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[Trama Global] La Feria de la Luna Negra

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NB Narración
Master

[Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por NB Narración el Sáb Oct 06, 2018 11:15 pm

Flashback Kumogakure y KonohagakureEl llamado había sido efectuado, algo que provocaba que, un gran movimiento por parte de los integrantes del País del Rayo, hubiesen tomado rumbo hacia los territorios que atesoraban sus aliados, o más bien, quienes habían caído bajo las garras de Kuro Yotsuki, el mismo que en aquellos momentos, yacía en el interior de su país, manteniendo el liderazgo tan ardiente y brillante como nunca antes lo había hecho. Para algunos había sido un infierno, mientras que por el contrario otros habían cedido ante la hostigación que los había convertido en vasallos que no eran capaz de liberar sus alas, como si estas hubiesen sido arrancadas de cuajo... Pero, ¿qué podían hacer contra el poder? Después de todo aún a pesar de que Konohagakure no Sato había sido hogar de grandes leyendas, estas, parecían haberse hundido con el tiempo... Se habían perdido en los recuerdos para así convertirse en simples shinobis sin rumbo aparente, todo por culpa de quien tiempo atrás había tomado el titulo como Hokage y no había sido capaz de tan siquiera, mantener el honor de sus antepasados.

Desde la llegada a los terrenos de Masao Namikaze, todo habían sido complicaciones para los oriundos del fuego, pero aquello no significaba perdición, si no que al contrario: los había llevado a caminar hacia la cima aunque eso supusiese olvidar incluso el esplendor de sus recuerdos más poderosos, aquel recuerdo que había convertido en cenizas incluso el lugar más emblemático de su hogar, la gran montaña que antaño decoraba su cima con los rostros de los héroes de la nación, y que ahora, alzaba el símbolo del País del Rayo. Un conmemorativo emblema de quienes no solo los habían conquistado, si no también, de las historias que caían sobre sus hombros y estos, alzaban con orgullo. Después de todo, ahora la aldea oculta entre las hojas, era también el hogar de quienes habían sido anteriormente acunados por las nubes.

Pero aún habían secretos... Aún había rabia y odio... ¿Quiénes serían los vencedores en aquella ocasión?

Masao Namikaze se había encargado de dar la orden por medio de un llamado que portaba su mismo emblema: todos los citados debían armarse y tomar lo necesario para abandonar los terrenos del fuego para así, alzarse en dirección a la costa, donde un gran número de navíos estarían aguardándolos. Sería de este modo como los que habían sido proclamados como necesarios en el campo de aquella expedición, encararían hasta la frontera que unía las grandes fortalezas de cuatro olvidados países para así, partir por el pasaje que los convertiría en uno con la tierra, pero que tratarían de evitar lo máximo posible para embarcarse siendo nada más y nada menos que guiados por especialistas de tales terrenos.

¿Pero qué era lo principal? Unificar las fuerzas con los shinobis que a diferencia de los presentes y entremezclados con los del fuego, si formaban parte de la proclamada como pura estirpe. Quienes no habían tenido la obligación de trasladar su residencia para reinar entre los llamados "débiles".

Kuro Yotsuki, a diferencia de los demás podía alardear del poder de su gran país, partiendo simplemente con las brillantes estelas de sus navíos hasta dichos territorios, provocando que la espera no fuese más que algo infame y sin nombramiento en su accionar.

Días atrás ya había sido proclamada la partida... ¿La razón? Si había algo en lo que el País del Rayo dominaba por encima de los demás, era el hecho de tratarse de grandes estrategas que incluso podían hacer caer los países desde el interior... ¿Qué era mejor que simplemente dominar? Querían destruir a sus enemigos lentamente... Un golpe a la moral sería lo primero, ya que después de todo, aquello no era una guerra, si no más bien una pequeña unificación ante sucesos extraños que habían opacado incluso la misma presencia de la humanidad.... y no era la primera vez...

Tras prácticamente una semana surcando los mares, las blanquecinas y doradas velas del rayo brillarían entre los mares, citando así en la olvidada costa del país muerto a todos y cada uno de los integrantes del fuego comandados por Izuna Uchiha, pero sobre todo, a sus compatriotas. A diferencia del duro viaje a pie que los procedentes de la hoja habían realizado, los afamados jóvenes del rayo, habían dominado los mares en completa paz y rodeado de las costumbres que suponía estar entre los lujos de las pertenencias de su líder, porque si, el mismo Kuro Yotsuki gustaba de alardear... ¿Y como no hacerlo cuando iba a pasear sus ganancias frente a los enemigos?

No habrían perdidas y mucho menos, carencia de altos cargos que pudiesen ondear sus brillantes prendas negras y condecoradas por el oro de sus aparentes medallas. Más aún teniendo en cuenta que dos mujeres se encargarían de liderar aquella expedición a lo desconocido. Yukiko Inuzuka, quien acompañada por su loba dejaba a un lado las costumbres a la hora de portar tales prendas y prefería las tradiciones de su misma personalidad, con nada más y nada menos que sus prendas básicas de combate. Sin romper su delicada presencia, también se encontraría la joven Kitsune Yamanaka, quien con una amplia sonrisa, se encargaría de guíar siempre a todos y cada uno de los presentes, con solo una diferencia, en aquella ocasión carecía de acompañante.

¿La misión? Era simple, irrumpir en la isla muerta antes que los demás, dominar el terreno y acto seguido, preparar una emboscada.

El cometido de tal modo sería cumplido, y no tardarían más que un día en llegar hasta dichos terrenos. Con tan solo la llegada, todos podrían sentir el terror, las miradas del vacío o incluso presencias que helaban la sangre y no solo por el ambiente, si no porque aquella isla desconocida se encontraba rodeada de oscuras nubes que se habían encargado de sentenciar la luz del día para dar paso a una eterna noche.

Desembarcarían a la mañana, y domando el puerto se encargarían de tomar los alrededores. Tras la bajada de cargamentos que ambos grupos se encargarían de cumplir, y tras recorrer la playa de arena blanca que parecía querer engullirlos. Las tierras escarpadas se convertirían en su hogar, tierras que rodeadas por los gigantescos arboles, tomarían las hermosas telas de sus campamentos, alejándolos de los extremos para ocultarlas y poder pasar la noche a la espera de dar con sus enemigos. Colocando sus campamentos en el oscuro bosque que parecía tomar a su victimas y estrangularlas con las enredaderas que parecían formar grandes garras. Terrorífico... Tanto como aquello que los aguardaba en la zona más central del lugar, donde la lluvia, no era más que un decorativo.

De aquella manera, el ostentoso y a su vez peliagudo terreno se convertiría en todo un infierno para quienes llegasen hasta el lugar... Y el bosque... Sería el más endemoniado hogar que los shinobis podrían llegar a catar.

Sería de este modo como a la noche, el fuego se alzaría, alumbrando los campamentos mientras las pequeñas gotas de lluvia golpeaban contra los gigantescos telares donde estos se resguardaban, sin dejar atrás el delicioso olor de la carne siendo asada para quienes al día siguiente, podrían formar parte de una encarnizada en caso de que los planes, no fuesen tal cual estos los idearan... ¿En cuanto a la división? El único citado sería el de brindar cobijo tanto a los jóvenes del fuego como los de la nube, quienes para su suerte, podrían disfrutar de una noche tranquila bajo la mirada de los curiosos murciélagos que se encontraban en lo más alto de aquellos grandes arboles que parecían querer brindar batalla a la flora del País de la Hierba.
Flashback Kirigakure y GetsugakureRompiendo con la presencia de los mismos dioses de las profundidades, las conocidas como más temidas aldeas de Daichi se encargarían de surcar los mares para así, atesorar entre las garras del terror las mismas vidas de quienes pudiesen tan siquiera enfrentarse a su ferocidad. Conocidos por como habían proclamado la muerte de sus enemigos abiertamente, los shinobis de Getsugakure no sato se encargarían de afrontar los mismo peligros que rodeaban sus blindados terrenos para así romper los mismos lazos de seguridad que mantenían a sus enemigos alejados del infierno del cual se trataban los ensangrentados puños de quien hasta el momento, clamaban por venganza. Si, de igual manera que el mundo ahora se enfrentaba a extrañas apariciones una vez más, quienes habían afrontado tales peligros en otras ocasiones, parecían querer tomar las terroríficas riendas del mundo para incapacitar cualquier tipo de fuerza que se opusiese a su llegada. No importaba el método, tampoco los entes de real importancia... Más bien era la sangre que deseaban verter en aquella ocasión, de igual modo, que sus aliados del País del Agua.

Si... La paz podría ser un "bien preciado" en aquel entonces, pero ahora, los tiempos habían cambiado, e incluso, cuando extrañas obligaciones parecían querer romper la misma estancia de la humanidad sobre el terreno mortal, aquellos que habían sido esclavos, buscaban convertirse en conquistadores, en derramar la sangre que hiciese falta para recuperar un poder que había mermado por tan solo el conocimiento, y ahora, parecía haber perdido el sentido... ¿Quién deseaba dar un vistazo al pasado cuando tenía un brillante futuro? Habían dado un paso al frente entre las sombras y ahora, aquella alianza era aún más poderosa que nunca, ahora, nadie podría oponerse ante sus reclamos si lo deseasen... ¿Pero hasta que punto valía la pena derramar sangre sobre la tierra? Aún, era algo que estaba por calificar.

En contra de la misma tempestad, ambos países se encargarían de emprender el viaje desde sus respectivos terrenos, disfrutando de las fuertes tormentas a las cuales acostumbraban desde hacía ya varias décadas para así, buscar terreno firme en el conocido como País de las Aguas Termales. Sería allí donde la unificación se llevaría a cabo tras varios días en alta mar.

A diferencia de las grandes mareas con las cuales el mar había acariciado las maderas de los grandes navios de la luna, parecía que el País del Agua se mantenía a flote con la misma ferocidad que antaño. No había mejores marineros y tampoco, mejores buques de guerra con los cuales luchar contra incluso los mismos infiernos en los que se convertían aquellas grandes entidades marinas. Menos aún sabiendo que el gran Goro Isashi se encargaría de liderar el camino junto a los mejores navegantes y junto a ellos, la brillante y tan reconocida Kaede Mashiba, quien con una temprana edad se había convertido en una con los mares y para aquel entonces, brillaba cual sirena entre los lobos más hambrientos.

De igual modo que sus aliados, los oriundos de la niebla, parecían desear saciar su sed de venganza en aquella ocasión, algo que los llevaba a mostrar algo más de hostilidad incluso a la hora de tratar con sus propios shinobis. A diferencia de la tranquilidad con la cual el viaje de los shinobis de Getsugakure no Sato se había dado, en el País del Agua la disciplina se convertía en el primer plato, de igual modo que los arduos entrenamientos que los obligarían a incluso convertirse en uno con la niebla que se encargarían de surcar los primero días hacia el país de las aguas termales... ¿La razón? Que nadie bajo el mandato del gran tiburón perecería, mucho menos cuando sus mortales orbes se encontrasen custodiando sus vidas mientras el oleaje y las torrentosas lluvias golpeasen las grandes velas negras de aquel gran monstruo marino.

En aquella ocasión, la llegada se daría a la par. Las gigantescas y hermosas velas de la luna alzarían su rumbo hasta la costa desde el lateral derecho, mientras que en su defecto, quienes habían domado las tempestades alcanzarían el costado contrario donde, todos y cada uno de los shinobis —exceptuando los líderes— se encargarían de descargar toda la mercancía para colocarla en carros de transporte que aguardaban por ellos tras abandonar el puerto. La orden de estos había sido simple, de igual manera que el encuentro que encararían no solo los altos cargos de la niebla, si no también la joven Keiko Mibarashi y el gran titan Ryuu Kobayashi, quienes en aquella ocasión y como de costumbre, se encargaban de guiar la expedición hasta terreno desconocido.

La reunión sería simple y es que, mientras los jóvenes se encargaban de desembarcar los cargamentos, estos se verían las caras en el centro del muelle tras abandonar los pequeños puentes que actuaban como descanso de los grandes navíos. ¿Sus palabras? Desgraciadamente no serían públicas para los más curiosos.

Sin descanso tras aquella travesía maritima, todos y cada uno de los shinobis de ambas aldeas tendrían la libertad de entremezclarse antes de que sus pasos los guiasen por el país hasta el otro lado de este —un viaje a pie sin más que un descanso a la noche—, un lugar donde, nuevamente, el gran mar se convertiría en un enemigo que domar, con una diferencia y es que, ahí, la calma reinaba más que nunca.

Tras haber embarcado ambos países en sus respectivos navíos, partirían, dando incluso libertad a quienes mayor fama tenían en los terrenos para así tomar la decisión de intercambiar residencia a la hora de surcar los mares... ¿Pero cuál se convertiría en la mayor complicación? Si... Los malos presentimientos siempre se encontraban a la orden del día... Y esta no sería una excepción del destino...


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NB Narración
Master

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por NB Narración el Sáb Oct 06, 2018 11:16 pm

Pautas y aclaracionesComo podéis ver, por el momento entran en la trama los usuarios que formen parte de las siguientes aldeas:

• Kumogakure no Sato.
• Konohagakure no Sato.
• Kirigakure no sato.
• Getsugakure no sato.

Las demás aldeas debéis de esperar a vuestra entrada y los criminales o renegados recibirán pronto pautas en la siguiente ronda.

Por el momento esta ronda es ambientativa, una en la cual se os da la libertad de ahondar en este viaje que ha sido realizado junto a vuestro país, surcando de este modo medio Daichi para llegar hasta donde esta misma os indica, una isla que se encuentra perdida en la zona muerta del País de la tierra. Ahora bien, como mismamente está plasmado, por el momento los únicos que han llegado, son las dos primeras aldeas involucradas, las otras hasta el momento, se encuentran en los navíos de camino a esta.

La idea es que plasméis el camino, os juntéis con usuarios en caso de desearlo y además de ello, aprovechéis la ambientación que para algunos, será una buena noticia.

Todos los miembros de esta trama tenéis ahora desbloqueado un tiempo nuevo de rol, podéis usar la ambientación en pasado cuando lo deseéis para rolear junto a los demás usuarios el viaje en caso de desearlo en cualquier momento durante vuestra estancia en Nine Beasts. ¡Se acabaron los temas randoms! Ahora tenéis razones y ambientación para juntaros cuando lo deseéis ¿No suena apasionante?

Para rolear en esta trama principal tenéis 48 horas, pasado ese tiempo se os deniega la entrada a esta y debéis usar el proceso base para entrar, algo que os hará perder ciertas ventajas, méritos e información importante.

Una vez posteeis vuestra primera participación ya podéis formar parte de la Isla fantasma de forma oficial. ¡Pero debéis leer las guías!

Además de ello se os brindarán +100 Tickets de Halloween. ¡El doble que aquellos que no formaron parte de la trama! ¿Qué más premios os pueden esperar?

Recordad seguir la narrativa y la normativa. Además de ello, tened cuidado, los NPCs no os ignoran y ellos pueden actuar tal y como lo deseen aunque sea de forma abusiva.

Como se trata de una ambientación para que podáis volveros con uno con la trama, se pide ser cautelosos y dejar a narración avanzar y esperar a que interactue con vosotros. ¡Prometemos que será rápido y lo menos doloroso posible! Aunque vosotros sois quienes juegan con el tiempo, no solo nosotros.

PD: Sin estadísticas sois unos pringados, más vale que las pongais. Tip de las normativas pero os conocemos bien.


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Yûgen Hotaru
Renegado B

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Yûgen Hotaru el Dom Oct 07, 2018 12:46 am


Algo había surgido y por consiguiente acortado mi tiempo en el país del hielo, había sido convocada para una misión mucho más importante aparentemente, después de todo encabezaban la expedición un grupo de militares excelentes y muy preparados. Ansiaba estar a la altura y poder demostrarle a todos que mi tutora Aramis no se había equivocado al seleccionarme como su acompañante a aquel largo viaje que unos cuantos meses me había tomado. Había salido de un territorio hostil para aventurarme a otro, un viaje en barco un tanto excesivo, pero que mostraba la confianza de nuestro líder en el poderío militar con el que contábamos, una vez más me sentía útil para con mi patria y esperaba seguir siéndolo durante el resto de mi vida.

Mis atuendos había preferido dejarlos a la libertad, no me agradaba la idea de usar prendas de la guardia real en un viaje como este, mucho menos por lo incomodo que a veces solía resultar para luchar, por eso llevaba un pantalón negro en toda su expresión, unas botas de la misma tonalidad, una camisa sin mangas de color beige, pero esta se vería opacada por mi nueva adquisición, una especie de chaleco táctico, el mismo presentaba una dureza en la zona de mi espalda y finalmente una placa metálica en la zona delantera de mi cuerpo, dando la silueta de mis pechos y permitiendo con esto protegerme de algunos ataques. Cintas de color naranja cubrían mis muñecas hasta la mitad de mis ante brazos, el resto de mis brazos estaban completamente desnudos, a excepción del brazo izquierdo quien a la altura del bíceps llevaba una cinta naranja enrollada, donde relucía una vez más aquel emblema de mi país, el símbolo de la aldea grabado en metal pero esta vez no llevaba tachadura alguna que me representara como una exiliada.

Pero había algo nuevo en mí, algo que reflejaba tal vez un poco más de veteranía y era aquel parche de color negro que reposaba sobre mi ojo derecho y aquel par de cicatrices como si una bestia hubiera intentando arrancarme la cara. Mi rostro inexpresivo y despreocupado, sumado a ese pequeño detalle de las marcas de garras en mi piel daban un poco de terror a mi apariencia. Mi cabello se había vuelto pálido y albino, a excepción de algunos flecos que conservaban aquella tonalidad ámbar que marcaron mi nacimiento.  Llevaría por sobre mis atuendos una capa impermeable de color negro, la misma protegía mi cuerpo de la humedad. Mi armamento estaba bien distribuido, un par de estuches pequeños a la mitad de cada muslo, un estuche mediano a la altura de la cintura en mi espalda. Aquel par de armas preparadas se mantenían en su estuche respectivamente desde que salí al país de Yuki. El comunicador incorporado a mi oreja, mientras en mi cuello como un collar negro estaba el micrófono ajustado, finalmente el manchado daikiri que aquella compañera de misión me había obsequiado se encontraba en mi cintura, por el costado izquierdo como si se tratará de una katana.

Habíamos desembarcado, finalmente la nueva expedición daría rienda sueltas, así que yo empezaría por contribuir con la descarga de suministros para una vez caída la noche y las fogatas alumbraran el lugar poder recorrer el campamento con tranquilidad, mi rostro era sereno y despreocupado, aun así mi ojo izquierdo viajaba de un lugar a otro tratando de encontrar alguna anomalía o recibir alguna instrucción, sin embargo mi diestra se encontraba reposando sobre la empuñadura del Daikiri en todo momento, siempre atenta, precavida a cualquier ataque enemigo.



Acciones:


  • Describo el viaje en el barco y las razones que me llevaron.
  • Una vez desembarcamos ayudo con la descargas.
  • Cuando cae la noche y se encienden las fogatas, empiezo a caminar por el campamento, con mi diestra sobre el daikiri y mirando de un lugar a otro.

INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Inventario Bélico:
Estuche Pequeño (Derecho 1)

  • Bombas de Humo x2
  • Alambres Ninjax5


Estuche Pequeño (Derecho2)

  • Kunais x1
  • Shurikensx4

Estuche Pequeño (Izquierdo)

  • Kunais x2
  • Shurikensx2

Estuche Pequeño (Izquierdo2)

  • Kunais x3
  • Shurikensx2


Estuche Mediano (Cintura)

  • Kunais x1
  • Kunais con Sellos Explosivos x2
  • Bomba de luz: x 2
  • Shurikens: x 4



Otros Items

  • Comunicador (Oreja) x1
  • Daikiri (Alterado Negro)x1
  • Yoroi Barukirī (Armadura Valkiria): x 1 Chaleco.
  • Píldora del soldado:  x2 Bolsillos del pantalón.


  • Fuerza : 40
  • Resistencia : 60
  • Agilidad : 50
  • Espíritu : 70
  • Concentración : 62
  • Voluntad : 60
  • Chakra : 290


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Korāgen Kaguya
Kumo Genin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Korāgen Kaguya el Dom Oct 07, 2018 1:30 am

Se trataba de su primera misión fuera de la aldea. Koragen, debía admitir, se sentía más que honrado, bastante nervioso; los días previos al viaje no paraban de sudarle las manos y ni hablar de sus primeras horas en el barco. El viaje se le haría más largo de lo normal, pensó en principio, agobiado por preocupaciones que realmente no tenían ninguna base tangible. Sin embargo, y a medida que pasaban los días en el barco, se dio cuenta de que sus miedos estaban infundados. Y es que no se trataba de que no debiera preocuparse por nada, era solo que e hallaba en la parte más sencilla de aquella asignación y la que, probablemente, sería la única en la que podría relajarse. Así que, sin más, decidió disfrutar el viaje.

Si bien era cierto que estaba rodeado de genin, por lo menos en el área del barco en la que estaba dispuesta su camarote, lo cierto era que  en el resto de las áreas comunes había visto a una infinidad de personalidades reconocidas de la aldea. Nombres de shinobis que habían representado a su aldea con honor en el último gran conflicto, llevándola a la victoria, caminaban junto a él en los pasillos y daban órdenes, ajustaban uniformes mal colocados o simplemente pasaban de él. Los días pasaron sin novedad, con un viaje más bien demasiado tranquilo y sin contratiempos, donde Koragen interactuó con genins y algunos chunnin, casi todos estos últimos amigos de su hermano, sin que nadie supiera exactamente cuando llegarían... hasta que se dio la voz de tierra.

Una vez que estaban cerca de llegar a su destino, comenzó el jaleo dentro del barco y los ánimos se exaltaron. Koragen se encontraba en la proa, por lo que alcanzó a ver, asomándose por la barandilla, las costas del país de la tierra, antes de que un superior lo enviara a alistar sus pertenencias. El trajín había sido tan rápido y general que, para cuando Koragen tuvo tiempo de pensar en algo más que comportarse como un perfecto shinobi que representaba a su nación, ya se encontraba desembarcando.

A él y otro grupo de Genin se les asignó la tarea de ayudar a desembarcar todo lo relacionado con el levantamiento e instalación de las muchas tiendas que albergarían al prodigioso ejército del País del Rayo, y en eso pasó la mayor parte del tiempo en tierra, llevando, trayendo y coordinando la disposición de cajas, tiendas, comida, armamento y demás. Una vez llegada la noche y cuando se les permitió descansar, Koragen se dedicó a recorrer el área central, donde la mayor de las fogatas iluminaba la penumbra  de la zona donde se hallaban instalados. Ya en ese momento llevaba su atuendo de misiones, con todos sus implementos revisados hasta 3 veces para asegurarse de que estaban en su lugar: Capa impermeable echada encima, estuche mediano en la cintura izquierda y lleno de sellos y bombas, más su lanzador de senbon cargado en su brazo derecho. Todo se hallaba en su punto, con su preciado daikiri protegiendo la diestra de su cuerpo.

Tras respirar el profundo aire de la noche, Koragen miró a un cielo del que reconocía poco, pues se hallaba medio mundo lejos de las estrellas con las que había crecido.


INFORMACIÓN:
Resumen de Acciones:
Se hace un resumen del viaje desde el punto de vista del Kaguya.
Tras llegar a tierra, Koragen ayuda a descarar las cosas del barco para comenzar la instalación del campamento.
Una vez terminado, pasea por el campamento estudiando los alrededores.
TÉCNICAS USADAS:
Técnicas por turno aquí
INVENTARIO BÉLICO:
Capa Impermeable (Puesta)
Lanzador de Agujas (Brazo derecho; 5 Senbon preparados)
Kasa (Espalda, fuera de la Capa; 30 Senbon cargados)
Bomba de Luz (En el bolsillo interno derecho de la Capa Impermeable)
2 Píldora de Soldado, 1 Píldora Analgésica (En el bolsillo interno izquierdo de la Capa Impermeable)

Estuche Mediano (Cintura izquierda)
2 Hilos Ninja
2 Bombas de Humo
1 Bomba Gélida
2 Sellos Explosivos

Daikiri (Cintura derecha)

Pergamino Común (Espalda, a nivel del cinto)
1 Shuriken Gigante
  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 20
  • Chakra : 130


Última edición por Korāgen Kaguya el Lun Oct 08, 2018 10:52 pm, editado 1 vez

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Farahan
Getsu Genin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Farahan el Dom Oct 07, 2018 2:40 am

Un caleidoscopio es considerado como algo hermoso de muchas maneras, su simplicidad resguarda una intrincada vislumbración de colores, un espectro colorido y cambiante ante la voluntad de un simple gesto. Visto desde otra forma, bien podría representar la escena de la vida misma, la cual contiene infinitos puntos de vista que cambian con la más leve intervención que se dé. Así es como algo que jamás se pensó tomaría curso, comenzó sin apenas aviso y no es el hecho de una expedición a una recóndita esquina de la tierra, sino el hecho de que, en pleno viaje militar, Farahan estaría en compañía de su madre.

──Una actividad en familia, ¿a poco no será divertido?── El cinismo en sus vocablos le causaba gracia y nervios al menor de los artistas de los vientos y tan solo pudo despedirse con un gesto de mano, antes de mirarla partir al interior del navío hasta que su silueta ya no pudiera ser apreciada y un poco más. Se había quedado tanto tiempo inmóvil que su cuerpo le pidió tomar una bocanada profunda de aire antes de girar su rostro hacia otro sitio.  Sus ojos se posaron un momento en el horizonte, divisando así el mar, la tierra alejándose y a la innumerable cantidad de personas a bordo del navío en el que estaba, con las izadas banderas de la luna, seguramente para expresarle a los incautos marineros que posasen sus ojos en ellos, que estarían tentando contra su propia vida en el momento en que intentaran cualquier cosa.

Decidió caminar para conocer más sobre la embarcación, haciendo resonar sus pasos sobre la cubierta para que la gente distraída con otras personas se percate de su andar. No reconocía a nadie, no por el momento; tampoco es que conociera a un montón de gente, normalmente trabaja solo en misiones, por lo que rara vez ha colaborado con otros individuos.  Al lado opuesto, esto daba pauta a conocer gente.

La primera etapa del viaje sería ameno cuando este se pudiera disfrutar con algunas charlas, pero aun así se tornaría algo largo y tedioso para Farahan, quien no dejaría de andar por todo el barco esperando poder mantenerse alejado de su madre, recluida a su cama con la excusa de que no vio a nadie entretenido con quién tratar. El desembarque en el país de las Aguas Termales le trajo mucha esperanza,  sus recuerdos sobre este lugar aun nadaban en las aguas de su mente y recordar el hermoso atardecer que soñó, tan solo le hacía ansiar su llegara, aunque esto solo fue algo decepciónate con las nubes cubriéndolo todo. Así pues y siguiendo las órdenes de sus superiores, comenzó a ayudar a bajar los cargamentos, pesadas cajas que debían tomarse entre varios para descender con ellas.

──Bien chicos, a la de tres, una, dos…Tres…──

Diría a unísono antes de levantar una de esas cajas y bajarla por la rampa. De ahí que pudo divisar que al otro lado estaba la embarcación Kiriana, según había escuchado, la enfermera de la niebla comandaba esa embarcación, unas ganas enormes de saludarla le invadían, pero en aquella situación, seguro sería algo poco probable. Una vez terminada la descarga, se acercaría hacia la zona de unión, para ver si alguien interesante se planta y tal vez sacarle algo de plática.

El viaje en tierra marcó una pauta para Farahan, la disciplina requerida por el famoso espadachín de la niebla, daba indicios de las diferencias educativas de cada aldea; se sentía la tensión en cada acción de estos. Aun así, el traslado en tierra fue bastante más ameno que en mar, tal vez por la costumbre de vivir en ella y sin embargo, tras cruzar aquella extensión terrestre, volverían a izar velas para el nuevo recorrido; ahora Farahan se daba cuenta de la imponente avanzada que daba la aldea de la luna junto con la de la niebla, una alianza que imponía respeto por donde se anduviera. El traslado compartido se terminó y ahora Farahan tomaría el navío de su aldea para dirigirse con los suyos al último destino que significa el comienzo de todo esto, ¿qué será ese presentimiento tan oscuro que le envuelve?


INFORMACIÓN:
ACCIONES:


  • Farahan explora el navío cuando recién sale, para encontrar una forma de amenar el viaje (opción para pasado 1)
  • Farahan ayuda en la descarga del navío y tras terminar, se acerca a la embarcación Kiriana a ver si encuentra a alguien con quién dialogar (opción de pasado 2)
TÉCNICAS USADAS:
Colocar técnicas usadas aquí
INVENTARIO BÉLICO:


  • Estuche Pequeño Derecho

    • 2 Kunais
    • Pergamino Común

      • Abanico Tessen sellado




  • Estuche Pequeño Izquierdo

    • 2 Bomba de Humo
    • 2 Kunais
    • 4 Shuriken


  • Estuche Mediano Espalda

    • 2 Píldora de Soldado
    • 2 Shuriken
    • 2 Kunai
    • Tsukihana no Manto
    • Respirador
    • 5 Hilo Ninja



  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 130

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Kaneki
Kiri Gennin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Kaneki el Dom Oct 07, 2018 4:23 am


El crepúsculo fue eclipsado esa tarde por nubes negras que oscurecían el horizonte en los puertos de Kirigakure. Unido a ellas, cada unos pocos minutos empezaba a escucharse estrepitosamente el sonido de los relámpagos cortando el viento a la mitad. Un haz cegador fugaz servía como alumbrado y guiaba a los hombres que cargaban algunas cajas adentro de los navíos.
 
« ¡Que decepción! Pensé que se trataría de algo más emocionante » pensó Kaneki mientras intentaba levantar un cajón del suelo con mucho esfuerzo. « Degradado a un simple obrero de carga » Esta semana había sido un poco decepcionante para el ninja, como recién graduado de la academia, su repertorio de misiones había sido resumido a tareas sencillas de actos pocos heroicos, y aunque en un principio eso no le molestó ya su cuerpo y mente le exigía un poco de acción.
 
Dejando la carga en la embarcación se dispuso a bajar para continuar con su deber. En tierra intentó alzar una caja un poco grande y pesada para él con un resultado poco favorable, la base de madera del cajón apenas si se levantó unos 5 centímetros del suelo. « ¡Joder esto no es para mí! » Una sonrisa un tanto maliciosa se dibujó en su rostro y acto seguido levantó un poco su cabeza para confirmar que nadie lo estuviera observando, y parecía que nadie lo hacía. Con el pié empezó a tantear un poco todas las cajas para calcular cuales eran las de menor peso*. Seguro que si alguno de sus superiores se hubiese dado cuenta de la trampa del joven, hubiese recibido una fuerte reprimenda pues si algo por lo que se caracteriza a Kirigakure es por su jodida disciplina.
 
Terminado las labores de cargamento, no hubo más acciones si no que poner en marcha los motores y empezar el recorrido que los llevaría hasta las tierras del País de las Aguas Termales.
 
La tormenta empezó a tomar más fuerza, pero eso suponía un detalle poco peligroso para los ninjas del país del agua, acostumbrados a ser proclamados como los demonios del mar.
 
¡Que hermosa tormenta! —exclamó Kaneki desde la proa mirando al cielo y sintiendo las gotas de lluvia que nacían en su rostro y morían en su mentón.

 Narro / Hablo / Pienso 

*Capacidad de carga: 39 Kg.



INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Ninguna técnica usada.
INVENTARIO BÉLICO:
1 Estuche pequeño / 1 Guante de garra retractil / 2 kunai / 1 Bomba de humo
  • Fuerza : 3
  • Resistencia : 4
  • Agilidad : 8
  • Espíritu : 8
  • Concentración : 3
  • Voluntad : 4
  • Chakra : 66

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Dai Uzumaki
Konoha Genin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Dai Uzumaki el Dom Oct 07, 2018 5:05 am

Dai se había despertado como otro cualquier esperando a su llamamiento a alguna misión hasta que el gran día llegó, el genin llevaba mucho tiempo esperando una misión importante para demostrar su valía y sus suplicas fueron escuchadas. Tras un desayuno rápido y alocado como todos los días al salir de casa Dai se percató de un gran movimiento de personas dentro de la aldea, intrigado por ese hecho decidió preguntar a una persona que pasaba por la calle. Resultaba que el país del Rayo había convocado a todos los ninjas de la aldea para embarcarse en una misión bélica de alto calibre. Pasaron varios días preparando el trayecto exacto que realizarían los shinobis para llegar a su destino

Cuando el gran día llegó Dai preparó algo de ropa para el viaje ya que no se sabía ni cuanto duraría dicha misión y comenzó a dirigirse emocionado hacía el centro de la aldea donde se había realizado la reunión de todos lo que viajarían ese día. Tras dar los últimos retoques y seguir una estructura ordenada de las tareas los shinobis comenzaron el rumbo hacia su destino. Fue un largo y duro viaje a pie que tuvo la extensión de una semana, caminando bajo la tormenta y pasando las montañas hasta que llegamos a una isla situada en un rincón del país de la hierba. La isla despedía un aura de terror y desolación, al parecer no estaba habitada o daba la esa sensación, no se sabía mucho de la misión al parecer el comandante Kuro Yotsuki quería dominar los territorios de la isla rápidamente y realizar una emboscada a los posibles intrusos o miembros de otras aldeas que puedan llegar. Al alcanzar la isla estuvimos realizando la tarea de desempaquetar en la orilla de la isla junto a los shinobi del rayo, amenazados por inmensos árboles que rodeaban el centro de la isla. Tras tener todo listo se prepararos para entrar en la isla a realizar el asentamiento de los campamentos, cuando Dai puso su primer pie dentro del bosque un gran escalofrío seco pasó por toda su espalda indicándole que esta misión no iba a ser tan fácil como parecía.



INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Colocar técnicas usadas aquí
INVENTARIO BÉLICO:
Colocar inventario aquí
  • Fuerza : 05
  • Resistencia : 6
  • Agilidad : 4
  • Espíritu : 10
  • Concentración : 4
  • Voluntad : 5
  • Chakra : 71

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Kiryu Hyunie
Kiri Chunin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Kiryu Hyunie el Dom Oct 07, 2018 5:46 am


Se me había convocado para un trabajo, interrumpiendo mis recientes labores en el jardín de infantes que era considerado el jardín del té, para mi desgracia no había podido obtener un segundo tatuaje en aquellas tierras, pero por la manera en que se me convoco seguramente obtendría unas cuantas marcas para mi espalda, emblemas de honor y orgullo para mi maestro y su amigo. No los defraudaría, estaba segurísima que en algún momento no habría espacio sin tinta en mi lomo. Había partido con entusiasmo a este nuevo trabajo, disfrutando en la cubierta de las precipitaciones y el hermoso paisaje marino que nos rodeaba, me agradaba la naturaleza, la lluvia, el peligro, la vida y la muerte. Todo era demasiado increíble, más cuando había pasado toda mi vida en una celda, cada oportunidad de aventura sería tomada sin siquiera pensarlo.

El líder de la misión era el mismísimo Goro, ahora me encontraba aún más emocionada, más ansiosa, quería que el en persona viera mi mejora, quería que sintiera orgullo de haberme dado una oportunidad de luchar a su lado, mataría y erradicaría a todo aquel que se interpusiera a nuestros abanderados. Una sed de sangre se había apoderado de mis instintos, quería saciar mis recién adquiridos deseos, solo pensar de que ese hombre me diera un halago me hacía sonreír de manera fanfarrona e infantil mientras miraba por la borda del navío.

En cuanto a mi vestimenta, llevaba una franelilla de tiritas color blanca, sobre esta el chaleco táctico militar de la aldea, aquel grisáceo que me identificaba como una Chunin de Kiri, atado como cintillo de color rojo llevaba la banda metálica, donde estaba impreso el símbolo de la aldea, no llevaba mangas ya que era incomodo cuando liberaba mi transformación tener que comprar ropa cada vez que se rompieran las mangas. Un pantalón negro y unas sandalias azul marino, finalmente el impermeable que me protegía contra la lluvia.

Sobre mi armamento, se encontraba distribuido en dos estuches pequeños a la mitad de cada muslo, un estuche mediano en mi cintura en la zona céntrica por mi espalda, llevaba el comunicador en mi oreja, el tanto lo usaba como un cuchillo militar en la zona de la pantorrilla izquierda, finalmente mi katana en la espalda de manera diagonal de tal forma la empuñadura sobresaliera por mi hombro derecho.

El viaje continuaba y la aventura recién iniciaba, anclaríamos en tierra por primera vez, para una especie de desembarco de provisiones, ayudaría en el proceso, más que por obligación lo hacía para entrenar mis músculos y entrar en calor en caso que tuviera que saltar al combate por la emoción. Confieso que sentí un inmenso deseo para cambiarme de navío hacía el de la aldea vecina, quería ver si encontraba a Kazuma, Akira, o al pelirrojo que dirigió aquel examen, pero supuse que tal vez me metería en problemas con el líder de la misión, después de todo sentía que le caía un poco mal por mis antecedentes y al no estar segura que mi padrastro anduviera por allí, era mejor solo seguir sus instrucciones.

Embarcaríamos una vez más para retomar nuestro viaje, mi corazón ahora latía más emocionado que antes, sentía la muerte merodeando por nuestros alrededores, no sería algo fácil si tenían que enviar personas de ambas aldeas, tal vez nos enfrentaríamos a otra tortuga gigante. Mientras caminaba por la cubierta aplaudiría emocionada al pensar en aquella idea, unos cuantos aplausos para luego empezar a reírme sola por la emoción que experimentaba, —  Sí, sí, será muy divertido. —  exclamé entre risas para terminar de acercarme a uno de los costados del barco, apoyando mis dos manos en la baranda de madera para presenciar la inmensidad y complejidad del océano. Parecía sumida en mis pensamientos, pero solo podía sonreír entusiasmada, ilusionada, ansiosa. Mis dedos comenzaban a golpear la madera de manera ascendente, empezando por el pulgar hasta el meñique, causando un repique con la madera que mostraba tal vez mi impaciencia.

Pero debo ser sincera, ¿Quién no se emocionaría por saber que una gran aventura te esperaba, por cuestionarse si esta sería la última página de tu libro de vida?. Aunque si esperaba tener la oportunidad durante este viaje, de enviarle un recado a aquella especialista en sellado de la aldea aliada. No quería morir sin haberme disculpado antes. Solo aguardaba ordenes desde la cubierta durante el viaje.


Técnicas:
Aclaraciones:
---  
Acciones:


  • Describo parcialmente mi involucración en la trama.
  • Colaboro con la descarga en el lugar donde anclamos.
  • Abordo en el mismo navio.
  • Mientras camino por la cubierta aplaudo y río emocionada, para acercarme al costado del barco para presenciar el océano, emocionada y sonriente.


Inventario Bélico:


Porta Armas Pequeño (Derecho) 1

  • 4 Bombas de Humo.
  • 1 Sello Explosivo

Porta Armas Pequeño (Derecho) 2

  • 3 Sellos Explosivos
  • 3 Kunais



Porta Armas Pequeño (Izquierdo)1

  • 5 Kunais


Porta Armas Pequeño (Izquierdo)2

  • 5 Shurikens



Porta Armas Mediano (Cintura)

  • 1 Shuriken
  • 1 Kunai
  • 6 Bengalas
  • 1 Respirador
  • 1 SURUDOI TSUME


Cuello: Micrófono comunicador y el auricular en la oreja derecha.
Brazo:  Banda de la aldea Anudada al bise izquierdo.
Pantorrilla izquierda: Tanto (Como si fuera un cuchillo táctico militar)
Espalda: Katana de manera diagonal sobresaliendo la empuñadura por mi hombro derecho.
Cuerpo: Capa impermeable.
  • Fuerza : 43
  • Resistencia :30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad :60
  • Chakra : 220


—  —

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Nozomu Nakamura
Getsu Genin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Nozomu Nakamura el Dom Oct 07, 2018 12:57 pm


Es mejor llevar todo preparado, musito el chico haciendo su equipaje, habían sido convocados pero ¿para qué?, no tenía la más pajolera idea pero se sentía motivado y entusiasmado por ello, la verdad es que no solía ser llamado de esa manera, pensaba que ser un ninja sin más lo “salvaba” de las miradas ajenas, aunque claro, últimamente todo estaba cambiado a pasos agigantados, conociendo como era en parte esas cosas ninjas, suponía que más de sus compañeros serian movidos hacia un destino desconocido en pos de aventuras o quizás trabajos complicados, eran herramientas para del dolor y la matanza, una especie de cuerpo de élite que defendía la villa de amenazas, claro que podía mostrarse dentro de su corazón puro atisbo de miedo y duda, a fin de cuentas era una persona como cualquier otra, Quien no valoraba la vida, era porque todo lo tenía perdido o simplemente ya estaba muerto en vida, esa reflexión hacia que el chico fuera más comedido en ciertos aspectos, como reservado o pausado en determinadas circunstancias, tal vez ese temple lo gano desarrollando misiones o en sus viajes hacia distintos lares, si le preguntaran que si estaba feliz con la vida llevada seguramente contestara afirmativamente a tal cuestión, había hecho todo lo humanamente posible por lo que creía, seguramente habría tomado más decisiones erróneas que acertadas pero, sin esas concesiones no habría llegado al punto donde se encontraba ahora, no habría visto todo lo que sus ojos captaron y quizás, su forma de ser sería totalmente distinta a la actual, era una persona más centrada, o eso pensaba el mismo.

Creo que esta todo, manos a la obra, sentencio saliendo de su casa con el equipaje mínimo, no sabía demasiado de donde iban por lo que, la vestimenta era variada, un poco de cada cosa, realmente no tenía ni la más remota idea de hacia dónde irían o qué diablos iban a hacer, pero si habían sido llamado de ese modo tan inesperado, seguramente la idea fuera descabellada y peligrosa, al parecer Nakamura tenía un “imán enorme” para atraer los problemas y las situaciones peliagudas, no era ni de lejos un shinobi afortunado, quizás fuera su último viaje, nunca se sabía a qué recónditos lugares podía llevarse ser un ninja, la muerte acechaba en cada esquina, fracasar no era una opción así que, buscaba estar más que preparado para lo que pudiera venir, puso en orden su mente y su consciencia, una especie de meditación que solía llevar a cabo en pos de pulgar en parte sus malas acciones, las que claro el había considerado como acciones no del todo bien hechas, quizás eso sirviera menos que una mierda, un simple acto mundano para acallar su consciencia y pensar que todo “estaba bien”, tenía fe en sí mismo pero comprendía que, por el tamaño del mundo desconocía casi la totalidad de él, se veía como un bebe en un mundo hecho para y por adultos, eso era lo más peligroso que podía imaginar.

En el actualidad…


El viaje en barco había sido “movido”, tormentas, movimiento y mucha mucha gente, ¿existen tantos ninjas en realidad?, pensaba con cierta duda habiendo pasado tiempo con compañeros que conoció en el mismo trayecto como en momentos o tiempo atrás, era gracioso pues la mayoría de las personas que reconocía eran de la villa, aunque claro, había tanta cantidad de shinobis que no podía evitar sentirse en parte agobiado, eran barco de guerra, enormes y duros como ninguno, eso dejaba entre ver que no era un viaje de ocio o algo “de placeres”, era serio o eso debió imaginar el joven Nozomu, se había dedicado a rondar por el sitio, los días de viaje habían sido fructíferos, desde practicas con otros shinobis, conociendo nuevas personas o incluso algún que otra dispuestas que no han pasado de las malas palabras, eran personas prudentes y en la mayoría de los casos educados aunque claro, había de todo.

Al parecer estábamos en el País de las aguas termales, necesitaban mano de obra para mover los bártulos pertinentes, raudo y veloz se movió para realizar esta función, ya parecía haber personas colaborativas pero a Nozomu esto no le importó, quería ayudar y no quedarse “apolillado” en un sitio filo,  se acercó con ganas de trabajar hasta que una presencia creo un gesto disconforme en su rostro, era notable aunque intento “capearlo” de la mejor manera posible, era una persona que conocía de la villa, otro shinobi, aunque siendo honesto había pasado tanto tiempo que casi había olvidado su nombre, “¿Farahan?”, si era ese su nombre,Volvemos a vernos, vamos…, seguía las indicaciones de su superior para mover las cosas de sitio, era tema de cargamento, tenían que bajarlo, era muy consciente de lo que tenía que hacer, sería una tarea muy trabajada, “¿esto ya no lo hecho antes?”, era una especie de deja vú que se repetía en su subconsciente, quizás era una mera situación de antaño, un recuerdo falso o una sensación estúpida, habría repetido ese proceso muchas veces a lo largo del tiempo, era normal, los ninjas eran usados para toda clase de funciones.

“Esa chica..”, pensó mirando hacia los otros barcos, no era de Getsu, parecían ser barcos de Kiri, aliados de la Luna que allí estaban, se sentía apoyado o en más calma que antes, era bueno tener alianzas y compartir ciertos tratos entre villas, más poder bélico y acuerdos claro de diferente índole, la mujer de cabellos rosados llamo en consideración la atención del chico Origami, casi parecía que le dio un vuelco el corazón, ¿desde cuándo Nozomu se fijaba en eso?, quizás era tema de la edad o más bien de la soledad, no pudo evitar fijarse en lo que le parecía una tremenda belleza en aquellos lares, casi como si de un acto reflejo se crearon dos rosados en sus mejillas, síntoma de la vergüenza o timidez pura que gastaba el joven, dejo de mirarla pues, le parecía desafortunado o de mal gusto, claramente no la había podido ver completamente sino un ápice de la misma debido a que, la parte superior del barco tapaba su figura, pero sin duda fue suficiente para encandilar a Nozomu.



Resumen de actos :


-Resumen del primer post:Experiencias y pensamientos de Nozomu, tras eso y recibiendo la orden de bajar el cargamento se mueve para ello, interactúa levemente con su compañero Farahan y luego ve a una chica preciosa Kiryu Hyunie, quedándose “atrapado” por su presencia, busca realizar su función, colaborando con la descarga del material, sonrojado por el impacto que esta hace en él.

-> Interacción con Farahan primeramente y luego observa en la lejanía a Kiryu Hyunie, quedándose prendado de ella.

Inventario Bélico:


Sin Item bélicos

Técnicas utilizadas:
Sin técnicas usadas en este post.

  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 50*
  • Concentración : 37
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 160

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Arashi no Kamizuru
Konoha Genin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Arashi no Kamizuru el Dom Oct 07, 2018 2:46 pm

Estaba temblando de emoción, una sonrisa que irradiaba nerviosismo a su vez, mi cuerpo sudando a cántaros, era la primera vez que salía de mi aldea en una misión que poseía gran renombre, mi oportunidad de escalar en la jerarquía de mi aldea, mi oportunidad de volverme más fuerte y poder cumplir mi más apreciado sueño, mis músculos estaban tensados a causa del cruce de brazos mientras yacía parado allí mirando hacia el horizonte desde aquel navío, la isla irradiaba cierta aura de muerte y desolación, pero aquello no podía hacer mella contra el mar buenas emociones que sentía en ese momento.

Estaba vestido por primera vez con ropa seria, pantalones largos y anchos para comodidad de mis piernas, sin embargo mi camisa era de rejilla y manga larga, acompañado de mi capa impermeable que ocultaba todos mis artilugios para el combate, un conjunto totalmente oscuro, salvo por la bandada ninja que llevaba en la frente en ese momento, con el metal reluciente y bien pulido, la aldea oculta entre las hojas, el fuego de la pasión que yace en mi interior mientras nos aventuramos hacia la oscuridad, pero no había nada de qué preocuparse, los colosos de Konoha nos acompaña, también mis amigos y por sobre todo, mi hermano Aku.

La llegada a la isla fue bastante siniestra, el aire era pesado, la oscuridad latente a causa de las pesadas nubes que bloqueaban los rayos de sol de la mañana, solo falta que la isla este embrujada o llena de yokais para terminar de poner la cereza sobre ese postre siniestro al que estábamos a punto de clavar nuestras fauces. Una vez arribamos, rápidamente nos pusimos manos a las obras para ir bajando el cargamento y siguiendo las órdenes de nuestras jefas nos lanzamos de una hacia los tétricos bosques de la isla para montar el campamento, llevar carga no era algo tan jodido para mí, estaba acostumbrado a llevar incluso vainas más pesadas, pero mi hermano en cambio no era alguien con mucho físico, así que decidí ayudarlo con algunas cosas que le tocaban cargar a él.

El tiempo pasó volando mientras cada quién se ocupaba de sus tareas, no me molestaba trabajar con los integrantes de kumo, ese tipo de disputas entre países y demás vainas son cosas que no me molesto en tratar de comprender, solo sé quienes son nuestros enemigos y que debemos matarlos antes de que ellos lo hagan primero. La  fogata y la carne asada me parecía genial, el tiempo perfecto para conocer a nuestros aliados, lástima que a mi no me guste andar con tanta gente, pero con la compañía de mis conocidos aquella velada no sería tan incómoda para mí.

Finalmente, queda esperar a la siguiente orden de los superiores, he de admitir que este lugar es bastante tétrico, pero por otro lado es mi primera vez saliendo del Konohagure, así que bueno, a echarle ganas porque planeo sorprender a todos con mis habilidades, no solo con mi escultural físico.


INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Colocar técnicas usadas aquí
INVENTARIO BÉLICO:


  • Estuche pequeño en muzlo izquierdo
    Bolsita explosiva
    Bengala
    Shuriken
    Shuriken
  • Estuche pequeño en muzlo derecho
    Pildora soldado
    Kunai
    Shuriken
    Shuriken
  • Estuche mediano en cintura derecha
    Kinzu No ishi
    Hilo ninja
    Vendajes
    Bomba de humo
    Bomba de humo
    Bomba de humo
  • Bolsillo Capa
    Pildora soldado bolsillo derecho
  • Brazo derecho
    Dispositivo de kunai oculto con kunai

  • Fuerza : 13
  • Resistencia : 10
  • Agilidad :8
  • Espíritu : 10
  • Concentración : 8
  • Voluntad : 10
  • Chakra : 079

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Aku Aburame
Konoha Genin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Aku Aburame el Dom Oct 07, 2018 6:12 pm

A diferencia de mi hermano Arashi, la idea de zarpar en un navío hasta tierras lejanas y desconocidas no era algo que precisamente me quitara el sueño de la emoción. Recibí la orden de la aldea y, obviamente, no podía negarme a aquel encargo, pero esto no significaba que no tuviese mis dudas. ¿De verdad estaba preparado? Había te nido una buena reputación durante mi paso por la academia y parecía que el karma venía a pasar factura.

Pero bueno, lo cierto era que aunque no quisiese estar allí y no me sintiese preparado, había sido escogido para luchar por Konoha. Junto a Kumo (o, mejor dicho, bajo su yugo), pero cuando menos vería algo de acción y dejaría de recoger caca de perro por toda la aldea como el resto de los genin. Para cuando estaba en el barco, sin embargo, y durante el viaje, no pude dejar que se me contagiara un poco la incansable emoción de mi hermano y, para cuando vimos la isla a lo lejos, ya estaba más que ansioso de llegar.

Cuando pusimos un pie en tierra, la sensación de que algo estaba mal con aquél lugar me invadió en cada centímetro de mi cuerpo. Era como si mis kikaichu supieran que aquél lugar había sufrido demasiado y no quisieran tener el mismo final que muchos que habían perecido allí. Deje estas sensaciones de un lado, me armé de valor y comencé a ayudar con el movimiento del cargamento del barco a la orilla (con ayuda de Arashi, que sabe que el esfuerzo físico no es mi fuerte).

Para cuando terminamos y pude cambiarme de ropa, me coloqué mis cosas enfocadas en el sigilo, ya que sabía que la noche sería mi mayor aliada en este lugar: Una gabardina negra de botones a juego, de largas mangas. Un pantalón del mismo color, lentes oscuros y zapatos color marrón oscuro que se disfrazaban bien con aquella tierra muerta. me eché encima mi Capa Impermeable, coloqué mis Kinzoku Ishi junto a mis píldoras de soldado, dentro del estuche mediano que llevaba en la espalda, a nivel de la cintura, y me amarré mi Fan en el costado izquierdo. Mi comunicador estaba ya en mi oreja, listo para sintonizarse en la frecuencia que usáramos en aquel lugar.

Ya preparados para cualquier cosa, me senté junto a Arashi con un par de vasos de madera que contenían agua potable traída directamente de la aldea. Le tendí un  vaso mientras bebía del otro y le pregunté, sin miramientos: -¿Crees que salgamos de aquí con vida?-


INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Técnicas por turno aquí
INVENTARIO BÉLICO:
Capa Impermeable (Puesta)

Estuche Mediano (Espalda)
Kinzoku ishi
2 Píldoras de soldado

Fan (Costado derecho)

Comunicador (Oreja izquierda)
  • Fuerza : 08
  • Resistencia : 09
  • Agilidad : 10
  • Espíritu : 14
  • Concentración : 11
  • Voluntad : 13
  • Chakra : 86

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Kenta
Kiri Chunin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Kenta el Dom Oct 07, 2018 6:48 pm


Había sido llamado para unirse a la embarcación de Kirigakure no sato para zarpar a otro lugar conocido como el país de las aguas termales para estar al mando de Goro-sensei, sencillamente aquello le daba cierta alegría demostrarle al Jonin lo mucho que había avanzado a pesar de haber tenido solamente un corto tiempo de su ascenso a Chunnin. Observó el cielo con una sonrisa en su rostro aunque oculta por su máscara, colocó ambas manos sobre su nuca «Es el momento de demostrar que soy útil»pensó, tras haber recordado las palabras de la kunoichi donde se prometió para sí mismo no volver a ser un inútil. El Uchiha permanecía con sus pies firmes en la cubierta del navío pese al fuerte oleaje que si no fuera por estar acostumbrado al mar estuviera mareado, respiró hondamente al ver disipar parte de la neblina que acariciaba su cuerpo y ocultaba de su vista las velas negras del barco.

Kenta llevaba esta ocasión su suéter con capucha y debajo de este una franela color negro sin mangas, por encima de su chaqueta hacía relucir su nuevo chaleco Chunnin que llevaba con bastante orgullo. Su impermeable estaba por encima de todo para taparse de la lluvia, por otra parte se podía visualizar su piercing en forma de diamante en su oreja izquierda, así como un anillo en el dedo meñique de su diestra, sus uñas pintadas de negro y su respectiva máscara que tapaba parte de su rostro dándole una simple imagen de poco amigos, y seguramente otra cara de la moneda para quienes ya lo han conocido. No obstante, sus pantalones y zapatos estaban bien ajustados para la facilidad de sus estuches con diferentes armas en caso de necesitarlas mientras su Kiribachi reposaba sobre su espalda.

Para empezar a sentirse productivo ayudó con las cajas para colocarlas en el sitio correspondiente, un trabajo fácil y rápido que no requería un mayor esfuerzo de su persona. Tras ello, giró su cara para visualizar a la chunnin Hyunie caminar por el navío escuchando su emoción. Fue fácil reconocer a la kunoichi por su color de cabello y su voz mientras tanto Kenta estaba ubicado en la proa le comunicó al gennin —Lo es — Alzó su diestra para sentir las gotas caer sobre su mano —, pero son señales que el peligro se avecina y con ello una posible muerte sino actúas de forma consciente —Le miró seriamente a los ojos para luego darle la espalda —. Idolátrala porque puede ser la última que la veas —culminó mientras avanzaba por la cubierta hasta llegar al centro donde estaba su compañera pelirosa apoyada sobre la baranda de madera del gran navío con vista al barco de la alianza.

Se posicionó al lado de ella con los brazos entrecruzados a la altura de su pecho —Hyunie, te veo alegro y no es para menos, yo también lo estoy —comentó, mirando el oleaje del mar y más allá el navío de Getsugakure no Sato percatándose de la presencia de un hombre que le recordaba por guardar aquella flor de papel que dijo llamarse Nozomu Nakamura, en ese instante se tocó su pecho percibiendo que la flor seguía en su chaleco y rápidamente giro su cara para ver a la chunnin —. Puede ser en esta aventura que experimentemos otra vez aquellas emociones que una vez sentimos —dijo alegremente estando preparado psicológicamente y físicamente para ello suponiendo que ella también.

Jutsus Usados:

Acciones:

Aclaraciones:

Inventario Bélico:
Estuche Grande (Cintura trasera)

  • Kunai: 5
  • Bengala: 2
  • Shuriken: 6
  • Bomba de Humo: 2
  • Sello explosivo: 1
  • Bomba de Luz: 1
  • Fuma Shuriken: 1
  • Senbon: 9


Estuche Grande (Cintura frontal)

  • Kunai: 5
  • Hilo Ninja: 3
  • Shuriken: 4
  • Bomba de Humo: 1
  • Fuma Shuriken: 1
  • Senbon: 24
  • Píldora de Soldado: 2
  • Sellos explosivos: 1


Estuche Mediano (Vasto Externo Derecho)

  • Kunai: 2
  • Shuriken: 8
  • Bomba de Humo: 2
  • Sello explosivo: 1
  • Senbon: 6


Estuche Mediano (Vasto Externo Izquierdo)

  • Kunai: 2
  • Shuriken: 8
  • Senbon: 6
  • Sellos explosivos: 1


Mochila (Espalda)

  • Kunai: 4
  • Hilo Ninja: 5
  • Kit de primeros auxilios básico: 1
  • Makibishi: 15
  • Senbon: 5
  • Bolsitas explosivas: 2
  • Shuriken: 4
  • Shuriken Gigante: 1
  • Bengalas: 1
  • Pergamino común: 1 (Shuriken Gigante con el sello Tigre)
  • Respirador: 2
  • Vendaje: 1
  • Recipiente Médico: 1
  • Surudoi Tsume: 1
  • Comunicador: 1
  • Capa Impermeable: 1


Chaleco Chunin (En Uso)

  • Ryous || Bolsillo derecho
  • Flor de Papel || En el hombro izquierdo
  • Talismán || Bolsillo izquierdo
  • Libro ||Bolsillo Derecho
  • Botella de Agua || En la espalda


Otros Items

  • Comunicador (Oreja Derecha)
  • Nota de invocación con almacenamiento de un Kunai (Muñeca Izquierda)
  • Katana (Cintura del lado derecho)
  • Mecanismo de Kunai Oculto (Brazo Derecho con un kunai)
  • Lanzador de agujas (Brazo Izquierdo con cinco agujas)
  • Kiribachi [Colmillo del tiburón] (Espalda)
  • Banda Ninja de Kirigakure No Sato (Sobre el cuello)
  • Burakkusame (ブラックサメ, Tiburón Negro) (En su rostro)


  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 47
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 61
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 190

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Seiko Shouboku
Konoha Chunin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Seiko Shouboku el Dom Oct 07, 2018 9:09 pm

Desde que había ascendido de rango las misiones que le habían asignado a Seiko habían subido tanto de dificultad como en la frecuencia con la que le enviaban estas. Sin embargo, hacia unos días que parecía que esto se había "secado" un poco, las misiones habían descendido, y al parecer todos preparaban algo mucho más grande que a parecer de Seiko afectaría a bastantes Shinobis. Y como ahora podría pensar, no se había equivocado en sus suposiciones, siendo sinceros, rara vez lo hacia.

Al parecer habían asignado a varios ninjas, por no decir a bastantes a aquella misión. No solo ninjas de bajo rango, ni tampoco de alto rangos. Pues cuando fue al punto de reunión que ponía en el pergamino que le habían entregado pudo ver a varios Genins entre las filas. Pero, y esto en cierto modo y de forma puntual y extraña viniendo de Seiko, le extrañó no ver a la Kaguya de pelo blanco que siempre metía la cabeza en todos los problemas. Tal vez, sus nuevos entrenamientos como futura guardia de la señora del fuego le habían apartado de aquello, o tal vez con tanta gente simplemente Seiko no había alcanzado a verla.

Dejando esto a parte Seiko se había preparado a conciencia para aquel viaje. No quería dejar ningún cabo suelto, ni tampoco olvidarse nada que fuese fundamental para ella. Por ello antes de salir revisó que llevaba todo con ella. Primeramente su habitual ropa negra y falta de detalles de color, a excepción de las pequeñas pinceladas rosas con las que contaba, como las flores de su pelo, ahora acompañada del chaleco Chunin que Seiko llevaba bien puesto y abrochado. Su gran y extraño sombrero negro tampoco lo había olvidado y lo llevaba bien situado encima de la cabeza. Digamos que era una de sus marcas de identidad. Rostro semi cubierto y comunicador en la oreja terminaban la parte superior de su uniforme.

Por otro lado a la altura de la cintura llevaba su querido tanto, y por delante de este estaba colgada con orgullo y firmeza su bandana de la hoja, muestra de pertenecer a la fuerza militar de la aldea. A parte de estas cosas, quizás algo más "cantosas", Seiko preparó perfectamente el resto de su inventario de batalla o de utilidad como a ella le gustaba llamarlo, en sus diferentes bolsas que repartía por todo su cuerpo, para tener siempre a mano en el momento de llegar a ser necesario.

En definitiva Seiko era una ninja extraña, pequeña y con ropa mayormente negra que solo dejaba al descubierto pocas partes de su cuerpo y poco de su rostro. Lo que la hacía un objetivo difícil de ver ya de por si, pero aún más complicado de llegar si quiera a vislumbrar en mitad de la oscuridad. Algo bastante esencial para el estilo ninja que Seiko dominaba.

Pero dejando aparte esto, tras el viaje hasta el punto de encuentro con los ninjas de la nube y el posterior viaje en barco llegaron a la isla en la que se encontraba el objetivo de aquel gran desplazamientos de fuerzas. Seiko  tenía muy claro que haría todo lo que estuviese en sus manos, pero también sabía que no se iba a dejar usar como carnaza para que después fuesen los de la nube. Ni a ella ni a los genins que dejasen a su cargo. Pues ahora que era chunin iba a tener otras responsabilidades con las que no contarían los ninjas de más bajo nivel y aunque en cierto modo era algo reconfortante, también era más responsabilidad sobre sus hombros.

Cuando bajaron del barco Seiko se dedicó a organizar a algunos ninjas y ayudó a su vez a descargar y montar las tiendas de campaña. No le gustaba aquello de dormir a merced de que pudiesen ser atacados por cualquier en aquel lugar que podría estar plagados de peligros o aldeas enemigas. Pero siendo sinceros, había tantos ninjas allí que aunque fuesen ellos los que sufriesen la emboscada, había muchas posibilidades de escapar y reagruparse sin peligro.

Una vez todo estuvo listo y ordenado Seiko  se paseó por el campamento observando a cada ninja y cada lugar que iba mostrándose a su alrededor. Quería tener todo preparado para cualquier problema y quería tener cada pequeño detalle bajo control. A Seiko le gustaba saber y estar entre tantos ninjas desconocidos la dejaba algo intranquila. Habría que confiar en las ordenes y decisiones de los superiores.

Tras un rato los pasos de Seiko la llevaron casi al principio de su camino, y terminó junto a una hoguera donde pudo divisar a dos ninjas de su aldea. Uno de ellos totalmente desconocido para ella, pero el otro por el contrario si que lo conocía. Aquel cuerpo demasiado musculoso y aquella nariz. Era Arashi, el chico de las abejas. Al que Seiko había conocido un día por total casualidad.

Tras unos segundos de dudas finalmente Seiko decidió acercarse a ellos y se paró a algo más de metro imedio de ellos para realizar una reverencia con total tranquilidad. - Buenas noches. - Se fijó en el chico que no conocía y le hizo una segunda reverencia a él. - Shouboku Seiko. Encantada. - Tras esto, y sin más por miedo a molestar, Seiko se sentó junto a la fogata donde se encontraban los dos chicos. Era cierto que ella era una kunoichi solitaria, pero en aquellos momento lo más lógico era tener aliados.




INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:

--
RESUMEN:

--
INVENTARIO BÉLICO:
- Estuche Mediano 1 ( Parte baja espalda derecha)
5 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
3 Alambres
1 Píldora del soldado
1 Bomba Gélida
1 Bomba de luz


- Estuche Mediano 2 ( Parte baja espalda izquierda
)
4 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
2 Alambres
1 Píldora del soldado
2 Hien

- Estuche pequeño (Pierna izquierda)
2 Shurikens
2 Kunais
1 Bomba Humo
1 Bomba Gélida

- Bandana con el símbolo de la hoja. - Colgado en la cintura lado derecho por delante de la funda del Tanto.

- Tanto - Colgado de la cintura lado derecho

- Kunai Oculto mediante mecanismo en brazo izquierdo.

- Comunicador oreja derecha

- Chaleco Chunin

-Talisman colgado en el cuello bajo la ropa [A Espiritu]
  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : 58
  • Concentración : 32
  • Voluntad : 31
  • Chakra : 219

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Tomohiro
Kiri Gennin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Tomohiro el Dom Oct 07, 2018 9:29 pm

Un viaje a una isla desconocida tenía tanto de fascinante fantasía literaria que abstenerse de ir estaba fuera de toda posibilidad para quien pudo apuntarse a la travesía con todas sus energías de juventud y deseo. Uno podría pensar que él se imaginaba un Dorado, con sus arcas de riqueza y banalidad llenas hasta el cielo. Nada más alejado de la realidad. No era ni oro ni plata, ni siquiera fama, lo que el escritor procuraba, sino respirar el alma misma de las tierras remotas y de sus habitantes. También quería conocer a fondo a quienes eran capaces de encender sus agallas y partir en una vulnerable barca a un destino que podría ser sin retorno, cruzando las olas tempestuosas que miles de vidas se han cobrado como peaje para dejar pasar a la raza humana por sus dominios.

Tomohiro hizo la tarea y con investigaciones en crónicas recientes se hizo con la mayor cantidad de información posible sobre las dos leyendas vivas que dirigías la expedición, siendo estos Goro Isashi y Kaede Mashiba. En el primero encontraba a un militar respetable que más que temor le provocaba admiración, en especial por sus méritos como espadachín, aunque debiese confesar que codiciaba el cuchillo gigantesco que este portaba como su estandarte vitalicio. En la segunda estaba más fijado, pues su edad era más cercana a la suya así como era una especie de femme fatale de la vida real con un don único, una rebelde que se hizo un puesto en el alto mando. No es necesario nadar con la corriente para sobresalir; de hecho, esto rinde más frutos.

Oh, ¿contra qué corrientes tendrá que enfrentarse el día de hoy?

Por supuesto que ayudó a las tareas de carga, este es su deber como soldado de su patria y como persona. Alguien con valores no puede quedarse parado cuando hay trabajo importante que hacer, menos cuando otros se están esforzando. Fue de los primeros en quitarse la pereza de encima y tomar una caja, cruzando de mar a tierra y de tierra a mar. No se hubiera desocupado hasta que no hubiese el anunciado de que la faena estaba terminada. En su corazón retumbaba el deseo de detenerse, de comenzar a charlar acaloradamente con cualquiera, mas la disciplina es una virtud que se cultiva con paciencia. Se tuvo que contentar con observar golosamente a los transeuntes, como un niño pobre que con los ojos se come los pasteles de la vitrina.

Una vez listos para zarpar, casi da un salto de alegría. Sus pupilas de exótico color fueron recorriendo el panorama, acechando a potenciales presas de su curiosidad. Su figura estaba recubierta por un kimono completo en el cual predominaba el violeta con unos tintes de blanco, en el cual varios bolsillos escondían algunas pertenencias, en particular un pequeño pergamino propio del arte ninja que maneja, que en su interior esconde selladas unas estrellas de metal. Alrededor de su cintura, la cadena de su kusarigama le rodeaba cual cinturón, siendo la hoz ajustada con el obi. El cabello sedoso y oscuro se protegería de la tempestad por un sombrero cónico de paja propio de los campesinos, decorando con unas cintas de tono níveo que colgaba de este rodeando su cráneo pero sin obstruir su vista.

Reconoció a un oficial que había conocido en la biblioteca de Kirigakure, a quien ya se aventuraba a estimar, pero este se encontraba ocupado con una dama que, si bien le atraía a interrogarla, no recibiría sus palabras por el momento como actitud precavida que tolera los momentos íntimos de los demás. Reemplazó estas opciones por un grito de amor por la naturaleza. "¡Qué hermosa tormenta!", exclamó un albino de aspecto simpático. Se aproximó lentamente a Kaneki hasta quedar a su lado, seleccionando con lupa sus palabras que entonces diría para él con una sonrisa en el rostro mientras miraba el paisaje: — Incluso la tormenta tiene su propia belleza. Es una fuente de la que cualquiera, artista o no, puede beber. Sólo espero que no dañe nuestro barco... — Entonces, lo miró amablemente. — Mi nombre es Tomohiro, ¿cómo te llamas? Si no te molesta decirme...

INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Colocar técnicas usadas aquí
INVENTARIO BÉLICO:
1 Surodoi Tsume / 1 Kusarigama / 8 Shuriken (En pergamino)
  • Fuerza : 12
  • Resistencia : 4
  • Agilidad : 12
  • Espíritu : 4
  • Concentración : 4
  • Voluntad : 6
  • Chakra : 64

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Jyun
Prisionero Shinobi

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Jyun el Dom Oct 07, 2018 10:56 pm

Hastío. La respiración se debatía entre una incipiente armonía y profundo desasosiego, apostando por mantener la estabilidad que demandaban sus más primitivos instintos. Una postura de loto, con las piernas cruzadas y manos entrelazadas, reflejaban la tan frágil como patética meditación de una entidad que se delataba ante la tutela de una lámpara de aceite, cuya luz alargaba su sombra por el suelo hasta el techo en esa vacua y oscura habitación. Otra prisión, pero más incómoda. Y sin embargo, el cautivo permanecía en el más profuso silencio, aguardando con ansiedad.

¿Cuánto tiempo había pasado desde que aquel viaje comenzó? Lo dudaba. El tiempo en aquella habitación parecía haberse detenido una vez ingresó, sólo rompiéndose cuando las necesidades tocaban a su puerta y exigían ser satisfechas. Esa pequeña burbuja en la que lo inducían, un aislamiento del resto, fielmente protegido por su sombrío custodio; un ser tan extraño que le resultaba indescriptible, y a la vez, repulsivo.

Pero su libertad pronto llamó a sus oídos. Un par de golpes, secos y suaves, resonaron en la madera de la puerta. No hubo ningún aviso, esa era la señal.

Los párpados del joven se despegaron, dejando que su mirada se adaptara a la escasa penumbra. Una pierna se removió, seguida de su brazo, hasta reacomodar todo su cuerpo y finalmente levantarse. Aquel movimiento pasivo del navío parecía desacelerar, hasta que percibió uno más brusco que le advirtió del atraco, por fin.

Jyun avanzó hasta la entrada de la habitación, encarando la puerta hasta envolver la manilla y quitar el pestillo. Las bisagras resonaron oxidadas, dando paso a la abertura y, con ella, a su masculina figura. Un pasillo se extendía hacia su izquierda, vacío y minimalista; pero su derecha era otro cantar, allí donde una negra silueta se erguía cómo una inamovible escultura a un lado de la puerta, silente y contemplativa, vigilante de su prisionero.

Es hora de que hagas tu trabajo. - Murmuró, con una severidad e indiferencia que poco le importaba al muchacho. Estaban entre los niveles más bajos del navío. No obstante, aquel individuo quería dejarle en claro quién mandaba entre los dos, y aquella siniestra sonrisa se lo hacía rememorar, humillante como siempre. - Te estaré vigilando, recuérdalo.


Y se marchó.

El pelinegro le lanzó una adusta mirada, con el rostro ligeramente ceñudo, para terminar por darse la vuelta y caminar en dirección contraria. Sin embargo, aquello no quitaba el puño que en su diestra se formaba.

Una vez a cubierta, la dorada vista del muchacho halló movimiento en todos lados; marineros y ninjas iniciaban un proceso de descargue. Tal parecía que habían llegado al País de las Aguas Termales. Pero antes de quedarse allí como un estático espectador, la corpulencia de un desconocido se alzó ante él. Un gesto áspero e inconforme se formó en el rostro de aquel hombre. - ¿Vas ayudar o quieres que te traiga una galleta? - Ganas no le faltaron al prisionero en responderle, pero sabía que el hacerlo era prender su propia mecha. La calma debía mantener.

Lo ignoró y pasó de largo hasta donde un pequeño grupo intentaba alzar y transportar varias cajas. Uno de ellos parecía demasiado enclenque para la dimensión de la mercancía que deseaba alzar, mas Jyun se atrevió apartarlo y disponer de aquello que el otro sudaba por levantar. Sorpresa y agradecimiento hubo a partes iguales, pero el muchacho desatendió aquel acto, marchándose al instante. Seguramente, su búho le estaría observando en cada uno de sus pasos, y lo menos que deseaba era volver a encontrárselo.


INFORMACIÓN:
ESTADO:
Chakra 100% (Descansado): estás descansado y en perfectas condiciones. Puedes combatir con todas tus facultades físicas.
TÉCNICAS USADAS:
-
INVENTARIO BÉLICO:

Colgante de Plata. - Al cuello
  • Fuerza: 5
  • Resistencia: 8
  • Agilidad: 4
  • Espíritu: 4
  • Concentración: 1
  • Voluntad : 8
  • Chakra : 70

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Ikum Kaguya
Kiri Chunin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Ikum Kaguya el Lun Oct 08, 2018 1:44 am

Como de costumbre en aquellos días, nunca podía dormir demasiado. Siempre se le pasaban demasiadas cosas por la cabeza y le agobiaban demasiado. Tanto, que eclipsaban un sueño que terminaba por desaparecer entre estos pensamientos.
Ya tenía todo preparado, así que solo se resumía en esperar si su paciencia se lo permitía hasta la hora estipulada. Se hacía raro verlo así últimamente, pero esta vez se le podía observar con cierta motivación, creada por la intriga que emergía de todo ese viaje rodeado de un misterioso halo de incertidumbre sobre sus futuros, tanto de él cómo de los que se atrevieran a embarcarse.
Su vestimenta se basaría en un jersey de una tonalidad negra azabache, con detalles carmines por sus costuras, sin ser demasiado llamativas. Encima de este, el chaleco oficial de la aldea de su respectivo rango. Abanderando su nación, el emblema de esta se encontraría en su cintura, a modo de una especie de cinturón. Unos pantalones negros, ligeramente anchos hasta que gradualmente a la altura de la rodilla se estrechaban, donde acogía sus estuches estratégicamente colocados, con sus respectivos objetos dentro. Estos, se veían interrumpidos por unas botas desgastadas negras también, calzado con el que el Kaguya se sentía más cómodo y acostumbrado.
Aquel cabello liso alborotado se acompasaba con el movimiento de su cabeza, en busca de alguna pequeña cosa que debía coger antes de partir, y tras esto agarró y se colocó su capa impermeable, ocultando toda la parte superior de su rostro, solo dejando ver la otra mitad mientras que de vez en cuando se dejaban ver asomando destellantes aquellos dos rubíes. Por último, colgó de su espalda a su característica arma que se encontraba tapada por unas vendas, para dar comienzo a una nueva historia que vivir.

Sosegados pasos protagonizaban su caminata hasta donde debía embarcar, aun no era la hora, pero no podía evitar llegar antes de lo previsto, solo para echar una ojeada a los alrededores antes de zarpar. El respirar aquel marítimo aroma le agradaba una vez cercano al muelle, observando ya las tareas de los marineros que ya trabajaban con aquel típico fulgor que les definía. Una vez el albino comenzó a avistar shinobis arribando en el navío, el hizo lo mismo, con el rostro oculto tras la capucha hasta el momento en el que se entraba, la cual en este instante fue retirada para evitar equivocaciones, y tras entrar a cubierta simplemente la volvió a colocar.
Se colocó a un costado de la cubierta, mientras pensaba en que Kaede y Goro probablemente se encontrarían por los alrededores, en concreto fue al costado diestro, dirigiéndose hacia la aleta de estribor de la nave en busca de paz mientras aquel viaje estuviera recorriendo a no ser que se le indicaran ordenes que lo impidieran. Estar solo le facilitaba estar atento a la ruta que tomarían para llegar a su destino. La tormenta era algo usual y se pasaría el viaje disfrutando de la nostalgia mezclada con el sentimiento de reencuentro de el con la alta mar.
Una vez llegaron a la isla donde se pudo avistar como también llegaba prácticamente al mismo tiempo un navío que lucía el emblema de la Luna, el albino portaba en su mano diestra un pequeño libro que tomó de la biblioteca en un tiempo pasado, en el cual se podía leer: “Recopilatorio de fabulas populares.” En la página en la que estaba se podía leer un título que decía: “lágrimas de codicia”. La estaba releyendo dado a que el viaje le había recordado a esta historia, no sabía exactamente por qué. Pero tristemente, a medias, tras aparecer el barco aliado, este libro fue resguardado de nuevo en un bolsillo de su chaleco, mientras ahora, su mirada se encontraba en busca de aquel afamado hombre que portaba el título del más fuerte del mundo, o, por ende, de aquel osiblque se titulaba como su pupilo. Tras un vistazo rápido, a nada pudo concluir y acató las ordenes de descargar la mercancía ayudando en lo máximo pe sin arraigar palabra alguna, para cuando había terminado descansar esperando a partir de nuevo, examinando las caras de los shinobis que aun desconocía de sus existencias.


INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
---
INVENTARIO BÉLICO:
Bonbara:
BonbaraBŌNBARA (ボーンバラ, ROSA ÓSEA)
A simple vista parece un arma muy rústica, sencilla, rudimentaria. Pero más a fondo no es tan simple como parece. Mide 95 centímetros de largo, su ancho, el mínimo es 0,8 centímetros, mientras que el máximo alcanza hasta los 4,5 centímetros. La mitad del tamaño de las planchas provienen de la base de la estructura de la hoja de la hoja de la espada de metal, mientras que la parte exterior está cubierta por afiladas y resistentes placas de hueso de antiguas glorias del clan Kaguya que hacen actuar al filo a modo de "sierra", cada eslabón de la hoja de la espada es unido por dos conjuntos de cables metálicos de un grosor de 0,4 centímetros cada uno. Posee 8 eslabones en total. El mango de la espada es metálico, cubierto por una capa de goma y vendado llegando a medir 20 centímetros. El único bien material perteneciente al padre de Ikum. El arma es de un color blanco marfil.

ARMAMENTO RANGO C.
• Materiales: Aleación común de metal, huesos de antepasados de guerreros del can Kaguya lijados artesanalmente, aún así, los huesos poseen unas capacidades similares al metal.
• Peso: 12kg.
• Atada en el mango un alambre ninja

• Cintura (espalda): Estuche grande: 4 bombas de humo. 2 bombas de luz. 3 bengalas. 3 píldoras del soldado. 5 kunai. 3 shuriken.
• Cintura (lado izquierdo): Estuche mediano: 3 shuriken. 3 sello explosivo. 3 senbon. 1 kunai
• Muslo izquierdo: Estuche pequeño: 12 makibishi. 1 kunai.
• Costado trasero diestro cintura: Recipientes.
• Comunicador en la oreja izquierda, respirador colgado del cuello, capa impermeable colocada, mecanismo de kunai oculto en brazo izquierdo. x1 Kunai.
  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 40
  • Agilidad : 36
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 200

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Kazuma Hozuki
Getsu Chunin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Kazuma Hozuki el Lun Oct 08, 2018 1:48 am

Asumir que es uno con los mares resulta complicado, incluso para alguien cuyo elemento es el agua. Kazuma sentía gran respeto hacia las olas, la forma en que estas podían mermar la capacidad humana terminaba por sumirlo en uno de sus tantos episodios mentales, quizá por la simple idea de poder morir a mitad de camino. No sabía muy bien el motivo del viaje, y si en algún punto le fue dicho, lo había olvidado, Kazuma sabía dos cosas, iban a encontrarse con los kirianos e irían a un lugar que desconocía por completo. En resumen, apenas y tenía conocimiento sobre su rol en esta extraña misión, o viaje, lo que fuese. Ojalá le pagaran.

La travesía en altamar era la esperada, tampoco había que mentir, ya un par de ocasiones tuvo la oportunidad de surcar el mar, aunque no con motivos tan siniestros. Sin embargo, ahora no era aquel genin estúpido, y aunque mantenía el adjetivo, su rango era distinto. Tampoco podía mentir, la idea de encontrarse con los kirianos era interesante, pues tenía dos grandes motivos para hacerlo, el primero de ellos era ver a Hyunie, la chica con la cual compartió examen, y el segundo, por supuesto, encontrarse con su mentora quien probablemente como basura lo trataría.

El pelirrojo vestía como se había hecho costumbre en él, desde su asistencia al hospital había adoptado la forma de vestir de la dama de cabellos rosas, una camiseta básica de color blanca, pantalones holgados y botas militares, aunque claro, el chaleco y la banana ninja estaban en su lugar. No había perdido el tiempo, todo su equipo estaba tal y como y le gustaba a él, a la mano y en buen estado, rogaba a los dioses que no tuviera que gastarlo, porque era bastante caro. Con esto, se podía decir que a simple vista era un militar totalmente preparado, uno de los tantos que se había hecho un hueco para subir de rango. Y pensar que por dentro era otro.

Cruzar aquella isla a pie no fue complicado, se mantuvo un tanto apartado de sus camaradas, era un tipo de pocas palabras y amigos, por lo que simplemente interactuó cuando fue totalmente necesario, las charlas de vestidor no iban con él, aunque con la mirada buscaba caras conocidas, caras que por supuesto fue incapaz de detectar. Echó en saco roto y culpó a que estaba concentrado, una buena excusa para decir que no un subnormal incapaz de identificar a sus compañeros más cercano.

Por lo tanto, cuando hubo que montar de nuevo al barco dudó bastante en intercambiar navío y buscar a Kaede y compañía, tenía un regalo que entregar también, pero no conocía a todos los kirianos y las malas caras no iban con él. Debido a ello desistió y se centró en ir al suyo, subiendo y paseando, buscando a algún conocido, tratando de no sentirse solo en un viaje así de espeluznante, ¿Qué le tendría el destino preparado? Fuese lo que fuese, lo tenía realmente bastante emocionado.


Datos relevantes:
Resumen:
—Medita sobre cómo terminó involucrado en este viaje.
—Desiste de la idea de buscar caras conocidas y se limita a seguir órdenes.
—A pesar de tener la oportunidad, opta finalmente por quedarse en su barco.
—Comienza a pasear puesto que la ansiedad ha ganado y necesita hablar con alguien.
Técnicas:
—.
Inventario:
Mochila — Espalda.
—Respirador.
—Tsukihana no manto (Puesto).
—Capa impermeable.
—Cantimplora.
—5 alambres ninja.
—Bolsa de dulces.
Estuche mediano izquierdo — A la altura de la cintura, en la espalda.
—2 píldoras del soldado.
—Comunicador.
—2 bombas de humo.
—Sello explosivo.
—1 kunai.
—6 senbons.
Estuche mediano derecho — A la altura de la cintura, en la espalda.
—15 shurikens.
Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
—5 kunais.
Estuche pequeño — Muslo derecho.
—5 kunais.
Lanzador de agujas — Cargado totalmente, brazo izquierdo (5 senbons).
Mecanismo de kunai oculto — Cargado, en la derecha.
Tantō — Colgado sobre la pierna izquierda, a mano de su diestra.
Bandana Ninja — Sobre el cuello.
Chaleco tactico — Colocado.
  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 33
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : 40
  • Concentración : 40
  • Voluntad : 40
  • Chakra : 213

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Daisuke Nara
Getsu Genin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Daisuke Nara el Lun Oct 08, 2018 2:42 am

Pocas eran las veces en las cuales alguien era llamado apartando su sombra del resto, ese no era el caso del Nara que a esas alturas no había conseguido nada especialmente llamativo para su aldea. Su edad era un factor que le hacía estar en desventaja, al menos desde su punto de vista siendo que la mayoría de los genin eran pubertos. Existía ese estigma de que cualquiera que se llamase shinobi debía tener un gran liderazgo, cualidad que al parecer los superiores no parecían ver marcado en el muchacho de las sombras. No obstante, esa decisión pareció cambiar, aunque esto no era particularmente singular. Muchos habían sido llamados para hacer un importante viaje fuera de las fronteras del país de la Luna, una ocasión bastante especial para el joven espadachín pues era la primera vez que saldría de los límites que aquella isla con forma peculiar le imponía. Ademas de todo, esa era una buena oportunidad para poder demostrarse a sí mismo que podía lograr cualquier cosa, que con sus acciones podría dar una buena reacción a todo lo que el mundo ninja representaba.

Ya se encontraba montado en el barco correspondiente, uno de los tantos que iban a una dirección en específico. Una que parecía ser totalmente extraña, pero tampoco era el deber del Nara el preguntar por algo así. Sin embargo, él sí que andaba preparado como solía hacerlo, con todas sus armas; entre las cuales se incluían su katana de la cintura y la otra que tradicionalmente se mantenía guardada sellada en la mochila portada. Y hablando de portar cosas, Daisuke miraba un tanto expectante a sus alrededores, observando a todos y cada uno de los ninjas que allí estaban pudiendo diferenciar a los que tenían un rango más bajo, esto gracias a la vestimenta que solían exigir a los militares más avanzados en habilidades. Se les había informado que se reunirían con sus aliados de Kirigakure no Sato, toda una novedad para aquél muchacho de cabellos oscuros siendo que él sólo había tenido contacto con alguien de allá. Fue con cierta pelirosada, una que databa de ese archipiélago, aunque a decir verdad eso no fue más que un pequeño infortunio para el Nara y su compañero de ese entonces. No hubo casi ninguna interacción, limitándose sólo a recordar el rostro de aquella mujer que iba de un lugar a otro con un cristal en su cabeza.

Se sentía un poco ansioso, cosa que era normal en él y que en verdad resultaba bastante comprensible para la situación. Y así fue como en medio de todo el viaje a el país de la Cascada, el muchacho no dudó en sacar de su bolsillo un cigarrillo y su encendedor para poder mantener su calma interna. Eran tantas cosas las que pasaban por su cabeza que, no podía dejar de pensar en su objetivo, en sus aliados de la aldea oculta entre la niebla e incluso en sus enemigos; y es que a pesar de que no tenía conciencia o experiencia en ese tipo de travesía y encuentros, era casi que obvio que algo grande se avecinaba. No todos los días se podía o se veía algo así, al menos desde la perspectiva de un novato Daisuke, uno que realmente no paraba de dar bocanadas de humo hacia el exterior del aire marítimo. Se encontraba al borde, observando al horizonte mientras continuaba con su incesante vicio, no dejaba de pensar en el futuro, uno que podría caer como lo hacían cada una de la colillas que caían al mar desintegrándose al instante.

Podía oler el mar, sentirlo como si fuese uno con él... cosa totalmente rara pues el muchacho cumplía con tener el elemento opuesto. Pero el hecho de que todo el ambiente fuese algo turbio daba cierta conexión con el muchacho, un ser estricto que estaba esperando para ser usado como una herramienta bajo ese escenario tan tempestuoso. Lo quisiera o no, ese era su deber como ente militar de la aldea de la Luna, cosa que realmente no le molestaba en lo absoluto pues así fue criado, para aceptar y hacer que todo lo que fuese correcto tuviera un pequeño halo de luz en un mundo de peligrosidad absoluta. En cuanto llegaron a su destino, una orden fue dada sin muchas categorías de por medio, debían hacer lo propio - ¿Esos no son?... - dijo mientras ayudaba a bajar el cargamento mientras veía como un par de hombres hacían lo mismo, con la diferencia de que los reconocía desde la distancia como el joven de los papeles de chakra y el sujeto de lengua viperina. Dio un pequeño respiro, no debía hacer nada más por lo que se limitó a cumplir con su trabajo pues eso era lo primordial como siempre, siendo que antes de que la orden principal fuese dada el muchacho ya había arrojado su desgastado cigarrillo al mar. No tomó mucha atención a los ninjas de Kirigakure, y es que a pesar de que le causaban cierta curiosidad, el tiempo no era el indicado siendo que no conocía a alguno de ellos. Las embarcaciones dieron la orden de que cada unidad subiera, dando comienzo a un nuevo viaje a través de los mares.


INFORMACIÓN:
ESTADO:
Chakra 100% (Descansado): estás descansado y en perfectas condiciones. Puedes combatir con todas tus facultades físicas.
TÉCNICAS USADAS:
-
INVENTARIO BÉLICO:
Mochila - Espalda
- 100 Metro de Hilo Ninja
- Capa impermeable
- Pergamino común
- Pergamino Pequeño (Katana sellada)
- 5 Kunais
- Tsukihana no manto
Katana - Cintura Derecha
Estuche Pequeño - Muslo derecho
- 5 Píldoras del Soldado
Estuche Mediano Izquierdo - A la altura de la cintura
- 10 Shurikens
- 2 Kunaisslo Derecho
- 3 Kunais
- 5 Bombas de Humo
- 4 Bombas de Luz
- Comunicador
Banda Ninja - Al cuello
  • Fuerza : 20
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 36
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 136

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Haru Uzumaki
Civil Kumo

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Haru Uzumaki el Lun Oct 08, 2018 3:30 am

Ella no fue exenta del llamado, algo que realmente no se lo esperaba y de cierta forma le causaba bastante curiosidad… lo bueno es que supo mantener sus emociones guardadas en el corazón. Rápidamente ejecutó las ordenes que le habían dado y fue a las costas donde una gran flota de navíos estaba esperando.
A pesar de que su estancia en Konohagakure había sido bastante prolongada, ella aun no tenía una buena amistad para poder hacer un viaje juntos… más bien Haru parecía tener sobre ella el título “solitaria”, esto no le incomodaba a simple vista pero en su interior le hacía sentir algo molesta. La Uzumaki siempre había sido sociable, pero su cambio de actitud causó que sus relaciones sociales se estropearan ¿Acaso era algo que debía de pagar? No, simplemente ella estaba mal enfocada pero tampoco deseaba ser como era antes… pues en este momento era preferible ser antisocial que la escoria que termino siendo civil.

Durante una semana estuvo surcando los mares para llegar al lugar indicado, en el viaje ella apenas salió del camarote para tomar un poco de aire, no es como si tuviera ganas de hacer sociales… más bien estaba concentrada en poder mantener su estado mental en aquel proceso. De más decir que la Uzumaki estaba completamente preocupada por diversas cosas, ella deseaba hacerlo bien, esta vez no podía fallar… no debía actuar tontamente puesto que ya había pasado el proceso de las consecuencias de sus actos anteriores.
Algo que podría haber puesto sumamente feliz a la joven Uzumaki era la presencia de Kitsune ¿Cuánto tiempo transcurrió? Sin lugar a dudas la pelirroja había notado que antes tenía una dependencia hacia la rubia, claro que se dio cuenta de ello después de que ambas se separaran… incluso ahora Haru  no podía actuar como su protegida, tenía aun en mente las palabras de Kitsune cuando ambas se separaron. Recordar esas cosas le dolían pero sabía que debía de controlarse porque aquel era el único camino que la llevaría a poder estar por encima de otros y pararse enfrente de su “madre adoptiva”.

Ahora yendo a lo concreto ¿Qué debía hacer? ¿Por qué habían sido llamados? “Irrumpir en la isla de la muerte antes que los demás, dominar los terrenos y preparar una emboscada”, con tal solo pensarlo una luz fría paso por los ojos de la Uzumaki que había aprendido por la fuerza a vivir en ese mundo, un mundo donde uno debía comer para no ser comido ¿Tragedias? Su vida estaba compuesta de ellas, tantas que ni siquiera podía recordar las más importante ¿Lo real? Su vida actual era una ilusión pero ella no lo sabía, estaba hechizada sin la capacidad de recobrar aquello tan importante que le habían sustraído, pero si algún día supiera la verdad ¿Que haría? Como saberlo, muchas cosas comenzarían a actuar sobre ella y la decisión solo podría ser en ese momento ¿Y actualmente que era ella? Tal vez una marioneta, dirigida por los hilos de Kumogakure, tan chistoso y tan aterrador… teniendo en cuenta que ella en su momento se rehusó a arrodillarse ante el Kurokage por su fidelidad a Getsugakure ¿Y ahora? Sus aliados eran sus enemigos y sus enemigos eran sus aliados.

Cuando llegaron a la Isla de la Muerte no pudo ignorar la sensación que esta desprendía, era sumamente enloquecedor para alguien que no pudiera estar acostumbrado a las tinieblas ¿Qué pasaba con Haru? Ella simplemente se mantuvo estoica, con una expresión tranquila en su rostro, y sus ojos mirando al abismo de pesadillas… aquel rojo de sus orbes parecían mantenerse como la llama en una fría noche oscura, que se esforzaba por arder ante las dificultades que podría tener el silencioso letargo de sus alrededores.
A pesar de que era de día, la oscuridad había tomado esa zona para hacerla parecer como si fuera de noche, Haru mantuvo su tranquilidad a pesar del ambiente y ayudo a bajar el cargamento–después de todo su meta no era ser una carga, más bien una ayuda-, luego terminó llegando al campamento, lugar oscuro que sin lugar a dudas parecía sacado de la literatura de terror.

La lluvia parecía adornar el terrorífico ambiente, causando que Haru no pudiera evitar admitir el clima tan exacto de aquel lugar ¿Siempre era así de terrorífico o estaba preparado? Quien sabe, la Uzumaki en ese momento no tenía que preocuparse por preguntas de ese tipo y más bien debía de pensar en lo que tendría que hacer.
En la noche las gotas continuaban cayendo, no solo eso, incluso se había alzado el fuego entre la oscuridad, por lo cual la joven adolescente comenzó a caminar hacia una de las fogatas. Con un poco de luz, ahora alumbrando su hermoso cuerpo, se podía ver sus ojos rojos, el alargado cabello carmesí que se balanceaba delicadamente sobre su espalda, piel albina, y sus hermosas curvas… sin lugar a dudas ella era hermosa y llamativa.

En aquel momento la joven estaba parada con los brazos cruzados por debajo de sus pechos, sus ropas eran extremadamente simples pues se trataba de un enterito negro: pantalón largo –al estilo calzas, y en la parte de arriba era al estilo remera que se pegaba a su cuerpo que tenía un escote en v-; en las manos llevaba unos guantes negros que no cubrían sus dedos y su largo sobrepasaba el codo, mientras que sus pies tenía unas botas negras cortas… de taco plano y bastante flexibles para que no causaran incomodidades cuando se moviera.
¿Pero que decir? Eso era simplemente la ropa, pero ciertas cosas más que adornaban su cuerpo ¿Cómo qué? Pues… en su pierna derecha –a la altura del muslo- había una venda roja que sostenía el estuche pequeño que llevaba cinco kunais, cuatro de ellas le había traído Daichi en el tercer día de viaje en barco(que eran necesariamente las que ella le entrego anteriormente a su invocación)… estas cuatro armas estaban anudadas cada una a un papel que tenía la escritura de sellos explosivos.
Por otra parte, en su cintura llevaba un estuche grande que contenía ocho shurikens, y cuatro sellos explosivos, tres píldoras de soldado, seis senbon, seis bengalas (dos de cada color), dos pergaminos de almacenamiento, cuatro bombas de humo, dos bombas de luz, dos bombas gélidas, dos píldoras analgésicas, una nota de invocación, y cuatro kunais.
Mientras tanto su brazo derecho poseía un lanzador de agujas listo para utilizar, y su cadera contenía un cinturón que ayudaba para sostener una katana del lado derecho y un hermoso Daikiri al izquierdo (cabe destacar que este parecía tener una apariencia diferente a la que usualmente se le entregaba a los miembros de kumo, pues el material de la funda y las piedras preciosas que lo adornaban no eran comunes). Por último el resto de sus cosas eran llevadas en la mochila negra que estaba a su espalda –sin mencionar el impermeable entreabierto de color negro que se encontraba sobre su cuerpo que en cada bolsillo poseía un kunai anudado a una nota explosiva cada uno-.

¿Una particularidad? Bueno, a decir verdad era algo que todos poseían… pero para Haru era algo que le había costado mucho tiempo obtener y realmente no era la que realmente quería pero por ahora podía conformarse ¿De qué se trataba? En su cuello llevaba una bandana ninja de Kumogakure, Haru actualmente era una ninja medico… tal vez estaba sujeta a algunas reglas pero aun así tenía el mérito de estar en ese campamento, de poder sumergirse en esa oscuridad. Haru Uzumaki estaba decidida a no perder más nada.


INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Colocar técnicas usadas aquí
INVENTARIO BÉLICO:
1 Daikiri de Masao
13 Kunais: 2600 gramos
3 Pildora de Soldado: 30 gramos
10 Sellos explosivos: 100 gramos.
8 Shurikens: 450 gramos.
6 Senbon: 120 gramos
6 Bengalas: 300 gramos
2 recipientes: 1000 gramos.
1 Lanzador de agujas cargado: 2000 gramos.
3 Pergaminos comunes: 450 gramos.
4 Bombas de Humo: 200 gramos.
1 Katana: 1700 gramos.
4 Nota de invocación: 40 gramos
1 Kit de primeros auxilios –especializado-: 700 gramos
4 Vendajes: 600 gramos
3 Píldoras analgésicas: 90 gramos
2 Comunicadores: 300 gramos
1 Respirador: 200 gramos
1 Capa impermeable: 1200 gramos.
2 Bomba gélida: 100 gramos.
3 Bomba de luz: 150 gramos.
Total de peso: 12330 gramos.
  • Fuerza : 52
  • Resistencia : 60
  • Agilidad : 62
  • Espíritu : 62
  • Concentración : 60
  • Voluntad : 50
  • Chakra : 320

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Akatsuki-
Kiri Gennin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Akatsuki- el Lun Oct 08, 2018 12:38 pm

Cuando llego al muelle y subió el barco, el joven moreno pudo sentir como por segunda vez esa extraña sensación de frió y humedad; fue en un viaje de con sus antiguos compañeros a un extraño lugar en medio del mar, en esa ocasión vio cosas por demás extrañas y sintió un helado tan antinatural. Si desde esa experiencia el joven yuki había abierto sus ojos a un mundo de posibilidades, fue cuando sus más extraño sueño parecía poder convertirse en una realidad, también fue cuando experimento el miedo a los habitantes del abismo, porque lo sabía. Sabía que esa isla solo era una puerta al abismo y cuando miras fijamente al abismo este también te devuelve la mirada.

Este viaje estaba lejos de ser parecido al de la última vez, en esta ocasión el mundo está inmerso en la tormenta de la guerra, lo que en una vez fue un viaje de exploración, esta vez sería una batalla campal. Dos bloques peleando cada pedazo de territorio que este mundo ofrecía, esa era la situación que predominaba en la actualidad, razón por la que no se viajó directamente a la isla, si no se hizo escala para unirse con las fuerzas aliadas, los de kiri navegarían y los de la luna guiarían en tierra; Otra de las grandes diferencias a la última vez que se viajó a la isla de sombras, era que solo eran grupos dispersos, ahora serian varias unidades; Su maestro era quien estaba a cargo, -¿aun estaría enojado con el?- simplemente no entendía como en un barco de tamaño considerable aún no se había topado con él, pero podía sentirlo, los sentía a todos.

Varios chakras conocidos y unos cuantos que no había percibido antes, también percibía algo nuevo en el océano, era como si el agua y el viento dispersara susurros, susurros escalofriantes. El camino paso tranquilo, por lo menos para el moreno. Verifico que llevara todo su equipamiento y se mantuvo meditando, por el momento no le apetecía ir a hablar con los demás presentes. Cuando llegaron al punto de encuentro, tomo sus cosas y obedeció las instrucciones empezó ayudar a mover las provisiones a la embarcación que sería la que los llevaría a su destino final. En la nave aliada pudo sentir un chakra conocido, no está a seguro quien era, pero no era un secreto que esperaba que fuera el extraño que conoció en su examen y tuvo “el honor” de cuidar en su hogar. Tras no volverlo a ver seguía teniendo cierta preocupación de si donde se encontraría. Pero todo eso era divagaciones de su mente, cuando retomaran el curso debía tener la mente despejada, porque de todas partes del mundo a las que podrían ir, esa isla era una de las más peligrosas. No olvidaba al extraño ser de calabaza y la marca que le había dejado en su mano. Se supone que no se aceptaban los asesinatos en la isla, pero está muy seguro que ellos iban bastante cargados de armamento, ¿qué clase de batallas tendrían?, ¿esa isla era el mejor lugar para ir a derramar sangre?, ¿encontraría lo que está buscando? Estaba mejor preparado que la primera vez, sin embargo esta vez no tenía un equipo, de cierta manera sentía que iba solo- suspirando- Supongo que podría ir a molestar a iku en cubierta- fue la idea que tenía en mente cuando termino de subir los suministros que le tocaban, y caminaba por la bodega de la nave dirigiéndose a su camerino.

INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
Colocar técnicas usadas aquí
INVENTARIO BÉLICO:

Armas:
3 kunais
3 shuriken
9 Senbons
2 katana
- surudoi tusme
- kiba no kage

Utileria:
5 Alambres ninja
6 Pildoras del soldado
2 bombas de humo
3 bengalas

Artefactos
1 intercomunicados
1 mecanismo kunai oculto
1 Respirador
Equipamiento
1Mochila
1 Estuche mediano
1 Capa Impermeable
1 Banda  ninja

Distribuidos de la siguiente manera:
Cintura/ Estuche mediano
-3 shuriken
-6 pildoras del soldado
-2 kunais
-5 alambres ninja
Mochila/ Espalda
-respirador
-surudoi tusme
-3 bengalas
-2 bombas de humo
Brazo derecho
-mecanismo oculto kunai
-1 kunai
Brazo izquierdo
-kiba no kage
Cuello
-banda de la aldea
-9 senbons
Sobrepuesto
-2 katanas (cintura)
-1 intercomunicador (oreja izquierda)
  • Fuerza : 22
  • Resistencia : 26
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 31
  • Chakra :132

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Kiosuke Sawarabi
Getsu Chunin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Kiosuke Sawarabi el Lun Oct 08, 2018 6:54 pm

Los ojos del Sawarabi se abrieron repetinamente y este se inclinó hacia el frente, alertando a su compañero canino que no tardó en ladrar por lo bajo ante la reacción del Inuzuka. La transpiración era una con el joven, que rápidamente se llevó la mano al rostro, cubriéndosela por completo, sonriendo para él mismo para luego hacer un ademán con la mano libre al lupino, aquel que recibiría una jocosa caricia en la parte superior de la cabeza antes de recostarse una vez más y observar desde el suelo del camarote a su dueño hasta que este volviera en sí de una vez por todas.

Quien lo diría... — musitó, levantándose con lentitud para dirigirse hacia unos tazones de agua que tenía para asearse. No tardaría en comenzar a limpiarse el sudor con agua fresca, tanto para estar limpio como para salir a cubierta, pues los gritos de las afueras indicaban el desembarco anunciado y el encuentro con las fuerzas armadas de la aldea aliada, aquella que entre sus fuerzas tenía a una persona muy especial con la cual había vivido un sueño de lo más intenso... Debía contarselo, y la esperanza de verla en la avanzada era tan grande como la que tuvo al saber de su reencuentro con aquel canino que sin acotar nada, aguardaba por el alistamiento de su dueño.

Finalmente, el dúo saldría a cubierta en la búsqueda de cumplir con sus labores.

Kio vestía con el chaleco táctico oscuro de su aldea, y abanderaba el metal con el símbolo de Getsugakure no Sato colgado de su cuello con una tela oscura. Además del chaleco, se mostraba con una especie de malla negra de dos piezas, una superior y otra inferior, donde la del torso iba muy pegada al cuerpo, sin mangas, y la que cubría todo por debajo de su cintura, siendo un poco más holgada. La primera prenda de buen vestir resaltaba sus dos brazos, y la otra, se volvía como una especie de pantalón largo y bombacho, que no impedía de ninguna forma una grácil movilidad de su tren inferior; la particularidad de esta última pieza es que en sus muslos poseía ciertos abrojos sobre las caras externas, donde se encontraban enganchados sus estuches pequeños sin problema, con la misma firmeza que la mayoría obtenía al afirmarlas con vendajes o cosas por el estilo.

A modo de cinturón, unas gruesas telas negras con bordados plateados se entremezclaban con los estuches de armas medianos que lleva a cada lado de su cintura, cubriendo por completo el más grande alineado a la perfección con su espalda baja, lo cual no era un impedimento para un fácil acceso a lo que contenía el mismo, ya que con un sutil movimiento todo podía ser solucionado.

Colgando de su espalda y sobresaliendo el mango por detrás de su hombro derecho, una espada corta se asomaba. Todo esto iba en conjunto a un particular casco de acero negro que protegía gran parte de la cabeza a excepción del rostro, incluyendo la guarda posterior para cubrir gran parte de la nuca y orejas. La misma tenía una visera plateada mediante una unión a la altura de la sien, la cual se presentaba y no dejaba ver los ojos ambarinos del Inuzuka en esta oportunidad.

Las horas transcurrieron con calma. La comunicación con Koromaru fue la mínima e indispensable, mas allá de un intercambio de miradas y sonrisas, y algún que otro descanso que se tomó su dueño para jugar con el can de forma breve. — Eres increíble... Soy muy afortunado de tener un hermano como tu. — le diría en algún que otro momento, recibiendo algún que otro lengüetazo en respuesta.

¿La misión? El joven estaba informado de lo que harían en aquella oportunidad, o al menos, era consciente de la misma información que todos tenían.

El Chunin no tenía cuestionamientos a la hora de ejercer su profesión, pero había cosas que le importaban mucho más que visitar una isla siniestra como la que suponía ser su destino: debía reencontrarse con Kin y decirle lo que sentía por ella, debía recuperar a Haru y traer de nuevo a su hogar a Doctora-chan, debía también volverse más fuerte y destronar a los más fuertes de sus títulos honorarios, obteniéndolos todos y demostrando que incluso el más tonto, con dedicación, podía ser aquel que liderara la lista de los más peligrosos... Debía hacer mucho, y aún faltaba mucho camino para lograrlo.

Previo al nuevo camino por via marítima, muchos shinobis intercambiaron lugares, mezclándose entre sí en los distintos navíos. Kiosuke no sería la excepción, pues la mejor manera de encontrar a su amada era subiéndose al barco kiriano, y alejándose de los suyos pese a que estos quizás también, habrían tomado la misma decisión...

La frustración sería una con el Inuzuka y su compañero a no encontrar a la hija del Isashi. El lobo no dejaría en ningún momento a su dueño, y a todos lados le seguiría desde su flanco derecho, espectante, en silencio...

Nos volvemos a ver. — la consecuencia de su búsqueda, sería encontrar a una joven destacable. Hyunie, la chica de cabellos rosados, aquella que aguardaba junto a la baranda de uno de los navíos de Kirigakure no Sato con la vista fija en el horizonte...
Ha pasado tiempo, Hyunie-chan. — comentó el joven, apoyándose en la baranda de espaldas al mar, a escasos dos metros de la joven, encendiendo un cigarro con sus dos manos y mirando a la gente dispersa por toda la cubierta.

Koromaru ladraría para saludar, pero en esta ocasión, no demostraría cuanto había crecido... Para Hyunie, aquel ladrido no sería mas que un "hola, me alegra verte", proveniente de a dos metros a sus espaldas, de parte de un lobo oscurecido que se había sentado sobre sus patas traseras... Muy coqueto él, como siempre lo había sido.


Inventario Bélico:
  • Momoku Kabuto (盲目兜, Casco Ciego) — En uso.
  • Estuche grande — Cintura/Espalda.
    • Bombas de humo x4
    • Comunicadores x4
    • Pildoras de soldado x10
    • Alambres ninja
    • Respirador
  • Estuche mediano izquierdo — Cintura/Espalda.
    • Makibishi x30
    • Pergamino de almacenaje, Blanco.
  • Nota invocadora — Muñeca derecha.
    • Kunai preparado x1
  • Nota invocadora — Muñeca izquierda.
    • Kunai preparado x1
  • Estuche mediano derecho — Cintura/Espalda.
    • Shuriken x18
    • Pergamino de almacenaje, Negro.
      • Tsukihana no Manto x2
  • Estuche pequeño — Muslo izquierdo.
    • Kunai preparado x5
  • Estuche pequeño — Muslo derecho.
    • Kunai preparado x5
  • Tantō — Espalda.
  • Bomba de luz — Oculta.
  • Sellos explosivos x10 — Ocultos.
  • Mecanismo de Kunai Oculto x2 — Ocultos.
  • Chaleco táctico — En uso.
    • Caja de cigarros x03
    • Zipo
    • Ryous.
    • Pergamino de almacenaje, Gris.
      • Mochila
        • Capa impermeable x2
  • Fuerza : 62
  • Resistencia : 53
  • Agilidad : 75
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 75
  • Voluntad : 60
  • Chakra : 273

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Koki Senju
Kumo chunin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Koki Senju el Mar Oct 09, 2018 3:48 am

Konohagakure no Sato… ahora el pronunciar aquello le dejaba un mal sabor de boca, una combinación ácida, picante, incomoda para la boca de la joven Senju; la idea de volver a pisar aquellas tierras una vez más le ponía bastante ansiosa, no quería. Tenía que hacer su trabajo. El viaje fue incómodo, se sentía abrumada rodeada de tantos altos mandos, esperaba que en cada esquina alguien se le lanzara encima al igual que Kira para amenazarla con cortarle la cabeza, misma razón por la que no socializó mucho durante su viaje, después de todo ¿a quién podría encontrar ahí? No sabía ni siquiera donde estaba Hikari, era como si el mismo suelo la hubiese devorado, la misma situación pasaba con Yatori, pero de ella no le resultaba nada extraño, aunque eso no signifique que no se preocupaba por ella.

Pensaba en las dos todos los días, especialmente por la Yamanaka ya había derramado tantas lagrimas que, aunque se concentrara en ella, simplemente ya no había nada más. Lamentablemente, se había vuelto un poco huraña, no le resultaba tan fácil relacionarse con los demás, mucho menos en una situación como esta. Podría describirla como la semana más tensa de su vida militar, pero claro que la chunin la estaba usando para aprender, su curiosidad era lo único que estaba segura, nunca perdería. Estuvo tratando de pasar lo más desapercibida posible, aunque quizá este era el momento perfecto para comenzar a establecer relaciones con los altos rangos, cabía la posibilidad de que ella no fuera bien vista así que solo… se mantuvo alejada, aunque nunca ausente.

Pasaba poco tiempo en el camarote, ansiaba hablar con los shinobis de la hoja, pero le era imposible entablar alguna conversación, tampoco es como que conociera alguno de su aldea para pasar el rato. No se había lanzado sobre ningún ninja verde porque quería conversar su cabeza sobre sus hombros, su situación ya era bastante delicada como para que la vieran platicando con éstos. Así que su actividad semanal se redujo a entrenar lo que pudo cuando pudo y espiar ocasionalmente a cualquiera, siempre manteniendo la discreción característica de los ninjas o al menos eso creía ella. Vivió como ermitaña hasta el día de su llegada, donde apenas intercambió palabras de cortesía.

La cosa se puso peor en la isla, el lugar parecía darle apariencia física a los pensamientos de la kunoichi, tenía la sensación de que algo la acechaba entre las sombras… es decir, de todos lados, no había ningún maldito rayo de luz en aquel lugar gracias a las sangrientas nubes que coloreaban el cielo, como si fuera una predicción de lo que pasaría en sus terrenos; el objetivo estaba claro y Koki nunca se había enfrentado a algo de este nivel, ¿una emboscada? No quería pelear, no quería ver a sus compañeros heridos o incluso muertos, pero así era su mundo, su vida; esta vez no se quejó, debería incluso estar lista para todos los preparativos. Acampó cerca de una fogata, mientras observó a tres shinobis de Konoha reunirse frente a esta.

Tal vez había llegado el momento de interactuar. Suspiró antes de ponerse de pie y comenzar a vagar por el campamento, no duró mucho hasta que alguien le pareció familiar, ¡demasiado familiar! Le siguió el paso por unos cuantos minutos, ¿quién era? Su corazón comenzó a galopar con emoción, ¿cómo demonios no la había visto antes en el barco? Se parecía a ella, sí, tenía que ser ella. La Senju, sin pensarlo más dio un par de saltos hasta posicionarse frente de la peliblanca apenas a unos centímetros de distancia, le cerraría el paso, no la dejaría avanzar más. Koki alzó ambos brazos para dejarlos sobre los hombros ajenos, apretó suavemente su agarre y sacudió a la chunnin de adelante hacia atrás lentamente, justo como se habían saludado aquel día en su primer reencuentro, cuando Yatori les había contado que ahora formaba parte de la mismísima guardia real. No supo que decir, ni qué más hacer, estaba totalmente sorprendida, clavó su mirada en la cicatriz de quien parecía ser su vieja amiga; su garganta se hizo un nudo, su estómago se sacudió y un dolor de cabeza la amenazó por sentirse tan inútil, por no estar a su lado cuando cualquier cosa la hubiera lastimado—Ah… —comenzó a balbucear, apenas con un hilo de voz pero lo suficientemente audible para la chica—. ¿Qué te pasó en el ojo? —preguntó, tosca, incluso torpe, pero realmente no tenía otra opción para actuar frente a lo que se había convertido su compañera.


INFORMACIÓN:
Resumen:
— Narración del viaje, simplemente se dedicó a pasar desapercibida y a espiar los demás.
— No quiere pelear, pero se mentaliza para lo que harán, está lista para hacer su trabajo de ninja médico.
— Encuentra a Yato, pero duda que sea a ella, le persigue por unos minutos.
— Toma el valor para pararse frente a ella, la sacude como método de saludo.
— Le explota la cabeza pensando en como Yato es ahora y lo primero que hace es preguntarle sobre su cicatriz.
INVENTARIO BÉLICO:
• Estuche Pequeño (pierna derecha):
—x4 kunai.
—x1 kunai con bolsita explosiva.

• Estuche Mediano:
—x5 Shuriken.
—x1 Alambres Ninja.
—x1 Píldora de soldado.

• Visible:
— Chaleco táctico.
— x1 Daikiri
— x1 Comunicador.
— Banda ninja (brazo derecho).
  • Fuerza: 30
  • Resistencia: 30
  • Agilidad: 40
  • Espíritu: 32
  • Concentración: 39
  • Voluntad: 34
  • Chakra : 196

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NB Narración
Master

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por NB Narración el Mar Oct 09, 2018 10:35 pm

Flashback Kumogakure y KonohagakureLa oscuridad se convertía en la hostigadora presencia de la misma parca mientras el suave mecer de los árboles, creaba una helada sonata que penetraba en los huesos de los más debiles... Infundando miedo, tratando de derrumbar su propia voluntad a la hora de encarar aquella travesía que al día siguiente, podría recargar el sentimiento de muerte sobre sus hombros, o incluso, de aquel que ahora yacía a su lado disfrutando de una noche donde incluso las malas sensaciones, eran un aliento que posiblemente a la mañana siguiente no tendrían.

El suave mecer de las ramas con el viento, o incluso el delicado aleteo de las bestias nocturnas que anciaban victimas en las cuales incar sus dientes parecían simples decoraticos que acechaban en la noche... Pero, ¿hasta qué punto era real? Bien era sabido que la noche era un terror, que la brisa helada un cántico de malos augurios, pero eso no era más que un detonante que deseaba hacerlos caer por la tensión... Después de todo, ¿cuántos se habían encontrado en una situación como aquella? ¿Cuantos habían salido de la seguridad de sus terrenos para formar parte de una guerra? Sí... Quizás esperaban mantenerse abrazados a sus lineas de vida por un tiempo más, ¿pero acaso las cosas no podían salir mal? eran militares, eran shinobis que entre las sombras buscaban hacer caer a sus enemigos... Disfrutar con la sangre que manchase sus manos sin importar la razón... Tan solo el honor al símbolo que sus bandanas mostraban con orgullo, o por lo menos, algunos.

Posiblemente en aquella ocasión las cosas fuesen distintas en todo sentido... ¿Konohagakure no sato compartiendo estancia con Kumogakure no sato? Sí, ya lo habían hecho antes, por lo menos en los conquistados terrenos del País del Fuego, pero para otros, no era más que un nueva matiz que el tiempo les había brindado, uno que los podría hacer sentir la superioridad de ver subyugar a los demás ante su poder, o en su defecto, tomarlos como hermanos que con una tardía llegada, ahora eran uno con sus filas. ¿Cuál sería la realidad? No todos buscaban sumisión... No todos buscaban rebelión.

La hoguera chispotorreando sería capaz de brindarles aquel sentimiento acogedor a quienes habían decidido acercarse a tal lugar, pero no sería tarde la llegada de la lluvia, que en forma de pequeñas gotas se convertiría en un simple decorativo sin importancia, uno que provocaba el delicado resonar de las elegantes telas de la nube, aquellas que resguardaban a todos los shinobis que ahora se encontraban bajo su mando, sin importar quienes eran o que deseaban... ¿Eran enemigos o amigos? Incluso la conquista aún parecía ser motivo de rencor... ¿Hasta que punto?
Flashback Kitsune YamanakaIncluso aunque el silencio fuese quebrado en cientos de pedazos por la presencia de aquella joven oriunda del País del Fuego, la reconocida Jonin del País del Rayo se encargaría se irrumpir al frente de aquella gran hoguera que parecía convertirse en un lugar de reunión. No habrían vocablos, no por lo menos mientras otros altos cargos se acercaban hasta ella para entablar una amena conversación que convertiría tal lugar en uno quizás algo más familiar o en su defecto, incómodo para quienes se encontraban bajo las garras de personas como ella.

Al parecer la emboscada que estaba siendo preparada para la mañana siguiente se había convertido en un modo por el cual la unificación resultaba algo más llevadero, después de todo, sin importar quienes encarasen aquella ensangrentada batalla todos serían victimas... Sin importar el vencedor en aquellos instantes incluso su instigadora presencia empezaba a opacarse, más aún cuando Jonins de la aldea oculta entre las hojas, comenzaban a sumarse a aquella amena conversación que daba lugar a unos diez metros desde la situación de la conocida como Chunin del País del Fuego, Seiko Shouboku. Desde ahí, en caso de prestar atención todos y cada uno de los presentes podría sentir la tranquilidad e incluso la confianza que aquel lugar brindaba a la hora de dejar atrás la tensión que el mismo bosque les regalaba... ¿Estaban a salvo con el rayo? ¿No era una clara desventaja? Sí, podía parecer que estaban sentenciados ante la mirada de quienes los veían como inferiores, pero, ¿sería así toda la vida? No... Las cosas podían cambiar, solo necesitaban que lo aceptasen y antes de proclamar venganza buscasen unión como ya algunos parecían hacer.

Las orbes claras de la especialista se encontrarían fijas en los que ella clamaba como compatriotas, porque sí, podía ser una enviada del temido Kuro Yotsuki, pero eso no quitaba que si había alguien benevolente entre sus filas, lo era aquella joven que, acompañada por Yukiko Inuzuka que ahora hacía acto de presencia a su siniestra, simplemente se limitaba a buscar amenizar la noche con quienes ahora, escuchaban sus palabras e incluso en ocasiones compartían sonrisas de tranquilidad. Quizás la magia de alguien como ella, o en su defecto, un truco propio de alguien manipulador. Tan solo quienes la conocían, podrían dar con la respuesta correcta.

A gran diferencia de la conversación que los superiores compartían, la gran loba albina de la Inuzuka decidiría apartarse de aquel pequeño grupo formado para así acercarse a la fogata, clamando por calor ¿o quizás descanso? Bien era conocida la tranquilidad de aquel Ninken, la misma que la llevaría hasta la situación de quienes preferían disfrutar de aquella zona. Sería así como esta simplemente se postraría ante estos, no muy lejos de la situación de los superiores, pero sin preocuparse un mínimo por quienes se encontrasen en el lugar, pero no muy lejos de Arashi no Kamizuru. No parecía hostil, no para el can.
Flashback ???Convirtiendose aquella noche en una compañía insaciable, aquel ente que se resguardaba en el interior de la joven Hoshino parecía haber domado el mismo infierno que lo rodeaba... Como si de un paraíso se tratase. La soledad era su gran amiga, tanto que hasta el momento había permanecido en silencio... ¿Dónde se encontraban? Tan solo el gran dios lo sabía y parecía estar retroalimentandose de aquella horrible sensación de terror que el mismo bosque inspiraba. Un alimento mortal para quien pudiese encontrarse bajo su mandato. Era prisionero. No era más que una porción de la misma muerte que se había afincado en el interior de la joven rubia, pero eso no significaba que no pudiese hacer uso de aquello. La misma joven lo sentiría y sería así llamada por las mismas sombras que en cuestión de tan solo segundos tras apartarse de la pequeña civilización comenzase a mostrarse ante ella.

Con solo mantener la vista al frente, la joven titulada como Yugen Hotaru podría ver como lentamente pequeños trazos invisibles para el ojo humano empezaban a proclamarse ante su orbe, zigzageando por el terreno boscoso y buscando así su movimiento, una atracción con la que aquella tenebrosa bestia trataba de atraerla y que inconscientemente le brindaría algunos impulsos a la joven. Desgraciadamente, el tono jovial de una nueva integrante rompería una conexión como aquella... ¿La había devuelto a la realidad? Al parecer, la joven Koki Senju, se había convertido en una halo de oxigeno directo para los pulmones de una ahora, liberada Nara.

Pura. — proclamaría la gran bestia en la mente de la joven Yugen Hotaru... ¿Una queja? Parecía que aún a pesar de conocer el pacto que había sido efectuado entre ambos, la joven Senju era una molestia para este. Su alma podría ser corrompida, pero eso no era un ideal para la gran bestia que se limitaría a liberar de sus garras de sus pensamientos a la experimentada chunin del rayo. — Desconocía que tuvieses amigas tan inocentes como ella. — reiría por sus adentros antes de desaparecer, cediendo la completa libertad y alejándola de sus oscuras palabras.
Flashback Kirigakure y GetsugakureLa travesía por tan inmenso mar había comenzado y junto a ello las heladas que este les brindaba a quienes deseaban domarlo, provocarían que la lluvia no cesase. Un mal augurio, o en su defecto, una invitación para quienes entre la niebla había dado paso a que una realidad como aquella, no fuese más que una costumbre que acariciaba sus tenaces corazones.

A diferencia de la fortaleza que la misma tormenta les había brindado cuando habían partido de su tierra natal, las grandes tempestades no formaban parte de la nueva travesía que acariciaba las lindes del buque de la niebla, menos aún del elegante navío de velas blancas de los oriundos de la luna. Eran uno en aquel infinito lugar que parecía proclamarse como un hogar ante la costumbre que suponía convertirse en uno con el salado olor de la marea, dando así libertad a los lobos de los mares de simplemente mantener la calma mientras la pureza del aire acariciaba sus pulmones incluso a pesar de que aquellos terrenos, parecían encontrarse tan malditos como la existencia de la proclamada como montaña para los más poderosos... Simple lacra que ahora dominaba sobre Daichi... La humanidad. Pero a diferencia de los acuosos terrenos del este, no habían llantos proclamando leyendas dignas de temer... Tan solo malas predicciones que deseaban romper sus propias voluntades, algo que al parecer, hasta el momento, no llegaba a irrumpir en sus petreos corazones.

Si bien la noche había sido proclamada al completo por los cielos, la oscuridad aún domaba el ambiente incluso a pesar de que el tiempo continuaba, como si irrumpir en terreno virgen fuese una maldición... Aún a pesar que desde su situación, no se observaba la tierra firme.

Aún había camino que recorrer... Había oportunidad para disfrutar de la vida que el universo les había regalado y que tarde o temprano, podría ser arrebatada por la misma muerte que aguardaba en tierra firme... Pero, ¿que garras se convertirían en sus verdugos? ¿Había algo peor que la presencia del rayo y el fuego escondiéndose del conocimiento de sus enemigos?
Flashback Kaede Mashiba¡Hey tú! Maldito desgraciado. — los gritos de la especialista médico resonarían por cada centímetro del navío de la niebla... ¿Pero hacía donde eran lanzados sus reclamos? No habían orbes rosáceas fijas en su propio buque, no había ni siquiera una victima visual ante ellos más que la compañía de sus aliados que a varios metros de seguridad partían a su mismo ritmo en dirección a la conocida como isla muerta. Desde su situación todos y cada unos podrían observar la hermosa e imponente figura que esta portaba mientras su pierna derecha se colocaba con rudeza sobre la madera del borde de aquel gigantesco barco... ¿La diferencia? Esta no yacía en la cubierta común, sino que se encontraba en el piso superior donde el capitán blandía el barco y se encontraba más cercano hacia la popa.

Para quienes llegasen a prestarle atención, y buscar hacia quien eran lanzados sus reclamos, podrían observar como en el navío de la luna la tranquilidad de una joven Keiko Mibarashi la situaba tranquila, sentada frente a una mesa elegante y que parecía preparada tan solo para esta mientras con una elegancia implacable se limitaba a tomar de una taza de té mientras el capitán en silencio, a navegar. Claramente si había algo que destacar de aquella herrera, era el modo con el cual ignoraba los problemas cuando se encontraba en su momento de descanso, o en su defecto, disfrutando de la tranquilidad de un viaje que aún se encontraba en pleno proceso.

¿¡Donde está el desgraciado de Kazuma!? — cuestionaría a grito limpio incluso a pesar de que desde su lugar no pudiese llegar a visualizar al joven Hozuki. Si, al parecer estaba molesta porque este ni siquiera hubiese tenido el detalle de ir a buscarla en aquel viaje, o en su defecto, decidir tomar rumbo junto a ella desde su barco... ¿Caprichosa? Todos conocían su temperamento, realmente era la peor cuando se encontraba molesta. — Juro que lo decapitaré aunque tenga que robarle esa maldita espada a Goro. — diría por lo bajo, causando que el mismo capitán que yacía tras el timón no puede evitar sentirse amenazado por aquellas palabras incluso cuando no eran dirigidas hacia él.
Flashback Goro IsashiAnte los fuertes reclamos de la joven Mashiba, el interior del navío se vería corrompido. La tranquilidad que hasta el momento se convertía en un manjar para quienes empezaban a oler la carne asada que parecía comenzar a proclamar por la cercanía de un delicioso banquete, ahora quedaba a un lado y el resonar de los bruscos pasos de uno de los titanes de los mares, provocaría que más de uno no pudiese evitar sentir como la presencia del tiburón aclaraba una tensión sobre la cubierta. Librándose así de las penumbras de un interior iluminado por nada más y nada menos que simples lámparas de aceite, aquel gran hombre se encargaría de aparecer por las puertas que yacían bajo el mismo piso que la joven Mashiba ahora domaba y proclama como suyos por tan solo los gritos que llegaban hasta la infinidad.

Ante tales acciones, el gran tiburón simplemente permanecería en silencio, caminando hasta prácticamente el centro del navío para así girar sobre su propio eje y observar hacia la cima, observando a una Mashiba ardiente en enfado que parecía dispuesta a quebrar la misma barandilla de madera que la separaba del gran mar. — ... — no habrían palabras que pudiesen escapar de sus vendados labios mientras permanecía estático simplemente observándola no muy lejos de quienes hasta el momento permanecían en la superficie. Era difícil no darse cuenta de cuando aquella gran bestia se encontraba presente, más aún por el esplendor de su gran espada decorando su espalda y que se convertía en el hogar de las gotas golpeando contra su superficie afilada.

Parecía ser que incluso ante la ausencia de Kotaro Kiryu aquel viaje podría ser un caos, el mismo que la joven Mashiba ocasionaría y es que, si había alguien a quien no le importaban los reclamos del gran tiburón, eran a la joven.


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NB Narración
Master

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por NB Narración el Mar Oct 09, 2018 10:35 pm

Pautas y aclaracionesSe brinda una nueva ronda de posteo a las siguientes aldeas:

• Kumogakure no Sato.
• Konohagakure no Sato.
• Kirigakure no sato.
• Getsugakure no sato.

Todas y cada una de las cosas que pasan son meramente ambientativas, podéis tomarlas y continuar o simplemente ignorarlas dado a que se tratan de un recurso para enriquecer aquello que os rodea, no para cortaros acciones. Los NPCs que se han sumado, pueden ser accesibles por todos los presentes si así lo desean, pero más que nada esta ronda es brindada para todos para que así podáis aprovechar a vuestros compañeros a la hora de conocerlos, o entablar conversación que os pueda unir más adelante.

Dado a que ha triunfado el navío de Kirigakure, no hay mucha ambientación del navío contrario, pero no os preocupéis, tendréis vuestro momento para brillar.

Todos y cada uno de los usuarios que no se ha posicionado o en su defecto desean estar en solitario, no hay problema, esta es vuestra oportunidad para hacer lo que queráis o uniros a los demás.

A los usuarios de aldeas como Kusa, Ame y los renegados:

• En la próxima ronda narración ya abarcará vuestras aldeas así que no os preocupéis, tan solo descansas. Recordar que podéis hacer uso de la isla fantasma por medio de temas futuros. No desaprovechéis esta oportunidad.

**Yugen Hotaru: Tu invocación entra en acción, aprovechando tu soledad para intentar alejarte y atraerte hasta un lugar desconocido, pero tu conexión se rompe completamente tras la llegada de Koki Senju.

**A los ganadores de las fábulas, pequeños matices se han podido agregar sobre vuestras creaciones, en este caso se han usado la fábula de Koragen y la de Ikum. Gracias por vuestro trabajo, pronto conoceremos más sobre estas y la de Daisuke.

** Madoka y Yuuri quedan fuera de la trama por no realizar participación, estos deberán entrar por el método convencional, es decir, la nueva inscripción abierta en caso de querer entrar a la isla fantasma.

** Alain dado a que ha posteado ausencia se le brinda tiempo para entrar en esta nueva ronda para la cual se les brinda a todos 48 horas para su participación.


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Farahan
Getsu Genin

Re: [Trama Global] La Feria de la Luna Negra

Mensaje por Farahan el Miér Oct 10, 2018 2:13 am

El agua hacía mecer el buque y el aburrimiento había aflorado en la cara de Farahan, que distante de querer volver a los camarotes, se había quedado fuera pese al clima. Recargado en una orilla con una expresión de decepción total, a sus oídos llegaron los gritos de alguien, una persona que aun desde el otro extremo de un estrecho de mar, en la embarcación vecina, se podían apreciar perfectamente y le reconocía; aquella voz hace tiempo le despertó de una pesadilla y de alguna forma la relaciona con una esperanzadora entrada que distaba de los rumores que se hablaban de ella, además de que le tomó algo más de interés cuando platicó un poco con lo que fue su aprendiz.

Enfocó sus pupilas y percibió su ubicación, y entonces enmarcó sus labios con ambas manos, haciendo algo así como un cono improvisado que pueda direccionar sus vocablos hacia la mujer.

──¡Enfermera Kaede, aquí está el pelirrojo, venga a nuestro barco a golpearlo!──

Cuántas pautas del código militar shinobi se había saltado, era un número tal vez exuberante, pero coincidía con la idea de que si ella lo hacía, tal vez estaba permitido. Además, tenía tantas ganas de echar una platicada con esa mujer de tan hermosa figura, que no podía frenarse mucho. Tomó el pergamino de su pierna derecha y extendiéndolo sacó el abanico de su arte, de esta manera y aprovechando la inmensa calma se prepara para hacer una planeación con su abanico y así trasladarse al barco vecino. Para ello, antes hace una evaluación del terreno, midiendo las corrientes de viento, checando la marea y percibiendo la orientación, buscando una ruta aérea óptima para ello y de no haber interrupción alguna, dibujaría con su mano el trayecto que tomaría, creando así la potente corriente que le elevaría de aquel sitio hacia el barco aliado.


INFORMACIÓN:
ACCIONES:


  • Farahan escucha los gritos de Kaede
  • Farahan le responde esperando así tener interacción con ella
  • De no ser detenido o ver problema alguno, usaría la técnica de planeo de su arte, para viajar al barco vecino
TÉCNICAS USADAS:
TÉCNICAS RANGO D
NINPOU: KEIKAKU (忍法: オンエアプラン, ARTE NINJA: PLANEAR)
Habilidad creada por los Tessen del país del viento para compensar el no tener la habilidad de flotar mediante la arena de los Sabaku. Sin necesidad de sellos, el usuario envía una ráfaga de aire hacia la dirección a la que quiere dirigirse, seguidamente se monta en el abanico, el cual utilizará las corrientes para desplazarse. El abanico puede cambiar de trayectoria una vez si así lo desea el usuario, pero sólo una única vez. La velocidad alcanzada por el abanico es bastante rápida, comparable a la de la arena de los Sabaku. Gracias a esta habilidad puede planear sobre una altura de hasta 5 metros por sobre el suelo.
Consumo: 7Ck para poder planear y 4Ck cambiar trayectoria.
INVENTARIO BÉLICO:


  • Estuche Pequeño Derecho

    • 2 Kunais
    • Pergamino Común

      • Abanico Tessen sellado




  • Estuche Pequeño Izquierdo

    • 2 Bomba de Humo
    • 2 Kunais
    • 4 Shuriken


  • Estuche Mediano Espalda

    • 2 Píldora de Soldado
    • 2 Shuriken
    • 2 Kunai
    • Tsukihana no Manto
    • Respirador
    • 5 Hilo Ninja



  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 20
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 123/130

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