Últimos temas
Afiliados
Limpieza 18 - 01 - 19

Boku no Hero ROLLittle FearsPhotobucketCrear foro

[Trama Global] Cinco Tempestades

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

NB Narración
NB Narración
Master

[Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por NB Narración el Dom Feb 10, 2019 9:25 pm

Alrededores de KumamotoLos puros y blancos mantos de nieve contaminados por la presencia de  de mercenarios, renegados y criminales, había presentado un sabor amargo en las últimas semanas para todos aquellos que allí se encontraban con el objetivo de la gloria; una simple misión, otorgada por nobles civiles, había traído a muchos shinobis de distintas naciones a semejantes tierras, pero ninguno había siquiera imaginado que lo que acabaría ocurriendo, escalaría de tan atroz manera, para el bien e incluso mal, de todos los humanos...

Varias tormentas de nieve habían sacudido con fuerza los alrededores de Kumamoto durante los últimos dos días, breves e intermitentes, pero con una fuerza sin igual incluso para la estación invernal. Dichas tormentas, eran capaces de hacer crujir los maderos que conformaban las construcciones del poblado Kumamoto, algo nunca antes visto para sus oriundos, al punto que hasta las mismas leyendas debían buscar refugio si no deseaban congelarse en la cruel intemperie, ¿quién podría imaginarlo?

¿Pero a qué se debían estas circunstancias? Aquellos que residieron alguna vez en el País del Hierro, entenderían que aquello no era del todo normal. No había expertos para definir si la alineación de la luna y las estrellas tenía algo que ver, o si algo estaba ocurriendo en las nobles tierras de Daichi para provocar semejantes cambios climáticos, pero sin lugar a dudas, mas de uno buscó qué era aquello estaba cambiando los alrededores, y con tiempo, además de una notable dedicación, descubrieron unas remanencias de chakra de un increíble poder, proviniendo de un punto en específico, cercano al humilde poblado...

La gran mayoría de los que podían detectar esto, o al menos estaban interesados en la materia, guardaron el secreto y se prepararon para investigar más a fondo cuando los ojos de todo el mundo no estuvieran tan atentos; el nerviosismo y la necesidad de conocimiento, era una moneda que se pagaba con sangre, e incluso los más valerosos, actuaron con frialdad, conteniéndose durante los primeros días de actuar precipitadamente. Sin embargo, alguna boca floja capaz de igualar la caza de información, no tardó en propagar los rumores por las tabernas del poblado, e inclusive algunos puntos específicos del País del Hierro.

A raíz de la divulgación, los shinobis entraron en estado de alerta máxima, sabiendo todos y cada uno de ellos, que debían actuar contra el reloj. Dada la ubicación de sus propias tierras, sin mencionar el peligro de enfrentar una de aquellas tormentas sin un lugar a donde ir, las opciones eran pocas para cada uno de ellos... ¿Debían intentar volver a casa para informar de lo que estaba sucediendo? ¿O quizás actuar antes de que aquella fuente de energía desapareciera o fuera tomada por alguien más? Nadie sabía con exactitud a que se debía aquel fenómeno, pero algunos "afortunados" podían tener siquiera una sospecha, aunque no del todo similar...
Palacio AbandonadoAquel día, podríamos decir que fue el indicado, aunque esto cambiaría si avanzaban mas allá de lo que sus propios límites permitían... Las fuertes ventiscas de aquella tormenta, trajeron a oídos de quienes encontraron refugio, una especie de lamento a sus sensaciones. No era fácil definir si era dolor o rabia aquello que escuchaban, sin embargo, era algo que marcó a muchos y les demostró que era el momento de actuar. La gran mayoría de hombres y mujeres que tomaron la decisión de movilizarse, salieron a la intemperie en cuanto la tormenta aminoró su arremetida. La situación era extrema, y todo el mundo se vio en la misma situación, por lo que exceptuando los más ineptos, una movilización enorme de militares, ya no tan de incógnito como pretendían al inicio de su viaje, encaminarían su marcha hacia el punto de origen de aquellas remanencias de chakra, punto que en aquel entonces, ya era sabido hasta por los propios civiles que residían en Kumamoto...

¿Cuál era la situación? Una especie de pacto de no agresión no hablado parecía estar rondando los alrededores, pues la cantidad de individuos que marchaban aceleradamente hacia un palacio abandonado ubicado a dos kilómetros de aquel pueblo, podía desatar una batalla campal sin igual que dado lo que estaba aconteciendo, nadie parecía querer disputar... Quizás algún que otro irreverente, consideraba en aquel momento atacar por la espalda a sus enemigos, pero aún así, había una importancia incluso mayor a la que la enemistad entre las naciones estaba manteniendo en la actualidad, ¿qué era más importante? ¿El honor a la patria o averiguar de que trataba el extraño poder oculto que emergía de la montaña?

Llegar al palacio sería relativamente sencillo, pero nadie debía aflojar la marcha, pues se desconocía el momento en que otra tempestad recayera sobre aquellos terrenos. Los escalones de piedra facilitaban la subida a la montaña, en combinación a un largo puente semi-derruido, el cual no sería obstáculo para aquellos que poseían entrenamiento como shinobis. Las puertas del palacio abandonado estaban abiertas de par en par, pero la oscuridad que de su interior emanaba, era suficiente como para erizar la piel de los más débiles... La cercanía con aquel poder, podía ser palpada por incluso aquellos que no eran capaces de detectar el chakra, que en aquellos momentos, no mostraba rastros de ningún tipo.

Una vez dieran su ingreso, verían ante ellos una especie de sala real, no tan cuidada como el de las más acaudaladas y actuales naciones. Una arquitectura antigua, alzada con mármol, pero ya deteriorada y visualmente inestable en algunos sitios... El techo de aquella sala se alzaba a unos treinta metros por encima del suelo, desde el cual podían apreciarse algunas grietas por las cuales ingresaba la luz de aquella mañana, permitiendo ver el interior pese a que todo en su mayoría, era tinieblas. Cien metros de longitud, desde la puerta hasta el mural más alejado, aquel que se encontraba pegado a la montaña y mostraba un trono del mismo material que había forjado el propio palacio.

Una alfombra oscura, llena de polvo, conectaba la puerta con la zona del trono, la cual quizás alguna vez fue de una tonalidad carmín, pero que ahora por la suciedad no era mas que un trapo harapiento que se cortaba en algunas zonas por el propio paso del tiempo.

Simétricamente distanciadas la una de la otra, doce columnas remarcaban el pasillo paralelamente de dos en dos, distanciadas ocho metros la una de la otra y ubicadas a cada lado de aquella alfombra y siendo el principal sostén de aquel techo agrietado ya descrito. Dichas columnas presentaban un grosor de diez metros, pero así como sucedía con el cielo de piedra que conformaba la cámara, se encontraban agrietadas en algunas zonas, sin presentar inestabilidad de igual modo.

La situación presentaba un aire siniestro, sin lugar a dudas. No había nada en aquel lugar, y muchos de los treinta allí presentes, algunos abrigados hasta el cuello volviéndose irreconocibles, se detuvieron a no mas de diez metros de la entrada, aprovechando el ancho de sesenta metros de aquella enorme sala, para ubicarse y tratar de tener una mejor vista de todo...

Volver arriba Ir abajo

NB Narración
NB Narración
Master

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por NB Narración el Dom Feb 10, 2019 9:26 pm

Reglas y aclaraciones de la tramaFinalmente ha llegado el momento en el que muchos serán puestos a prueba para convertirse en una futura leyenda dentro de Nine Beasts, pero, a diferencia de otras tramas más introductorias que bélicas, en esta buscaremos matarlos a toda costa, puesto que aquí no habrá quienes puedan velar por ustedes, y no perdonaremos ningún error, por minúsculo o bien intencionado que este haya sido.

Todos y cada uno de los integrantes de lo que ocurrirá a partir de aquí, saben que su vida corre peligro, y desde ya, tienen una sentencia de muerte. No les voy a dar tiempo para respirar, y van a sentir la soga en el cuello en cada momento, por lo que exigimos máxima concentración y que sean conscientes de lo que son vuestras propias capacidades.

Mis más sinceras recomendaciones y avisos:

• No sean tontos y no actúen de forma precipitada. Esta parte de la historia no es un juego, y puede ser la última vez que roleen a su personaje.

• En medio del caos, los héroes siempre son los primeros en morir.

• No escatimen en detalles, y traten de dar lógica a cada cosa que hagan, sepan que incluso hasta sus propios pensamientos, pueden traer consecuencias muy grandes después o durante la trama, asi que si están haciendo algo sospechoso, no se olviden de dejar claro de alguna forma el motivo por el cual lo hacen.

• Como bien saben, el principal protagonista de esta trama es el Gobi, pero este no es la única amenaza. Guardo varias sorpresas para cada uno de ustedes, y lo cierto es que tengo sed de sangre.

• Como bien saben, el narrador es quien controla a Kiosuke Sawarabi. Este personaje será posteado cuando me apetezca casi como si fuera un NPC, salteándome el orden de los turnos, a menos que esto signifique perjudicar a uno o más usuarios; en este último caso, permitiré que quienes puedan llegar a ser perjudicados, posteen antes que él.

Reglamento oficial, on-rol y off-rol:

• En resumidas, tengan siempre presente el código militar, pues por mucho que puede que no haya militares superiores a ustedes declarados, no son solamente los integrantes de la trama aquellos que están ya dentro del palacio. Hay ojos y oídos por todos lados, no solamente los de sus compañeros usuarios, muajaja, kiss kiss, hug hug.

• Los hechos que los trajeron al palacio abandonado, son tal y como los expliqué. Si se desvían o lo hacen mal, pueden salir perjudicados o penalizados. Lo cierto es que no quiero preguntas de ningún tipo, pero si tienen alguna cuya respuesta no pueden encontrar, asegúrense de que yo me haya equivocado en algo o no lo haya explicado antes de hablarme al privado, puesto que aquí habrá puntuaciones, y una pregunta estúpida equivaldrá a pérdida de puntos en gran medida.

• A partir de este post, y por ser el inicio de la trama, cada usuario tendrá 48hs para postear a partir del post anterior, exceptuando narración que tendrá 72hs para postear la segunda ronda una vez que todos finalicen. A partir de la segunda ronda, se respetará el orden de posteo (exceptuando lo que ya dije), pero el tiempo de cada respuesta será de un máximo de 24hs a partir de quien postee antes que ustedes... El inicio de la trama será lento, pero una vez que la sangre empiece a volar por los aires, tendrán poco tiempo para imaginar que harán a continuación, ya que además de ponerlos a prueba bajo presión, no queremos demorar la trama seis meses enteros.

• Las ausencias en mitad de la trama pueden significar la muerte de sus personajes, e incluso de sus propios compañeros si están en una situación comprometida, asi que asegúrense de tener una buena excusa para no poder postear, hablarlo conmigo por privado y hacer el post en la zona indicada explicando cuanto tiempo estarán lejos del foro o sin poder postear. Además de esto, aviso que si alguien demora su respuesta porque quien debe postear antes que ustedes, no lo ha hecho, también será penalizado, asi que por mucho que quien vaya antes de ustedes, no haya posteado dentro de sus 48 o 24hs (según la ronda), no quiero que me vengan con excusas de que estuvieron esperando sin preguntar al staff.

• Quienes se hayan alistado y no posteen la primera ronda de la trama, oficializando su llegada, tendrán una penalización semejante a que no podrán participar de tramas futuras hasta que pasen por un periodo de tiempo a prueba con respecto a su actividad. La penalización no irá de la mano con aquellos que tengan algún verdadero problema urgente, y al fin y al cabo no puedan participar... Básicamente, lo que les estoy diciendo, es que los voy a joder por no permitirme la posibilidad de matarlos.

• Debido a que son mas de diez personalidades, muchos de los hechos que ocurran a su alrededor serán declarados específicamente en post de aclaraciones luego de la narrativa. En algunos casos, no voy a narrar específicamente que le está pasando a cada uno, sino que haré una narración genérica y pondré aclaraciones luego, nombrando a cada usuario, y diciendo exactamente cual es su situación. Sin embargo, puede que sus compañeros estén haciendo algo en su propia contra o a su favor, asi que les recomiendo leer cada post de la trama, incluyendo los de gente que esté en la otra punta "del mapa", pues lo único que haré para tratar las interacciones de usuarios, es definir que ocurren entre ellos o denegar acciones que no pueden ser realizadas.

• No olviden realizar el resumen de acciones, poner sus inventarios y estadísticas al final de cada post. No voy a repetir ni una sola vez que esto de hacerse, sino que directamente saltaremos a las penalizaciones que tanto me agradan. Lo siento, chicos... No voy a regalarles nada.

Trama del Gobi:

Ahora bien, muchos aquí tienen el objetivo de convertirse en el portador de este particular bijuu. Necesitamos que dentro de un spoiler, ajeno al resumen de sus acciones, nos digan exactamente si es lo que buscan de esta trama o simplemente vinieron a participar de ella. Esto nos permitirá definir quienes se postulan como candidatos para convertirse en el Jinchuriki, sin embargo, esto no significa que alguien acabe con el bijuu, ya que como he mencionado, esto irá por puntajes.

No revelaré la tabla de puntuaciones en ningún momento, ya que esto depende del desempeño y afinidad de cada quien. El hecho de tener un especial, si es que ya tienen uno, no significa que no puedan ser jinchurikis.

Asi que ánimo, todos ustedes pueden convertirse en el nuevo jinchuriki del foro, aunque lo cierto es que no espero nada de nadie y lo más probable es que hasta mi propio personaje muera.

¡Buena suerte en sus próximos personajes!

Volver arriba Ir abajo

Seiko Shouboku
Seiko Shouboku
Konoha Jonin

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Seiko Shouboku el Mar Feb 12, 2019 12:34 am

Llevaba ya un tiempo en el país del hierro desde que llegó en aquella carreta con los otros ninjas de konoha. En ese tiempo había estado realizando investigaciones, algunas misiones, y distintas tareas, siempre procurando no ser vista, no ser más que la oscuridad que se esconde en cada esquina. Al inicio, igual que le pasó en el País del viento le costó adaptarse al lugar. Frío, nevadas continuas y mucha nieve. A primera vista todo lo contrario, al calor, la arena y el sol del país del viento. Pero nada más alejado de la realidad. La kunoichi había encontrado cierta similitud entre la arena del país del viento y la nieve del país del hierro, cosa que le facilitó mucho el moverse por aquel terreno, casi, podría decirse que era como volver a casa. Pero el frío era odioso por lo que había tenido que reforzar su vestidura, usando aún más capas de las que al inicio pensó que llevaría, pero sin ser demasiadas como para no poder moverse con soltura.

Los últimos dos días sin embargo, las tormentas de nieve habían empeorado. Una fuerza que no había visto desde su llegada al país, pero que si te fijabas un poco podrías observar que no eran unas nevadas corrientes. Al contrario que las que se acostumbraban, estas eran cortas e intermitentes, pero con una fuerza que según había escuchado a algún nativo del lugar, era demasiado fuerte incluso para este lugar y esta estación. Era tanto que debían resguardarse dentro de los edificios bajo una cantidad considerable de mantas para guardar el calor. Seiko, en una de las ocasiones se había visto obligada a salir en mitad de una para salvar a una niña chica que había salido a jugar desprevenida. Había conseguido salvarla, pero se vio obligada a permanecer pegada a la chimenea durante unos minutos mientras volvía en calor y se aseguraba que la chica también lo hacía. No hubiera podido dejarla morir ahí  fuera y unos minutos más y la niña se hubiese convertido en un polito de hielo. Y fue aquella noche cuando la familia de la chica contó a Seiko lo extraño de aquella tormentas y lo desconocido de su causa.

Y fueron aquellas palabras lo que despertaron el interés de ella. Por ello cuando las tormentas pasaban se dedicaba a explorar los alrededores, en ocasiones acompañada, en ocasiones únicamente con Shiori, quien no se separaba de ella. Su sensibilidad hacia el chakra le había llevado a descubrir unas remanecencias de chakra de un poder que no había visto nunca y de un lugar no lejano, pero que no se atrevió a explorar sola. ¿Ir sola y morir no era una opción para ella ni para ninguno de los ninjas de konoha. Ante todo su seguridad eera lo primero.

Pronto en el pueblo comenzó a reinar el nerviosismo y la curiosidad, no era la única que había investigado y descubierto aquella cantidad de chakra, parecía que muchos se estaban preparando. Pero la pregunta era ¿Para que? La información no tardó en correr pronto por todo el pueblo, ella no había dicho nada, y sabía que sus demás compañeros tampoco, pero también era verdad que no todos podían mantener la boca cerrada como ellos.

Pronto corrió la voz de una movilización, un conjunto de shinobis que irían más allá de la simple exploración para meterse en la boca del lobo. La joven kunoichi, de edad corta pero rango avanzado había estado varios días dudando que hacer. Si ella se unía estaba segura que Shiori vendría, y varios más tampoco desearían quedarse al margen. Pero poner la vida en peligro de muchos tampoco era una decisión acertada. E intentar mandar o volver ella misma al país del fuego en aquellas condiciones tampoco era una opción. Si pillaba a alguno en mitad de las dunas de nieve desiertas no podrían refugiarse y morirían congelados antes de lograr resguardo. No, no pensaba poner a sus compañeros en peligro. Por tanto, solo quedaba una solución.

El día señalado en los rumores, la joven kunoichi esperaba en silencio que la tormenta se calmase, si esta no lo hacía nadie saldría y todo quedaría en meras palabras. Pero no fue así, la tormenta paró y el sol salió aunque fuese por unos segundos antes de que las nubes lo tapasen queriéndolo ocultar de la vista de los movilizados.  La marcha había comenzado, al principio solo unos pocos, pronto más le siguieron, una movilización de unos treinta ninjas de distinta aldea y alianza caminaban juntos. Muchos parecían dispuestos a dejar a un lado las diferencias por lograr un bien común. Para Seiko no había problema en ello, ella siempre había luchado por el bien y trabajar en grupo con otros ninjas por este bien le parecía correcto fuesen de la aldea que fuese. De todos modos, la kunoichi no llevaba la bandana ni nada que la señalase como una kunoichi de la hoja. Podría buscar la paz, pero no era estúpida.

La kunoichi llevaba su gorro negro puesto en la cabeza. Era amplio y eficaz, le permitía evitar la nieve, el frío y cortar el viento, además de darle ventaja en otros aspectos. La parte baja de su rostro iba cubierta con una tela negra, tela que era más una marca suya a aquellas alturas de la vida. Sus ropas eran también oscuras, ropas de telas de algodón para mantener el calor. Un estilo de kimono, atado por un cinturón amplio y rígido. Además llevaba su chaleco táctico bien atado en el torso. Su tanto colgado a la derecha en su cintura, solitario sin la bandana que ahora permanecía oculta. Algunos mecanismos más se repartían por el cuerpo de la chica y distintos estuches y una mochila contenían sus herramientas y armas ninjas. Todo calculado y repartido del modo más adecuado posible. Contrario a otras ocasiones, la kunoichi también llevaba unos pantalones de algodón y unas botas con lana por dentro se encargaban de guardar el calor de sus pies para evitar que estos se mojasen y congelasen al contacto con la fría nieve. Más aún, si llevaba estas cosas, todo su cuerpo iba cubierto por una capa impermeable de color oscuro por fuera y blanco por dentro. Podría haberla llevado al revés, pero necesitaría camuflarse más adelante y aquello le pareció la mejor opción. Esta capa impedía que desde fuera se pudiese ver las armas, ropa y estuches de la kunoichi, una forma de guardar calor y evitar miradas incomodas.

La kunoichi desconocía a la gran parte de los shinobis que allí se encontraban, desconocidos que en otras ocasiones no hubiesen dudado en clavarle un  filoso puñal en la espalda. Sin embargo, no todo eran caras desconocidas. Ronin, un renegado que había conocido en la feria se encontraba entre aquellas personas. Aquel shinobi de cuernos, había enseñado a la kunoichi a tirar con arco. Era un chico algo loco y extraño, pero se había ganado cierto confianza para con Seiko. Sin embargo, no sería Seiko quien hablase con él, no quería descubrirle si es que iba camuflado, si este se acercaba a ella, ella le saludaría suavemente con un ligero gesto de cabeza. Era momento de mantener la mente fría y los sentidos alertas. También iban allí algunos de los shinobis que habían venido con ella. Yzak, Aku y Shiori.  Había trabajado con los tres y sabía que de haber problema podrían responder con habilidad y soltura. Los cuatro se mantenían cercanos, pero sin levantar sospechas ante el resto. Por parte de Seiko había dejado el comunicador encendido en el mismo canal que habían acordado en su viaje al país del hierro. De ser necesario estarían comunicados.

Llegaron al palacio a paso ligero, con miedo a una tormenta. Los escalones, grandes escalones de piedra que hicieron a recordar a Seiko su baja estatura y un puente semi derruido, el cual Seiko pasó sin mayores problemas, los llevaron hasta la cima de la montaña y con esto las puertas del palacio. Puertas que en su época pudieron ser deslumbrantes, pero que el deterioro del tiempo y abandono dejaba en simplemente enormes. Estas se encontraban abiertas de par en par, dato ciertamente sospechoso y nada tranquilizador que hizo que la mano derecha de la kunoichi se moviese suavemente por debajo de la capa hasta colocarse sobre la empuñadura del tanto. Como si fuese poco, la oscuridad reinaba lógicamente en su interior y la presencia del chakra era tan grande que no era necesario usar ninguna técnica o ser hábil para ello.

Cuando el grueso de la expedición avanzó hacia el interior del mismo, la kunoichi ralentizaría su paso un poco para quedarse en las traseras de la misma, no le interesaba estar en vanguardia. No solo por cuestiones de seguridad, si no por que su ataque se basaba en la distancia, la retaguardia era su puesto. Lo que se mostró ante ella fue una especie de sala real, antigua y ciertamente algo abandonada. Cubierta de marmol que milagrosamente no había sido robada, pero que el paso de los años si había hecho mella en ella. El techo era alto, treinta metros como si de un edificio de 10 plantas se tratase. Realmente enorme, allí podría esconderse hasta el ser más grande. Este estaba igualmente deteriorado lo que proporcionaba ciertos rayos de luz de poca intensidad pero que permitían que no se adentrasen en la más oscura de las tinieblas.

Al fondo de la sala podría verse un trono, destrozado que en su día seguramente fue el lugar de ricos o reyes, tal vez la gente del lugar pudiese informarles sobre ello. De este llegaba hasta la entrada una alfombra oscura comida por el polvo, los bichos y el imparable paso del tiempo. Esta alfombra era escoltada por doce gigantes columnas de unos 10 metros de diámetro calculó Seiko, algo que mostraba que aunque el techo y por tanto el forjado pudiese caerse, la estructura del lugar necesitaría algo más que el tiempo para derruirse. ¿Tranquilizador? Quien sabe.

Seiko observó como muchos de los treinta allí presentes se adentraban hasta detenerse a no más de diez metros de la entrada. ¿Que harían? ¿Se acercarían más? ¿ Investigarían la zona? La verdad, sus movimientos eran desconocidos para la kunoichi que nuevamente decidió velar por ella y los suyos.

Ella se movió en silencio, el ser pequeña y poca cosa hacía que pasase desapercibida entre los ninjas, muchos de ellos altos e impresionantes. Caminó hasta detenerse a 6 metros de la entrada. Entre dos columnas, en el medio aproximado de estas. Es decir, en el medio de la alfombra, a 4 metros de cada fila de columnas. Esta posición le permitía tener una vista clara del frente, de las otras personas, de los lateras que veía por las diagonales delanteras de las columnas, del techo y del trono que se alzaba entre ellas. ¿Cobarde? Si querías verlo así, era tu punto de vista. Para ella era el lugar exacto en el que debería estar. En la retaguardia. En posición de ataque y defensa, dejando que los más valientes y aguerridos se adelantasen y adentrasen en la oscura y misteriosa sala real. Seiko miró a su alrededor atenta con todos los sentidos, sus piernas permanecían separadas unas de otras por cincuenta centímetros, semiflexionadas, con su mano derecha aún sobre la empuñadura oculta del tanto. Y buscando de paso a sus compañeros de aldea. Atenta y preparada para lo que viniese ahora.



INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
-
Resumen:
- Seiko cuenta su adaptación al terreno nevado.
- Las tormentas de nieve empeoran. Seiko salva a una chica de morir helada y los nativos le cuentan que las tormentas con extrañas incluso para ese lugar.
- Seiko explora los alrededores, con Shiori o algunas personas más. Encuentra remanecencias de chakra, pero no se atreve a explorar demasiado por la segurida dde todos.
- Otras personas investigan, información corre se organiza movilización.
- Dia señalado Seiko sale cuando la tormenta amanina y parte con el resto de shinobis.
- Ropas que lleva Seiko
- Reconoce entre estos a Ronin, pero decide no hablarle si el no lo hace primero para evitar poder crearle problemas. Va cercana, pero sin levantar sospechas, a Shiori, Yzak y Aku. Lleva encendido el comunicador en el mismo canal que había acordado con los demás de konoha el día dle viaje al país del hierro.
- Llegan al palacio atravesando escalones y puente.
- Descripción del lugar y como la mayoría de los treinta entran al palacio hasta alcanzar los diez metros desde la entrada.
- Seiko va rezagandose reduciendo la velocidad siendo consciente que es una ninja de retaguardia y apoyo en distancia.
- Se detiene a 6 metros de distancia de la puerta, en el medio de la alfombra a 4 metros de cada fila de columna. Permitiendole ver al frente y lados en diagonal, una vista exacta, amplia y segura de toda la sala. (exceptuando puntos ciegos tras las columnas).
- Su posición es con piernas separadas cincuenta centimetros un pie de otro, rodillas semiflexionadas, mano derecha oculta bajo la capa sobre la empuñadura del tanto. Y sus sentidos alerta al movimiento de todas las personas, sus compañeros y los alrededores o movimientos que puedan surgir de las combras.
Objetivo en la trama:

INVENTARIO BÉLICO:
- Estuche Mediano 1 ( Parte baja espalda derecha)
5 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
3 Alambres
1 Píldora del soldado
1 Bomba Gélida
1 Bomba de luz


- Estuche Mediano 2 ( Parte baja espalda izquierda
)
4 Kunais
5 Shurikens
1 Bomba Humo
1 Sello explosivo
2 Alambres
1 Píldora del soldado
2 Hien

- Estuche pequeño (Pierna izquierda)
2 Shurikens
2 Kunais
1 Bomba Humo
1 Bomba Gélida
1 Bomba de Luz

- Mochila (En la espalda)
1 Respirador
1 Recipiente
1 Kit de primeros auxilios básicos [En un bolsillo exterior de la mochila de fácil acceso para la kunoichi]
1 Píldora tenebrosa
3 Shuriken de tres puntas
1 Antorcha
Provisiones y objetos no bélicos


- Bandana con el símbolo de la hoja. - Guardada entre sus ropas fuera de la vista de la gente.

- Capa impermeable - Puesta, con el lado oscuro hacía fuera.

- Tanto - Colgado de la cintura lado derecho

- Kunai Oculto mediante mecanismo en brazo izquierdo.

- Comunicador oreja derecha

- Chaleco táctico de la hoja - Oculto bajo la capa impermeable.

- Tinta explosiva y Tinta inflamable - Guardada entre la ropa junto con su equipo de dibujo.

-30.000 ryus guardado entre las ropas en grupos de 5.000

-Talisman colgado en el cuello bajo la ropa [A Espiritu]
  • Fuerza : 50
  • Resistencia : 50
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 62*
  • Concentración : 60
  • Voluntad : 60
  • Chakra : 322

Volver arriba Ir abajo

Noro
Noro
Kiri Gennin

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Noro el Mar Feb 12, 2019 5:28 am

Las frías noches de Kumamoto a veces me hacían dudar de la razón de mi estadía, dudaba del principio de mi búsqueda y del camino que estaba tomando, un lado oscuro surgiendo en mi interior al que yo podría temerle quizá asociado con la estrecha relación que empezaba a tener con Hyunie sensei, su forma de hablar y expresarse ¿sería contagiosa? Esperaba que no, pero sus ideas no eran malas, eran lógicas y se basaban en experiencias que yo no poseía.

Con las horas pasando a mi alrededor, había perdido la preocupación de como se encontraba mi hogar y cual era la situación de la pelirosa, si ella estaba cerca yo trataría de aportar lo que fuera a mejorar y hacer que resaltaran mis ideas para recibir elogios desmedidos, pero sin alguien que me diera ordenes o me pudiera agradecer por mis acciones ¿quién era yo? Probablemente solo un vago enmascarado con una túnica de calidad que iba recorriendo los rincones del basto terreno cubierto de nieve. Los habitantes de Kumamoto eran amables y desde que me separé de quien era mi centro de atención había tenido acción en cada suspiro, tantas personas por conocer, tantos lugares que recorrer, tantas aventuras que tener y yo estaba encerrado, en mi jaula invisible, en mi zona de confort. Podría acostumbrarme al trato de estas personas extrañas, volverlas mi familia o enlazarme a ellas de alguna manera, que formaran parte de mi vida, aunque una parte de mi era realista y sabía lo difícil que sería porque los hábitos y las enseñanzas no se irían como bombas de jabón en una bañera, había crecido en Kirigakure y mi idea principal era morir sirviendo de algo allá.

Mi exploración por el poblado tendría un breve receso, culpa de fuertes ráfagas de viento helado que acompañaban a tormentas de nieve, yo no sabría que tan grave era la situación pero una pareja que parecía pertenecer al poblado huía a una posada y suficiente frío sentía mi piel con la temperatura actual, temiendo lo que duraría mi respiración si había una reducción de la temperatura. En un principio no sabía de que se trataba, solo los seguí hasta que pude adentrarme en una posada bien estructurada, pero con la breve tormenta su estructura me causaba desconfianza, el suelo de madera, las ventanas y la puerta de entrada rechinaban, nunca en mi corta vida había vivido algo así, temía por mi vida y lo que la naturaleza quisiera hacerme. La chimenea apenas permitía crear una fogata "decente", pues el viento entraba por la parte superior de la chimenea y causaba un choque entre elementos, frío y calor se encontraban en la mitad de la estructura cilíndrica, aún así, la leña que usaba la pareja era de buena calidad, permitiendo que durara lo suficiente para que la intensidad de la nieve y el frío se reduciera. Amablemente, apenas pasó, la pareja me invitó a quedarme con ellos, un mal tercio era claro, pero eso no quitaba lo tentadora de la oferta y por supuesto yo no podría rechazarla, ¿morir congelado? No gracias.

La conversación que tuve con la pareja fue interesante, me explicaban como, a pesar de la temporada invernal, era extraña la repentina tormenta, ni ellos entendían lo que estaba sucediendo en su país. Tenía más preguntas, pero ninguna pudo ser resuelta por ellos, terminaba con más dudas que respuestas y volvía inútil el querer informarme sobre el acontecimiento tan inusual. Decidido a explorar saldría en los pequeños espacios que la tormenta cedía, el joven me había dado información de un lugar de herramientas que vendían cosas de gran utilidad por bajos precios, ya que abundaban. En ese lugar, katanas, shurikens gigantes y otros objetos extravagantes adornaban el establecimiento, pero los precios eran más caros de lo que me habían comentado, cuando le dije lo que me habían comentado, el dueño me mostró un escuche mediano con unas cosas dentro y me dijo que me lo vendería por 100 ryous con todas las cosas que tenía dentro, habían sobrado de un encargo.

Al regresar a la casa de la feliz pareja, agradecí que me habían prestado dinero, diciendo que algún día se los pagaría y quitando mi máscara para dejarla en uno de los bolsillos de mi túnica negra, el quitar mi máscara no sería por agradecimiento o para que alguien viera mi rostro, todavía me sentía incomodo por la cicatriz en mi frente pero llamaba demasiado la atención aquel objeto blanco con una sonrisa plasmada y esta vez si quería tener precaución. Me había desviado de conseguir información sobre el extraño clima, así que aproveché de nuevo la aparente quietud de la tormenta para deambular por los alrededores, esta vez no me distraería, las respuestas podían estar a mi alcance y si desperdiciaba mi oportunidad, la desgracia podría seguirme en mis pesadillas.

Desanimado porque la tormenta volvía a aparecer me oculté en una taberna, no tenía elegancia... era una taberna, y aún así sabían mantener buenos estándares de limpieza, una dama de cabello rubio limpiaba cada centímetro que estuviera manchado de nieve por las pisadas de los clientes y captó mi atención la soltura de sus conversaciones con cada persona que ingiriera algo del local, algún día me gustaría poder desenvolverme de esa forma, sin preocupaciones y con tanta preparación. Mientras me pedía mi orden aquella señorita, me senté en la única silla de una mesa, insistía ella en que lo mejor sería sentarme en la barra pero me daba recuerdos de hace pocos días con una compañera que hoy no podría acompañarme. ¿Alcohol como bebida? Claro que no, un café, loco tendría que estar para ingerir algo frío en este país. La señorita se reía de mi forma de hablar y la falta de movilidad de mis ojos, poco me interesaban los seis o siete clientes que estaban en mesas compartidas, aunque los vi cuando entré, prefería estar solo, pero la señorita no parecía querer permitirme eso. Si yo fuera más grande, seguro la habría invitado a salir, limitando mis gestos a algunas sonrisas y respuestas breves, causando celos en otros clientes. Pronto uno de ellos se levantó de su asiento, enojado por el trato especial que parecía tener conmigo, ¿era mi culpa? No, yo me consideraba un ser atractivo y la señorita pensaba igual, para tranquilizarlo le dijo que lo sacaría de la taberna y algunas de sus palabras me hicieron reflexionar. Ella había dicho que lo sacaría... para que fuera al que parecía ser el origen del mal tiempo. ¿A qué se refería? Le pregunté y resultó que había un rumor, un punto para empezar una movilización en donde se encontrarían shinobis. ¿Sería tonto ir a dicha ubicación por un simple rumor? Si, pero eso no quitaba el interés que tenía por saber si era verdad.

Fui a la casa de la pareja que me había dado un lugar con ellos, ahí arreglé mi túnica negra cuyo interior cálido era otorgado por lo blanco y suave del interior, llegaba de mi cuello a mis tobillos. Ellos me preguntaban ¿de qué se trataba? Y me limitaba a decir que en las cercanías de Kumamoto ocurría algo extraño y que una movilización grupal se llevaría a cabo pronto, así me habían comentado. El joven me obsequió un par de botas que tenían cuero en el exterior, suelas de excelente calidad, y piel blanca y tersa en su interior, tomando un breve descanso y comiendo ligero.

El momento había llegado, hoy se haría la expedición, mi túnica negra alcanzaba a cubrir un artefacto de cuero atado en mi antebrazo izquierdo con un kunai preparado, dejando que el hilo y aro del artefacto estuviera unido al dedo meñique de ese lado, así al flexionarlo se activaría, manteniendolo en todo momento recto. En mi cintura habían tres estuches, dos a los lados para el fácil acceso de mis manos a la arcilla y uno en la parte posterior con diversos objetos, entre ellos un respirador y shurikens, todo cubierto por la túnica. Con mi mano derecha buscaba mi bandana distintiva de la aldea, pero recordé que se encontraba todavía en la mochila de Hyunie sensei, de todas formas supondría una ventaja para mi, no sería reconocido por las aldeas enemigas y en este momento, poco me interesaban los conflictos con las otras aldeas, tendrían que hacer algo imprudente para captar mi atención y tentarme a hacer alguna estupidez.

Cuando el clima me lo permitió, corrí hasta encontrar a un grupo de pocas personas, el lugar era el indicado pero al parecer yo era de los primeros en llegar. Estuve quieto un momento, aunque tenía un extraño presentimiento y los vellos de mi piel se erizaban como si mi instinto me quisiera alejar de una ubicación en particular. Dejaría que algunos caminaran frente a mi, quedándome a la mitad de aproximadamente treinta personas, mientras empezaba a caminar mis brazos permanecerían ocultos en mi túnica, ambas manos sin necesidad de flexionar los dedos permitirían que las bocas en mis manos ingirieran arcillas en sus bocas y dejaran dentro de ellas ese material para masticarlo, mi instinto me decía "corre" así que ir preparado no estaría de más. De los otros shinobis, poco me interesaban, quizá por culpa de sus vestimentas y variedad de estaturas, pero me parecían totales desconocidos, así que sutilmente dejaría que me dejaran en el centro de todos pero con dos metros de diámetro libre a mi alrededor.

Al pasar por unas escaleras de piedra, tendría cuidado de no resbalar y lo mismo haría en un tramo largo en un puente, algo sencillo para mi habilidad. Al final, un palacio con las puertas abiertas me hacían recordar a un tiburón cuando ataca a su presa; mandíbulas poderosas y dientes filosos como cuchillas, ese recuerdo y la presencia de una presencia aterradora en el lugar harían que mi piel de nuevo se erizara, ¿qué podría encontrar dentro? De tontos sería no temer.

Ingresaría con lentitud, llenando mi vista de una arquitectura anticuada, el material parecía ser de buena calidad, pero los años le pesaban y que fuera inestable me preocupaba. La distancia del suelo con el techo era tanta que me sentía diminuto, mi estatura no era un factor a mi favor, me sentía como una hormiga, observando algunas grietas donde se colaba la luz de la mañana, y gracias a esto último yo podría ver algunas partes de forma más clara. A lo lejos, un trono que me causaba una leve sonrisa ¿cómo me vería yo en él? Quizá fuera frágil y eso no quería experimentarlo, incluso pensaba que otro material podría ser el indicado, como el hierro para sentir el poderío del país, pero eso ya eran cuestión de gustos. En mis pies pude notar una alfombra oscura y polvorienta, se notaba el poco uso que le daban. Algo que me agradó del diseño serían las doce columnas, paralelas de dos en dos y con distancias aproximadas de ocho metros una de otra en los lados de la alfombra, el grosor que poseían esas columnas me hacían pensar en el peso que deberían tener para soportar el techo y que seguro yo no podría moverlas ni siquiera un centímetro. Cuando la mayoría se había detenido aproximadamente a diez metros de la entrada, yo estaría a la mitad, a cinco metros de la entrada sobre el borde de la alfombra, pendiente de si algo ocurría a mis espaldas o enfrente, con mis manos y brazos cubiertos por mi túnica pero con movilidad suficiente para realizar sellos, teniendo cerca a las columnas de la izquierda y en diagonal a un shinobi de baja estatura con un gorro negro.



INFORMACIÓN:
Aclaraciones:
-No estoy usando la máscara para la movilización, está guardada en uno de los bolsillos del interior de la túnica.
-Noto las tormentas de nieve y utilizo una posada como refugio durante esos días, enterándome gracias a la pareja que no es normal en el país.
-Investigo los alrededores, al principio no me doy cuenta del chakra pero al estar reunido de tantos shinobis, ahora si puedo sentirlo, llegando a sentirlo de forma más intensa cuando estamos frente a la puerta del palacio.
-La señorita de la taberna me informa de los rumores de la movilización y el posible objetivo.
-Voy al punto de partida para la movilización cuando el clima mejora temporalmente.
-No reconozco a alguien, así que me limito a no hablar y mantener una distancia prudente de todos.
-Me detengo a 5 metros de la entrada, pegado a un costado izquierdo de la alfombra, cerca de mi tengo a las columnas de mi izquierda, estoy de frente a la zona del trono, de espaldas a la puerta y teniendo en diagonal (a la derecha) a Seiko. Tengo una buena visión, solo no podría observar cuestiones de las columna que están a mi derecha.
TÉCNICAS USADAS:
Ninguna.
INVENTARIO BÉLICO:

-Mecanismo de arma oculta en antebrazo izquierdo con:
-Kunai x1

-Estuche mediano en la parte posterior de la cintura con:
-Surudoi tsume
-Respirador
-Shurikens x10
-Bomba de Luz x1
-Comunicador

-Dos estuches con arcilla en ambos lados de la cintura con:
2.5 Kg de arcilla, divididos en ambos estuches en 1.25 Kg c/u.

-Bandana de Kirigakure, en mochila de Hyunie sensei (ausente).
Objetivo en la trama:
Vengo por todo, quiero al bijuu.
  • Fuerza : 4
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 30
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 30
  • Voluntad : 20
  • Chakra : 130

Volver arriba Ir abajo

Yzak Uchiha
Yzak Uchiha
Konoha Genin

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Yzak Uchiha el Mar Feb 12, 2019 9:59 pm

El frío cubría el tiempo y los terrenos del país de Hierro. Hacía bastantes días que habíamos llegado y para soportar aquellas desventajas del tiempo, habíamos decidido quedarnos en una posada del pueblo Kunamoto. En ocasiones, algunos de los nuestros desaparecían unas cuantas horas. La razón no era como para preocuparse, pues lo hacían para investigar los alrededores. Yo mismo había hecho alguna de aquellas incursiones, como por ejemplo al palacio abandonado hacía poco más de una semana. Pero en estos dos últimos días, me había sido imposible salir por las terribles tormentas de nieve que azotaban todo el lugar. Por suerte, no duraban todo el día y acompañado de Seiko y Shiori salíamos del poblado para observar el entorno. Aquellas tormentas no eran normales, múltiples rumores por todo el poblado y sus cercanías lo confirmaba, ¿entonces qué era lo que lo provocaba? Durante una de aquellas salidas con la líder del escuadrón y demás aliados, Seiko notó ciertos restos de chakra que para mí serían imposibles de detectar. Al parecer, provenían de las altas montañas pero el misterioso lugar no estaba muy lejos de allí.

A pocas horas de haber hecho aquel descubrimiento nos dimos cuenta de que no habíamos sido los únicos. Numerosos personas se empezaban a preparar para ir a las montañas. Me sorprendí un poco, después de todo, estaba seguro de que eran pocos los que poseían habilidades sensoriales y menos aún, que alguien se hubiera ido de la lengua. Sin embargo, tras comentarlo con Seiko llegamos a la conclusión de que alguien lo había desvelado y se había expandido por ahí rápidamente, como si de una epidemia se tratase. Teníamos que tomar una decisión, ir al lugar e intentar descubrir que estaba pasando o depositar nuestra confianza en shinobis para que acabasen con el problema y de esta forma poder volver a casa. Sabía que no era el único del grupo que prefería la primera opción. Tanto Seiko, Shiori y Kirabagu eligieron la opción más peligrosa, pero también la más eficaz. Ahora era tiempo de prepararnos. El peligro no solo provenía de las altas cumbres, estaba seguro de que habría multitud de shinobis pertenecientes a otras aldeas y con ellos un sin fin de intereses.

Empecé a recoger todas las cosas que necesitaba y que normalmente dejaba en la taberna para ir un poco más ligero. Para empezar, me puse un poco más de ropa, la necesitaría si iba a ir a las montañas. Revisé todos los estuches y todo lo que portaban, al parecer no había ningún problema, todo seguía en su sitio y listo para poder utilizarse en cualquier momento. Además, desenvainé mi fiel katana y la observé por unos segundos para darme cuenta de que su filo estaba en perfectas condiciones. - Vamos, vieja amiga. Ayúdame esta vez también. – La guardé de nuevo en su funda para después colgarla en mi cadera izquierda. El pergamino lo dejé en horizontal justo encima del estuche grande, así no me estorbaría y podría llevar otras cuantas cosas selladas en él. Finalmente, me vestí con el último atuendo de mi arsenal, la capa impermeable. Ésta, gracias a que era ancha y negra, cubría todo lo demás; por lo que en mi opinión nadie sería capaz de ver ninguna de las armas que llevaba encima. En cuanto al peso, me sentía increíblemente ligero, esto se debía a que la mayor parte de la carga iba dentro del pergamino.

Esperamos unas cuantas horas, teníamos que comprobar si el rumor de que había gente preparándose era cierto. Era una calma aterradora acompañada del suave crujir de la madera, provocada por la salvaje tormenta del exterior. La tempestad amainó y Seiko se levantó para dirigirse hacia la puerta. En cuanto me levanté para seguirla, me pusé la capucha. Con ella mi rostro sería mucho más difícil de ver y podría esconder características como la forma o el color de mi cabello, era un buen truco y al mismo tiempo servía para alejar un poco más el frío de aquellos lares. Sin más, salimos por la puerta. Al principio, no había apenas gente, pero poco a poco múltitud de personas empezaron a juntarse y a dirigirse al sitio indicado. La mayoría de ellos era un misterio porque escondían sus rostros, armas y otros elementos de igual valor que podrían servir para dar información a sus enemigos. Aunque no se pudiese observar acerca de a que aldea o lugar del mundo pertenecían aquellos shinobis, estaba claro que eran de diferentes aldeas. Aquel era un dato curioso, ninguno parecía buscar problemas. Su único propósito era el de avanzar hacia aquellos rastros de chakra que muchos habían sentido. De todas formas, no todo el mundo pensaba igual y debíamos tener cuidado, encontrar la muerte sería más fácil que seguir vivo en aquel día.

La ruta a tomar no era otra que la que en su momento ya había tenido que coger, la del palacio abandonado. Subí los altos escalones de piedra, uno a uno. Como era lógico, el frío aumentaba con la altitud pero esta vez gracias a la ropa que previamente me había puesto, el calor no se escapaba y podía ascender sin problemas. Daba mi mayor esfuerzo en disimular acerca de cuales eran mis aliados para que cualquiera que fuera nuestro enemigo, no lo supiese. De todas formas, me situaba en todo momento cerca de ellos, a una distancia de como máximo de dos metros. En cuanto subimos los escalones, apareció el puente que también había cruzado con anterioridad. Crucé lo más rápido que pude, porque no sabía cuanto peso aguantaría y éramos treinta personas las que teníamos intención de pasar por este. Finalmente llegamos al palacio. Aunque sabía que nos dirigíamos a las montañas, en ningún momento había pensado que nuestro destino era el propio palacio. No le di más vueltas y seguí hacia delante, sin bajar el ritmo, no quería quedarme atrás y perder a las tres personas que venían conmigo.

A pesar de ser alguien tranquilo y preparado para este tipo de situaciones de riesgo, estaba un poco nervioso. Y aunque sabía que si algo pasaba me calmaría y lo haría de forma seria y sin distracciones, no podía evitar pensar en que muchos de los allí presentes eran igual o más fuertes que Seiko. Quizá eso era lo que más me tensaba, no ser capaz ni de poder defender mi propia vida ante alguien más fuerte. También debía tener en cuenta que algunos o puede que todos los que formaban la multitud podían tener aliados, así que, tenerlos yo mismo no equivalía a victoria alguna y debía tenerlo en cuenta. Sin embargo, nadie allí era estúpido ni atacarían por simple placer porque hacer cualquier tipo de acción conllevaba un riesgo y eso era algo que a todos los allí presentes debían tener en cuenta. Todas y cada una de las vidas que se encontraban en el lugar, estaban en riesgo.

Pude volver a ver las puertas del palacio una vez más, abiertas y donde en su interior solo había oscuridad. Por suerte, tanto yo como el resto llevábamos el comunicador activo, que nos ayudaría a seguir en contacto ante cualquier imprevisto. No tardamos mucho en entrar, pues ninguno quería ser el último; aunque para ser sincero tampoco el primero. A esa distancia hasta yo mismo podía sentir aquel extraño chakra que emanaba del interior de la arcaica estructura. Era como si los poros de mi piel dejasen entrar aquella misteriosa energía para ayudarme a entender la magnitud de la situación. El edificio seguía igual a como lo recordaba, majestuosos cuadros y elementos decoraban el lugar y lo hacían bello a los ojos; sin duda era algo propio de reyes. Las enormes columnas parecían aguantar el precioso techo que aunque ahora presentaba múltiples grietas, habría aguantado seguramente múltiples tormentas en el pasado.

Si bien la oscuridad era latente en el lugar, en cuanto avanzábamos la luz empezaba a fluir por las grietas del techo y paredes hasta que pudimos ver por completo como era el lugar, que yo ya conocía. Allí estaba aquella larga alfombra derroída y a lo lejos, el trono. Pensé en como la última vez me había sentado en él por puro capricho, y en como ahora hacerlo pondría mi vida en peligro. A partir de ahora debía poner mucha más atención en Seiko para saber cual era el plan. Aunque los demás shinobis avanzaban, la joven kunoichi empezó a ralentizar el paso hasta finalmente detenerse a seis metros de las puertas. Yo hice lo mismo, colocándome a su izquierda y separados el uno del otro por apenas un metro. La realidad era que ahora que nos encontrábamos allí, ya no había vuelta atrás. Hubiese sido una buena decisión venir o no, ya no importaba. Éramos ninjas, por lo que como tales debíamos acatar el código militar y seguir hacia delante.




INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
-
Acciones:
-Tras descubrir gracias a Seiko los restos de chakra, empieza a prepararse porque los rumores indican que habrá una movilización de shinobis dirigiéndose a investigarlo.
-Ya con su arsenal preparado, esperan hasta que la tormenta amaina y se dirigen hacia las montañas.
-Yzak no se separa de Seiko y los demás, pero hace mella en que nadie de los 26 shinobis que avanzan se den cuenta de cuales son sus aliados.
-El Uchiha se da cuenta de que el lugar al que se dirigen es el palacio abandonado, lugar en el que ya estuvo hace algo más de una semana.
-Sin separarse, avanza y ve todo de nuevo.
-Al ver como Seiko se detiene, él se pone a su izquierda a 1 metro de distancia, a 4 de la mayoría de los presentes y a seis de las puertas, es decir, la entrada.
Objetivo de la trama:
Vengo para conseguir el bijuu.
INVENTARIO BÉLICO:
- Estuche mediano (Parte baja espalda derecha inferior)
1 kunai
3 shurikens de tres puntas
2 bombas de humo
2 bolsitas explosivas
3 sellos explosivos
2 hilos ninja
1 píldora del soldado


- Estuche pequeño (pierna derecha)
2 Hien
1 Hilo ninja


- Pergamino común (encima del estuche grande)


- Estuche grande (Parte baja espalda centro, encima del estuche mediano)
2 píldoras soldado
1 píldora tenebrosa
1 vengala
1 bomba de luz
1 bomba de humo
Bandana de Konoha

- Objetos sellados en un pergamino común (encima del estuche grande)
1 mochila preparada con:
1 respirador
1 vendaje
1 recipiente
1 pergamino común


- Objetos sellados en un pergamino común (dentro de la mochila sellada en el otro pergamino)
1 antorcha
1 vengala
1 vendaje
2 espacios más


- Katana (cintura izquierda)

- Capa impermeable (puesta)

- Kunai oculto mediante mecanismo en brazo izquierdo

- Comunicador oreja izquierda

- 5000 Ryous entre las ropas

  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 30
  • Agilidad : 35
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 45
  • Voluntad : 30
  • Chakra : 140

Volver arriba Ir abajo

Ikum Kaguya
Ikum Kaguya
Criminal rango B

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Ikum Kaguya el Mar Feb 12, 2019 11:36 pm

Desde que arribé recientemente en el poblado nombrado como Kumamoto, todo lo que sucedía parecía tentar a la ficción. Las venticas eran fuertes, y totalmente constantes, por lo que apenas salía de las tabernas o de donde me hospedara a no ser que fuera necesario, o que directamente ya no hubiera vuelta atrás dado al extremo clima, algo que supuse que sería normal en cierta medida por aquellas tierras al principio.

Los rumores venían de aquí para allá constantemente, y no tardé en darme cuenta, de que la propia gente del lugar charlataneaba entre ellos, como si algo no fuera bien, y no estuvieran acostumbrados a este tipo de situaciones.
El silencio se hacía de notar durante los instantes en los que la naturaleza golpeaba con sus soplidos y hacía crujir las paredes entre las que aunábamos calor humano. Ese silencio que se creaba por la impresión que daba escuchar lo que sucedía en el exterior a veces bastaba para aprovecharlo de buena manera con descuidados lenguas largas. Además, también solía preguntar a altas horas a viejos de bar nativos de allí en busca de información acerca del palacio que nombraban, a decir verdad, cualquier cosa ayudaba, y los más borrachos se acababan por quedar sin dinero antes de poder salir de allí, y abrían la boca por un par de rondas de cualquier líquido que tuviera cierto porcentaje de graduación alcohólica contando lo que se enteraban que iba diciendo la gente por ahí acerca del misterioso poder que habitaba en las montañas. Aunque bien era cierto que no siempre se cumple eso que se dice acerca de que los ebrios nunca mienten…

Aquel día, me encontraba en una de las tabernas más amplias del poblado (aunque no era tampoco especialmente grande) Tras que los susurros que corrían de boca en boca llegaron, la tensión se había podido cortar con una cuchilla. En una esquina de la barra, de espaldas al gentío sentados en mesas y de frente al camarero me encontraba degustando un zumo de limón natural y una tostada con algo de carne ahumada. Cuando terminé, con ansia, de un trago me acabé la limonada, y al expirar el aire gustosamente, pude escuchar aquel sonido que pareció dar el primer pistoletazo de salida hacia lo que todos estábamos guardando con recelo, esperando a tener una oportunidad para averiguar que sucedía concretamente en lo alto de aquella supuesta montaña.
El momento llegó justo cuando la tormenta amainó sus fuerzas. Yo solo estaba esperando hasta que el destino colocara a todo interesado entre la espada y la pared.
Mientras con calma y sin llamar demasiado la atención, ataba dos tramos de 5 metros cada uno (enrollados en una bobina) a un shuriken en los extremos, por la anilla del centro de cada uno, guardándolos después bajo la túnica impermeable que vestía y ayudaba a ocultar de ojos ajenos mis pertenencias más allá de una mochila y una gran masa vendada dentada colgadas a la espalda.
Sin embargo, los intereses parecían ser más importantes para aquellos hombres que comenzaban a movilizar que cualquier otra cosa, ¿Acaso eran tan codiciosos como para dejar a un lado sus diferencias e incongruencias los unos con los otros momentáneamente hasta conseguir la información que ansiaban? En todo caso, yo ahora mismo me encontraba en el mismo dilema, y realmente no podía dejar que se adelantaran quedando atrás con ello.
No podría evitar el hecho de salir también al exterior. Era agradable notar como paulatinamente la tormenta había frenado su golpe, y, aunque las temperaturas siguieran siendo bastante bajas, al menos ahora se podía caminar sin parecer una lucha constante contra el clima.
Pude ver el camino que tomaban los shinobis, agrupándose en una especie de pelotón de un par de quincenas, me recordaban a las misiones de reconocimiento en la academia, pero no debatiría con nadie, ya que mi intención no era por el momento relacionarme con nadie de los que se presentaban poco a poco, además mi aspecto, lo recalcaba. Había alguno que otro como yo, era lógico en cierta medida.
Lo cierto era que el abrigo era algo importante, pero también la identidad. Mi cabeza portaba un sombrero de fibras de bambú secas trenzadas entre sí, un sombrero tradicional que busca ser cónico, de 50 centímetros de diámetro, pero en su copa se corta en una base plana de unos 25, lo suficiente como para que su visera oculte aproximadamente prácticamente el rostro entero a modo de protección contra el viento y la nieve dependiendo de la forma en la que se coloque, aunque por ahora, la visera solo ocultaba hasta por encima de las cejas, dejándome una visión clara del plano que tenía frente a mis ojos, este se veía agarrado por una cuerda que se colocaba por debajo del mentón amarrada a ambos lados del sombrero. Una bufanda roja de seda se enrollaba con firmeza en mi cara y cuello, tapando desde la nariz, hasta llegar a la garganta. Mi torso vestía una camiseta de manga larga de un material parecido a la licra, ajustado, ayudando a que no se escape demasiado calor corporal, por encima una especie de prenda de algodón y lana bastante holgado, permitiéndome actuar sin presiones y con soltura, por encima, un chaleco de cuero y pelo de una tonalidad oscura, también, sin embargo, de puertas hacia afuera solo se podría ver una figura que sobrepasaría del metro noventa, con su rostro oculto por una bufanda y un sombrero amplio que en ligeras ocasiones dejaría ver como sus orbes, inspeccionaban todo a su alrededor y un cuerpo cubierto por una capa que mantenía invisible donde guardaba sus pertenencias, dejando a la vista lo que portaba en la espalda únicamente. Aquella capa impermeable, alcanzaba las rodillas, donde se podía ver como un pantalón, se comenzaba a ceñir, y se ocultaba tras unas botas de cuero negro desde las pantorrillas, con firmeza atados sus cordones.

Tomaría un ritmo elevado cuando salí de aquella taberna, para poder alcanzar a aquel conjunto de extraños con el mínimo retraso posible. Caminar por la nieve era más cansado de lo normal, así que quizá debía mentalizarme rápidamente de que el camino no sería todo de color de rosa. Además, ¿quién podía mantener la calma y la guardia baja rodeado de desconocidos en el mismo país del Hierro? Así que simplemente intenté entremezclarme entre la parte trasera de la agrupación, manteniendo las distancias con los demás sujetos, al menos por unos cinco metros en la avanzada hasta el palacio. Guíando mis pasos con cautelas dado al terreno desconocido, aunque no era un camino demasiado escarpado ni complicado a priori.
Aquella presencia, aunque realmente no sabía cómo nombrarla, se hacía cada vez más presente en el ambiente, se podía notar un aura que buscaba constreñir el juicio de los que ahora parecía que osaban acercarse. Antes de llegar hasta las escaleras que daban la bienvenida al palacio, concentrando algo de chakra en mis ojos, activé la habilidad que me permitían desarrollar aquella nueva visión de color malva, que ahora sí que se vería ocultada por el sombrero, bajando su visera ligeramente para ello en un movimiento desapercibido y fugaz. Analicé el camino, mientras subía aquellas escaleras, buscando los puntos por los que pasaría aquel puente, el cual su estado dejaba bastante que desear, al estar prácticamente a medio derruir. Una vez lo estaba cruzando, concentraría algo de chakra en mis pies, por si acaso se diera que, debido al tiempo, al someterse a la presión de todo un grupo así pasar de golpe terminara por ceder y tuviera que aferrarme con más facilidad a alguna estructura que pudiera aprovechar para no caer al vacío.
Tras hacerlo, enfocaría mi observación a inspeccionar el lugar, y tratar de encontrar quizá alguna entrada o ruta alternativa por aquella enorme estructura real, aparte de buscar el foco de donde se emanaba aquella inmensa energía mientras ingresaba junto al grupo por aquellas puertas abiertas, por las que, por el momento, hasta que no las atravesáramos, solo corría el aire entre ellas.
El lugar era macabro, la desolación en un lugar así me hacía pensar en lo peor. ¿Cómo un lugar así que habría sido construido para gente importante estaba en este estado de abandono? Era interesante incluso solo el hecho de pensarlo, al mismo tiempo que me emitía una desconfianza digna de leyendas y mitos, así que no pude evitar estar alerta desde el primer momento en el que se ingresaría en aquel lugar.
Pude observar las columnas, de un grosor formidable para resistir los envites del tiempo y el clima, aquel trono que me ponía los pelos de punta, y todo lo abandonado que podía llegar a ser, tratando de obtener la mayor información visual posible antes de dar pasos en falso. Quizá la incógnita desesperaría a algunos, así que no tuve más que hacer que limitarme a colocarme a unos 9 metros de la entrada y a unos 12 de la pared más al este de la sala, mientras seguía buscando algo, que, aunque algunos no vieran, se podía sentir con claridad, sin dejar mi guardia baja delante de una treintena de personas de las que desconocía sus intereses.


INFORMACIÓN:

Recuento de acciones:

- Pasa unos días por el poblado, deambulando y consiguiendo información de donde puede, ya que se da cuenta por obviedades de que algo extraño está pasando.
- Se prepara para la movilización que se viene en una taberna del lugar, comiendo y bebiendo algo mientras prepara dos shurikens, atándolos a una unidad de hilo ninja en el anillo interior de cada uno, y los guarda bajo su capa, en uno de sus compartimentos.
- Vestimenta
- Sale bien abrigado, y ocultando su identidad mediante sus prendas en dirección al pelotón que se comenzaba a formar.
- Se coloca en la parte trasera de la agrupación, manteniendo la distancia sigilosamente nombrada entre los demás desconocidos mientras avanza.
- Una vez en las escaleras, baja ligeramente la visera de su sombrero para ocultar totalmente su rostro y activa su ojo blanco para evitar complicaciones en la entrada en mal estado.
- Al comienzo del puente concentra chakra en sus pies mientras lo atraviesa.
- Una vez pasado, con su visión comienza a inspeccionar el lugar, en busca de lugares favorables y aprovechables y de lo que emana el chakra.
- Tras el ingreso, se coloca a unos 9 metros de la entrada, y a unos 12 de la pared este de la sala, teniendo en cuenta la posición de los demás presentes, dando la espalda a la pared situada al este.
- Su posición actual es en estado de alerta, con las rodillas levemente flexionadas alineadas con los hombros, y los talones ligeramente despegados del suelo, su manga izquierda en la capa, está vacía puesto que su brazo se encuentra bajo esta de esta, para poder accionar rápidamente con esta en el caso de que se necesitara algún objeto, mientras que su diestra se encuentra preparada y extendida, con el puño semi-cerrado.
TÉCNICAS USADAS:


  • BYAKUGAN (白眼, lit "OJO BLANCO" O "VISIÓN PURA")
    Es una habilidad ocular heredada entre los integrantes del clan Hyuga y que se manifiesta desde el nacimiento. Sin excepciones, todos sus poseedores tienen el iris de color blanco malva, característica por la que son fácilmente distinguibles. El ojo blanco tiene dos fases: una pasiva y otra activa. En la pasiva no se recurre a ninguna habilidad especial del ojo, pero al centrar chakra, se podrá apreciar como las pupilas se agrietan y las venas de las templas se dilatan alrededor del ojo.
    Consumo: 18Ck activar y 9Ck mantener.
  • KI NOBORI (木登り, ESCALAR ÁRBOLES)
    Se utiliza para obtener un control sobre la superficie de los árboles. Para esto el usuario debe concentrar su chakra en la planta de sus pies. Si el usuario canaliza demasiado chakra en la planta de sus pies sale despedido y se clava en el árbol por la fuerza que provoca, en cambio si no usa el suficiente chakra no puede adherirse al árbol y se cae al suelo.
    Postura de manos: Ninguna
    Consumo: 3Ck por turno.

INVENTARIO BÉLICO:
Inventario:

Capa Impermeable (Colocada)

Arma propia: Bonbara
(Vendada y colgada a la espalda, con el mango asomando por el hombro diestro ligeramente en diagonal)
Un hilo ninja se encuentra atado al mango de esta, oculto tras los vendajes.

-x1 Respirador, colgado del cuello.
-x1 comunicador, colocado en el bolsillo diestro del pantalón.
-x1 Banda de la niebla rasgada por debajo de los ropajes.
-x 3.000 ryos guardados en un monedero con algodón para evitar el tintineo.

Espalda:
Mochila:
-Cantimplora de 50cl de agua.
-x4 manzana
-x5 bengalas
-x2 bomba de humo


Cintura:
- Parte trasera:
· Estuche grande:
- x2 Bomba de Humo
- x2 Bomba de luz
- x2 bomba gélida
- x1 bolsita explosiva
- x2 Sello explosivo
- x2 unidades hilo ninja
- x1 píldora tenebrosa
- x3 shuriken

- Parte delantera:
· Estuche mediano (derecha):
- x3 píldora del soldado
- x2 píldora analgésica
- x1 shuriken
- x2 kunai

· Estuche mediano (izquierda):
-x5 Vendajes
-x2 shuriken con hilo atado

· Kusagirama (Lateral izquierdo de la cintura, con la cadena enrollada al mango)
· Fuuma shuriken x1 (Lateral derecho de la cintura, plegado)
· Recipientes (Lateral derecho de la cintura, al lado del fuuma shuriken)

Piernas:

- Muslo derecho: Estuche pequeño:
-x3 sello explosivo


- Muslo izquierdo: Estuche pequeño:
-x12 Makibishi
Objetivo en la trama:
  • Fuerza : 34
  • Resistencia : 60
  • Agilidad : 40
  • Espíritu : 30
  • Concentración : 40
  • Voluntad : 50
  • Chakra : 290-18-3: 269

Volver arriba Ir abajo

Aku Aburame
Aku Aburame
Konoha Chunin

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Aku Aburame el Jue Feb 14, 2019 8:39 pm

Desde que había llegado a Kumamoto Aku Aburame, bajo el henge de Kirabagu Aburame, había hecho lo que mejor sabía hacer: Conseguir información. Era una tarea difícil en el poblado, teniendo en cuenta el clima frío de la región (que mermaba la proliferación de insectos) y lo desconfiados que eran todos en aquél país, pero se había esforzado lo suyo y había encontrado vías alternas. Porque, si sabías donde buscar, encontrabas, y en su caso sus mayores aliadas fueron las polillas, ya que un lugar en el que no hubiese una hoguera encendida 24/7 en aquél infierno helado era un lugar donde definitivamente no había nadie vivo.

Así fue como Kirabagu estableció su rutina diaria: se levantaba, desayunaba y hacía lo suyo
a lo largo del día (A veces, reportarle la información obtenida a Seiko; otras, reunirse con los de Konoha a hablar y comentar sus andanzas) y, al final de la tarde, volvía a la posada y se encerraba en su habitación. Esto último siempre conllevaba el sentarse a hablar con las polillas de la posada, quienes le llevaban los más recientes rumores sobre aquellas tierras. Así fue como descubrió aquello de lo que muchos murmuraban y pocos sabían con exactitud; el secreto de aquellas extrañas y devastadoras ventiscas.

Lo primero que hizo al hacerse con esa información fue dársela a Shouboku, su superior en aquella misión, y lo segundo fue investigar más a fondo lo que pasaba. Lo cierto es que aunque las polillas eran útiles, nadie habla de esa clase de cosas en la posada directamente y meter bichos en los cuartos era difícil, pero Kirabagu se las arregló. Para cuando entendió lo que pasaba y, tanto él como Seiko estaban casi seguros de que su información era correcta, decidió prepararse y comenzar a tomar cartas en el asunto. Preparó su equipo y lo alistó todo para que, en el momento oportuno, fuera uno de los primeros en moverse. Porque si algo sabía es que no serían los únicos que se moverían a la zona donde se concentraba todo el chakra.

Cuando la tormenta amainó, Aku se echó la capa encima, con la parte blanca por fuera y la negra por dentro, y echó a andar junto a Seiko, Shiori y los demás de Konoha. Se sentía relativamente seguro con ellos, aunque no se desplazaban juntos para no levantar sospechas de alianzas o su procedencia, pero aún así podía ubicarlos a todos. Antes de salir del pueblo habían colocado en cada uno, con el consentimiento de ellos, un insecto entre los pliegues de sus ropas, donde este pudiera estar seguro y caliente, que le revelaría la ubicación de cada uno sin necesidad de hacer un consumo de chakra excesivo. Era uno de los muchos usos que tenían sus insectos y, en esta clase de misiones, el mejor.

Una vez habían echado a andar en la blanca nieve,con su comunicador sintonizado en la frecuencia previamente acordada con Seiko y rodeado de tantos shinobis, tanto aliados como desconocidos, la mente de Kirabagu comenzó a pensar en las cosas que vería: su sed de conocimiento estaba al mil por ciento y se había llevado, incluso, algunas cosas que podría usar en caso de que tuviese que diseccionar algo... Diseccionar era una palabra fuerte, porque apenas comenzaba su entrenamiento en Iryo, pero Ensayo y Error eran las bases del método científico, ¿no? Cuando llegaron, por fin, a la zona donde estaba cada vez más cerca del enorme chakra (Que tan cerca sus insectos comenzaron a identificar, aunque él no), saltó un tozo del puente caído con agilidad, mirando apenas hacia abajo y percatándose de la enorme caída. Tomaría nota de esto, y de lo derruida que se veía la zona aledaña a la enorme entrada que guardaba el castillo oscuro.}

Una vez estaban a punto de entrar, cuando el frío era de muerte y era obvio que se correría un peligro inminente a quien entrara, la valentonería escapó de muchos. Kirabagu, sin enviar ni un vistazo a nadie en particular, no pudo evitar dejar que se le desdibujara, medio oculta por la capa una sonrisa. Más que nervioso, él se hallaba excitado, y quería que todo comenzara pronto. Aunque, por supuesto, no uería que comenzara sobre él mismo. Sin verla, pero sintiéndola a través de sus insectos, Aku se posicionó a tres (3) metros a la derecha de Seiko y un (1) metro hacia adelante. Ante la zona en la que se encontraban, con enormes columnas de roca rodeándolos y frente a un trono que sencillamente no le daba buena espina, prefirió jugar a lo seguro y mantenerse en una posición en la que se viera rodeado por varias personas... a las que, tarde o temprano, tendría que juzgar como aliados, rivales o enemigos.

No importaba lo que decidiera, saldría de allí conociendo más sobre lo que estaba por enfrentar.

INFORMACIÓN:
Resumen de Acciones:
.- Tras obtener información sobre lo que se halla en el castillo y discutirla con Seiko, Aku prepara su equipo para partir en cuanto haya una oportunidad.
.- Parte de la aldea tras un breve en cuento con cada miembro de su equipo, a quienes coloca un kikaichu para conocer su posición en todo momento.
.- Se desplaza hacia el castillo, sin hacer contacto directo con nadie y, al llegar, se sitúa a tres metros a la derecha y uno por delante de Seiko, estando así en diagonal hacia ella y atento ante cualquier cosa fuera de lo común.
TÉCNICAS USADAS:
Kikaichus: 372
INVENTARIO BÉLICO:

Capa Impermeable (Puesta)

Aridzuka (Fuera de la Capa, a nivel de la espalda media)

Kinzoku Ishi (Antebrazo derecho)

Estuche Pequeño (Antebrazo izquierdo)
1 Píldora tenebrosa
1 Píldoras de soldado
1 Píldora analgésica
1 Sello Explosivo


Kit de Primeros Auxilios Básico (Cintura izquierda)

Estuche mediano (Cintura derecha)
10 Kunais

Estuche Grande (Espalda baja)
1 Recipiente

Comunicador (Oreja izquierda)
Objetivo de la Trama:
  • Fuerza : 15
  • Resistencia : 19
  • Agilidad : 20
  • Espíritu : 25
  • Concentración : 36
  • Voluntad : 25
  • Chakra : 169

Volver arriba Ir abajo

Shiori Kaguya
Shiori Kaguya
Konoha Genin

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Shiori Kaguya el Jue Feb 14, 2019 10:44 pm

Apenas habían pasado unas semanas desde que llegamos al poblado Kumamoto todos los que en su día partimos de Konoha, y ya podía decir con toda la certeza del mundo que yo no estaba echa para el frío. Claro que el tiempo que allí hacía no era simplemente frío, sino que era más bien como meterse en un congelador en bikini. Pese a todo, no podía quedarme de brazos cruzados junto a la chimenea todo el rato, sobre todo porque Seiko no lo hacía, y no iba a dejar a una de las dos personas que me quedaban en el mundo que saliese a investigar con ese tiempo sola. Así pues, durante nuestra estancia en dicho poblado salí a investigar con el fin de conocer bien la zona y cómo era la gente que allí habitaba. Para poder moverme cómodamente y sin congelarme me había visto obligada a comprarme una capa impermeable y ropa nueva que abrigase más que la que yo llevaba. Me resultaba un poco incómodo llevar tanta ropa, pero con los días me fui a costumbrando, por no hablar de que en verdad no limitaba en lo más mínimo mis movimientos, es solo que en Konoha yo solía usar otra ropa, nada más.

Pero por si el frío que allí hacía era poco, en los últimos días se habían levantado unas tormentas mucho más fuertes de lo normal (según decían los oriundos del lugar). Durante esos días apenas me atreví a salir de la posada en la cual nos hospedábamos los de Konoha, con lso que mataba el tiempo charlando y conociéndonos mejor. Y fue allí, "atrapada" entre esas cuatro paredes, donde me enteré de varios rumores. Uno de esos días de fuerte tormenta, Seiko salió a rescatar a alguien, lo que me hizo estar en alerta continua hasta que volvió, pues aunque sabía que no le iba a pasar nada... la tormenta, los rumores,... sencillamente prefería tenerla al lado, donde yo pudiera protegerla.

Así pues, a esas alturas ya todos sabíamos que no era normal lo que allí estaba sucediendo y comenzamos a investigar y a recaudar más información sobre el asunto. A menudo acompañaba a Seiko en sus expediciones, quien decía notar unas ciertas reminiscencias de chackra de un poder desconocido para ella que venían de un lugar cercano al poblado. Esas señales que para ella eran claras como el agua para mi pasaban por completo desapercibido, pues mi percepción del chackra no era ni tan siquiera comparable a la suya. La situación iba poco a poco tomando unos tintes que no me agradaban en absoluto, pero que a la vez despertaron mi curiosidad.

Claro que nosotros no fuimos los únicos que nos percatamos de aquello. Pronto los rumores comenzaron a correr por el poblado ya sin cortapisas. Al parecer alguien tenía la lengua más larga de lo debido, y al contrario de lo que pudieran pensar, yo no fui, pues jamás traicionaría a mis compañeros ni me arriesgaría a ponerlos en peligro. Y así, llegó también a nuestros oídos el rumor de una cierta movilización. En ese momento todos dudamos sobre qué hacer. Pues en verdad, ¿En qué consistiría aquella movilización? ¿Cual sería su fin? Apenas teníamos información sobre dicha movilización, lo que me hizo tomar la decisión de no ir. No iba a meterme en la boca del lobo de no ser necesario, ya había hecho caso omiso de la advertencia de mi madre demasiadas veces en muy poco tiempo, no iba a arriesgarme a perder mi vida por simple curiosidad. Claro que...

Tras habérselo pensado durante varios días, Seiko nos confirmó finalmente que ella iba a ir. No me gustaba la ida, no me gustaba que fuera, no quería que nadie de Konoha fuera a aquella maldita movilización... Pero me callé mi opinión y cuando me preguntaron dije: -Contad conmigo, yo también voy. -Y es que, ¿qué iba a hacer si no? ¿Dejarles ir solos? ¿Perder a Seiko de vista? No gracias, si el destino quería que muriese en el Hierro sería rodeada de mis compañeros, protegiéndoles a ser posible, no huyendo del peligro como una cobarde.

El día que supuestamente era la movilización me levanté algo más temprano para asegurarme de dejarlo todo listo. Aunque dejé algunas cosas en mi habitación de la posada, la mayoría (las más valiosas) prefería llevarlas encima. Así pues, me puse una camiseta interior de algodón y mangas largas, encima otra camiseta algo más gordita y negra y una chaqueta negra también. Los pantalones eran anchos de cintura a rodilla, donde comenzaban a ajustarse como mallas a pierna hasta el tobillo, y me permitían moverme libremente. Por supuesto eran también negros. Las botas eran de cuero e iban ajustadas con cordones, eran negras y altas hasta las rodillas. Mi bandana la dejé guardada con el resto de mi ropa en la posada. En el muslo derecho me coloqué el bolsillo pequeño con las bombas, en la zona lumbar me puse el kit médico, en el cual metí las píldoras de soldado que tenía de sobra; y en la espalda llevaba la mochila con el resto de las cosas. El comunicador me lo coloqué en la oreja izquierda y lo sintonicé en el mismo canal que llevábamos todos los de Konoha. Y encima de todo mi nueva capa impermeable, que me cubría de pies a cabeza, por lo que no se veía nada de lo que llevaba, de hecho, la capucha y el pelo tapaban también el comunicador.

Antes de salir de la posada, Aku me dio la última cosa que llevaría encima durante la expedición (la más asquerosa de todas), un insecto que, escondido en mi camiseta interior, ayudaba a Aku a tenernos en todo momento ubicados y "controlados". Cuando la tormenta amainó, y tal y como decían los rumores, empezó a salir gente de todos los rincones y comenzaron a andar en la misma dirección. Parecía mentira que en un poblado tan pequeño hubiera tantos ninjas. No pude evitar pensar que tal vez alguna de esas personas fuera Ankou, pero no vi a Tsukuyomi por ninguna parte, así que suspiré con tranquilidad, chica sensata. Durante la caminata permanecí en todo momento a poco más de un metro de distancia con Seiko, pues aunque ella no lo supiese, aunque nadie lo supiese, si ese día estaba ahí es únicamente porque ella había dicho que iba a ir, así que ahora tendría que aguantar mi constante protección, la quisiese o no. Aku e Yzak también nos acompañaban, aunque ellos guardaban distancias mayores para no despertar ningún tipo de sospechas. Cuando miré más detenidamente a mi alrededor me di cuenta de que eramos bastantes los que conformábamos aquella movilización, y que no me sonaba la cara de nadie, lo cual significaba que muy probablemente fueran de aldeas distintas. Todo iba a peor, íbamos a un lugar desconocido y peligroso completamente rodeados de enemigos... Pero bueno, la gente mantuvo la calma y se forjó una paz no hablada ni firmada, pero en cierto modo implícita en el hecho de que al parecer nadie llevaba nada que lo identificase con alguna aldea. Ese día no trabajábamos para nadie, solo por nuestra propia curiosidad que tanto caracteriza al ser humano.

Pronto llegamos a las escaleras que daban paso al palacio... el cual parecía ser nuestro destino... la cosa cada vez pintaba peor. Subimos las escaleras ya algo acelerados, pues queríamos llegar al palacio antes de que la tormenta volviese con fuerza. Pasé por le puente sin problema alguno, aunque vi a más de uno que por miedo a que se callese por el peso pasó corriendo. Finalmente, en la cima se alzaba un majestuoso palacio. Toda la arquitectura del lugar daba a entender que debió haber sido hace mucho tiempo un lugar importante, un lugar digno de reyes, pero ahora no eran más que unas ruinas junto a un poblado fronterizo... Eso me hizo sentir triste y a la vez intrigada, con ganas de saber más, de saber qué pudo pasar allí para que este lugar pasara al olvido. Tampoco entendía porque dicho palacio eran las únicas ruinas del lugar, si contamos las escaleras y el puente como parte del palacio claro. No había nada más, pero la majestuosidad del palacio indicaba que fue un lugar importante, algo no cuadraba, pero tal vez la nieve tapaba más de un secreto.

Atravesamos las monumentales puertas, abiertas de par en par como dándonos la bienvenida al infierno. Nada más entrar me retiré la capucha para poder ver con claridad, pues aquello era digno de ver, las paredes de mármol aún se conservaban bastante bien teniendo en cuenta la falta de cuidados, el paso del tiempo y la climatología del lugar, sobre todo si tenemos en cuenta que el techo tenía algunas grietas por las que se filtraba la luz, y por tanto la humedad. Las columnas, las colosales columnas que había a ambos lados de sala te guiaban la vista hasta un trono que, situado al final de la sala, se alzaba amenazante antes todos los presentes, haciendo que se me erizara el vello. Y por último, desde el trono hasta donde nos encontrábamos se extendía la que antaño tuvo que ser una hermosa alfombra roja, pero entonces, raída y sucia solo parecía un trapo.

Desde el momento en el que atravesé en umbral de la puerta hasta yo pude sentir aquella presencia, aquél chackra que, unido al lugar y la situación, hacían que cada vez esto me pareciese más y más una peor idea. La gente se adentró hasta, por lo menos, unos 10 metros de la entrada, pero pronto vi que Seiko y los demás se iban parando a tan solo 6 metros de la entrada. Así pues, pasé entre Seiko e Yzak, que se había situado a su izquierda, y me adelante 1 metro, estando así un metro en diagonal a la izquierda de Seiko y un metro en diagonal a la derecha de Yzak. Aku, por su lado, se colocó más o menos igual que yo pero al otro lado de la capitana. Sin realizar aún ninguna acción que pudiera considerarse ofensiva, flexioné las rodillas y separé las piernas mientras adoptaba una pose defensiva y lista para entrar en acción en cuanto fuera necesario.


INFORMACIÓN:
TÉCNICAS USADAS:
-
RESUMEN ACCIONES:
-Investigo por el poblado y alrededores en busca de rumores, casi siempre acompañada por Seiko o algún otro de Konoha.
-Cuando Seiko confirma unas ciertas reminiscencias de chackra desconocido y comienza a hacerse fuertes los rumores, me empiezo a preparar lo peor, aunque no me agrada la situación.
-Finalmente decido ir a la movilización con Seiko, Yzak y Aku.
-Me preparo bien para llevar a cabo lo que me parece una peligrosa expedición.
-Aku me coloca un bichito en la ropa.
-Sigo la marcha manteniéndome siempre a poco más de un metro de Seiko.
-Paso las escaleras y el puente sin complicaciones.
-Al entrar en el palacio me quito la capucha y adopto una pose defensiva entre Seiko e Yzak, aunque 1 metro más adelantada que ambos.
OBJETIVO EN LA TRAMA:
Obviamente hacerme con el bijuu, aunque tampoco pondré mi vida ni la de mis compañeros en peligro para hacerme con él.
INVENTARIO BÉLICO:
-Estuche pequeño: (en el muslo derecho)
- 1 Bomba gélida.
- 4 Bombas de humo.
-Kit médico: (en la espalda, en la zona lumbar)
-Todo lo que lleva el kit + 2 píldoras de soldado.
-Mochila: (en la espalda)
-Respirador
-2.000 Ryous.
-Capa impermeable. (puesta)
-Comunicador (oreja izquierda)
  • Fuerza : 30
  • Resistencia : 35
  • Agilidad : 35
  • Espíritu : 18
  • Concentración : 20
  • Voluntad : 16
  • Chakra : 119

Volver arriba Ir abajo

Ronin Hanta Kaguya
Ronin Hanta Kaguya
Criminal rango B

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Ronin Hanta Kaguya el Vie Feb 15, 2019 5:58 am

-El Forajido con Cuernos había llegado a Kumamoto para cuando las tormentas había llegado con su extraño origen a irrumpir aquellos lugares, las cuales aparentemente no eran comunes, no estaban muy claros los rumores por los que se me hacía ir a dicho poblado pero sospeche un poco al llegar, siendo que estas tormentas de nieve que aparecían continuamente eran extrañas en Yukigakure, pero no sabía bien si era diferente en esta zona, siendo que por lo que había escuchado, la razón de que tendría que investigar más junto a la movilización de shinobis, pero en estas tierras y sin ser directamente de Kuro no Teiko, o hasta donde este andaba informado no sabía de su presencia ahí, mientras de momento este estaría bien administrado de alimentos, que previamente había adquirido en la cacería de su viaje hasta el dicho poblado con la cual aguantaría mientras se refugiaba en busca de información y vigilante silenciosamente a los habitantes, siendo que con sus años de práctica como vigilante, este se podría intentar adentrar como un habitante normal de aquellos terrenos siendo que este se paseaba oyendo como un espectador oculto entre muchas conversaciones frecuentes a la presencia de un extraño chakra que aparentemente se creía estar relacionado con el cambio climatológico que hacia nacer aquellas tormentas anti-naturales.

-Al poco tiempo de corroborar los datos, Ronin se prepara con armamento y equipaje habitual, solitario esta vez, ni Jenda, ni Dao, ni Hitoshi, nadie que le cubra la espalda entre los renegados de Yuki mas que el mismo aunque más allá de eso, un oportuno aliado llega a posarse en su cabeza, su cuervo mascota, que si bien no daba ningún apoyo de ningún tipo en base bélica como lo haría una invocación de algún pacto, este le hacía más que todo de darle estabilidad emocional -Cuando tu apareces significan mal augurio normalmente ¿eh?- decía el forajido con cuernos de manera reflexiva por el cómo tomaba algunas personas a su alrededor la llegada de un cuervo pero el Kaguya era tema aparte, siendo que avanzaría al exterior de su refugio hasta la aminoración de las tormentas, dirigiéndose hacia el punto de encuentro en cuestión como la mayoría, trotando hacia la zona para no perder su lugar pero sin avanzar cual insensato hacia el peligro repentino, siendo perseguido en pleno vuelvo por su mascota unos pocos metros atrás, buscando su presentación antes en la movilización.  

-Ronin está cubierto mayormente por su capa impermeable aunque por debajo de esta mantenía sus ropajes de monje que tenía abrigo interno y gruesa, siendo que a primera vista parecían simples vestiduras como cualquier otra pero estaban bien diseñadas para dar la utilidad de un abrió cualquiera sin ser tan molesta, por otro lado, este había dejado su bandana tachada de kumogakure guardada en su mochila y su rostro oculto entre pañuelos gruesos o bufandas que cubrían parte de superior de si cabeza dejando por fuera sus cuerpo y parte inferior de su rostro hasta la altura de la nariz para abrigar y tapar lo mayor posible aunque por si acaso este también llevaría su máscara para que sus cuernos hagan juego y la gente no notara que fuera reales, eso no dejaría tan obvia su identidad, sus mangas largas dejarían bien abrigado sus brazos al igual que su pantalón doble.

-Al incorporarse entre los shinobis, este trato de ir a un simple paso apresurado, lo suficiente como para no retrasar al resto de ahí pero sin tratar de ir a la cabeza por si algo los encaraba, buscando ser el punto central, mejor dicho de los que va en medio como un rebaño y vigilando bien sus pasos en las zonas destrozadas de las cuales ya tomaba distancia prudencial desde el instante en que los miraba al instante en que podría ver cada uno a cierto punto ligeramente lejano a él, en camino al palacio podría notar la entrada principal donde este con una orden mando a su pájaro entrar cuando se encontraba a unos pocos metros de esta, siendo que esta se lanzaría en vuelo para investigar y graznar si el lugar era seguro para pasar, siendo que para cuando este llego a la entra principal, fue así que escucho a su mascota en señal de visto bueno a través de esa cierta oscuridad, donde este se adentró al interior de aquel dicho palacio parcialmente en ruinas.

-Pasando ya al interior del palacio en el que se mantendrían resguardados hasta la llegada de la siguiente tormenta, este vería un gran espacio con múltiples columnas y al final del camino marcado por la vieja gloria que quedaba de alfombra, vería un trono donde estaría el cuervo de este sentado en la parte del asiento observando con un mirada de desinterés a los presentes en aquel sitio mientras que el Forajido con Cuernos andaba por la zona analizando el entorno mientras daba leves pasos cortos generando un leve eco en el interior de la cámara mientras de reojo veía a los ya presentes siendo que este bajo su abrigo tendría preparado su escudo al brazo a la altura de abdomen para interceptar cualquier ataque frontal mientras sacaba su arco pero guardando el hilo de este en el interior del arma para luego sujetarlo y usarlo cual bastón para caminar aunque más bien era para dejar en claro que llevaba arma en mano para estar preparado en defensa propia siendo producto de la tensión profunda que desprendía el ambiente de tal forma que este andaba sin tratar de chocarse con los shinobis que ya estaban en medio si no mas bien rodearlos sin mas para evitar molestias, siendo que este se colocó con al lado una de las columnas a mano izquierda del lugar a una distancia de 12 metros de la entrada buscando quedar oculto por esta pero manteniendo una distancia de 2 metro ya que este no estaba seguro de si acercarse mucho por las grietas que poseia, sin hacer mucho ruido alguno, en constante tranquilidad y a diferencia del resto que quizás querría un mejor puesto de vista directa, este se buscaba ocultarse entre la oscuridad y fiándose de la audición aunque bajar la guardia siendo que su mirada se movía continuamente para buscar de lado a lado y de arriba abajo cada centímetro que alcanza recorrer para evitar ser sorprendido.

INFORMACIÓN:

TÉCNICAS:
-???-
ACCIONES:
-Ronin al llegar a Kumamoto se refugia en el poblado alimentandose de comida qe previamente adquirio y preparo en su viaje.
-Con forme avanza el tiempo este nota las extrañas tormentas, y para investigar, usa su experiencia como vigilante en yuki para tratar de mezclarse con la gente y adquirir informacion.
-Tras enterarse de la movilizacion este se prepara y se une junto a su cuervo mascota.
-Inicialmente se mantiene en medio del grupo, manteniendo el paso y evitando estar lo mas cerca posible de los daños de la escalera, tratando de ver a lo lejos para estar precabido por donde anda y donde es encuentra cada daño antes de llegar a él.
-Al llegar a la entrada, manda a su cuervo primero para revisar si es seguro, siendo que este hace graznidos para confirmar.
-Al entrar, su mascota se queda en el trono mientras que Ronin a 12 metros de la entrada, a mano izquierda del cuarto y justo a 2 metro la lado de la columna, siendo que los que entren no podran verlo desde ese angulo, mientras que este espera armado con su arco y escudo listos mientras decide guardar silencio y estar en modo sigiloso pero alerta con la mirada en movimiento cada instante para tratar de no ser sorprendido.
INVENTARIO:
Estuche Grande (Cinturon Atras):
-10 Shurikens
-6 Sellos Explosivos
Espacio: 16/20
Estuche Mediano (Cinturon Derecha):
-3 Bombas de Luz
-4 Bombas de Humo
-2 Pildoras de Soldado
-1 Kunai
Espacio: 10/10
Estuche Mediano (Cinturon Izquiera):
-4 Senbo
-1 Bolsita Explosiva
-5 Hilos Ninja
Espacio: 10/10
Mochila (Espalda):
-5 Vendajes
-2 Vengalas
-2 Pildoras Analgesicas
-20 Makibisi
-1 Bandana Tachada de Kumo
Espacio: 30/40
Estuche Pequeño (Muslo Derecho):
-5 Senbo
Espacio: 5/5
Estuche Pequeño (Muslo Derecho):
-5 Senbo
Espacio: 5/5
Estuche Pequeño (Muslo Derecho):
-5 Senbo
Espacio: 5/5
Estuche Pequeño (Muslo Derecho):
-5 Senbo
Espacio: 5/5
Carcaj (Muslo Izquierdo):
-30 Flechas
Espacio: 30/30
Objetos Equipados:
-1 Lanzador de Agujas (Antebrazo Izquierdo)
-1 Capa Impermeable (Puesta)
Pergamino Comun (Bolsillo de Impermeable Izquierdo):
-1 Zanbato
-1 Kunai Gigante
Espacio: 2/5
Pergamino Comun (Bolsillo de Impermeable Derecho):
-1 Shuriken Gigante
-1 Kusarigama
Espacio 2/5
-1 Comunicador (Oido Derecho)
-1 Respirador (Puesto en el Cuello)
Nota de Invocacion (Ante brazo Derecho):
-1 Bomba Gelida
Espacio: 1/1
Nota de Invocacion (Ante brazo Izquierdo):
-1 Bomba Gelida
Espacio: 1/1
-1 RYU NO TSUIKOTSU (En mano Izquierda)
-1 Tanto (Pierna Izquierda)
-1 Talisman de Senryu (Sujetador al final de un Mechon de Cabello)
-1 Mascara (Cubriendo Rostro)
-1 Katana (Espalda de forma cruzada)
-1 YAGIZA BŌEI (Antebrazo Derecho)
OBJETIVO:
-Como algunos ya sabran, desde hace tiempo solo me han llamado la atencion dos bijuus, siendo este uno de ellos, por lo que me gustaria aprovechar la oportunidad de volverme Jinchuriki o de no cumplir con los requisitos, al menos tener la experiencia suficiente al tratar de sobrevivir como para obtener otro mas a futuro. En resumen si, el Forajido con Cuernos busca adquirir al Gobi.-
  • Fuerza : 40
  • Resistencia : 40
  • Agilidad : 50*
  • Espíritu : 40
  • Concentración : 40
  • Voluntad : 40
  • Chakra : 220


Última edición por Ronin Hanta Kaguya el Dom Feb 17, 2019 12:16 am, editado 1 vez

Volver arriba Ir abajo

Kenta
Kenta
Criminal rango B

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Kenta el Vie Feb 15, 2019 11:02 pm

Iba caminando por las calles del pueblo de Kumamoto mientras iba mordisqueando una fruta que sostenía en su mano diestra, a pesar de tener varios días en aquel pueblo la constante nieve que caía no se acostumbraba a ese clima tan frío, mucho más que el de su país natal. A su vez que iba masticando la fruta, sus pasos decidido a un lugar que no tenía destino fijo observó algunos niños jugar con la nieve y una cantidad de cara poco desconocida para él. Se metió las manos en los bolsillos de su pantalón al ver como los chicos hicieron un muñeco de nieve casi de su altura, esbozó una sonrisa al frenar su paso y observar un ambiente algo más tenso a los días anteriores «¿Estará todo bien? »curioseó en su mente arrugando su nariz algo extraño. Estaba prácticamente en medio de la nada junto a una fruta que había ya mordisqueado un par de veces, se frotó las manos entre sí para avanzar unos metros más hasta una taberna.

Al ingresar a la misma, había pocas caras conocidas o mejor dicho ninguna conocida nunca antes. Kenta tenía una ropa muy ligera, unos pantalones adherido a su piel, aunque lo suficientemente ligeros para sus movimientos, a la altura de sus muslos estaban sus estuches sostenido por una tira para evitar que hicieran movimientos extras y sobre la cintura adherido a su correa el resto de estuches donde guardaba sus armas y diferentes instrumentos bélico por si ocurría algo. A los costados de su cintura llevaba sus dos katanas y sobre su espalda la kiribachi que sobresalía solamente su mango, sin embargo, todo estaba oculto por la capa impermeable que llevaba encima de color negro que marcaba sobre la espalda la letra “U” en color rojo haciendo referencia a su apellido. Su pecho estaba cubierto por su chaleco táctico, debajo de dicho chaleco llevaba una franela manga larga color negro que ocultaba sus armas ubicada en su muñeca y por encima del chaleco otra franela de malla negra. Esta vez no solía llevar su banda ninja rayada visible y sobre su espalda reposaba su mochila.

Desde que fue catalogado criminal la soledad se había hecho parte de su compañía, el cuervo se posicionó sobre su carcaj del lado derecho. Tomó un poco de agua dentro del bar y aprovechó para llenar la botella, sintió por un momento como las paredes vibraron como si de un gran poder se fuera aproximado a las adyacencias del pueblo y no fue el único en percibirlo a simple vista, hubo caras extrañadas. Por su parte se quedó en silencio entre el murmullo empezó a divulgarse cosas que su persona desconocía para ese momento «¿Desde cuando la gente no es precavida?»pensó agachando un poco su rostro tapado por la tela que solía llevar, ocultó su cabello morado con la misma capucha de la capa y giró para quedar viendo hacia la puerta del bar. El estado de alerta llevó al Uchiha hacía el exterior para llegar hasta el punto de control, esta vez parecía ser el último y mostraba una tranquilidad que nunca antes había mostrado.

¿Madurez? Quizás, pero no se podía comprobar porque su calma. Fue caminando con las manos en los bolsillos alejado de un grupo de shinobis algo desesperado para su gusto por lo cual la distancia entre su persona y el grupo era de 15 metros. Subió los escalones de piedra con suma facilidad como los demás, pero esta vez sacó sus manos de los bolsillos por si requería hacer movimientos fáciles. Sus pasos desganados parecían desmotivarlo, a pesar de que no en ningún momento era así porque estaba ansioso de ver que sucedía allá. Al visualizar el puente se detuvo unos segundos, sabía la cantidad de gente que pasó por el mismo y analizó el estado del mismo cuando flexionó levemente ambas rodillas y se puso de puntillas elevando así el talón de ambos pies impregnado de chakra y con cierta velocidad pasa por el puente casi destruido, una vez pasó el puente estando a cinco metros del mismo inclina su espalda hacia adelante y gira su rostro hacia la izquierda con la intención de ojear en su retaguardia por si viene alguien más siendo una respuesta negativa poniéndose de pie nuevamente.  

Lo primero en encontrarse fue las puertas del palacio totalmente abiertas, sentía esa sensación de poder, un poder poco comparable y aquella oscuridad que por un segundo hizo olvidar aquel frío inminente que hacía en el poblado. Avanzó unos diez metros, visualizando la alfombra que estaba pisando y el techo con sus aberturas que le daban entrada a la luz, a pesar de parecer estar en malas condiciones estaba sostenido por una cantidad de columnas separadas entre sí, a lo muy lejos no podía distinguir muy bien parecía ser un trono supuso que no estaría ocupado por nadie. Kenta no se había movido tras pasar la puerta, estaba a unos noventa y cinco metros del trono, cerca de las primeras columnas. El Uchiha no estaba dispuesto a dar un paso más, había mucha gente allá y uno más seguro era estorbo cuando ni sabía a qué se podía enfrentar. Sus manos se quedaron al costado mientras su mirada viajaba a gran velocidad a varias partes del lugar, lo mejor era ser precavido y movió con suavidad su pie derecho diez centímetros adelante para así elevar el talón del izquierdo al mismo tiempo que su espalda se inclinó un poco adelante por si requería un mayor impulso. Su tranquilidad para actuar demostraba cuan ha madurado para no hacerlo de forma precipitada, a pesar de estar atento a su alrededor con sus manos separadas cerca de su cintura.
 
Jutsus Usados:
 
TÉCNICA  
Descripción  
Postura de manos:  
Consumo:  
KI NOBORI (木登り, ESCALAR ÁRBOLES)
Se utiliza para obtener un control sobre la superficie de los árboles. Para esto el usuario debe concentrar su chakra en la planta de sus pies. Si el usuario canaliza demasiado chakra en la planta de sus pies sale despedido y se clava en el árbol por la fuerza que provoca, en cambio si no usa el suficiente chakra no puede adherirse al árbol y se cae al suelo.
Postura de manos: Ninguna.
Consumo: 3Ck por turno.
 
Acciones:
• Nada del otro mundo, simplemente va por las calles comiendo alguna fruta para luego de escuchar ciertos rumores ingresa a un bar para buscar agua y ahí se entera del mensaje divulgado y el estado de alerta en el pueblo.
• Por ello decide ir también junto a los demás shinobis, sin embargo éste va retrasado para actuar de forma precavida.
• Sube la montaña con facilidad, al ver el puente concentra chakra en sus pies por si ocurre un accidente poder adherirse a cualquier cosa y evitar una caída peligrosa. Pasa el puente con velocidad.
• Al ver las puertas abiertas ingresa y se detiene a visualizar su interior, tras una serie de segundos observando toma la decisión de no seguir avanzando porque ya había muchos adelante quedando a la distancia de 95 metros del trono.  
• En dicho lugar toma una posición de reacción más rápida por si requiere moverse mientras espera ver nuevos movimientos o que sucede más adelante para ver como va actuar.
 
Inventario Bélico:
Estuche Grande (Cintura trasera)  

  • Kunai: 5  
  • Bengala: 2  
  • Shuriken: 5  
  • Shuriken de tres puntas: 1  
  • Bomba de Humo: 2  
  • Sello explosivo: 2  
  • Bomba de Luz: 1  
  • Fuma Shuriken: 1  
  • Senbon: 9  


 
 
Estuche Grande (Cintura frontal)  

  • Kunai: 5  
  • Hilo Ninja: 3  
  • Shuriken: 4  
  • Bomba de Humo: 1  
  • Fuma Shuriken: 1  
  • Senbon: 24  
  • Píldora de Soldado: 2  
  • Sellos explosivos: 1  


 
 
Estuche Mediano (Vasto Externo Derecho)  

  • Kunai: 2  
  • Shuriken: 8  
  • Bomba de Humo: 2  
  • Sello explosivo: 1  
  • Senbon: 6  


 
 
Estuche Mediano (Vasto Externo Izquierdo)  

  • Kunai: 2  
  • Shuriken: 8  
  • Senbon: 6  
  • Sellos explosivos: 1  


 
 
Carcaj (Omoplato Derecho)  

  • Flechas:30  
  • Fuma Shuriken: 1
  • Sellos explosivos:2  
  • Antorcha:30  


 
 
Mochila (Espalda)  

  • Kunai: 4  
  • Hilo Ninja: 5  
  • Kit de primeros auxilios básico: 1  
  • Makibishi: 15  
  • Fuma Shuriken: 1
  • Senbon: 5  
  • Pergamino común: Arco  
  • Bolsitas explosivas: 2  
  • Shuriken: 5  
  • Shuriken Gigante: 1  
  • Bengalas: 1  
  • Pergamino común: 1 (Shuriken Gigante con el sello Tigre)  
  • Respirador: 2  
  • Vendaje: 1  
  • Recipiente Médico: 1  
  • Surudoi Tsume: 1  
  • Comunicador: 1  
  • Capa Impermeable: 2  
  • Píldora Analgésica: 1  
  • Píldora Tenebrosa: 1  


 
 
Chaleco Chunin (En Uso)  

  • 20000 Ryous || Bolsillo derecho  
  • Yesquero || Bolsillo izquierdo  
  • Botella de Agua || En la espalda  


 
 
Otros Items  

  • Comunicador (Oreja Derecha)  
  • Nota de invocación con almacenamiento de un Kunai (Muñeca Izquierda)  
  • Katana (Cintura del lado derecho)  
  • Katana (Cintura del lado izquierdo)  
  • Mecanismo de Kunai Oculto (Brazo Derecho con un kunai)  
  • Lanzador de agujas (Brazo Izquierdo con cinco agujas)  
  • Kiribachi [Colmillo del tiburón] (Espalda)  
  • Banda Ninja de Kirigakure No Sato [Tachada] (Sobre el cuello)  
  • Burakkusame (ブラックサメ, Tiburón Negro) (En su rostro)  


 
  • Fuerza : 32
  • Resistencia : 40
  • Agilidad : 60
  • Espíritu : 60
  • Concentración : 70
  • Voluntad : 35
  • Chakra : 235/235

Volver arriba Ir abajo

Contenido patrocinado

Re: [Trama Global] Cinco Tempestades

Mensaje por Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.