únicamente con los ojos, sin girar la cabeza, a la chica y al buenorro joven de la flauta mientras esperaba a que ella continuase hablando.
Estadísticas:
  • Fuerza : 11
  • Resistencia : 8
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 8
  • Concentración : 8
  • Voluntad : 8
Chakra : 74
Estado:
Chakra al 100%
Inventario:

Banda de Konoha. (En la cadera)
4 Bombas de humo y 2 Píldoras de soldado(En el estuche pequeño que lleva en el muslo derecho)
Resumen de Acciones:
-Observo el malentendido entre Hibiki y Naoki.
-Permanezco firme hasta que sale Tengumaru.
-Le observo de arriba a abajo.
-Cuando salen Koi no Hime e Izuna Uchiha hinco la rodilla en el suelo, me llevo la mano derecha al corazón y hago la reverencia igual y al mismo tiempo que todos los demás shinobis, pero mi largo pelo arrastra por el suelo.
-Permanezco sin levantar la cabeza hasta que la Daimyo nos pide que nos levantemos, entonces la observo, correspondo a su sonrisa con otra sonrisa y espero.
-Recordatorio: Mi posición era en la primera fila, centro derecha.
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Yoshio Shita

Re: [Trama Konohagakure] La llama inextinguible

Mensaje por Yoshio Shita el Mar Jun 26, 2018 10:49 pm

Cuando el orgullo aclama.
Miradas fijas.
KonohaHi No IshiNoche
Desconocía a aquel hombre. La verdad real, es que Yoshio no prestaba atención excesiva a las personas famosas o populares, porque generalmente tenía tendencia al rechazo completo frente a estas figuras, ya que era figuras muy conocidas de un país vasallo. Para el joven, eso era como ser el chico mas listo de un aula de retrasados. Ni siquiera se giró para contemplar cierto alboroto que se formó en su espalda con los jóvenes de su mismo nivel, aquel no era su problema y de momento no le afectaba de ninguna forma, así que le importaba más bien poco. Con una mirada seria y sin expresión, miraba fijamente a ese hombre mientras los redobles paraban, que pantomima mas bien trabajada, el chico se preguntaba si esta nueva persona le iba a contar de una vez que hacía perdiendo su tiempo en esa reunión de esclavos y soldados fracasados. Hubo mala suerte. A pesar de no poder calcular de donde venía el sonido de los tambores, que tampoco es que se esforzarse en intentar averiguarlo,  el castaño supuso que todo era parte de un espectáculo que pretendía ser mas pretencioso de lo que realmente era, o de lo que realmente se podía permitir aquella villa.

El escepticismo del chico se hizo real, los murmullos parecieron volver a correr cuando se vio a ese hombre de cabello castaño andar con una parsimonia irritante, mas que señal de confianza le resulto señal de idiota, tanto gesto confiado y tanta ceremonia eran absurdas. Demasiada gente, demasiado espectáculo. Parecía una mala broma para Yoshio, ya que no le gustaban ni los grandes grupos ni las "mentiras" como la que se pretendía contar. Konoha no tenía ni orgullo, ni respeto. No al menos en su forma de ver las cosas.
Después de tener que aguantar ese caminar, que pareció más largo de lo que realmente era,  resultaba que no iba a decir nada de importancia. En este caso, Yoshio si miró fijamente durante todo el recorrido, no le guardaba respeto a alguien con esas formas. Imbécil. Ese fue el justo e inmediato juicio de Yoshio, si solo era un simple presentador, que no se las diese de alguien importante. Al parecer quería presentar antes los militares a "la encarnación del fuego", "aquella que podrá fortalecer aún más sus férreas voluntades con tan solo pasar frente a sus ojos". Vaya broma de mierda, ¿quién se suponía que podría hacer eso en ese país de perdedores? Nada mas y nada menos que.. una simple niña de cuna de oro.

Para Yoshio cualquiera de esos compañeros que tenía en su espalda, altos, con cicatrices y rostros serios, representaba mejor que cualquier otra niña bonita a su villa y la situación que tenían que vivir sus ciudadanos, ya que si eres un perdedor y un vasallo, solo te queda afrontarlo con seriedad o morir para liberarte. Le molestaba muchísimo tanto jaleo, tanta supuesta majestuosidad y tantas flores inmerecidas y autoproclamadas. Ahora se suponía que tenía que representarle y hacerle fuerte una niña que no conocía. Yoshio conocía su nombre, sabía que era la Damio de el país del fuego, una persona importante. Una persona de poder importante, alguien a quien se suponía que debía prestar servicio. Estupideces. Por encima de todo era una cría, una niña mimada con suerte de haber nacido de la madre casada con el hombre correcto. Aquella persona que estaba en la cima del montón de escombros que representaba Konoha, un simple brazo más del país del rayo, sin mas importancia que la de un vasallo común. Nadie por quien sentirse orgulloso. Nadie por quien mereciese realmente demostrar mas respeto que, por las personas que sí habían sangrado y muerto, muerto exactamente por proteger a personas de cuna alta como ella. Y mientras pensaba todo esto, vio que la gente a su alrededor ya se había inclinado.

Allí estaba él, con la mirada poco amistosa y fija en los ojos de esa chica. No se había dado cuenta, perdido entre su desprecio y asco por lo que toda aquella actuación significaba, y aún así, después de darse cuenta, cerró los ojos aceptando su lugar e inclinándose con cierta lentitud. A pesar de clavar la izquierda rodilla en el suelo, como si le doliese hacerlo, puso el antebrazo de la diestra sobre su rodilla derecha, sin tocarse el corazón. A su vez, tenía la mirada al frente, no hubo reverencia, ni mas muestras de respeto. Aquello traería consecuencias y lo sabía. El mensaje que continuó diciendo no ayudaba, a no ser que fuese a proclamar una independencia, una rebeldía y la ruptura de paz entre los países, todas aquellas palabras decorosas no servían para absolutamente nada. Por la otra parte, de hacerlo seguramente sería una guerra perdida, pues si había perdido antes, ahora la situación no habría de ser mejor. Yoshio no era un experto en guerra, ni un estratega, pero entendía que un país vasallo no se hacía fuerte en cuestión de unos años, ni siquiera en una generación. Sin darse cuenta, su expresión e había tornado seria, casi enfadada, ya que lo estaba. Las palabras de la joven así como su aspecto pasaron por las malas ideas y desprecio del joven, ignorando cualquier cualidad de belleza o elocuencia. Seguía pensando que perdía el tiempo al escuchar a alguien que no respetaba.

El último en arrodillarse y el primero en levantarse. La chica pidió que quería ver el rostro de todos, y así lo hizo. Le miró fijamente a los ojos, sin un aspecto amistoso, aquella chica era la representación perfecta de lo que Yoshio opinaba sobre su propia villa: Un aspecto bonito y apetecible, uno que el rayo se comerá en cuanto quiera. Sin fuerza, sin imposición. Sin merecer el respeto ni la gloria que se autoimponía. Firme y sin abrir la boca, el corazón y el alma del joven gritaban, se movían y aclamaban por un verdadero representante que si hiciese las cosas como se merecían, y no una chica que le contase un cuento con fuegos y espectáculo.
Resumen:
Yoshio hace bastantes cosas políticamente incorrectas.
-Ignora la discusión de sus dos compañeros, no le importa.
-Mira fijamente en todo momento a Tengumaru, y a pesar de no abrir la boca, no le guarda respeto ninguno.
-Mira al Damio con cara de pocos amigos y el ceño fruncido, sin mostrar respeto alguno. No se tocar el pecho al arrodillar, ni hace una reverencia, su mirada se queda mirando al frente.
-Se despista, y es la última persona en arrodillarse. Aún después de esto, lo hace de forma sosegada y sin mirar al suelo, solo cierra los ojos asimilando su lugar y luego mira al frente.
-Es el primero en levantarse.
-Es totalmente consciente de que sus acciones le pueden repercutir en problemas.
Estadísticas:
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 12
  • Agilidad : 11
  • Espíritu : 2
  • Concentración : 4
  • Voluntad : 4
Chakra : 68
Estado:
Chakra al 100%
Inventario:

Banda de Konoha. (En el brazo derecho)
6 Shurikens. (En el estuche pequeño del muslo izquierdo)
6 Kunais. (En el estuche pequeño del muslo derecho)
Mecanismo de Kunai oculto. (Muñeca derecha)
Kinzoku Ishi (Debajo del abrigo, en la cadera por la espalda)
Katana. (Entre sus manos o su cadera)
2 Mômoku. (Oculto bajo las protecciones de sus antebrazos. Uno en el derecho y otro en el izquierdo)
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